miércoles, 15 de diciembre de 2010

La Casa del Bosque (One-shot)

Saludos mis queridos Seguidores y seguidoras Nuestra amiga Karelia ha decidido compartir su Premio!!!! Así es!!!! Y quiere Agradecerles a Todos Ustedes su Apoyo!!!! 

Besos y Abrazos de su parte Por sus Votos!!!!!


La Casa Del Bosque

Autora: Sheila Segovia. S.

Prologo:

“No debimos haber entrado aquí, no debimos, no debimos, ¡no debimos!, ¡vamos a morir oh Dios mío vamos a morir!, ¡vamos a morir!, la leyenda era cierta, ¡era verdad!, ¡Maldito Will!, ¡Todo esto es culpa tuya!, ¡Oh Dios!... ¿qué… qué ha sido ese ruido?...”

****

6:30 pm en la carretera.

Una camioneta Mercedes Benz corre veloz por la carretera, interminables bosques se pueden ver a los costados de la misma; un grupo de seis jóvenes viaja dentro del auto cuatro chicas y dos chicos, los chicos están bebiendo cerveza, lo mismo que una de las chicas mientras otra mira el mapa.

- Te lo digo por última vez Will deja de beber mientras estas conduciendo – le dijo Nicole una chica de cabello rubio obscuro, tez clara y ojos azules mientras se cruzaba de brazos – no quiero terminar en medio de un accidente.

- ¿Quieres tranquilizarte? – le respondió molesto el fornido chico al tiempo que terminaba el contenido de la lata, ¿a caso me he salido en algún momento del carril?, además desde hace un par de horas no he visto ningún otro carro, mira puedo ir si quiero en el carril contrario – de un volantazo el chico se pasó al otro carril.

- ¡Estas idiota, Will! – le dijo Nicole mientras le golpeaba el hombro con el puño cerrado.

- ¡Will deja de hacer el estúpido y regresa al carril correcto! – dijo Kathy una chica de pelo castaño obscuro, tez morena y ojos castaños, quien bajó el mapa mientras miraba preocupada como el sonriente chico seguía conduciendo en el carril contrario.

- Amor ya deja de jugar – le dijo Kim quien se hallaba sentada en el asiento del copiloto al tiempo que tomaba el volante y lo giraba para llevarlos a su carril correspondiente.

- Pero si no pasa nada – Kevin se relajó en el asiento trasero mientras sobaba la pierna de su novia Judy quien seguía dormida con la cabeza apoyada sobre su hombro – si llegará a pasar un auto Will tiene excelentes reflejos sería imposible que chocáramos contra él.

- Yo estoy de acuerdo con Nicole – dijo Kathy, hacer el tonto en la carretera puede llevarnos a un accidente.

- Deberían ser novias las dos piensan igualito – le dijo con mofa Will - ¡oh! pero si es cierto ya lo son – giró el rostro para mirarlas.

- Por el amor de Dios Will ¿quieres mantener la mirada sobre la carretera? – le dijo irritada Nicole.

- Ya es suficiente Will – le dijo Kim – a demás debemos apresurarnos no tarda en obscurecer y quiero llegar a dormir por lo menos a un motel.

- Préstame el mapa – le pidió Kevin a Kathy – hummm veamos, al parecer hay una desviación no lejos de aquí, deberíamos de tomarla me parece que ahorraríamos varios Kilómetros.

- ¿En serio? – preguntó Will.

- Sí, creo que sería una buena idea – le recalcó Kevin, si hacemos cálculos llegaríamos a casa de tus padres antes de las 10 pm

- Genial entonces lo haremos.

- No creo que sea buena idea – dijo Nicole al tiempo que le pedía el mapa a Kevin y lo miraba detenidamente – según esto no hay ninguna estación de servicio cerca, ¿qué tal si nos quedamos sin gasolina, o si se revienta un neumático, o sí falla la transmisión?

- Para empezar este es un Mercedes Benz, no es cualquier auto, segundo tenemos el tanque lleno, y tercero tenemos llanta de refacción, así que no creo que haya ningún inconveniente.

- Sigo pensando que es mala idea.

- Estoy de acuerdo.

- Las lesbianas están de acuerdo huy que novedad

- Como sea Will solo conduce con cuidado ¿quieres? – le dijo Nicole mientras abrazaba a Kathy.

- ¿Cómo?, ¡así? – dijo al tiempo que daba un volantazo al llegar a una curva en ese momento se escuchó el fuerte sonido del claxon de un tráiler que se dirigía peligrosamente hacia ellos.

- ¡Cuidadoooo! – gritaron todos al mismo tiempo; por casi nada el tráiler los golpea, el auto salió de la carretera y terminó inclinado en una zanja afortunadamente la maleza amortiguó el golpe pero por la forma como quedó el vehículo iba a ser imposible que lo sacaran de ahí a no ser que fueran ayudados por una grúa.

- ¡Mierda Will!, ¡mierda! – espetó Nicole mientras checaba a su novia - ¿estás bien cariño? – le preguntó a Kathy.

- Sí, tranquila, tranquila estoy bien, ¿cómo estas tu?

- Bien cariño, estoy bien – le sonrió sutilmente.

- ¿Qué… qué paso? – preguntó Judy mientras volvía el rostro en todas direcciones - ¿estas bien Kevin? – preguntó mientras miraba el gesto de dolor en la cara de su novio.

- Sí, solo me he torcido un poco la mano, pero estoy bien.

- ¿Estas bien Kim? – preguntó Will mientras miraba el fino hilo de sangre que corría por el costado derecho de la frente de su novia.

- Sí, sí – le dijo llevándose la mano tras la nuca – estoy bien.

- ¡Mierda Will! – espetó Nicole molesta – ¡pudiste habernos matado!

- ¡Pero no pasó! ¿verdad? – elevó la voz – estamos bien ¿no es así? – ambos se miraron con enojo.

- Dejen de discutir – dijo Kim mientras abría la portezuela y salía – será mejor que evaluemos los daños.
Cuando salieron del vehículo, los suspiros de decepción y los chasquidos de lengua no se hicieron esperar. Definitivamente sería imposible sacar el vehículo.

- ¿Qué vamos a hacer ahora? – preguntó Judy mirando en todas direcciones.

- Esperaremos a que pase un carro – dijo Nicole mientras buscaba un punto por el cual salir de la profunda zanja.

- Eso es ridículo – dijo Will – ese tráiler ha sido el único vehículo que ha pasado por aquí desde hace casi tres horas.

- Entonces caminaremos por la carretera hasta que un auto nos alcance.

- ¿Y si no se detiene?- preguntó Will con molestia.

- No me importa Will entonces caminaremos hasta llegar al siguiente poblado.

- ¡Son casi 80 kilómetros!

- ¡Si no te parece ninguna de mis ideas entonces propón una! – le dijo Nicole pasándose la mano por entre el cabello.

- Mi celular no tiene cobertura –dijo Kathy mirando en derredor – debe de ser por las montañas.

- ¿Eso de allá es un sendero? – preguntó Kevin quien ya había salido de la zanja.

- ¿Dónde? – preguntó Will mientras subía con un poco de dificultad por uno de los costados de la zanja seguido de todos los demás.

- Ahí – señaló – ¿lo ven?

- Es cierto – dijo Judy – ¿podrá ser que viva alguien por ahí?

- ¿En medio del bosque? – preguntó Nicole meneando la cabeza en negativo.

- Bueno, sigamos el sendero quizás encontremos a los guardabosques – dijo Kim – no perdemos nada con intentarlo.

- Estoy de acuerdo – dijo Judy – es mejor que caminar por la carretera hasta el cansancio.

- “Un poco de ejercicio no le vendría mal a tu rechoncha figura”- pensó Nicole mientras miraba a Judy por un momento para después ver de reojo a su novia la cual se sonrió junto con ella al parecer las dos habían tenido el mismo pensamiento.

- Pues hagámoslo – dijo Will – sigamos el sendero.

****

Llevaban casi una hora caminando por ese pequeño sendero era estrecho motivo por el cual iban uno detrás del otro, Will iba a la cabeza unos metros más delante de los demás.

- Esta empezando a oscurecer – susurró Nicole al tiempo que soltaba un suspiro – deberíamos regresar.

- No creo que ellos estén de acuerdo – Kathy volvió el rostro a un lado para mirarla.

- Lo sé – meneo la cabeza en negativo.

- ¡No puedo creerlo! – el grito de Will espabiló a los demás, quienes casi corrieron para llegar hasta donde él estaba.

- Pero… ¿acaso esto es posible? – preguntó Kathy

- Es… enorme – dijo Judy, limpiándose el sudor de la frente con el dorso de la mano.

- ¿Quién pudo haber construido una casa en medio de un bosque como este? – preguntó Kevin mirando en los alrededores un viejo y oxidado auto que parecía ser de los 40’s.

- No sé y no me interesa, lo único seguro es que quizás y tengan un teléfono o una radio.

- Parece desierta – dijo Kim mientras los últimos destellos de luz morían lentamente.

- ¿Alguien trajo una linterna? – preguntó Kathy mientras se sujetaba del brazo de Nicole.

- Yo tengo una – dijo Will extrayéndola de la bolsa de su pantalón, la encendió y se acerco a la puerta, en cuanto su mano tocó el picaporte un viento helado hizo a los chicos abrazarse así mismos, mientras las hojas de los árboles empezaban a sacudirse, a lo lejos se escuchó el sonido del trueno.

- Pero… el cielo estaba despejado – dijo Kim elevando la vista a la obscura bóveda celeste ausente de estrellas, solo la luna reflejaba una tenue luz azulosa en los alrededores.

- Será mejor que regresemos – dijo Nicole, mientras miraba con desconfianza la vieja casona.

- ¡Ahí! ¿lo han visto? – preguntó Judy señalado una de las ventanas del segundo piso.

- ¿Qué? – preguntó Kathy aferrándose al brazo de Nicole.

- ¡Una luz!, ¡una luz como de vela!

- ¿Qué? - preguntó Will dejando su intento de abrir la puerta, se acercó a ellos a paso rápido y miró la ventana que Judy señalaba – yo no veo nada.

- Ahora que lo recuerdo, creo haber leído algo en algún libro sobre una casa en medio de un bosque – dijo Kevin – la leyenda decía algo de que solo los que estén dispuestos a perder su alma serán bienvenidos a entrar en ella y… algo decía de… humm no puedo recordar bien….decía… cuando mires la luz frente de ti, cuídate de no gritar… o… un extraño ocupará lo que antes era tu hogar… no sé algo así decía… creo.

- ¿Qué significa eso? – preguntó Judy ligeramente asustada.

- No sé hace años que leí el libro, no me acuerdo – le contestó Kevin encogiéndose de hombros.

- Ya dejémonos de tonterías – dijo Will – seguramente aquí vive una anciana y en un rato más estaremos cenando galletas y té – se alejó del grupo que no dejaba de mirar hacia la obscura ventana – que tontería – susurró Will mientras se acercaba a la puerta – esto es estúpido – dijo tocando un par de veces a la puerta a manera de chiste – ya me imagino diciendo déjanos entrar estamos dispuestos a perder nuestras almas – no había terminado de susurrar esas palabras cuando la puerta se abrió lentamente, el rechinido hizo que los demás volvieran el rostro – hola – dijo Will mientras enfocaba la linterna dentro de la casa, se podía notar que estaba decorada a la antigua, grandes sillones viejos, las paredes manchadas de moho, con el papel tapiz derruido y amarillento – hola – volvió a decir mientras aluzaba y achicaba los ojos para ver un poco mejor, escuchó detrás de él los pasos de sus compañeros quienes se acercaron a la puerta.

- Se ve que es una casa muy vieja –dijo Kim mientras seguía con la mirada el haz de luz.

- ¿Deberíamos entrar? – preguntó Judy abrazándose a Kevin.

- Deberíamos regresar – dijo Nicole mirando con desconfianza el interior de la casa que se aluzaba brevemente con forme la luz de la linterna la recorría, en ese momento un relámpago iluminó momentáneamente el interior de la sala y una tórrida lluvia los impulso a entrar, cuando el último de ellos posó ambos pies dentro de la casa la puerta se cerró abruptamente.

- ¡Kevin! – grito Kim quien se había sobresaltado al igual que los demás.

- No he sido yo – replicó el chico.

- Bueno ya es suficiente creo que Nicole tiene razón será mejor que regresemos – dijo Kathy.

- Mierda – dijo Kevin mientras intentaba abrir la puerta – esta trabada.

- ¿Trabada?- preguntó Judy con un dejo de ansiedad.

- Es una puerta vieja seguramente entre todos la podremos echar abajo – dijo Nicole, maldiciendo internamente el haber seguido a sus amigos.

- Es mejor que salgamos de aquí – dijo Kim con ligero apremió – esa luz que Judy dice haber visto me pone de nervios.

- Quieren tranquilizarse todos – dijo Will mientras aluzaba a sus compañeros – no dejen que su mente les juegue una mala pasada, todos aquí somos universitarios no una pandilla de gente ignorante, usen la lógica, es una casa vieja, obviamente la puerta no esta en buenas condiciones, ¿qué se cerró?, bueno pudo ser el aire, ¿qué esta trabada?, es lógico imaginen cuando fue la última vez que alguien le dio mantenimiento y esa luz que Judy dice haber visto no ha de haber sido otra cosa más que un insecto, no sé una luciérnaga o yo que sé – algo cayó y todos se crisparon, ninguno respiraba.

- ¿Y eso? – preguntó Nicole mientras abrazaba a Kathy a su pecho.

- No lo sé, pero lo investigaré – dijo Will mientras fruncía el entrecejo, caminaron lentamente hacia el interior de la casa y llegaron a lo que parecía ser la cocina, en cuanto entraron el haz de luz aluzó una de las esquinas un pájaro voló con estrepitó por todo lugar estrellándose varias veces contra las paredes para terminar tirado entre estertores de muerte.

- Mierda – dijo Will – ya lo ven ahí tienen su ruido extraño, dijo aluzando el cuerpecillo del ave que seguía sacudiéndose pero ya con menos fuerza. Todos suspiraron con ligero alivió.

- Me parece que he visto una chimenea en la sala – dijo Kevin.

- Bien volvamos y tratemos de encenderla.

- Esperemos que no este tapada y muramos asfixiados – bromeo Kevin.

- Muy simpático Kevin – le dijo Nicole, golpeándole suavemente el hombro.
Al llegar a la sala recogieron parte de la madera que se hallaba tirada de los muebles que con el tiempo habían ido cediendo, la apilaron dentro de la chimenea, tras un par de intentos fallidos por fin Kevin encendió la fogata. La habitación se iluminó tenuemente y Kathy que estaba revolviendo los cajones de una vieja alacena arrumbada en una de las esquinas sonrió mientras llamaba a Nicole.

- ¡Oh Dios! ¡Esto es genial! – dijo – mira Nicole ¡velas!

- ¡Genial! – le dijo besándole suavemente los labios – ahora tendremos un poco más de luz – las llevaron junto a la chimenea.

- He encontrado un par de candelabros – dijo Kim quien se hallaba en otra de las esquinas, sopló a los mismos y el polvo que despidieron le hizo toser un par de veces.

- Al parecer nadie se ha parado por aquí en bastante tiempo – dijo Will mientras dejaba vagar la mirada por el lugar.

- No es de sorprenderse – dijo Kevin – no es nada común ver una casa en medio de un bosque, hemos tenido suerte en encontrarla, de otra forma estaríamos dentro del auto congelándonos y demasiado incómodos como para poder dormir.

- Mañana definitivamente caminaremos por la carretera – dijo Nicole.

- Pienso que deberíamos seguir buscando a los guardabosques – dijo Will mientras se acercaba a su novia y tomaba uno de los candelabros.

- ¿Para que?, ¿para que nos perdamos por completo? – preguntó Kathy mientras Judy encendía un par de velas.

- Tan optimista como tu novia – dijo Will – tenían que ser lesbianas – dijo con fastidio.

- Con sentido común diría yo – le respondió Kathy – tenemos un doble sexto sentido ¿qué, no sabias?

Y me veras y sonreirás y me dirás que soy yo, que solo yo soy lo que tu quieres amor… todos se quedaron helados en sus sitios al escuchar la voz de una mujer cantando suavemente, la melodía por el ritmo que marcaba se diría que era de los años 40’s, el corazón les golpeo con fuerza y todos se miraron los unos a los otros… las velas ya estaban puestas en los candelabros y Will alzó el candelabro hacia las sombras, todos se acercaron a él lentamente, mientras la melodía dejaba escuchar las notas de las trompetas que acompañaban la melodiosa voz.

- ¿Qué demonios es eso? – preguntó Kim en voz baja sujetándose del brazo de su novio.

- Mierda… ¿acaso vive alguien aquí? – preguntó Kevin tragando saliva.

- Les dije que había visto algo – dijo Judy aferrándose al brazo de su novio.

- ¿Pudieran ser indigentes? – preguntó Kathy abrazándose a su novia.

- No lo sé… - le susurró

- Ahí se ven unas escaleras – dijo Will

- Y me dirás y rogaras por una nueva oportunidad… - la melodía seguía suave y sutil.

- Kevin tu y yo vamos a revisar arriba ustedes esperen aquí – les susurró Will.

- No, Will será mejor si vamos todos juntos – le dijo Kim – mientras le miraba con un dejo de aprensión.

- Pero…

- Sí, será mejor si vamos todos juntos – dijo Nicole frunciendo el entrecejo – si son malvivientes será mejor tener toda la ayuda posible.

- De acuerdo vamos entonces – dijo Will y se encaminaron lentamente rumbo a las escaleras que llevaban al segundo piso.

- Y volveremos a soñar y a vivir y entre tus besos me he de redimir y entonces tu y yo…

Los chicos se detuvieron al pie de las escaleras, Will volvió el rostro para mirarlos y ellos asentaron con la cabeza, se volvió hacia enfrente y levantando el candelabro subió el primer peldaño el cual crujió bajo sus pies, maldijo por lo bajo el rechinido y con cuidado subió al siguiente peldaño el cual crujió también, Kevin que estaba hasta atrás tomo un trozo de madera y lo sujeto con fuerza mientras empezaba a subir las escaleras, Nicole que era cinta negra en artes marciales tensó todos sus músculos preparándose para lo peor, mientras su primordial pensamiento era proteger a Kathy. Judy se maldijo no haber hecho caso a la sugerencia de Nicole si bien quizás estarían empapados por la lluvia por lo menos hubieran tenido la oportunidad de ser llevados por algún vehículo que cruzara por la carretera; poco a poco llegaron al segundo piso, el pasillo estaba obscuro caminaron lentamente a medida que caminaban la melodía se hacía cada vez más y más fuerte, a lo lejos al final del pasillo vieron una puerta cerrada, notaron un haz de luz brillante y una extraña neblina blanca que salía por debajo de la puerta.

- Pero ¿qué demonios es eso? – preguntó por lo bajo Kim mientras se aferraba al brazo de Will.

- No tengo ni la menor idea – le respondió en un susurró.

- Deberíamos de volver – dijo Judy mientras se abrazaba a Kevin quien apretó con fuerza el madero que llevaba en la mano.

- Opino lo mismo – dijo Kathy quien se aferró con fuerza al brazo de Nicole quien solo frunció el entrecejo mientras miraba la extraña neblina que ahora ya cubría sus pies impidiéndoles ver sus zapatos.

- Será mejor saber a que nos enfrentamos – dijo Will sin apartar la mirada de la puerta que se hallaba metros más adelante de ellos.

- Yo iré – dijo Kevin – soltándose del brazo de su novia – he traído esto por cualquier cosa – levantó el madero.

- Te acompañaré – dijo Will – ustedes esperen aquí – les dijo a las chicas.

- Mierda hay algo que no me gusta en todo esto – susurró Nicole viendo a los chicos alejarse un par de metros rumbo a la puerta al final del pasillo.

- ¿Qué hacemos? – preguntó Kim mientras miraba las espaldas de su novio.

- Esperar, no nos queda de otra – dijo Kathy tragando un poco de saliva.

Miraron a los chicos avanzar hasta la puerta Kevin giró lentamente el pomo y una fuerte luz iluminó el pasillo por completo haciendo que todos cerraran los ojos con fuerza, se escuchó un fuerte portazo y la luz se difuminó por completo.

- ¡¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaah!!!! – el gritó de Kevin hizo que todos abrieran los ojos.

- ¡Kevin!, ¡Kevin! – gritaba Will al tiempo que golpeaba la puerta en un desesperado intento por abrirla.

- ¡Oh! ¡Dios Mío Kevin! – gritó Judy al tiempo que corría hasta la puerta y la golpeaba al igual que Will mientras repetía una y otra vez el nombre de su novio.

- Hazte a un lado Judy – le dijo Nicole – Will intentemos derribarla.

- De acuerdo, de acuerdo – le respondió el chico ligeramente nervioso.

- ¡Pero qué demonios! – exclamó Kevin al ver una silueta formada de una neblina brillante contonearse de espaldas a él, la música taladraba sus oídos soltó el madero que llevaba y se tapo los oídos – miro rápidamente alrededor de esa habitación y vio una hacha tirada en el suelo, la figura seguía contoneándose de un lado a otro de espaldas a él suavemente como si bailara, Kevin se movió lentamente hacia el costado, se agachó y tomó el hacha entre sus manos, a pesar del dolor que le causaba el estridente ruido de la música sostuvo con fuerza el hacha – ¡qué demonios eres? – preguntó pero su voz simplemente se perdía en el infernal ruido que amenazaba con hacerle explotar los oídos – ¡quién eres? – gritó con fuerza y en ese momento la figura se dio la vuelta lentamente mientras Kevin abría los ojos desmesuradamente al volverse por completo el rostro de una mujer preciosa hizo que el chico bajara el hacha lentamente, la figura se acercó a él suavemente y cuando estuvo a solo centímetros de él, su rostro se descompuso en una grotesca mueca aterradora y el grito de esa aparición le hicieron gritar también, el ente entró a través de su boca en cuestión de segundos mientras Kevin se sacudía violentamente y sus ojos poco a poco literalmente se obscurecían hasta parecer dos brillantes piedras de obsidiana.

- ¡Aguanta Kevin ya vamos! – le gritó Nicole mientras ella y Will inútilmente golpeaban con sus hombros la puerta.

- ¿Adónde?, ¿Adónde se ha ido la niebla? – preguntó Kathy al mirar el suelo.

- ¿Qué? – preguntaron al mismo tiempo Will y Nicole.

El chirrido de la puerta al abrirse hizo que los chicos se hicieran a un lado, Kevin apareció frente a ellos, Will levantó el candelabro iluminando a Kevin quien mantenía la cabeza gacha y el hacha cargada sobre uno de sus hombros, estaba inmóvil.

- ¿Kevin? – preguntó Judy con trémula voz mientras se acercaba frente a él – estas… ¿estás bien? – Judy le tocó suavemente la mejilla y en el rostro de Kevin se formó una lenta sonrisa.

- Nunca… – esa era la voz de Kevin pero se oía entremezclada con una extraña voz de ultratumba de mujer - ¡¡he estado mejor!! – gritó al tiempo que clavaba con fuerza el hacha en medio del rostro de Judy.

- ¡Por el Amor de Dios! – gritó Kim

- ¡Santo cielo Kevin! – Kathy miró aterrorizada como se sacudía el cuerpo de Judy entre estertores de muerte.

- ¡Pero qué demonios sucede contigo? – pregunto Will mientras retrocedía al igual que los demás.

- ¡Maldición! – espetó Nicole – ¡ese no es Kevin! – dijo mientras un relámpago iluminaba el obscuro pasillo con una luz azulada, Nicole pudo observar que los ojos de Kevin están por completo obscurecidos y que la extraña neblina que habían visto en el suelo manaba sutilmente de la nariz y boca de Kevin al respirar - ¡¡larguémonos!!, ¡¡larguémonos de aquí ya!! – gritó Nicole mientras tomaba de la mano a Kathy quien parecía estar en estado de Shock – ¡¡mierda Kathy vamos!! – le gritó y tiró de ella, Kathy entonces reaccionó y corrió junto con ella; detrás de ellas venía Kim seguida de Will.

- Corran… - la extraña voz en el cuerpo de Kevin resonó burlona – no hay adonde escapar – retiró con fuerza el hacha de la sangrante cabeza de Judy y el cuerpo de esta cayó al piso.
Bajaron las escaleras tan rápido como pudieron al llegar abajo Nicole abrió enormemente los ojos.

- ¡Maldición, dónde está la puerta? – preguntó Nicole al ver solo paredes en derredor, ni siquiera una ventana, nada.

- Podrán esconderse pero nunca saldrán de aquí – la extraña voz resonó cerca de las escaleras.

- Mierda por este lado – dijo Will.

- No, por este lado de acá – dijo Nicole.

- ¡Pónganse de acuerdo por Dios! – les grito Kim.

- ¡Por aquí! – gritaron los dos tomando a sus respectivas novias, yendo en direcciones opuestas.

Nicole abrió una de las puertas y entró en una habitación semi-vacía – había algunos muebles tirados y rotos algunas pinturas en las paredes mal colgadas y un par de puertas en los costados de la habitación se quitó la sudadera y la puso bajo la puerta.

- De esta manera la luz que mana la vela no saldrá de esta habitación – le dijo Nicole susurrándole casi sin voz.

- ¿Qué vamos a hacer? – preguntó Kathy en un susurro.

- No, sé pero debe de haber una salida – le dijo mientras le acariciaba el rostro – no te preocupes no permitiré que nada malo te suceda. Por lo pronto será mejor que sigamos avanzando.

- ¿Por qué puerta? – preguntó Kathy levantando el candelabro e iluminando ambas puertas.

- Por la que podamos abrir – le dijo acercándose a una de ellas, para su sorpresa ambas se abrieron – bien vayamos por la derecha – Kathy solo asentó con la cabeza y levantó el candelabro mientras entraban por la misma.

Entraron en una especie de comedor, una mesa larga con varias sillas a los costados dejaba ver una gran capa de polvo sobre la misma, en una de las paredes había una vieja vitrina con los vidrios rotos, en el techo arriba de la mesa un gran candelabro de cristal permanecía inmóvil y polvoriento, siguieron avanzando lentamente tratando de hacer el menor ruido posible.

En otra parte de la casa Will y Kim se habían escondido en lo que parecía ser una pequeña habitación donde en otros años habían guardado vivieres ya que había un par de latas tiradas en el piso y algunas bolsas de granos esparcidas por los estantes.

- “No debimos haber entrado aquí, no debimos, no debimos, ¡no debimos!, ¡vamos a morir oh Dios mío vamos a morir!, ¡vamos a morir!, la leyenda era cierta, ¡era verdad!, ¡Maldito Will!, ¡Todo esto es culpa tuya!, ¡Oh Dios!... ¿qué… qué ha sido ese ruido?...”  Will tenemos que salir de aquí – le susurró.

- Lo sé, lo sé – le contestó casi sin voz mientras miraba por la rendija de la puerta. En ese momento escuchó los pasos de Kevin junto con el ruido del hacha que arrastraba por el piso de madera.

- Canta… canta conmigo mi amor, canta conmigo tu traición – cantaba a capela Kevin con esa extraña voz.

Cuando Will alcanzó a ver los pies de Kevin se hizo a un lado y sujetó a Kim contra su pecho mientras le tapaba la boca sin embargo cuando la jalo hacia él pateó ligeramente uno de los estantes y la chica miró con pánico como lentamente una de las bolsas con granos se resbalaba lentamente, Kim poso su mano sobre la mano con la que Will le cubría la boca y a base de tocársela varias veces con el dedo índice el chico volvió el rostro hacia su novia la cual con el movimiento de sus ojos le indicó adonde debía mirar cuando Will observó la bolsa casi caer del estante levantó el pie con mucho cuidado y fue capaz de sostenerla sin embargo esa posición no la soportaría demasiado tiempo. A través de la rendija podía ver claramente a Kevin estar de pie a escasos metros de ellos.

- “¡Maldición lárgate, lárgate!” – pensó el chico mientras empezaba a sudar por el esfuerzo de mantener su pie en esa posición tan incómoda, estaba empezando a ceder cuando el ruido de un cristal al estrellarse contra el suelo se escuchó a lo lejos. Entonces Kevin avanzó arrastrando el hacha consigo, Will entonces soltó a su novia y esta se levantó con cuidado y sujetó la bolsa de granos, ambos soltaron un silencioso suspiro de alivio y entonces el rostro de Kim se iluminó debajo de esa vieja bolsa de granos encontró un cuchillo estaba algo oxidado pero quizás serviría de algo.

En otro lugar de la casa Nicole tomó a Kathy y la llevó rápidamente a una de la habitaciones cerrando la puerta tras de ellas, estaba segura que la copa de vidrio que Kathy tiró sin querer atraería hacia ellas a la extraña criatura que habitaba dentro de Kevin.

- Lo siento, lo siento, lo siento – dijo Kathy en su rostro se reflejaba el pánico que sentía.

- Tranquila, tranquila – le dijo Nicole mientras aseguraba la puerta – no pasa nada – le susurró – ahora tranquilízate, tranquilízate – le dijo mientras se asomaba por la cerradura de puerta.

- No saldrán de aquí – esa voz heló la sangre de las chicas, Kathy tuvo que llevarse las manos a la boca para no gritar mientras miraba aterrada hacia la puerta, sabía que detrás de la misma les esperaba la muerte. Nicole se llevó el dedo índice a los labios mientras miraba a Kathy indicándole que debía de guardar absoluto silencio.

Kevin entró en el comedor y miró todo a su alrededor con sus obscuros ojos, vio los trozos de vidrio rotos en el suelo y supo que no debían estar lejos, observó cuidadosamente a su alrededor una puerta permanecía cerrada en el costado derecho lo que significaba que debían estar ahí.

- Salgan a jugar – es escuchó la voz con un suave tintineo socarrón, a Nicole se le heló la sangre al ver por la cerradura como se acercaba hacia ellas, los músculos de Nicole se tensaron, a pesar de su habilidad como artemarcialista no estaba segura de poder ganar sin embargo lucharía hasta la muerte por Kathy.

- “No dejaré que te hagan daño Kathy” – pensó Nicole mientras observaba el paso lento de Kevin y la macabra sonrisa que esbozaba conforme se acercaba a la puerta.

Aún en esos momentos Nicole no pudo evitar recordar cómo había conocido a Kathy, fue una tarde de verano Will la invitó a una fiesta en la playa, Will la presentó ante sus amigos como su novia Nicole solo levantó la ceja y pareció no darle demasiada importancia. El cielo se estaba pintando de atardecer cuando a lo lejos entre unas rocas Nicole se percató de una pareja que discutía acaloradamente en un momento determinado el chico le propino una bofetada a la chica a la cual sujetó de los hombros y empezó a zarandear. Nicole dejo de bailar con Will quien ya estaba algo bebido y se dirigió hacia la pareja que ahora ya no se veía pues se habían movido y las rocas les cubrían.

- ¡Ya verás maldita zorra! – le espetó el chico – ¡no he gastado tanto en ti para que ahora me salgas con que no estás segura de querer acostarte conmigo!

- Scott por favor – le dijo la chica con voz llorosa.

- Agáchate de una maldita vez y abre bien esa boca puta – le dijo el chico mientras presionaba sus manos contra los hombros de la chica para obligarla a ponerse de rodillas.

- ¡No, Scott! – suplicó Kathy con ojos llorosos.

- ¿No la has escuchado? – dijo Nicole mientras aparecía por un lado de las rocas – cuando una mujer dice que no, significa NO, basura.

- ¡Cómo me has llamado zorra? – Scott soltó a su presa y la aventó a un lado lastimándose la mejilla contra una de las rocas – ¡ahora verás hija de puta!

Nicole sonrió y eso irritó al chico que se abalanzó contra ella tratando de asestarle varios golpes los cuales Nicole habilidosamente esquivó, le propinó al tipo una buena paliza dejando a Kathy perpleja al ver la habilidad con la que la chica asestaba golpes contra el chico quien ya estaba sangrando por la nariz y por la boca, una patada al estómago lo hizo doblarse y acto seguido la patada al rostro lo hizo caer al piso Nicole le puso el talón directamente sobre la garganta.

- ¿Vas a disculparte? – preguntó Nicole desde todo lo alto.

- Vete al infierno – le contestó el chico.

- Mala respuesta – le dijo Nicole propinándole un golpe que dejo inconsciente al chico – ¿estás bien? – le preguntó a la chica que yacía sentada tratando de limpiarse las lagrimas con el envés de la mano.

- Sí, estoy, estoy bien – le contestó levantando la vista y fijándola en esos azules ojos.

- Todo estará bien, tranquila – le dijo con una agradable sonrisa y le tendió la mano.

Kathy la tomó entre la suya, desde ese día en adelante formaron una bonita amistad que culminó por hacerse amor y desde entonces habían estado juntas.

- “Te protegeré siempre Kathy – pensó Nicole mientras se levantaba y se colocaba frente a Kathy de espaldas a ella y miraba atentamente a la puerta, la habitación donde estaban era una habitación cerrada, no había puertas, ni ventanas por las cuales pudieran escapar – daré mi vida por la tuya si es necesario Kathy  -  frunció el entrecejo mientras sentía a Kathy temblar ante cada golpe de hacha que Kevin desde afuera asestaba contra la puerta – mierda no tardará mucho en ceder”

Will y Kim escuchaban a lo lejos los golpes.

- Es nuestra oportunidad Will, escapemos ahora que esta entretenido con las otras.

- No podemos dejarlas – le dijo Will mientras se detenía.

- ¡Pero de que estás hablando? – le dijo mientras le miraba sin poder creérselo – ¡si no salimos de aquí vamos a morir Will!

- No voy a dejarlas Kim.

- Mierda Kevin ¿sigues enamorado de ella, verdad? – le miró con un dejo de reproche al tiempo que Will desviaba la mirada de los ojos de su novia - ¡Maldición Will eres un hijo de puta! – le golpeó el hombro con el puño cerrado para después darle la espalda.

- Si quieres buscar la salida adelante yo volveré por ellas.

- ¡Que te den!, me has oído ¡que te den! – le dijo Kim mientras se alejaba de él.

Will agarró un trozo de madera bastante grueso y se encamino de regreso, era cierto desde siempre estuvo enamorado de Nicole pero desde un inició supo que nunca tendría la oportunidad de estar con la chica que amaba, sin embargo eso no impidió que la dejara de amar, corrió por entre los pasillos y llegó hasta el comedor.

- ¡Hey tu! – le gritó – vamos a acabar de una vez por todas con esto – Kevin se giró lentamente y al ver al chico se abalanzó contra él hacha en mano. Will logró esquivar un par de golpes, le asestó un golpe en el brazo a Kevin que hizo que soltara el hacha – ¡Nicole salgan y huyan mientras yo lo distraigo! – les gritó, del otro lado de la puerta Nicole intentaba abrirla con ayuda de Kathy pues se había atorado, después de varios intentos por fin lo lograron. Al salir vieron a Kevin que sostenía a Will en un abrazo que dejaba los brazos del chico completamente inutilizados, Nicole miró en todas direcciones y pudo ver el trozo de madera que Will llevara en sus manos lo tomó y antes de que pudiera hacer nada Kim apareció y corrió directamente hacia Kevin enterrándole una y otra vez el cuchillo por la espalda.

- ¡Suéltalo!, ¡suéltalo!, ¡suéltalo! – le gritó al tiempo que Kevin caía de rodillas junto con Will a quien no soltaba, la neblina que vieran al principio empezó a manar fuera del cuerpo de Kevin.

- ¡Váyanse! – les gritó Will - ¡ahora, largo de aquí! – les gritó a las chicas mientras Nicole corría hacia Kevin y le propinaba un golpe tan fuerte en el cuello que se escuchó un crujir de huesos lo que hizo que soltara a Will, dejándole tirado a un lado.

- Vamos Will – le dijo Nicole mientras le tendía la mano, él la sujeto y se levantó, todos corrieron fuera de la habitación corrieron por entre los pasillos y por varias habitaciones parecía un laberinto puerta que cruzaban, pasillo que andaban nada tenía sentido, ni una ventana en ninguna habitación y todas las puertas irremediablemente daban lugar a otras habitaciones menos a la salida, parecía que estaban encerrados sin ninguna posibilidad de escapar.

Por fin se detuvieron en una habitación que al cerrar la puerta esta desapareció ante la atónita mirada de todos y detrás de ellos aparecieron cuatro puertas las cuales se abrieron al mismo tiempo con un chirrido antinatural. Todos se giraron al mismo tiempo, Will se saco la lámpara del bolsillo y aluzó hacia la obscuridad de cada una de las puertas. Nicole y él se miraron por un instante y asentaron con la cabeza.

- Tenemos que separarnos – dijo Will.

- Uno de esos caminos deben de dar lugar a la salida – dijo Nicole frunciendo el entrecejo.

- ¡NO! – casi gritó Kim mientras los volvía a mirar con el rostro aterrado – ¡no vamos a separarnos!

- Tenemos que hacerlo – dijo Kathy con la voz temblando – parece ser la única opción.

- ¡No! Will por favor – le suplicó Kim - ¿no vamos a hacerlo, verdad?

- Puedes quedarte aquí o seguir adelante es tu decisión.

En otro lado de la casa Kevin se había levantado se sujetó la cabeza con ambas manos y giro su rostro con fuerza pues el golpe que Nicole le asestó le había roto el cuello, sus huesos tronaron y giro la cabeza de un lado a otro, abrió los ojos, vio el hacha tirada y fue por ella. Al tomarla su entrecejo se frunció con fuerza y mientras respiraba profusamente, la extraña neblina entraba y salía de su boca, profirió un grito en verdad aterrador.

- ¡Aaaaaaaaaahhhhhhhrrrrrrrgggggggg! – el descomunal grito que escucharon a lo lejos les hizo que un escalofrío les recorriera violentamente la espina dorsal.

- ¡Mierda vámonos, vámonos ya! – ordenó Will mientras tomaba la primera puerta seguido de Kim que optó por la cuarta.

- Nicole – Kathy le miró con un dejo de aprensión en su mirada.

- Ven conmigo Kathy – le pidió Nicole – vayamos juntas.

- No – le dijo con la voz temblando – tenemos que separarnos, es necesario.

- No tienes porque hacerle caso a Will además no te dejaré sola iremos juntas pase lo que pase.

- Nicole, no, tenemos que separarnos, no te preocupes nena – le dijo Kathy acariciando suavemente el rostro de su novia – me has enseñado a defenderme bien te prometo que no moriré y tu promete lo mismo por favor.

- Pero Kathy – Nicole le miró con angustia.

- Por favor, no tenemos mucho tiempo esa cosa puede aparecerse enseguida por favor… por favor… - recargo su frente contra la de su novia y le besó suavemente los labios.

- De acuerdo pero será mejor que no mueras ¿me has oído? – le dijo mientras la sostenía del rostro y le miraba a sus marrones ojos.

- Lo he oído – dijo – te lo prometo.

- Nos encontraremos te lo juro – dijo Nicole dándole un último beso en los labios.

Cada una tomó un camino y todas las puertas se cerraron en ese instante, al entrar cada una de velas que se encontraban en los costados de las paredes se encendieron en cada pasillo a medida que avanzaban.

Cada uno de los chicos seguían por esos largos pasillos que parecían conducir a ningún lado, por fin después de mucho andar Kim salió a una habitación y sus ojos se agrandaron al reconocerla.

- ¿Qué está pasando? – se preguntó al ver la luz del sol entrar por una de las ventanas, las paredes en papel tapiz azul cielo con dibujos de nubes algodonadas, una cama individual perfectamente hecha, un juguetero en una de las paredes con varios peluches en perfecto orden – Kim camino en derredor de la habitación sin podérselo creer, se asomó por la ventana y pudo ver a su hermano menor jugando en el columpio y a su madre colgando la ropa, largas sabanas blancas – por un momento se sintió verdaderamente aturdida - ¿acaso todo eso era cierto? – todo había sido una pesadilla – giró el rostro y vio su reflejo en el espejo, volvía a ser una niña de seis años con un perfecto vestido blanco, calcetas y zapatitos blancos, Kim se llevó las manos a la cara mientras su reflejo hacia lo mismo.

En otro lado de la casa Kevin había llegado a la habitación donde los chicos se había separado y una de las puertas se abrió y Kevin esbozando una sonrisa satírica entro caminado lentamente.

- Esto no puede ser verdad ¿o sí? – se preguntó Kim mientras tomaba uno de los peluches entre sus manos un conejo que adoraba de dolor miel y precioso ojos marrones – yo te hice pedazos – susurró mientras se sentaba en la cama y miraba todo a su alrededor hasta posar la mirada nuevamente en el espejo donde su joven reflejo le miraba con tristeza. Su cuerpo se tenso cuando escuchó unos pasos acercarse lentamente a la puerta, su mirada se desvió hacia la hermosa puerta de un blanco inmaculado, no se dio cuenta pero su joven reflejo bajo de la cama y corrió hacia el espejo golpeándolo insonoramente una y otra vez mientras parecía gritar algo que simplemente Kim que miraba como hipnotizada hacia la puerta no escuchaba, la mirada  en la puerta, su corazón comenzó a latir rápidamente y sintió que la sangre del cuerpo huía hacia sus pies, la puerta se abrió…

- Hola mi pequeña – Kim reconoció a su padre y sus vidriosos ojos por el alcohol – he echado mucho de menos a mi pequeña – dijo acercándose a ella, mientras Nicole apretaba su peluche contra su pecho con fuerza – vas a darle amor a papi ¿verdad cariño? – Kim era incapaz de hablar las lagrimas cayeron por sus ojos mientras negaba con la cabeza, al tiempo que su joven reflejo golpeaba inútilmente el espejo una y otra vez. El padre de Kim se desabrochó los pantalones y sujetó las manos de Kim mientras esta inútilmente trataba de luchar contra su padre, el peluche cayó a los pies del hombre que simplemente lo piso y dejo caer su peso sobre ella recostándola sobre la cama mientras le arrancaba la ropa a tirones, un dolor agudo provocó que la chica echara hacia atrás su cabeza mientras en el espejo líneas de sangre empezaban a escurrir al tiempo que el joven reflejo de Kim seguía golpeando el espejo inútilmente embarrándose las manos de ese rojo brillante, mientras de sus ojos manaban lagrimas negras como el aceite y su joven cuerpo se iba desarrollando en el de una mujer que seguía golpeando el espejo con fuerza mientras miraba a su joven yo con la mirada fija en el techo mientras su padre seguía dentro de ella gimiendo con bestiales sonidos que taladraban sus oídos, entonces pudo gritar por fin.

- ¡¡NOOOOOOOOOOOOO!! – y todo se hizo pedazos a su alrededor la fachada de su habitación cayó pedazo a pedazo como un gran vitral y entonces ahogó un grito de terror al ver a Kevin sobre ella mirándola fijamente a los ojos mientras sentía el bestial empuje de sus caderas contra las de ella.

- ¿Qué pasa nena? – dijo la tenebrosa voz que ahora parecía un compilado de tres voces, la de Kevin, la de esa extraña mujer y la de su padre - ¿no quieres ver feliz a papi?

- ¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOO WILLLL AYUDAMEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!! – gritó al tiempo que la boca de Kevin se abría descomunalmente y esa neblina brillante se aluzaba cada vez con mayor fuerza y entraba por la boca y nariz de Kim ahogándola mientras se agitaba y sus abiertos ojos se obscurecían por completo para dar lugar a un color tan obscuro como la misma noche. el reflejo de Kim en ese espejo se hizo cenizas mientras la luz penetraba en su cuerpo.

****

Will había caminado de un lado a otro había salido de ese pasillo solo para darse de topes con tres habitaciones las cuales parecía estar recorriendo una y otra vez en círculos, abría una puerta y se veía así mismo apenas cerrando la puerta tras él, corría tratado de alcanzarse así mismo por fin se detuvo y en una de la habitaciones y miró todo en derredor era una habitación sumamente vacía y de repente algo le pareció ligeramente extraño, las paredes comenzaron a cerrarse lentamente casi imperceptiblemente, observó la luz de una de las velas que colgaba en una de las paredes y por un momento le pareció que esta se estaba acercando a él, cerró los ojos mientras sacudía la cabeza.

- Eso es solo mi imaginación – se dijo al tiempo que abría los ojos nuevamente, al hacerlo sus ojos se agrandaron, miró en derredor, ya no había puertas estaba completamente encerrado y las cuatro velas que aluzaban sujetas cada una a su respectiva pared se acercaban lentamente hacia él – no, no, esto no, necesito, necesito salir de aquí, necesito salir de aquí – las paredes lentamente se comprimían ante su atónita mirada. Entonces se miró las manos y vio las manos de un niño, no las de un hombre, cuando alzó la vista reconoció el sótano de su casa, incluso el aroma a humedad se hizo presente mientras escuchaba pasos lentos bajar las escaleras de madera, cada rechinar de tablas le hacía temblar, el venía y no podría defenderse, su hermano tenía quince años y el solo siete.

- Will, Will, Will – la voz de su hermano sonó extraña hizo que la sangre se le helara por completo – me has desobedecido y mamá me ha regañado por tu culpa – un chico joven se acercó lentamente hacia él – sabes que tengo que castigarte otra vez ¿verdad? – le sonrió irónico.

- No por favor James, no, me portaré bien lo prometo – dijo con la voz trémula mientras avanzaba hacia atrás.

- Eso dices siempre – dijo y en ese momento Will se vio dentro de una estrecha caja de madera donde apenas si podía moverse.

- Por favor, James no puedo, no puedo respirar, voy a morir, voy a morir, voy a morir, sácame, sácame de aquí, SACAMEEEEEEEEEEEEE!!!! – gritó al tiempo que abría los ojos y se miraba así mismo fuera de la caja, intentaba moverse pero no conseguía mover ni siquiera un dedo, solo era capaz de ver a su hermano sentado sobre la tapa de una estrecha caja de madera leyendo tranquilamente un comic, mientras escuchaba sus propios gritos que provenían desde dentro de la caja, a pesar de saber que estaba fuera de esa caja seguía sintiendo que no podía respirar y un terror del tamaño del mundo le inundó el pecho cuando su hermano se levantó y tomó un hacha entre sus manos se paró frente a la caja de espaldas al adulto Will que seguía fijo en su lugar sin poder siquiera moverse un ápice entonces su hermano levantó el hacha en todo lo alto al tiempo que volvía el rostro y este se convertía en el de Kim quien le guió un ojo.

- ¿Hasta cuándo aprenderás a obedecer órdenes Will? – le preguntó con esa extraña voz de ultratumba que combinaba las tres voces, la de Kim, la de esa extraña mujer y la de su hermano, Abrió los ojos de par en par cuando soltó el hacha sobre la caja y esta se partió literalmente en dos lo mismo que él quién cayó en dos partes al suelo mientras se sacudía, la imagen del sótano de vino abajo tal como había ocurrido con la imagen del cuarto de Kim, el Will que yacía en la caja empezó a convertirse en cenizas mientras un gran charco de sangre yacía bajo el cuerpo de Will quien mantenía los ojos ya sin vida sumamente abiertos y la boca ligeramente entreabierta.

****

Kathy caminaba por el largo pasillo estiró las manos a los costados de las paredes y un poco antes de salir sintió en una de las paredes algo que sus ojos no podían ver pero su mano derecha podía palpar literalmente, parecía ser el pomo de una puerta, ¿pero es que acaso sería eso posible?, giró su mano suavemente y un click se escuchó seguido del rechinar de la puerta al abrirse. La habitación era una recámara amplia, bien iluminada, todo estaba en perfecto orden sobre una cama estaba una persona sentada de espaldas a ella mirando a través de la ventana.

- ¿Quién, quién eres tu? – le preguntó Kathy sintiendo el corazón golpearle con fuerza el pecho.

Nicole había salido de ese largo pasillo y por un momento no creyó lo que estaba viendo, ¿a caso estaba afuera de la casa? Por un momento se sintió feliz al ver el obscuro bosque apenas si iluminado tenuemente con la luz de la luna se dio la vuelta con la intención de regresar por Kathy pero grande fue su sorpresa al girarse y tan solo ver más y más bosque tras ella, comenzó a correr tratando de hallar nuevamente la casa sin embargo lo único que podía mirar eran árboles por doquier, en ese momento un ruido le hizo quedarse inmóvil giró el rostro a un lado y escuchó varias pisadas entonces observó con cuidado el lugar girando sobre sí misma dándose cuenta de que ese no era el bosque al que habían entrado, cuando se dio cuenta del lugar donde se encontraba comenzó a correr sin parar el corazón le latía desesperadamente sentía que moriría ahí mismo al escuchar como varias pisadas iban tras ella, bajo un momento la vista y se detuvo de golpe al verse vestida con un vestido azul cielo se miró sus manos y se dio cuenta de lo pequeñas que eran.

- Miren chicos – esa voz le heló la sangre – un angelito vestido de azul – escuchó las risas de esas sombras que aparecían detrás de ella - ¿estás perdida pequeña?

- ¡Aléjense! – dijo con la voz temblorosa – o juro que lo pagaran caro – su voz volvía a ser la de una niña de diez años.

- Solo queremos ayudarte – dijo esa extraña voz entremezclada – serás una zorra malagradecida – y entonces sintió el tirón que le rompió la parte superior del vestido, comenzó a patear y a dar golpes sin ton ni son a diestra y siniestra, mientras escuchaba las risas que ahogaban y taladraban sus oídos.

En otra parte de la casa Kathy miraba a la mujer que se había levantado de la cama y le miraba ahora de frente.

- ¿Quién eres tú? – Preguntó Kathy con ligero temblor en su voz.

- No pensé que alguien me encontraría – dijo la anciana que brillaba con una rara luz blancazulosa, llevo tanto tiempo encerrada en esta prisión – dijo mientras se acercaba a Kathy quien retrocedió un paso.

- No te haré daño – le sonrió la afable mujer – voy a decirte quien soy – le dijo y le sonrió al tiempo que su brillosa mano la colocaba en su frente.
En ese momento Kathy pudo ver claramente a un grupo de niños vestido a la usanza de los años veintes molestar a una niña preciosa de cabellos dorados y ojos verdes, su piel era tan blanca como la leche.

- Te verás linda ahora Sue pero un día te veras tan vieja y fea como la señora Mackenzie, serás vieja y fea, serás vieja y fea, serás vieja y fea – los chicos hicieron una rueda en torno a ella mientras repetían esa frase una y otra vez en una cantaleta. Una anciana sentada en el porche de la casa giró su rostro lentamente hasta ver a la preciosa niña a la que le sonrió con su boca desdentada y pudo ver en el rostro de la chica el pavor que eso le provocó. Esa imagen se difuminó y ahora vio a la chica vestida al estilo de los años treintas mientras actuaba en un teatro al finalizar la obra todo mundo le aplaudió y ella al salir de escena lo primero que hizo fue mirarse en un espejo para ver su juvenil rostro, cuando pasaba al lado de algún actor entrado en años ella se volteaba y fingía no verle.

- Envejecer es parte de la vida Sue querida – le dijo un hombre bonachón que usaba un tupido bigote.

- No me pasara a mi – dijo la chica encerrándose en su camerino, cerró con llave e inmediatamente saco un viejo libro de pastas negras con un grabado de un pentagrama y extraños símbolos escritos en latín, la vio abrir el libro mientras se sentaba frente a su gran espejo un gato color pardillo se echo sobre las piernas de la mujer que miraba su rostro al tiempo que recitaba una verso en latín el espejo se volvió de un raro negro que cubría absolutamente toda la superficie del mismo a excepción de la silueta donde Sue se reflejaba, tomó una daga y al terminar el rezo sostuvo al gato con fuerza y le corto el cuello de un solo tajo el gato se retorció entre sus manos con fuerza mientras sentía como la vida se le iba, vació la sangre del animal en una copa y bebió la sangre para después embarrarse el resto en el rostro – Joven… – dijo mientras una descomunal sonrisa aparecía reflejada en el espejo y su mueca se descomponía en una máscara de brutal demencia – …para siempre.

La escena se desvaneció y entonces reconoció los pasillos por donde habían pasado estaban cubiertos de sangre y había cuerpos en los alrededores, Sue terminaba de asesinar una mujer a la que no dejaba de dar golpes con una hacha por la espalda aún cuando ya estaba muerta. Formo con los cuerpos un gran pentagrama en una habitación descomunalmente grande y se colocó en medio empezó a recitar en latín mientras miraba en derredor su obra, la sangre de los cuerpos manó lentamente hacia ella bañándola por completo y entonces al estar cubierta por entero empezó a reírse con una risa histérica mientras su rostro demencial parecía perder todo vestigio de cordura. Después de eso vio a una mujer vieja encerrada en ese cuarto sin poder salir, se sentó a la orilla de la cama y fijo su vista en la ventana.

Kathy se sintió ligeramente mareada cuando esa mujer le soltó, le miró directamente a sus ojos y solo asentó con la cabeza mientras salían de esa habitación.

- ¡¡¡¡DEJENMEEEEEEEEE BASTARDOS!!!! – gritó Nicole mientras trataba de soltarse de los amarres que la mantenían sujetas a un árbol mientras observaba a su joven yo, ser atacada por cada una de esas sombras sin rostro, podía sentir el su propio cuerpo el toque de las manos de esos sujetos y el dolor que le causaban – miró con ojos llorosos a su joven yo que le miró por un momento con el rostro bañando en llanto – No fue tu culpa – dijo casi en un susurró – no había manera de evitarlo… no era lo suficientemente fuerte – dijo con tristeza – Te Quiero – le dijo a su joven yo quien le sonrió suavemente cuando el líder de la pandilla sintió un dolor agudo que le hizo volver el rostro con violencia para mirar a la adulta Nicole.

- ¡¡¡¡Siente el miedo!!!! – le gritó con esa extraña entremezcla – ¡¡¡¡siente el pavor!!!!

- No – dijo Nicole al tiempo que negaba con la cabeza – Todo alrededor de ella se vino abajo tal como había pasado con sus anteriores amigos. Estaban en una habitación enorme, había un pentagrama dibujado en el sueño hecho a base de esqueletos, Nicole ahora se encontraba de rodillas en el piso, levantó el rostro y miró a Kim acercarse a ella con el hacha en la mano.

- Vas a morir – le dijo con esa voz de ultratumba.

- Si lo hago – le dijo frunciendo el entrecejo – voy a morir sin miedo, en ese momento Kim se detuvo e hizo un gesto como si un dolor le hubiera atravesado el cuerpo.

- ¡¡¡Entonces muere!!!! – le gritó mientras corría hacia ella con el hacha en todo lo alto.

- ¡¡¡¡DETENTEEEEEEEEE!!!! – ese grito le hizo volver el rostro y entonces una luz intensa le cegó.

- ¡¡¡¡NOOOO, NOOOOOO, NOOOOOOOO, Yo Te Mate, YO TE EXTERMINEEEEEEEEEEEEE!!! – gritó Kim mientras una neblina blanca brillante salía de su cuerpo, dejando el cuerpo de la chica tirado en el suelo, Nicole se acercó a Kim y le tomo el pulso en el cuello pero no pudo hallarlo. Kathy corrió hacia Nicole y la abrazo.

- Amor – le dijo mientras ambas se ponían en pie. Los dos espíritus estaban la una frente a la otra, un fuerte viento comenzó a soplar dentro de la casa agitando todo a su paso, pequeñas descargas eléctricas rodeaban el cuarto cayendo peligrosamente dentro del pentagrama

- ¡Abscedere del vallis de los mortuus aut concedo! – gritó la anciana y entonces Nicole y Kathy fueron arrastradas fuera de la casa cayendo ambas sobre el sendero por el cual habían llegado.

- Se levantaron y corrieron sendero abajo tan rápido como pudieron, al llegar a la carretera un auto patrulla estaba detenido tomando las placas del vehículo que se encontraba en la zanja.

- ¡Oficial! – grito Nicole – el joven oficial volvió el rostro y vio a las chicas las cuales se veían en no muy buenas condiciones.

- Pero que… - dijo orinándose en los pantalones al ver a lo lejos entre los arboles como una gran explosión de luz blanca se elevaba al cielo junto con cientos de luces extrañas y un grito desgarrador que le contrajo el corazón de pánico – ¡larguémonos , larguemos de aquí ahora! – gritó el chico mientras se subía a toda prisa a la patrulla seguido de las chicas, arrancó el vehículo a toda velocidad, Nicole y Kathy estaban abrazadas en el asiento trasero mientras el chico seguía negando con la cabeza mientras mantenía los ojos muy abiertos en el camino – ustedes… ustedes vieron eso ¿verdad? – preguntó sin mirarlas.

- Sí – dijeron al unísono.

- Entonces El verso de la leyenda era cierta.

- ¿El verso de la Leyenda? – preguntó Kathy.

- Cuidado viajeros extraviados – recitó el chico – cuando hayan perdido su paso, en el bosque encontraran una casa que habitar, pero solo los que estén dispuestos a perder su alma serán bienvenidos a entrar… cuando mires la luz frente de ti, cuídate de no gritar ó un extraño ocupará lo que antes era tu hogar, de los miedos se alimentara y de tus peores pesadillas la dama cantante vivirá. Adelante viajero perdido entra si tienes valor pero comprende que una vez dentro solo te esperará el terror.

- Si lo hubiéramos escuchado así desde un inició nunca hubiéramos puesto un pie dentro de esa casa.

- Es un verso muy viejo como de los años cuarentas – dijo el chico sin quitar la vista de la carretera.

- No lo dudamos – dijo Nicole mientras echaba la cabeza hacia atrás.

Se quedaron en silencio cada uno meditando en lo que habían visto, escuchado y sentido, hasta que por fin a lo lejos las chicas miraron las luces de un pequeño poblado. El joven oficial las dejo en un hotel de paso, las chicas se quedaron mirando el interior de la habitación antes de entrar.

- ¿No te apetece dormir bajo la luz de las estrellas? – preguntó Kathy mientras miraba a Nicole.

- Sí, la verdad es que no me apetece dormir en ninguna habitación por lo menos en un muy buen rato.

- Vi una tienda de deportes no lejos de aquí amor– dijo Kathy mientras tomaba de la mano a Nicole y le acariciaba el rostro con su mano – podríamos ir y ver si tienen a la venta tiendas de campaña – le miró intensamente agradecida por no haberla perdido.

- Esa me parece una muy buena idea, Te Amo Kathy – Nicole le sonrió y la atrajo a su cuerpo abrazándola por completo, le besó larga y profundamente, mientras el cielo comenzaba a clarear.

Y en ese besó se entregaron por completo, seguras de que permanecerían juntas para siempre mientras sentían suavemente el tibio calor del sol acariciar su piel y sus rostros. Una nueva mañana llegaba y ellas agradecían estar vivas para poder admirarla.

FIN

7 comentarios:

  1. WOW muy bueno es la primera ves q leo un fanfics asi... KACHI

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  2. Me ha gustado mucho o más bien debería decir que me ha aterrado muchísimo XD. No se si podré dormir ahora. Sigue así Sheila que cualquier género se te da de miedo y nunca mejor dicho ;)

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  3. Me ha encantado el fic y me dio bastante miedo al principio pero esta excelente.
    Como dijo Clara no se si podre dormir ahora.
    Escribes muy bien Sheila y espero que siempres sigas así
    Besos

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  4. te digo que me gusto mucho esta historia,.. nos has demostrado que sin importar el genero que sea, eres fabulosa,.. en serio que lo de la señora mayor no me lo esperaba,.. eres genial!! pues que decir de la manera en que relatas,.. me fascinó como describiste a kim,.. y lo que le sucedio en el cuarto fue,. wow,.. simplemente fue la mejooor,.. como describias su sufrimiento, sus temores, en verdad felicitaciones,.. mi lectura preferida es la triste, pero triste casi agonia,.. y con lo que escribiste quede satisfecha,.. como te dije alguna vez,.. eres grande,.. =D
    bueno,.. espero estes bien, y sigas escribiendo tus increibles historias,.. me tienes vuelta loca con cada historia que escribes,.. cada una es mejor que la otra,..
    bueno,.. con mis mejores deseos para ti,..me despido,..
    bye ila!! (puedo decirte ila?? todos te llaman shei) xDD!!
    .♥♥♥.¡¡Lui Chick!! .♥♥♥.

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  5. hola sheila, me encanto este fic, la verdad es la primera vez que leo uno de este genero, me encanto, te pone en un hilo desde el principo y la forma en que se desarrolla cada personaje fue mu bueno, ya queda claro que eres una genio en todo lo que escribes. felicidades.

    bombom7805

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  6. Querida Shey cada día me sorprendes más, no me esperaba que también escribieras terror a sido algo muy pero muy interesante y como siempre esa forma que tienes para describir cada situación por la que pasa cada personaje es maravillosa.

    Te mando muchos besos y abrazos.

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  7. wooo, tu has logrado juntar los dos generos que mas me gustan, el yuri y el miedo, y la verdad no podria haber quedado mejor.
    me gusto mucho la leyenda, me recordo a una pelicula de terror que vi hace tiempo y tambien me gusta mucho la forma en que escribes, hasta ahora todos tus relatos me han gustado facinado, ojala y sigas escribiendo tus maravillosas historias.
    un cordial saludo, y me despido.

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