jueves, 21 de febrero de 2013

El diario de Mai (Final parte A)

Hola Queridos Fans! antes que nada mil disculpas por no haber actualizado antes pero he estado sobresaturada de trabajo, por ello es que me he visto algo limitada en mi tiempo. Así que aprovecho para dejarles la primera parte del final del diario de Mai. 

Espero que les guste!!!!



19 de Agosto




Ayer Shizuru y yo pasamos un día maravilloso, paseamos por la ciudad; entramos a diversas tiendas de ropa, recuerdo haber sentido el rubor cubrir ligeramente mis mejillas cuando me tomó de la mano y entramos en el único vestidor que estaba disponible, afortunadamente tenía el espacio suficiente para poder movernos con libertad, tenía dos espejos así que, aunque estaba de espaldas a ella podía verla a través del reflejo del espejo, se retiró con ligereza la blusa, miré su rostro; ella mantenía sus ojos cerrados, la tranquilidad que reflejaba era auténtica, sus labios curvaban una suave y amable sonrisa; mi corazón latió con fuerza al correr la mirada sobre su fino cuello, sus delicados y redondeados hombros, detuve la mirada un momento en ese perfecto par de senos cubiertos por una exquisita pieza de lencería que le hacía verse sensual; las curvas de su cintura marcadas a la perfección, rematando con su vientre plano y ese perfecto derrier que pude apreciar cuando se retiró el pantalón para medirse los que serían sus nuevos jeans; su ropa interior hacía juego con su bra, sus largas y bien torneadas piernas lucían sencillamente hermosas, su blanca piel invitaba a ser tocada y prometía un paraíso al tacto. Mi corazón latía con fuerza dentro de mi pecho, mis mejillas se ruborizaron ante tal belleza, podía escuchar el propio latido de mi corazón; estaba completamente embelesada por los suaves movimientos de sus manos… ¿a caso un simple cambio de ropa podía emanar tal cantidad de sensualidad?... no podía dejar de mirarla, cada movimiento de su cuerpo era en verdad hipnótico.


Shizuru acabo de vestirse y entonces como si de repente se acordara de algo se volvió para verme con un claro gesto de preocupación al notar que yo seguía vestida con la misma ropa.


-          ¡Ah! Mai, perdona – dijo en un tono de disculpa – lo siento, te he metido conmigo tan de repente a este probador que imagino te has de sentir incomoda estando yo aquí… kannina Mai, saldré ahora para que puedas cambiarte a gusto.


-          ¡Ah! No, no, no es eso – dije tan rápido como pude – “ha…habrá notado que la estaba observando” por… por el contrario… yo… yo… estaba, estaba esperando porque quisiera que me ayudaras a quitarme la blusa ¿sabes? es que está un poco ajustada.


-          Ah – dijo con alivio – por supuesto Mai te ayudaré – sonrió amablemente… ¡aaah! se veía tan, tan bonita…


-          Levanta los brazos Mai – me pidió, sus manos rozaron ligeramente mi piel cuando me sacó la blusa – aaah – exclamó suavemente y ¡lo noté!, ¡pude apreciarlo por una fracción de segundo en su mirada! – tienes un cuerpo muy bonito Mai – sentí quedarme sin respiración al escucharle decir tales palabras, creo que le gusto… aunque sea un poco… aunque sea sólo un poco.


-          Gra… gracias – bajé la mirada y sonreí sutilmente – pero Shizuru es mucho, mucho más bonita que yo… no sólo físicamente… también, eres muy amable, hay mucha bondad en tu corazón – posé mi mano sobre su pecho de manera inconsciente – yo… yo… - no pude continuar, se me formó un nudo en la garganta mientras por mi mente pasaba cada momento compartido con ella desde que Natsuki se fue; no lo comprendía, no podía entender a Natsuki, Shizuru era la persona más dulce y noble que había conocido y aún así ella… ella… se portaba tan… tan… – lo… lo siento – dije con la voz quebrada, posé mi cabeza sobre su hombro.


 -          Mai


-          Lo siento Shizuru… no entiendo porque ella…


-          Shhhhhh – levantó mi rostro suavemente y limpió las lágrimas de mis ojos con ternura.


-          Mai es más bonita cuando esta sonriendo – me dijo – si lloras me pones triste a mí también, me abrazó dejándome un poco perpleja – si Mai está a mi lado, ofreciéndome su hermosa sonrisa entonces todo estará bien, así que por favor, no dejes de sonreír – acarició mi cabello – se mi amiga… siempre.


-          Siempre – le respondí   “amiga… yo…yo ya no sé si pueda conformarme con ser sólo tu amiga y nada más”- pensé


Salimos de la tienda, ella se compró una blusa que le sentaba de maravilla y me dijo que la utilizaría la próxima vez que saliéramos, yo me compré unos jeans nuevos e hice la misma promesa; Shizuru no dejo que mi ánimo se viniera abajo, por el contrario, me llevó de la mano directamente a una tienda departamental y fuimos al departamento de cosmética, Shizuru esbozaba en todo momento una sonrisa diferente a la que le conocía, su rostro se notaba relajado, se veía… ¿cómo decirlo?... más… real, más… auténtica, era como si finalmente se hubiera desprendido de la máscara que siempre utilizaba y me permitiera verla tal como era; eso me puso de mejor humor pues poco a poco me dejaba conocer a la real Shizuru.


 Al entrar en la tienda una vendedora nos abordó y Shizuru le pidió que le mostrara los bálsamos labiales.


 -          Mai tiene una sonrisa preciosa, tienes que cuidar tus labios – me dijo sin mirarme mientras tomaba con su dedo meñique un poco de bálsamo y lo deslizaba sobre mi labio inferior.

-          ¡Ah! – sentí las mejillas ruborizárseme, el corazón me latió muy deprisa.

-          ¡Oh! tiene un excelente gusto – dijo la vendedora – este es el mejor bálsamo que tenemos, la humectación que proporciona… - dejé de escuchar a la vendedora cuando Shizuru deslizó su meñique sobre mi labio superior, su rostro denotaba tanta paz y tranquilidad que me inundo de esas emociones, por ese breve espacio de tiempo me sentí en un mundo único, donde lo único que existía era ella, ese bálsamo sabor a miel y yo.


-          Es perfecto para ti – dijo Shizuru, mirándome con un gesto de aprobación, me acarició la mejilla y me guiño un ojo  – lo llevaré – le dijo a la vendedora.


-          ¡Ah! Shizuru esto…


-          Está bien Mai – me dijo obsequiándome una hermosa sonrisa – desde hace semanas he venido pensando en regalártelo, estaba esperando la oportunidad de salir contigo para poder obsequiártelo, es justo el que estaba buscando.


Esas sencillas palabras terminaron por iluminarme el día, todo rastro de tristeza se desvaneció, ella pensaba en salir conmigo desde hacía semanas, lo que significaba que yo rondaba su mente.


Al salir de la tienda departamental me sentí llena de entusiasmo, me envalentoné y tratando de que pareciera lo más natural la tomé de la mano mientras caminábamos por las calles de la Cuidad, paramos en una tienda de mascotas porque me llamó la atención un hermoso gatito, lo tomé en mis manos y lamenté que no se nos permitieran mascotas en el dormitorio, Shizuru dijo que le gustaban los gatos por ser independientes y ser capaces de sobrevivir solos.


-          En un futuro no muy lejano me gustaría tener un gato viviendo conmigo – me dijo – son estupenda compañía.


-          ¿Podría ir a visitarles, cuando lo tengas?


-          Por supuesto Mai,  aunque es una pena que esperes a que tenga el gato para visitarme –  dijo haciendo un puchero – supongo que yo sola no soy suficiente buena compañía.


-          No, no, no – dije haciendo aspavientos con las manos – Shizuru es una excelente compañía, es una maravillosa compañía, si fuera por mí estaría todo el día al lado de Shizuru.



-          Ara, ara ¿tanto así te gusto Mai? – me preguntó mirándome seductoramente.


-          ¿Eh?, ¿ah? “¿a caso me ha descubierto?, ¿me dirá que no puede acep…”


 -          Sólo bromeaba – dijo riéndose por lo bajo – no te preocupes, me alegra saber que a Mai le gusta estar conmigo – dijo y sentí las mejillas ruborizárseme, le sonreí suavemente y por una fracción de segundo me perdí en su escarlata mirada, mientras ella me tomaba de la mano - ¿quieres que vayamos a comer crepas dulces?


 -          ¿En serio? ¡sí! – le contesté con emoción.


Paseamos por el parque mientras comíamos las crepas, Shizuru me platicó un poco más sobre ella, le gustaba el Imobou un platillo típico de Kyoto, sus colores favoritos eran los lilas y morados pálidos, era increíble que apenas hasta ahora conociera esos detalles de ella; y es que a pesar del tiempo que teníamos de convivir juntas Shizuru siempre estuvo guardado cierta distancia entre nosotras, sin embargo poco a poco y por ella misma esa brecha se iba estrechando más y más.


 -          Y a ti Mai ¿qué color es el que más te gusta?


-          Mmmm – me llevé la crepa a la boca y le di una pequeña mordida mientras pensaba – el rojo, me gusta el color rojo – le dije tras unos momentos.


-          Es un color muy bonito – me dijo.


-          Lo sé, por eso me gustan tanto tus ojos – dije de manera inconsciente, un silencio por parte de ella hizo que la sangre se me helara, hasta ese momento me percaté de lo que había dicho – volví la vista para verla, su rostro perdió la sonrisa y por un momento su mirada se extravió en algún punto fijo hacia la nada.


-          Ah, yo, quiero decir, emm, es porque tus ojos son… es decir, ese color… lo que intento decir es que… - en ese momento Shizuru reaccionó y sacudió la cabeza en negativo un par de veces, sus labios curvaron una suave sonrisa y me miró nuevamente, como si nada hubiese ocurrido.


-          Ookini “gracias” – me dijo en Kyoto-ben – Mai, eres muy amable.


-          Aaahh… aaahh… de… de nada… - por un momento sentí que mi secreto estaba a salvo… sin embargo… su reacción no era la que yo esperaba… pero aún así, no deje que eso me afectara mucho, simplemente quería seguir conociéndola, sí, realmente deseaba seguir conociendo más de lo que le gustaba, de lo que le hacía feliz… y quien sabe… quizás… sólo quizás… algún día… sí… quizás… sonreí sutilmente cuando ella volvió a tomar mi mano y me sonreía, aún quedaban muchas cosas por hacer así que fuimos al cine, por la noche llevamos comida china y cenamos en compañía de Mikoto y Nao quien a pesar de a todas señales notarse que Shizuru no le caía del todo bien, parecía soportar su presencia, aún me preguntaba ¿de qué manera vencería Shizuru a Nao para qué esta le hubiera tomado semejante acritud?, aunque varias veces quise preguntárselo, la verdad prefería no recordarle ese amargo trago.


Por la noche cuando Mikoto acompañó a Nao a su dormitorio después de cenar, Shizuru y yo nos quedamos un momento a solas recargadas en el barandal del balcón, el cielo estaba limpió de nubes y las estrellas brillaban con gran intensidad.


-          Que noche más bonita, ¿nee Shizuru?


-          Sí – me respondió mirando de lleno la luna – es una noche muy agradable.


-          Lo pasé… lo pasé muy bien contigo – le dije esbozando la mejor de mis sonrisas.


Shizuru se quedo un momento en silencio, siguió contemplando el manto nocturno, le admiré por un momento y después volví la vista al cielo y entonces la vi una estrella fugaz.


-          “¡Aaaah! – pensé – desearía poder hacer muy feliz a Shizuru” – pedí desde el fondo de mi corazón.


-          Mai – mi nombre pronunciado de sus labios, con ese maravilloso y hermoso acento de Kyoto, me volví para verla y entonces ella me tomó gentilmente del rostro con ambas manos, era como ser acariciada por la mismísima seda.


-          Ookini Mai, ha sido un día estupendo – me dijo mirándome directo a los ojos, me perdí en esa intensa mirada escarlata, acercó lentamente su rostro al mío, sentí el rubor cubrirme el rostro… entonces ella cerró los ojos y yo hice lo mismo por un momento pensé que mi deseo se había cumplido… me besó la frente y el corazón me latió muy deprisa – Oyasuminasai  “buenas noches” Mai – me dijo mientras entraba de nuevo a la casa – mañana estudiaré todo el día por lo que no podré verte, pero te enviaré un mensaje para saber cómo estas – me sonrió, tomó sus cosas y la acompañé a la puerta.


-          Te acompaño a tu dormitorio – le dije.


-          No te preocupes Mai, estaría preocupada si vuelves tu sola, además es temprano todavía así que estaré bien. Hasta mañana – me sonrió y le vi alejarse por el pasillo, me llevé la mano a la frente, sentí nuevamente el rubor cubrir mis mejillas.

-          “Aahh Shizuru… realmente… me gustas” – susurré tan sólo para mi corazón.

Dos semanas después:








 No he escrito nada en mi diario desde el día siguiente de mi cita con Shizuru… dejé de escribir por lo acontecido con Tate…  pareciera que fue ayer…



 El día siguiente a mi cita con Shizuru, él me citó por la tarde en el techo de la escuela, recuerdo que llegué un poco tarde ya que tenía mucho trabajo, se notaba molesto, la luz del atardecer ya iluminaba el cielo.


-          Tarde, como siempre – me dijo y noté cierta acritud en el tono de su voz.


-          Lo siento, tenía mucho trabajo – intente disculparme.

-          ¿Lo pasaste bien con Fujino-san ayer?

-          ¿Eh?

-          Parece ser que lo pasas mejor con ella que conmigo ¿no es así?



-          Tate… yo… eso…

-          No trates de negarlo, hace meses que no salimos, hace meses que ni siquiera nos tocamos, ¿cuándo fue la última vez que nos besamos?

-          ¿Eh?, eso… - era verdad tenía mucho tiempo que él y yo ni siquiera nos tomábamos de la mano.

-          Quiero que me digas que somos.

-          ¿Qué somos?

-          ¡Dime qué es lo que somos?, ¡seguimos siendo novios?, ¡seguimos estando juntos? Y si es así ¡por qué me has dejado de lado todo este tiempo?

-          Tate yo… - se acercó a mí y me sujetó con fuerza de los hombros.

-          ¡Qué es lo que somos Mai? – me miró fijamente, se mostraba en verdad dolido.


-          No… no lo sé – confesé y baje la mirada, el levantó mi barbilla con su mano e intentó besarme – ¡No! – espeté y lo empujé con mis manos, juro que fue una reacción inconsciente, le miré confundida, no lo entendía, sabía que alguna vez lo quise pero… ahora...


-          Te ahorraré la molestia – dijo dándome la espalda – dejémoslo así… es más que obvio que la persona que te interesa más incluso que Mikoto es Fujino-san…


-          Eso… eso no es…


-          ¡Por qué te engañas? – sujetó el enrejado con fuerza – ¡es más que obvio que te gusta!, he visto como la miras – su voz se endureció – sólo espero que no vayas a ilusionarte demasiado… ella nunca te elegiría, si esta a tu lado es únicamente porque Kuga-san no está aquí – de otra forma ella ni siquiera te miraría – dijo y apreté las manos formando puños… sus palabras en verdad dolían.


-          Eso no es…


-          ¿Verdad? – preguntó sarcásticamente – estas engañándote… como siempre…sólo te diré – me dijo sin mirarme – que el día que Kuga Natsuki vuelva y Fujino-san te deje de lado, no estaré ahí para consolarte.

Un mes ha pasado desde ese día, ahora no tengo ganas de escribir más mi diario…las últimas palabras que he escribí fueron:


Soy Tokiha Mai, tengo 17 años y estoy profundamente enamorada de la pretendiente de mi Mejor Amiga, quien sin decirle ni una sola palabra se fue y no dijo cuándo volvería… Soy Tokiha Mai y yo… yo estoy perdidamente enamorada de Shizuru-san, Sí, estoy enamorada… estoy perdidamente enamorada de Shizuru-san y no permitiré que Natsuki ni nadie se interponga entre nosotras… porque… esto que siento por ella… es… Amor.


Cerré mi diario, me recargue sobre él y sin desearlo, las lágrimas escurrieron por mis mejillas… luchar… luchar por Shizuru, cuando ella estaba esperando por Natsuki… ¿qué oportunidad tendría yo? el hecho de que estuviera conmigo no significaba que yo le gustara, quizás… sólo debería de ser su amiga... como ella me lo pidió.

-          Mai – la voz de Mikoto me hizo volver el rostro

-          Mikoto

-          ¿Por qué estas llorando?

-          No, no es nada…

-          Mai – Mikoto me miró seriamente – esfuérzate – me tomó de las manos y me sonrió.

-          Mi…koto – susurré y asentí con la cabeza – “sí – pensé – no debería de darme por vencida tan fácilmente, Natsuki ni siquiera había hecho por mandarle un mensaje y ya había pasado bastante tiempo, además desde siempre me dijo que el amor que siente por Shizuru no es igual al que Shizuru siente por ella… entonces, no está mal si yo intento estar con Shizuru, si Natsuki no quiere su corazón entonces yo trataré de conseguirlo”

Tocaron a la puerta, me limpié las lágrimas con el envés de la mano y fui a abrir.

-          Shi…zuru…

-          Maido “Hola” Mai – me saludo en Kyoto-ben, sus mejillas se tintaron en un casi imperceptible carmín – sé que es un poco tarde, pero pasaba por aquí y me preguntaba si deseaban comer helado conmigo – levantó la mano donde cargaba una bolsa de supermercado – hace un poco de calor, así que pensé…

-          ¡Helado! – exclamó Mikoto - ¡Sí! – hola Fujino-san

-          Mikoto – le saludo Shizuru con una hermosa sonrisa.

-          Pasa Shizuru – le tomé de la mano y la llevé hasta la sala.

-          Perdona la intrusión – dijo educadamente.

-          Ora, Shizuru no es necesario que seas tan formal – le sonreí – iré a la cocina por unas cucharas.

-          Gracias Mai.

-          “Sí – pensé – quizás pueda obtener el corazón de Shizuru, quizás pueda hacerlo”

****

 En las últimas semanas Shizuru me ha ayudado mucho pues el trabajo de Seito Kaichou en verdad no es nada sencillo a pesar del exceso de trabajo pude terminar gracias a su ayuda, el sólo imaginar que ella pudiera sola con toda esa carga de trabajo cuando era Seito Kaichou me hacía en verdad admirarla, me estiré sobre mi asiento y suspiré con profundidad.
-          ¡Por fin hemos acabado! – exclamé y miré a Shizuru quien disfrutaba de la vista desde el balcón.
-          Has hecho un estupendo trabajo Mai – dijo Shizuru sin dejar de ver el horizonte – te felicito, sabía que serías una excelente Kaichou, se volvió para verme y me sonrió.
-          No lo hubiera podido hacer sin tu ayuda Shizuru – le dije acercándome a ella, le tomé de la mano y miré el lento atardecer, el silencio sólo era roto por el canto de las aves que poco a poco llegaban a anidar a los árboles.
-          ¡Ah! – sonrió – Mai es tan linda – tomó mi barbilla con su mano – sino tuvieras novio quizás hubiera podido enamorarme de ti.

-          ¡Ah! eso… yo… - me ruborice hasta las orejas y Shizuru se rió por lo bajo.
-          Sólo bromeo Mai.

-          Oh… yo… yo ya no tengo novio – dije con un poco de pesadumbre al recordar que sea como sea había lastimado a Tate.
-          Ah… yo lo, lo siento Mai… imagino que lo has de estar pasando mal, ¿hay algo que pueda hacer por ti?
-          No, no te preocupes Shizuru – intente sonreír – esto era algo que eventualmente sucedería – yo… - me quede en silencio, Shizuru me abrazó, su abrazo era cálido y dulce.


-          Lo siento Mai, romper con la persona que quieres ha de ser muy doloroso – me ciñó más a su cuerpo, cerré los ojos y le abracé, su gentileza me hizo derramar lágrimas… pero no fueron por mi rompimiento con Tate, sino porque ahora que la tenía de esta manera entre mis brazos, supe en verdad, cuanto me gustaba, ahora lo tenía más claro que nunca, la amaba, la amaba tanto que dolía… la amaba tanto que el sólo hecho de llegar a pensar en perderla me provocaba una sensación de angustia que jamás había conocido; se separó suavemente de mí y me besó dulcemente en la frente; mantuve los ojos cerrados por un momento.

-          Mai – dijo mi nombre muy suavemente, abrí los ojos y ella me sonrió –  vayamos a la playa – tomó mi mano y me sonrió tiernamente.



-          Sí – dije suavemente – vayamos a la playa.

 
****

A pesar de haber tenido vacaciones, no tuvimos la oportunidad de ir a la playa este verano, pero Shizuru me prometió que iríamos en primavera, no obstante en vacaciones pasamos mucho tiempo juntas, salimos varias veces por la ciudad y hasta fuimos juntas a ver los fuegos artificiales, ella se veía tan bonita en Kimono, me encantaba su femineidad, su elegancia, sus buenas maneras; su sonrisa, su voz, ese hermoso acento que día con día se grababa profundo en mi corazón.


Shizuru inclusive me ayudó a organizarme para las actividades que tendrían lugar al iniciar de nuevo las clases, hasta me ayudo a estudiar… ahora… ahora… bueno… quizás estaba exagerando un poco, tal vez inclusive ir a verla a la universidad saltándome una junta con el consejo escolar podría considerarse como algo fuera de lugar pero me preguntaba porque Shizuru no me había llamado en las últimas tres semanas el no tener noticias de ella y que no respondiera a mis llamadas ni a los mensajes que le enviaba me preocupaba. He llegado a pensar que empiezo a ser una molestia para ella... es por eso que decidí saltarme la junta e ir directamente a la universidad a buscarla, quería preguntarle directamente si era una carga para ella... y si lo era... me alejaría para ya no molestarla...  sentí una opresión en el pecho que me llenaba de tristeza y una ansiedad que me sabía amarga en los labios, mientras me dirigía a la entrada de la universidad pude apreciar que varias miradas se posaban sobre mi persona, me hicieron sentir ligeramente incomoda.


-          Fujino-san sigue enferma? – escuché preguntar a una chica que iba unos pasos delante de mí.

-          Si – le respondió la otra – ya van dos días que falta a clases.

-          ¡Eeh!, ¡Eeh! Por cierto ¿crees que el rumor de que está saliendo con la nueva Seito Kaichou sea verdad? – no puede evitar sobresaltarme al escucharle decir eso, el sutil tono de burla y morbo me provocó náuseas.
-          Quien sabe – respondió la otra – desde hace un tiempo Fujino-san se la pasa mucho tiempo en compañía de Seito Kaichou; además escuché que Fujino-san ha rechazado varias propuestas de muchos chicos, eso no es normal – dijo eso último con un tono de burla que me provocó cerrar los puños con fuerza.


-          Sin importar lo buena que es en los estudios y su elegancia, me parece repugnante su gusto por las chicas.


-          Sí, es de lo más desagradable – dijo la otra – pero volviendo al punto, hace un par de semanas que veo a Fujino-san de lleno en la Universidad, quizás y Seito Kaichou sea una chica normal después de todo; de otra forma Fujino-san seguiría estando la mayor parte del tiempo con ella ¿no crees?


-          O quizás se han peleado, escuché que las vieron paseando varias veces por la ciudad tomadas de la mano.


-          ¿Una pelea de amantes? –  preguntó la otra riendo por lo bajo lo que enervó mi estado de ánimo a un grado inimaginable.


-          Quizás Fujino-san se le confesó y Seito Kaichou la rechazó.


-          ¿Eso crees? – rió por lo bajo la otra – en ese caso bien merecido lo tiene por tener ese tipo de manías tan retorcidas.

-          ¡Son ustedes en verdad despreciables! – espeté –  hablar así de una persona tan gentil y amable como Shizuru - ¡debería darles vergüenza! - les grité sin importarme un bledo las miradas de todos los presentes - Shizuru es la persona más respetuosa del mundo, tiene el corazón más noble que conozco y ustedes... Ustedes - apreté con fuerza los puños y mordí mi labio inferior con fuerza casi al grado de hacerlo sangrar - ¡Ustedes se atreven a hacer mofa de ella? ¡las únicas repugnantes aquí son ustedes dos! ¡no permitiré que insulten a Shizuru de esa forma!


-          ¿Eh? ¿ah? - balbucearon las dos al mismo tiempo, me miraban entre confusas y llenas de vergüenza - esto... Nosotras...


-          Larguémonos de aquí - dijo la chica jalando a la otra.


-          Cobardes - susurré por lo bajo, los que estaban presentes empezaron a aplaudirme, les miré con molestia mientras me daba la vuelta y me encaminaba hacia los dormitorios. Shizuru estaba enferma eso era todo lo que me importaba...
Mientras me dirigía a su dormitorio empecé a entender su reciente ausentismo, se estaba alejando de mí para mantenerme a raya de los rumores en torno a sus preferencias, me dolió que hubiera tomado esa decisión... Que hubiera decidido alejarse de mi sin decirme nada... Sin ningún tipo de explicación. No me di cuenta cuando empecé a correr, necesitaba verla, necesitaba decirle que no se alejara de mi vida, quería decirle que los rumores no me importaban, quería decirle incluso que lo que más anhelaba era tener su amor.
Me detuve en la puerta de su dormitorio posé mis manos sobre mis piernas para recuperar el aliento, tras unos momentos me erguí y toque a la puerta, los segundos que transcurrieron antes que abriera me parecieron eternos.


-          Mai - Shizuru me miró ligeramente sorprendida, vestía su pijama su rostro estaba ligeramente pálido, sus mejillas encendidas en carmín, pequeñas gotas de sudor adornaban su frente, el cabello de su flequillo se notaba ligeramente humedecido.

-          Shizuru - susurré.






-          Hola Mai - me saludó esbozando una sutil sonrisa, se notaba ligeramente avergonzada.



-          ¿Puedo pasar? - pregunté y alcance a percibir un ligero tono de impaciencia en mi voz.

-          Cla... Claro - me respondió mirando mal disimuladamente hacia ambos lados del pasillo, sentí mi mandíbula tensarse, pase sin importarme si alguien me veía o no.




Inmediatamente cerró la puerta me giré y la sostuve de los hombros, mi repentino movimiento le tomó desprevenida sus espaldas quedaron recargadas en la puerta.

-          M-ai...




-          ¿Por qué? - le pregunté con la cabeza gacha, la garganta se me cerró y se me llenaron los ojos de lágrimas.


-          Mai - susurró mi nombre - yo... - hizo una pausa, un momento de silencio nos hizo breve compañía, mis lágrimas se deslizaron lentamente por mis mejillas, el sutil aroma de su cuerpo me lleno... La extrañaba, la echaba de menos, ese sutil perfume que manaba naturalmente de su cuerpo me hacía falta.


-          Somos... Amigas... ¿no es verdad? - dije rompiendo el silencio que nos envolvía - ¿por qué estas alejándome?


-          Mai - su voz... ese dulce acento de Kyoto, mi nombre pronunciado por sus labios... me hacía tan feliz y a la vez me llenaba de dolor - no quiero - dijo y levanté el rostro para mirarla, mantenía la frente en alto, sus ojos cerrados, su gesto era una mezcolanza de frustración combinado con tristeza y dolor, una lágrima se deslizó por su mejilla - no quiero que te lastimen los comentarios y rumores de la gente - meneó la cabeza en negativo varias veces - estar con una persona como... Yo... – abrió sus ojos y tanto en su mirada como en el  tono de su voz pude notar un dejo de vergüenza que me conmovió, pero que a la vez me hizo enojar a un grado inimaginable.




-          ¡Y qué si te gustan las chicas? - espeté mirándola a los ojos, mis manos de negaban a soltar sus hombros - ¡y qué si tu forma de amar es diferente a la del resto?, ¡eso no te hace menos persona!, ¡eso no te hace menos ser humano!... - fije mis llorosos ojos en los suyos, ese mar escarlata teñido de atardecer, un arrebol de emociones... Tantas... Tantas... Y yo quería conocerlas todas y cada una de ellas - ¿somos amigas no es verdad? - le pregunté y ella asintió - entonces no me alejes de tu lado, me gusta... estar contigo Shizuru - le dije, aunque lo que en verdad quería confesar era "me gustas, te quiero" pero el temor a su rechazo... a que me viera sólo como una amiga me acobardo para confesarme... - me gusta tu forma de ser - le dije y oculté mi sonrojado rostro en su hombro – no permitiré que unos rumores infundados por gente ignorante me aparten de tu lado.

-          Ma-i - susurró y me abrazó... una lágrima proveniente de sus ojos cayó sobre mi mejilla, cerré los ojos y le envolví con mis brazos... que cálido... y gentil era su abrazo, deseaba quedarme así para siempre; pero el ligero temblor que le recorrió, así como la creciente temperatura de su cuerpo, me devolvieron a la realidad.

-          ¡Ah! Shizuru - le dije apartándome suavemente de sus brazos - estas temblando - le tomé el rostro entre mis manos y toqué su frente con la mía, sus mejillas intensificaron su arrebolado color - tienes fiebre - le dije tomándola de la mano - necesitas descansar - le llevé hasta su recámara y le metí dentro de la cama - iré a traer un paño y agua fría ¿nee? Shizuru, sólo espérame aquí, me quedaré contigo hasta que te recuperes.

-          Mai - sus ojos desprendieron un mar de llanto incontrolable que no logré entender del todo.

-          ¡Ah! Shizuru que... ¿qué sucede?

-          Kan-nina Ma-i - se disculpó entre sollozos - es sólo que... que... - su voz se perdió en un intento por detener su llanto, no hubo necesidad que dijera nada, entendía la razón de sus lágrimas... y es que Shizuru otorgaba... Shizuru protegía... Shizuru cuidaba y atendía... ella procuraba y se daba a manos llenas y aún cuando se quedaba sin nada más que ofrecer, seguía con el espíritu firme y fuerte para entregar si era necesario inclusive su misma vida… su amor, era esa clase de amor que todo lo entrega, que todo lo da, por el ser amado, no sé como paso; simplemente me senté a un lado de su cama y le abracé, me aferré a su cuerpo, sujetándola firmemente, como si fuese un preciado tesoro; la envolví entre mis brazos, deseando protegerla de cualquier mal que pudiese hacerle daño; le besé la mejilla y susurré suavemente en su oído.

-           Yo, yo voy a cuidar de ti Shizuru, yo te protegeré, ya no estás sola, nunca más estarás sola, me gustas Shizuru - cerré los ojos con fuerza tras mi confesión.

-          A mí también me gustas Mai - me dijo y el corazón casi dejo de latir dentro de mi pecho, abrí grandemente los ojos, ella me envolvió con sus brazos y acarició mi cabello - eres la mejor amiga que he tenido.

-          Aaah - suspiré suavemente – amiga…sí… yo… siempre seré tu… mejor amiga - susurré, sin embargo, a pesar de que me veía como su mejor amiga…  me sentía feliz por estar así, abrazada a ella, por ese breve espacio de tiempo, me sentí tan unida a ella, que me juré a mi misma que siempre la protegería y cuidaría de ella - lo juro - susurré.

-          ¿Cómo?

-          No, no es nada Shizuru - le dije separándome de ella con suavidad - espérame aquí ¿sí? - le guiñe un ojo, ella me sonrió y asintió.
Le mande un mensaje a Yukinno-san diciéndole que dejaba todo en sus manos hasta que regresará, no le di más explicaciones y afortunadamente ella no las exigió, tan sólo me escribió un sencillo "entiendo, toma el tiempo que necesites, deja todo en mis manos, Tokiha-san".

Durante el resto del día cuide de Shizuru, logré que su fiebre cediera, le preparé de comer y mientras dormitaba aproveché para limpiar su dormitorio, me llamó la atención ver sobre el buro que estaba junto a su cama un portaretrato bocabajo, lo tomé con cuidado para no despertarla, tras el vidrio estrellado estaba una fotografía del día de su graduación, en la que abrazaba a Natsuki quien mantenía los brazos cruzados y un gesto de resignación mientras que Shizuru sonreía con su mejilla unida a la de la chica que para mi desgracia amaba.

Miré el apacible rostro de Shizuru que dormía con tranquilidad. Y me pregunté si habría sido un accidente o si ella lo habría roto…

-          Fue un accidente – su voz me sobresalto, apunto estuve de soltar el portaretrato.

-          ¡Ah! Shizuru… perdona, no quería – me disculpé, dejando el portaretrato nuevamente en su sitio – la tristeza que reflejo su gesto y su mirada, casi me parten el corazón, a tal grado que deseé ir a buscar a Natsuki y obligarla a que volviera y le pidiera perdón de rodillas por haberse ido de esa manera.

-          Fue culpa mía – dijo volviendo el rostro a un lado, su mirada se perdió en algún punto fijo en la pared – han pasado tantos meses que egoístamente irrumpí en su soledad mandándole un mensaje… donde le deseaba que estuviera bien y que estuviera encontrándolo aquello que fuera que estaba buscando… ella me respondió con un mensaje en blanco – su ceño se frunció, se notaba molesta con ella misma – me molesté y sin darme cuenta mi mano chocó contra el portaretrato y este cayó al suelo – soy tan torpe… no debí – sus ojos temblaron llenos de lágrimas.

-          ¡Basta! – espeté – ¡no digas eso! Tienes todo el derecho a enojarte Shizuru – cerré las manos formando puños, ella volvió el rostro y me miró fijamente a los ojos.
-          Mai…

-          ¡Deja de ser tan condescendiente con Natsuki!, ¡deja de justificarle cada uno de sus actos y de culparte a ti por ellos! – en verdad estaba enfadada, pero ya no con Natsuki por su egoísmo sino con Shizuru por ese amor tan ciego que le prodigaba a manos llenas y que tan sólo la terminaba lastimando – ¡por qué no enfrentas la realidad? Natsuki no es otra cosa más que una egoísta que no hace otra cosa más que pensar en sí misma.

-          Eso no… ella… yo…

-          ¡Basta Shizuru! – me senté a su lado y la sujeté de los hombros con fuerza – ¡Natsuki misma me lo ha dicho que el amor que siente por ti no es igual al que tú sientes por ella! – me callé en ese punto pues sus ojos derramaron sendas lagrimas que corrieron en precipitada caída por sus arreboladas mejillas, sus labios curvaron un lastimoso intento por sonreír, para después abrir los ojos grandemente y tornarse su rostro en un gesto de amargo y profundo dolor, se cubrió la cara con las manos y lloró profusamente – me sentí terrible por haberle dicho esas cosas tan abruptamente, pero no podía simplemente retractarme… amaba a Shizuru y odiaba verla sufrir creyendo que el error radicaba en ella, en algo que le faltaba por hacer o decir… cuando en realidad era que sencillamente su amor… era esa clase de amor como el que yo estaba experimentando en este momento… un amor de un solo lado.
Me quede a su lado hasta que se durmió, su fiebre volvió, paso una mala noche… en gran parte sabía que era por culpa mía… esta vez me pase… pero…  ya no podía soportar verla sufrir de esa manera.


****

Shizuru abrió los ojos lentamente, la luz del sol se colaba sutilmente por la tenue cortina de su habitación, se llevó la mano a la frente y sintió la compresa – ahora ya seca – que Mai le había colocado durante la madrugada para que cesara su fiebre; fijo su vista en el blanco techo de su habitación, un par de traicioneras lagrimas escaparon de sus hermosos ojos escarlata.



-          Natsuki – pensó, giró su rostro y vio el portarretrato sobre el buro, lo alcanzó tan sólo con estirar su mano y miró atentamente el rostro de la chica que amaba, que tanto y tanto adoraba y entonces… fue como si una venda cayera de sus ojos, se llenó de vergüenza al notar el gesto de ligero fastidio retratado en el rostro de la chica por la cual hubiera dado su vida sin preguntar nada, mordió su labio inferior hasta que testeó el sabor metálico de su sangre, dos ríos manaron de sus ojos, giró el rostro a un lado y llevó el retrato a su pecho – es verdad – pensó con resignación – sólo he sido una molestia constante en la vida de Natsuki… he sido una egoísta… creí que algún día podría obtener su amor… creí que quizás algún día… podría ver en su mirada… que… que importa ya ¿verdad?... no puedo simplemente esperar que un día ella me ame si su naturaleza es diferente de la mía; sólo he sido una molestia para ella… tengo que dejarte ir Natsuki aunque con ello mi vida pierda casi todo el sentido de ser – tragó saliva con dificultad, intentó llevarse ambas manos al rostro sin embargo sintió un ligero apretón en su mano derecha, ladeó la cabeza ligeramente y pudo apreciar a la chica de ojos violáceos dormitar recargada sobre el colchón, su rostro denotaba un ligero cansancio y un par de manchas ligeramente obscuras bajo sus ojos denotaban la falta de sueño de esa noche, Shizuru se percató que Mai mantenía su mano sujeta a la suya en un suave apretón, sus escarlatas ojos miraban ligeramente sorprendida a la chica que parecía dormir profundamente, su rostro expresó un claro gesto de enternecimiento, sus labios curvaron una sutil sonrisa, se incorporó hasta sentarse, con cuidado, para no interrumpir el sueño de la chica que cuido de ella.


-          Gracias por cuidar de mí, Mai – susurró, le acarició la mejilla con suavidad y se inclinó poco a poco hacia ella, depositó un suave beso sobre la blanca mejilla de la ahora nueva presidenta del consejo estudiantil y entonces Shizuru se separó de ella como si ese beso hubiera quemado sus labios, sus ojos se agrandaron visiblemente y se llevó su mano libre al pecho; no entendía que era lo que estaba sucediendo tan sólo era consciente del fuerte golpeteo de su corazón contra su pecho, sus mejillas se tintaron en un profundo carmín – ¿Qué… es… esto? – pensó mientras la ojivioláceo comenzaba a despertar.



-          Ah, Shizuru – dijo Mai entreabriendo pesadamente los ojos – estas despierta – se incorporó y al ver ese rostro tan sonrojado se angustió.



-          ¡Ah!, ¡Shizuru! ¿sigues sintiéndote mal, aún tienes fiebre? – le preguntó atropelladamente mientras unía su frente a la de ella.



-          No, yo – respondió Shizuru sintiéndose sumamente extraña al tener a Mai tan cerca de ella.



-          Espera aquí Shizuru iré por más agua fría – dijo levantándose de golpe.



-          ¿Qué es esto?... ¿por qué mi corazón late de esta forma? - se preguntó una vez se quedó sola en su habitación.

Shizuru se quedo con esa interrogante a la cual le dio vueltas prácticamente todo el día sin poder terminar de entender ese sentimiento que comenzaba a germinar en su corazón.
El diario de Mai (Final parte B)



16 comentarios:

  1. Gracias! ya queria leer la conti shizuru se esta enamorando de mai, que pasara cuando regrese natsuki ya quiero leer

    ResponderEliminar
  2. awwww ternuritaaaa Mai es la indicada para mi amada Shizuru

    ResponderEliminar
  3. hey que chivo me gusta esta historia y tendra su escena de amor con mai claro shizuru se tiene que quedar con mai y que kuga le duela hasta en el alma si regresa

    ResponderEliminar
  4. Estuve esperándolo con ansías, me hizo sonreír, también me encantaría un final mai-shiz

    ResponderEliminar
  5. Me encanto la historia muy rquete buenisima besos a la que escribe estas historias

    ResponderEliminar
  6. o dios mioOO me enkntoO pero SERIA super cheverisisismo....k cntaran historias o anécdotas de nuestras propias vidhas

    ResponderEliminar
  7. ke lindo me en canto estuvo muy lindo ya kiero ver la parte B
    un furte abroso y mis respectos al ke escribio y las ideas ke tu vo los kiero

    ResponderEliminar
  8. La segunta part d ste fin de fic jaja como qno suena bien

    ResponderEliminar
  9. Cuando estará la parte b ???...

    ResponderEliminar
  10. Y llega Natsuki y todo el avance se pierde XDDDD Viva Natsuki y Shizuru

    ResponderEliminar
  11. Continuará essa interessante fanfic, Sheila?

    ResponderEliminar
  12. Sí, de hecho no me falta mucho para terminarlo, solo un poquito más de paciencia.

    ResponderEliminar
  13. Sheila, e a atualização? Eu vou morrer de curiosidade para saber o final. Atualize rápido, pois você está me torturando com TODA demora.

    ResponderEliminar
  14. Eu espero que Natsuki e Shizuru fiquem juntas no final dessa fanfic, mesmo que isso machuque Mai.
    Para sempre ShizNat.

    ResponderEliminar