domingo, 21 de noviembre de 2010

ENTRE LA RESPONSABILIDAD Y EL AMOR ¿POR QUE CUESTA TANTO DECIR TE AMO? Final (Shizuru x Natsuki)

Hola mis amadisimas y amadisimos seguidores pues bien les dejo por finnnnnn el final del fanfic Entre la Responsabilidad y el Amor!!! xDDDDD Vaya que si me llevó tiempo continuarlo pero comprenderan que apenas me llegó la inspiración para escribir el final. xDDDDDDDDDDDD

Dedicado a todas mis seguidor@s!!!!!!!!

Espero que les Guste!!!! Les Amo a Tod@s!!!!!!!



Natsuki se removió entre sueños una vez más soñaba con su eterna pesadilla:

El escenario estaba listo la directora y los ocho representantes de la junta se hallaban sentados dentro de un enorme vehículo blindado dentro del cual a través de una gran pantalla veían a las dos contrincantes que se hallaban a unos kilómetros de distancia el espacio abierto era monitoreado por cámaras especiales que volarían siguiendo los patrones de movimiento de las Maisters quienes se miraban mutuamente de forma seria, Shizuru en un momento determinado cerró los ojos y sonrió tranquila tras unos breves momentos volvió a abrir los ojos y levantando la vista sin perder la sonrisa de su rostro se cruzó de brazos y frunciendo el entrecejo miró a Natsuki mientras su sonrisa se ensanchaba. Natsuki por su parte se notaba ligeramente nerviosa abría y cerraba ambas manos mientras miraba retadoramente a Shizuru, tenía la ligera esperanza de poder derrotarla simplemente tendría que ser muy fría y precisa al momento de atacar cualquier error le valdría perder.

La directora miraba el gesto de seguridad y confianza reflejado en el rostro de Shizuru y sonrió tranquila sabía que esa batalla la tenía ganada. Los ocho representantes miraban expectantes la pantalla esperando el momento en que la directora diera la señal para iniciar la pelea. La directora habló y su voz se escuchó por todo el campo de batalla, repitió las reglas a seguir y tras una breve presentación dio inicio a la batalla.

Natsuki se lanzó varios metros hacia atrás y se puso en posición de guardia mientras que Shizuru volvió a cerrar los ojos al tiempo que se mantenía de brazos cruzados, Natsuki apretó los dientes mientras fruncía el entrecejo apretó las manos formando puños.

- “Si no vas a atacarme entonces lo haré yo” - pensó al tiempo que se abalanzaba directamente a ella lanzando varios golpes los cuales Shizuru esquivó sin ninguna dificultad manteniendo sus brazos cruzados y los ojos cerrados mientras la sonrisa no desaparecía de su rostro – “¡Maldición Shizuru deja de jugar conmigo y pelea en serio!”

Como si Shizuru hubiera escuchado su pensamiento abrió los ojos y esos escarlata se fijaron fijamente en sus verdes ojos, Natsuki lanzó un golpe el cual Shizuru desvió con su brazo y golpeó con fuerza el estómago de la pelíazul quien salió disparada a gran velocidad chocando bruscamente contra una roca que se deshizo a sus espaldas, Natsuki comenzó a caer ante la impasible mirada de Shizuru quien se volvió a cruzar de brazos mientras miraba el caer de la peli azul.

- “Levanta” – pensó Shizuru, justo en ese momento Natsuki se elevó nuevamente y a una velocidad inusitada arremetió de nueva cuenta contra Shizuru, la velocidad y la fuerza de los golpes era tales que ni las cámaras podían captar los rápidos movimientos de las dos Otomes sin embargo en un momento determinado Natsuki fue lanzada de nueva cuenta por los aires golpeando fuertemente contra una roca que se partió a la mitad esta vez Natsuki se recuperó más rápido y se lanzó nuevamente contra Shizuru quien en esta ocasión se dedicó a esquivar los golpes que Natsuki le diera – “lo siento Natsuki no puedo dejarte ganar, esa responsabilidad debe de caer sobre mis hombros y no sobre los tuyos” – pensó y en ese momento Shizuru desvió un par de golpes con sus brazos y soltado un par de golpes directo al rostro de Natsuki le remató con una patada que la lanzó en picada al suelo si embargo a un par de metros antes de caer se elevó nuevamente y esta vez en su mirada se vislumbró ese destello de quien desea ganar a toda costa, Shizuru frunció en entrecejo se colocó en posición de guardia y esquivando dos golpes directos a su rostro tomo la mano de Natsuki y apoyándose en su espalda la lanzó lejos de ella, Natsuki se detuvo en el aire y convocó su Howling Silver Wolf, Shizuru al ver eso sonrió sutilmente mientras fruncía ligeramente el entrecejo – “no te servirá de nada Natsuki conozco a la perfección todas tus técnicas, ni siquiera necesito convocar mi arma”.

- “Tengo solo una oportunidad, Shizuru es muy fuerte, maldición no he podido asestarle ni siquiera un golpe, ¡ni uno!” – apretó la mandíbula con fuerza mientras apuntaba directamente a la encantadora Amatista.

Mientras tanto dentro del vehículo blindado la sonrisa de la directora denotaba el gusto que mostraba al ver a su favorita entera a diferencia de Natsuki que cuyos golpes se notaban ligeramente lo mismo que su vestimenta ligeramente rasgada. Se levantó de su asiento y ordenó.

- Activen armas de ofensiva

- Armas de ofensiva activadas – se escuchó una voz mientras la directora sonreía sutilmente.

- “Es hora de la verdad” – pensó mientras se recargaba de lleno en su asiento.

Shizuru abrió enormemente los ojos al tiempo que Natsuki abría fuego contra ella, con una velocidad inusitada esquivó el rayo que iba dirigido directamente a ella. Paso rápidamente a un lado de Natsuki dejando a esta perpleja y detrás de ella escuchó una explosión que la sacudió con fuerza al volver el rostro pudo apreciar que Shizuru estaba destruyendo varios misiles que parecían venir de todos lados.

- ¡Natsuki! – le gritó – ¡nuestra prioridad ahora es proteger el vehículo blindado! – le dijo mientras un par de misiles se dirigían peligrosamente hacia el vehículo, Natsuki los destruyó con un disparo de su arma y se dirigió hacia el área donde el vehículo se encontraba, todos los presentes miraban atentamente como las dos Otomes destruían la serie de misiles que iban dirigidos a ellos.

- Mai, Nao prepárense a atacar – ordenó la Directora a través de un intercomunicador.

- Listas y esperando la orden – respondieron al unisonó.

- Ahora – ordenó la directora.

Tras destruir un misil Shizuru se vio envuelta en un aro de fuego.

- No saldrás fácilmente de esta Shizuru-Onee-sama – dijo Mai mirándola desde todo lo alto.

- Ara, Ara Mai-san ¿no te han enseñado que jugar con fuego es peligroso? – Shizuru sonrió mientras blandía su Naginata de doble hoja recogiendo con ella el fuego que la rodeaba tan rápidamente que cuando Mai se dio cuenta estaba sujeta al arma de Shizuru sin poder moverse ni un poco. Con un fuerte tirón Shizuru la mando lejos y Mai fue a golpear con estrepito contra una roca la cual se hizo pedazos tras su espalda, cuando Shizuru volvió el rostro miró a Natsuki peleando con Nao – frunció el entrecejo mientras volaba en dirección de ellas sin embargo…

- ¡Aún no terminamos Shizuru-Onee-sama! – gritó Mai a lo lejos, se limpió la sangre que manaba de su mejilla con el envés de la mano tras haber recibido un leve corte con la hoja de la Naginata – ¡tendré el honor de derrotar a la poderosa Amatista! – Mai entró en su círculo de fuego y adquirió una velocidad impresionante, iba en un peligroso zigzag que Shizuru siguió con el movimiento de sus ojos.

- Demasiado predecible Mai-san – susurró – debes de hacer algo con el rastro que dejas tras de ti sonrió sutilmente mientras volaba rumbo a ella.

- “Ya es mía” – pensó Mai sin embargo fue detenida bruscamente por el golpe en el estómago que le propino Shizuru lanzándola lejos de ella, acto seguido fue sujeta nuevamente por la Naginata y fue arrojada con violencia al suelo donde cayó con gran estrepito formando una gran nube de polvo.

- “Natsuki”- pensó Shizuru al tiempo que destruía dos misiles más y volaba en dirección de Nao la cual al ver a Shizuru dio paso en retirada.

- “No estoy tan demente como para atacar a Shizuru-Onee-sama… hummm, mi querida Natsuki Onee-sama tenía tantas ganas de vencerte ya será en otra ocasión”

Shizuru eliminó los últimos tres misiles que se dirigían hacia ellas y de nueva cuenta quedaron ambas frente a frente.

- Natsuki

- Shizuru – Natsuki frunció el entrecejo.

En ese momento lo impensable sucedió los rebeldes comenzaron a atacar Shizuru se dio la vuelta y esquivó el ataque de dos Androides. Por su parte Natsuki derrotó a otros dos, diferentes rayos cruzaron el cielo y uno de ellos impacto contra el vehículo blindado.

- Natsuki fue a cubrir el vehículo blindado estaba de espaldas cuando escuchó el grito de Mai que le advertía del peligro se volvió rápidamente al tiempo que invocaba su Howling Silver Wolf y disparó… abrió enormemente los ojos al ver que Shizuru caía en picada al haber sido alcanzada por el rayo que impactó frente a ella proveniente de los rebeldes y por el impacto del Howling Silver Wolf a sus espaldas.

- ¡Shizuruuuuuuuuu! – su propio grito le despertó estaba sudando y temblaba levemente se llevo la mano a la cara mientras un par de lagrimas surcaban su rostro – soy de lo peor – susurró.

****

Para cuando Shizuru abrió los ojos se encontraba en la enfermería de la academia recordó vagamente lo acontecido y se sentó de golpe al recordar que Natsuki se había quedado en medio de la batalla.

- Tranquila – le dijo Reiko una chica de cabello rubio y lentes que era la ayudante de la doctora – Shizuru-Onee-sama, si te incorporas de esa manera te marearas – le ayudó a recostarse nuevamente – me alegra que hayas despertado llevas dos días inconsciente ¿sabes?

- Natsuki…

- Oh, ella esta bien – le dijo Reiko – la próxima semana se anunciara su nuevo cargo.

- Lo consiguió ¿eh? – susurró suavemente y sonrió de forma cansina – ¿ha venido a verme?

- Hummm no – dijo Reiko.

- Ah – Shizuru cerró los ojos mientras sentía el pecho oprimírsele de tristeza.

****

Shizuru llegó al mausoleo observó el plenilunio y suspiró con fuerza, a su mente regresó el día en que Natsuki fue presentada como la nueva directora de Garderobe. Shizuru la observaba desde la oficina de la Antigua Directora, fue una presentación breve, Natsuki se veía perfecta en su nuevo traje, desprendía un aura de madurez y solemnidad que le hizo darse cuenta que su pequeña Natsuki había crecido. Veinte minutos después Natsuki entro acompañada de la ex directora, el rostro adusto de la mujer que precedía a Natsuki no le sorprendió en absoluto.

- Se ha decidido – dijo la ex directora sentándose por última vez tras su escritorio – que Shizuru Viola será enviada a defender la frontera sur del Reino de Windbloom – los ojos de Natsuki se abrieron grandemente – no volverá a Garderobe a menos que su presencia sea absolutamente necesaria ¿ha quedado claro Shizuru Viola?

- Entendido – respondió Shizuru, su voz no mostraba ni un dejo de vacilación.

- Esta será su nueva oficina Natsuki Kruger siga haciendo de Garderobe un lugar digno y mantenga el nombre de la escuela en alto.

- Lo haré – dijo seria aunque por dentro se sentía indigna de ese cargo.

- Shizuru Viola prepare todo partirá esta misma Noche.

- Como usted ordene.

- Puede retirarse

- “¿Se irá esta misma noche… Shizuru…?” – pensó con angustia sin embargo no podía permitirse que sus emociones salieran a flote sea como sea ahora debía ser más fuerte que nunca.

****

Shizuru regresó de sus recuerdos y bajó las escaleras del mausoleo, al llegar a los jardines el aroma de las rosas recién trasplantadas le envolvió sutilmente, se sentó en una banca cerca de una fuente y cerró los ojos mientras rememoraba los años lejos de Natsuki.

- Te deseo suerte en tu viaje Shizuru – le dijo Natsuki parcamente.

- Gracias, felicidades por tu nuevo cargo – le sonrió afable.

- Iré… iré a supervisarte algunas veces – dijo Natsuki – voy a…

- Directora – la voz de una chica desvió su atención – se le necesita en el mausoleo.
 
- Sí, gracias en seguida iré – se giró para ver de nuevo a Shizuru – tengo que…

- Lo sé – le dijo Shizuru – buena suerte Natsuki.

- Sí, gracias… Shizuru yo… me tengo que ir.

- Sí… entiendo – Shizuru miró las espaldas de Natsuki mientras esta se alejaba aún no se había ido y ya la extrañaba… ni siquiera en los días posteriores a su recuperación Natsuki había ido a verla y eso le había sentado fatal y ahora se iba por quien sabe cuánto tiempo y ni siquiera era merecedora de un abrazo ó por lo menos un simple apretón de manos.

Durante todo el tiempo que Shizuru estuvo resguardando la frontera sur únicamente Natsuki fue a visitarla en una ocasión y pesé a todas sus tácticas para seducirla Natsuki simplemente se negó rotundamente a intimar de alguna forma con ella Somos Maisters Shizuru tenemos cosas más importantes en las que pensar, nuestra responsabilidad es velar por la seguridad del Reino de Windbloom y Garderobe”

Esa palabra la tenía hasta el cansancio, responsabilidad, responsabilidad para la academia, para el reino, para la princesa, para todo, para absolutamente todo pero ¿y para ella?... para Natsuki pareciera que Shizuru paso a un segundo y hasta un tercer o cuarto plano. La única cosa que tenía efecto en Natsuki eran los celos que la peliazul no podía evitar cada vez que veía a Shizuru coquetear con alguna  que otra chica. Y eso era el único consuelo que le quedaba a la ojirubí sea como sea eso era un indicativo de que Natsuki sentía algo por ella aunque fuera mínimo, sin embargo aún estaba esa reticencia de parte de Natsuki, no podía ser abrazada, ni acariciada… era torturante tenerle tan cerca y a la vez tan lejos. Y sin embargo ella seguía ahí, se levantó de la banca y se encaminó directamente a la oficina de Natsuki; ella sabía bien que todo había cambiado desde el día en que fue derrotada, pues bien si ese era el problema la retaría una vez más y tomaría lo que por derecho le correspondía es decir NATSUKI.

Natsuki por su parte rememoraba en su oficina el momento justo en que jalo el gatillo, la culpa le atormentaba sabía que pudo haberlo evitado, lo sabía bien… la había visto… la había visto un segundo antes de disparar… y sin embargo jalo el gatillo… ella sabía que era la única posibilidad de derrotarla… había hecho trampa… y esa culpa la había alejado de la persona que más amaba en este mundo… no podía confesar su pecado… por esa razón no podía decirle esa palabra que Shizuru tanto anhelaba escuchar de sus labios, en un principio fue porque no se sentía a la altura de Shizuru pero pensó que al tener un puesto tan importante como era la dirección de la Academia le haría escalar un peldaño para poder ser digna de la Otome más poderosa… pero después de eso… ¿qué le había quedado?... era la directora… pero estaba ahora más lejos de lo que nunca estuvo de Shizuru. Inclusive aunque compartían el mismo lecho Natsuki siempre pretextaba estar exhausta y con ello le daba la espalda a la ojirubí. Se levantó del sofá enjugándose las lagrimas con el envés de su mano y se encamino al ventanal miró su reflejo y frunció el entrecejo.

- Eres un fraude Natsuki Kruger – susurró para si misma.

La puerta se abrió y Natsuki se volvió para ver a la encantadora amatista entrar con paso firme y decidido, su ceño fruncido preocupo por un momento a Natsuki.

- Shizuru…

- Natsuki Kruger he venido a desafiarte tenemos un duelo pendiente – detuvo su paso a unos metros de distancia.

- Pero… esto… yo…

- No es una petición Natsuki – le dijo seriamente – esta vez usare todo mi potencial.

- Shizu…ru – musitó Natsuki al tiempo que miraba en esos ojos la firme determinación que parecía indicar que no aceptaría un no por respuesta.

Natsuki se quedo unos momentos en silencio, mirando esos ojos rojos escarlata, ese fuego que le consumía cada vez que los miraba… el desafío había sido lanzado… era hora de enfrentarse a lo que siempre temió… verse descubierta… saberse culpable… era hora de confesar…

- Shi…zu…ru… - de sus ojos se desprendieron sendas lágrimas que por un momento confundieron a la dueña de ese nombre.

- ¿Natsuki…? - Shizuru se acercó a ella pero Natsuki la rechazó con la mano.

- No… – le dijo al tiempo que negaba con la cabeza – no me toques…- Shizuru bajo su mano y la apretó formando un puño, iba a decir algo pero…
- Soy un fraude – soltó de golpe Natsuki, en su rostro se reflejo un mudo gesto de dolor que conmovió el alma de Shizuru.

- Natsuki…

- Lo lamento tanto Shizuru… lo lamento tanto… por mi culpa, por mi culpa casi mueres – las lagrimas escapaban de sus ojos en senda huida por sus sonrojadas mejillas, su rostro denotaba toda la culpabilidad que venía cargando desde hacia todos esos años.

- Natsuki ¿qué estás diciendo? – Shizuru estiró la mano y quiso tocarle el rostro.

- No… - Natsuki volvió el rostro a un lado y sin mirarla le habló – no soy digna de ti… no merezco que me toques siquiera… casi hago que te maten.

- Natsuki – Shizuru le tomó sorpresivamente de la mano y la llevó a rastras fuera de su oficina y tras invocar su materialización la llevó de nueva cuenta al mismo sitio que fuera su campo de batalla en aquel entonces – si quieres disculparte apropiadamente – le dijo Shizuru seriamente pelearas conmigo, las reglas serán las mismas y no tendré vacilación al momento de atacarte, si yo gano vas a quedarte callada y me dejarás hablar ¿entendido? – preguntó Shizuru con tal autoridad que Natsuki solo asintió sin decir una palabra.

Estaban frente a frente la luna llena iluminaba el desierto con tonos semi-azulosos.

- ¿Estas lista? – preguntó Shizuru colocándose en posición de guardia muy diferente a la primera vez, Natsuki se puso en posición de ataque y asintió con la cabeza - ¡empecemos! – gritó Shizuru y se abalanzo contra ella.

Natsuki a duras penas lograba esquivar los golpes de Shizuru, fue arrojada de nueva cuenta por la poderosa Amatista por los aires y se detuvo al golpear contra una roca que se hizo añicos tras sus espaldas, al tiempo que caía fue sujetada por la Naginata y lanzada hacia arriba a una gran velocidad, Natsuki solo tuvo tiempo de cruzar los brazos para bloquear la patada que Shizuru le lanzase la cual la impulso en rauda caída hacia el suelo, Natsuki pudo frenar su caída y convoco su arma disparó un par de veces contra Shizuru pero esta la esquivó con facilidad, la velocidad que adquirieron sus golpes fue tal que solo se veían destellos de luz cada vez que sus fuerzas chocaban la una contra la otra, por fin Shizuru golpeó con tal violencia a Natsuki que esta fue a caer con estrépito al suelo levantando consigo una enorme nube de polvo, Shizuru descendió lentamente hacia ella su rostro dolido y preocupado había perdido su encantadora sonrisa. Camino lentamente hacia Natsuki quien sujetándose el estómago con una mano y apoyada en el suelo con la otra tosía con dificultad mientras trataba de recuperar el aliento.

- Natsuki – susurró suavemente, Shizuru se arrodilló ante ella y sin darle tiempo a nada la jaló hacia su pecho y la abrazó con fuerza – Natsuki – repitió su nombre como si de un ruego se tratara – fue mi culpa – le susurró – en mi afán por protegerte me interpuse en tu camino porque me negaba a creer que habías crecido y que podías cuidarte a ti misma sin la necesidad de mi ayuda, si hubiera confiado más en ti hubiera dejado que bloquearas ese rayo con tu arma aún si no hubiera sido lo suficientemente fuerte como para desviarlo – Natsuki abrió grandemente los ojos – no eres un fraude Natsuki, eres digna del cargo que ostentas, has hecho un buen trabajo Natsuki... mejor que el que yo misma hubiera hecho porque yo por Natsuki… por protegerla… yo – le separó suavemente de su abrazo y le miró a los ojos – yo dejaría que el mundo entero se destruyera sin con ello pudiera salvarte… - sus ojos se anegaron en lagrimas – para mí tu siempre serás lo más importante en este mundo, solo tu Natsuki, únicamente tu. Así que no tienes porque sentirte culpable, ni indigna de tu cargo, por el contrario eres la persona correcta para ostentar ese titulo, ya que tu responsabilidad es más grande y tus prioridades son las que se esperaban para cubrir este puesto.

- Shi…zu…ru – los ojos de Natsuki se anegaron en llanto y brotó cayendo por sus mejillas mientras su rostro adquiría un gesto de dolor – ¡Bakaaaa! – le gritó al tiempo que le golpeaba el hombro con el puño cerrado – no digas estupideces, mi prioridad eres tu, solo tu, únicamente tu porque sin ti, sin tu presencia, si tu no estuvieras aquí conmigo el mundo simplemente me importaría nada, si defiendo este mundo es porque tu vives en él, porque estas a mi lado, lamento tanto mi egoísmo, lamento tanto haberte dejado abandonada tanto tiempo, lamento tanto mi cobardía, ¡Shizuru, Shizuru, Shizuruuuuuu! – se abrazó de nueva cuenta a ella y lloró con amargura entre los brazos de la mujer que más amaba en este mundo – Te… Te… Amo… Te Amo… Shizuru… Te Amo tanto… Amor… Amor…

- Natsuki – musitó suavemente Shizuru mientras la abrazaba más a su pecho, y de sus ojos se desprendían lagrimas de felicidad – Natsuki soy tan feliz – susurró hundiendo su rostro entre esa azulada cabellera – tan feliz…

Natsuki y Shizuru estaban en su recámara, sobre la cama de rodillas la una frente a la otra, Natsuki acarició el rostro de Shizuru con suavidad y acercó su rostro al de ella depositando un suave beso en sus labios, Shizuru dejó caer el peso de su cuerpo sobre el de ella dejándola recostada de espaldas sobre las sábanas, le miró profundamente y Natsuki se dejó arrastrar por esa deslumbrante mirada Shizuru le besó intensamente deslizó sus manos sobre la piel desnuda de la chica que yacía bajo de ella, Natsuki se perdió en cada caricia, en cada beso que era depositado sobre su tersa piel, se dio cuenta de la necesidad que sentía por Shizuru, el hambre que sentía por ella, la necesidad de tenerla así, su cuerpo unido, el calor de su piel combinándose con el suyo, sintió deshacerse en miles de sensaciones cuando Shizuru se hundió en el mar de su entrepierna, cada caricia, cada roce de su lengua en sus sitios más sensibles le hicieron sentir la misma sensación que cuando Shizuru la tomó por primera vez…

- “¿Shizuru recuerdas nuestra primera vez?” – pensó Natsuki mientras temblaba al presionar la cabeza de Shizuru más contra su sexo – “había pasado casi un año desde que me hiciste tu Oheya-gakkari… aaaaahhh Shizuru pareciera que fue ayer… cuando……”

****

Natsuki había terminado de arreglar la habitación de Shizuru quien se encontraba sentada leyendo un libro en su escritorio.

- Shizuru Onee-sama he terminado con mis labores del día – dijo Natsuki, Shizuru cerró el libro que estaba leyendo y se levantó de la silla.

- Gracias por tu ayuda Natsuki – le sonrió y se acercó a ella las mejillas de Natsuki se pintaron en un intenso color carmín cuando Shizuru le besó sutilmente en la mejilla – por el día de hoy es todo – le dijo Shizuru acariciando su peliazulada cabellera – puedes retirarte.

- ¿No entrenarás conmigo hoy? – preguntó Natsuki ligeramente extrañada.

- Lo lamento Natsuki tengo una cita el día de hoy.

- ¿Una… cita?

- Perdona Natsuki – Shizuru le sonrió sutilmente – sé que no te gusta esta parte de mí así que no te diré nada más, puedes irte, mañana podremos entrenar juntas.

- S…sí… - Natsuki tragó saliva antes de salir de la habitación, se mordió el labio inferior tras salir y cerrar la puerta, un molesto sentimiento le invadió por completo, se sintió de malas mientras caminaba por el pasillo en ese momento una joven coral paso junto a ella, era muy guapa, sus mejillas estaban ligeramente tintas en carmín y mantenía una sutil sonrisa, su rostro conservaba una expresión de dulce timidez, su cabello negro ligeramente largo y sus avellanas ojos le daban la apariencia de ser una dulce e inocente chica, Natsuki se quedo de pie observando a la chica que se detuvo frente a la puerta de Shizuru y tocó sutilmente un par de veces, la puerta se abrió y Shizuru apareció, con esa sonrisa, con esa dulce y amable sonrisa que Natsuki pensó siempre sería solo suya, la mirada de la chica radiaba de felicidad Shizuru le acarició el rostro y Natsuki apretó la mandíbula con fuerza mientras sus manos formaban puños, se retiró a paso airado cuando Shizuru invitó a pasar a la chica y cerró la puerta tras ellas. Al llegar a su habitación cerró la puerta de un portazo, Mai le miró ir directamente a la cama y tirarse de bruces mientras escondía el rostro entre la almohada.

- ¿Sucede algo Natsuki? – preguntó Mai al tiempo que se levantaba de la silla.

- Nada que sea de tu incumbencia – le espetó sin mirarla, a pesar de querer retener el llanto este manó de sus ojos escurriendo por sus mejillas.

- ¿Shizuru Onee-sama ha tenido otra vez una cita?

- ¿Qué te importa? – dijo Natsuki tratando de controlar el enfado que su voz marcaba.

- A mí realmente no me importa nada… sin embargo – se sentó a un costado de la cama y acarició el cabello de Natsuki quien se hizo a un lado para desprenderse de la caricia que Mai le prodigara – a ti parece importarte demasiado.

- ¡Eso no es verdad! – le dijo incorporándose de golpe para mirarla - ¡ella… ella puede hacer lo que se le pegue en gana! ¡no me importa si le gusta hacer el tonto con esas tipas!

- Si es así Natsuki ¿por qué estas llorando?

- No, no estoy llorando – le dijo mientras una mueca de dolor cruzaba su rostro.

- Natsuki… - Mai suspiró – ¿no sería mejor que de una vez aceptaras tus sentimientos por Shizuru Onee-sama?

- ¿Cuáles… cuáles sentimientos? – preguntó Natsuki al tiempo que se enjugaba las lagrimas con el envés de la mano.

- Natsuki, ¿crees que no he visto la manera como miras a Shizuru Onee-sama?

- Yo… yo no la veo de ninguna forma… ella es Shizuru Onee-sama y eso es todo.

- Si es así ¿por qué te molesta tanto que… tenga citas?, a final de cuentas sabías que ella es la más popular de las perlas y su club de admiradoras es muy grande… además no podemos intimar de ninguna manera con el sexo opuesto así que esas… - se sonrojó ligeramente – esas necesidades no dejan de estar presentes y Shizuru Onee-sama es muy guapa… digo – se llevó la mano tras la nuca y su rostro tomó una ligera mueca de vergüenza – si tuviera que elegir sin duda alguna escogería a Shizuru Onee-sama…

- ¡Baka! – espetó Natsuki – Shizuru… Shizuru no puede, no debe…

- ¿Tener esa clase de necesidades? – preguntó Mai mirando con un gesto de ligera lástima a Natsuki – Somos seres humanos Natsuki – le dijo Mai suspirando – a final de cuentas – se encogió de hombros mientras se levantaba de la cama – creo que estas celosa porque Shizuru Onee-sama no te mira de esa forma – en ese momento Natsuki abrió grandemente los ojos – sea como sea le dejaste ver claramente que tu no eras ese tipo de persona y ella te ha respetado cabalmente – el rostro de Natsuki se compungió completamente, era cierto Shizuru le había respetado desde el principio lo más que hacía de vez en cuando era darle un abrazo o ese sutil beso en la mejilla pero nada más, Mai al ver la tristeza reflejada en el rostro de Natsuki suspiró profundamente y negó con la cabeza – si sigues negando tus verdaderos sentimientos por Shizuru Onee-sama un día aparecerá alguien que en verdad le guste y entonces ya no podrás hacer nada, ¿no sería mejor que le dejarás saber cómo te sientes?

- ¿Cómo… me siento? – repitió Natsuki en voz baja mientras tomaba la almohada y la abrazaba a su pecho.

- Piénsalo Natsuki, no querrás perder a Shizuru Onee-sama ¿verdad? – le dijo y decidió que lo mejor sería dejarla un rato a solas, así que salió de la habitación.

- Perderla… - susurró mientras apretaba la almohada a su pecho – no… no quiero perderla… quiero tocarla… quiero que me toque… no quiero que nadie más se acerque a ella… no quiero que a nadie más le dedique su sonrisa… quiero a Shizuru Onee-sama solo para mí.

Al día siguiente Natsuki se presentó en la habitación de Shizuru, esta le sonrió al tiempo que la dejaba pasar a su dormitorio.

- El día de hoy no hay mucho que hacer – le dijo Shizuru con una encantadora sonrisa que hizo ruborizarse ligeramente a Natsuki – si quieres puedes tomarte el día libre y salir con tus amigas.

- Shizuru Onee-sama – dijo Natsuki bajando ligeramente el rostro yo…. ¿volverás a tener una cita el día de hoy? – preguntó y en el rostro de Shizuru se formó una interrogante.

- ¿Por qué la pregunta?

- Shizuru Onee-sama… podrías… ¿podrías dejar de tener citas? – preguntó Natsuki mirándole con un dejo de súplica en su voz – por favor…

- ¿Natsuki?... – Shizuru se acercó a ella y dejó descansar la palma de su mano en el rostro de la chica que le miraba con tristeza.

- Shizuru Onee-sama ¿podría ser yo quien se encargara de satisfacer… de… de satisfacerte? – las lagrimas rodaron por sus sonrojadas mejillas, Natsuki bajo el rostro al ver la expresión de sorpresa de Shizuru y le sujetó de sus ropas con las manos – por favor… - susurró…  - no quiero que Shizuru Onee-sama toque a nadie más… solo a mí… y yo quiero tocar a Shizuru Onee-sama… Te… Te Amo…

Shizuru levantó el rostro de la chica con su mano y acercó su rostro al de ella y le besó profundamente, Natsuki tembló ligera entre sus brazos como si fuera un animalito asustado.

- Por esta vez – le dijo Shizuru al separarse suavemente de ella – me basta con un beso – Shizuru le besó la frente y la acarició la mejilla, le sonrió dulcemente – si Natsuki promete estar conmigo toda la vida entonces no tendré necesidad de nadie más.

- Shizuru Onee….

- Sssshhhhh – Shizuru le colocó un dedo en sus labios – Natsuki ahora puede llamarme solo por mi nombre – Shizuru sonrió y el rostro de Natsuki se iluminó por completo asentó un par de veces con la cabeza y se abrazó a ella.

Los días pasaron y la relación entre ellas dos se hacía cada vez más fuerte, de momento Shizuru no hacía otra cosa más que besarla, pues no estaba muy segura de que Natsuki entendiera lo que la palabra satisfacer encerrara, sin embargo un día Natsuki llegó seria al dormitorio de Shizuru, entró e hizo sus labores como siempre, sin embargo su rostro serio intrigó a Shizuru quien se dedicó a observarla mientras fingía leer un libro. Cuando Natsuki hubo terminado de limpiar la habitación…

- Shizuru ya he terminado.

- Ara, mi pequeña Natsuki lo has dejado todo perfecto como siempre – se acercó a ella y le tomo el rostro entre sus manos y le besó tiernamente, se separó suavemente de sus brazos y le miró tierna – ya que has acabado puedes retirarte mañana practicaremos arduamente ¿sí?

- ¿Por qué… por qué solo me besas? – preguntó Natsuki con el rostro bajo y ruborizado mientras la sujetaba de su uniforme con una mano.

- ¿Eh?

- ¿No te gusto lo suficiente?

- Natsuki… no, no es eso… es solo que – Shizuru desvió la mirada de esos ojos verdes y su rostro se contristo un poco – yo… tú podrías odiar lo que a mí me gustaría hacerte y si es así yo… no, no quiero perderte Natsuki porque sé que odias…

- No – le puso un dedo sobre sus labios – si es con Shizuru entonces no podría odiarlo, porque yo Te Amo Shizuru… Te Amo… - se levantó de puntas y le besó, Shizuru entonces la atrajo más hacia su cuerpo y se recreo en su boca, le besó tranquila y parsimoniosamente, sin prisas degustándola por completo, Natsuki sintió un calor que iba en aumento entre sus piernas, la principio se sintió asustada sin embargo al entre abrir los ojos y ver que era Shizuru quien le besaba de esa forma se dejó abandonar entre sus brazos, Shizuru le comenzó a desprender de la ropa, su uniforme cayó de su cuerpo, Shizuru la llevó a la cama y la recostó gentilmente sobre las sábanas, le miró seriamente examinando cualquier rastro de duda en esos ojos verdes que se mostraban tímidos.

- ¿Estás segura de esto Natsuki?

- Sí… - respondió y entonces Shizuru deslizó su lengua por el cuello de Natsuki y esta tembló entre sus brazos – ¡aaaaahhhhmmmm!... Shizuru… - sintió un extraño sentimiento como si todo su cuerpo pidiera a gritos ser acariciado por esas manos que lentamente comenzaban a explorarlo, la boca de Shizuru descendió hasta sus pechos y lamió con la punta de su lengua el sensible pezón rosado de la chica que mantenía los ojos cerrados para disfrutar más intensamente de las caricias que esa chica le estaba prodigando, Shizuru descendió su mano y la deslizó suavemente dentro de la ropa interior de Natsuki, la acarició de tal forma que la humedad en ese sitio se incrementó – ¡aaaaahhhh! Shizuru ¡huuuummmmmm!

- Natsuki – la voz de Shizuru denotaba el deseo que estaba nublándole la consciencia, nunca en toda su vida había disfrutado de nadie como lo estaba haciendo con ella, era verdaderamente nueva cada sensación que estaba sintiendo, se permitió dejarse en volver por la gentil emoción que estaba embargando su pecho, ahora entendía que estaba enamorada de esa chica, verdaderamente enamorada de esos grandes y expresivos ojos verdes, estaba enamorada de esa chica cuya piel sabía a leche y miel, la besó una vez más mientras sus dedos incrementaban la presión en ciertos puntos de ese sitio que ella moría por probar.

- ¡Aaaaaaaaaaahhhhh, Shizuru! – exclamó Natsuki cuando Shizuru la liberó de su boca y descendió lentamente por todo su cuerpo cubriéndolo de caricias y besos, al llegar a su entrepierna Natsuki reculo un poco y un completo rubor lleno su rostro – es… espera… ¿qué… qué vas a hacer? – le miró con un dejo de profunda vergüenza que enterneció a Shizuru.

- Está bien Natsuki, quiero conocerte por completo y también quiero probar todo de ti – le dijo al tiempo que se llevaba uno de sus dedos dentro de su boca degustando el tibio líquido que le supo delicioso al paladar.

- Aaaaahhh, Shi… Shizuru – exclamó suavemente mientras sentía una ola de excitación recorrerle el cuerpo por entero y entonces se dio cuenta de que deseaba ser tomada por ella de la forma como Shizuru deseara hacerlo, separó las piernas ligeramente y cerró los ojos cuando Shizuru hundió su boca dentro de ese cálido sitio, la sensación de esa lengua recorriendo parsimoniosamente cada espacio sensitivo de su sexo le hizo temblar por completo se perdió en las redes del placer e internamente se preguntó ¿por qué no lo había hecho antes, por qué había sido tan renuente a sentir algo tan infinitamente agradable y placentero?, Shizuru sintió la urgencia de saciar sus propios deseos, se separó de Natsuki y se arrodilló sobre la cama, tomó a Natsuki de las manos y le ayudó a incorporarse.

- Desvísteme – le pidió Shizuru.

- Aaaaaahhh – musitó Natsuki y con un ligero temblor en la manos desvistió a Shizuru, cuando la hubo desnudado sus manos recorrieron trémulas la tersa y suave piel que se crispaba a cada contacto de esas manos tibias y suaves que se detuvieron sobre los firmes y suaves pechos de la chica que reflejaba en su rostro la necesidad de ser acariciada por ella.

- ¿Pu… puedo? – preguntó vacilante y Shizuru asintió con la cabeza, Natsuki entonces introdujo dentro de su boca el suave y dulce pecho de Shizuru quien arqueó la espalda tras sentir esa cálida boca succionarle de esa manera tan infinitamente cautivadora. Entonces el hambre de Natsuki se despertó por completo y sus manos parecieron tener vida propia le recorrieron por completo, deleitándose en cada curva, en cada sitio por donde pasaban, su boca se deslizó por todo su cuerpo, Shizuru sabía tan infinitamente bien que pensó podría pasarse la vida recorriendo palmo a palmo cada parte de ese bien formado cuerpo que temblaba de deseo bajo sus caricias y sus besos, ambas se acariciaron, se besaron se conocieron centímetro a centímetro, se dejaron envolver por el calor de sus cuerpos y por primera vez ambas se entregaron en cuerpo y alma la una a la otra.

Shizuru acopló sus caderas a las de Natsuki y con un rítmico movimiento que Natsuki aprendió enseguida, sintieron el suave y enloquecedor roce de sus sexos, la combinación de ese dulce néctar friccionando cada parte sensitiva de ellas las llevó a tocar con la punta de los dedos el cielo.

****

- ¡Aaaaaaaaaahhhhh Shizuruuuuuu Te Amoooooooooo! – Natsuki se aferró fuertemente a las sábanas cuando su cuerpo se elevó al alcanzar el orgasmo en la boca de su amante, su cuerpo sudoroso fue escalado lentamente por la ojirubí quien le besó profundamente, Natsuki le echó los brazos al cuello y aceptó por completo ese beso degustando el sabor de su propio sexo en la boca de esa mujer que le arrebataba por completo el alma y el corazón.

Natsuki poseyó a Shizuru a su manera, la hizo enloquecer con tiernas y lentas caricias, mordió, acarició y besó cada espacio de ese ser que le enloquecía y le hizo llegar a la cúspide más alta  del placer donde gritó su nombre con un Te Amo que llenó el corazón de Natsuki de una felicidad desbordante. Quedaron abrazadas, la una a la otra en silencio sin decir ni una palabra, las palabras sobraban, el estar así, unidas las dos envueltas en ese abrazo les hizo sentir nuevamente vivas.

- “Eres tan fuerte Shizuru – pensó Natsuki – siempre me sentí atraída hacía a ti, entre tus brazos me siento tan pequeña, tan frágil, contigo puedo ser yo misma y ser tan débil como sé que lo soy y tu abrazo me envuelve de tal forma, de tal manera que me siento segura, me siento tan protegida entre tus fuertes y cálidos brazos, ya no quiero, ya no quiero separarme nunca de ti… quiero que siempre estés a mí lado, siempre junto a mí, en esta y en todas las vidas que nos toquen por vivir, no importa que pase, de una u otra forma siempre te encontraré, siempre habrá esa conexión entre tú y yo” – se abrazó más a ella – Shizuru…

- Natsuki…

- Te Amo Amor.

- Natsuki – susurró tiernamente mientras sus ojos se anegaron en llanto – y yo Te Amo a Ti mi amor.

Natsuki sonrió y besó sutilmente los labios de esa mujer que era el todo de su vida.

- “Nunca te vayas de mi vida, quédate por siempre a mi lado, porque yo en verdad Te Amo, porque para mí, tu siempre serás la más amada la única que reinara por siempre en mi corazón” – Natsuki cerró los ojos y se acomodó entre los brazos de esa mujer que le hacían sentir tan pequeña y a la vez tan enorme.

- Ya casi va a amanecer

- No importa… Garderobe puede esperar…

- Natsuki…

- Amor…

- Dulces sueños mi vida.

- Dulces sueños mi amor.

Fin.

8 comentarios:

  1. Encendido 100% el final de esta historia...ardiente y cargado del mas puro romanticismo...excelente trabajo Sheila-San!! mil bendiciones para la musa que te inspira.

    ResponderEliminar
  2. Gracias por este bello fic. Sólo tú Sheila hermosa eres capaz de trasnmitir tantos sentimientos. Leerte siempre es un placer y para mi ya una ADICCIÓN. Ya sea el leer tus historias o tus poemas los cuales son reflejo del maravilloso ser que eres.

    Besos.

    Ana...

    ResponderEliminar
  3. Perfecto fanfic
    felcidades, saludos :)

    ResponderEliminar
  4. GRANDE, COMO SIEMPRE SHEILA, NO ESTUVO LEJOS EL LLAMARTE "MAESTRA", PORQUE EN REALIDAD ERES LA MEJOR, Y ESTE FINAL ASÌ LO DEMUESTRA, ES PURA CALIDAD Y "CALOR" (JAJAJAJA), SIGUE SIEMPRE ASÌ, DELEITANDONOS CON TUS ESCRITOS. SALUDOS. "LA TERRIBLE"

    ResponderEliminar
  5. excelente!!!!!! nuca dejes de escribir....

    ResponderEliminar
  6. espectacular!!!!muyyyyyyyyyyyyyyyyy fogosooooooooooo jaja me encantoooo.te felicito enormemente por tu historia.un beso grande.

    sayuri

    ResponderEliminar
  7. me ha atrapado... fascinado.... encantado.... embelesado.... y todo lo k le sigue... escribes maravilloso... en increible.... buen trabajo.... felicidades....
    ATTE: Ka-Na...

    ResponderEliminar
  8. Tal vez suene grosero, pero leo tus escritos y se me hace agua la boca (>*-*<)

    ResponderEliminar