jueves, 9 de febrero de 2012

Te Amo Natsuki x Shizuru Ilustrado!!! FINAL!!!

Buenos Días mis querid@s fans!!!! Pues este día les dejo el final de este fanfic, espero que les guste, le mando muchisimos abrazos y besos a todos y a todas!!!!

Este fanfic se lo dedico en especial a mi pequeña amiga Rosa Isabel, a mi amiga Sei, a Karelia amigatza, a mi queridisima Miyuki, a mi querido y desaparecido amigo Bahamut, a mi pequeña amiga Viridiana, y a tod@s y cada un@ de ustedes por seguir año con año conmigo, muchisimas gracias por su tiempo y su cariño, les adoro!!!! y pues empecemos!!!!

 Te Amo (Final)

En el Instituto Fuka Natsuki estaba alistándose con su traje de motociclista, cabe señalar que tardo un buen rato para decidirse que era lo que debía usar debajo de este, era la primera vez que se esforzaba en elegir un conjunto adecuado; tomo el casco y salió con una férrea determinación. Cuando monto en su motocicleta una voz le hizo girar el rostro.

- No regreses hasta que no tengas todo solucionado con ella ¿de acuerdo? – Mai le guiño.



- Mai… - Natsuki sonrió y solo asintió, se coloco el caso y emprendió la marcha.

****

Las clases en la Universidad habían terminado y Shizuru caminaba junto con Subaru a su departamento.

- Hoy a estado realmente pesado ¿no es así? – suspiro Shizuru

- Un poco – dijo el chico bostezando – y en una hora tenemos que ir a la conferencia.

- Si tenemos que hacer un reporte de la misma – suspiro – bueno una noche más que dormiremos tarde ¿eh? – le guiño.

- A estas alturas el que durmamos solo 5 horas diarias ya no me importa ¿y a ti?

- Tampoco de hecho es mejor así caigo tan cansada que ni siquiera sueño “antes todos mis sueños eran con Natsuki, me pregunto ¿cómo le estará yendo ahora?”

- Vayamos a casa comamos algo y démonos un buen baño antes de regresar al campus ¿te parece?.

- De acuerdo – Shizuru sonrió mientras tomaba al chico del brazo.
Por su parte Natsuki seguía su travesía manejaba a buena velocidad y estaba no lejos de llegar, solo podía pensar en ver esos profundos ojos carmines como el fuego intenso, y deseaba ver esa sonrisa que tantas veces le hizo sentirse a gusto.

Cuando Shizuru y Subaru llegaron a su departamento de inmediato se organizaron ambos eran responsables y sabían lo que debían hacer cada uno mientras Shizuru preparaba la comida Subaru arreglaba la casa.

- ¿Sabes algo? – pregunto Subaru asomándose a verla – si alguien nos viera pensaría que estamos casados ¿no es así cariño? – le guiño.

- Si supieran – sonrió – ya esta listo ¿quieres poner la mesa?

- Por supuesto – respiro hondamente – huele delicioso, en un momento estará lista la mesa.

****
A lo lejos Natsuki pudo apreciar Tokyo su corazón latía desenfrenadamente, acelero sintiendo un enorme deseo de ver esos ojos de nuevo. Subaru y Shizuru terminaban de comer y estaban levantando todo, Shizuru lavo los platos y Subaru se encargo de dejar todo en orden.

- Báñate tu primero Subaru yo tengo que hacer unas cosas antes.

- De acuerdo pero sería genial que te bañaras conmigo – le miro seductoramente

- Ni lo pienses – le miro.


- Aahh supongo que así será – se encogió de hombros y se metió al baño.

Para cuando Natsuki llego y empezó a buscar la dirección que le diera Mai, ambos chicos ya estaban listos Shizuru estaba en la recámara que compartiera con Subaru cuando el timbre se escucho.

- Iré a ver quién es – dijo Subaru.

- De acuerdo – dijo Shizuru desde la recamara recogiéndose el cabello y amarándoselo – “listo así no me molestará tanto”. 



- Sí – Subaru abrió la puerta – hola – saludo mirando a la chica. 



- Ho.. hola – dijo Natsuki mirándolo extrañada – perdona creo que me…

- ¿Quién es Subaru? – pregunto Shizuru; al escuchar esa voz Natsuki se quedo helada.

- Oh – dijo Subaru volviéndose a mirarla – es una chica – dijo.

- ¿Una chica? – pregunto extrañada salió a la puerta y sus ojos no dieron crédito a lo que veía – Nat… Natsuki…

- Shizuru… - dijo casi en un susurro.

Shizuru contemplo a Natsuki sin dar crédito a lo que veía, Subaru noto inmediatamente el ligero temblor que se apodero de su amiga y entendió la situación.


- “Así que esta chica es por la que Shizuru no ah podido rehacer su vida” – pensó al tiempo que su mente rápidamente ideaba un plan – cariño –le dijo a Shizuru – no quiero ser descortés pero no podemos faltar a la conferencia.

- ¡Oh! es… es verdad – Shizuru miró su reloj – debemos irnos – por favor Natsuki ¿podrías esperarme? solo serán 2 horas – dijo casi suplicante.

- Esta… esta bien – dijo al tiempo que se llevaba la mano a la nuca – puedo volver otro día “¿Por qué le dijo cariño?... ¿qué esta haciendo Shizuru con ese chico?” – pensó

- En verdad – repitió Shizuru – me gustaría que me esperaras – le miró de tal forma que no hubo forma de negarse a esos hermosos ojos.

- De acuerdo Shizuru – dijo al tiempo que pasaba, Shizuru la llevo a la pequeña sala y le invitó a sentarse – le acarició la mejilla – puedes tomar lo que gustes de la nevera – por favor no vayas a irte – le dijo con una trémula emoción en su voz – ¿lo prometes?

- Lo … - dijo mirando sus carmines ojos – lo prometo.

- Que bien – dijo Shizuru con una suave sonrisa – que bien, te prometo que no tardaré.

- Sí… de… de acuerdo – musitó suavemente, la puerta se cerró no sin antes ver como Subaru la tomaba por la cintura, todo quedó en silencio, se quedo viendo la puerta un rato… 

- Shizuru… - susurró su nombre suavemente – ¿qué… qué estoy haciendo aquí? – dijo por lo bajo mientras se levantaba y caminaba por el pequeño apartamento, la cocina primero que estaba a la vista, era pequeña, pero contaba con todo lo necesario; la sala donde estaba que a la vez servía de comedor… todo limpio y ordenado; había una puerta cerrada se acercó a ella y la abrió, era el baño pese a todo no era tan pequeño incluso había una tina… salió y solo quedaba una puerta más al abrirla tragó saliva… era una recámara con una sola cama – Solo una cama – dijo por lo bajo y entró, había un par de burós a los costados de la misma y sobre el del lado derecho había una foto que llamó la atención de Natsuki donde estaba ella y Shizuru quien en la foto le sostenía de los hombros mientras sonreía y Natsuki tan solo se limitaba a estar seria, la tomó entre sus manos – del día que te graduaste… - musitó al aire – “déjame un recuerdo Natsuki” - la voz de Shizuru resonó en su mente – me dijiste déjame… un… recuerdo – repitió despacio recostándose de lado sobre la cama lentamente llevándose la fotografía al pecho, hundió su rostro en la almohada y respiró profundo – huele a ti… y también… y también esta ese aroma – su ceño se frunció – su aroma se mezcla con el tuyo… - tragó saliva y cerró los ojos mientras las lagrimas se deslizaban por sus mejillas y un extraño sentimiento se apoderaba de ella, un sentimiento que le molestaba, que le quemaba por dentro y le inquietaba con fuerza… se imaginó a Shizuru cocinando y él probando todo lo que ella preparaba, se la imaginó ofreciéndole esas sonrisas… esas sonrisas, las cuales desde el inició eran solo de ella… quizás lo miraría de la misma forma como la miraba a ella… apretó la fotografía más a su pecho… ¿Por qué no le pidió que se quedara en la Universidad local?... si al menos se hubiera quedado… si al menos le hubiera dejado un mejor recuerdo que esa triste fotografía donde ni siquiera sonreía… - ¡Baka! ¡se supone que era tuya! ¡la tuviste delante de tus narices todo este tiempo y sin embargo la dejaste ir! – se regañó así misma mientras sentía que se le formaba un nudo en la garganta – ella era mía… y su aroma estaba incorrupto… pero ahora… pero… ahora… huele a… él… también…

Shizuru y Subaru llegaron a la conferencia a tiempo sin embargo, la chica ojirubí solo miraba desesperadamente su reloj una y otra vez. Subaru le miró de reojo, nunca en el tiempo que llevaba de conocerla la había visto tan tensa y preocupada.

- ¿Quieres tranquilizarte? – le dijo en un susurro – el hecho de que veas el reloj tan seguido no hará que el tiempo avance más rápido.

- Pero es que…

- Cálmate te aseguro que tu amiga estará ahí para cuando volvamos – sonrió espléndidamente.

- Ara, ¿cómo puedes estar tan seguro de eso?

- Bueno, digamos que tengo un sexto sentido infalible

- Mou… bueno… la verdad es que eso no me tranquiliza – dijo con un ligero tono de reproche.

- Descuida tu confía en mí, ahora pon atención que una buena parte de los créditos para el siguiente examen dependen de esta conferencia – dijo un poco más serio.

Pero a pesar de querer prestar toda la atención del mundo Shizuru no dejaba de pensar en Natsuki, la incertidumbre de saber porque razón había ido a verla la estaba matando, tenía un miedo atroz de imaginar que quizás ella se habría ido cuando volviera a su departamento, Subaru parecía entender su sentimiento y suspiró para sus adentros.

- Anda, vete ya – le dijo susurrante en el oído – estoy seguro que no has escuchado ni una sola palabra de lo que ha dicho el conferencista, descuida estoy seguro que ella estará ahí esperando por ti, ve y hablen lo que tengan que hablar – le guiño un ojo – me pasaré por la casa el día de mañana que tengo una cita con un chico muy guapo – le sonrió pícaramente.

- Subaru – susurró Shizuru y asintió con la cabeza – gracias – se retiró discretamente de la sala y se fue presurosa rumbo a su departamento, el corazón le golpeaba el pecho desesperadamente, sentía una ansiedad que le carcomía el alma, toda ella temblaba y las manos le sudaban frío por los nervios que la estaban consumiendo.
Mientras tanto en el departamento, Natsuki estaba sentada en el sofá de la sala con la fotografía entre sus manos, a cada tanto tiempo una escurridiza lagrima rodaba de sus ojos deslizándose presurosa por el valle de sus mejillas para caer sobre el vidrio que cubría la preciada posesión de Shizuru, la cual miraba cada noche antes de dormir. Natsuki giró el rostro abruptamente cuando escuchó la puerta abrirse, delante de ella estaba Shizuru con la respiración levemente agitada mirándole con ansiedad, el corazón de Natsuki parecía que se le saldría del pecho, sus mejillas se pintaron en suave carmín, como había extrañado esos ojos, como había extrañado esa profunda mirada, llena de una fuerza que le arrebataba hasta el pensamiento, Natsuki se levantó por reflejo y caminó lentamente hacia ella, Shizuru cerró la puerta tras de sí.

- Natsuki – su nombre resonó en el aire con ese acento de Kyoto, su nombre pronunciado por la persona más querida para ella.

- Shizuru – soltó en un suspiro y corrió hacia ella, sin saber porque razón le abrazo, plantándole un beso en los labios, dejando sorprendida a la chica ojirubí.



El beso, tras unos segundos fue correspondido, Shizuru no daba crédito, sus manos temblaron cuando abrazó a la mujer de su vida, cerró los ojos y se dejó envolver por completo en la caricia que le estaba siendo obsequiada; por un momento sintió que perdería el control y se separó un poco brusca de ese beso que por tanto tiempo había anhelado.

- ¿Shizuru? – preguntó Natsuki ligeramente desconcertada.

- Kannina Natsuki – Shizuru le miró con el rostro ligeramente bajo y se notaba como toda ella temblaba, en su mirada y su gesto se notaba el sobreesfuerzo que estaba haciendo por controlarse – pero… si seguía besándote yo… - sus mejillas se sonrojaron por completo – yo podría… - bajo el rostro apenada.

- Te Amo – dijo sin pensar – Te Amo Shizuru – sus mejillas se arrebolaron y bajó sutilmente la mirada – ¿estas… estas con ese… chico? – preguntó con un dejo de amargura.

- No – le respondió rápidamente – es solo un amigo – yo… en todo este tiempo… yo no… no he dejado de pensar en ti.

- Shizuru – Natsuki sintió morir en ese instante, se sentía inmerecedora de un amor tan grande como el que ella le había profesado, a pesar de tanto tiempo Shizuru seguía amándola – no merezco tu amor… – musitó bajando la cabeza avergonzada.

- Natsuki – susurró Shizuru – no digas eso, soy yo quien…

- Pero Te Amo – Natsuki le interrumpió elevando el rostro para ver esos profundos ojos escarlata – he venido a pedirte perdón por ser tan ciega, por no haberme querido dar cuenta de lo mucho que te necesito en mi vida – sus ojos desprendieron amargas lágrimas – perdona mi soberbia… perdóname por haberte lastimado tantas veces con mi indiferencia, se llevó la mano al pecho – en verdad Te Amo y quiero estar a tu lado… – bajó la cabeza –…si no es demasiado tarde.

- Natsuki – Shizuru le abrazó – no es tarde, nunca es tarde, yo, yo no he dejado de amarte, te necesito, te necesito por completo, por entero en mi vida, te necesito para siempre a mi lado – levantó el mentón de la chica peliazul y le miró con los ojos anegados en lágrimas.
Se volvieron a besar esta vez más intensamente y a pesar de que Natsuki sintió un poco de temor, este fue desapareciendo conforme las caricias que le prodigaba la chica a la cual amaba desde hacía tanto tiempo atrás y ella misma se negaba a aceptar la realidad de sus sentimientos, la llevó a su recámara y la despojó lentamente de su vestimenta, Natsuki no opuso resistencia.

- “Está bien si eres tu Shizuru – pensó – no tengo miedo porque siempre has sido muy dulce y cariñosa conmigo, así que todo está bien”.

Shizuru le desprendió poco a poco de la ropa hasta dejarla desnuda, admiró el cuerpo de esa chica a la que tanto amaba, Shizuru se deshizo de su propia ropa y subió al cuerpo de Natsuki, esta al sentir el contacto de su piel con el de la chica que amaba elevó su cuerpo para besarla.



La fusión de ambos cuerpos fue esplendida, se unieron en una gama de emociones nunca antes sentidas, Shizuru se deslizó lentamente a lo largo de su cuerpo llenándolo de suaves besos, sus manos temblaban de emoción al sentir la suavidad de la piel de la chica que le había arrebatado el corazón desde la primera vez que la vio. Al mismo tiempo Natsuki sintió en su corazón un calor infinito que le envolvió por completo, sintió una emoción que no supo describir con palabras, pero que llenaba todo tu ser, su pensamiento, su alma y el completo de su corazón. Por primera vez en su vida, se sintió completa, ese enorme vacío que desde siempre había sentido se difumino con la luz y el amor de Shizuru.

Se dejaron en volver en la pasión de su amor y entonces Natsuki soltó su cuerpo y dejo que este le guiara, se perdió por completo en el cuerpo de Shizuru, tocándolo con soltura, se atrevió a probar la piel de la mujer que le adoraba, se atrevió a desprenderse de sus temores y obtuvo un gratificante obsequio al escuchar el placer que sus caricias le estaban prodigando.



Natsuki se intoxicó de los gemidos de la mujer que temblaba literalmente entre sus brazos, le dio la vuelta y quedó sobre de ella, era una posición atractiva, debajo de ella estaba esa mujer de violentos y apacibles ojos color rubí, tenía en su mirada la fuerza de un volcán en erupción e irónicamente al mismo tiempo una paz que podía llevarle a mostrar la más infinita de sus debilidades. Shizuru se perdió por completo en el cuerpo de Natsuki, en su fragancia, en su calor, en su perfecta silueta que era un poema recitado al viento.



El almizcle de sus cuerpos se combinaba y el perfume de su amor se impregnó en el ambiente suavemente, de una manera muy etérea casi imperceptible pero a la vez demasiado embriagadora, Shizuru se llenó de ella y Natsuki se perdió para siempre en ese mundo, en ese cuerpo, en ese universo, en ese mar escarlata que le ahogo con su amor, en una tormenta donde quedo sumergida en las profundidades de esa alma que solo brillaba para ella, quedo prendada del latir de ese corazón que latía y vivía solo para ella.



Tocaron el cielo una y otra vez, sus cuerpos fusionados en un abrazo, sus palabras se convirtieron en caricias, en besos y sus promesas de amor se volvieron líquidas y bebieron de ellas hasta satisfacer su sed tan solo por esa noche… porque sabían que ese elixir llamado amor lo necesitarían cada día de sus vidas por el resto de la eternidad.



Tras confesarse todo el amor que se profesaban sin palabras tan solo con caricias y ternuras ambas cayeron profundamente dormidas, Shizuru la envolvió entre sus brazos y Natsuki por primera vez en su vida se sintió protegida y sumamente amada.



El amanecer llegó, tocó a la ventana con luminiscencia y calor, les acarició el rostro suavemente y la primera en abrir los ojos fue Natsuki quién por un momento se sobresalto al ver de pie al lado de ella al chico que vivía con Shizuru; Subaru le miró seriamente y le indicó con señas que le esperaba fuera, Natsuki asintió con la cabeza y giró para ver a Shizuru quién seguía durmiendo, se veía preciosa, su cabello en la frente levemente revuelto y sus labios ligeramente entreabiertos le daban un gesto de ternura e inocencia, Natsuki sonrió levemente mientras sus mejillas se arrebolaban, en verdad tenía mucha suerte por tener a una mujer como ella, se levantó con cuidado para no despertarla y se vistió rápidamente, salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí, Subaru quien estaba sentado en el sillón con una de sus piernas cruzadas alzó la vista y le miró serio.



- Seré breve – le dijo – Shizuru te ama de una forma que estoy seguro no tienes idea, ella se ha negado en todo este tiempo a intimar con alguien, inclusive a conocer a alguien por tenerte a ti en su corazón y en su pensamiento – Natsuki abrió los ojos sorprendida ante las palabras de ese chico – ella te ama de una manera como nunca he visto, así que quiero que me digas cuál es la naturaleza exacta de tu relación con ella.

- ¿La naturaleza exacta? – preguntó con extrañeza.

- ¿Estarías dispuesta a estar con ella para siempre como su pareja?

- Yo… yo… - por un momento Natsuki no supo que decir – bajo la cabeza y se sonrojo profundamente.

- ¿Eres consciente que la gente hablará de ustedes a sus espaldas?

- ¿La gente? – balbuceó Natsuki sin atreverse a levantar la mirada.

- Esto no es un juego – le dijo el chico con la voz fría y serena – si esto que le has dado a Shizuru ha sido solo un buen recuerdo que vas a dejarle y solamente eso, entonces te pido que te vayas sin despedirte de ella, tan solo déjale el recuerdo de la noche que pasaron juntas.

- ¿Ir… irme?

Subaru se levantó del sofá y camino a un lado de ella hasta quedar a sus espaldas.

- Siendo las dos mujeres… bueno… no será fácil – suspiró – si no podrás tomar la mano de Shizuru con la frente en alto – cerró los ojos antes de proseguir – será mejor que huyas ahora.

Esa palabra provocó en Natsuki una súbita reacción, levantó el rostro y giró para ver desafiante a Subaru con el ceño fruncido y las mejillas tintas en carmín.


- ¡No voy a huir! – gritó – ¡No voy a dejarla! 





Subaru le miró seriamente y le escudriñó con cuidado, mientras Natsuki hablaba.

- ¡No voy a dejar que las personas decidan mi vida!, ¡no me importa lo que pueda decir la gente!, ¡lo único que me importa es que ella este a mi lado!, ¡no voy a perderla!, ¡NO quiero perderla!, ¡voy a sostener su mano por la calle con orgullo!, porque… porque… - su voz se quebró mientras las lagrimas clamaban por salir de sus ojos – ¡porque la amo!, ¡porque ella es la mejor persona de este mundo!, ¡porque desde siempre la he amado!.. y yo… y… yo… ya la perdí… una vez – dijo con la voz completamente quebrada por el llanto – y esta… esta vez… no lo permitiré… no voy a… dejarla nunca – Natsuki se llevó las manos al rostro tratando de controlar su llanto.

Subaru se enterneció, sonrió suavemente y se acercó a ella.

- Me alegra mucho que pienses así, porque Shizuru es una persona maravillosa y estoy seguro que serán muy felices las dos.

- Natsuki – dijo Shizuru quién se encontraba de pie en el umbral de la puerta.

 - Shi…zu…ru – dijo Natsuki levantando el rostro para ver a la mujer que le arrebataba el alma, Subaru se hizo a un lado y Natsuki camino hasta ella y la abrazo, Shizuru levantó el rostro para ver al chico a quién solamente le sonrió tenuemente.

Subaru le correspondió la sonrisa y se despidió de ella con un ademán de la mano, la puerta se cerró detrás de él y todo quedo momentáneamente en silencio que era roto por el sollozo de la chica peliazul.

- No… no quiero perderte… - confesó Natsuki – no quiero… no me importa que… que diga la gente… tan solo… tan solo quiero tenerte siempre a mi lado…

- Natsuki… - Shizuru le acarició el cabello y lagrimas de felicidad descendieron por sus mejillas – Te Amo Natsuki, Te Amo más que a mí propia vida… Natsuki… quiero estar a tu lado para siempre…

- Shizuru… Natsuki elevó la mirada y se topo con los más hermosos ojos rubíes que había visto en toda su vida – yo… Te Amo – acercó su rostro y se besaron, un beso en el cual sellaron una promesa, un beso en el cual sellaron un pacto, un beso en el cual se entregaron el alma, el corazón y hasta el mismísimo pensamiento.


Quedaron Abrazadas, fundidas en ese beso, en el calor de sus cuerpos, en la caricia de sus manos, envueltas en el perfume de sus cuerpos que una vez más dieron rienda suelta a sus más infinitos y profundos deseos y se ahogaron en un mar de pasión, de seducción, de ternuras eternas y caricias inagotables, se rindieron al sueño una vez más y esta vez Natsuki sabía que desde ese día siempre al despertar lo primero que vería serían esos ojos escarlata, profundos, serenos, llenos de un profundo misterio para los demás, pero no para ella porque para Natsuki, Shizuru siempre sería la persona, dulce, amable y buena que siempre conoció y con la cual deseaba permanecer para el resto de la eternidad.


FIN

6 comentarios:

  1. Bien una vez mas, una historia hermosa. Felicidades Sheila! ya se extrañaba ese toque romantico...en especial en un relato de estas dos (mis chicas favoritas)...

    ResponderEliminar
  2. Muy bien...sublime...una historia hermosa.
    Gracias por darnos la oportunidar de saber el final...aunque odio los finales de las buenas historias.
    Ni modo :(

    ResponderEliminar
  3. Joer cuanto tiempo que no pasaba a comentar por aqui ne, que puedo decir shei wapa, sabes que me encanta la forma como escribes y la verdad es que desde hace siglos esperaba esta historia, solo puedo decir que la espera valio la pena pork estuvo muy lindo todo como siempres ^-^, espero muy pronto leer otro de tus trabajos y sobre todo la conti de amor en prepa que tod@s estamos ansios@s por leer.

    Me alegra que tengas animos de escribir otra vez y tenerte de vuelta, espero que estes bien y poderte hablar pronto.

    PD:X cierto, gracias por la dedicatoria, siempre se siente bien recibir esos detalles ^-^.

    ResponderEliminar
  4. Siempre es asombroso ver y leer cómo las imágenes viajan a través de tu cuerpo y tus dedos las convierten en palabras para nuestro deleite! Excelente historia y final.
    Gracias por la dedicatoria, se agradece mucho.

    ResponderEliminar
  5. ha sido sencillamente genial.... maravilloso... mmm... es la primera vez que me paso por esta pag.. y me ha facinado.... se agrgara a mis favoritos... muchas gracias por esta gran historia...
    atte: Kao-Na

    ResponderEliminar
  6. ahh llore de berdad q gran historia me encanto grasias por esta marabilla

    ResponderEliminar