martes, 22 de marzo de 2011

Amor en Preparatoria Capitulo 15 Amor 3ra parte!!!!!


Saludos mis queridas y queridos Fans!!! ante todo disculpas por no haber subido antes la continuación, sin embargo aqui tienen ya la última parte del capitulo 15 de Amor en Preparatoria.

- ¿Qué? – preguntó Andrea sin entender del todo las palabras de su hermana – ¿te has peleado con ella?, ¿te ha ofendido de alguna manera?, dime que te hizo esa tipa para ir y romperle toda la cara.

- Nada Andrea, no me ha hecho nada – la voz de Dennis seguía apagada – es solo que…

- ¿Qué? – le apremió su hermana para que continuara.

- ¿Qué puedo ofrecerle? – la voz se le quebró ligeramente – no tengo dinero, no tengo una carrera terminada, no tengo nada propio… no tengo suficiente belleza… no tengo suficiente edad…

- ¿Pero de qué estás hablando Dennis?, no digas tonterías, eres una persona maravillosa, hermosa, inteligente...

- Muy joven – le interrumpió Dennis – no puedo ni invitarla a comer a un buen restaurante – una lagrima rodo por su mejilla mientras sonreía amargamente – a ella le convendría estar con alguien de su mismo nivel socioeconómico.

- Mismo nivel socioeconómico mis ovarios Dennis – le dijo Andrea molesta – ¡pero qué sucede contigo?, ¡tú no eres así Dennis!, ¿por qué estas pensando eso?, ¿a caso ella te ha pedido que la lleves a algún sitio caro?, ¿te está pidiendo dinero?...

- No, no, ella no me ha pedido nada – Dennis suspiró con fuerza – la he visto…

- ¿La has visto con alguien más?, ¿te está pintando el cuerno?, ¡porque si es así te juro que la mato!

- Ha llegado una profesora nueva que impartirá química y la profesora Adriana le ha pedido a Karla que la ponga al corriente y ella se ha portado tan amable con ella…

- Dennis…

- ¡Le ha sostenido la mano más tiempo del normal!

- Dennis…

- ¡La tipa esa no le quitaba los ojos de encima!

- Dennis…

- ¡Y cuando le pregunto que si estaba casada Karla le dijo que No!, ¡que estaba comprometida!

- ¡Dennis!, ¡quieres callarte un momento! ¡Por favor!

- ¡Qué? – le gritó Dennis mientras sentía todos los músculos de su cuerpo tensarse.

- ¿Estás celosa?

- ¡No!, ¡Sí!, ¡No!, ¡Sí!, ¡Noooo!, ¡¡No sé!! – las lagrimas le escurrieron nuevamente por las mejillas – ¡no sé!, ¡Andrea no quiero perderla!

- Dennis por el amor de Dios Tranquilízate ¿quieres?

- ¡No puedo!

- Dennis ¡por Dios! La gente no se enamora de buenas a primeras de otras personas nada más porque sí al verlas.

- Pero… es que ella…

- Dennis eres la mujer más hermosa y bella que existe en este Universo.

- Eso no es cierto – se llevó la mano al rostro para cubrírselo – tu eres más bonita que yo…

- Y si yo soy más bonita que tú ¿por qué Karla me rechazó? – Dennis elevó el rostro y una mueca de sorpresa le cruzó el rostro – si todo es cuestión de belleza entonces respóndeme ¿por qué eres tú la que tiene a Karla y no yo?, no voy a mentirte tu mujer me gusta.

- ¡Andrea!

- Bueno, bueno, es que es cierto está muy guapa – Andrea sonrió internamente.

- ¡Pero ella es mía! – le espetó.

- Así es Dennis, ella es Tuya, métetelo en la cabezota – su voz se suavizó – Dennis he visto como Karla te mira, he visto como te toma de la mano, como te sonríe, Dennis ella Te Ama. Y si se ha portado amable con esa otra persona no significa que se va a ir a costar con ella. Y si lo hiciera que tonto de su parte porque perdería lo más hermoso del mundo por nada.

- Pero es que debiste ver la forma como la miraba con tanta… admiración… que… - Dennis meneó la cabeza en negativo mientras se limpiaba las lagrimas con el envés de su suéter.

- Dennis mirar con admiración a alguien no es motivo para que te pongas así, si vas a esperar que Karla no tenga ojos para nadie más que no seas tú pues la verdad es que estas terriblemente mal hermanita. Debes de considerar que la Confianza es la base de cualquier relación, escúchame bien la Confianza y el Respeto Mutuo son básicos, si te vas a poner así cada vez que ella conozca a alguien nuevo entonces te recomiendo que la dejes porque eso significa que eres demasiado infantil Dennis y déjame decirte una cosa, inclusive sí Karla aceptara tu chantaje de no mires a nadie más que no sea yo, siempre, siempre vas a cargar con la incertidumbre del ¿cuándo será el día que me dejes por alguien más?... no Dennis eso no es vivir; y me estas asustando terriblemente, ¿tan poco te valoras a ti misma, que piensas que Karla te engañara con cualquiera?... ¿tan poquito crees que vales?... tú no eres así Dennis, ¿por qué sientes tanta inseguridad?, hermanita ¡eres hermosa! Si no fueras mi hermana ya te hubiera pervertido de mil maneras.

- ¡Andrea! – Dennis hizo un gesto de asco pero sonrió al mismo tiempo – no seas asquerosa – se limpió las lagrimas que escurrieron por sus mejillas y respiró profundamente.

- Oh, es que quien te manda a estar tan guapa ja,ja,ja,ja,ja,ja… Dennis, pequeña, si Karla está contigo es porque conquistaste su corazón, porque ella te ama, porque contigo se siente completa, debes de aprender Dennis que el hecho de que ella sea tu novia no te da el derecho de decirle con quien salir y con quien no, ni te da el derecho a privarle o a escogerle sus amistades, ni de decirle a quien puede ver o no, ni a quien le puede hablar o no y viceversa Dennis, porque es tu Novia no tu Esclava ni es de tu propiedad, debes de estar consciente de que ella estará contigo y tú con ella el tiempo que ambas quieran compartirse o dime tu ¿qué sentirías si el día de mañana tú te enamoraras de alguien más? Y ella te obligara a estar a su lado.

- Eso no va a suceder nunca yo la amo – dijo Dennis sintiendo un dejo de aprensión en el pecho.

- No puedes saber que sucederá a futuro pequeña, pero algo es cierto obligar a alguien a estar contigo a la fuerza es lo peor que podemos hacer. Cuando alguien ya no te ama o tú ya no amas a alguien es tiempo de decir Adiós.

- No quiero decirle Adiós – la voz de Dennis volvió a quebrarse.

- No digo que lo hagas en este momento Dennis, solo quiero prepararte para que si un día sucede que esperemos que nunca pase, estés preparada para soltar su mano; por el momento si es tu deseo entonces sigue con ella y no te hagas esas estúpidas preguntas nunca más, nada de ¿qué ve en mí?, ¿seré bonita?, etc, etc, Dennis confía en ti misma y déjate querer por ella, déjate amar por ella, vive tu presente con ella, disfruta cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo, que un día verás que el tiempo paso y las dos seguirán tomadas de la mano y al volver el rostro atrás solo estará lleno de maravillosos y hermosos recuerdos. Así que no seas tontita, anda y ve con ella y bésala Dennis, siente sus besos, siente sus brazos y no regreses a casa esta noche, yo te cubriré con mi mamá y amala tanto y tan intensamente que dejes en ella marcada sobre su piel el fuego de tu amor y mañana cuando despiertes siéntete feliz de amanecer entre sus brazos y recuerda que es a ti a quien ella sostiene entre sus brazos y viceversa Dennis, anda ve con ella y demuéstrale como Amamos las Dávila Millán.

- Gracias Andrea – Dennis terminó de limpiarse las lagrimas y esbozó una enorme sonrisa – lo haré esta noche voy a hacerle…

- Epa, epa, demasiada información ¿sabes? Ja,ja,ja,ja,ja,ja anda ya ve, demasiada charla y poca acción ja,ja,ja,ja,ja,ja nos vemos mañana hermanita.

- Sí, hasta mañana – sonrió mientras se sacudía la ropa, cerró su celular y se encaminó rumbo a los laboratorios – “ella me ama, ella esta conmigo… y si lo está es porque en verdad yo puedo darle eso que nadie más ha podido darle… así como ella me complementa, así como ella me hace sentir única y especial, así yo he de hacerle sentir… sí… ella me ama y yo la amo y eso es todo lo que importa”.

****

¿Por qué Nancy no me quería?... yo le daba todo, absolutamente todo de mí… mi tiempo… mis palabras… mis versos… mis poesías… y ella se volvió tan… obsesiva conmigo – Karla se recargó de lleno en la silla fijando su azul mirada en el blanco techo del laboratorio – Nancy… - susurró Karla sutilmente – ¿qué te hice para que me odiaras tanto? :

- Si eres mi pareja debes de decírmelo todo – me dijo Nancy un día mientras comíamos hamburguesas bajo la sombra de un árbol, una tarde de primavera, ella me pidió ser su novia hacia solo dos meses atrás en aquel entonces.

- ¿Qué quieres saber? – le pregunté mientras tomaba un poco de refresco.

- Quiero saber todo de tu vida – me dijo mirándome con sus grandes ojos de ese extraño color.

- Pues… mi madre y mi padre se separaron cuando yo era una niña y… - le miré de reojo antes de continuar, “Si – recuerdo haber pensado – ella me entenderá… y será capaz de ayudarme a entender todo lo que viví cuando niña” – mi padre golpeaba a mi madre y un día mi mamá nos tomó a mi hermano y a mí y fuimos a casa de mi abuela materna, nos quedamos viviendo allá una temporada… yo tenía en aquel entonces 6 años… no me gustaba ir mucho a casa de mi abuela porque…

- ¿Por qué?

- Porque… - sentí las mejillas arderme con fuerza – porque mi tío abusaba de mi sexualmente – le confesé, elevé la vista para mirar sus ojos y ella solo frunció levementente el entrecejo.

- ¿Lo sabe tu madre? – me preguntó dejando a un lado su hamburguesa… a mí en ese momento se me fue el apetito.

- Sí – le respondí mirando mis manos – se lo conté no hace mucho… también le confesé que sentía predilección por las mujeres – elevé el rostro y sentí muchísima vergüenza por haber confesado esa parte de mi vida.

- ¿Qué te hacía hacerle?

- Me obligaba a hacerle el sexo oral y…

- ¿Y?

- ¿Podemos cambiar de tema? – le pregunté sintiéndome en verdad incomoda con esa situación.

- No, ya te dije que quiero saber todo acerca de ti ¿qué más te hacia?...

- Pues – baje el rostro – “¿estaba bien decírselo?... ahora era mi novia ¿verdad? y debía ser honesta con ella… sí, ella comprendería el infierno por el cual pase cuando fui niña” – él… - la boca se me seco.

- ¿Te violo? – me preguntó y yo solo asenté con la cabeza; me arrepentí tanto por haberle contado esa parte de mi vida – Karla cerró los ojos con fuerza y se mordió el labio inferior casi hasta hacerlo sangrar – tiempo después lo que le confesé lo uso para humillarme, lo recuerdo como si hubiera sido ayer:

Había pasado el tiempo ya vivíamos juntas… prácticamente me obligo a irme a vivir con ella… tenía tanto miedo de irme a vivir con ella… pero Nancy me presionó tanto que me sentí entre la espada y la pared… inclusive me lleve a mi gato con la esperanza que me dijera que no quería animales en su casa y entonces tuviera yo un pretexto para salir corriendo de ahí. Sin embargo no lo hizo… el día que me mude con ella llore todo el día… y durante una semana completa dormí hasta tarde… en verdad estaba deprimida… porque con sus “Sutiles tratos” supe que me trataría con la punta del pie.

Una tarde estábamos teniendo relaciones… era impresionante ella me decía que si y que no podía tocarle, cuidaba en exceso su cuerpo, “no presiones demasiado aquí”, “no me jales la piel”, “no esto y no aquello”… cuando ella estaba de humor y me hacia el “amor” a mí, siempre se desesperaba porque era yo demasiado lenta…

- Como te tardas ¿eh? – me dijo ese día – pero no tuviera una verga y te violara como lo hacía tu tío porque te vendrías en chinga ¿verdad puta de mierda? – su rostro estaba contraído en una mueca de odio tan intensa que la boca se me seco en un instante, no pude hacer otra cosa que llevarme las manos al rostro y llorar… ella se levantó molesta y se fue a encerrar al baño, escuche el caer del agua de la regadera y entonces supe que tendría que tragarme mi dolor porque ella de seguro ya estaría sentada bajo la lluvia de agua fría por culpa mía.

- Amor por favor – le rogué con la voz ahogada tras la puerta cerrada – vas a enfermarte.

- ¡Yo no te importo nada! – me gritaba desde detrás de la puerta – ¡eres una puta, ramera de mierda! ¡de seguro cuando te cojo estas pensando en el violador de tu tío! ¡verdad?, ¡de seguro te gustaba como te la metía! ¡no? ¡Y claro como yo soy mujer no te satisfago! ¡no es así?

- No amor, no, te lo juro que no por favor sal amor te lo ruego – le suplicaba.

- ¡Voy a enfermarme y me voy a morir porque eso es lo que quieres! ¡no?

- No amor por favor sal ya te lo suplico, lo siento en verdad lo siento - ¿Lo sentía?... ¿yo lo sentía?... ¿por qué?... ella me insultaba y yo terminaba de rodillas suplicando su perdón… ¿cómo lograba ella hacer eso?, siempre era mi culpa – Karla esbozo una profunda sonrisa de derrota y sus ojos fueron nuevamente un mar de llanto – ella… mi dulce y hermoso tormento… la mujer más hermosa del mundo, la mujer más bella que he conocido jamás, esa mujer que volvía las miradas de hombres y mujeres por igual… la mujer más preciosa… con el corazón más negro que ha existido jamás… ella… resquebrajándome a cada insulto… rompiéndome el alma a cada humillación… ella terminaba saliendo después de una enorme serie de suplicas y o tenía que secarla, abrazarla, decirle que todo estaba bien, vestirla y aceptar ¿mi culpa?... ¡Dios mío! era tan idiota… en verdad tan estúpida. Recuerdo que incluso salir con ella a la calle era una verdadera tortura porque yo no podía levantar la mirada del suelo cada vez que salíamos a algún sitio.

- Mmmm – decía – no pues si definitivamente eres una zorrisima de mierda.

- ¿Qué?

- No te hagas pendeja ¿crees que no vi como miraste a la fulana esa que paso?

- ¿Cuál fulana?

- No te hagas pendeja, la rubia que paso hace rato.

- Pero yo no la vi – le decía mirando a todos lados tratando de ubicar el motivo por el cual me estaba insultando.

- A ver pendeja deja de hacer tus mamadas si quieres ir tras ella se fue en esa dirección – me decía y me empujaba – ándale pendeja ve con esa a ver si te mantiene y te mata el hambre como lo hago yo, ¡que te largues! – me gritaba y entonces todo el mundo posaba sus ojos sobre nosotras y yo deseaba que me tragara la tierra en ese instante y empezaba a recitarme una serie de letanías, insultándome de lo lindo frente a las personas que miraban entre divertidos y otros preocupados todo lo que esa mujer me decía… ahí fue cuando aprendí la forma de hacerla sufrir… ese día no le rogué, no le suplique, ni le pedí perdón por mi supuesta afrenta hacía su persona… ese día me di la vuelta y entre lagrimas me aleje entre la gente tan rápido como pude. Quería huir, quería escapar de su voz, de sus ojos, de su dolorosa belleza, de su terrible maldad, de su mente enferma, de todo lo que era ella, necesitaba huir o moriría.

- Espérate, espérate idiota ¿a dónde vas? – me preguntó tras alcanzarme a la entrada del metro en Bellas Artes.

- Me largo a casa de mi madre – le dije con los ojos llenos de lagrimas y con firme resolución.

- A ver, a ver pendeja espérate, espérate vamos a hablar.

- ¡Ya estoy harta de que me insultes! – le dije con la voz apretada de rabia – me largo ¿me oíste? ¡y no quiero saber nada más de ti en toda mi vida!

- No, espérate amor - ¿Amor? ¿Ya no era más yo su pendeja e idiota? – no te pongas así chiquita, es que me haces enojar amor cuando volteas a ver a alguien ¿qué no te soy suficiente mujer?

- Yo no voltee a ver a nadie ¡entiende!

- ¿De verdad amor? ¿no viste a la fulana esa?

- ¡No! – le respondí con dificultad pues sentía la garganta cerrada por completo y la boca tan seca como el mismísimo desierto.

- ¿Me lo juras?

- Te lo juro

- ¿Por tu madre, me lo juras?, ¿Qué se muera tu madre si no es cierto?

- ¿Qué?

- ¿Lo juras? – me insistió mientas me pasaba sus suaves manos por mi rostro era tan raro que me tocara de esa forma, con tal ternura.

- Si, lo juro yo no vi a nadie.

- Entonces ya está bien amor, ya, ya paso, anda no seas tontita, vente vamos a comer, pero antes de ordenar iremos al baño para limpiar tu hermosa carita. Vente amor y por favor ya no me hagas enojar porque mira como me pongo y no quiero ser así pero ayúdame porque si sigues actuando de esa manera y viendo gente a mis espaldas me vas a hacer enojar amor… - ¿qué sucedió?... ¿cómo paso?... ¡Dios mío! ¿cómo lograba hacer eso conmigo?... terminaba siendo yo la culpable de todas nuestras discusiones… ¿por qué?... Te odio Karla – susurró para si muy despacio mientras apretaba con fuerza sus manos – ¡Te odio por ser tan dejada y tan estúpida! – dijo en un grito ahogado.

****

Pase al baño antes de ir a los laboratorios, sea como sea necesitaba echarme un poco de agua en la cara, ¡Dios! Me veía terrible a claras luces se notaba que había llorado, los ojos los tenía hinchados por el llanto. Que infantil me miraba ahora… recargué las manos sobre el lavamanos y me miré intensamente… esta parte del amor era muy dolorosa ¿cómo era posible llegar a sentir tal miedo ante la posibilidad de perderla, cuando antaño ni si quiera me caía bien?, ¿cuándo antaño el saber que se largaba de la escuela me hubiera hecho la mujer más feliz del mundo?... y ahora… sencillamente no podía estar sin ella… verdaderamente no podía vivir sin ella… eso era malo, de alguna forma sabía que no estaba bien sentir de esa manera… me dolía profundamente el pensar en decir adiós aún cuando era tan solo un pensamiento, no lo soportaba al grado de ver una vez más una lagrima rodar por mi mejilla con tan solo imaginar un adiós de su parte. La necesitaba, la necesitaba desesperadamente, la necesitaba al grado de querer abrazarla tan fuerte que pudiese fundirme dentro de ella y convertirme con ella en un solo ser. La amaba de eso no tenía duda alguna, la amaba como jamás en toda mi vida ame a nadie. Me volví a echar agua en la cara y respiré profundamente un par de veces, cerré los ojos y me dije que todo estaría bien, que todo estaría muy bien.

Dentro del laboratorio Karla se sentía la mujer más infeliz del mundo, recordar esa parte de su pasado siempre le sentaba mal, se mantenía abrazada a sí misma con la cabeza gacha al tiempo que las lagrimas no dejaban de escurrir de sus mejillas.

- Eres una estúpida Karla – dijo con voz queda mientras se abrazaba con mayor intensidad – eres en verdad una estúpida, ¿por qué permitiste tantas humillaciones? – negó con la cabeza varias veces – si tan solo pudiera volver el tiempo atrás… si tan solo pudiera volver a comenzar desde el principio.

La puerta del laboratorio se abrió y Karla se sobresalto, se limpió las lagrimas con el envés de su mano miro de reojo hacia la puerta y al verla se sintió sumamente dichosa, se levantó del asiento y fue directamente hacia ella y entonces la abrazo y Dennis sintió que volvía a respirar de nuevo aun cuando prácticamente Karla la estaba aplastando contra su cuerpo en un abrazo que sabía a desesperación y ansiedad.

- Dennis – susurró su nombre suavemente – Dennis – repitió una vez más mientras sentía el tibio cuerpo de su joven alumna quien le abrazaba con igual intensidad.

- Karla – susurro en un suspiro, le acarició el rostro con las manos y noto la humedad que imperaba en su piel canela – ¿estás llorando? – le preguntó con preocupación mientras intentaba que Karla le mirase a los ojos.

- No, no es nada – pudo articular aunque la voz se notaba ahogada por un llanto que intentaba en vano evitar.

- ¿Te ha sucedido algo? – le preguntó mientras le besaba ambas mejillas probando así el salado de sus lagrimas.

- Yo… - Karla le miró por un instante, Dennis era diferente, ella era todo lo que siempre soñó, con ella… con ella estaba segura de que podría compartir su doloroso pasado.

****

Lo hice, terminé con Susan… ¡Dios! Ha sido tan duro ver su rostro contraerse en esa mueca de dolor… pero es que no puedo seguir engañándome, mi corazón y mi alma desde siempre le han pertenecido a Karla… estamos hechas la una para la otra, nuestro destino es estar juntas, debemos estar juntas no importa que suceda, sí, admito que he cometido muchos errores pero quiero enmendar cada uno de ellos, necesito volver a estar entre sus brazos y necesito volver a sentir que vivo, porque es verdad que desde que no estoy con ella me he vuelto una persona sin sentido que solo vaga por la vida por vagar sin un objetivo claro y concreto, solo faltan un par de meses, solo un par de meses y volveré, lo primero que haré será ir con ella decirle que lamento mucho haberme ido sin decirle nada, le diré que desde que no estoy a su lado la vida ha perdido su color y su textura, que sin ella me he sentido desfallecer, que sin ella no soy nada, que no he sido nada desde que mi camino se torció, pero que estoy dispuesta a ser la mejor de las novias, la mejor de las amantes, la mejor de las mujeres, solo por ella, tan solo por ella, quiero decirle que necesito su perdón, necesito arrodillarme frente a ella y decirle lo mucho que significa para mí, que sepa cuanto he pensado en ella, que incluso al hacer el amor con otras personas ella nunca estuvo ni un instante fuera de mi pensamiento, necesito, necesito decirle que la amo como nunca en la vida ame a nadie, ni a Dennis, ni a Giselle, ni a Susan, ni a nadie, necesito escuchar de sus labios que me ama, que me quiere solo a mí, que ha esperado por mí ansiosamente a que regrese a sus brazos, que siempre me ha mantenido en su pensamiento, que nunca en la vida ha dejado de amarme y que esta separación tan solo ha hecho más fuerte nuestra unión, nuestro amor, quiero decirle que estoy dispuesta a dejarlo todo al cumplir los 18, que me iré a vivir con ella, no importándome nada, absolutamente nada, necesito decirle que tan solo la necesito a ella porque en verdad es el motor de mi vida, en verdad desde que estoy sin ella he sido otra, no me reconozco a mí misma, ¿dónde quedo la niña enamorada hasta la medula de los huesos por esa magnífica mujer de piel canela?, ¿dónde quedo esa niña que se moría por besar esos labios?, ¿Cuándo extravié mi camino?... ¡Dios mío, Karla! Quiero recuperarte, quiero saber que aún me amas, de repente me entra esta ansiedad que me contrae el estómago y duele y las manos me hormiguean y siento que necesito salir corriendo de aquí y tomar el primer avión de regreso a México para poder tomarte entre mis brazos y pedirte que me digas que me amas, que me amas solo a mí, así como solo yo te amo a ti. Karla, Karla amor, amor, amor, si puedes sentirme aun en la distancia, si puedes palpar mi amor, por favor, espera por mí… espera por mí porque yo sin ti no puedo estar, no puedo vivir si no estoy a tu lado, por favor, tiempo pasa rápido tan rápido como sea posible porque quiero volver a verla, quiero volver a sentirla, quiero volver a estar entre sus sábanas, deseaba volver a ser una con ella, entregarnos y amarnos una vez más. Karla… si puedes escúchame… escúchame y sábete que te amo, ¡¡TE AMOOO!!

- “Laura…” – Karla se quedo rígida por un momento – “¿por qué he pensado en ella?” – se preguntó mientras un extraño sentimiento que no pudo definir se apodero de su ser.

- ¿Estás bien? – le preguntó Dennis limpiando tiernamente las lagrimas de los ojos de su amante.

- Sí, La…u…

- ¿Cómo? – preguntó Dennis sonriéndole tiernamente – ¿se te ha trabado la lengua? – le sonrió dulcemente mientras depositaba un suave beso sobre sus labios.

- Si, no, no es nada… lo siento… - dijo mientras una súbita sensación de malestar le invadía por completo de una forma irracional, un enojo, una molestia que empezaba a amargarle la boca y que hacía que las caricias de Dennis fueran insoportables para ella – deberías de irte a clases – le dijo mientras apartaba las manos de Dennis a un lado sin ningún gesto de delicadeza.

- ¿Sucede algo? – preguntó Dennis sintiendo una leve aprensión en el pecho.

- No, nada – le respondió Karla mientras le daba la espalda, sentía tal coraje, tal odio que por un momento su buen raciocinio se nubló – ¿Por qué no te vas a tontear con algún chico o alguna chica por ahí? – le dijo con aspereza.

- ¿Cómo? – Dennis se sorprendió al escucharle decir eso.

- Ya me has oído – le dijo mirándola desde todo lo alto, su ceño completamente fruncido dejaba entre ver su estado de humor – déjame en paz y vete a jugar a la noviecilla por ahí, como seguramente lo harás a mis espaldas.

- ¿De qué estás hablando? – Dennis no entendía ese cambio de humor tan drástico en su novia.

- ¿Crees que me chupo el dedo? – le pregunto Karla sonriendo desdeñosamente – después de todo no eres más que una adolecente que no sabe lo que realmente quiere.

- ¿De qué estás hablando? – le preguntó Dennis mirándola sorprendida.

- Solamente vete y déjame en paz – le dijo Karla dándole la espalda.

- ¡No tienes derecho a decirme eso! – Dennis elevó la voz pero sin gritar – no tienes dere…cho… - se le quebró la voz – soy yo la que debería de desconfiar de ti… - confesó mientras se llevaba las manos al pecho – tú tienes cientos de admiradoras y admiradores en la escuela y ¡luego esa tipeja! – espetó con molestia mientras Karla se volvía lentamente para verla, el rostro de Dennis estaba marcado por un gesto de amargura y dolor que peso terriblemente sobre Karla haciéndola sentir ruin y miserable – ¡esa tipeja a la que no dejabas de mirar! – las lagrimas de Dennis se deslizaron lentamente por sus mejillas – ¡no podías ni soltar su mano! ¡sabes lo que me hiciste sentir? – le reclamó Dennis avanzando un par de pasos hacia ella – ¿crees que es bonito ver a tu novia sonriéndole a alguien de esa manera?, ¿crees que es agradable verte coquetear de esa manera en mi cara?, si eso haces en mi cara ¿qué es lo que harás cuando no estás conmigo? – Dennis apretó los dientes con fuerza.

- ¿De qué hablas? – Karla le miró extrañada.

- ¡Vas a salirme ahora con que no te diste cuenta de que estabas coqueteando con la profesora nueva? – las mejillas de Karla se encendieron en carmín… era cierto… Karla sabía muy dentro de sí que de una u otra forma había coqueteado con esa mujer.

- Yo…

- ¿Por qué? – le preguntó Dennis – ¿me hace falta algo? – la voz se le hizo pedazos en ese instante y un mar broto de sus ojos – ¿es… es porque no soy más grande? – preguntó con tal tono lastimoso que dolió en el pecho de Karla.

- Dennis – dijo y la abrazo a su pecho y entonces Dennis no lo soporto, soltó un llanto amargo, profundo y tan doloroso – soy una estúpida… soy una estúpida… soy una estúpida – repitió Karla una y otra vez, su rostro lo hundió entre esa castaña cabellera


****

Iván miraba el retrato de Andrés en su ordenador, se miraba ligeramente entristecido, el había sido su gran amor, durante 10 años creyó haber encontrado al hombre ideal, caballeroso, masculino, respetuoso, amoroso… sin duda alguna Andrés sería su gran amor… pensar que ahora estaba con esa otra mujer… pensar que ahora Andrés sería padre… aún no lo podía creer del todo… Andrés el hombre con el que compartió la cama durante 10 años iba a ser padre.

Iván abrió su correo y empezó a redactarle una carta, lo felicitaba y le deseaba una gran felicidad al lado de su mujer y su hijo… no estaba seguro si abriría el mail cuando lo viera… pero quería creer que lo haría, quería creer que Andrés de alguna manera seguiría siendo parte de su vida, inclusive pensó que sería lindo que el niño se llamara como él. Mientras escribía las palabras de felicitación se detuvo al sentir la garganta apretada, aún le dolía en el alma la traición de su novio, cerro su correo y decidió que era hora de dejar el pasado atrás, sea como sea Andrés ya nunca más estaría a su lado, era tiempo de olvidar.

Mientras tanto Al se encontraba recostada de lado leyendo una revista mientras el futuro padre del niño miraba encantado un catalogo de ropa para bebé, la enorme sonrisa en Andrés no paso desapercibida para Al quien solo se limito a menear en negativo la cabeza un par de veces al tiempo que cerraba la revista y se recostaba sobre su brazo mientras Andrés mantenía la mirada puesta sobre el catalogo de ropa.

- Llevas horas viendo eso Andrés, ¿qué no te has aburrido?

- ¿Bromeas? – le preguntó sin mirarla, esta ropita es adorable sonrió como niño pequeño – ¡oh! – exclamó al ver un trajecito en color durazno – este se le verá precioso – volvió la vista al frente para ver a su mujer quien solo se encogió de hombros y cerró los ojos – ¿te sucede algo? – le preguntó Andrés dejando el catalogo a un lado, se levantó y se sentó a la orilla de la cama, sonrió tiernamente y le acarició el cabello.

- ¿Tanto te emociona saber que tendremos un bebé? – le pregunto Al con los ojos cerrados.

- ¡Pues claro! Estoy con la mujer que amo y encima de eso me dará un hijo ¡el fruto de nuestro amor! – dijo con marcada emoción en su voz, Al no pudo evitar sonreír cuando él se inclinó y la abrazo con infinita alegría.

- Me embarazaste – esbozo una ligera sonrisa – aún con todos los métodos que utilice para no quedar embarazada – le echo los brazos al cuello y lo atrajo lentamente a sus labios – ¿cómo lo hiciste?

- Con el poder de mi amor – Andrés sonrió tiernamente mientras le besaba suavemente los labios.

- Con semejante arma – deslizó su mano hasta posarla sobre el bulto que se formo bajo los pantalones del chico.

- ¿Quieres? – Andrés le mordió el labio inferior con ligera fuerza y al sintió el deseo apoderarse de ella.

- Me muero por sentirte – Al se acomodo sobre la cama de tal forma que Andrés subió en ella – hazme el amor.

Karla tomo a Dennis de los hombros y le obligo a que la mirara.

- Dennis – le susurró suavemente – perdóname, por favor, no ha sido mi intención lastimarte – le acarició el rostro con sus manos – lo lamento.

- No lo soporto – susurró Dennis con dificultad – odio ver cómo te miran todos, odio que te sonrían, odio que les gustes tanto cuando eres tan mía y solamente mía – hundió sus dedos en sus hombros con fuerza – quisiera gritarle a todo el mundo que se aleje de ti porque eres mía, porque solo me perteneces a mí… y tú… tú crees… ¿tú crees? – le miró con dolor – ¿qué yo teniéndote a ti podría andar con alguien más?... ¿por qué?... si teniéndote a ti lo tengo todo… - le tomó el rostro entre sus manos y le acarició con agónica lentitud.

- Perdóname – Karla la tomo entre sus brazos, se sintió basura, ¿por qué se comportaba de esa manera con ella cuando Dennis nunca le había dado motivo?... tenía que ser honesta Dennis no era Laura y Laura ahora se encontraba lejos muy lejos de ella, de hecho estaba casi segura que nunca más la volvería a ver, ahora estaba con Dennis y ella era diferente.

Laura estaba sentada en la cocina bebiendo un vaso con leche cuando Alejandro entro.

- Hermanita regresamos a México, la próxima semana regresamos.

- “Karla” – Laura esbozo una sonrisa – ¡Síiiiiiii! – se levantó y abrazo a su hermano con emoción.

- Yo también extraño nuestra tierra hermanita.

- “Karla” sí, yo también.

- Te Amo Dennis – Karla la tomo de los brazos – perdóname amor, perdóname… yo tengo mucho que contarte… ¿podrías quedarte conmigo un par de horas esta noche?

- Me quedaré contigo toda la noche – la besó intensamente, como nunca antes y Karla se dejo llevar por ella.

- “Esta noche te contaré todo amor... todo”