lunes, 28 de febrero de 2011

Amor en Preparatoria Capítulo 15 Amor 2da Parte!!!

Saludos mis amadas y amados fans!!! antes que nada mil disculpas por la demora, espero que guste este capítulo, es básicamente el porque Karla, es como es... de donde viene su inseguridad y sus temores.

Y para mi Amigatza del Almatza Ookami-kuga, no te hagas me debes un chocolatatzo xDDDD thanks for my future english conversations!!!! 

Y a todos y a todas y cada una y uno de ustedes que siempre me esperan pacientemente, Mil Gracias por seguir conmigo!!!!! 

Por favor les ruego, les suplico, les imploro que si viven una situación similar a la que acontinuación van a leer, por favor, alejense de esa persona por todo lo que más quieran huyan, saquen a ese tipo de personas, por favor, porque nadie, absolutamente nadie tiene el derecho de sobajarlos, humillarles ni mucho menos insultarles, por favor, esas personas no las aman, en verdad que nadie que dice amarte puede provocarte ese tipo de daño. Quieranse, Amense, porque ustedes son lo más valioso de este mundo.

Y comenzamos.


Es amargo… sabe amargo… me duele el estómago y las manos me sudan, siento un nudo en la garganta que me oprime y no me deja respirar... ¿qué es esta irritación que empiezo a sentir, incluso por sentir el calor del sol, hasta por el viento que agita mi cabello?

- Te felicito Dennis en verdad eres una chica con un brillante futuro.

- Aja “¿mi voz ha sonado áspera?”

- Es impresionante que hayas podido con ambas materias.

- Sí… “¿por qué Karla le sonrió de esa manera?, ¿por qué me molesta tanto?, ¿Por qué quiero correr a su lado?, ¿por qué quiero escuchar en este momento de sus labios que solo me quiere a mí?”

- ¿Cómo te sientes para la ronda final?

- Bien “¡Demonios! ¡Ya no quiero que me siga preguntando nada!, ¡quisiera gritarle que se callara que me dejara en paz!”

- ¿Estás molesta?

- No

- ¿No?

- No, ya le dije que no “¡por qué mierdas me sigue preguntando?”

- ¿Por qué estas molesta?

- ¡No lo estoy!... “¡Demonios! No me gusta la forma como me está mirando” ¿Puedo?… ¿puedo simplemente retirarme en verdad no me siento muy bien – le dije cuando me miró fijamente con sus enormes ojos de gacela.

- Ahora menos que nunca Dennis

- Pero…

- A mi oficina

- Pero…

- He dicho a mi oficina – su voz plagada de esa imperiosidad se me antojo en verdad molesta.

Caminamos en silencio agache la mirada pues no quería verla a la cara, ¿por qué no me dejaba ir?, ¿a caso no había conseguido el primer lugar en las dos materias?... abrió la puerta de su oficina, olía a papel y lavanda… cerró la puerta y se sentó tras su escritorio, su pez beta nadaba tranquilamente a lo ancho de la pequeña pecera.

- Siéntate – me ordenó, su voz seria, firme y sus ojos tratando de encontrarse con los míos, me quede de pie durante un momento sopesando la situación en la que me encontraba, sin duda alguna no me convenía desobedecerla, como sea deseaba salir de allí lo más pronto posible, a todo lo que me preguntara diría sí o no según fuera aprovechable para poder escapar. Tomé asiento y mantuve la mirada baja, no quería verla a los ojos - ¿Qué te sucede?

- Estoy un poco cansada – le conteste automáticamente.

- Esa irritación no parece ser por cansancio.

- “¡Mierda…! ¡tenía que ser psicóloga?”… es cansancio de verdad…

- Mentirosa… - levanté la vista, “¿me ha llamado mentirosa?”

- No le concedo que me llame de esa manera.

- No consiento que me mientas – sus profundos ojos marrones me miraron fijamente y frunció el entrecejo.

- ¿Por qué mentiría?

- No lo sé dímelo tu.

- Con todo el respeto que me merece, lo que siento y como me siento es solo de mi incumbencia.

- No es así Dennis – me dijo mirándome seriamente – sé que algo te preocupa y eso es de mi incumbencia.

- “¡Rayos!”… tengo… un sentimiento extraño…

- ¿Un sentimiento extraño?

- Sí… - baje la voz y el rostro – tengo novio y lo vi muy… amable con otra chica.

- Vaya ¿tienes novio?, no me lo esperaba ¿lo sabe Karla?

- ¿Qué? – le miré extrañada y sentí un nudo en el estómago, desvié la mirada hacia la pecera mientras tragaba saliva.

- No me lo tomes a mal es solo que Karla se va a infartar cuando sepa que tienes novio – me dijo y entonces sentí las mejillas arderme con fuerza.

- ¿Por… por qué lo dice?

- Oh, bueno no es por nada malo es solo que bueno no tiene importancia, solo digamos que quiere que todo el esfuerzo que han conseguido hasta el momento no se vaya a ir a la basura por un mal conteo – me dijo y entonces levante el rostro para mirarla con una cara francamente desconcertada.

- ¿Esta insinuando que la profesora Karla cree que podría quedar embarazada?

- Bueno no, no pongas esa cara ya sabes que bueno la juventud, la inexperiencia, las hormonas…

- “Créame si me embarazo la obligaría a casarse conmigo pero si inmediatamente, ¡Demonios ¿por qué no puede embarazarme?, sería tan perfecto… si pudiera tendría mínimo 10 hijos con ella… quisiera hacerle el amor en este instante”

****

Nadia se sentó sobre el escritorio de Karla mientras esta se sentaba en la silla, las piernas de Nadia estaban cruzadas y Karla se recargo de lleno en el respaldo de su silla, en verdad Nadia le parecía una mujer sumamente interesante.

- Hace un tiempo que no doy clases a nivel preparatoria ¿sabes?

- ¿No?

- No, de hecho trabajo en una empresa, seguro la conoces “Clean Brad”

- Así que te especializas en productos de limpieza

- Digamos que soy… bueno no quiero decirte el cargo que desempeño, simplemente te diré que sin mí no se hace nada ahí.

- Cuanta modestia – bromeo Karla y Nadia le regalo la mejor de sus sonrisas.

- Lo sé soy tan humilde – dijo Nadia y soltó una armoniosa carcajada la cual le resulto a Karla sumamente atractiva – ¿no has pensado en modelar en vez de estar dando clases? – le pregunto Nadia mientras levantaba el rostro de Karla desde la barbilla y la examinaba con sus grandes ojos marrones – en verdad eres muy hermosa – al decir eso Karla volvió el rostro a un lado y bajo la mirada – no te lo crees ¿verdad? – preguntó Nadia elevando una ceja, mientras sonreía sutilmente.

- No – le contestó Karla secamente.

- Algo me dice que tuviste una mala experiencia en el amor

- ¿Por qué lo dices? – Karla levantó la mirada y le observó con cuidado.

- Estudie dos carreras ¿sabes?, soy Ingeniera Química pero también soy Licenciada en psicología.

- ¿Quieres analizarme? – preguntó Karla menando la cabeza en negativo mientras se cruzaba de brazos.

- ¿Sabías mi estimada Karla que cuando las personas se cruzan de brazos como tú lo estás haciendo en este momento es porque están cerrándose?

- ¿Ah, sí?

- Aja – Nadia sonrió dulcemente mientras tomaba las manos de Karla y las separaba – si quieres sanar es mejor empezar por dejar a un lado la negación y aceptar que tienes un problema.

- Yo no tengo ningún problema – Karla sonrió de medio lado

- Empecemos por ahí…

****

- Mira Dennis esto que me has estado comentando se llaman celos – le dijo Adriana – y no son buenos del todo.

- ¿Eso significa que son buenos de alguna forma?

- Por supuesto, obviamente no vas a carecer por completo de ellos ya que son un indicativo de que quieres a esa persona y de que te importa.

- Se siente del asco

- Lo sé, en tu caso te costará trabajo llegar a controlarlos ¿sabes?

- ¿Por qué?

- Bueno eres casi una niña todavía, además la relación que tienes en este momento no es para toda la vida…

- ¡Claro que lo es!, ¡ell… él me ama!

- ¿Cómo puedes asegurarlo?

- ¡Porqué lo siento cada vez que hacemos el amor!

- ¿Estás cuidándote?

- ¿Qué? – Dennis meneo la cabeza en negativo mientras ser pasaba la mano de lleno por la cara – sí, sí, sí.

- ¿Qué clase de anticonceptivo usan?

- Yo uso pastillas anticonceptivas y él usa condón – le dijo girando los ojos en blanco.

- Perdona que te pregunté esto Dennis pero no quiero verte en un futuro embarazada.

- Por el Amor de Dios con tantos métodos que existen actualmente para prevenir los embarazos es tonto pensar en que terminaré embarazada “ojala pudiera tener un hijo de ella”

- Muy bien ¿puedes decirme cómo estas tomando las pastillas anticonceptivas?

- Dios – susurré mientras negaba con la cabeza – pues tomo una cada día durante tres semanas y a la cuarta semana que es cuando tengo la menstruación, no tomo ninguna por 7 días.

- Muy bien veo que sabes cómo utilizarlas, eso me tranquiliza un poco.

- No tiene de que preocuparse “en absoluto se lo puedo garantizar”

- Deberías de hablar con él y decirle como te sientes

- ¿Qué le voy a decir?

- Bueno empecemos por el principio Dennis, aún eres muy joven para saber lo que significa estar verdaderamente enamorada…

- Pero…

- Déjame continuar

- De acuerdo…

- Mira Dennis en cualquier tipo de relación se necesita tener confianza en la pareja, ¿tienes confianza en él?

- Yo… - baje la mirada – no lo sé… - dije con cierta aprensión.

- ¿Confías en ti misma Dennis?

- Yo… sí confío en mí, digo soy una alumna brillante y sumamente ejemplar y…

- Como estudiante estoy plenamente consciente que confías en ti misma pero ¿Cómo mujer confías en ti?

- Yo… ¿cómo… mujer?... – por un momento me sentí con la guardia baja, baje la mirada y me concentre en mis manos… ¿Laura me había dejado porque no la supe complacer?... quizás por eso se fue con Giselle… ¿y si eso mismo me sucedía con Karla?... ¿y si me deja por esa tipa?... ¿será que no sé hacer el amor?... ¿será por eso que es Karla la que por lo regular siempre es quien prefiere hacerme el amor?... ¿y si no tengo un cuerpo bonito?... quizás necesite hacer un poco más de ejercicio… quizás mi rostro no es lo suficiente hermoso para ella… ¡oh! ¡Dios! ¿Por qué no tuve los ojos verdes como los de Laura, o gris azulado como los de Camila?… ¿por qué siento esta aprensión en el pecho tan de repente?… tengo tantas ganas de llorar…

- ¿Dennis? – la voz de la profesora Adriana me devolvió a la realidad.

- Yo… pues…

- Hay algo que debes de tener en cuenta Dennis, si él te eligió como su novia y tú lo elegiste a él fue porque solo en él encontraste eso que nadie más te ha podido ofrecer y viceversa.

- Pues creo que así es…

- Es que no debes de solo de creerlo, debes de estar al cien por ciento segura de eso. Mira Dennis para tener éxito en una relación debes de tener confianza primeramente en ti misma, si no tienes confianza en ti misma y sobre todo amor por ti misma entonces no serás capaz de amar a nadie más, ¿sabes cuál es el problema que surge en las relaciones cuando una de las personas no tiene confianza ni amor en sí misma?

- No.

- Los celos que pueden volverse enfermizos y patológicos por la desconfianza que surge en ellos, hay personas Dennis que no pueden creer que alguien se llegue a fijar en ellas o ellos, tienen una autoestima tan baja que se sienten incapaces de recibir amor de verdad de otra persona porque sienten que no valen ¡absolutamente nada! Dennis una persona que no está segura al cien por ciento de lo que vale siempre estará pensando que su novia o novio podrá fijarse en alguien más y se desgastará pensando cosas como ¿a quién conocerá?, ¿me dejará por otra persona?, ¿me estará engañando?, ¿en verdad es solo su amiga?, ¿de verdad me querrá?, ¿en verdad me amara?, ¿estará conmigo mientras espera encontrar a alguien mejor? ¿lo ves? En vez de estar disfrutando de su relación, se la pasará sufriendo su relación, ¿crees tú que tener esa clase de pensamientos es vivir?

- Pues no – le contesté mientras miraba sus profundos ojos negros.

- ¡Exacto! Dennis – me sonrió – primero antes que nada debes de tener bien en cuenta todo lo que vales, debes de ser consciente de todo lo que puedes ofrecer como ser humano, como persona en tu totalidad, y sobre todo Dennis quiero que te quede bien en claro que lo que tú le puedas ofrecer a una persona en este caso a tu novio es algo que nadie más le va a poder dar porque no hay dos Dennis, solo existe una Dennis y esta Dennis es la única que podrá darle a tu novio lo que solo tú le has estado ofreciendo a lo largo de su noviazgo, nadie más que tú podrá complementar esa parte en él que hace que se sienta feliz a tu lado. Por eso eres su novia Dennis porque él te complementa y tú a él; además eres una chica sumamente hermosa e inteligente, si yo fuera un chico y tuviera tu edad bueno estaría más que encantada de tenerte tomada de mi brazo.

- ¿En serio? – sentí que las mejillas me ardían con fuerza.

- En serio – me contestó mientras me guiñaba un ojo – ahora ve a tus clases que ya casi se acaba el receso y no olvides confiar en todo lo que eres.

- Sí – le dije regalándole la mejor de mis sonrisas, salí de su oficina sintiéndome millones de veces mejor, era cierto si Karla era mía era porque yo y solo yo le daba a ella algo que nadie más en el mundo le podía dar, un amor sincero y honesto, puro y limpio y una entrega total; camine rumbo al laboratorio necesitaba abrazarla y besarla largamente, necesitaba sentirla entre mis brazos y decirle que tenía toda mi confianza porque yo sabía que nadie en todo el mundo podría darle lo que soy yo.

Cruce rápidamente la explanada a lo lejos vi a Camila y a Esmeralda quienes parecían estar discutiendo, aún me daba escalofríos la relación que llevaban esas dos, argggh, ¡asco!, o sea ¡son parientes! Digo yo quiero mucho a Andrea pero el solo hecho de imaginar acostarme con ella la verdad es que me da nauseas. Llegue al corredor de los laboratorios y entonces mi buen humor decayó hasta el suelo… ¡por qué parecía que esa tipa estaba besando a MI NOVIA?, caminé hacia ellas con el corazón golpeándome el pecho con terrible fuerza, la boca se me seco de golpe y las manos me sudaron frio mientras una terrible sensación de irritación me empezó a invadir al grado de querer golpear a la tipa que no quitaba sus manos del rostro de ¡¡MI NOVIA!!

- Listo Abigail – le dijo esa tipeja, mientras la soltaba y miraba la punta de un trozo de pañuelo desechable de color blanco – efectivamente tenías una basurita en el ojo – dijo al tiempo que Karla se tallaba el ojo que lucía ligeramente enrojecido en la esclerótica.

- Gracias – dijo Karla – ahora me siento un poco mejor.

- Profesora Karla – dije y sentí que mi voz estaba plagada de ansiedad – ya regresé.

- Si Dennis – me dijo sin demasiado entusiasmo y eso se me antojo como un trago amargo de ajenjo – por el momento suspenderemos la asesoría – me dijo mientras parpadeaba un par de veces el ojo que aún se notaba ligeramente irritado – voy a enseñarle a la Profesora Nadia el resto de la escuela.

- Pero…

- Te veré mañana en la mañana como siempre ¿de acuerdo? – me sobo la cabeza y me sonrió ligeramente, me dio la espalda y Nadia la tomo del brazo, se alejaron dejándome ahí sola… mi… novia… prefería irse con esa tipeja a estar conmigo, después de un rato reaccione al sentir dolor en mis manos, las tenía cerradas en puños y los nudillos los tenía blancos por la fuerza que estaba ejerciendo, al soltar mis manos sentí el golpe de la sangre llegar a mis dedos. Eleve la vista al cielo y odie el azul profundo que se miraba surcado por las tranquilas nubes blancas que iban a paso lento disfrutando de la paz y la tranquilidad que estaba segura solo podía sentirse de lleno allá arriba, me mordí el labio inferior con fuerza mientras me daba la vuelta airadamente y me dirigía a mi refugio, a ese refugio que alguna vez compartimos Laura y yo; al pasar al lado de las ventanas color humo de los salones y mirarme no pude dejar de odiarme. ¡por qué tenía que ser todavía tan joven?, ¡ese era el problema?, ¡qué tenía 17 años?, ¡no era mi culpa ser tan joven!, ¡mierda! ¡por qué no era más grande?, sentí que las lagrimas me escurrían por las mejillas y las limpié con el envés de mi mano, al llegar a mi solitario refugio caí de rodillas y me lleve las manos al rostro y me solté a llorar, la boca me sabía tan desesperadamente amarga que me dieron nauseas, devolví la poca comida que había comido entre clases y terminé asqueándome con el fétido olor del vómito, me senté recargándome en la pared del almacén y elevé la vista al cielo mientras sentía las lagrimas escurrir por mi rostro, me sentía desolada… en verdad el dolor que estaba sintiendo en mi pecho nunca lo había sentido antes… ni siquiera con Laura.

****

Nadia era una mujer fascinante, era toda una erudita en el área de la química incluso yo me sentí una ignorante a su lado, su lenguaje corporal era maravilloso, tenía tanta soltura en sus movimientos y tanta confianza en sí misma que en cierta forma la envidiaba por ello.

- Tienes una belleza perfecta Abigail – Nadia le miro de reojo y sonrió levemente al ver el ligero rubor que cubrió las mejillas de Karla – deberías de tener más confianza en ti misma ¿sabes?

- Tengo confianza en mí misma – le respondió sin demasiado convencimiento.

- No lo creo – dijo Nadia mientras le tomaba de la mano; Karla miro a Nadia y poso su mirada en esos grandes y expresivos ojos marrones – ¿sabes algo? En verdad me gustaría saber qué es lo que te sucedió que te hizo una mujer tan vulnerable e insegura – al decir esto Karla elevó la ceja y le observó interrogante.

- No me mires así, yo solo digo lo que veo.

- No creo ser tan vulnerable e insegura como dices.

- Tal vez – le dijo mientras sonreía de medio lado – iré a ver a Adriana, nos estamos viendo guapa – Nadia le dio la espalda dejando a Karla con un extraño sabor de boca. Entro en el laboratorio de química y sentó tras el escritorio, se llevó las manos a la cara y suspiro profundamente.

- Todo el mundo – susurro quedamente – dice que soy hermosa… sin embargo no puedo terminar de creérmelo… ¿porqué no puedo creérmelo? En verdad a veces me cuesta trabajo poder mirarme en el espejo... sin embargo Dennis dice que soy hermosa, Adriana lo dice, Nadia lo dice, incluso Laura me lo decía constantemente… entonces… ¿por qué no puedo terminar de creerlo? – se recostó sobre el escritorio utilizando sus manos como almohadas – Nancy… pareciera que fue ayer… - su ceño se frunció mientras recordaba su pasado:

Tenía yo 17 años cuando Iván me llevó a aquel antro Diversidad así se llamaba y a pesar de ser menores de edad él conocía al novio del tipo que manejaba el lugar, por esa razón pudimos entrar a ese antro – suspiró profundamente – recuerdo que constaba de una planta baja donde había de todo heteros, les, gays, bisexuales, un primer piso dedicado a los hombres y un segundo piso dedicado a las mujeres y un tercer piso exclusivo para bisexuales. Nunca había ido a un sitio así, mi amigo Iván dijo que sería todo un éxito pues era demasiado guapa y de seguro conseguiría chicas muy fácilmente; recuerdo que imaginaba ese mundo hermoso, donde seguramente todas las mujeres de ahí estarían con sus respectivas parejas tomándose de las manos, besándose y diciéndose palabras dulces al oído… Dios… inclusive ahora no puedo evitar sonreír sarcásticamente de mi inocencia… un lugar mágico ¿eh?... vaya sueño utópico… cuando entre al primer piso mis ojos escudriñaron el lugar con ansias esperando ver ese sueño mágico aparecer y en vez de eso pude observar como algunas chicas intercambiaban teléfonos con otras cuando sus parejas se iban a los baños o la barra a comprar bebidas… mi hermoso sueño se fue por la borda; vi chicas que se besaban con tipos y con otras tipas, gays… bueno… eran como Iván, besuqueándose con cuanto hombre podían… y entonces esa tipa regordeta vestida de hombre que se me acerco… ¡oh, Dios! Aun recuerdo el calosfrío que sentí al verla, en verdad era toda un macho.

- Hola guapa ¿te invito una copa?- me preguntó mientras me miraba de arriba abajo

- No gracias – le respondí mirando hacia otro sitio.

- ¿Quieres bailar?

- ¿Contigo? – recuerdo que pregunté creo que con cara de espanto, ja,ja,ja,ja, que pena y aún con lo grosera que me vi ella insistió.

- Pues sí – me sonrió y extendió los brazos a los lados – su traje sastre azul marino dejaba ver una figura absolutamente nada cuidada su cabello terriblemente corto y sus varoniles actitudes en verdad dejaban mucho que desear – se ve que eres nueva yo siempre vengo a este antro y a ti no te había visto nunca.

- Sí, es la primera vez que vengo – le dije mirando todo en derredor sin prestarle atención realmente.

- Pues si eres una chica buena yo podría hacerte pasar una noche inolvidable – me dijo y me volví para verla con una franca cara de estupefacción.

- ¿Disculpa? – le pregunté mientras meneaba la cabeza en negativo.

- Vamos, no te hagas del rogar, tengo bastante dinero como para comprarte lo que se te pegue en gana – me tomó del brazo y me solté de su agarre.

- He dicho que no – le dije tajantemente mientras le daba la espalda y me alejaba dejándola atrás. Como recuerdo eso… quizás y si hubiera aceptado bailar esa única pieza con ella nunca habría conocido a Nancy… Nancy… mi primera novia… mi primera amante… mi primera pareja… mi más doloroso infierno

Recuerdo que a lo lejos vi a Iván quien estaba con sus amigos, me acerque a ellos y me integre a su plática, a pesar de lo fuerte de la música bromeamos y reímos un rato. En determinado momento algo me obligo a volver la vista atrás, me quede impresionada al verla, estaba ella platicando con una chica ambas se miraban de frente lo que me permitió observar perfectamente bien su perfil… era increíblemente hermosa, su rubio y largo cabello rizado caía graciosamente por sus hombros, cubriendo sus pequeños, finos y bien formados pechos, su agraciada figura se notaba tras su entallada vestimenta, un pantalón sumamente ajustado color negro que dejaba ver perfectamente bien su marcadísimo derrier, por Dios tenía un trasero increíble y perfectamente bien formado, sus bien torneadas piernas se marcaban de manera deliciosa en la fina tela del pantalón y su blusa ajustada de mangas cortas color plateado hacia realce en su estrechísima pero en verdad estrechísima cintura, sus facciones eran más que perfectas su rostro parecía haber sido esculpido por el más exquisito de los artistas. La chica se alejo y ella volvió el rostro hacia mi y nuestros ojos se encontraron, sus grandes ojos me escudriñaron con cuidado, otra chica se acerco a ella e intercambiaron unas palabras, regrese la vista a mis amigos y seguí platicando con ellos, al poco rato volví a mirarla y esta vez ella me sonrío, recuerdo haberme sentido completamente turbada ante tal sencillo y dulce gesto… tras unos segundos le devolví la sonrisa. Minutos más tarde ella se acerco a mí y me invitó a bailar y entonces al ver sus grandes ojos de ese extraño color… en verdad sus ojos eran impresionantes… ese color gris en la orilla de sus ojos, verde al centro y dorado en la orilla de sus negras y profundas pupilas… supe entonces que la perfecta belleza en verdad existía. Esa noche platicamos un poco pero ella de inmediato me reclamó no haberle pedido su número telefónico a la primera y me hizo prácticamente pedírselo; supe que era abogada y que trabajaba para el gobierno, le pregunté su edad y ella pareció incomodarse sin embargo me dijo que tenía 27 pero ¡mentía! ¡Ella tenía 32! Sin embargo era de esas mujeres que en verdad no representan la edad que tienen… y ahí comenzó mi caída al infierno… platicamos largo rato esa noche, casi hasta el amanecer, ella prometió hablarme y me pidió que le llamara. Debí de haber notado que algo no iba bien con ella cuando ya a eso de las 5 de la mañana y mientras bailábamos en una de las pistas ella por un momento se dedico a patearle el talón a un tipo que bailaba con una copa en la mano el cual en verdad se notaba pero perdido de borracho.

- ¿Qué ondaaa amigaaaa? – le preguntó con la mirada perdida, mientras detenía su patético baile - ¿por queee me pegas?

- No te hagas pendejo, cuando llegué al antro y me puse a bailar me diste un par de codazos idiota, estúpido.

- Huuuyyy perdoooonnn amigaaaaa no fueee mi intención ¿te invitooo una copaaaa?

- No quiero nada pendejo – le dijo mirándolo con cara de asco.

- Perdonaaaa amigaaaa – se volvió a disculpar el tipo y a paso trastabillado se alejo de nosotras junto con su acompañante.

Sí, desde ese momento debí darme cuenta de que algo no iba bien con esa mujer… cuando nos despedimos Iván salió a mi encuentro y se lo presente; mi amigo quedo perplejo al verla en verdad le pareció la mujer más atractiva que había visto nunca en su vida; sin embargo me dijo que no me ilusionara que yo era muy guapa pero que esa mujer definitivamente me superaba con creces.

- No tendrá tu altura – me dijo Iván – pero no te hagas demasiadas ilusiones que esas pulgas no brincan en tu petate – me bromeó echándose a reír estrepitosamente y en verdad le creí, era demasiado hermosa como para fijarse en una mocosa de 17 años.

Mi sorpresa fue enorme cuando a los dos días llamo a mi casa, mi mamá tomo la llamada y antes de nada me miró fijamente y me preguntó – ¿tienes algún problema legal? Hija – su pregunta me destanteo momentáneamente y le respondí que no.

- Es que te llama una tal Licenciada Nancy Escalante

- ¡Ah! – exclame mientras una sonrisa del tamaño del mundo iluminaba mi cara – es una amiga – le dije a mi madre y tome la llamada.

- Hola – ¡Dios mío! es que hasta su voz sonaba extremadamente sexy – ¿cómo estás? – me pregunto.

- Bien, bien, aquí en casa – le dije un poco estúpida por la emoción.

- Ya casi salgo del trabajo en un par de horas más y estaba pensando en invitarte a comer ¿puedes pasar por mí? – me preguntó y sentí que las piernas se me doblan ¡ella me invitaba a comer!, ¡ella la mujer más bella que había visto en mi vida me invitaba a comer a mí!, ¡a mí!, ¡a una mocosa de 17 años!

- Sí, si… por… por supuesto – le respondí toda balbuceante, ella me dio la dirección de su trabajo y entonces después de colgar el teléfono me bañe y vestí tan rápido como pude y salí volando prácticamente de mi casa.

Que idiota – Karla sonrió con amargura y su rostro se contrajo de dolor – pensé que sería tan feliz con ella – ese día pase por ella, fuimos a comer a un restaurante tan fino que me sentí incomoda, ella iba perfectamente vestida y maquillada, siempre uso trajes de marca que le entallaban increíblemente bien, y ese día yo iba con un pantalón de mezclilla y una blusa de mangas cortas de color blanco y una chamarra negra de piel que mi papá recién me había regalado. No quise verlo en ese momento pero noté la ligera mueca de sorna que me dirigió al verme vestida así; pero en ese entonces estaba yo tan ciega… ¡Dios mío! –  Karla hundió su rostro entre sus manos – ¿cómo permití que me tratara de esa forma? – una sensación de vergüenza se apodero de ella por completo fue tan grande que hasta le dolió el estómago – me exhibió en aquella ocasión regañándome por no saber usar los cubiertos apropiadamente haciendo que la gente nos volteara a ver varias veces, esa comida me supo verdaderamente amarga.

- Si supieras como comer decentemente no hubiera tenido que regañarte de esa manera estarás de acuerdo ¿no?

- Sí – le dije sintiéndome todavía incomoda.

- Es que en verdad es tu culpa yo solo trato de educarte – me dijo con solemnidad, me sentí tan estúpida y lo peor de todo es que lo que más me dolía era haberla decepcionado, estaba segura que nunca más me llamaría de nuevo, no llevaba mucho dinero pero mientras ella estaba distraída me las arregle para comprarle una rosa cuando se la di solo levanto una ceja y torció ligeramente la boca como si lo que le diese fuera algo que estaba terriblemente por debajo de su nivel.

- Gracias – me dijo sin emoción en su voz – esta bonita – cárgala tu – me dijo – ya me la darás cuando nos despidamos.

Termine de sentirme verdaderamente estúpida con ese gesto de su parte pero ¡cómo se me había ocurrido darle a ella algo tan simple?; me sentía tan ridícula con la insignificante rosa entre mis manos… me sentí tan desgraciada… tan tonta. Cuando nos despedimos tomo la rosa y la miro con un gesto de desencanto que termino por derrumbar mi ánimo hasta el suelo. Ese fue la primera de muchísimas agresiones por parte de ella… - Karla sonrió con amargura mientras las lagrimas corrían por sus mejillas – estúpida Karla – se recrimino mientras volvía a hundir su rostro entre sus manos - ¡fuiste una estúpida! – golpeo con el puño cerrado su escritorio. Y recordó aquellas viejas heridas que aún le escocían él alma – recuerdo claramente la primera vez que intimamos, fuimos a un hotel donde ella había ido previamente con su ex novia, cuando me enseño la foto de ella me sorprendió ver que no era nada atractiva y ella me dijo que la boto en cuanto supo por un compañero de trabajo que Karina que era el nombre de su ex novia la había engañado con un tipo. Ella me sonrió con autosuficiencia.

- La estúpida Neanderthal pensó que no me iba a dar cuenta – sonrió burlona mientras se recostaba sobre la cama, yo estaba tan nerviosa y a la vez tan excitada, era la primera vez en mi vida que estaría con una mujer… pero no tenía ni idea de lo que iba a hacer – no te preocupes – me dijo – no tenemos porque hacer nada si no te sientes preparada – encendió la televisión y me senté a los pies de la cama para verla, pero lo hice porque en verdad estaba tan nerviosa que no tenía ni la más remota idea de lo que tendría que hacer o como comportarme – ¡vaya! – dijo con fastidio – osea que nada más pague tanto para venir a ver televisión – su voz con ese tono tan molesto me alarmó, si no hacia algo ella me dejaría, estaba casi segura de ello y la verdad es que no quería que me dejara, recuerdo que subí a la cama y ella sonriendo apago la televisión, me anime a acercar mi rostro al de ella y entonces ella me tomo la cara con sus manos y me observo fijamente, sonrió y me permitió que le besara, ella estaba inmóvil mientras yo besaba su boca, su cuello, sus hombros, su estómago, su vientre y entonces titubeé… pero ella poso sus manos sobre mi cabeza para indicarme que siguiera más abajo; me desviví tanto como pude para complacerla y lo logré, ella llegó al clímax y me sentí contenta por haber conseguido complacerla… - Karla cerró los ojos mientras se pasaba la mano por entre el cabello mientras recordaba esa parte de su vida – y entonces ella me volvió a besar y después de eso se levantó y se dirigió al baño – anda, vamos a bañarnos – me dijo con imperiosidad – mañana tengo trabajo y no quiero llegar muy tarde a mi casa – me quede ligeramente extrañada por un momento, sin embargo no dije nada, empezaba a comprender que ella tenía un carácter muy explosivo y lo que menos quería era verla molesta. Aún con todo y lo excitada que seguía me metí a bañar con ella, pase el jabón a lo largo de su bien formado cuerpo y cuando termine de bañarle la envolví en la toalla, me di cinco minutos para terminar de bañarme y al salir ella ya iba a medio vestir – te llevaré a comer – me dijo – pero apúrate mujer no te quedes viéndome como idiota – me dolieron sus palabras… sin embargo no quería discutir con ella, si lo hacía sabía que llevaba todas las de perder.

Al salir del hotel se empezó a reír burlonamente.

- Pues bueno – me dijo – ya conoces este hotel para que cuando andes de Puta vengas con todas tus zorras y te las cojas a gusto – me dijo y me miró con tal enojo que me desconcertó.

- No voy a hacer eso – le dije con cierta indignación.

- Sí, sí claro – me dijo con fastidio – ahora me vas a salir con que solo me quieres a mí – me dijo burlona.

- Solo te quiero a ti – le dije tan firme como recuerdo, ella levantó el rostro para mirarme si bien era mucho más pequeña de estatura que yo ella medía 1.65cm y yo 1.80cm.

- Ya veremos si eso es cierto – fue todo lo que me dijo.

Ese día al llegar a mi casa me sentí terrible, no comprendía la manera en la que me sentía, frustrada, decepcionada, triste, confundida… en verdad Nancy podía ser sumamente desconcertante, porque ese mismo día al despedirse de mí me dio un beso en plena boca a la vista de toda la gente y me dijo que me quería. Su amor era tan extraño, nunca dudaba en humillarme o sobajarme delante de otras personas… tengo tan grabado aquel día: La invite a mi casa, su auto estaba en el taller y nos fuimos en transporte público, nos sentamos  en la parte posterior  del camión, yo la llevaba tomada de la mano y entonces un sujeto se nos quedo viendo muy insistentemente, me incomodo de tal forma que me le quede viendo de igual manera.

- ¿Qué?, ¿Cómo ese te gusta para que te cojan? – me preguntó y me volví a verla negándome a creer lo que acababa de escuchar – eres una puta zorra – me reclamo mirándome con tal enojo que me asusto.

- Oye, yo no…

- Cállate puta, en serio te pasas ¿eh? Vienes conmigo y tienes el cinismo de ver a los fulanos ¿quieres que te meta el tipo ese la verga? – sentí tal calor en el rostro y tal vergüenza que solo atine a bajar la mirada mientras pensaba “¿este es el comportamiento de alguien que dice amarte?”, “una persona que dice amarte ¿te dice este tipo de cosas?” me sentí tan humillada, iba a levantarme del asiento para bajarme del vehículo ahí mismo pero… – ¿A dónde vas putita? – me susurró en el oído – no me vas a hacer una piche escenita aquí ¿me oíste? – me clavó fuertemente las uñas en mi brazo – todavía que andas de puta ofrecida te haces la ofendida ¿no?

- El tipo ese estaba mirándonos – le dije sintiendo un coraje del tamaño del mundo – no estaba coqueteándole para nada.

- Si puta, si, si, lo que tu digas, ahora contrólate pendeja porque te lo advierto te levantas y te juro que te vas a acordar de mi para el resto de tus miserables días estúpida, ofrecida, putilla de mierda, ojete, perra maldita, en serio que puta eres, mira que gustarte los hombres, pedazo de mierda – me susurro en el oído mientras yo luchaba con todas mis fuerzas por no llorar.

¡Dios mío! ¿por qué me aferré tanto a una persona que me humillaba y amenazaba de esa forma?... siempre hacia algo mal yo, siempre, nunca podía terminar de complacerla:

- Ay idiota, de verdad que eres estúpida ¿cómo es que tiraste tu refresco imbécil?... mira si serás pendeja en serio, que idiota eres ¿es que no puedes hacer nada bien?... a ver pendeja te estoy diciendo que quería mi refresco sabor manzana estúpida, idiota, ¿es que tienes mierda en la cabeza?, ¿o qué?... ¿por qué eres tan idiota?... ¿y ya te sientes mucho porque te dijeron que estabas guapa?, ¡Por Dios, estúpida de mierda!, mírame a mí y mírate a ti, ¡mira el color de mi piel!, y mírate tu toda pinche negra, no en serio ¿eh? ¿cómo puedes verte en el espejo? O sea mira mi cabello estúpida ¿brilla como el oro? Y el tuyo todo negro asqueroso, la verdad no te lo he dicho para no ofenderte pero estas del asco, del asco, ¿qué tienes los ojos azules? ¿y? ¿qué?, ¡mira los míos estúpida!, ¡míralos!, tres colores, tres hermosos colores los definen ¡imbécil!, ven acá idiota – siempre me ponía frente a un gran espejo que tiene en su casa – ¡mira la monstruosidad que eres tú!, mira tu puta y asquerosa estatura, ¡pareces un puto gigante de mierda!, ni pareces mujer estúpida, en cambio mírame a mí, ¡mira mis finas facciones!, ¡mira mi cuerpo!, ¡mi cintura!, es estrechísima, no como tu con tus pinches huesotes asquerosos, mira los míos mis manos y mis brazos completamente delicados y finos, ¡mírame puta! ¡Y no bajes la mirada pedazo de basura insignificante! ¡sabes cuándo vas a tener a alguien tan hermosa como yo de nuevo en tu vida? ¡NUNCA PENDEJA!, ¡ME OISTE!, ¡NUNCA BASURA!, de verdad ¿eh?, como es que fui a fijarme en alguien tan horrenda y asquerosa como tú, sobre todo tan puta y miserable ¿eh?, ay, ¿ya te vas a poner a llorar otra vez, pendejita? ¿Crees que me conmueven tus putas lagrimitas de mierda?, tu tienes la culpa de que me enoje estúpida, ¡TU Y SOLO TU MIERDA!, me haces encabronar y luego no te aguantas ¡PUTA!, ponte de rodillas miserable, eso, así pedazo de basura, bésame los zapatos, eso, así, pendejita agáchate como si fueras a mamarle la verga a un cabrón, porque te mueres por hacerlo ¿verdad?, no te hagas pendeja, ¿crees que no he visto como miras a los cabrones hombres pendejos?, no me mires así pinche zorra, ¡¡¡zorrisima!!! Si no estoy ciega puta de mierda ahora lámeme las suelas de mis zapatos pedazo de basura ¡andale pendeja!, ¡quieres que perdone tus puterias? Pues ya pendeja de mierda asquerosa! ¡¡¡HAZLO!!!!!!

Que vida de infierno – la boca de Karla se seco al máximo y un sabor intensamente amargo le invadió por completo - ¿por qué permití eso?... ella podía ser… tan desconcertante:

- Perdóname Karla hermosa, mi vida, mi cielo – me llegaba a decir cuando le decía que no viviría más con ella – no te vayas amor, por favor, por favor, mi vida, perdóname, perdóname, es que me haces enojar y entonces no me controlo, pero sabes que no vivo sin ti, te necesito, por favor, no te vayas, te juro, te prometo, mira por Dios que jamás en la vida volveré a insultarte o a decirte nada amor, pero ayúdame mi vida, no me hagas enojar mi nena hermosa, porque en serio que no me controlo amor, por favor, Te Amo mi niña, mi pequeñita hermosa, eres tan linda, tan bella… no amor no llores, mi vida, ven amor, déjame abrazarte, por favor no mires a nadie, que tus lindos ojitos solo me miren a mí, ese amigo tuyo Iván por favor ya no le hables, te va a llevar por el mal camino, quédate siempre conmigo, no vayas a ver a tu familia ¿para qué?, déjame disfrutarte solo para mi cada momento y cada segundo del día, no necesitas ir a la escuela amor, yo tengo un buen trabajo, un excelente salario, no necesitas nada, absolutamente nada más amor.

Cada vez que me decía eso quería creerle, me obligaba a creerle, esperaba sinceramente que nunca más me agrediera de esa forma, pero siempre tras unos días de calma volvía la tensión y después explotaba, y siempre sus insultos eran peor que los anteriores… casi pierdo mi carrera por ella, por sus celos enfermizos:

- Sí, anda vete a la escuela – me decía con sarcasmo – ¡te vas de pinche puta!, eres una puta enferma, mira que fijarte en mujeres mas jóvenes que tu pobre pendejeta mierdera.

- Por favor, tengo un examen, no voy a hacer eso que tu dices.

- Sí putita ¡anda! Vete de ¡pinche puta caliente con tus zorras rameras de mierda!

- ¡Por favor! No me digas esas cosas te lo ruego.

- Mira pendeja a mi no me haces tonta estúpida, no eres más que una puta, zorra, ramera, hija de la chingada, caliente, perra, asquerosa, mal nacida, ¡DE MIERDAAAAA! ¡PUTAAAAAAA! ¡ESO ES LO QUE ERES UNA PUTA!!!!! – y entonces su rostro se contraía con tal violencia y me miraba de esa forma tan desquiciada que pensaba que en cualquier momento me mataría, me aterraba tanto ver su cara, su gesto… ¡Dios mío! ella en verdad me aterraba.

****

Estaba un poco más tranquila, seguía contemplando ese infinito azul… ¿qué debía hacer?... ¿debería dejar a Karla?... a lo mejor y esa mujer era la persona indicada para ella… porque yo… porque yo a final de cuentas era tan joven… tan inexperta… ni siquiera podía llevarla a comer… o a pasear… o comprarle ropa cara… pero la amaba tanto… la amaba con toda mi vida… con todo mi corazón… mi celular timbro un par de veces…

- Andrea – dije con la voz apagada.

- ¿Qué tienes peque?, ¿te hizo algo Karla?

- No – dije y negué con la cabeza

- ¿Entonces?

- ¿Puedo preguntarte algo?...

- Claro ¿qué es?

-¿Debería dejar a Karla?...

lunes, 21 de febrero de 2011

Hoy... Ya Nunca Será Ayer (one shot)

Saludos mis amadisimas y amadisimos Fans!!!!! Pues esta noche les dejo este pequeño One Shot!!!, espero que les agrade!!! Gracias por sus comentarios!!! siempre me llenan de ánimo para seguir escribiendo!!!! Les Mando Millones de Abrazos!!!!

Con dedicatoria especial a mi amigatza del almatza Ookami Kuga!!


Hoy... ya nunca será Ayer

Autora: Sheila Segovia S.

Ayer fue un día diferente, te tenía entre mis brazos y hoy el cielo se ha pintado de gris... fue una mentira... sabía lo que era sin embargo no quería aceptarla... decidí no aceptarla... pero eso fue ayer... y hoy no hay una próxima vez... sin embargo me gustaba que mintieras... me hacías tan feliz... ayer... ayer fue un día de risas... y hoy... ya empieza a llover...pero está bien... ¿se podrá vivir para siempre en el ayer?

El ayer... donde te vi sonriente... el ayer donde dormías entre mis brazos... el ayer donde creía... porque en verdad creía... en el ayer... pero no es ayer... es hoy... y hoy las gotas de lluvia se confunden con mis lagrimas... porque hoy ya no te veré... ya no te escucharé más...

Si pudiera quedarme en el ayer... ese ayer... detener el tiempo por un momento... solo detenerlo en nuestro último beso... detenerlo en nuestro último abrazo... detenerlo en nuestra última mirada... si tan solo pudiera atrapar el tiempo entre mis manos y sostener esa última mentira... poder mantenerla entre mis manos... lograr que se quedara resonando eternamente en mis oídos...

Porque me gustaba escucharte mentir... me hacías tan feliz... pero ya no es más ayer... y las gotas de lluvia siguen cayendo imparables... y se impregna en el ambiente el aroma del hoy... y poco a poco se pierde el ayer... se desvanece... se va... tan lento... tan agónicamente lento... que duele... y esta herida... se queda aquí... sangrando con furia... haciendo crecer los ríos de sangre que poco a poco me van dejando sin fuerza...

Porque ayer... ayer compartimos en este lugar nuestra felicidad... o debería decir ¿mi felicidad?

El ayer era tan cálido... y este hoy es tan amargamente helado... y elevó la mirada al cielo y la lluvia empapa mi rostro y deshace mis lagrimas y entonces esa hermosa locura que nos embriago... ¿o me embriago solo a mí?... esa locura… esa hermosa locura… se perdió en el ayer...

Ese ayer que ya nunca más podré alcanzar... ese ayer que se va de mis manos esfumándose como el viejo humo de cigarrillo deslizándose divertido de entre mis dedos... y tan solo me deja el fugaz aroma de algo que fue y no volverá a ser... y duele... y golpea fuerte el pecho... y tu voz... tu risa... mi dulce amarga alegría... susurro con el rostro hundido entre mis manos… tú… tú mi vida, mi amor… mi universo… mi motivación para vivir… hoy… hoy te vas...hoy... no es ayer... ya nunca más será ayer... ¡ya nunca más será ayer!... ¡ya nunca más!... ¡y grito! ¡Y lloro como jamás lloré! ¡Mientras mi alma se desgarra!, ¡mientras siento como el terror inunda mi cuerpo de pánico al saber que no te volveré a ver!… ¡que no te volveré a sentir!, ¡que no tomaré tus manos nunca más!, ¡ni miraré tus negros ojos jamás!… y tu mentira… esa mentira proveniente de tus labios que me hacía tan feliz… se quedo en el ayer… junto con esa lagrima… que rodo por tu piel canela… y se perdió en ese ayer… desvaneciéndose mientras caía… un diamante multicolor… que atrapé con mi índice y al probarlo supo a mentira y sal… el ayer… nuestro ayer ya nunca más volverá… porque hoy… ya nunca será ayer…

Fin

lunes, 14 de febrero de 2011

De San Valentin y Encuentros One Shot

De San Valentín y Encuentros.

autora: Sheila Segovia S.

San Valentín… que fecha más triste… una vez más despierto sola de nuevo en mi cama… ¿iré a trabajar hoy?... desearía no hacerlo, todos estarán platicando de sus planes para esta noche y yo tendré que sonreír y fingir que lo pasaré muy bien con mi “novio”… es tan fastidioso tener que hacerme pasar por algo que no soy pero sacar a relucir mis verdaderas preferencias no ayudaría en nada todos ahí son tan prejuiciosos… para muestra bastó Isaac cuando se supo que era Gay la presión fue tal que terminó por renunciar – me levanto de malagana y me dirijo al baño – en verdad no quisiera terminar igual que él, además a nadie le importa si prefiero tener el cuerpo de una mujer a mi lado en vez del de un hombre… el agua esta excelente, sin embargo me siento tan tensa… ¿por qué todas mis relaciones fracasan?, ¿soy yo?... ¿son ellas?... ¿es que hago algo mal?... mi relación más duradera ha sido de un año – sonrío con tristeza al recordarla – pensé que sería para siempre… pero creo que… hice planes demasiado rápido… un día al volver del trabajo ella ya se había ido… “Necesito ver más” tres palabras me dejo escritas en esa pequeña nota y nada más. Quizá debería de probar con un hombre – cierro las llaves del agua – son más simples… sin embargo pensar amanecer con uno a mi lado me hace sentir escalofríos.

Las 7:30 am, marca mi reloj, ya no hay tiempo para desayunar, me vestiré rápido y saldré… un día más, este es solo un día más… y eso es todo…

****

Lo dicho, todo mundo esta sonriente, platicando acerca de sus planes y lo mucho que quieren a sus parejas, Adán me mira desde su cubículo y me sonríe, su amarillenta dentadura no termina nunca de darme asco, pero le sonrío de igual manera, aún recuerdo la primera vez que se acerco a mí y me pidió salir con él, su fétido aliento me causo tal nausea que desde entonces mantengo una considerable distancia cuando platico con él.

- Ximena – la voz de Ismael mi jefe me distrajo – quiero presentarte a Eliza va a trabajar con nosotros quisiera que la pusieras al corriente con las actividades de la oficina.

- Será un placer – le digo mientras miro los marrones ojos de la chica y la forma como se tensa cuando Andrés le pone la mano sobre el hombro.

- Ahí lo tienes Eliza ella te enseñara todo lo que necesites aprender, no olvides pasar a mi oficina antes de irte.

- Sí – le responde algo tímida sin mirarle a la cara.

- Bueno – le digo cuando Ismael se ha marchado – es un placer conocerte – le extendí la mano y ella me la apretó suavemente, no sé si fue mi imaginación o en verdad sus manos eran demasiado suaves como si fueran de algodón.

- Igualmente – me dijo y sus ojos se posaron brevemente en los míos para después volver la vista a un lado.

- “Que chica más tímida” – pensé mientras suspiraba – bueno – le dije – me imagino que también eres dibujante.

- Sí lo soy – me dijo con una hermosa sonrisa que ilumino su perfecto rostro de niña, su corto y negro cabello que apenas si rozaba su cuello se agito suavemente - ¿quieres ver algo de mi trabajo? – me preguntó mientras apretaba el cuaderno de dibujo contra su pecho.

- Será después por el momento te asignaré una mesa de trabajo – le dije mientras terminaba de dejar mis cosas en mi cubículo – como sabrás nos dedicamos a crear diseños para distintos productos, desde vasos hasta imágenes para libros, se te asignaran varios proyectos según tus habilidades, ¿has trabajado antes? – le pregunté al ver su mocedad en el rostro.

- No – me dijo con la voz un poco apagada – apenas he terminado mis estudios.

- ¿En serio?, no imagino como Ismael pudo contratar a alguien sin experiencia regularmente no suele hacer eso – no me dijo nada solo volvió el rostro a un lado y pude apreciar su gesto de dolor y arrepentimiento.

Le asigné el lugar de Frida, mi única amiga dentro de la oficina quien renunció y se fue sin decir una palabra, le había marcado varias veces a su casa y celular pero simplemente no me contestaba, una vez la vi en el supermercado pero ella paso de largo e ignoró mi saludo, siempre fue un poco extraña pero con esas actitudes sobrepasaba ese concepto. Ismael me mando a llamar a su oficina y me pidió que le diera a Eliza el proyecto Condor House, no puedo negar que me quede sorprendida el proyecto Condor House no era cualquier cosa, era un proyecto muy importante y no entendí como es que la chica nueva haría los diseños en vez de alguno de nosotros que teníamos muchísima más experiencia, aún cuando le pedí una explicación este simplemente sonrió y me dijo que el jefe era él y que confiaba plenamente en la nueva adquisición. Yo solo esperaba que no fuera esta chica un fiasco de otra forma nuestros sueldos en serio sufrirían un revés. Le entregué el proyecto a Eliza e inmediatamente se puso manos a la obra, bueno al menos era diligente la chiquilla, aunque eso no sería suficiente.

- ¿Quieres ir a comer conmigo? – la voz de Adán termino de tensarme.

- No, tengo mucho trabajo – le dije mientras le miraba de reojo.

- Algún día saldrás conmigo – me dijo en tono socarron mientras me guiñaba un ojo.

- “Cuando los pingüinos vuelen” – pensé mientras terminaba de dibujar precisamente un pingüino que se usaría como logotipo de una marca de ropa. Elevé la mirada y pude observar a la nueva concentrada sobre la mesa de dibujo su rostro estaba completamente serio, se notaba verdaderamente concentrada en lo que estaba haciendo, era una chica muy guapa, su tez blanca contrastaba con su negro cabello y sus labios naturalmente rojos le daban ese toque de vida a su rostro de niña no tenía más de 24 años eso era seguro, su esbelto y compacto cuerpo radiaba una sensualidad natural que estoy segura volvía a hacia ella muchas miradas; que pena, seguramente tendría novio vaya desperdicio.

- Guapa la chica nueva ¿verdad? – la voz de Claudia me hizo volver el rostro.

- ¿Crees? – le pregunté fingiendo no darle gran importancia a su comentario.

- Hay que admitirlo mira a todos no le han quitado la vista de encima desde que llegó.

- Incluido tu novio – le dije mientras miraba a Sergio quien literalmente babeaba contemplando a Eliza.

- Ese hijo de… - Claudia se dirigió a la mesa de Sergio mientras yo me reía internamente… hombres todos son iguales, nada más viendo donde esparcir la semilla – levanté la vista y esta vez fueron sus marrones ojos los que me sorprendieron, sentí las mejillas sonrojárseme y ella desvió la mirada a un lado lo mismo que yo...

Vaya día, todos nos fuimos y la única que seguía trabajando era Eliza… esa sería otra aburrida y solitaria noche de San Valentín para mí.

****

Han pasado 6 meses desde que ella está trabajando con nosotros y cada día que pasa menos puedo apartar mis ojos de ella, no sé qué es ese raro encanto que tiene, ¿será ese halo de inocencia que le rodea lo que me hace sentí atraída hacia ella?... no sé qué es lo que es pero desde hace días en lo único en lo que pienso es en ella, día y noche esta constante en mis pensamientos, y… estoy casi segura que no le soy del todo indiferente pues varias veces le he visto mirándome a escondidas, así que… creo… pienso… en realidad… realmente espero que no solo sean suposiciones mías.

Esta tarde la he invitado a comer, me he enterado que su mamá está enferma, cáncer en etapa terminal no le dan más de dos meses más de vida, he tratado de consolarle pero las palabras simplemente no se me dan bien… sin embargo ella ha entendido lo que le he querido decir, me ha puesto la mano encima de la mía y me ha sonreído, tiene una sonrisa de ensueño y el candor en sus voz es como una dulce melodía; en verdad esta chica esta interesándome como ninguna otra en la vida. Como siempre se ha quedado a trabajar hasta tarde esta noche también, ahora entiendo porque lo hace, necesita cada centavo que gana para poder pagar el hospital… quisiera hacer algo más por ella.

Los días siguieron su curso normal hasta que el triste día aconteció su madre murió, le ayude con los preparativos del funeral, solo eran ellas dos, nadie más… estaba desolada pero aún así se mantenía fuerte… un hombre Gonzalo estuvo a su lado todo el tiempo, un chico atractivo… sentí el golpe de los celos avasallarme internamente… que suerte tenía ese tipo… Eliza era una mujer admirable y él podía estar a su lado consolándole, apoyándole… pero yo tenía que ser solo su amiga… no era justo. Esa noche paso lo impensable.

- ¿Estarás bien? – le pregunto Gonzalo mientras le tomaba el rostro con ambas manos.

- Lo estaré – le dijo – Ximena se quedará conmigo un rato más – le sonrió y le depositó un delicado beso en los labios y sentí como el estomago se me contraía de celos. Él salió y nos quedamos en su pequeño departamento, era tan modesto.

- ¿Deseas tomar algo? – me preguntó mientras tomaba un vaso y se servía un poco de brandy.

- Tomaré lo mismo que tu – le dije mientras le miraba, sus ojos tristes me miraron por un momento, se notaba cansada y abrumada por todo lo acontecido, se acercó a mí y me dio el vaso, nos sentamos en el sofá y entonces ella recargo su rostro contra mi hombro y comenzó a llorar. Acaricié su negra cabellera y le hable dulcemente, diciéndole que había hecho un gran trabajo, que había sido una buena hija, la abrace a mi pecho y le deje llorar… ella en verdad necesitaba liberar todo su dolor. Se durmió entre mis brazos, despertó cerca de las 3 de la mañana, ella me miró ligeramente extrañada, me acarició el rostro y sin decirme nada me besó… cuando quise ir más allá del beso ella se aparto bruscamente de mi… y me sentí avergonzada, me disculpe con ella y salí; cuando llegue a casa me sentí estúpida, ridícula, ¿cómo podría verla ahora a la cara?

****

Eliza no volvió al trabajo… me sentía culpable, pensé que se había asustado por mi proceder… pasaron dos largos meses antes de que pudiera encontrarla, estaba trabajando de mesera en un pequeño café. Al principio solo iba a verla de lejos, me conformaba con verla y saber que estaba bien, conforme pasaron los días me arme de valor y por fin me decidí a acercarme a ella, necesitaba pedirle perdón por mi actitud de ese día y además quería que volviera al trabajo, si era necesario renunciaría yo con tal de que no se sintiera incomoda con mi presencia.

- En que le puedo… - se quedo callada al reconocerme - ¿Ximena? – me preguntó con un dejo de sorpresa - ¿qué haces aquí?

- He venido a disculparme – le dije y sentí el sonrojo cubrirme las mejillas – ese día yo me pase de la raya y…

- No, no – me dijo – lo lamento, no puedo hablar de eso en este momento…

- Lo siento, no volveré a molestarte – le dije sintiendo un nudo en la boca del estómago, me levante para irme.

- Espera, hablemos pero cuando termine mi turno ¿sí?, hay un restaurante a dos cuadras de aquí ¿podemos vernos ahí en un par de horas?

- Cla… claro – le dije sintiendo que la vida volvía a mi cuerpo.

- Te veré ahí entonces.

Fueron las dos horas más largas de mi vida, había pensando una y mil veces lo que le diría cuando la volviera a ver y ahora que la veía entrar en el restaurante la mente se me puso en blanco, me quede sin palabras cuando se sentó en mi mesa y sus inmensos ojos marrones me miraron tiernamente.

- Lamento – dijimos las dos al mismo tiempo, nos miramos sorprendidas y reímos un poco.

- Por favor, habla tu primero – le pedí mientras me perdía en la intensidad de su mirada.

- Perdona mi actitud ese día…

- No, perdóname tu a mí, fui yo quien…

- No – me interrumpió – no me malentiendas… yo… quería besarte, pero cuando quisiste ir más allá – al decir esto último sentí las mejillas arderme de vergüenza –me sentí indigna de ti.

- ¿Qué?

- Sí – me dijo – yo… para conseguir ese trabajo hice algo… demasiado bajo…

No hubo necesidad de decir nada más, ahora entendía porque se había puesto tensa cuando Ismael toco su hombro aquel día que me la presentó.

- Tranquila – le dije posando mi mano sobre la suya.

- Es que yo… necesito que sepas – me dijo con cierta angustia – por qué lo hice.

- Entiendo – le dije – no fue culpa tuya, las circunstancias te obligaron a ello.

- ¿No me odias?

- ¿Odiarte? Por supuesto que no, fueron las circunstancias de la vida y la desesperación quienes te arrinconaron y te pusieron en esa situación.

- Me siento tan indigna de ti… lo que más me dolió al dejar ese trabajo fue el ya no poder verte… eso simplemente me mato. Pero no podía seguir ahí, no quería seguir siendo… la…

- Tranquila, todo está bien – le tome las manos entre las mías – quisiera que volvieras, Ismael ya no trabaja más ahí, ahora soy yo quien ocupa su cargo, por favor regresa ¿sí?, la empresa te necesita… yo… te necesito.

- Pero yo… - desvió la mirada a un lado y le tome el rostro haciendo que me mirara.

- Te Quiero – le dije sincera – no quiero perderte, la vida es tan corta… ¿por qué no darnos la oportunidad de ser felices?

- ¿Aún con lo que sabes de mí?

- Aún con eso.

- Ximena… - mordió su labio inferior mientras su rostro se contraía de dolor, una lagrima se deslizo por su mejilla y la limpie con mi índice.

- Quédate conmigo – le dije y ella asentó un par de veces con la cabeza.

Salimos del restaurante y al llegar a mi casa terminamos lo que empezamos aquel día, al día siguiente ella estaba entre mis brazos y la sujete fuertemente deseaba tenerla por siempre y para siempre a mi lado, le besé la frente, las mejillas y los labios y entonces sentí que estaba completa, que ya no faltaba nada absolutamente nada en mí.

Han pasado dos años, y hoy es San Valentín y esta vez como el año anterior tengo planes y me he despertado al lado de mi gran amor.

- Eliza – susurró suavemente mientras le despierto.

- Dime – me dice perezosamente mientras abre lentamente los ojos.

- Feliz San Valentín Amor – le digo mientras le doy una caja envuelta en papel para regalo, ella me sonríe y me abraza, me besa suavemente en los labios mientras me sentencia.

- Tu regalo lo recibirás esta noche así que será mejor que regresemos temprano – me susurra seductoramente en mi oreja y entonces le hago nuevamente el amor.

FIN

Fan Art 14 de Febrero!!! by Karelia!!

Saludos mis queridisimas y queridisimos fans!! Antes que Nada Feliz Día del Amor y la Amistad!! Espero que lo pasen maravillosamente bien con sus seres amados!!! Y bien pues nuestra Amiga Karelia nos ha hecho un Precioso Regalo!!!! Sí así es!! 3 efectivamente 3 hermosos dibujos!!! de Amor en Preparatoria!! Yeah!!! Amiga Talentazo!!! que barbara!!! en serio están Hermosos!!! Tienes un Talento increíble!!! Gracias!! Gracias!! y sin más preámbulo aquí los tienen disfrútenlos!!! 

 Karla x Dennis
Karla x Laura

Esmeralda x Camila

Verdaderamente Geniales!!!! Gracias Amiga!!!! Que Talento!!!

martes, 1 de febrero de 2011

Te Recuerdo (Poema)

TE RECUERDO...

Autora: Sheila Segovia. S.


Te recuerdo… tu risa perdida en el tiempo, ahogada en el eco del pasado que se perdía presurosa con el toque romántico de ese acento extranjero sureño que tantas veces me robo el sueño y el aliento.

Te recuerdo… tus palabras y tus rezos convertidos en venturas, aventuras y desazones a destiempos.

Te recuerdo… las palabras cariñosas, el toque lejano de una caricia perdida, extraviada en la inconsciencia por mi mal proceder.

Te recuerdo… el cálido aliento lejano que se perdía entre pláticas a distancia que duraban a veces hasta el amanecer.

Te recuerdo… como una extensión de espacio y tiempo combinado en uniones tan extrañas y palabras escritas entre risas, suspiros y letanías.

Te recuerdo… como una promesa escrita en el tiempo, un lago… una cita… en un tiempo lejano que aún no se ha presentado ¿lo recordarás?... me pregunto siempre.

Te recuerdo… como la más bella de mis locuras, con un amor intenso, melancólico, triste y alegre… ¿me recordarás?...

Te recuerdo... grácil, primorosa y coqueta... un Te Quiero sincero, limpio… amable y dulce… agridulce por no poder tenerte entre mis brazos.

Te recuerdo… esos minutos escasos, donde tu voz se fundía en mis oídos y se grababa con fuego a cada palabra que aún tengo presente en mi mente.

Te recuerdo… tus ojos encendidos de ese enigmático color obscuro, a veces tristes, a veces alegres y en ocasiones serios... tu sonrisa perfecta, tu piel blanca... nacarada... tu negro cabello… rebelde, de ese largo intenso azabache obscuro que asemejaba una noche sin plenilunio.

¿Me recordarás?... pregunto con un suspiro al viento, en las noches de luna llena, mirando un cielo colmado de estrellas.

Te recuerdo… siempre… como mi más dulce alegría… como mi mayor ilusión… ¿recuerdas que magnifico complemento éramos tu y yo?...

Te recuerdo… y en el recuerdo me pierdo, en el recuerdo me recuesto sobre una cama de piedra con la mirada al cielo, pensando en tus ojos, en tu voz y en aquella promesa que no olvidaré jamás.

Te recuerdo… y tú ¿te acuerdas de mí?... preguntó susurrante a mi viento de primavera… y al viento de invierno que te toca a ti.

Te recuerdo… ¿y Tú Te Acordarás de Mí?...