lunes, 17 de enero de 2011

Amor en Preparatoria Capítulo 15 Amor 1ra Parte

Saludos mis amadas, amados, bellas y guapos seguidores y seguidoras!!! Antes que nada que conste que aún es 17 de Enero, apelo a eso, apelo a eso xDDDDD, nah, en serio sorry por la tardanza pero entre hacer estoy, ve a aquello etc, etc, edita el capítulo, etc, etc, pues apenas estoy acabando xDDDDD.

Antes que nada GRACIAS POR INICIAR UN NUEVO AÑO A MI LADO!!!!! GRACIAS EN VERDAD!!! ESPERO QUE ESTE 2011 PUEDA SEGUIR OFRECIENDOLES HISTORIAS QUE HAGAN VIBRAR SU CORAZON Y SU ALMA!!!!

ASÍ QUE ESTE CAPITULO VA DEDICADO PARA TI SI, PARA TI, SI TU, EXACTO TU QUE EN ESTOS MOMENTOS ESTAS LEYENDO ESTAS LINEAS PORQUE SI ESCRIBO ES PARA TI, SI ASI ES TU, TU QUIEN ESTA LEYENDO EN ESTE INSTANTE, NO, NO ME ESTOY REFIRIENDO A ALGUNA PERSONA QUE YO CONOZCA Y QUE NO QUIERA DAR SU NOMBRE, NO, LA DICATORIA VA PARA TI, EXACTO SI, TU, PARA TI QUIEN ESPERA PACIENTEMENTE CADA NUEVO CAPITULO, QUIEN SONRIE, LLORA, SE ENOJA, SE PREOCUPA Y SE ANGUSTIA CON LA SUERTE QUE CORRE CADA PERSONAJE DE ESTA HISTORIA QUE HE CREADO PARA INTENTAR HACERTE SOÑAR  Y VIVIR EN UN MUNDO DIFERENTE Y NUEVO, SÍ ASÍ ES VA DEDICADO PARA TI Y ME HACE FELIZ POR HACERTE FELIZ POR LO MENOS POR UN RATITO. ASI QUE ESPERO QUE DISFRUTES ESTE SIGUIENTE CAPITULO!!! TE MANDO UN ENORME BESO Y UN FUERTE ABRAZO!!!! SI NUEVAMENTE REPITO SI, PARA TI, TU QUIEN ESTA LEYENDO ESTAS LINEAS. GRACIAS POR SEGUIRME!!!!!!

CAPÍTULO 15

AMOR


El ambiente se sentía sumamente tenso, ninguna de las tres decía nada Andrea miró primeramente a su hermana con un gesto de absoluta reprobación y Dennis entonces tomó la mano de Karla y a pesar de que temblaba levemente frunció el entrecejo y sostuvo la mirada de su hermana, quien tras un instante fijo sus ojos en los azules de Karla mirándola con sumo enojo.

- He escuchado lo suficiente para saber que se acuestan juntas – dijo con un dejo de despreció que hirió profundamente a su hermana.

- Andrea – dijo Dennis.

- ¡No quiero escucharte! – le gritó – no puedo creerlo Dennis ¡en qué demonios estas pensando? – el timbre de la puerta se escuchó nuevamente.

- ¡La Amo! ¡me oíste! – dijo Dennis colocándose de espaldas a Karla y encarando a su hermana – ¡y no tengo porque darte explicaciones!, ¡yo nunca te he cuestionado los novios que has tenido!, ¡ni siquiera cuando estuviste con Álvaro el tipete ese de treinta y tantos años!, ¡por Dios, Andrea cuando anduviste con él tu tenías mi edad!

- ¡Pero era diferente!

- ¡Diferente, por qué?

- ¡El era hombre! – un repentino silencio se hizo en la habitación, Dennis miró con una incredulidad inusitada a Andrea, quien se sonrojo visiblemente, mientras que Karla apretaba los puños con fuerza, ¡que ironía! ¿Un hombre podía andar con quien quisiera tan solo por ser hombre?

- Amo a tu hermana – dijo Karla haciendo a un lado a Dennis plantándose firmemente entre su joven amante y su hermana – y jamás haría nada que la lastimara – Karla frunció el entrecejo y mantuvo a Dennis detrás de ella – daría mi vida por ella – el timbre se escuchó nuevamente un par de veces.

- Mierda – masculló Andrea entre dientes – esto no se ha acabado – dijo dándoles la espalda y salió de la habitación.

- Karla – musitó su joven amante y a pesar de no desearlo ahogó un sollozo – lo siento – dijo tratando de controlar el llanto que se formo en sus ojos.

- No tienes porque disculparte, no ha sido culpa tuya, tranquila – le dijo abrazándola a su pecho – no me arrepiento de nada, de nada en absoluto, he sido muy feliz a tu lado como nunca lo he sido – se separó suavemente de ella levantándole suavemente el rostro las manos – no me importan las consecuencias que tenga que afrontar – le dijo con una suave sonrisa y en su mirada Dennis pudo apreciar verdadero amor – nunca dejaré de amarte, no importa que suceda.

- Kar…la – la voz de Dennis se ahogo mientras las lagrimas se desprendían de sus hermosos ojos.

- ¿Qué sucede aquí? – ante esa voz ambas se quedaron heladas, volvieron el rostro lentamente hacia la puerta la madre de Dennis les miraba a las dos con un dejo de sorpresa.

- Ma…má

- Señora… Millán – dijo Karla casi sin voz, soltando suavemente el rostro de Dennis de entre sus manos, la madre de Dennis les miró fijamente escudriñándolas seriamente, Andrea apareció tras unos instantes deteniéndose junto a su madre y también les observó fijamente.

- ¿Qué haces aquí? – preguntó Dennis sintiendo un nudo en el estómago.

- Tu tía cancelo el viaje – le dijo sin apartar la vista de Karla quien trago saliva con dificultad, estaba hecho, era lógico que de una u otra forma lo suyo se iba a saber, no hay secreto que dure mil años ¿no es así? Y ahora era tiempo de pagar por sus pecados.

- ¿Empezaran por explicar lo que sucede o tendré que imaginarlo por mi misma? – preguntó la madre de Dennis mirándolas fijamente.

- Yo… – dijo Karla respirando profundamente.

- Ella es mi novia mamá – dijo Dennis sin un dejo de duda en su voz a pesar de que temblaba notoriamente, su madre le miró atentamente y levantó la ceja mientras apretaba los labios ligeramente, tras unos instantes desvió la mirada de los mieles ojos de su hija para posarlos en esos profundos y misteriosos ojos azules.

- Lo soy – dijo Karla y sabiendo las consecuencias que la siguiente afirmación le acarrearía no se amedrento – Amo a su hija señora Millán, estoy enamorada de ella – concluyó sin temor en su voz aunque sentía el estómago contraérsele cada vez que respiraba.

- De acuerdo – dijo ella tras un prologado silencio – ¿cuáles son sus intenciones con mi hija, profesora Karla? – preguntó serenamente la madre de Dennis mientras entraba en el cuarto y caminaba en derredor del mismo observando atentamente las velas, las fresas y el chantilly – sonriendo sutilmente sin que las chicas se dieran cuenta.

- Mamá, no creo que debas preguntar eso ¿no te das cuenta de la situación? – preguntó Andrea mientras meneaba la cabeza en negativo.

- Tu hermana es casi mayor de edad Andrea además ¿no anduviste con Álvaro cuando tenias su edad?

- ¡Pero el era hombre! – espetó Andrea, la madre de Dennis le miró fijamente, levantó la ceja y suspiró.

- No voy a tolerar que no respetes a tu hermana Andrea – le dijo seriamente – si ella ha elegido a una mujer deberás de respetar su decisión.

- ¡Mamá, pero la gente…!

- ¡La gente no te da de comer, ni te viste, en pocas palabras no te mantiene! ¡te he enseñado a no dejarte guiar por lo que diga la gente Andrea...!

- ¡Pero las criticas, las miradas…! – dijo Andrea haciendo aspavientos con las manos.

- Hija sé que quieres proteger a tu hermana porque la amas, pero necesitas entender que no siempre podrás protegerla, si ella ha decidido que prefiere estar con una mujer, tenemos que respetarla – le dijo – sin embargo – dijo y se volvió a mirar a Karla fijamente – he de decirle Karla que no sé si mi hija solo este pasando por una etapa, le advierto que si mi hija un día decide terminar su relación deberá de respetarla y tenga en cuenta que eso podría dolerle en un futuro.

- Lo acepto – dijo Karla con determinación – si un día ella decide terminar conmigo lo aceptaré y no trataré de retenerla.

- Nunca terminaría contigo Te Amo Demasiado – dijo Dennis abrazándose a ella, no importándole que su madre y su hermana le vieran – quiero estar contigo para siempre.

- Dennis – Karla esbozó una dulce sonrisa mientras hundía su rostro entre esa castaña cabellera, la madre de Dennis se sintió mal que bien un poco rara al ver a su hija en brazos de otra mujer pero tras un momento de reflexión y después de observar cuidadosamente a la mujer que abrazaba a su hija decidió que Dennis tenía muy buen gusto para las chicas.

- Vamos Andrea – le dijo su madre – tú y yo tenemos que hablar.

- Mamá – Dennis corrió a abrazarla – gracias – dijo entre sollozos.

- Tienes muy buen gusto – le susurró en su oído

- Lo heredé de ti – dijo abrazándola más fuerte.

- Te apoyaré siempre hija, siempre – le abrazo a su pecho y Dennis se sintió gratamente agradecida por tener una madre tan comprensiva como ella.

- Gracias mamá – susurró Dennis.

- Lo que planeaban hacer tendrán que hacerlo otro día ¿de acuerdo? – le dijo separándose de ella – no te prohíbo tu sexualidad solo te pido que la ejerzas con responsabilidad ¿esta bien?

- Sí – le respondió.

- Karla – la madre de Dennis le dirigió una seria mirada mientras elevaba suavemente una ceja – espero que sepa respetar mi casa.

- Lo haré – dijo mientras sus mejillas se pintaban en profundo carmín.

- “Incluso avergonzada se ve guapa” – pensó la madre de Dennis mientras esbozaba una sutil sonrisa.

Andrea salió negando con la cabeza acompañada de su madre quien le tomó del brazo. Al quedarse a solas Karla se acercó a Dennis y le sostuvo el rostro con ambas manos elevándosela suavemente para que la mirase.

- Será mejor que me vaya – le dijo y le besó la frente.

- No, espera, no te vayas – le pidió Dennis mientras la abrazaba – quédate solo un poco más.

- Esta bien – dijo Karla mientras el ritmo de su corazón se normalizaba después de lo acontecido.

La mamá de Dennis se sentó en el sofá junto con su hija y le tomó de la mano.

- Andrea – le dijo – tu hermana va a necesitar todo nuestro apoyo lo sabes ¿verdad?

- Lo sé – dijo Andrea mientras tragaba saliva – ¿sabes? Siempre le dije a mi hermana que no debería de juzgar a las personas por su religión, preferencia sexual o ideas políticas… pero esto…

- Aún no sabemos si solo es una etapa en la vida de tu hermana… y si lo es quien más sufrirá será esa mujer, lo sabes ¿no es así?... – Andrea asintió un par de veces – y aún con ello Karla lo ha aceptado, si tu hermana un día decide que no es el camino que quiere para su vida, nos tendrá a nosotras para apoyarla… en cambio esa mujer se quedara sin nada, así que démosle a tu hermana la oportunidad de vivir su amor, tú que has estado enamorada sabes lo fuerte que puede ser ese sentimiento ¿no es así?

- Sí… - dijo en un suspiro.

- Te mentiría si te digo que no me siento sorprendida, pero cuando nacieron ustedes me metí muy en claro en la cabeza que por mucho que las quisiera proteger y cuidar del mundo exterior, no podría hacerlo de por vida y que con sobreprotegerlas en vez de hacerles un bien les haría un terrible mal… la verdad de las cosas hija es que ustedes dos son dos seres humanos, pensantes e individuales con una forma de sentir y vivir única y exclusivamente propias de cada una de ustedes, cuando estuviste con Álvaro…

- ¿Cómo… cómo supiste de él? – preguntó Andrea con el rostro cubierto de rubor.

- Hija no soy estúpida – le respondió mientras elevaba una ceja – no te mentiré, tuve mucho temor, un hombre tan adulto con una jovencita de 17 años lo único que iba a querer era sexo y temí por ti, por imaginar las cosas que de seguro te haría hacer.

- ¿Por qué no me dijiste nunca nada? – le preguntó Andrea con el rostro cubierto de rubor.

- ¿Me hubieras hecho caso? – le preguntó su mamá mirándole con un gesto de comprensión.

- No… no lo sé…

- Cuando somos jóvenes Andrea creemos que lo sabemos todo, incluso más que nuestros padres, si yo te hubiera dicho que te alejaras de ese tipo, lo ibas a ver más escondidas tan solo por llevarme la contraria, porque así somos cuando estamos viviendo la etapa de la juventud, nos volvemos más necios y tercos que una mula, además sabía cómo iba tu relación con él – Andrea le miró con sorpresa – hija ¿crees que me chupo el dedo? – esas veces que me pedías consejo por ejemplo este que recuerdo mucho: fíjate mamá que el novio de Rocío le pidió que se fueran de fin de semana sin que les dijera nada a sus padres, ¿tú que opinas?, ¿crees Andrea que no sabía que estabas hablando de ti y de Álvaro?

- No pensé que lo supieras.

- Bueno bebé no te preocupes el hecho de que externaras esas dudas usando a tus amigas como espejo de tus acciones me permitió aconsejarte y me alegra saber que no fuiste una chica que se dejo influenciar por ese tipo. Además de que fuiste tú quien rompió esa relación cuando descubriste que ese hombre no te convenía.

- Lo sé era demasiado posesivo – Andrea meneó la cabeza en negativo – esta bien mamá – dijo Andrea tras unos momentos de silencio – apoyaré a mi pequeña hermana – le sonrió y se abrazó a ella.

- Creo que tu hermana tiene un gusto excelente ¿tu que opinas?

- Sin duda, esa mujer esta bueno, guapísima.

- ¡Y la tenemos en nuestra familia! – dijo con ligero entusiasmo su mamá – ¿recuerdas a tu prima Fernanda?

- Aja

- Pues bueno resulta que ella también tiene ese gusto por las chicas pero la novia que se carga no es ni un cuarto de guapa de lo que es la novia de tu hermana.

- ¿En serio?... ¿Fernanda es?...

- Aja

- ¿Y Rubén, su novio de la Universidad?

- Creo que lo dejo por esta chica que por cierto estaba en su mismo grupo.

- Vaya golpe para el novio

- Pues supongo que sí, pero imagina la cara de tu tía Lorena cuando conozca a Karla.

- Huy se va a morir de la envidia

- Ni que lo digas hija – se soltó a reír con naturalidad – me alegra saber que tienen ustedes dos un gusto exquisito.

- Bueno lo heredamos de ti mamá – Andrea se rió junto con su madre.

Dentro de la habitación Dennis estaba acometiendo la boca de Karla sin darle un minuto a respirar.

- Espe…mmm… esper…mmm… Den…mmm…

- Shhh…

- Dennis… esp…mmm

- No digas nada – le dijo sintiendo como el deseo la consumía por dentro – ya que no podré hacerte el amor – le dijo entre pequeños y suaves besos – por lo menos quiero saciar mi sed de tus besos.

- Dennis – Karla pronunció su nombre en un suspiro y sintió el tirón de parte de su joven amante quien la llevó suavemente al piso.

- Deberías ir a ver como se encuentra nuestra invitada mamá, no quiero insinuar nada pero creo que Dennis es quien lleva la batuta en cuanto a la intimidad se refiere.

- ¿Será posible? – preguntó su madre volviendo la vista a las escaleras.

- Te lo podría asegurar.

- Muy bien será mejor ir a ver que todo esté bien – le dijo al tiempo que se levantaba.

Al llegar al segundo piso, pudo escuchar el ruego apagado de Karla quien por el tono de su voz parecía estar cediendo a las caricias de su joven amante.

- No… Denn…espe…

- Solo te estoy besando – dijo Dennis quien la tenía sentada en el suelo con la espalda recargada contra la pared.

- “¿Pero será posible?” – se preguntó la madre de Dennis mientras se acercaba a la puerta.

- Dennis – la voz de Karla se escuchaba ahogada por el deseo, revirtió la situación y dejo a su joven amante de espaldas al suelo, mientras le sujetaba las manos por arriba de la cabeza sujetándola firmemente de las muñecas – si sigues así… me vas a hacer perder la cabeza – le dijo tratando de recuperar el aliento.

- Pero que lenta soy – le respondió Dennis los ojos obscurecidos por el deseo y una sonrisa curvándose lentamente en sus labios - ¿a caso no la has perdido ya? – le preguntó con un suave y seductor ronroneo, que hizo que Karla entreabriera los labios mientras tragaba saliva.

La madre de Dennis se quedo de piedra al escuchar a su hija, su mandíbula descendió un par de centímetros y sus ojos se ensancharon. Y entonces recordó.

- No, detente Uriel, no podemos hacerlo aquí alguien podría venir.

- Vamos, ¿en verdad no quieres Ariadna? – le volvió a besar con una pasión desenfrenada acariciando su joven y bien formado cuerpo con sus fuertes manos.

- Detente Uriel, no sigas o me vas a hacer perder la cabeza – su voz delataba su propio deseo.

- Pero que lento soy – le respondió el hombre sonriéndole seductoramente – ¿a caso no la has perdido ya?

La madre de Dennis volvió de su momentáneo recuerdo. A la mente le vinieron mil preguntas ¿cómo era posible que nunca habiendo conocido a su padre utilizará las mismas líneas de seducción que él empleaba…? antes de que la cabeza le diera mil vueltas al asunto decidió que lo mejor sería dejarlo por la paz, los genes son los genes, se dijo mentalmente mientras escuchaba la nada controlada voz de su… ¿nuera?

- Se lo he prometido a tu madre, aquí no – le dijo Karla con la respiración sumamente agitada.

- Lo sé, sin embargo me he quedado con las ganas del postre – la voz de Dennis tenía un toque de lascivia que no paso desapercibido para su madre.

- “Santo cielo, es que… ¿cómo es posible que…?... ¿de tal palo tal astilla?” – se preguntó mentalmente Ariadna mientras meneaba en negativo la cabeza, frunció levemente la boca y sopeso la situación en la que se encontraba, era obvio que su hija sin duda alguna tarde o temprano se tomaría el postre – “me pregunto si no seré una madre demasiado liberal” – meneo la cabeza en negativo mientras deshacía el camino andado.

- Dennis – Karla trago saliva al ver el rostro de su novia adornado con esa sonrisa maliciosa, sus labios humedecidos por sus recientes besos, dándole un toque sensual, trato de reprimir las miles de sensaciones que estaban atormentándole en su entrepierna – recargo su frente contra la de ella, mientras cerraba los ojos.

- Apuesto a que desearías arrancarme la blusa y besar mis pechos ¿no es así? – Karla sintió una ligera descarga eléctrica entre sus piernas que le hizo gruñir ligeramente – sí… estoy más que segura que deseas cuidar de mis pechos con tu boca, estas imaginándome desnuda ¿verdad?, mi blanca piel rozando la tuya, mis pechos tocando los tuyos, tus labios recorriendo lentamente mi cuello, deseando morder mi barbilla mientras tus manos descienden por mi cuerpo y se posan en mi húmedo sexo, donde ansió el toque de tus dedos – Karla enterró el rostro en el cuello de su joven amante, su tibia respiración calentaba el cuello de Dennis quien gimió provocando que Karla cerrara los ojos con fuerza mientras trataba de recuperar el control de sí misma.

- ¡Saldremos un par de horas a cenar Dennis! – la voz de su madre por un momento pareció lejana, distante y extraña como si viniera de un lugar muy remoto sin embargo Dennis sonrió.

- ¡Sí! – les respondió y entonces susurró – hazme el amor.

- No, Dennis – Karla a duras penas podía controlar su deseo.

- ¿No lo ves?, mi mamá nos ha dado su consentimiento – escuchó por un momento el silencio que les rodeaba – se han ido – le dijo – vamos ¿es que acaso no quieres palpar lo excitada que me tienes? – le ronroneo entre su negra cabellera – tómame – pidió y Karla inhaló hondamente la esencia que manaba de ese juvenil cuello que sin recato alguno mordió suavemente, Dennis gimió ante el dulce mordisco, Karla dibujo el contorno de esa oreja con la punta de su lengua y Dennis se estremeció por completo. Karla sonrió mientras mantenía sus ojos cerrados.

- Eres tan sensible en este punto – le susurró y su tibio aliento hizo que Dennis cerrara los ojos y gimiera profundamente, Karla liberó las manos de su joven alumna cuya respiración iba en aumento a cada momento, Karla deslizó sus manos debajo de la blusa de su joven amante mientras acometía esa boca, probando cada rincón de ella, mordiendo suavemente esos labios al mismo tiempo que acariciaba ese par de perfectos pechos cuyos rosáceos pezones se sentían completamente erectos bajo la delicada tela del bra que los mantenía cubiertos. Karla le desprendió de la blusa revolviéndole ligeramente su caoba cabellera, delineó la mandíbula de su amante con la punta de la lengua hasta morderle suavemente el lóbulo de la oreja, y entonces sintió a Dennis estremecerse entre sus brazos.

- Karla – susurró con la voz jadeante – por favor – rogó y Karla le liberó del bra, dejando al descubierto los firmes y blancos pechos de Dennis, Karla abrió su boca llenándose de la suavidad de ese pecho, rozando suavemente el erecto y rosáceo pezón con su lengua, mientras mimaba al otro con suaves caricias que le prodigaba con sus dedos en movimientos circulares, Dennis se perdió por completo en las caricias que le eran prodigadas, no supo en qué momento el resto de sus ropas fueron retiradas de su cuerpo, tan solo era capaz de concentrarse en el infinito placer que estaba sintiendo, podía sentir esos perfectos labios deslizarse con soltura a lo largo de su cuerpo, esas manos deslizarse por sobre su tersa y juvenil piel y entonces elevó ligeramente las caderas al sentir el toque de esa lengua tibia y suave que le hizo gemir y echar la cabeza ligeramente hacia atrás, Dennis llevó sus temblorosas manos enterrándolas entre el negro cabello de Karla presionándole más contra su húmedo sexo el cual rebozaba de un suave néctar tan dulce a los labios de Karla que bebió lenta y suavemente como si se tratara de un elixir de vida, deleitándose en los gemidos que prodigaba su joven amante en combinación con su nombre. Le exploró con tal parsimonia que Dennis sintió que desfallecería – por… favor – suplicó con la voz rota por el deseo que sacudía hasta la última fibra de su ser, Karla deslizó sus manos hasta los pechos de la chica que rogaba por ser liberada, los envolvió con las palmas de sus manos mientras los apretaba con ligera fuerza al tiempo que le acometía con mayor intensidad, las caderas de Dennis aumentaron en ritmo y sintió como todo su ser se llenaba de un placer que le estaba inundando por completo de mil emociones que amenazaban con estallar en cualquier momento - ¡¡Oh!!, ¡¡Dios!! ¡¡Karla!!, ¡¡Aaahh!! ¡Síí!, ¡¡¡Así!!! – gritó y entonces su espalda se arqueo con fuerza lo mismo que su cabeza cuando por fin fue liberada y llevada a un profundo éxtasis que fue capaz de sentir hasta en la punta de los dedos. Su cuerpo colapso de golpe pero Karla le sostuvo con las manos amortiguando el golpe contra el suelo; Dennis aún mantenía sus ojos cerrados mientras trataba de controlar nuevamente su respiración cuando Karla se recostó a su lado, tomo el rostro de Dennis con una de sus manos y le beso larga y apasionadamente, la joven chica fue capaz de saborear el sabor de su propio sexo en los labios de la mujer que le acometía con un beso devorante y hambriento lleno de ansiedad. Dennis Abrió suavemente los ojos mientras respondía al exigente beso de la mujer cuyos ojos estaban cubiertos por la suavidad de sus parpados, se sintió la mujer más afortunada del mundo por tener a esa mujer tan solo para ella, ver en su rostro esa suave expresión de ansiedad y deseo le hizo palpar la intensa avidez de llevarla a un orgasmo largo y placentero tal como ella lo había sentido.

****

¿Cómo he terminado siendo novia de Susan?, me he preguntado una y mil veces, esta noche tampoco podré dormir, me siento terrible… cuando la beso no siento nada, absolutamente nada, es tan extraño… la quiero sí, pero solo como mi amiga… esa noche de locura en la que hicimos el amor… ¿adónde se fueron esos sentimientos?... ¿fue algo pasajero?... ¿qué voy a hacer?, siento que le hago daño al seguir este extraño juego… ella se ve tan feliz pero en realidad yo me siento tan infeliz, tan… ¿cómo decirlo?... ¿falsa?... me he llegado a sentir tan incómoda con sus caricias, con esa sonrisa que siempre me regala, ella sin duda alguna sería la novia perfecta pues se entrega con todo su ser, es honesta y dulce y sin embargo yo no siento nada, absolutamente nada por ella más que una sincera amistad, a pesar de sus claras intenciones de volver a sostener relaciones conmigo yo simplemente le he dado ligeras largas diciéndole mil y un pretextos que ella acepta sin rechistar. Sin embargo sé que no podré darle largas para siempre… ¿por qué no puedo aceptarla?, ella es todo lo que se podría esperar en una novia ¿entonces porque no puedo ser feliz con ella y olvidar el pasado e iniciar una vida nueva desde cero?, no puedo más que suspirar profundamente mientras meneo la cabeza en negativo, tomo mi teléfono celular y veo las fotos de Karla y entonces el corazón se me acelera con fuerza, tanta que soy capaz de sentir como me golpea el pecho en su rauda carrera… miro sus intensos ojos azules y esa sonrisa… esa sonrisa que solo me dedicaba a mí… ¿estará con alguien más?... ese pensamiento me hace doler el estómago con fuerza… tanta que me dobla inclusive el dolor… no quiero que nadie más tenga su sonrisa, su mirada, sus besos, sus caricias, sus abrazos, ella es mía, ella es solamente mía, ¡mía y de nadie más!, ¡maldición ya quiero que se acabe este jodido año!, quiero volver a México, quiero volver a verla, abrazarla nuevamente, volverle a hacer el amor, ¡quiero olvidarlo todo!, ¡absolutamente todo!, ¡volver a empezar con ella desde cero! Y esta vez serle fiel a ella, únicamente a ella y a nadie más que a ella. ¡No puedo vivir sin Karla!, ¡NO!, ¡NO PUEDO!; me hace tanta falta como el aire que respiro, la necesito como mi corazón necesita de su latir, la necesito y la amo… oh, no, una vez más el llanto mana cruelmente de mis ojos, Karla, por favor, por favor, escucha mi ruego, escucha mi clamor hacía ti… por favor amor, por favor perdóname, perdóname, sé que he cometido muchos errores… sé que sigo cometiendo muchas equivocaciones, pero el amor es perdonar ¿verdad?, el amor es arrepentimiento y olvido ¿no es así?, entonces por favor, perdóname, perdóname una y mil veces por todas mis culpas y expíame de las mismas entregándome nuevamente tu corazón, esta vez te juro que no te fallaré, esta vez te juro que te amaré hasta con el último de mis pensamientos, pero por favor, cuando vuelva a México regresa conmigo, por favor, tómame entre tus brazos y abrázame tan fuerte como te sea posible y bésame y te juro que encontraras en mis besos una adoración única y exclusivamente a ti… por favor Dios, por favor… necesito que ella me ame, necesito que me perdone, la necesito a mi lado, por favor, ayúdame, ayúdame a encontrar el sendero correcto que me haga volver a su lado y entonces no volver a separarme de ella nunca más… porque algo es verdad únicamente la quiero a ella, solo a ella para toda la eternidad… ¡Oh! ¡Dios! Si puedes escuchar mi ruego por favor permíteme recuperarla, porque sin ella no vale la pena vivir.

****

- ¡Y esto va para que no olvides que yo no soy un cabrón maricón como tu estúpido! – le dijo Emilio a Román tras patearlo en las costillas con fuerza, sacándole el aire de los pulmones – ¡rarito de mierda!, te juro que si intentas besarme nuevamente te parto la boca cabrón a punta de chingadazos ¡Me oíste ojete? – le tomó del cabello con fuerza obligándolo a mirarlo.

- S…i – pudo apenas articular mientras se dolía de las costillas, aunque internamente se sentía feliz de haber visto en el rostro de ese sujeto esa mirada de pánico al ver que lo iba a besar.

- Con la pendejada que has hecho me has quitado las ganas pendejete – le dijo su tío mientras se vestía – me voy a mi cuarto mariconete – le dijo Emilio – besitos a mí – masculló entre dientes – maricón.

- “Muérete” – pensó Román mientras se incorporaba lentamente, una risa ahogada le hizo doler más las costillas pero no le importo.

****

Karla estaba bañada entre una combinación de chantilly, sudor, y jugo de fresas, todo era un dulce almizcle que perfumaba el aire con un aroma afrodisiaco combinando con la tenue fragancia a sexo que hacia palpable el deseo que Karla sentía con cada asalto a su cuerpo; Dennis le prodigaba dulces caricias a uno de sus pechos mientras resbalaba sus dedos dentro de la boca de Karla quien degustaba el dulce sabor de esos dedos que se introducían una y otra vez dentro de su boca, Dennis se separó del pecho de Karla y sonrió al ver en la mirada de su amante el deseo que cada vez se intensificaba más y más conforme Dennis le poseía, tomo una fresa y la deslizó suavemente por la mejilla de Karla saco sus dedos de esa boca y delineó esos labios con la fruta.

- Muérdela suavemente – le ordenó y así lo hizo, entonces Dennis unió su boca a la de ella disfrutando de un beso apasionado donde se mezclaba el sabor de sus bocas junto con la de la fresa. Dennis deslizó su mano por el cuerpo de su amante hasta depositarla en su cálido y humedecido sexo, sus dedos se vieron cubiertos con presteza por el tibio liquido que la impulsó a recorrerla lentamente tocando cada espacio sensitivo de ese sitio, siguió acometiendo esa boca mientras sus dedos se acoplaban al ritmo de las caderas impuestas por la mujer que sentía que se perdía entre esos labios y las miles de sensaciones que sentía en su entrepierna y que viajaban en oleadas de placer que corrían a través de todo su cuerpo, Karla la abrazo y sintió el suave deslizar que imprimió contra su cuerpo, sus pechos acariciándose mutuamente en un suave y seductor balanceo, sus pieles friccionándose mutuamente una increíble caricia que parecía de seda, sus bocas unidas en un beso eterno, profundo y sediento; el placer nublo los pensamientos coherentes de Karla y Dennis le acometió con mayor fuerza con pasión creciente dejándose llevar por el deseo nuevamente, mordió los labios de Karla con ligera fuerza, su mentón y dejo marcas en ese fino cuello producto de su pasión y en la piel morena de esas clavículas, lamió con cruel lentitud el lóbulo de la oreja de Karla, mientras le decía en entrecortadas palabras lo bien que se sentía tenerla debajo de ella, cuando amaba poseerla de esa forma, susurrándole como fantaseaba con poseerla en la escuela aún a riesgo de ser halladas. Karla no podía soportarlo más, sentía que desfallecería si Dennis no le liberaba.

- Dennis… por favor… - el ruego plagado de deseo fue recibido por la suave sonrisa de la chica quien tomó entre sus dedos una mota de Chantilly y entre besos bajo a la entrepierna de la mujer que le rogaba, que le suplicaba ser liberada, con una sutil sonrisa cubrió la zona que más deseaba probar y entonces hundió su boca mientras Karla se aferraba con fuerza a las sábanas de esa cama al tiempo que Dennis le sujetaba firmemente de las caderas, al tiempo que lamía, chupaba y bebía de ella como si el mañana no fuera a existir y fue recompensada al escuchar su nombre entrecortado de los labios de esa mujer que se había convertido en el todo de su vida y de su ser, los profundos gemidos provenientes de lo más profundo de su garganta que la incitaban a liberarla en su boca – ¡¡aaaaah!!,¡¡De…nnis!!, ¡¡Por… Dios!!, ¡¡¡Aaahhh!!!, ¡¡No!!, ¡¡¡No te… detengas!!! – y entonces un súbito placer le lleno por completo elevó sus caderas con fuerza y su espalda se arqueó sus nudillos estaban blancos por la fuerza con la que se sujetaba de las blancas sábanas, sus caderas cayeron pesadamente a la cama mientras sentía los remanentes del orgasmo que le hacían temblar levemente, sus ojos cerrados desprendieron un llanto sincero, el cual Dennis limpió con suaves besos.

- ¿Te he hecho daño? – preguntó con aprensión mientras le sujetaba el rostro con sus tibias manos.

- No – le respondió mientras abría ese par de inmensos océanos y le miraba fijamente a sus avellanas ojos, paso su mano por entre el cabello de la chica que le miraba con preocupación – de hecho, nunca he sido más feliz en toda mi vida, Te Amo, Te Amo, Te Amo Dennis, ¡Te Amo! – gritó mientras la atraía hacia ella y la besaba nuevamente.

- “Karla, Te Amo, Te Amo, Te Amo, no quiero perderte nunca, nunca, lucharé contra quien sea necesario, pero jamás permitiré que te alejen de mi lado, Karla”

****

Cuando la madre de Dennis regresó a su casa Karla ya se había ido, entró en el cuarto de su hija quien yacía sobre la cama boca abajo, dormía plácidamente con una tenue sonrisa en sus labios, su caoba cabellera ligeramente revuelta… Ariadna apagó las velas aromáticas las cuales seguían desprendiendo un tenue aroma a sándalo y violetas que se combinaba en una almizcleña fragancia junto con el aroma de las fresas y… sexo creando así un perfume sin lugar a dudas bastante revelador sobre la naturaleza de la actividad que se no hace mucho se había efectuado en ese lugar. Ariadna meneó la cabeza en negativo mientras sonreía de medio lado.

- Si no la seducías no ibas a quedar a gusto, ¿eh? – le dijo en voz baja mientras cubría la espalda desnuda de su hija con las sábanas – te mentiría si te digo que acepto por completo la relación que tienes con esa mujer – continuó – siempre imagine que sería con un hombre con quien estarías… ya lo ves… lo cotidiano, así como tu hermana con Roberto… pero Te Quiero y Te Respeto como Ser Humano, tienes ya casi 18 años… no puedo decirte que vas a hacer o no, porque eso te corresponde a ti misma, pero sábete que siempre estaré para aconsejarte de la mejor manera, sin embargo no me morderé la lengua si es que veo en tu relación con esa mujer algo que no me parezca y espero que respetes mi punto de vista y no te ciegues como hace la mayoría de la gente… quiero que te quede claro que voy a apoyarte siempre, siempre mi pequeña niña… si es esa chica la que hace que tu rostro enmarque esa sonrisa divina que Dios te ha dado entonces la aceptó por ti y solo por ti – le acarició el cabello suavemente – eres hermosa hija, la mejor de las hijas, la mejor estudiante, la mejor de las hermanas, el más maravilloso ser humano que ha pisado esta tierra, siempre serás mi pequeño amor, mi dulce amor, quiero que seas feliz mi niña y si esa mujer es quien te hará feliz entonces todo está bien amor; Te Amo Tal Como Eres y Te Acepto Sin Prejuicios, porque a final de cuentas el amor… el amor es un sentimiento maravilloso, eterno, que siempre logra sacar lo mejor de nosotros mismos ¿no es así?

- Sí – le respondió Dennis en un susurró ensanchando aún más su sonrisa.

- ¿Dennis?

- Gracias mamá – le susurró manteniendo los ojos cerrados – prometo que no lo haremos más en la casa.

- Tenías que hacerlo ¿eh?

- Lo planee demasiado… iba a ser un poco frustrante no llevarlo a cabo.

- Por lo que pude escuchar eres tu quien lleva la batuta en cuanto al sexo se refiere.

- Yo no tengo sexo con Karla… yo hago el amor con ella – sonrió ligeramente y su mejillas se tintaron en un suave carmín.

- En verdad estas enamorada.

- Lo estoy

- Ojala tu amor sea de ensueño

- ¿Eterno y bello?

- Sí…

- Creo que lo será mamá – abrió suavemente los ojos – la quiero para toda la vida.

- ¿Vale la pena?

- Sin lugar a dudas.

- ¿Es una buena persona?

- La mejor de todas.

- ¿Tiene un hermano guapo para tu hermana?

- Casado y con cuatro hijos.

- Que lastima.

- Lo sé – suspiró – sin embargo la tenemos en la familia… porque esas veces que decías que la querías que formara parte de nuestro círculo familiar no era solo por decir ¿verdad?

- Hija, tu novia me gusta, es guapa, culta e inteligente y sobre todo te hace feliz – le acarició su melena – así que de mi parte la trataré como si fuera de la familia.

- Gracias mamá – enlazaron sus manos suavemente – eres la mejor madre de todo el mundo.

- ¿Eso crees?

- Eso sé.

- Pues porque quedes embarazada no me preocuparé.

- ¿No es una lástima? – Dennis suspiró.

- ¿A que te refieres? – su madre le miro con un dejo de incomprensión.

- Ella tan guapa y tan hermosa yo ¿no crees que hubiéramos podido tener una bebé preciosa?

- Sin lugar a dudas mi cielo – le besó la frente – ahora descansa ¿de acuerdo? ahh! Y el hecho de tener novia no quiere decir que te doy permiso de bajar tu rendimiento escolar ¿de acuerdo?

- Sí mamá no te preocupes, por el contrario lo elevaré – le sonrió.

- Me parece bien, buenas noches hija

- Buenas noches mamá.

Cuando su madre hubo salido Dennis enterró el rostro en las sabanas que aún guardaban la esencia de Karla.

- Karla – susurró sintiendo una vez más el deseo apoderarse de ella, deslizó su mano bajo el pantalón de su pijama y dio rienda suelta a liberar esa súbita excitación que se apoderó de ella al respirar ese dulce aroma, mientras rememoraba sus besos y caricias.

****

- Si yo fuera tu definitivamente me largaría del país ahora mismo Karla – le dijo Iván mientras caminaba de un lado a otro al tiempo que sostenía el teléfono celular en su oreja.

- No seas paranoico Iván.

- Mira cariño – la voz de Iván en verdad sonaba preocupada - ¿en serio crees que una madre va a permitir que su hija ande con su profesora?, ¿en qué mundo vives?, ¿crees acaso en los cuentos de hadas?, si quieres te escondo una temporada en mi casa.

- Iván tranquilízate.

- Me asusta que estés tan tranquila.

- No te mentiré estoy preocupada es cierto pero… quiero creer que este amor que tengo con Dennis puede ser para siempre… quiero creer que su madre realmente me acepta como compañera de vida de su hija.

- ¡Por el amor de Dios Karla!, ¡no digas tonterías!, en serio mira que si no vienes en este momento a mi departamento voy por ti y te saco a la fuerza de ahí, imagina ¿qué pasará mañana cuando veas que una patrulla va a tu casa para detenerte por abuso de menores?

- Asumiré el riesgo Iván.

- Después no me salgas con que quieres que te lleve cigarros a la cárcel de mujeres – le dijo en tono molesto.

- ¿Eso fue un chiste?

- ¿Crees que fue un chiste?

- Iván tranquilízate por favor, no va a suceder nada ¿de acuerdo?

- Eso espero, por tu propio bien… pero es que Karla en serio ¡demonios!, ¿qué no te enseñe nunca que no debías de meterte con personas menores de 18 años.

- Iván simplemente se dio.

- Yo lo que creo es que no eres capaz de mantener una relación con una mujer de tu edad o mayor que tu porque te quedaste traumada con lo que te paso con Nancy.

- Iván eso ha dolido – en el rostro de Karla se dibujo un gesto de desencanto.

- Lo siento pero no voy a retractarme ¿qué paso con Ana, eh? Ni siquiera le diste una oportunidad de verdad.

- Iván ya basta por favor.

- Quisiera que me demostraras que estoy equivocado, que dejarás la relación que tienes con esa niña y que en serio emprendieras una relación de verdad con una mujer de verdad, una mujer en toda la extensión de la palabra y que dejaras de jugar al amor.

- ¡Iván no estoy jugando para nada!, ¡por qué no puedes creerme que en verdad la amo?

- ¡Porque estas muy dañada Karla!, ¡porque Nancy te dejo muy herida!, ¡porque puedo verlo!, ¡niñas?, ¡tus últimas relaciones han sido con niñas! ¡qué no te das cuenta?, ¡qué pasa contigo Karla Abigail Valtierra Duriamns?

- No digas mi nombre completo.

- Ay, basta Abigail estoy cansado de que todo lo que no te gusta simplemente trates de borrarlo como si no existiera.

- ¿Qué quieres de mi Iván?

- ¡Qué madures carajo!, ¡que encuentres una mujer y hagas tu vida con ella!, ¡qué no te das cuenta?, a esa chica todavía le falta la Universidad, hacer una Maestría, un Doctorado bueno ¡yo que sé! ¿qué pasará con ella y contigo en un futuro, eh?, ¿cómo podrá divertirse a gusto?, ¿conocer amores?, ¿enamorarse y desilusionarse, si esta contigo?, ¿quieres que le pase lo mismo que a ti?

- ¡Yo no voy a tratarla como Nancy me trato a mí!

- ¡No estoy diciendo que la vayas a tratar como Nancy!, ¡estoy diciendo que esa chica necesita de su libertad para que viva su vida como quiera vivirla!

- ¡Pero ella quiere compartir su vida conmigo!

- ¡Ella solo está enamorada del concepto que representas! ¡no te das cuenta?, ¡quién no ha soñado con tener a alguno de sus profesores en la cama, eh?, ¡es solo eso!

- ¡No, no es así Iván!, ¡Dennis es muy madura y no permitiré que hables así de nosotras!, ¡no sabes nada me oíste!, ¡no sabes nada!

- ¡Abiga…!

Karla apagó su celular y se tumbó boca abajo en la cama y lloró amargamente las palabras dichas por su mejor amigo, se negaba a aceptarlas sin embargo muy a su pesar una molesta voz dentro de ella le gritaba que era verdad cada palabra dicha por su mejor amigo… y eso le hizo golpear la almohada una y otra vez con el puño cerrado mientras gritaba que no podía ser cierto, que no debía ser así, rogando a esa voz en su cabeza que se callara, que la dejara en paz porque estaba enamorada, porque por primera vez en su vida realmente estaba enamorada de esa niña… sin embargo la culpa comenzaba a escocerle la conciencia con quemante raciocinio, era cierto esa chica tenía 17 años, tan solo 17 años… nada más… ¿qué podía saber ella de la vida?, ¿qué podía saber realmente del amor?... ¿Cuándo creciera un poco más querría seguir a su lado?, ¿y si no sucedía así?... ¿y si decidía en unos años terminar con ella?... la lozanía de su rostro no sería eterna y nueve años, son nueve años ella siempre sería nueve años mayor que Dennis… ¿y si ahora estaba solo con ella por su apariencia?... era una mujer muy hermosa y lo sabía bien… ¿qué pasaría el día que la belleza abandonara su cuerpo?... ¿Dennis la seguiría amando de la misma manera?... tantas preguntas… tantos temores… tantos miedos que poco a poco crecían en su interior… una incertidumbre del tamaño del mundo que se apodero de su pecho que empezó a doler con tanta fuerza que pensó moriría ahí mismo, sus lagrimas escociendo sin piedad la piel de sus mejillas… y una ansiedad por correr hasta Dennis por abrazarla, por besarla, por mirarle a los ojos y preguntarle si en verdad la amaba, si en verdad quería estar con ella para toda la vida, si sus palabras no eran solamente un castillo al aire que se desvanecería con los primeros rayos del amanecer al volverse bruma y evaporarse para siempre dejando solo una estela de triste melancolía, fantasía e ilusión…

- ¡Te odio Iván! – gritó entre la almohada mientras su llanto seguía imparable… mientras su tristeza la seguía consumiendo – yo no soy como Nancy… yo… yo nunca… yo nunca te lastimaría Dennis… nunca… nunca… Dennis… Dennis… ¡Dennis!

Al día siguiente Karla se levantó de mañana, miro su reflejo en el espejo, su cabellera desordenada, sus ojos ligeramente hinchados por el llanto, su rostro sin ese brillo usual que solía tener… se echó agua en el rostro se vistió con un traje deportivo y salió a correr, no se detuvo ni aun cuando todos los músculos de su cuerpo le gritaban el dolor de toda esa tensión acumulada... el aire frio de la mañana poco a poco se volvió caluroso lo cual le hizo sudar a mares, el cielo se matizaba azul intenso como sus ojos, las aves cantaban y poco a poco las calles comenzaban a llenarse de vida, las personas salían de sus casas llevando a sus hijos rumbo a las escuelas, personas hablando entre ellas, el coste tan elevado de tener a sus hijos en las escuelas, lo caro que estaban los insumos básicos, lo mal que les iba con sus respectivas parejas, la crítica a la o él vecino por tal o cual acción… todo era tan mundano, tan molesto… tan agobiante… Karla entonces decidió evadirse de ese mundo banal y refugiarse en su casa, entre los muros que la separaban de ese mundo tan extraño para ella… al volver vio a Dennis sentada con las piernas cruzadas sobre el césped de su jardín con la mirada puesta sobre una libreta. Su sonrisa apareció entonces y su corazón se lleno de una gran emoción, de una felicidad absoluta que solo pudo interpretar como absoluto y verdadero amor.

- Amor - Dennis elevó el rostro y dejo descansar su avellana mirada en los mares ojos que le veían desde todo lo alto.

- Te va muy bien el pelo recogido – le dijo estirando la mano para que ella le ayudara a levantarse – ¿estás bien? – preguntó al ver la ligera hinchazón en los ojos de su amada.

- Sí, no, no es nada – le dijo mientras Dennis levantaba suavemente una ceja mientras le escudriñaba con cuidado – entremos ¿sí? – abrió la puerta y tan solo entrar Karla la tomo entre sus brazos y le besó desesperadamente tan intensamente que Dennis fue capaz de percibir el temor que se escondía en ese beso y entonces ella impuso un nuevo ritmo, más tranquilo, más suave, más… tranquilizador, haciéndole saber en ese beso que todo estaba bien, que ella estaba ahí y que no se iría a ninguna parte y Karla pareció entenderle pues inclusive los músculos de su espalda alta comenzaron a relajarse. Dennis sonrió para sus adentros al ser consciente de que en verdad Karla podía ser una mujer adulta pero se daba cuenta de que la necesitaba definitivamente Karla necesitaba de ella y Dennis sabía que era capaz de cuidar de ella, de protegerla entre sus brazos y se sintió poderosa, se sintió fuerte tanto que fue capaz de visualizar en ese momentos todos los años de amor que aun tenía que compartir con la mujer que tenía entre sus brazos.

****

Los días pasaron y los días dieron lugar a las semanas, un buen día…

- ¿Karla tienes un minuto? – preguntó Adriana mientras entraba al laboratorio de Química.

- Por supuesto – le dijo Karla levantándose de detrás de su escritorio – Dennis sigue contestando el examen – le dijo dirigiéndole una sutil mirada – dime Adriana.

- Bueno antes que nada ¿cómo esta mi alumna favorita? – le sonrió a Dennis afablemente – estoy muy orgullosa de ti por haber obtenido el primer lugar en la segunda ronda del concurso en ambas materias, estoy consiguiéndote una beca para una Universidad muy buena ya te diré después con más detalle.

- Gracias – respondió Dennis, le sonrió y siguió contestando el examen con una sutil sonrisa de satisfacción en los labios.

- Bueno Karla sabes que el profesor Reyes por motivos de salud ha pedido un permiso especial para descansar ¿cierto?

- Sí, así es – le dijo Karla suspirando suavemente – ¿quieres que me encargué de sus grupos?

- No, no será necesario – le dio Adriana mientras Karla le miraba con un dejo de extrañeza – su esposa le sustituirá ella también es Ingeniera Química y quiero que le enseñes el movimiento de la escuela, profesora Nadia pase por favor – una mujer de cabello lacio de color caoba que le rozaba ligeramente los hombros hizo su aparición, sus grandes ojos marrones miraron tranquilamente a ambas mujeres, una sutil sonrisa llena de carismática simpatía se dibujo en sus delgados labios, su bien formado cuerpo entallaba un traje sastre que le daba un aire de sofisticación y refinamiento que se complementaba con su suave y perfecto andar, no era demasiado alta de hecho Karla le sacaría mínimo 15 centímetros de estatura, pese a ello era una mujer muy atractiva, su delicada piel apiñonada marcaba ligeramente su edad madura – Karla ella es la profesora Nadia, 38 años, esposa del profesor Reyes, madre de dos hijos y amante absoluta de la buena lectura y puedes cerrar la boca – al escuchar eso Dennis volvió el rostro de inmediato y para su sorpresa observó que Su Novia no dejaba de mirar a la recién llegada, Dennis sintió una desagradable sensación en todo su cuerpo al ver la manera como esa tipa le sonreía a Su Mujer, sus manos se estrecharon y Dennis fue testigo presencial de cómo esa tipa llevaba su mano libre a la barbilla de Karla elevándosela suavemente para unir de nuevo esos lindos labios.

- Yo… perdón – dijo Karla ligeramente aturdida.

- No te preocupes amiga yo también me he quedado sorprendida – le susurró Adriana sonriendo por ver en su amiga la misma reacción que todos los demás profesores habían tenido.

- Es un placer – dijo sin soltar la mano de la nueva profesora.

- El placer es mio profesora Karla Abigail Valtierra Duriamns ¿verdad?

- “¿Abigail?” – se preguntó Dennis.

- Llámeme Karla, no, no me gusta mi segundo nombre.

- Es una pena profesora Karla a mí su primer nombre me trae amargos recuerdos así que a pesar de que no le agrade su segundo nombre me veré obligada por salud mental a llamarle Abigail.

- De acuerdo – sonrió afablemente mientras se perdía momentáneamente en esa sonrisa tan enigmática que se dibujaba en ese singular y bello rostro.

- Pues bueno Karla digo Abigail – Adriana se rió por lo bajo – te dejo a la profesora para que la pongas al día con los pormenores de la escuela, Dennis ven conmigo quiero discutir algunas cosas contigo…

- Pero… yo aún no termino “esta soñando si cree que dejaré a mi mujer con esta tipa”

- Ya terminaras después ven conmigo y Abigail creo que a la profesora le vendrá bien si le regresas su mano.

- ¿Eh? – Karla reaccionó y sus mejillas se pintaron de carmín al tiempo que soltaba su mano – disculpe yo…

- No se disculpe profesora su saludo es encantadoramente agradable, pude haber estado así un buen rato más – se rió y hasta su risa parecía tener un toque de cierta elegancia que dejo momentáneamente admiradas a tanto a Karla como a Adriana, sin embargo a Dennis se le antojo como un golpe al hígado, tenía ganas de interponerse entre esa mujer y su novia y gritar a pulmon tendido que esa mujer era suya, solo suya y que no tenía porque portarse tan… tan… tan agradable con una mujer seriamente comprometida.

- Vamos Dennis – le dijo Adriana, Dennis de mala gana tomo sus cosas y antes de salir miro a Su Novia quien ni siquiera poso su vista ni una sola vez en ella.

- Debería de gustarle su nombre profesora, Abigail es un nombre de origen hebreo y significa Fuente de Alegría, estoy segura que para su esposo debe usted de serlo.

- No soy casada – le dijo dedicándole una agradable sonrisa, demasiado agradable para el gusto de Dennis.

- “¿Qué no estás casada? ¿entonces que soy yo?” - pensó mientras salía del laboratorio asegurándose de dejar la puerta bien abierta.

- Entonces debe de tener minino novio digo una mujer tan atractiva como usted no estará sola.

- Estoy comprometida de hecho.

- ¿Ah, sí?

- Sí – le contestó – pues bien profesora bienvenida a nuestra escuela espero que lo pase bien aquí, los alumnos son muy agradable considerando como se encuentra la juventud de ahora.

- Ni me lo diga, sin embargo bueno tanto llamarnos por usted me cansa así que le pediré que me llame por mi nombre y me tutee, espero poder hacer lo mismo contigo.

- Con gusto siempre y cuando no me llame por mi segundo nombre enfrente de nadie más.

- Aaah – sonrió con cierto aire de enigmática coquetería – eso significa que el placer de llamarla por su segundo nombre ¿será solo mío?

- Supongo que así será – le respondió sonriéndole ligeramente intrigada por ese aire misteriosos que envolvía a esa mujer.

- Entonces – le tendió nuevamente la mano – será un verdadero placer llamarle por su segundo nombre profesora Abigail Valtierra Duriamns.

Se quedaron en silencio durante un momento mirándose a los ojos fijamente con una sutil sonrisa en sus rostros, Karla se sentía fascinada con esa elegante y refinada mujer sus ojos eran dos inquietantes enigmas que parecían querer ser descubiertos; sus manos seguían enlazadas, la suavidad de sus manos combinadas en un dulce y suave apretón que se negaba a ser soltado, la profesora Nadia quedo encantada en el profundo azul de esos ojos que parecían haber sufrido demasiado para su corta edad. "¿Qué secretos se esconden detrás de esos hermosos océanos? "– se preguntó Nadia, el silencio reino a su alrededor y solo era roto por el canto de los pajarillos de las jardineras, sus manos y miradas unidas… y cientos de preguntas en las mentes de ambas mujeres y mientras tanto Dennis… Dennis sentía la boca amarga como si hubiera bebido ajenjo mientras caminaba a un lado de Adriana y un temor combinado con una ansiedad del tamaño del mundo le invadió el pecho por completo.

domingo, 16 de enero de 2011

Cuento Corto by Tali!!!

Saludos mis queridas y queridos seguidores!!! Pues bien esta mañana de domingo tengo el honor de presentar a ustedes un cuento corto de la mano inspirada de nuestra Amiga Tali!!! quien les dice lo siguiente:  

Probablemente se pierda sierto sentido del cuento si no se conoce el Poema de Neruda "Me gustas cuando callas" o en su defecto la cancion con el mismo nombre de las Brazilians Girls. nada espero que sea de su agrado y lo disfruten, bye !  

Y pues bien a Disfrutarlo!!!!


Ya le puedo imaginar, sentada con su pequeña ropa azul, el torso desnudo, y el sol sobre su espalda formando siluetas doradas sobre la ventana, en las manos el canto de madera y sobre su pecho la punta del frio metal, tal y como lo solía hacer en tantas tardes de domingos junto a mi, ya lo puedo imaginar y creo que me parece hermoso…. Y creo que mi mente se ha teñido un poco de la suya, demasiado tarde para remediarlo, demasiado tarde para curarme…

- Antonia? ….. Antonia estas aquí?

- Ah? -Contesto absorta

- Te has quedado pasmada por lo menos un buen tiempo……

- Lo siento son mis ideas que me distraen

- Tus ideas o ella?

- Quien?

Ella se levanta y sin palabra alguna sale de la habitación, tan ligera casi flotando a prisa con tan solo una camisa que aumenta la ilusión de vuelo en sus piernas, y yo me sumerjo en su movimiento sin pensar en el acto, sin pensar en que vuela o camina, sin pensar, solo la observo. En segundos regresa con dos tazas humeantes en sus manos.

-hace frio mujer… deberías vestirte. Sé que te ves tremendamente sexy así, pero resfriada no me sirves, no quiero después estar cuidándote el catarro…….
Me lo dice entre regaños y rizas, y entre tantos prefiero obedecer puede ser bastante sobre protectora si enfermo.

-si tu te vistes también

-pero que dices? Si yo la pijama traigo

- una camisa abierta te parece una pijama?

-No discutas y toma.

Me alcanza una de las tazas y se sienta a mi lado con las rodillas contra el pecho y su taza en ellas, sus rizos que se deslizan por su rostro, sus labios que dejan escapar pequeños soplos. Sopla nubes, sopla formas azulosas que se desprenden del interior……..y se cruza su imagen con ella frente a la ventana , la hoja de plata sobre su pecho que se hunde despacio, con cierta parsimonia dejando a su entrada pequeñas gotas carmín que descienden hacia el eje de su cuerpo, descienden gravitatoriamente, tan vibrantes, tan tibias y en un movimiento imprevisto se sumerge por completo en su pecho, despiadada, imprudente , solo un ¡crak! Y la sangre que fluye sin cesar, indiscriminada toda su ansiedad se desborda desde sus pulmones, sus venas abiertas, su corazón apenas rasgado por la punta……. El aire que se escapa de su cuerpo, se escapa de a pocos, pero se siente como si todo el aire de la habitación impactara su cuerpo…. Pesa, pesa demasiado y no logra entender, por que sí con cada segundo que pasa su cuerpo se vacía, siente como si se llenara de agua, agua muy fría que le empuja contra el suelo…..

- Le matas lentamente verdad? Te encanta saber que siente cada instante sobre su piel ……

- Como sabes que hago?

- Lo veo en tus ojos, brillan ausentes……. “me gustas cuando callas por que estas como ausente….., parece que un beso te cerrara la boca……..” Siempre me lo recuerdas…..

- Sonrió y le digo ¿me parezco a la palabra melancolía?

Tan solo me mira, tan profundo como queriéndome gritar la respuesta……….

- “Tan distante y dolorosa, como si hubieras muerto……”
Sigue con sus rodillas contra el pecho, bebiendo pequeños sorbos, ahora con la mirada penetrando la pared como si después de tanto mirar se fuera a desvanecer con un parpadear, y solo acierto a mirarle también, puede que la logremos desaparecer….. el ritmo de la llovizna rasguñando el cristal, me adormece, me marea, crea imágenes mentales , de colores fuertes, naranjas y fuxias, verdes y azules, colores residuales de luz en los parpados…..

En el suelo con el peso de la muerte que se le acerca centímetro a centímetro de sangre derramada, y el sueño agonizante, y angustioso que le toma desde el suelo, la impotencia de la reversa, y la ansiedad de perder el control…… precedida por el silencio de la inmovilidad, por el silencio de la inconsciencia……. Veo el sol que le baña dorado sobre las sabanas teñidas de carmín…. Las cuales caen de la cama tan gráciles y tristes…… el tiempo que se confunde y muda tan confuso entre el sol y el correr del reloj, pero tan rápido para ser real….. Los pasos que me transforman en otra mujer, y soy yo pero no tengo mi imagen, desprendida de mi reflejo, posesa de mi conciencia.

Las lagrimas que se desprenden de mis pupilas brotan desde el centro, y duele y me satisface, duele , pero duele mas retenerlas…… es raro sentirlas, en el centro de mis ojos arden, pero a su vez les refrescan creo que mis ojos se queman de dolor, es como si una llama azul de alcohol les cubriese y el llanto les mengue el ardor.

El frio, el frio me hace regresar mi reflejo, espasmos en mis dedos me hacen despertar, algunas gotas de sudor se escapan de mi frente y ella entre mi pecho reposa tan apacible, tan ingenua. Creo que sueña lo mismo que yo, creo que ella esta tendida en el suelo también, creo que tiene una navaja en el corazón……

Hace frio y las mantas están revueltas a nuestros pies apenas si nos cubre la sabana, despacio me levanto, cierro la puerta y me acerco a la libreta del mesón, le llevo a la cama y termino mi sueño en el papel……..

domingo, 2 de enero de 2011

El Diario de Mai 3ra Parte

Hola mis adoradas y adorados Fans, les dejo la tercera parte de El Diario de mai espero que les guste!!!! 

Les mando muchisimos Besos y Abrazos!!!!


Dedicado: Para tod@s y cada un@ de ustedes!!!!

15 de mayo


Desde que le dije a Shizuru-san que no me concentraba sin saber de ella ahora constantemente me llegan mensajes suyos o me llama para darme los buenos días o bien las buenas noches, platicamos un poquito y ella se despide siempre cortésmente de mí, siempre diciéndome una bonita frase de ánimo, como por ejemplo “Mai-san es muy inteligente” o “ Mai-san tiene muchas cualidades que la hacen especial”, siempre me sonroja y me hace sentir muy bien… tan animada, realmente nunca nadie me ha dado esas muestras de afecto y cariño… lo mejor de todo es que hoy por primera vez hemos platicado cerca de media hora y me ha contado un poco acerca de cómo estuvo su día en la Universidad, me parece increíble nunca imagine que ella pudiera platicar tan amenamente conmigo me ha dicho como Haruka sigue en sus intentos de ser la número 1; no conozco muy bien a Haurka-san pero por lo que recuerdo suele tener una idea un poco exagerada acerca de la disciplina a veces me pregunto por qué es así… supongo que quizás siempre ha admirado muy en el fondo a Shizuru y quiere ser igual a ella… ahora que lo pienso me encantaría ser como Shizuru, todo lo que hace y dice parece ser tan sencillo… dicen que evitaba muchas de sus obligaciones como Presidenta del consejo estudiantil, sin embargo no lo creo… aunque quisiera preguntárselo… porque me intriga saber más de ella… solo por eso… no… no es solo por eso… quiero conocerla por completo, que le gusta, que no le gusta, como mira la vida, como mira su futuro, quiero saber cómo fue su infancia, quiero conocerla hasta en lo más trivial como por ejemplo cual es su color favorito su comida favorida, quiero saber todo de ella, tanto como se pueda… pero… ¿por qué quiero conocer tanto de ella?... bueno… será… será… sí, es que la admiro mucho, es una persona increíble, organizada y sobre todo tiene muchísimo don de mando… hay gente que nace para ser líder ¿verdad?... y Shizuru es una de ellas… Shizuru… es genial… me pregunto por qué Natsuki no se da cuenta de ello… si yo… si yo estuviera en lugar de Natsuki… yo… cerré los ojos y pensé por un momento en los sentimientos que Shizuru seguramente tenía por Natsuki… Natsuki… esa chica… ¿por qué no simplemente podía aceptar a Shizuru?... si yo… en verdad… si yo fuera Natsuki… si fuera ella entonces a Shizuru-san yo le diría…


¿pero qué estoy pensando?… yo… estoy con Tate… ¿verdad?... y además no… no tengo esa… huummmm… no entiendo porque de repente me he puesto triste.




16 de Mayo

Hoy se me ha presentado formalmente como candidata a la Presidencia estudiantil y he recibido mucho apoyo.


Aoi ha sido la primera en felicitarme y por supuesto ha querido saber todos los detalles junto con Chie, pero he podido librarme de esa pequeña entrevista porque Tate fue por mí para llevarme a la Sala del Consejo estudiantil le pregunté que si estaba orgulloso de mí y el canalla me ha salido con que esperaba que no fuera a renunciar al primer problema… eso me ha hecho enojar bastante.

- No esperaba menos apoyo de mi novio – le dije mirando hacia la ventana mientras él seguramente me hacia uno de sus gestos de yo solo digo lo que digo.

- No es para que lo tomes a mal pero llenar un lugar como el que dejará Shizuru no será cosa fácil – me dijo sin mirarme.



- Shizuru-san cree que puedo hacerlo ¿por qué tu no?





- No es que no crea que no puedes hacerlo es solo que digo que una responsabilidad así de grande no se debe de tomar a la ligera – me dijo deteniendo el paso y girándose para verme – es solo que no quiero que vayas a aceptar un cargo que quizás y aún no estas lista para tomar… ¿qué sabes realmente de lo que necesita la escuela?, o ¿de lo que se hace en este cargo?, Shizuru parece que no hace nada pero yo le he visto trabajar hasta muy tarde solucionando problemas que un estudiante normal no tomaría, su tiempo está limitado y he visto como ha tenido que sacrificar mucho de su tiempo libre para poder dirigir el Consejo Estudiantil ¿crees que es solo sentarse y tomar el té Mai?...



- Por supuesto que no – le conteste molesta – sé que es una gran responsabilidad y lo he sopesado cuidadosamente, admito que dude de mi capacidad… admito también que por un momento me sentí inferior para ocupar un puesto tan alto… pero… lo menos que esperaba era que tú me apoyaras, se supone que eres mi novio… ¿tan poco me valoras?... en verdad… ¿en verdad piensas que no tengo la capacidad suficiente para llevar a cabo esa función?



- Lo siento Mai pero no creo que puedas hacerlo… yo… es que no quiero que ese cargo te separé de mi… por eso no quiero que aceptes…



- Hubiera sido mejor desde el principio que me dijeras eso, ser sincero es mejor que hacerme pensar que yo no estoy calificada para un trabajo de esa magnitud… meterme dudas solo por tu propio egoísmo Tate eso… eso… gracias por acompañarme pero yo puedo ir sola desde aquí… comprenderás también que no quiero verte durante un tiempo.




- Mai espera un momento, no intentaba sonar como que no pudieras hacerlo… es solo que trato de que hacerte ver que me importas demasiado.

- Pues es una forma bastante extraña de demostrarlo, será mejor que pienses en verdad como me has hecho sentir.

- ¡Mai! – grito mi nombre mientras me alejaba pero no quería oírle siquiera.




Tate se quedó en su sitio no fue tras de mí… una parte de mi se sentía aliviada pero por otro lado hubiera querido que corriera tras de mí y me dijera que confiaba en mi plenamente… pero eso no sucedió. Tonto… pero no podía culparlo del todo ¿verdad?, el amor al final es un poco egoísta.


Cuando llegue al consejo estudiantil Shizuru me recibió con una alegre sonrisa y eso me ánimo un poco.

- Pasa Mai-san – me dijo mientras veía en derredor a todos los que conformaban el consejo estudiantil… menos a Tate por supuesto.


- Gracias Shizuru-san – le dije mientras me sentaba en un de las sillas.

- Pues bien – dijo Shizuru-san sonriendo – me complace decirles que Mai-san será la última candidata para el cargo de Presidente Estudiantil.

- ¿Ella? – preguntó Suzuhiro Haruka mirándome con la ceja levantada – ¿crees poder hacer un buen trabajo? – me interrogo Haruka-san mientras ponía las palmas de la manos sobre la mesa.


- Así es – dijo Shizuru con una amable sonrisa – tengo plena confianza en sus capacidades y si ella resultara elegida estoy segura de que realizara un estupendo trabajo.



- Si tú lo dices - dijo Haruka-san ligeramente molesta mientras se cruzaba de brazos y me daba la espalda.

Después de esa breve introducción, Shizuru hablo de la forma como se llevarían a cabo los discursos ante el alumnado donde cada uno de los participantes hablaría de sus propuestas para la mejora educativa y la estructura sobre la cual trabajaría para mejorar los servicios en la escuela, verla hablar de esa manera me hizo darme cuenta por primera vez que en verdad los alumnos que la eligieron para ser la Presidenta del Consejo Estudiantil no se habían equivocado al haber votado por ella, la forma de expresarse era sencillamente perfecta, tranquila y agradable, estaba en verdad admirada por la forma como se desenvolvía ante los demás y estoy segura que muy en el fondo Haruka-san también le admiraba… por supuesto muy en el fondo. Cuando regresé a mi dormitorio me recosté en el piso y me sentí sumamente feliz de que Shizuru-san tuviera tanta confianza en mí, sí, definitivamente no le defraudaría iba a poner todo de mi parte para ser tan buena como ella. Deseaba tanto que el tiempo pasara rápido pues ya quería verla otra vez.



22 de Mayo

Hoy es el gran día, Shizuru-san, Mikoto, Tate y yo vamos a ir al parque de diversiones, Tate se disculpo conmigo y yo le perdone sea como sea eso es lo que hacen las parejas ¿no es así?, darse nuevas oportunidades, así que todo estaba bien entre los dos nuevamente, me pregunté si Shizuru llegaría a perdonar a Natsuki por su repentina huída… que tonta seguro que la perdonaría ¿no es así?, Shizuru es ese tipo de persona que estoy segura nunca guarda un resentimiento contra nadie, algo más que admirarle sin duda… esa Natsuki en verdad que era un poco ciega… se notaba a leguas que Shizuru haría cualquier cosa que fuera por ella… sí, sin duda lo haría… todo por Natsuki… no sé qué me pasa estaba de muy buen humor hasta antes de haber pensado en eso… ahora que lo pienso desearía que Tate… no… supongo que… es tonto lo que estoy pensando ni siquiera debería de pensar en ello… sí, no debería…




El timbre de la puerta me saco de mi ensoñación, era Tate y lo invité a pasar, se sentó en el suelo frente a la mesa y me platicó acerca del próximo torneo, se notaba de bastante buen humor y también confiado para dar un buen papel y conseguir el primer lugar, al poco rato el timbre de la puerta se escuchó por segunda vez y me apresuré a abrir, no puede evitar sonreír ampliamente cuando vi a Shizuru.

- Hola Mai-san, me disculpo por llegar un poco tarde he tenido una reunión y no he podido llegar más temprano.

- No hay ningún problema Shizuru-san – le tomé de la mano – pasa, pasa - ¿quieres tomar un té? – le pregunté sin saber por qué no podía perder la sonrisa de mi rostro.

- Será un placer – me dijo mientras se sentaba a un lado de Tate quien le saludo y charlo con ella un rato sobre algunos asuntos referentes al club de Kendo. Mientras que yo les miraba desde la cocina, sin embargo me di cuenta de que yo únicamente observaba a Shizuru-san y eso me desconcertó ligeramente.

El atardecer estaba pintando el cielo de colores anaranjados, Mikoto me había llevado de un lado a otro del parque de diversiones y no había tenido tiempo, ni ocasión de para platicar con Shizuru, me sentía un poco frustrada pues había deseado pasar un tiempo con ella, cuando Mikoto me jalo de nueva cuenta para llevarme a otro juego me resistí provocando en ella una mirada de extrañeza.

- ¿Mai? – me preguntó Mikoto



- Ora, ora Mikoto, no es que no quiera ir contigo es solo que estoy un poco cansada ¿sabes? – le dije a manera de disculpa mientras le sonreía.

- Yo iré contigo Mikoto – le dijo Tate – es justo que Mai descanse un rato ¿eh? – le guiñó un ojo y Mikoto asentó con la cabeza.

Los dos se alejaron y Shizuru y yo nos quedamos viéndoles por un momento.

- Tienes un novio muy comprensivo Mai-san – me dijo Shizuru mientras me miraba de reojo y sonreía dulcemente.

- ¿Eh? – sentí que me sonroje – sí… bueno… sí supongo que sí – le respondí mientras me llevaba la mano tras la nuca y en ese momento ella giro la vista y la poso en la rueda de la fortuna.

- ¿Quieres subir Shizuru-san? – le pregunté mientras miraba la enorme estructura.

- No, estoy bien así – me dijo y noté un imperceptible sonrojo en sus mejillas.

- Vamos Shizuru-san, subiré contigo – le dije y tomándola de la mano la llevé en una breve carrera hacia el juego.

- Oh, Mai-san espe…

- Ah, no ni una palabra Shizuru-san – le dije mientras me detenía al llegar frente a la atracción – no te has subido a ningún juego, así que no hay pretexto ¿ne? – le guiñe un ojo y ella me sonrió dulcemente – de acuerdo Mai-san – me dijo.

Subimos y en cuestión de segundos llegamos a la cima, el movimiento ceso y nos dedicamos a observar el lento atardecer, se veía precioso con las nubes en color dorado y el cielo matizado con colores anaranjados, rojizos y rosáceos.

- Es precioso – dijo Shizuru sin apartar la vista del atardecer.

- Lo es – le dije mientras me levantaba y miraba todo en derredor – mira Shizuru-san – todo se ve precioso desde aquí – le tendí la mano y ella la tomó y se levantó.

- Es cierto – me dijo mientras miraba todo en derredor, su mano estaba tibia y algo dentro de mí se negaba a soltarla, sin embargo el movimiento nuevamente de la atracción nos hizo perder el equilibrio y caímos al suelo cuando abrí los ojos estaba a centímetros del rostro de Shizuru-san, quien yacía bajo de mí con los ojos cerrados y una ligera mueca de dolor.

- Ah, Shizuru-san… yo – dije con el rostro cubierto de sonrojo y ella abrió los ojos lentamente.

- Mai-san – me dijo sonriente – eso ha sido divertido – sonrió entrecerrando los ojos mientras yo sentía mi corazón golpear con tanta fuerza mi pecho que por un momento pensé se me saldría – me levanté y ayudé a Shizuru-san a levantarse, nos sentamos nuevamente y seguimos admirando el atardecer sin decir ni una palabra, podía sentir mi rostro claramente sonrojado y la tibieza de su mano que simplemente me negaba a soltar.

Fue un momento mágico… así lo sentí… ahora que estoy en casa, relajándome en la tina de baño, rememorando ese espacio compartido me pregunto si para Shizuru-san habrá sido tan especial para ella como lo fue para mí… y el hecho de no tener la respuesta, me hizo sentir ligeramente ansiosa.