miércoles, 30 de diciembre de 2015

Especial Amor En Preparatoria "De compras con Al"

¡Saludos mis queridos Fans! Pues bien no es la continuación del capítulo 20 porque sigo en proceso con el, pero les dejo un especial, Para que le entiendan lean primero el Especial de Halloween.

Espero que sea de su agrado.

¡Feliz año nuevo! Espero que este año que esta por iniciar este lleno de cosas increíbles para cada uno de ustedes. Muchas gracias por seguir conmigo.

¡Y Empezamos!


Especial Amor en Preparatoria

De Compras con Al


Pues bien, ya tenía los disfraces que utilizaríamos para la dichosa fiesta de mi hermana; a decir verdad no eran lo que yo había deseado en un principio, pero a sabiendas del tipo de invitadas que estarían presentes, pues… no tuve otra opción… bueno sí, si había otra opción, pero a estas alturas ya no había modo de decirle que preferiría no ir, a no ser que las tipejas solteras de sus amigas lesbianas decidieran ir acompañadas por alguna probable candidata a pareja o bien definitivamente tuvieran otras actividades que realizar esa noche y nos hicieran el favor de contar con su maravillosa ausencia. ¡Dios! ¡No!, es que en verdad, me era tan molesto el saber que ellas irían, no por que fueran lesbianas… bueno si un poco, aunque en realidad lo que más me molestaba era su estado civil ¡Solteras!... ¡De verdad?, ¡En serio Andrea?... ¡aagghhh! tenía ganas de ir con mi hermana y reclamarle el que no me lo hubiera dicho ¡antes!, si de por sí, me castraba como miraban mis compañeros de escuela a MI MUJER; no quería ni imaginar cómo me sentiría si esas tipejas miraran con deseo a MI MUJER, repito, ¡MIII MUJER!; estaba segura que si sucedía, no lo resistiría y terminaría por despedazar a la primera que se le acercara y se le insinuara.

Cerré la puerta de mi closet con fuerza y decidí salir a dar un paseo; definitivamente necesitaba bajar mi mal humor… ¡aaaaaaah! Suspiré con fuerza al salir de mi cuarto; ¿por qué tenía que sentirme de esta manera? ¿A caso Karla no me había demostrado su amor? ¿A caso no me decía siempre que me amaba a mí y solamente a mí?... me detuve un momento en las escaleras, ¿qué era lo que sucedía conmigo?... esta celotipia que sentía era muy molesta. Escuché ruido en la habitación de mi hermana y decidí bajar; siempre he sido muy expresiva y ella me lee como nadie, si ella me veía seguramente quedaría atrapada en un interrogatorio sin fin y en verdad no estaba de humor para eso.

Al salir de casa me pregunté a dónde debería de ir, pues Karla no estaba, había ido a visitar a sus padres; ¿debería de empezar a llamarlos suegros?, me reí un poco para mis adentros… no creía ser capaz de hacerlo algún día, ni siquiera había podido juntar el suficiente valor como para ir a conocerlos; esta era la segunda vez que le decía a Karla que no me sentía preparada para ir a casa de sus padres… y es que, ¿qué iba a decirles?... Hola, soy Dennis, una estudiante de preparatoria que esta locamente enamorada de su hija, la cual por cierto es mi profesora… uugghhh, no, ya puedo ver la cara que pondrían… de seguro pensarían que sólo sería un pasatiempo en la vida de su hija… mierda, ese pensamiento dolió… yo en verdad deseo estar al lado de Karla para el resto de mis días y no es solamente por su físico como creen mis primas; digo claro que me encanta, es la mujer más hermosa que he visto en mi vida, las finas facciones de su rostro rivalizan incluso con las deidades mitológicas de la belleza… sin embargo lo que más valoro es su noble corazón y la calidez de su alma, ella es tan dulce, tan tierna, tan amable, tan linda, tan gentil, tan noble y apasionada… la manera como me trata, como me cuida, como me protege; lo especial que me hace sentir, ¡Dios!, sin lugar a dudas ella se ha vuelto el todo de mi vida. No podría imaginarme lejos de ella, teníamos que estar juntas para siempre.


― Hola chica pensativa.

― ¿Eh? — Al volver el rostro observé que un auto avanzaba casi a mi ritmo, — ¿Al? — admiré su vehículo era un hermoso convertible descapotable color gris plata.

― Así es, guapa, ¿caminando un rato?

― ¡Oh!, sí — Detuve mi paso — decidí dar un paseo, aprovechando que Karla fue a visitar a sus padres.

― Así que estas libre, — Me sonrió sacándose las gafas de sol — entonces ¿qué te parece si me acompañas?

― ¿A dónde?

― Oh bueno, una amiga me invitó a visitar su negocio, mañana es la gran apertura, pero me dijo que desea que yo sea su primer cliente, — Me guiño, — así que la tienda estará abierta hoy exclusivamente para mí — me sonrió con cierto orgullo, — y ya que te veo tan pensativa, creo que será una estupenda idea si te llevo conmigo.

― De acuerdo. “No tengo nada mejor que hacer de cualquier manera.” — Pensé eso último mientras le devolvía la sonrisa, — Te acompañaré, — subí a su auto, ¡vaya!, en realidad era muy cómodo — tu auto es muy bonito.

― Gracias, — Se colocó las gafas de sol nuevamente — me lo compré hace algunos años cuando empecé a trabajar.

― ¿Qué marca es?

― Ah, un Mercedes Benz, — Dijo sin demasiada emoción, encogiéndose ligeramente de hombros. — lo vi en una agencia, me gustó y lo compré.

― Es precioso.

― Y muy práctico también, me sirve para recoger chicas bonitas. — Sonrió de medio lado.

― Simpática. — Meneé en negativo un par de veces.

― Bueno, bueno, cambiemos de tema. — Dijo mientras nos poníamos en marcha — Dime ¿Qué te tiene tan inmersa en tus pensamientos?

― ¡Oh!, bueno, pues… — Me quede callada un momento, mientras me preguntaba si sería buena idea comentarle, aunque bueno, ella siendo psicóloga, pues supongo que podría ayudarme a entender que era lo que me tenía tan molesta, así que me animé — … mi hermana que nos invitó a Karla y a mí a una fiesta de disfraces; hoy fuimos a comprarlo y hasta apenas en la tienda se le ocurre decirme que irán unas amigas suyas que son lesbianas y están ¡solteras! — exclamé sin querer.

― Oh, oh, oh, déjame adivinar, déjame adivinar, — Me interrumpió. — así que entonces, estas preocupada porque piensas que esas amigas solteras irán directo sobre Karla, ¿verdad? — Sonrió ampliamente, dejando a la vista su perfecta y blanca dentadura.

― ¡Pues claro! — Me exalté. — ¡Karla es hermosa! ¡Y no sólo eso! Es inteligente, culta, amable, dulce, tierna, simpática…

― Sí, sí, sí, sí, un dechado de virtudes; — Dijo interrumpiéndome. — aunque a decir verdad, aquí el problema radica en ti y sólo en ti.

― ¿Cómo?

― Pues sí, esa inseguridad tuya, te está llenando de celos ¿o me equivoco? — Sonrió, mirándome de reojo, a través de sus gafas del sol.

― Bueno… — Sentí rubor en las mejillas.

― Sí, efectivamente y todo se debe a tu edad, no es fácil ser amante…

― Novia, ¿ok? — Le interrumpí. — Bueno de hecho… sí, más bien soy prácticamente su prometida…

― Okey, novia, prometida, lo que desees ser de ella. — Meneó en negativo un par de veces. — Pero bueno regresando al punto, aquí todo radica en ti, porque eres consciente de ser una chica de casi dieciocho años, en su último año de preparatoria, que sigue dependiendo de su madre y su hermana para su manutención. En cambio las chicas que conocerás en la fiesta, son universitarias, más cercanas a la edad de tu novia y casi a punto de graduarse, lo que mal que bien les proveerá la oportunidad de obtener empleo y ser por ende autosuficientes; cosa que por el momento tú no eres.

― Vaya, — Susurré, — tienes una manera maravillosa, — utilicé un dejo de sarcasmo — de hacer sentir especial a una chica que está pasando por un momento de difícil tolerancia.

― Jajajajajajaja, ¡vamos! No te lo he dicho para que te deprimas o para que te enojes; — Me sonrió sincera. — sólo quiero que tengas por sentado, que es lo que verdaderamente te molesta de toda esta situación. Además Dennis, el hecho de que aún no seas autosuficiente, no significa que siempre será así, por el contrario, estoy segura que cursaras una estupenda carrera, que te dejará muchas satisfacciones tanto profesionales, como personales; además supongo que Karla no te exige ningún tipo de soporte económico.

― No, claro que no lo hace, pero aun así, yo quisiera…

― El quisiera es el estrecho puente del haré; aun estas a medio camino del mismo Dennis, así que no te tortures por algo que por el momento no eres capaz de tener.

― Si me consiguiera un trabajo…

― No, — Me interrumpió. — olvida eso, no tienes esa necesidad; así que aprovecha mejor tu tiempo libre para prepararte y ser de las mejores, estudia mucho y créeme eso te llenará de grandes satisfacciones. El día de mañana tú serás la que esté mejor económicamente dentro de tu relación.

Nos quedamos un rato en silencio y aproveche para meditar sus palabras, era cierto, mis celos no eran otra cosa más que el reflejo de mi propia inseguridad; tenía que mantener en mi mente lo que Al dijo, en un futuro tendría buenas posibilidades de obtener un buen empleo y esperaba que con eso se acabara mi celotipia; amaba a Karla y ella me Amaba a mí, tenía que confiar en su amor… pero… eso sí… sentí como mi entrecejo se fruncía pronunciadamente, eso sería hasta que ya tuviera yo un trabajo con el cual me sintiera a gusto y cumpliera con todas mis expectativas laborales, por lo que no permitiría que nadie se acercara a Mi Mujer con intenciones de arrebatármela.

― Ahora bien, deja de preocuparte, Karla te ama, tú la amas y cuando dos personas que siguen la tendencia de la monogamia se aman, es difícil que se engañen, porque literalmente sus cerebros están llenos de Oxitocina, que es la hormona del apego, aquel que te hace desear estar al lado de esa persona especial para siempre — sonrió de medio lado — y la verdad yo diría que ya incluso hasta se ahogaron los pobres jajajajajajajajaja — se rió estrepitosamente — así que no tienes por qué preocuparte, además supongo que tu hermana y tu mamá no le perdonarían jamás que te fuera infiel ¿no es así?

― En eso tienes razón, cada vez que cenamos en casa, ellas dos le recuerdan lo afortunada que es por tener el permiso de ambas para estar de novia conmigo; incluso saben que ella y yo… tú sabes…

― ¿Qué tienen sexo?

― Que hacemos el amor, ¿ok? — Le aclaré ligeramente molesta, — tener sexo es diferente a hacer el amor — me cruce de brazos.

― Ok, ok, tienes razón, pero bueno, — Dijo tras unos momentos. — ya que estamos tratando ese tema, dime ¿alguna vez Karla y tú han utilizado juguetes sexuales?

― ¿Có… cómo? — Le pregunte sintiendo un calor inmenso en las mejillas.

― ¡Oh!, por lo que veo parece que no. — Sonrió de medio lado.

― N- no. — Respondí un tanto cuando avergonzada.

― Bueno, pues es tu día de suerte, — Se quitó las gafas y me guiño, — el negocio de mi amiga es precisamente una sex shop y ahí es justo a donde nos dirigimos — ¿sabes lo que es no?

¡Claro que sabía que era una sex shop!, digo alguna vez pasé por… afuera claro, de esos lugares, y aunque bueno nunca había entrado a una, sabía lo que vendían ahí.

― Por la expresión de tu rostro, supongo que nunca has entrado a una ¿verdad?

― No, nunca — Respondí. — pero claro que sé lo que es.

― Bueno, descuida, en la tienda solamente estaremos mi amiga, tú y yo, así que sacúdete la pena; no hay nada malo con visitar un sitio de esos. Por el contrario, creo que conforme veas todo lo que se vende ahí, podrás darte cuenta de las ventajas que podrías obtener en cuanto al placer en la intimidad se refiere — volvió a guiñarme.

― Pues… — me quede ligeramente intrigada con sus palabras, sabía qué tipo de objetos se venden ahí, una vez sorprendí a mi hermana viendo la página de una sex shop en internet y para colmo de males en una ocasión posterior a ese incidente, mientras le ayudaba a limpiar su alcoba, debajo de la cama, me encontré con una caja de zapatos y al abrirla vi… bueno… sentí las mejillas ruborizárseme como aquella vez… digamos que, comprendí lo que había pedido mi hermana aquella vez que estaba viendo esa página; sin embargo recordando eso, me asaltó una pequeña duda — oye Al, ¿pero no es sólo para gente heterosexual?

― No. — Sonrió de medio lado. — Es para todo tipo de personas.

― ¿En verdad? Porque bueno, una vez digamos que por accidente vi una página de internet de una sex shop y bueno únicamente vi penes.

― Jajajajajajajaja, así que Andrea usa juguetes.

― ¡Hey! Yo nunca dije que mi hermana.

― ¿Y me equivoco?

― Ah, emm…

― ¿Lo ves? Por eso soy de las mejores en mi ramo, — Me guiño mientras se colocaba de nuevo sus gafas de sol — mira Dennis, no hay nada malo en utilizar juguetes, siempre y cuando seas higiénica con ellos y los utilices de mutuo acuerdo con tu pareja. Los juguetes únicamente les brindaran mayor diversión a su placer sexual. ¡Oh!, mira que rápido hemos llegado, — Me sonrió ampliamente, — no cabe duda que las buenas compañías hacen que el tiempo vuele rápido.

Nos estacionamos frente a un local con la leyenda Milenium Sex Shop, al bajar del vehículo Al se acercó a la puerta de cristal que tenía pegado un letrero que decía “Mañana por apertura habrá Grandes Descuentos” golpeó suavemente con los nudillos un par de veces y tras breves momentos una sonriente chica apareció del otro lado de la puerta, la abrió y de inmediato abrazó a Al.

— ¡Amiga ! ¡Que bien que has llegado! — Exclamó entusiasmada.

— Hola Eunice, — Al le besó en ambas mejillas. — Me da gusto ver que por fin has abierto la tienda que tanto querías.

— Sí, ¡Por fin! Ahora puedo tachar esto de mi lista de cosas por hacer en la vida. — Le guiño.

— ¿Está tu novio Leandro?

— No, no está, salió hace no más de cinco minutos, sabía que venías y me dijo que aprovechaba para ir a casa a descansar un poco, no es para menos pues ha estado ayudándome durante toda esta semana.

— Es una pena, me hubiera gustado saludarlo.

— Estamos planeando una cena entre amigos íntimos, así que ahí tendrás ocasión para saludarlo. — Le guiño la chica.

— De acuerdo.

Eunice, la amiga de Al era una chica como de un metro sesenta de altura, de no más de veintiocho o quizás veintinueve años, de tez morena clara; no tenía el buen físico de Al pero se podría decir que con un poco de ejercicio podría mejorar aún más su figura, su cabello negro era corto casi como el corte que usaría un hombre; me volteó a ver con una agradable sonrisa y me extendió la mano.

— ¿Quién es tu atractiva amiga, Al? ¿Alguna novia quizás?

— Ja, ella, ya quisiera. “¡Oh, Dios mío! lo dije sin pensar ¡lo juro!”

— Jajajajajajaja, no, se llama Dennis y ella ya está comprometida con otra chica, ¡Dios! No sabes cómo me parte eso el corazón. — Dijo con fingido dolor, para soltarse a reír nuevamente.

— Jajajajajajaja, si, si, se nota amiga. — Le respondió Eunice. — Bueno ya pasen por favor que quiero mostrarles todo, todo, todo. — Agregó llena de entusiasmo, mientras se hacía a un lado para dejarnos pasar.

Una vez dentro de la tienda vi varios anaqueles que tenían de todo, anillos vibradores, dildos, películas, disfraces, en fin había un sinfín de cosas que realmente nunca había visto siquiera.

— ¿Tu primera vez en una tienda de este tipo? — Me preguntó la chica bastante sonriente.

— Sí, — Le respondí, mientras sentía un ligero rubor cubrir mi rostro.

— ¿Te interesaría ver algo para utilizar con tu novia?

— Oh, no, no, yo sólo he venido acompañando a Al — Le dije mientras me llevaba las manos tras la espalda.

— ¡Ah! No, ya que estamos aquí, — Dijo Al mientras posaba una mano sobre mi hombro. — vamos a aprovechar para que le des un poco de diversión a tus encuentros con tu mujer, por el dinero ni te preocupes que todo va por mi cuenta. — Me guiño y esbozó una gran sonrisa. — Querida Eunice ¿que podrías mostrarnos primero?

— Mmmm, veamos, veamos, — Le contestó la chica mientras se llevaba el índice a los labios. — ¡Ya está! Veamos primeramente unos Kits interesantes que tengo por acá.

La chica nos guió entre los estantes y llegamos al mostrador en donde había varios productos, desde geles hasta ¿dulces con forma de…? ... ok, esto era realmente nuevo para mí.

— Pues bien, creo que les gustaran estos, cada uno de estos kits contiene un aceite para masaje, una crema y talco comestibles, además de un lubricante a base de agua sabor fresa, cereza ó chocolate y una caja de chocolate fino para degustar con la persona amada. — Nos guiño. — Estos kits vienen en cuatro sabores, chocolate, fresas con champagne, vainilla y chocolate con menta. Les voy a dar la degustación de la crema de cada uno. — Nos las dio a probar con una cucharilla para helado. — ¿Cuál te gustaría? — Me preguntó con una gran sonrisa.

Miré todas y cada una de las cremas, si he de ser sincera, me gustó mucho el sabor de fresas con champagne. El de vainila me pareció un poco empalagoso y el de chocolate simple y con menta no eran algo muy novedoso que digamos.

— Me gustó el de fresas con champagne. — Le dije tirando las cucharillas en un cesto de basura que había a un lado.

— Muy buena elección. — Me sonrió.

— ¡Whoa! ¿Esto es lo que cuestan? — Pregunte al ver precio marcado en el mostrador.

— ¿Qué puedo decirte cariño? El placer tiene sus costos.

— Vaya, esto no es nada barato.

— Deja de preocuparte por el dinero, todo esto va por mi cuenta. — Al me guiño y me sacudió el flequillo. — Muy bien ya tenemos una parte, ¿Ahora que más nos recomendarías?

— Esa es la actitud amiga, veamos, ¿qué les parece si les muestro unos arneses sin correa increíbles que he conseguido? Valen mucho la pena.

— Tú eres la experta, te seguimos. — Le dijo Al mientras me tomaba del brazo.

Eunice nos llevó a uno de los costados de la tienda donde sobre una mesa tenía varios modelos diferentes de vibradores y dildos.

— Pues, bien helos aquí. — Extendió la mano en un suave movimiento, mostrando todos los modelos que ahí se exhibían. — Como verán tengo todos los modelos que vendemos, todos los materiales son diferentes, desde pvc hasta silicona, y yo en lo particular te voy a recomendar este; — Tomó uno que tenía una apariencia bastante rara a mi parecer, era largo, ligeramente ancho y lo curioso era que tenía una ligera curvatura en el otro extremo cuya punta era más ancha. — Este es un arnés doble, esta parte de aquí es para la parte activa, se amolda a tu vagina de manera perfecta y esta elevación que ves aquí sirve para estimular el clítoris mientras penetras a tu pareja, mide 15 centímetros de largo por 3.5 centímetros de ancho, es flexible, resistente al agua, suave, tiene tres niveles de vibración y lo mejor de todo es que no tienes que andar lidiando con molestas correas, como los convencionales. Vamos tócalo.

Me dijo mientras lo ponía en mis manos, la textura era sin duda muy suave… por un momento deje que mi mente divagara, ¿cómo utilizaría esto con Karla? Supongo que me sonroje ya que Al se empezó a reír.

— Sin duda esa cara que has hecho no tiene precio. —Dijo Al riéndose a carcajadas.

— Esta chica es toda una dulzura. — Agregó Eunice.

— Eso ni dudarlo. — Le respondió Al.

— Bueno, ya. — Les dije mientras torcía la boca, es la primera vez que veo algo así.

— Está bien, está bien. Lo siento. — Dijo Al sonriendo todavía.

— Créeme chica con este juguetito, tú y tu mujer se divertirán en grande.

— Pero… no es como si ella estuviera con un hombre. — Pregunté mientras miraba el objeto en mis manos.

— Una más ¿eh? Al.

— Ni que lo digas, ¿le explicas tú o le digo yo?

— Te lo dejaré a ti, tú eres la psicóloga experta.

— De acuerdo. Mira Dennis, el hecho de que utilicen juguetes en forma de falos, no indica de ninguna forma nada que se relacione con un hombre, la anatomía femenina está diseñada para obtener placer, el clítoris es un órgano grande y rodea lo que es la uretra y parte de la vagina, la presión que hace este juguete sobre las paredes, estimulara también el clítoris.

— Pero ojo chica, — Le interrumpió Eunice. — es importante estimular el clítoris directamente, créeme no se puede obtener un orgasmo tan sólo por meter y sacar el pene, te lo digo por experiencia, hice ese experimento con mi novio. — Sonrió de medio lado, lo hicimos de tal forma que no me rozara para nada el clítoris, y termine por perder la poca lubricación que tenía y no obtuve orgasmo alguno, sin embargo cuando lo hizo rozando mi clítoris fue completamente distinto.

Me quede sin palabras ¿cómo era posible que la amiga de Al hablara tan… tan despreocupadamente? Creo que eso era algo íntimo, muy suyo, eso de andarlo contando así, como así…

— En efecto Dennis, es importante que no te olvides de la estimulación directa del clítoris. Como dice Eunice hay cierto placer en la penetración pero no lo es todo.

— Sigo pensando que…

— No. — Me interrumpió Eunice — Créeme chica, el placer que le brindaras a tu novia será proporcionado por ti y solo por ti, deberías de ver la cantidad de mujeres que quedan insatisfechas en sus relaciones sexuales con sus novios, muchos de ellos no se preocupan por el placer de la mujer ¿sabes? Una vez tuve un novio que no paraba de decir ¿Ya vas a llegar? ¿Te falta mucho? Cómo que te tardas mucho ¿no? La verdad era que el pobre diablo no sabía hacerlo, él pensaba que tan sólo el entrar y salir de mí era más que suficiente para llegar a un orgasmo, recuerdo que lo tiré a un lado de la cama, me metí a bañar, al salir me vestí ignorando todo su interrogatorio y parloteo y me fui del hotel para no verlo más.

— Le hubieras comentado que no te estaba haciendo sentir nada.

— Cariño créeme tuve varias charlas con él y al parecer le entraban por un oído y le salían por el otro.

— Oh, entiendo.

— La cuestión aquí Dennis, — Dijo Al — es que disfruten tanto de su sexualidad como puedan, yo diría que lo probaras, no pierdes nada, si no te gusta, sencillamente pueden dejarlo y seguir haciéndolo como lo han venido haciendo hasta ahora. Aunque te puedo garantizar que será terriblemente erótico. — Me guiño.

— Además amiga, la ventaja de los juguetitos es que no tienes que esperar por una erección y nunca pierden la misma. Recuerdo a una amiga quien era según sus propias palabras una mujer que le gustaba tomarse su tiempo para disfrutar el sexo, pero su compañero siempre se cansaba mucho antes de que ella pudiera llegar al orgasmo, así que sustituyo a su novio por un buen vibrador, hasta que conoció a otro hombre con el que se sintió muy satisfecha.

Okey, era suficiente de historias de ese tipo, creo que yo nunca tendría la tranquilidad para hablar de esos temas como ellas y pues mirando bien el objeto que tenía en mis manos… bueno creo que no sería tan mala idea el intentar algo diferente ¿verdad? Después de todo, sería yo quien la tomaría, no algún sujeto desconocido.

— De acuerdo lo llevaré.

— Llévate otro más para Karla, — Dijo Al. — La salud es importante y en cuanto a los juguetes sexuales es mejor que cada una tenga uno y la limpieza de esos objetos es importante también.

— Oh, no te preocupes por ello, tengo un kit de limpiadores que te ayudaran mucho, además de un buen lubricante hecho a base de agua que es justamente el ideal para el material de este tipo de juguetes.

Después de toda esa charla terminamos por agregar a mi compra un kit de sogas delgadas de algodón, Eunice me indicó como debía de usarlas, una mordaza de bola por si Karla quería objetar, me pareció buena idea ya que no la dejaría decir nada; y también Al insistió en un mini vibrador. No sé cuánto se habrá gastado pero por la cara de felicidad de Eunice supongo que si fue algo.
Después de despedirnos, Al me llevó a comer, nunca había estado en un restaurante tan lindo como ese. Las paredes interiores del restaurante así como el piso eran de madera barnizada, la madera del piso era más clara que el de las paredes lo que le daba al lugar un buen contraste.

— Qué lindo lugar — Le comenté mientras miraba a los alrededores, todas las mesas tenían manteles largos de color blanco, sobre las mismas se hallaban platos blancos con una servilleta de tela blanca sobre ellas, Al me comentó que ese tipo de dobles en las servilletas se llamaba Ave del Paraíso.

Las sillas acojinadas de madera eran muy cómodas, sobre nuestra mesa al igual que en las demás había un par de copas para vino, al centro había un pequeño florero de base ancha que se angostaba al final del mismo en color rojo con matices negros, el cual tenía una sola rosa blanca en botón de cuyo tallo brotaban tan solo dos hojas verdes.

— Me alegra que te guste, es el preferido de mi hermana.

— No sabía que Esmeralda y tú venían a lugares tan elegantes como este.

— Bueno, es un buen sitio, la comida es estupenda, el servicio es excelente y el ambiente muy acogedor.

— Ya lo creo. — Dije mientras terminaba de ver todo en derredor.

— ¿Quieres algo de beber? — Me preguntó tomando la carta de vinos. — Hay unos cocteles sin alcohol que son muy buenos.

— Bueno, no sé, nunca he tomado algo así, ¿Qué podrías recomendarme? — Le pregunte.

— Mmmm, déjame pensar… creo que… sí, te pediré el Roy Rogers estoy segura que te gustará.

— Nunca lo he probado, así que confiaré en ti. — Le dije mientras leía todos los nombres que venían en esa lista.

— Descuida sé que te agradara, sino, puedes pedir otro.

— ¿Tú que vas a pedir?

— Un coctel también, pediré un Manhattan para abrir el apetito. — Me respondió mientras leía a un mensaje en su celular. — ¿Te parece bien que empecemos con una ensalada? Posteriormente creo que una pasta estará bien y como plato fuerte estoy pensando en un buen corte de carne ¿te gustaría un T-bone o un Rib-eye?

— Creo que el T-bone estaría bien, pero ¿no será mucho con la ensalada y la pasta?

— Oh, descuida, tanto la ensalada como la pasta son porciones pequeñas, el corte en cambio es grande y te dan una papa al horno como guarnición junto con varios aderezos para acompañarla.

— Oh, bien, suena estupendo, de hecho me ha abierto bastante el apetito.

— Eso me parece perfecto, pues vamos a pedir de una vez.

El mesero que nos había dejado las cartas se acercó a nosotras, fue muy amable y diligente, nuestras órdenes casi no tardaron y debo decir que todo estaba delicioso. Pude terminar con todo y todavía me anime con el postre, un delicioso pastel de rompope que estaba que no me lo creía, en verdad lo había disfrutado al máximo, el café colombiano con el que lo acompañe sencillamente exquisito. Ahora sí, sentía que podía morir a gusto y feliz. Al no pidió postre pero sí otro coctel el cual me dijo que le gustaba mucho beber pues lo consideraba un buen digestivo me dijo que se llamaba Alexander.

— Y dime Dennis, ¿Ya te sientes de mejor humor?

— Después de esta gloriosa comida, me siento en el cielo. — Le conteste.

— Me alegra, saberlo.

Se quedó un momento en silencio mientras levantaba su copa y miraba el contenido de la misma. Sabía que algo estaba pensando, pero no quería interrumpirla.

— Eres una chica muy guapa ¿lo sabías?

— ¿Eh? — Su comentario me descontroló por completo.

— Así, que, — Continuó. — no deberías de sentir celos. Los celos son buenos en poca medida, pero se pueden convertir en un problema mayor si los dejas dominarte.

— ¿Celos?

— Esas chicas que irán a la fiesta de tu hermana, no tendrán oportunidad con Karla, ella es demasiado monógama. En pocas palabras es una mujer muy fiel.

— Ya… — Le respondí centrando la mirada en el obscuro líquido de mi café.

— Es muy hermoso lo que ustedes dos tienen, por lo regular cuando las personas ya están en una relación, estas no dejan de buscar algo más aparte de lo que ya tienen, sin embargo ustedes dos parecen sentirse muy satisfechas la una con la otra.

— ¿Buscando algo más?

— Sí. — Le dio un sorbo a su bebida. — A lo largo de mi carrera, han llegado a mi consultorio muchas personas cuyas parejas o bien ellas mismas se involucraron con alguien más mientras estaban en una relación.

— Eso es imperdonable, en ese caso deberían de quedarse solteras para que puedan andar con cuánta gente se les pegue la gana. — Le dije mientras tomaba la taza de café entre mis manos.

— Son personas que se involucran en relaciones románticas de las cuales no están cien por ciento convencidas, pero que aceptan para no estar en soledad, mientras satisfacen su necesidad afectiva, siguen buscando en otras personas aquello que sienten que les hace falta y que su compañero o compañera no puede brindarles. De ahí tanta infidelidad. Sin embargo ese no es el caso de ustedes dos. — Término de beber el contenido de su copa y me observó con detenimiento. — Karla te ama y tú a ella, es por eso que los celos que manifestaste por esas chicas, está de más. Los celos en bajas cantidades son buenos, pero ten cuidado y no dejes que te dominen porque si lo permites, perderás a la persona más importante de tu vida.

— ¿A Karla?

— No, a ti misma. — Entrecerró los ojos. — Si permites que los celos te dominen eso significará que te verás menos que las demás personas y eso sencillamente no debes de permitírtelo jamás, ¿quedo claro?

— Sí… — Contesté sintiéndome ligeramente incómoda, sus palabras me dieron mucho para pensar.

Al regresar a casa, aún seguía meditando sobre lo dicho por Al, quizá era verdad, digo, debo de admitir que siempre he celado a Karla, sin embargo hasta ese momento no lo había visto desde el punto de vista que Al me hizo ver. Después de la conversación con ella, empezaba a cuestionarme si no había sido un poco infantil el haber comprado esos atuendos para la fiesta. Decidí ir a casa de Karla para platicar con ella, para esta hora seguramente ya había regresado.

Antes de ir a casa de mi novia, guarde todo lo que Al nos había comprado en una vieja mochila que ya no usaba, me di un baño rápido y me cambie de ropa, el calor que había hecho en el día me había hecho sudar mucho y no deseaba que Karla al besarme probara el salado sabor en mi piel.

Mientras me dirigía a su casa la vi a lo lejos, venía platicando amenamente con la profesora Nadia, ¡Demonios! ¿Es que esa mujer siempre se cruzaría por el camino de mi mujer? Apreté las manos formando puños, tenía ganas de ir y tomar a MI NOVIA del brazo para llevarla lejos de esa tipeja, ¡joder!, pero sabía que no debía hacerlo de otra manera terminaría por descubrir nuestra relación. ¡Mierda! Sabía que tenía que alejarme si es que no deseaba hacer una escena y perder mi buen juicio, me costó mucho irme a casa mientras dejaba a MI Mujer con esa tipa, pero Al tenía razón en algo, Karla me amaba y eso… eso me lo iba a tener que demostrar, sí, creo que los disfraces que elegí no están tan mal después de todo… mis celos ¿eh?... bien, bien trabajaría en ellos, después, después, por lo pronto tenía que idear una manera de hacerlos realmente horrorosos y para ello creo que mi querido primo y su talento con el maquillaje harán una verdadera obra de arte. Además Karla deberá ser muy complaciente, si quiere que la perdone por no haber escuchado nada de lo que le dije aquel día en el laboratorio; sé que sonreí porque al entrar a la casa Andrea me miró ligeramente interrogante.

— ¿Sucede algo Denilla? Estás sonriendo que da miedito.

— No, no es nada, nada, nada en lo absoluto, sólo estoy teniendo unos pensamientos agradables y positivos.

— Sí, anda tú que te lo crea quien no te conoce y te interrogaría para que me dijeras la verdad, pero Roberto está por pasar por mí en cual…

La bocina del auto de su novio se dejó escuchar.

— Ah, ya llego, no pienses demasiado mujer que a veces das miedo. Nos vemos más tarde.

— Claro, diviértete, yo tengo que ir a checar algunas cosas a mi cuarto. “Vaya que si tengo que armar todo un plan.”

— Bueno, nos vemos al rato.

— De acuerdo.

La puerta se cerró tras mi hermana y subí las escaleras, muy bien tenía que ir a mi habitación para ver una vez más todo el arsenal con el que contaba e ir planeando la manera más eficiente de utilizar cada cosa que tenía ahí.

— Muy bien amor, espero que ninguna tipa se te acerque porque créeme lo pasará muy, muy mal. Ahora veamos tengo que planear nuestro regreso a casa, cuando lleguemos me preguntó ¿con qué deberé empezar primero?

Fin del especial "De Compras con Al"

19 comentarios:

  1. ¡Por fin un nuevo cap! Qué bueno terminar el año leyéndote:) Tierno, divertido y con cosas que te dejan reflexionando... genial como siempre. Te deseo lo mejor para este próximo año, que todas tus metas se cumplan. Muchas gracias por seguir escribiendo :) Que la pases muy bonito junto a tus seres queridos. Feliz Año Nuevo Sheila!!!! Un gran abrazo


    -Lizbeth

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  2. Gracias Lizbeth, me alegra que te haya gustado, te deseo un gran año, lleno de alegrías, agradables sorpresas y mucho amor. Te mando un gran Abrazo. ¡Feliz Año Nuevo!

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  3. Sheila, sin dudar ni temer a lo que digo tiene una mente ¡¡realmente malvada y perfecta!! ¡Me encanta! Espero con ansias la continuación del especial, ni siquiera podría imaginar la cara de sorpresa de Karla, tan Ahhhh!! Inocente xD
    Se te ama Sheila *-* ♥ no dejes nunca de escribir

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    1. Muchas gracias :) me alegra que te haya gustado. Todavía falta uno mas de los especiales ;)

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  4. Me encanto jajajaj me la he pasado muy bien antes de ponerme a trabajar. Gracias mi querida Sheila-sama en verdad tienes un gran talento jajjaajaj aaahh me siento muy bien :)
    Besos y abrazos ;)
    Atte: Yuki Mioby

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  5. Gracias Yuki preciosa, me alegra que te haya dejado un buen sabor de boca antes de tu jornada laboral, muchas gracias por leerme. Te mando un gran abrazo. ;)

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  6. Deberias de hacer una peliculaaa !!! Estaa tan hermoso ahahab yo puedo ser dennis tu dirass jaja saludos desde PERU <3

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    1. Ojala algún día se pueda hacer una película amiga y claro tu puedes ser Dennis ;)

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    2. Mas que película, seria fantástico hacer una serie o telenovela tipo culebron Mexicano!!! Seria un boom!!! Ajaja...obvio yo la veria!!

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  7. Hola ....gracias por continuar esta historia luego de tanto tiempo... Tengo una consulta; cuando tendremos capítulos de Carla y denis?.. Vas a empezar a publicar todos los 30 de cada mes??....gracias por compartir tu maravilloso talento Sheila. Desde Argentina, Maria

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  8. Cuando?...cuando?...cuando?...continua esta historia?...ayy que suspenso por Dios, no apto para cardiacos!!!

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  9. Hola, perdón por la tardanza en la contestación es que estoy trabajando y ello me quita un poco de tiempo, pues espero empezar nuevamente a publicar, pero aun no tengo fecha sin embargo no me llevaré dos o tres meses como antes será un poco más seguido. ;) por ahora si requiero invertir un poco de tiempo por mi nuevo trabajo pero me daré tiempo para escribir también, así que próximamente subiré la siguiente parte del capítulo.

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  10. ¡Qué bueno te quedó! El cap en general es fabuloso, leer estos especiales donde tenemos a Al y a Dennis de siempre es muy agradable y recomfortante. Además viene con el toque Sheila, trae una reflexión muy profunda y elaborada que nunca te deja indiferente.
La verdad es que me lo leí en su día recien empezado el año, y ahora que vuelvo veo que no había comentado hasta la fecha (por cierto os deseo a todos un año maravilloso, aunque venga un poco tarde la verdad no he parado hasta hace poco).
Me alegro de veras ver que tienes un nuevo trabajo y ganas de escribir/retomar también alguna otra historia, me parece genial :D Ahora sin presión, ya sé que cuidas mucho tus publicaciones, pero no es molestia esperar, aguardo pacientemente algo nuevo tuyo, siempre es un placer leerte.

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  11. Me gusta mucho la forma en la que transmites los sentimientos de cada uno de tus personajes, desde que empecé a leer la historia no pude dejar de leerla. Me desilusione un poco cuando tardaste en escribir pensé que ya no seguirías con la historia pero me alegra saber que sigues escribiendola :3 Esperare con ansias el próximo capítulo :) de verdad me gusta mucho, saludos.

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  12. Hola Sheila Segovia!!!.... Porque no continuas esta historia?.... Estas publicando en algun otro lado???...te recomiendo publicar en Wattpad y se te dispararan multiplacadas por mil tus lectoras, hay mucha gente con talento ahí y otros no tanto je. Ojala puedas continuar esta historia y publicar en julio de este año ya que va para mas de medio año que no publicas...saludos desde Argentina...Maria

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  13. Hola hola, ya no seguiras escribiendo la historia ���� eso me entristese mucho. Esperó que continues quiero saber q pasara

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  14. Hola Sheila, cuando el públicas otra entrega de Amor en preparatoria?....Está historia me hace acordar a otra muy pero muy buena que quedó inconclusa también que se llama Fisica, química y piel....Un novelon!....Bueno ya ha pasado más de un año desde la última actualización, podrías comentar cuando tienes planeado publicar?.... Saludos cordiales

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  15. Ojalá pronto publicaras... Llevo leyendo esta historia desde sus inicios y créeme que he llorado, reído y enfurecido en muchas ocasiones!

    Debo decir que a veces me deprime sobremanera y luego me entusiasma gratamente.

    Te mando saludos y espero esté bien.

    Atte Rosve

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