sábado, 9 de octubre de 2010

Amor en Preparatoria Capítulo 12 Vacaciones

Hola mis amadisimas y amadisimos fans y seguidores!!!!! me complace traerles a ustedes el siguiente capítulo de Amor en Preparatoria!!! Espero que les guste!!!!

Les Amo a todas y todos ustedes, mil Gracias por su apoyo!!!! y por supuesto este capítulo va dedicado especialmente a ti, que en este momento me estas regalando ese hermoso tiempo que pudieras invertir en alguna otra cosa y que sin embargo me lo obsequias al leer esta historia que he escrito desde lo más profundo de mi corazón, Muchisimas Gracias por seguirme!!!!!

Y comenzamos!!!!!!


Capitulo 12

Vacaciones

Cuando salí del laboratorio una ráfaga de aire frío me hizo tiritar momentáneamente, me sentía cansada, entre las clases y las asesorías para Dennis había quedado exhausta. Cerré la puerta del laboratorio y me dirigí a la explanada rumbo a la dirección para firmar mi salida, agradecía que la jornada hubiera terminado.

- Hola enojona – Adriana – me saludó y después bostezó.

- Te ves cansada – me sonreí cuando intentaba responderme mientras un nuevo bostezo le impedía decir nada.

- Un poco – se talló los ojos levemente – hay muchas cosas que hacer aquí.

- Deberías ser tu la directora amiga – meneé la cabeza en negativo mientras firmaba mi salida.

- Pues sí pero no tengo palancas como ya sabes quien – se soltó a reír ligeramente.

- Bueno, no te preocupes eres tan diligente que estoy segura pronto ascenderás – le sonreí mientras me despedía de ella dándole un beso en la mejilla.

- Huy, antes de que te vayas te quiero pedir un favor del tamaño del mundo amiga – me miró con un gesto de inocencia – por fa ¿sí?

- ¿Y qué va a ser? – le pregunté suspirando.

- No seas malita ¿podrías llevarle esto a Jonathan? – me extendió un folder bastante grueso.

- ¿Y esto qué es? – le pregunté al tomarlo.

- Es el reporte con el inventario que hicimos hace 6 meses lo necesita porque cree que le robaron una caja con diversas herramientas.

- Ya, bueno, solo te hago este favor porque tienes una cara de cansancio que no puedes con ella.

- Gracias eres un encanto – me guiñó un ojo.

- De nada – le sonreí mientras salía de la dirección, al estar afuera la brisa helada me hizo decidir que de ahora en adelante iba a traerme conmigo la chamarra negra de piel, hasta el momento no la había usado porque me recordaba a Laura, suspiré tras una ola de nostalgia que se apoderó de mi; aún pensaba en ella, aún me dolía su engaño, aún guardaba la secreta esperanza de que un día al despertar me diera cuenta de que todo esto no era más que una amarga y larga pesadilla; decidí centrar mi atención en otra cosa porque si seguía pensando en Laura terminaría por llorar, entonces admiré los largos pasillos vacios de la escuela; sin alumnos eran tranquilos y hasta podría decirse que eran relajantes.

Armando me miró con el ceño fruncido mientras me sujetaba de los brazos con ligera fuerza.

- ¿Cómo que no? – me preguntó molesto – ya lo prometiste y ahora te chingas, me cumples o me cumples.

- Armando – sentí que mi voz temblaba ligeramente – por favor suéltame, me estas lastimando.

- Nel, ni madres no te voy a soltar, se supone que contigo me iba a estrenar y ahora lo hacemos. Ya te la perdone una vez en tu casa pero esta vez no. Además ¿de qué te preocupas? ya te dije que si te embarazo me caso contigo.

- Pero yo no quiero casarme Armando por favor, por favor suéltame, déjame ir, no puedo hacer eso contigo – le dije y me sentí temblar – suéltame por favor.

- ¡¡Nel ya te dije que NO!! – levantó la voz y me entró un miedo que me paralizó por completo.

- Armando no quiero, por favor – sentí un nudo en la garganta que me ahogaba.

- ¡Pues te aguantas!, ¡me lo prometiste y te jodes! – me besó a la fuerza y lo empujé con las manos pero no pude zafarme de sus manos.

- ¡¡NO QUIEROOOO!! – le grité tan fuerte como pude y me soltó retrocediendo un par de pasos mirando hacia la puerta, su rostro palideció en un instante.

- Cuando una chica dice que NO significa NO – me volví a mirarla, sus ojos fijos en Armando, su ceño severamente fruncido, las facciones de su hermoso rostro mostraban tal seriedad que en verdad daba miedo – estas metido en un buen lio – su voz se tornó más grave de lo usual, se acercó hasta quedar frente a él y lo sujetó con fuerza de los hombros – supe que le dolía porque Armando frunció el rostro en una mueca de dolor – ¿qué demonios estabas intentando hacer? – le preguntó fijando sus azules ojos en él.

- Na… nada… de verdad… nada…

- Sabes que puedo llamar a la policía en este momento y hacer que te encarcelen por lo que estabas intentando hacer.

- No… no, por… por favor… no le iba hacer nada… - Armando parecía que iba a llorar – de verdad… en serio no lo vuelvo a hacer, perdón, perdón.

- Maestra – la voz de Dennis me distrajo y el chico se soltó de mi agarre echándose a correr tomando su mochila de suelo y saliendo a toda prisa.

- ¡Oye! – iba a correr tras él pero Dennis me detuvo.

- No, por favor – me miró con preocupación y miedo, y en verdad me enfadé con ella.

****

Andrés discutía acaloradamente con Iván en casa de Karla, el rubio chico estaba al borde de la desesperación.

- ¡Te juro que me voy a matar!, ¡te lo juro! – le gritó Iván con desespero.

- ¡Ya basta Iván!, ¡sábete de una buena vez que me vale una mierda si te matas o no!, ¡entiendes?, ¡estoy hasta la madre de tus putos chantajes!, ¡si te quieres morir muerte cabrón me vale verga!

- ¡Estoy enfermo!, ¡qué no te importa? – se acercó a él intentando abrazarlo.

- ¡Ni madres pendejo! – le gritó empujándolo hacia atrás con las manos – ¡no me vas a chantajear nunca más con tu enfermedad!

- ¡Pero no puedes dejarme!, ¡yo Te Amo, cabrón, no me hagas esto, carajo! – Iván era un mar de llanto - ¡han sido 10 años, no mames!

- Ya Iván – Andrés se soltó a llorar con amargura – ya por favor, ya me cansé de cuidarte, ya me cansé de nuestra relación, ya no quiero estar contigo, ya no quiero, entiéndelo por favor, ya déjame ir, somos adultos y te comportas como un niño Iván por favor, no puedes esconderte detrás de tu enfermedad para que la gente haga lo que tu quieras.

- Pero yo no quiero que hagas lo que yo quiero chiquito, amor, por favor, por favor, no me dejes.

- Lo lamento Iván, se acabó – Andrés sonrió tristemente mientras meneaba la cabeza en negativo – lamento que las cosas hayan tenido que acabar así – se dio la vuelta y entonces Iván lo tomo del brazo y empezó a golpearlo con fuerza, Andrés no se defendió, recibió tres puñetazos en la cara, uno en el estómago y al doblarse por el dolor Iván le propino un rodillazo en el rostro que lo lanzó hacia atrás. Andrés escupió la sangre que le metalizaba la boca mientras se incorporaba y se sentaba en el piso, se limpió la boca y la nariz con el dorso de la mano.

- Ya ¿estas satisfecho? – Andrés volvió a escupir a un lado mientras lo miraba fijamente.

- Si te quieres ir entonces ¡¡Lárgateeee!! – le gritó – ¡¡lárgateee de una maldita puta vez, con esa ramera de mierda, lárgateeee!!

- Adiós Iván – Andrés se levantó con dificultad y salió por la puerta, al cerrarse Iván sintió un desespero que lo llevó a jalarse el cabello con fuerza mientras seguía llorando, se dejo caer en el suelo, derrotado, vencido, su compungido rostro delataba el dolor que le estaba carcomiendo el alma, Andrés había ido a disculparse por su rudeza; pero Iván pensó en una reconciliación sin embargo… sin embargo no fue así.

A su dolor se sumaba la partida de su hermano quien en la nota no le dijo a donde iría, ni cuando volvería, solo le quedo el consuelo de que lo contactaría cuando se sintiera más seguro, el amor de su vida lo abandonaba y no le quedaba nada más que Karla.


****


Dennis estaba en el umbral de la puerta del taller mirando la obscuridad del camino… le miré temblar suavemente… Niña estúpida, le dan alas a los imbéciles de sus novios y al ver que van enserio se aterran y pasa lo que por suerte para ella puede evitar… aún no me había dicho una palabra de lo sucedido y eso me molestaba cada vez más… y pensar que alguna vez pensé que era un poco madura… una chica como ella fijándose en un chico como Armando, ¿cómo había sido posible?, definitivamente a ese sinvergüenza no le veía futuro… ¿cómo es posible que una chica tan inteligente como ella se haya fijado en semejante tipo?... Dios definitivamente nunca entendería a las chicas heterosexuales… me lo prometiste había dicho Armando… ¿cómo es posible que le haya prometido semejante cosa?... ¿qué no se daba cuenta de que podría queda embarazada?... que pena que fuera heterosexual, chico suertudo el que se quedará con ella a pesar de ser tan engreída tiene buenos sentimientos… llevábamos cinco minutos y ella simplemente no decía nada… ¿debería hablarle?... que chica más tonta espero que con este susto que se ha llevado deje de estar haciendo y prometiendo tonterías… sin duda ella podría tener al chico que quisiera… al chico que… quisiera… hummm… eso me recuerda… ¿qué no me dije a mi misma que podría sacarle por lo menos un sonrojo a la engreída esta? estábamos solas… sí, estoy segura que podré hacerlo aún cuando le gusten los chicos – me acerqué a ella y la envolví en un abrazo pegando por completo mi cuerpo al suyo pasándole uno de los brazos por su estómago y con la otra rodeándole los hombros – tranquila – le dije agachándome un poco y susurrándole al oído – todo esta bien estoy aquí y no dejaré que nada malo te suceda – le dije tan suave como recuerdo.


- Yo… yo… - se volteó en un inesperado movimiento, me posó las manos sobre los hombros y elevó su sollozante rostro para mirarme – lo siento… lo siento tanto… yo no quería… yo no quería llegar a eso… si usted no hubiera llegado ¡Dios mío!, no quiero imaginar siquiera lo que hubiera sucedido, lo siento tanto, lo siento tanto, tanto, perdóneme, perdóneme – hundió su lloroso rostro en mi pecho y me sostuvo con fuerza de los hombros podía sentir como sus dedos se contraían con fuerza provocándome un ligero dolor, lloraba con tal sentimiento que me sentí la más vil de las personas – la abracé a mi pecho estrechándola con fuerza, dejándole saber en mi abrazo que todo estaría bien, que en verdad todo estaría bien. Mientras me maldecía a mi misma por ser tan idiota.


****

Estaba en la cocina, sentada a la mesa bebiendo un vaso de leche tibia viendo las fotos en la pantalla de mi cámara que nos tomamos Susan, Jennifer y yo en el Mall de la localidad, me divertí mucho con ellas, estuvimos en las tiendas probándonos ropa, comimos pizza, helado y fuimos al cine, era divertido estar con mis nuevas amigas, sobre todo con Susan ya que Jennifer siempre estaba con el mismo tema es decir ella y con su amor imposible Tony, mientras escogía la foto que usaría como protector de pantalla de mi nueva laptop que me obsequio mi mamá por mi reciente cumpleaños, Giselle se conectó al Messenger y me saludó.

- Hola nena – me escribió – te invito el sábado que viene a un nuevo antro que acaban de abrir, va a ir Coco que no deja de preguntar por ti y Yolis, ¿te animas?

- Me encantaría ir pero hay un pequeño problema – le escribí mientras me sonreía internamente al imaginar la cara que pondría al saber donde me encontraba.

- No me vayas a salir con que regresaste con la tipeja esa y que no te da permiso, que me vas a poner de malas y otra vez te voy a dejar de hablar.

- No tonta, no puedo ir porque estoy en Canadá.

- ¿Canadá?¡¡No mames!! ¿en serio?

- Sí

- ¿Qué estas haciendo allá?

- Estudiando

- Pero cuéntame ¿cómo paso? Y pon la cámara que te quiero ver.

Pues bien sin duda me desvelaría con esta mujer.

****


Le pedí a Dennis que se sentara en una de bancas y saqué de mi bolso un gotero que contenía dexametasona oftálmica, le tomé de la barbilla y le elevé el rostro, deje caer un par de gotas en cada ojo, las cuales se deslizaron como si fueran dos lágrimas nacidas de sus ojos.

- Te sentirás mejor con eso, la inflamación y la irritación van a bajar.

- Gracias… - bajo el rostro y su voz se quebró levemente – ha de pensar que soy una estúpida buscona ¿verdad? – me preguntó y sus ojos se anegaron en lagrimas.

- No – le respondí seriamente – ya me explicaste que paso y lo que hizo Armando ha sido una canallada, la verdad es que deberíamos de denunciar ese intento.

- No – me dijo con apremio – no, no quiero que se haga un escándalo de todo esto por favor.

- Pero Dennis ese chico…

- Solo me besó a la fuerza, nada más – me interrumpió – usted llegó y me salvó – así que no sucedió nada.

- De todas formas he de tener que informárselo a Adriana y ella…

- No, no, no por favor – me tomó de los brazos con ligera fuerza – se lo ruego, no sucedió nada, quiero olvidar esto, solo quiero olvidar este amargo trago – nuevamente las lagrimas escurrieron por sus sonrojadas mejillas.

- ¿Pero si lo ha hecho con alguna otra chica?

- No, no lo creo por lo que me dijo yo soy su primera novia – me soltó y se llevó la mano a la frente – me dijo que quería estrenarse conmigo así que… - meneó la cabeza en negativo – así que supongo que no le di ese gusto.

- Aún así Dennis te pido que lo pienses cuando estés más tranquila ¿de acuerdo?

- De acuerdo – me contestó y exhaló un largo y profundo suspiro, se abrazo a mi cuerpo cuando las luces de la escuela se apagaron – ¡ah! – exclamó ligeramente.

- Esta bien – le dije mientras le acariciaba su castaña cabellera – como ya es un poco tarde ya apagaron las luces de los talleres, ella asentó un par de veces, mientras seguía unida a mi en ese abrazo – todo esta bien Dennis no ha sido culpa tuya – le acaricié su avellana cabellera – pero esta experiencia no la tires por la borda ¿de acuerdo? No hay que confiarse nunca demasiado.

- Sí… ahora lo sé… gracias – me dijo mientras se separaba suavemente de mis brazos y bajaba la cabeza, se abrazó a si misma mientras la luz de la luna llena iluminaba en tonos azulosos el interior del Taller, el silencio de los alrededores creaban un ambiente tranquilo y ligeramente acogedor – hace un poco de frío – me dijo mientras sonreía tristemente – soy tan imbécil e idiota que se me ha olvidado cargarme la chamarra conmigo.

- Es suficiente Dennis – le dije mientras le tomaba el rostro entre mis manos – esa no eres tu – le sonreí – tu eres la mejor ¿no es así? – sus ojos se llenaron nuevamente de lagrimas – hey no, no llores más, que te ves más bonita sonriendo que llorando – le besé la frente suavemente y el aroma a fresas inundo mi sentido del olfato, esta niña en verdad muy olía bien.

- “¡Ah!, ella es tan cálida” – le rodeé la espalda con mis manos, tras su beso recargué mi cabeza en su estómago, sonreí sutilmente al darme cuenta de que el sándwich que le diera en la tarde no había sido suficiente, para la próxima debía llevarle también un coctel de frutas o quizás algo un poco más sustancioso.

- ¿Cómo te sientes? – me preguntó mientras se soltaba ligeramente de mi abrazo y fijaba sus cálidos ojos azules en los míos.

- Estoy mejor – le contesté y en ese momento mi celular timbró – bueno… ¡ah! Sí, Andrea, lo sé es tarde pero es que estoy con mi profesora de Química seguimos repasando unos temas, perdón por no haberte avisado, no, no, esta todo bien… sí… sí ella… ella me llevará en un rato más a la casa… no, no seré una molestia para ella… sí… sí… bien… sí, dile a mi mamá que no se preocupe… sí… muy bien… de acuerdo… nos vemos.

- Será mejor que nos pongamos en marcha – me dijo mientras me sonreía y miraba la hora en su reloj – cinco minutos más y serán las 10:00 pm

- ¡Cielos! ¿Es… es tan tarde? – bajé de un salto del banco y recogí la mochila del suelo.

- Si – pero no te preocupes yo te llevaré a tu casa.

- Pero

- Vamos – me sonrió – no creerás que te dejaré ir sola ¿verdad?

- Gracias.

- Antes de irnos acompáñame al Almacén, tengo que dejar una cosa.

- Por supuesto – le dije – volví el rostro y vi en una de las mesas el balón de Armando.

- ¿Me permite un momento por favor?

- Claro

Tomé el balón en mis manos y salí junto con ella fuera del Taller, nada más salir ella se quito el saco y me lo extendió.

- Póntelo – me dijo – hace frío y no quiero que te vayas a enfermar, te necesito con buena salud para seguirte dando las asesorías – me sonrió.

- Pero… usted

- No te preocupes – me guiñó y sentí calor en las mejillas.

- De acuerdo… gracias – le agradecí mientras soltaba el balón y bajaba mi mochila para ponerme su saco, estaba calientito y tenía ese sutil aroma que aún no había podido descifrar.

Entramos en el Almacén y mientras el chico que se encargaba del mismo intercambiaba unas palabras con la profesora vi un cuchillo en una mesa se notaba muy afilado, me acerque a tomarlo sujeté el balón y le enterré el cuchillo con fuerza de tal forma que entro hasta la base de madera al sacarlo el aire salió del mismo desinflándose.

- ¡Oye! No hagas esas cosas – me dijo el chico – ¿no ves que te pudiste haber lastimado?, acabo de afilar ese cuchillo niña.

- Lo siento – dije aunque por dentro no lo sentía en lo más mínimo, en el rostro de la profesora noté una sonrisa de aprobación y complicidad.

****

Giselle me dejo a la media hora porque llegó por ella su novia de en turno que seguía siendo la encargada del antro donde… bueno ya mejor ni pensar en ello… subí a mi recámara cuando mi hermano y su novia llegaron; me metí dentro de mis cobijas y estaba a punto de conciliar el sueño cuando una vez más mi hermano y su novia pasaban una noche llena de pasión, torpes ni siquiera les incomodaba el hecho de que yo estuviera en la casa… bueno supongo que ha de ser porque me tienen mucha confianza y por eso hacen ese tipo de cosas, pero bueno no deja de ser algo asqueroso, digo no podía imaginar a mi hermano haciendo ese tipo de cosas, digo es Alejandro osea… argghhh, asco… en fin supongo que él pensaría lo mismo de mi haciendo el amor. Me acomode de lado mientras pensaba en las veces que yo hice el amor, Karla había sido mi primera vez, después fue Dennis, después Giselle… Al y por el momento nadie más… Karla… ese azul intenso como zafiros… ese color era tan curioso… en el Instituto había muchas chicas y chicos de ojos azules pero ese ligero tono obscuro no lo he vuelto a ver… sus ojos son como el océano abierto intensos y profundos… extrañaba su mirada… extrañaba sus besos, la forma como me rodeaba tras la espalda y me susurraba cosas bellas en mi oído, el calor de su cuerpo, la tersura de su piel, el tono ligeramente grave de su voz, que se acentuaba cuando estaba enfadada… la extrañaba… realmente la extrañaba… una ligera sensación de nostalgia se apodero de mi y por un segundo ansié con locura poder mirarla nuevamente y besarla como antaño.

Curiosamente no extrañaba a Dennis ni a Giselle, a pesar de las cosas que viví con cada una de ellas; sin embargo con Karla era diferente a ella la echaba de menos; pobrecita estaba segura de que me estaría extrañando también, quizás preguntándose cuando sería mi regreso y si volvería con ella, era tan romántico pensar así; bueno, antes de decidir nada tengo que analizar bien lo que siento… me pregunto si Karla resistirá si me decisión es no regresar con ella… me pregunto también si será capaz de amar a alguien más… no obstante al recordar nuestro último beso dudaba que fuera posible que se enamorara de nadie más, de una forma extraña ese pensamiento me tranquilizaba.

****

Al salir de la escuela caminamos en silencio, tenía ganas de decir algo pero las palabras no brotaban de mi boca, quería decirle cualquier cosa ¿pero de qué podría hablarle una niña estúpida como yo?... yo… sintiéndome tan lista… tan inteligente… más bien era patética e idiota.


- Deja de atormentarte – me dijo y por un momento creí que me estaba leyendo el pensamiento.

- ¿Cómo… cómo sabe?

- Yo también tuve 16 alguna vez ¿sabes? – ladeo su cabeza suavemente para mirarme – lo que ha pasado considéralo como una experiencia, un poco traumática es verdad pero, gracias a Dios no paso de un susto ¿eh? – me guiño y me sonrió tan dulcemente que no supe la razón por la cual mi corazón empezó a latir deprisa.

- Pero estoy segura que no le paso lo mismo que a mí – le dije mientras alzaba la cabeza y miraba la luna en todo su esplendor.

- No de esa manera pero créeme lo mío fue peor – le miré de reojo y una amarga sonrisa se dibujo en su rostro.

- ¿Peor? – le pregunté sin poder creerlo.

- No tiene importancia – en su tono de voz escuché claramente el deseo de no ser interrogada y algo me impulsó a respetar su deseo.

- Quiero… conseguir un documental – le dije para evitar preguntarle sobre ese asunto que me dejo con muchas interrogantes – que habla sobre la peste negra.

- ¿En verdad? Yo lo tengo esta buenísimo – me dijo con entusiasmo.

- ¿En serio?

- Sí, me fascinan los documentales.

- A mi también – le dije con demasiado entusiasmo diría yo.

- ¿De verdad?, vaya y yo que imaginaba que los jóvenes de ahora solo veían conciertos y videos de música – se soltó a reír de forma tan natural que me contagió.

- No, bueno, la mayoría en mi salón hace eso, pero creo que soy extraterrestre porque a mi no me llama mucho la atención ese tipo de actividades y menos ir a un concierto una vez fui a uno y después de eso juré y volví a jurar que nunca, de los nuncas, ni jamás, de los jamases volvería a ir a uno.

- ¿En serio?, pero ¿por qué, te sucedió algo malo?

- Pero claro que si, mi hermana y unas amigas suyas se enteraron de un concierto al aire libre en la delegación Benito Juárez y bueno mi hermana estaba fascinada con ver a su grupo favorito Material Radioactivo.

- Ese grupo así como apareció así se perdió ¿verdad?

- Sí, solo tuvieron un par de canciones de éxito, volverás a mí y ahogado en tu memoria , eso lo sé porque mi hermana no dejaba de cantarlas, me volvía loca.

- Puedo creerte mi hermano hacia lo mismo, pero con las canciones de otros grupos.

- ¿Tiene un hermano?

- Sí, dos, uno se llama Hernán...

- ¿Hernán? Pero que nombre tan… - me callé de repente al ver que levantaba su ceja – tan… ¿histórico?

- Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja, eres buena componiendo las cosas, ja,ja,ja,ja,ja,ja en lo personal creo que es un nombre la verdad bastante horrendo pero bueno fue un capricho de mi madre, y se lo puso solo porque ella jura que es descendiente de españoles, aunque la verdad es descendiente de alemanes.

- ¿Por eso su altura y el color de sus ojos?

- Bueno la altura la herede de mi padre lo mismo que el color de mi piel y los ojos los herede de mi madre, de hecho mi madre nació en México, lo mismo que yo y el resto de mi familia, mi abuelo es el que llegó aproximadamente por el año de 1915, mi madre dice que el abuelo llegó cuando tenía cinco años, con su familia es decir su padre, su madre y dos hermanos más, uno de los cuales al cumplir cuarenta se regresó a Alemania y no volvieron a saber nada de él. La otra hermana se casó con un ferrocarrilero y se fue a vivir a los Estados Unidos y tampoco supieron más de ella. Y el abuelo como era el más chico se quedo en la ciudad para cuidar de sus padres.

- ¿Por qué vinieron a México?

- Me contó mi madre que el padre de mi abuelo se metió en problemas y como no tenían fortuna allá decidieron mudarse a México.

- No les fue tan mal pero su padre era alcohólico y murió a los 59.

- Que pena.

- Sí, mi abuela se murió a los pocos años y mi abuelo siempre los recordó, pero bueno estábamos hablando de ti – una sonrisa afloro en sus labios – ¿Qué te sucedió en el dichoso concierto?

- Pues nada solo que al llegar no había mucha gente pero en el piso había un enrejado metálico traído de quien sabe dónde, mi hermana sus amigas y yo caminamos sobre el mismo y los chicos de Material Radioactivo empezaron con su primera canción, al finalizar volteé hacia atrás y había una horda de gente que nos rodeaba por todos lados, fue tal mi impresión que empecé a sentirme asfixiada entre tanta gente, mi hermana y sus amigas estaban delante de mi y le juro que nada más de voltear atrás y regresar la vista al frente mi hermana y sus amigas ¡ya no estaban! Bueno empezaron con la siguiente canción y todos comenzaron a saltar yo me tuve que agarrar de un sujeto que no dejaba de gritar te amo, Gabriel, te amo, estaba ese tipo tan metido en el concierto que ni cuenta se dio de que me estaba sujetando de él y entonces al acabar esa canción tocaron la siguiente y todo el mundo empezó a empujarse, me tropecé con malla metálica del piso y me caí y sentí que una bola de gente se me vendría encima, me agarré a las pantorrillas del sujeto de enfrente y a como pude me levante y salí de ahí tan rápido como pude, ¡Dios! Ha sido la experiencia más terrorífica de mi vida.

- ¿Pero tu hermana y sus amigas donde estaban?

- Ni idea me vine encontrando con mi hermana cuando ya estaba yo en la casa.

- ¿Qué edad tenías?

- Recién había cumplido los 15 años.

- No tiene mucho.

- No y con eso tuve de conciertos ahí me di cuenta de que no me agradan las multitudes.

- Bueno con semejante experiencia no te culpo, ya hemos llegado a tu casa Dennis.

- ¿Ya?, vaya eso si que fue rápido.

- Enana – la voz de Andrea me hizo volver la vista, Andrea venía de la tienda con una bolsa – avísame la siguiente vez, no que me tienes toda preocupada.

- Sí, ¿verdad? ahora si te preocupo ¿qué tal aquella vez en el concierto?, ni te acordaste de mi ¿verdad? – las mejillas de mi hermana se pintaron en carmín mientras fruncía levemente los labios y me miraba a mi y a la profesora.

- Perdona ha sido mi culpa que este tan tarde fuera de casa, necesitaba terminar un par de temas con Dennis.

- No se preocupe profesora de hecho creo que a mi queridísima hermana no le caería mal una revisión exhaustiva de algunos temas de química digamos de aquí a las cinco de la mañana – me sonrió burlona.

- Ja,ja,ja simpática, muy simpática hermanita.

- Hija – la voz de mi mamá me distrajo – que bueno que ya llegaste chiquita, ¡ah! Pero si vienes con la profesora que bien pasen, pasen.

- No, yo ya me voy solo he venido a dejar a su hija, perdone la tardanza.

- No, no se preocupe, si es por lo del concurso mi hija esta dispuesta a cualquier sacrificio, es la número uno ¿verdad mi niña?

- Sí, mamá – me sonrojé levemente, solo esperaba que la profesora no pensara que era una mimada.

- Estoy segura que llegaremos a la final nacional, su hija es muy inteligente.

- Lo sé, lo sé, las dos son excelentes alumnas, ninguna de las dos nunca me ha decepcionado, son estupendas chicas. Pero por favor pase, me encantaría invitarla a cenar.

- No, no es necesario no hace mucho comí algo, no se moleste.

- Ah, no, nos va a despreciar ¿verdad profesora?

- No, no es eso – la profesora se ruborizó levemente – es solo que no quisiera molestarla.

- Oh, pero si no es ninguna molestia por el contrario será un placer.

- Sí, además es una manera de compensarla por aguantar a mi queridísima hermanita – agregó Andrea.

- Hey, que soy una alumna brillante y no le causo problemas.

- Y no lo dudo, pero a veces eres demasiado preguntona.

- Ya niñas dejen de pelearse, venga profesora – la mamá de Dennis me tomó del brazo y me llevó dentro de su casa, al entrar percibí un tenue aroma a lavanda y maderas.

- Siéntese profesora en lo que termino de preparar la cena – me llevó a la sala y me acomodé en el love-site.

- ¿Gusta un café profesora? – me preguntó la hermana de Dennis.

- Sí, gracias.

- Sin azúcar y sin crema – dijo Dennis dejándome ligeramente sorprendida de que supiera mis gustos – he visto como lo toma cuando estamos en las asesorías.

- Ya veo – le dije sonriéndole suavemente.

- Muy bien – dijo la mamá de Dennis, enseguida se lo mando profesora.

- Sí, gracias.

- Con eso se ve que mi hermana es muy fijada ¿verdad?– dijo la hermana de Dennis y se sonrió de una forma realmente encantadora, no me había fijado pero esta chica era en verdad muy atractiva, sus ojos eran ligeramente más grandes que los de Dennis pero a comparación de su hermana menor el color de sus ojos era ligeramente más obscuro, el color de su cabello era idéntico al de su pequeña hermana sin embargo el tono de su piel era apiñonado y radiaba un aura de autoconfianza que por un momento envidié. Su sonrisa era muy natural y sincera.


- Me alegra tener el placer de su compañía nuevamente profesora – me dijo Andrea sentándose a mi lado – la primera vez que vino me quede con ganas de platicar con usted.

- ¿Sí?, ¿algún asunto en especifico? – le pregunté mientras fijaba la mirada en sus lindos ojos.

- Solo un par de temas – me dijo y me sonrió mientras se acomodaba de tal forma que su rodilla quedo prácticamente unida a la mía, recargó el antebrazo en el respaldo del sofá y me sonrió – pero antes de entrar en materia, dígame ¿qué edad tiene profesora?

- 26 años – le respondí.

- Me lleva 4 entonces – me dijo y volteó a ver a Dennis quien estaba a un lado de nosotras mirando seriamente a su hermana – a ver enana ve con mi mamá y dale una mano en la cocina.

- Bien podrías acompañarme hermanita – le dijo Dennis.

- Lo haría pero quiero hacerle compañía a tu profesora, así que…

- Ya, con… con su permiso – respondió Dennis y no sé porque pero escuche en el tono de su voz un ligero malestar.

- ¡Aaaahh! Hermanas menores, son todo un caso ¿eh?

- Lo sé tengo un hermano menor.

- ¿En serio?

- Sí

- Bueno son difíciles pero son lindos, cuando Dennis nació me sentí muy contenta, yo le llevo seis años.

- A mi hermano yo le llevo cinco.

- Profesora ¿cómo siente a Dennis?

- ¿Sentirla?

- Perdone me exprese mal, quiero decir, ¿cómo la evalúa?

- Pues es una excelente alumna, es muy inteligente, la mayoría de los profesores tiene muy buena impresión de ella.

- ¿Cree que podrá ganar ese concurso?

- En química es excelente, en biología hay algunos términos que se le llegan a olvidar pero fuera de eso, creo que tiene muy buenas posibilidades.

- ¿Tiene novio?

- Pues… creo que eso le corresponde a ella…

- Usted, ella no, ya sé que anda con un chico llamado Armando.

- ¿Yo?

- Sí.

- Pues… sí.

- Lo pensó demasiado ¿en verdad tiene novio?

- ¿Por qué la pregunta?

- Curiosidad – recargó su cabeza en su brazo y me sonrió – es que es muy guapa y me preguntaba que clase de hombre habría podido ganar su corazón, ¿en verdad tiene un prometido como nos dijo aquella vez?

- Sí – no sé porque pero tengo la impresión de que parece algo decepcionada.

- ¿Quieres dejar en paz a mi profesora Andrea? – la voz de Dennis me distrajo – aquí esta su café maestra.

- Gracias – lo tomé y ella me sonrió.

- ¿Puedes venir un momento por favor?, mi mamá te llama – le dijo Dennis fijando sus mieles ojos en los de su hermana.

- Sí, dile que enseguida voy.

- Ahora Andrea – noté una ligera nota de apremio en la voz de mi alumna.

- Discúlpenos un momento profesora – Andrea se levantó y Dennis la tomó del brazo.


Entramos en la cocina y de inmediato solté a mi hermana.


- ¿Pero qué tanto hablas con mi Profesora? – le dije con la voz más baja que puede.

- Huy, ¿mi profesora?, cálmate enana, ni que fuera tu novia – bajo la voz a un octavo en la última palabra.

- No seas ridícula - le miré enfadada.

- Tranquila Dennis, no le estoy preguntando nada malo.

- Ja, como si no te conociera como eres de curiosa.

- Pero bueno a ti ¿qué más te da?

- ¿Cómo que, qué más me da?, no la molestes con cosas tontas ¿qué va a pensar de nosotras?

- Bueno ya, ya no es para que te pongas así…

- ¿Qué tanto están cuchicheando niñas? – nos preguntó mi mamá acercándose a nosotras.

- Nada – le dijo Andrea – es Dennis que me esta regañando por querer platicar con su profesora – dijo con burla.

- Vamos Dennis, préstale a tu maestra un rato para que platique con ella.

- ¿Qué? – meneé la cabeza en negativo – si no es un juguete o una mascota.

- Eres una exagerada mi mamá no lo dijo en ese sentido. Además tu maestra es muy agradable. No sé porque te cae tan mal.

- Shhhhhhh, ¿puedes hablar más bajo por favor?, te va a escuchar.

- Pues es que es la verdad – dijo ligeramente más bajo – además tengo curiosidad por observarla, esta muy guapa.

- Tu hermana tiene razón Dennis, es muy agradable – dijo mi mamá – y hay que admitir que esta preciosa, ¿ya vieron sus ojos? Están hermosos.

- Síiii – dijo Andrea con ligera emoción – imagínate cuando se case y tenga hijos, van a estar hermosísimos ¿verdad mamá?

- Huy si, espero que su novio sea un hombre atractivo.

- Pues yo ya vi a su novio y la verdad no esta tan guapo.

- ¡Qué? – exclamaron las dos al unísono.

- Que pena y ella tan atractiva – dijo mi mamá.

- Bueno ya sabes la suerte del feo la quiere el guapo – dijo mi hermana.

- ¿Quieren bajar la voz por favor? – pregunté, ansiando que cambiaran de tema y deseando que la profesora no hubiera escuchado nada de lo que hablábamos.

- Que lástima que no tengamos un hermano – dijo Andrea – si la emparentáramos con nuestra familia sus hijos serían perfectos.

- Huy síiii – dijo con entusiasmo mi mamá – serían los niños más bellos del mundo.

- ¿Del mundo?, del Universo mamá, imagínate todo el mundo nos envidiaría.


Mientras esperaba en la sala me preguntaba si sabrían que podía escucharlas claramente, ¿hijos?, ¿un novio guapo?, ¿hermosos ojos?, ¿emparentarnos?, ¿los más hermosos del Universo?, ¿perfectos?, en verdad se tenían demasiado amor. Si alguien me preguntaba, podría decir que en vez de ir a cenar, me estaban cenando a mí.


- Sssshh, ya cállense que son muy escandalosas y todo se oye, ¿que va a pensar de ustedes dos la profesora niñas?

- “Pues nada, que son un tanto cuanto entrometidas las tres – pensé mientras internamente me sonreía ante sus comentarios.

- Dennis dile a la profesora que se lave las manos, pero llévala al baño de tu cuarto porque el de abajo tiene una fuga y mañana viene el plomero a repararla – escuché que le dijo “mi probable suegra” si es que hubieran tenido un hijo y lo hubieran emparentado conmigo.


Saqué mi celular y fingí estar revisando un mensaje cuando escuché la puerta de la cocina abrirse, no levante la vista hasta que Dennis estuvo frente a mí.


- Profesora ¿me acompaña? – la llevaré a mi cuarto para que se lave las manos, ya que el baño de esta planta no sirve.

- Con gusto – me levanté.

- Espero que no tome a mal que le hayamos dejado a solas un momento.

- No, para nada – le conteste mientras subíamos las escaleras rumbo a su cuarto.

- Ojala que mi hermana no le haya hecho sentirse incomoda con sus preguntas tontas – le dije mientras me quitaba su saco y se lo entregaba.

- No, no te preocupes, gracias – se puso su saco y me guiño un ojo.

- Es una buena tela – le dije sintiendo las mejillas calientes.

- ¿Qué?

- Su saco, protege bien del frío.

- ¡Ah!, bueno lo habrás sentido así porque tienes puesto tu suéter, pero si lo usaras solo con la blusa que llevo puesta notarías que el frío se traspasa, voy a empezar a usar una chamarra de piel que en verdad protege del frío.

- Las chamarras de piel son muy buenas, claro no todas.

- Sí, es cierto.

- Mi hermana no le molesto ¿verdad? – le pregunté tras subir los últimos escalones – digo es que puede ser bastante curiosa – abrí la puerta de mi cuarto y la deje pasar, al tiempo que encendía las luces.

- Para nada, la verdad es que me ha caído muy bien, tu hermana es muy simpática – me sonrió dejándome ver la blancura de sus dientes – tiene unos ojos muy bonitos y tiene un no sé como decirlo… bueno se nota que tiene mucha confianza en si misma.

- ¿Sí? – le pregunté sintiéndome incomoda ante su comentario, mi hermana siempre ha sido de esas personas que a todo el mundo le cae bien… claro era más alta, más madura, más… guapa, más simpática, ahora que lo recuerdo mis pocas amistades siempre que venían a visitarme querían estar con ella todo el tiempo y no conmigo… y ahora… esto… mi profesora halagando a mi perfecta hermana.

- Sí, tu hermana es sin duda muy especial, tiene un carácter muy agradable y una sonrisa muy sincera – en verdad que no me agrado ver esa sonrisa en mi profesora.

- Sí… siempre es tan… simpática y agradable… tan perfecta – miré ligeramente sorprendida a mi alumna pues en el tono de su voz pude apreciar cierta acritud.

- Aunque no creo que sea tan inteligente como tu – le dije no sé bien porque.

- ¿Usted cree? – la sombra de mal humor que cruzaba el rostro de Dennis se disipó en seguida.

- Lo creo – le dije mientras miraba todo en derredor – eres una chica muy ordenada Dennis – la primera vez que vine pude apreciar el mismo orden que tienes hoy día – le sacudí el flequillo con la mano mientras le sonreía – raro en una persona tan joven, yo recuerdo que a tu edad mi cuarto era un verdadero desastre.

- Desde que tengo uso de razón mi mamá nos ha dicho que lo que usemos lo volvamos a poner en su lugar, y si tiramos algo inmediatamente lo recogemos, supongo que terminamos por acostumbrarnos a seguir ese patrón, cuando estaba en casa de Laura su cuarto me llegaba a desesperar.

- Laura ¿eh?

- “¿Fue mi imaginación o es que su voz se apagó?” aaammm sí, ella siempre tiene un tiradero en su cuarto es algo desesperante – la profesora se acercó a una de las paredes de mi habitación en la cual colgaba una foto donde estábamos Laura y yo en el Kinder vestidas de flores para un festival, ella estaba disfrazada de Rosa y yo de Lila – la miré negar mientras miraba la foto.

- ¿Extraña a Laura? – le pregunte sintiendo una nota de aprensión en el pecho, era como si algo dentro de mi quisiera decirme algo pero no encontrase las palabras adecuadas para expresármelo.

- No – ella se volvió a mirarme con una enorme sonrisa de franca burla – estaba pensando en que el único propósito de los festivales en el Kinder es poder darle a los desconocidos material para hacer burla de los demás.

- ¡Hey! Que… que me veo muy bien ahí.

- Huy sí y no sabes cuanto – se empezó a reír – ¿te siguen regando a diario?

- Ja,ja,ja pero que graciosa debería ir a trabajar de cómica a la televisión, esa es la puerta del baño la espero abajo – me dijo Dennis y salió de su habitación, me alegraba que se hubiera ido… fui tan estúpida, debía empezar a olvidar a Laura… esa pregunta que me hizo esta mocosa, no fue solo casual debí haber dicho algo o quizás algún gesto… Laura, siempre fuiste una niña preciosa… siempre lo serás… me llevé los dedos a los labios para después colocarlos sobre su imagen – “Adiós Laura” – susurré en mi corazón.

****

Otra noche… me pregunto hasta cuándo podré dormir nuevamente… no he podido dejar de pensar en Karla desde que Iván me dijo que había terminado con esa mocosa, quizás ahora… tal ves ella… pudiera ser que… - me levanté de la cama y empecé a dar círculos por toda mi habitación – ¿Para que hacerme vanas ilusiones?... ella me dejo muy en claro que no quería nada conmigo ¿no es así?... ir a buscarla de nuevo… demonios Ana no seas estúpida – me regañe a mi misma – el hecho de que hubiera terminado con esa niña no significaba que vendría a mis brazos corriendo ¿o sí?... no… claro que no; sin embargo aún tengo grabada en mi memoria el toque de sus labios… la profundidad de su oceánica mirada - me senté a la orilla de la cama pasándome la mano por entre el cabello – pero… también… hummmm… bueno… no, no estoy considerando que ahora que ha vivido en carne propia lo que le dije que le iba a suceder en una relación de ese tipo le haya abierto de una buena vez los ojos y quizás esta vez quiera una relación en forma… una relación verdadera… real… con alguien a su misma altura, figurativamente hablando claro… - me deje caer de espaldas a la cama – No, ya no… ir a buscarla después de lo que me dijo… después de soportar sus… insultos… - negué un par de veces con la cabeza – ¿para que pasar por eso nuevamente?... creo que lo mejor sería olvidarme de ella, dejar ese intento en el olvido… sin embargo me siento tan sola… ¿Karla se sentirá igual que yo? No, no lo creo… quizás ya haya encontrado otra mocosa – me levanté y me acerqué a la ventana, corrí la cortina ligeramente y observé las luces de la ciudad – hay alguien ahí… esperando por mi… Dios quisiera encontrarla… quisiera que fueras tu Karla… Dios por favor… permite que la persona que está esperando por mi sea ella… por favor.


Una cosa era segura definitivamente no volvería a cenar en casa de Dennis, entiendo que mis ojos, o las facciones de mi rostro sean agradables pero la manera como su mamá y su hermana me miraban terminaron por hacerme sentir de lo más incomoda, aún me pregunto como fue que pude terminar la cena, pues entre tanta pregunta a duras penas me daba tiempo de meterme un bocado a la boca. Y luego al despedirme de ellas, su hermana Andrea me besó en la mejilla pero me rosó con los labios la comisura de la boca, trate de no parecer sorprendida pero al darme la vuelta seguramente mi cara reflejo mi extrañeza. Por si fuera poco al estrechar su mano con la mía me dejo en un papelito el número de su teléfono celular. Pero ¿qué no se supone que esta chica tiene novio?... o bueno… quizás no es que quiera nada conmigo ¿verdad? quizás solo quiere saber sobre su hermana… - miré el papel nuevamente con su número y negué con la cabeza - ¿pero a quién engaño? Si duda esto no tenía nada que ver con Dennis – guarde el número en mi celular – aunque no tenía intención de marcarle.


Levante la vista y observé las calles vacías solo uno que otro carro pasaba a lo largo de la avenida, por fin un par de cuadras más y habría llegado a mi casa, que día… solo esperaba que Iván estuviera bien, suponía que así sería pues durante todo el día no me había mando ningún mensaje. Y mañana quisiera Dennis o no pensaba hablar seriamente con Armando, lo iba a llevar con Adriana para que le quedará claro que a una chica no se le podía engañar de esa manera, ni mucho menos obligarla a hacer algo que no quiere hacer, demonios ¿esa era la nueva táctica de los jóvenes?, sí rompes conmigo ¿me prometes que me concederás un deseo?; pero que idiotez, me pregunto cuantas chicas habrán cumplido una promesa tan estúpida como esa. Pero Dennis… ¿cómo pudo caer con un truco tan barato?... bueno menos mal que no paso nada, creo que lo hubiera matado si es que llega a… ya, mejor ni pensar en eso. ¡Aaaaaah! Por fin hogar dulce hogar… que bien, iba a meterme a bañar y después a dormir, estaba rendida.


- ¿Iván? – mi buen amigo estaba sentado con un cuchillo en una mano puesta sobre la muñeca de la otra que mantenía cerrada en un puño - ¿pero que demonios intentas hacer? – le pregunté acercándome a él arrebatándole el cuchillo de las manos.

- Ya no quiero… ya no quiero vivir – me miró con tristeza - ¿para qué quiero vivir, si ya no lo tengo a él? – me dijo mientras se soltaba a llorar con fuerza – lo he perdido… lo he perdido…

- ¿Qué sucedió?

- Lo he perdido, lo he perdido – repitió hundiendo su rostro en mi pecho, verlo llorar de esa manera me partía el corazón, sabía que tardaría un rato en tranquilizarse y que esa noche pintaba para ser amarga y muy larga.

****

Estábamos a dos días de salir de vacaciones, no había vuelto a ver a Armando tal parecía que no regresaría a la escuela, eso me hacía sentir tranquila, deseaba con todas mis fuerzas no volverlo a ver en lo que me restaba de vida; a estas alturas no dudaba que estuviera ya trabajando con su tío de mecánico; ahora que estaba sin novio Alfredo que era mi compañero que participaría en el área de matemáticas me pidió salir con él, no era mal parecido y con él mantenía una competencia ardua en esa materia pues quería dejarlo en el segundo lugar, era inteligente y por lo poco que platicaba con él hasta era dulce, sin embargo le dije que no, no tenía ningún deseo de ser su novia… después de ese incidente con Armando empecé a ver a los chicos de forma diferente, creo que a final de cuentas todos ellos buscan lo mismo, sexo y solo eso… pero… ¿no era eso lo que yo misma buscaba cuando me hice novia de Armando?... me sentía realmente estúpida, tener sexo solo por tener sexo ¿cómo pude pensar de esa manera?, Laura había tenido razón ¿si lo hubiera hecho?, ¿qué habría pasado?... con lo animal que era Armando estoy segura de que no habría podido ni siquiera utilizar adecuadamente un condón. Dios mío cada vez que pensaba en la idiotez que pude haber cometido me corría un escalofrío por la espalda que me hacía respingar. Debería agradecerle a Dios haberme salvado de una verdadera desgracia… esa mujer que ahora estaba de espaldas a nosotros escribiendo en el pizarrón unos ejercicios de oxido-reducción me había salvado de una segura vio… ¡Dios! Ni siquiera puedo pronunciar esa palabra… me aterra.

- Muy bien chicos, estos ejercicios los quiero resueltos hoy mismo – todos mis compañeros empezaron a soltar peros – silencio – dijo con autoridad – no quiero pretextos, ni peros, sé que son muchos pero así como los vayan terminando podrán salir, no quiero que copien, ya saben que deseo que sean honestos consigo mismos ¿además de que les servirá copiar al de al lado si el día del examen los dividiré en dos grupos para que entre ustedes haya dos lugares vacios por alumno? – sus labios se curvaron suavemente en una sonrisa muy sutil.

- Pero es que son bien difíciles maestra – dijo Gerardo uno de mis compañeros para él que todo sin duda era difícil – y son quince ejercicios los que tenemos que resolver, no nos va a dar tiempo.

- Les dará tiempo, no se preocupen por ello – la profesora se sentó tras el escritorio y nos sonrió mientras levantaba una ceja – y si se tardan más protestando menos terminaran así que a partir de este momento no quiero escuchar a nadie ¿quedo claro?

Algunos respondieron con un sí, y otros solo asentaron con la cabeza. Yo le miré discretamente mientras anotaba los ejercicios en mi cuaderno pese a su sonrisa note una sombra de tristeza que intentaba ocultar a toda costa, me preguntaba que podría ser lo que le tenía tan triste.

Cuando hube apuntado todos los ejercicios en mi libreta en vez de empezar a resolverlos me limite a mirar los espacios en blanco de la hoja… me mordí el labio inferior ligeramente al recordar lo que mi hermana me dijo dos semanas atrás.

- Dennis – me dijo mi hermana entrando a mi recámara un par de horas después de que la profesora se hubiera ido.

- Andrea ya me voy a dormir, tengo sueño – le dije mientras cerraba mi libro de matemáticas y lo dejaba sobre el buro que estaba a un lado de mi cama.

- Sí, no te voy a quitar mucho tiempo solo te quiero preguntar algo – se sentó a un lado de mi.

- ¿De qué se trata? - bostecé ligeramente.

- ¿Alguna vez te has planteado la idea de que te llegue a gustar una mujer?

- ¿Qué? – el sueño que tenía se disipo en seguida, miré a mi hermana fijamente, y por un momento creí que de alguna manera se había enterado de lo mío con Laura, estaba a punto de explicarle mi relación con mi ex amiga de toda la vida pero…

- No te me quedes viendo así – me dijo – digo no es nada del otro mundo que te guste alguien de tu mismo sexo – me sonrió divertida - ¿no es así? además tu maestra es muy guapa.

- ¡Qué?

- Vamos enana – sonrió ligeramente – cierra la boca – con su dedo índice elevó mi mandíbula cerrándome la boca – no es para tanto.

- ¡Qué no es para tanto?

- Baja la voz, ¿quieres que mi mamá te escuche?

- Pero – bajé a voz ligeramente – pero ¿estas loca? ¿te gusta mi profesora?

- ¿A ti no?

- ¿Qué?

- Ay, Dennis quieres relajarte por favor, no te estoy diciendo que me voy a acostar con ella ¿o sí?

- ¿Acostarte con ella?, pero ¿qué pasa contigo?

- Dennis aprende a escuchar te he dicho que no te estoy diciendo que me voy a acostar con ella – me dio un ligero golpecito con su dedo en la frente – así que cállate y escúchame ¿si?.

- Pero…

- Dennis – el tono de su voz me indicó que estaba irritándose ligeramente.

- De acuerdo – me crucé de brazos mientras le miraba supongo que con el ceño bastante fruncido por lo que me dijo.

- Miras muy feo enana – negó con la cabeza al tiempo que suspiraba – mira Dennis para empezar quita esa cara, digo no es raro que te llegues a sentir atraída hacía una persona de tu mismo sexo sobre todo si esta es muy guapa como tu profesora ¿no?

- Al grano Andrea por favor.

- Que desesperada, pues mira tengo una amiga que es les y apenas hace un par de días la vi con su novia y la verdad es que hacen una linda pareja.

- ¿Y eso qué tiene que ver con…?

- Ya, ya voy – me interrumpió – pues nada que la verdad de las cosas es que tu maestra se me hace muy guapa.

- ¿Y?

- Pues eso que le he dado mi número celular ¿tu crees que me llame?

- ¿Qué hiciste qué?

- Dennis esa cara por favor

- Discúlpame pero ¿cómo quieres que este? ¿con una sonrisa de oreja a oreja?

- No pero sígueme la corriente ¿no eres mi hermana acaso?

- Lo soy pero Andrea mira la situación en la que me pones.

- ¿En qué situación?

- ¿Qué va a pensar de mí la profesora, haciendo tu ese tipo de cosas?

- No es la gran cosa Dennis, además una cosa soy yo y otra cosa eres tu somos dos personas diferentes, así que no tienes porque preocuparte por eso.

- Andrea ¿por qué haces esto? ¿qué intentas probar?, ¿qué pasa con tu novio?

- Es solo que tengo ganas de experimentar por lo menos un beso ¿ves?

- Pero ¿por qué con mi profesora?

- Porque es la única mujer que me ha atraído.

- ¿No te puede atraer alguien de tu Universidad?

- Tan guapas como ella no he visto.

- Mierda

- Esas palabrotas

- No me regañes

- No injuries

- Andrea por favor sácate esa idea de la cabeza

- No, no lo voy a hacer – enlazo las manos sobre sus rodillas – además esta tan guapa que no sé porque no la puedo imaginar con un hombre ¿sabes?

- ¿De qué hablas?

- Pues es que te juro que algo tiene esa mujer que no puedo visualizarla con un tipo.

- Andrea conozco a su prometido, así que dudo sobremanera que ella pueda… pues… eso.

- ¿Gustarle una chica?

- Exacto.

- Dennis si fueras tú créeme yo te apoyaría.

- ¿Qué? gustarme a mi esa tipeja olvídalo.

- Ya, ya, mejor duérmete.

- Y tú sácate esas absurdas ideas.

- No lo haré – dijo levantándose de la cama y lanzándome un beso – buenas noches enana.

- Deja de llamarme enana y sácate esa idea ¿oíste?

- Nop, ja,ja,ja,ja,ja,ja

- Andrea – le dije pero salió cerrando la puerta.

Regresé de mis recuerdos cuando la profesora me llamó, no sé porque al levantarme tomé la libreta y me dirigí a su escritorio.

- Toma – me dijo extendiéndome una llave – ve al laboratorio de química porque el de biología esta ocupado – me dijo mientras tomaba mi cuaderno de entre mis manos – espérame ahí voy en cinco minutos yo te llevaré tu cuaderno, pero llévate tus cosas ¿de acuerdo?

- Sí – mi voz se escuchaba extrañamente apagada… no… creo que más bien se escuchaba cansada, desde el día que mi hermana me habló de sus intenciones románticas con mi profesora la verdad es que no había podido dormir a gusto. “yo te apoyaría” recordé las palabras de mi hermana mientras salía del salón… creo que sonreí al tiempo que me dirigía a las escaleras… estaba más que segura que a esa tipa yo no le atraía en lo más mínimo, jamás podría atraerle.


Empecé a hojear el cuaderno de Dennis, me gustaba su letra era clara y espaciada, sin duda era muy limpia y ordenada a la hora de tomar apuntes, en verdad era una chica extraña pues que yo recuerde inclusive en la universidad mis apuntes eran un verdadero desastre y a fuerza de empeño he logrado mejorar mi letra pues nunca fue tan legible como la de ella. Sin embargo al llegar a los ejercicios que recién había anotado su letra daba claros signos de cansancio, inclusive no había resuelto ninguno, claro que no es para menos estudia demasiado y no creo que se este dando los espacios para descansar adecuadamente, tampoco era muy bueno que se esforzara demasiado. Hojeé su cuaderno y vi un sobre que tenía mi nombre escrito, lo tomé y al ver efectivamente mi nombre escrito en el supe sin duda que era para mí. Lo tomé entre mis manos y le miré ligeramente intrigada, ¿Lo habría escrito Dennis? Me sonreí para mis adentros seguramente era una lista de las cosas que no le agradaban de mí. Lo abrí y saqué una hoja perfectamente doblada. Sin lugar a dudas me sorprendí al leerla, la carta decía así.

Hola profesora Karla:

Espero que mi hermana le de esta carta aunque conociéndola bien no creo que llegue nunca a sus manos, sin embargo y si me he equivocado con respecto a mi hermanita y ha sido lo suficientemente linda como para entregársela, quisiera decirle que usted me parece una persona fascinante, me gustaría si así lo desea conocerla más, no me malinterprete (no claro que no – pensé mientras meneaba la cabeza en negativo) es solo que usted tiene un aura algo llamativa (un aura ¿eh?) y… esta bien… la verdad de las cosas es la siguiente (ok, empecemos con la honestidad, no sé porque pero me imagino lo que vendrá a continuación) mi hermana me ha dicho que usted tiene novio (sí, mi amigo gay, sería un excelente novio si ambos fuéramos heterosexuales) sin embargo no puedo imaginarla con un novio (ni yo tampoco créeme), yo tengo novio (hummm ¿si? que pena estas muy guapa para tener novio) y lo quiero mucho, pero de un tiempo para acá he sentido curiosidad (si ya me imagino sobre que) me gusta ser directa así que no sé porque no lo he escrito todavía; así que empezaré… puedo decirle que no soy mal parecida por supuesto (y ahí esta ese amor propio tan característico) no sé si usted alguna vez haya sentido curiosidad por tener algo que ver con una persona de su mismo sexo (oh, claro que la tuve, y la sacié – me sonreí) como dice mi pequeña y hermosa hermana (hermanas tenían que ser) iré directo al grano, si usted ha sentido la misma inquietud que yo, ¿le gustaría intentar algo conmigo? (vaya ahí esta la pregunta del millón)

Espero no haberle incomodado con mi pregunta (no, de hecho ya la veía venir), de igual manera aprovecho la ocasión para decirle que me encantaría sea cual sea su respuesta ser su amiga. Espero que lo considere.

Atte:

Andrea Dávila Millán.

Definitivamente esta chica no perdía el tiempo, no me cabía duda de que Dennis no pensaba entregármela pues al ver la fecha me di cuenta que tenía una semana de haber sido escrita. Si lo meditaba un poco Andrea no era una chica mal parecida, era agradable y en cierta forma me llamaba la atención además de ser una mujer ligeramente más madura, al menos rondaba los veinte; pero había algo que no terminaba de convencerme.

- Profesora – la voz de uno de mis alumnos me distrajo – creo que le hablan – miré hacia la puerta y me sentí ligeramente incomoda al verla.

****

Ya pasaron 15 minutos, 15 largos, largos, largos minutos y la profesora no aparece, ¿para que me querrá ver? bueno sea lo que sea ya me lo dirá, quizás quiere incrementar nuestras asesorías y eso no me molesta pero… me sienta un poco pesado, me he sobre esforzado sin duda, además tengo que reducir mi tiempo en el Gym ya no haré una hora y media diaria creo que mejor lo reduciré a una hora, me agota demasiado – decidí sentarme y me recosté sobre la mesa del laboratorio usando mis brazos como almohadas y cerré los ojos, y a pesar de que podía escuchar los jaleos del otro grupo que estaba utilizando el laboratorio de biología me sentí relajada, quizás por lo cansada que me sentía.

Ana me sonrió cuando le dije que prefería platicar con ella en otro sitio que no fuera la escuela, se despidió de mí estrechándome la mano y me beso en la mejilla. No me sentí muy cómoda con ese gesto, su rubio cabello me recordaba a Laura y eso me sentaba mal. Regrese al salón y como siempre todos estaban levantados, platicando, en fin haciendo todo menos lo que les había pedido.

- Bueno chicos basta de parloteo los veo muy platicadores, si ya terminaron de resolver los ejercicios pasen y entréguenmelos – en ese momento todos se sentaron y el silencio reino una vez más – miré mi reloj aun faltaba una hora para que llegara el receso miré el cuaderno de Dennis en el escritorio fui a tomarlo junto con la carta que había dejado debajo del mismo, volví aguardar la carta entre las hojas de su cuaderno y salí del salón – volveré enseguida chicos, cuando regrese espero que ya haya terminado la mitad del grupo con esos ejercicios ¿de acuerdo? – algunos asintieron y otros dijeron si; me llevé mi saco y los fólderes que contenían la tarea que les había pedido.

El sol aún brillaba con fuerza sin embargo el viento se sentía helado a lo lejos vi a mi amiga Adriana dirigirse a su oficina, era un día muy lindo sin embargo aún no podía apreciarlo en toda su magnitud.

- Hola teacher – esa voz la conocía bastante bien la darme la vuelta no me sorprendí al verla.

- Al ¿qué haces aquí?

- Vaya forma de saludar teacher, ¿ni siquiera un besito? – me sonrió mientras se quitaba las gafas obscuras.

- Que simpática – le dije mientras me detenía en el asta bandera que estaba a mitad de la explanada.

- ¿Sigues enojada conmigo?

- No lo sé

- ¿No lo sabes? Vaya me pregunto ¿cómo es eso?

- Simplemente como te lo he dicho no lo sé.

- Sucedió algo ¿verdad? – me sonrió con su característica sonrisa de saberlo todo.

- Sucedió algo – le dije mientras observaba discretamente a mi alrededor.

- ¿Quieres contármelo?

- ¿Tienes tiempo?

- Por supuesto, para ti siempre tendré tiempo – me guiño un ojo.

- Tuve una discusión con Iván y no lo he visto desde hace una semana.

- ¿Cómo te sientes?

- Decepcionada

- Decepcionada ¿eh?, esa palabra implica muchas cosas ¿sabías?, cosas que pueden dañar una relación de cualquier tipo.

- Lo sé

- ¿Qué sucedió? – me preguntó mientras tomaba los fólderes de mis manos, indicándome por una seña que nos sentáramos en una banca cercana.

- No es algo muy agradable de contar.

- Pero por tu expresión sé quieres desahogarlo, vamos no te estoy cobrando ¿o sí? aprovecha mis servicios gratuitos – me sonrió de una forma esplendida, le miré dubitativa durante un minuto pero a final de cuentas accedí a desahogarme con ella.

- Hace una semana – le dije mientras nos sentábamos – al regresar del trabajo vi a Iván quien había llegado temprano a mi casa y estaba sentado mirando una película pornográfica curiosamente de tema heterosexual, cuando me acerque a él le pregunte el motivo por el cual estaba viendo una película que no era para nada de su género y él sin mirarme simplemente me respondió que se había excitado aun cuando era una película heterosexual, yo bromeé con él diciéndole que al ver al protagonista masculino obviamente se había excitado, entonces volvió el rosto para mirarme y de forma seria me dijo, me he estado fijando en la chica, imaginaras entonces mi expresión de sorpresa y extrañeza ante su comentario – meneé la cabeza en negativo – ahí estaba yo mirando a mi amigo sin entender una palabra de lo que me había dicho. Entonces se levantó y de la nada me tomó de los brazos y me besó.

- Por el gesto que estas haciendo supongo que no fue de tu agrado – me dijo Al levantando una ceja.

- No, no lo fue, introdujo su lengua en mi boca, el nunca había hecho algo así, siempre me besaba de labios, o bueno no sé si cuando hemos estado tomados lo ha hecho de esa forma pero, sin lugar a dudas no fue de mi agrado. Me solté de sus manos y le pregunté qué era lo que le estaba cruzando por la cabeza y entonces…

- ¿Te pidió hacer el amor con él?

- ¿Tan obvio es?

- Un ciego lo vería – me dijo sonriendo de medio lado.

- Pues si eso hizo y le dije que no, que no podía hacer algo así con él por mucho que lo quisiera, por mucho que lo amara, simplemente no podía acceder a sus deseos.

- ¿Se enojo?

- Mucho, me dijo que era una mala amiga, que debía ser solidaría con él, que le debía de ayudar a vengarse de esa manera de Andrés, que si Andrés lo había hecho entonces el tendría que hacer lo mismo. Al ver que con todos sus argumentos mi respuesta era la misma él…

- ¿El?

- Me amenazo con quitarse la vida si no accedía… Iván nunca me había chantajeado de ninguna manera… por eso me resistí a creerle a Andrés… Iván estaba tan molesto… me dijo que era su amiga, que se lo debía… pero simplemente no pude acceder, ¿me entiendes?

- Por supuesto, no es tu naturaleza.

- Sí, no lo es… entonces me dijo que jamás en lo que me restara de vida lo volvería a ver, esa misma noche tomó sus cosas y se fue y hace una semana que no sé nada de él.

- No te preocupes – me dijo sonriéndome – el enojo no dura eternamente, Iván volverá créeme.

- Eso espero, en verdad se fue muy molesto.

- Descuida yo sé lo que te digo, por otro lado la razón de venir a visitarte era más que nada porque ahora que se acercan las vacaciones quiero pedirte que no te quedes encerrada en tu casa, quiero que salgas al mundo nuevamente Karla, en verdad si te quedas metida en esas cuatro paredes no sanaras, has amigas, amigos, sal, diviértete y sobre todo olvida, sé que aún piensas en Laura y créeme el pensar en ella en nada solucionara su situación.

- Lo sé… y me he decidido olvidarla por completo, me costará trabajo pero… – me llevé las manos a la cara y tras un momento de reflexión bajé las manos y le miré a sus verdes ojos – sé que de alguna forma lo conseguiré.

- Me alegra saber que tienes esa firme determinación y ya lo sabes primero sanate para que puedas tener una relación de verdad ¿de acuerdo?

- Lo haré.

- Me alegra saberlo, toma – me entregó de nueva cuenta los fólderes y me beso en la mejilla – tengo que irme, cualquier cosa que necesites, tienes mi teléfono y sabes donde vivo – me guiño un ojo y se levantó – nos vemos guapa.

- Nos vemos – le dije mientras le miraba irse. Me quede sentada hasta que ella salió de la escuela miré mi reloj y vi que faltaba media hora para el receso, debía apurarme.

Al llegar al laboratorio de química suspiré levemente antes de entrar, sabía que debía decirle a Dennis que entendía su cansancio pero que no podíamos darnos el lujo de tomarnos un descanso sobre todo ahora que estaba tan cerca la fecha del concurso. Al entrar la vi recostada sobre una mesa, estaba en verdad profundamente dormida tanto así que un fino hilillo de saliva brillaba apenas sutil en la comisura de sus labios, al parecer en verdad estaba exhausta… analizándolo bien… no será malo dejarla dormir ¿verdad?... hoy íbamos a ver un par de temas nuevos, pero así como estaba de cansada dudaba en verdad que tuviera la capacidad para retener la información que le iba a proporcionar. Dentro del laboratorio se sentía el frío así que me acerqué a ella con sumo cuidado y le puse mi saco sobre sus hombros, le acaricié ligeramente la cabeza y me sonreí para mis adentros, esta chica en verdad era tan testaruda, hacía días le había preguntado si se sentía cansada para programar un descanso y ella reticente había dicho una y mil veces que no, que se sentía en plena forma, claro… en plena forma; viéndola dormir así no me extrañaba ahora entender el porqué algunos términos aún no terminaba por aplicarlos de manera correcta.

En fin como no tenía ninguna clase más que impartir por el día de hoy decidí dejarla dormir al menos hasta que se despertara por ella misma, sabía que bien podría decirle que se fuera a su casa y descansará pero estaba más que segura que se negaría a irse era tan… Dios en fin… mocosa… de acuerdo iba entonces a aprovechar y a calificar las tareas de mis alumnos al menos de esa manera ahorraría tiempo y podría dormir temprano.

El tiempo se me fue bastante rápido cuando miré la hora en mi reloj vi que faltaban 20 minutos para las nueve y al levantar la vista vi que Dennis seguía profundamente dormida, había estado cambiando a determinado tiempo de posición así que no me había preocupado porque se le durmiesen los brazos. Terminé de calificar el último de los exámenes del grupo M-N que había empezado a calificar después de que hube terminado de revisar y calificar los trabajos del grupo de Dennis cuando la escuché bostezar. Levanté el rostro y le miré estirarse por completo.

- ¡¡¡Ouch!!! ¡oh!, ¡mierda! ¡hummm! Duele, duele.

- ¿Te sientes bien? – le pregunté mientras me levantaba y caminaba hacia ella; se estaba agarrando el hombro derecho con la mano izquierda y el rictus de dolor en su rostro me indicó que se había estirado en demasía – a ver, espera, suelta tu hombro.

- No, déjeme duele, duele.

- Vamos, sé que te va a doler pero tranquila sé lo que hago – me coloqué tras ella, le quité mi saco de encima y le masajeé suavemente el hombro.

- Me duele

- Lo sé, aguanta un poco

- Pero

- No seas llorona

- Pero

- Tranquila

- De acuer ooouuchhh

- Ya, ya va a pasar ¿lo ves? – pude palpar como su músculo se iba relajando poco a poco y sonreí para mis adentros, esta niña debería de comer más alimentos que contuvieran potasio – no comes mucho plátano ¿verdad? o papas.

- No, no me gusta el plátano y las papas engordan – le respondí sintiéndome ligeramente mejor, el toque de sus manos era en verdad muy bueno.

- Solo tienes que comer con moderación ¿sabes? de esa manera no subirás de peso.

- Tomaré mejor un multivitaminico, me siento mejor, gracias – me dijo al tiempo que subía y bajaba los hombros en forma circular – se tardo tanto que sin querer me he quedado dormida ¿qué tema vamos a ver ahora?

- Ninguno

- ¿Qué?

- Son – miré mi reloj – diez minutos y darán las nueve de la noche.

- ¡Quéeeee? Pero ¡por qué no me despertó antes?, ¡cómo pudo permitir que durmiera tanto?

- Te veías cansada

- ¡Qué?, ¡solo por eso?

- ¿Quieres tranquilízate, por favor?

- ¡Tranquilizarme?, ¡cómo voy a tranquilizarme?, teníamos que ver dos temas DOS TEMAS el día de HOY.

- Dennis, si estabas cansada de nada hubiera servido que te diera las clases

- De verdad que poco profesionalismo de su parte – se levantó y tomó su mochila echándosela al hombro que tenía lastimado y su rictus de dolor no se hizo esperar.

- En ese hombro sería mejor que no pusieras nada.

- ¡Eso a usted no le importa!

- ¡No me hables de esa forma!

- ¡Descuide! ¡me largo!

- ¡Oye!

Honestamente no hice nada por detenerla, esa mocosa, estúpida pero ¡qué demonios pasaba con ella?, en verdad nunca iba a poder entenderla, Gracias a Dios un par de días más y solo la vería un par de horas durante las asesorías en vacaciones. Al carajo con ella.


****


Al llegar al museo de Arte me di cuenta de que era verdad lo que Al me había dicho, tenía que dejar de estar encerrada en la casa, hacía una semana ya que había salido de vacaciones y tenía que salir y distraerme más; iba a tener que agradecerle la revista que me llevo hace un par de días ya que en ella venía anunciada la exposición de un pintor holandés llamado Alan Walshy y ya este era el último fin de semana que estaría en exhibición para fortuna mía no había tanta gente a pesar de que la entrada era gratuita. El museo al que iba había sido en tiempos de la colonia un palacio por lo cual lucía regio desde el exterior adornado con sus grandes ventanales por donde la luz se colaba alegremente e iluminaba de forma natural todas y cada una de las salas del ahora ya museo, me detuve un momento en la explanada antes de entrar para admirar la fachada del edificio, alce la vista al cielo y ese azul brillante y limpio de nubes me puso de buen humor, el aire frío acarició mi rostro y me sentí más viva que nunca, me encamine a la entrada y grande fue mi sorpresa al encontrarme con Dennis en el vestíbulo del museo, en verdad mi buen animo decayó un poco al ver a esa chica que miraba su teléfono celular una y otra vez mientras caminaba de un lado a otro.


- “Bien sea como sea aún no me ha visto así que no tengo porque saludarla o ni siquiera interactuar con ella así que no pasa nada” – pensé – hasta que mi celular timbro haciendo eco en el vestíbulo y esos grandes ojos miel se posaron en los míos – Bueno – conteste – ah, hola Ana… bien gracias ¿y tu?... que bien… ¿cómo?... ¿a que hora?... sí, esta bien te espero en mi casa entonces… si a las 9:00 pm no, no se me olvida, sí Bye, Besos – colgué el teléfono y como ella seguía mirándome con cara de incredulidad no me quedo de otra más que aprovechar la ocasión para saludarle, con el gesto que tenía se me antojo hacerle esa maldad.

- Hola Dennis – le saludé sonriéndole tan dulcemente como me fue posible.

- ¿Es que hasta en estos sitios tengo que encontrármela? ¿no le basta con vernos en las asesorías? ¿a caso esta siguiéndome?

- También me da gusto verte – le dije burlona – “antes preferiría seguir una serpiente cascabel que a ti mocosa” – pensé.

- Sí, claro… se nota el gusto por montones – dijo con el mismo tono que empleé yo, en ese momento sonó su celular – Bueno – contestó - ¿dónde estas llevo esperándote media hora? y... ¿qué?... ¡ay no!, no Andrea dijiste que me acompañarías a ver la exposición y hoy es el último día… si… sí… ya sé que… bueno… oommsss… esta bien… pero es que en verdad quería verla – dijo dándome la espalda, así que aproveche el momento para darme a la fuga y llegar hasta las escaleras que conducían al primer piso donde iniciaba la exhibición – antes de subir volví el rostro para mirarla, su semblante mostraba decepción y tristeza y eso me ablando el corazón sin saber bien porque caminé de nueva cuenta hacia ella que mantenía la cabeza baja mirando su celular.

- Ujum, ujum – me aclaré la garganta antes de hablar – pues bien… ya que vienes sola y yo también, pues… me preguntaba si querrías recorrer la exhibición conmigo – le solté de golpe, ella levantó la mirada y me observó con cuidado antes de responder.

- Pues… – miré seriamente a la profesora y dudé un poco antes de contestarle pero viendo que el recorrido sería largo ya que me gustaba leer las tarjetas informativas y dado que siempre me ha gustado compartir mis opiniones con otras personas no me pareció de momento tan mala idea que fuera con ella, y ya que mi hermana me había dejado colgada no me apetecía recorrer el museo yo sola – esta bien – le conteste tras el breve momento – pero le advierto que no soy de las que nada más miran las pinturas de rapidito y ya, me gusta tomarme mi tiempo.

- Esta bien – me contestó – a mi también me gusta tomarme mi tiempo – ¿vamos?

- De acuerdo – dije – pero no me vaya a estar apresurando – caminamos hacia las escaleras para subir al primer piso donde empezaba la exhibición.

- No, ya te dije que no – sonrió de medio lado – a mi también me gusta tomarme mi tiempo, levanto una ceja y me miro de lleno con sus ojos azules.


Hubo algo extraño cuando la profesora me sonrió, de pronto el día ya no parecía tan malo eso a la vez me contristó un poco, ella iba a mi lado caminando a mi paso, por un momento pensé que no era tan desagradable tenerla junto a mi; llegamos al primer piso y una amplia sala se extendía; a pesar de que los ventanales dejaban pasar una muy buena luz dentro de las salas las luces artificiales estaban encendidas; en las paredes colgaban los cuadros y una guardia de seguridad nos indicó que la exhibición empezaba del lado derecho, caminamos hacia el primer cuadro, me di cuenta que el piso tenía una línea roja que marcaba cierta distancia que deberíamos de mantener entre nosotras y las pinturas que colgaban en las paredes.


- Procura no traspasar la línea para que no te llamen la atención – me indico la profesora.

- Ya sé, no es la primera vez que vengo a un museo – le dije mientras admiraba el primer cuadro de la exhibición; en el lienzo se plasmaba una gama de colores muy brillantes y llamativos, era un campo abierto cubierto de flores de mil colores al fondo un lago rodeado de montañas y una silueta humana descansando bajo la sombra de un árbol, leí la ficha técnica, era un trabajo al óleo, realizada hacía solo dos años atrás – levanté la vista mirando nuevamente la obra.

- Esa gama de colores es muy alegre ¿no lo crees? – me preguntó la profesora con una sonrisa en sus labios.

- Sí – le respondí y por un momento ya no observaba la pintura sino las delicadas facciones de su rostro, odiaba admitirlo pero era sumamente atractiva.

- ¿Tengo algo en la cara? – me preguntó sin dejar de mirar el cuadro y me turbe momentáneamente.

- Eh, no, no, nada fuera de lo normal ya sabe, dos ojos, una nariz, y una boca.

- Menos mal empezaba a preocuparme – se rió bajito y se encaminó al segundo cuadro, al darme la espalda observe su largo cabello negro contrastar con el blanco inmaculado de su blusa, no le había prestado atención pero su caminar era sumamente grácil, me encaminé hacia ella… por un momento me sentí descontrolada ¿sería que me estaba empezando a caer bien la mujer esta?, no, eso no podía ser posible.

- En esta obra también usa colores muy brillantes – le dije para sacarme esas tontas ideas de la cabeza.

- Sí, es agradable ver la mezcla de colores que utiliza, son muy armónicos a pesar de ser tan vibrantes.

- Quizá sea una persona muy alegre – me encogí de hombros mientras me situaba a su lado y observaba la pintura.

- No lo sé sería muy arriesgado juzgar el carácter del artista basándonos solo en su trabajo, es cierto que mucho de su esencia se plasma en los lienzos pero… ¿podemos estar seguros de conocerles a la perfección solo por sus obras? – señalo el cuadro con la mano con un movimiento armonioso de su muñeca que me dejo ver la palma de su mano – su rostro se entristeció y sus ojos azules se obscurecieron brevemente – a veces la alegría oculta una gran tristeza – dijo y suspiró hondamente sacudiendo ligeramente la cabeza en forma negativa, no dijo más y se inclinó a leer la ficha, mientras yo razonaba en sus palabras y me perdía en la lejanía de ese paisaje multicolor.

Mientras seguíamos admirando las obras escuche a Dennis estornudar un par de veces.


- Salud – le dije en voz baja, le oí darme las gracias pero no me volví para verla; seguimos en silencio mirando una buena parte de la exposición.

- Me pregunto – dijo en voz muy baja – ¿por qué los hombres serán así?

- ¿Perdona? – le pregunté sin verla mientras terminaba de leer la ficha de uno de los cuadros.

- Esos dos tipos de allá no dejan de observarme desde hace un rato, se están cuchicheando y hasta se ríen.

- ¿Quiénes? – le pregunté al tiempo que dejaba de observar la obra y giraba el rostro a un lado para verla.

- Esos de allá, en la esquina – me dijo señalándolos discretamente sin embargo no los volteé a ver ya que mi estimadísima alumna tenía literalmente un moco colgando de una de sus fosas nasales, saqué un pañuelo de papel y se lo extendí.

- ¿Y esto? – preguntó mirándome sumamente extrañada mientras lo tomaba.

- Tienes… - le hice una seña con el dedo y no pude evitar sonreír al ver su blanca tez volverse de un color rojo intenso, cuando por fin cayó en cuenta de lo que ello significaba.

- ¡Oh! – exclamó - ¡por Dios! – me dio la espalda y tras unos instantes me tomo de la mano y prácticamente me llevó a rastras fuera de la sala de exhibición, una vez fuera se recargó en uno de los barandales y me soltó de la mano, bajo su rostro – que vergüenza – murmuró por lo bajo.

- No ha sido nada – le dije posando mi mano en su hombro.

- ¿Qué no ha sido nada? – me preguntó mirándome con un claro gesto de ironía – la culpa es suya.

- ¿Mía? ¿por qué mía?

- ¿Por qué no me dijo que… que tenía… pues… - desvió la mirada a un lado.

- ¿Un moco colgando de tu nariz? – le pregunté mientras me aguantaba la risa.

- ¿Qué no puede decirlo de otra forma? – se sonrojo hasta la nuca.

- No es mi culpa si una parte de ti se quiere escapar y se queda atorada antes de poder huir. ¿así esta mejor? – no sé como pude aguantar para no soltarme a reír – además estaba viendo las pinturas y no a ti. ¿Ya podemos volver?

- ¿Pero como vamos a volver con ellos ahí dentro?

- Si nos los topamos simplemente ignóralos.

- No, de ninguna manera me niego rotundamente a ir si ellos siguen ahí.

- Bueno entonces nos vemos – le dije dándole la espalda y ella me sujeto de la mano, me volví para verla.

- ¿Qué, me va a dejar aquí solita?

- Bueno tienes ¿cuántos, 16?, supongo que si llegaste aquí solita puedes irte también solita.

- Ya cumplí 17 y es su responsabilidad cuidar de mí.

- ¿Por qué? – le pregunté mirándole con extrañeza – no estamos en una excursión, ni nada por el estilo.

- Bueno si pero… – torció ligeramente la boca pero no en mal gesto y odio admitirlo pero me conmovió su pucherito.

- ¿Quieres ir a comer un helado? – le pregunté sellando con ello mi condena de seguir ese día a su lado.

- Ah… pues, yo…

- No es necesario que aceptes si no quieres

- No, no, si, si, es, muy buena idea, solo pues quisiera yo pagar lo mío.

- De acuerdo, ¿vamos? – le sonreí

- Sí, esta bien.


Salimos del museo, el sol brillaba en el cielo azul libre de nubes, una tanda de palomas voló cuando un niño empezó a corretearlas por la explanada del museo; me puse mis gafas de sol y miré de reojo a Dennis quien sonrió al ver al niño de aproximadamente cuatro o cinco años de edad corriendo tras las palomas mientras reía a carcajadas al verlas volar.


- Te ves linda cuando estas sonriendo – me quedé sorprendida al darme cuenta de lo que le había dicho.

- ¿Eh? – Dennis me miró con un dejo de sorpresa y noté un suave sonrojo en sus mejillas – ¿cómo?

- No, nada eemm… ¿sabes donde podríamos conseguir un buen helado?

- Pues sí, conozco un buen sitio y esta a dos cuadras de aquí.

- Muy bien, tú me guías.

- Sí…”linda… ¿ella piensa que soy linda?” – una sonrisa se formo en el rostro de Dennis mientras rememoraba la voz de su profesora – “te ves linda cuando estas sonriendo… ¿será verdad?, me veré linda” – pensó al tiempo que su rostro se iluminaba.


Siguieron caminando por la calles de la ciudad en silencio hasta llegar a una heladería ubicada en una pequeña plaza rodeada de hermosas jardineras en cuyo centro había una fuente de delfín, la gente iba y venía con tranquilidad algunos locales estaban llenos de personas y para buena fortuna de Karla y Dennis en la heladería había tanto mesas desocupadas en el interior como en el exterior del establecimiento, las mesas exteriores estaban cubiertas por grandes sombrillas para cubrirlas del radiante sol, entraron al local y fueron directamente a pagar a la caja Karla pago por un helado de chocolate y Dennis por uno de fresa con moka, fueron a sentarse en una de las mesas exteriores y al poco rato un joven mesero les llevo sus respectivos helados.


- A pesar de que el hace un poco frío, el día esta muy agradable ¿verdad? – le dije a Dennis quién miraba sonriente la fuente en la que un niño estaba jugando con un pequeño barco de madera a unos cuantos metros de nosotras.

- Es cierto – me contestó mientras metía la cucharilla en su helado.

- Mamá cómprame un helado – dijo un niño jalando a su mamá rumbo al local a unas mesas de nosotras, la voz del niño llamó la atención de mi joven alumna.

- Ahorita no Javier no tengo dinero.

- Pero ¡lo prometisteee! Saque diez en la escuela ¡lo prometiste, lo prometiste! – le reclamó el niño soltándose a llorar, cuando menos me di cuenta Dennis estaba con el niño dándole su helado, le acarició la cabeza, se puso en cuclillas para mirarlo directamente a la carita.

- A veces las mamas no tienen dinero para comprar lo que nos prometen – le dijo mi joven alumna – pero eso no significa que no vayan a cumplir su promesa, si haces berrinche entonces mami se pondrá triste y no quieres ver a mami triste ¿verdad? – el niño negó con la cabeza.


El gesto de mi joven alumna para con ese niño me enterneció, me levanté y fui a la caja a pagar por otro helado como el que ella le regalo al niño. Cuando volví a la mesa Dennis se estaba despidiendo de la mamá del niño. Cuando regresó a la mesa y vio el helado se sonrojo ligeramente.


- ¿Y esto? - preguntó mientras se sentaba.

- Oh, no sé, creo que a aparecido por generación espontanea

- Generación espontanea ¿eh? – meneó la cabeza en negativo mientras sonreía.

- Pues supongo que las buenas acciones dan a lugar a recompensas.

- ¿Así como las camisas sucias y los granos de trigo daban lugar a ratones?

- Buen ejemplo de generación espontánea – me guiño un ojo – has estado estudiando me gusta eso.

- No quiero un segundo lugar en biología – metió la cucharilla en el helado – voy a obtener el primer lugar en química y el primer lugar en biología.

- Me gusta esa actitud, pero por ahora relájate disfrutan tu helado y volvamos a la exposición ¿te parece bien?

- Por supuesto.

Nos quedamos en silencio durante unos momentos, era agradable estar con Dennis, después de todo no era tan mala persona, quizás un poco engreída y confiada pero creo que eso formaba parte ya de su personalidad.


- Lo que has hecho con ese niño es admirable.

- Ese niño me recordó a mi misma – me dijo – algunas veces le hacia terribles berrinches a mi mamá por no poderme comprar algunas cosas que yo quería, pero mi hermana me hizo ver que eso no era correcto – suspiró con nostalgia – porque el dinero nunca nos ha sobrado por el contrario; mi mamá es dentista ¿sabe?

- No, la verdad no sabía.

- Pues sí, lo es y no es por presumir pero es de las mejores – sonrió ampliamente – ni mi hermana ni yo tenemos una sola caries, tenemos una salud bucal excelente; sin embargo a pesar de que mi mamá es así de buena, como dice ella la mayoría de la gente va al dentista ya cuando sienten el dolor y la molestia de una caries o de algo peor, así que a pesar de todo hay veces que no tiene mucho trabajo, si mi hermana tiene auto es porque trabaja y estudia al mismo tiempo, inclusive no sé lo diga a nadie pero mi hermana hace exámenes de física y matemáticas a cambio de un buen precio, en facultades de ingenierías; no tenemos mucho dinero y a veces mi hermana hace eso para no molestar a mi mamá pidiéndole dinero – su rostro se entristeció un poco – de tal forma que mi hermana y yo también hemos tenido que aprender a cuidar nuestras cosas ¿sabe?, por ejemplo este suéter que llevo puesto tiene conmigo cerca de tres años y como lo he cuidado bien parece nuevo ¿verdad? – sonrió con orgullo.

- Sí, de hecho pensé que recién lo habías comprado – le noté un gesto de satisfacción cuando le dije eso.

- Tratamos de cuidar lo que tenemos así mi mamá no se preocupa demasiado ¿sabe?, quizás no tenemos los lujos del mundo, pero somos felices… a diferencia de otras personas, mi hermana y yo siempre hemos asistido a escuelas públicas, pero ni mi hermana ni yo nos quejamos, por el contrario sobresalir en un entorno así es lo que nos ha hecho salir adelante.

- ¿No han podido obtener becas para entrar en escuelas particulares?

- Sí, pero la verdad, entre el costo de los uniformes, los pagos para los exámenes, los pagos para uso de las instalaciones deportivas y pisquitas y pisquitas más incluyendo el descuento de la colegiatura, etc, etc, etc, mi mamá saco a conclusión que aún con todo y beca no podría costear nuestros estudios en escuelas particulares.

- ¿Tu papá no las apoya de alguna manera?

- No, si quiere saber la verdad, mi padre nunca nos ha visitado ni una sola vez, él es un hombre casado y tiene su familia, mi mamá simplemente lo escogió porque es atractivo y es muy inteligente, estudió dos carreras, es ingeniero químico industrial y es también fisicomatemático. Lo único que nos dio fue el apellido, mi hermana lo conoció el día que me fueron a registrar, ella tenía seis años, dijo que nos llevo a comer y al cine, después de eso no lo hemos vuelto a ver. Lo único que sé es que vive en Quintana Roo desde que yo tenía dos años.

- ¿Lo extrañas?

- No, la verdad es que no, mi mamá ha sido suficiente padre y madre para nosotras – me sonrió dulcemente – a mi mamá no la cambio por ningún padre.

- Me alegra que pienses así.

- ¿Usted piensa casarse con su novio?

- No creo – le dije sonriendo ante la idea de verme envuelta en un matrimonio convencional.

- ¿Pero piensa casarse algún día?

- ¿Tú te casarás algún día?

- Yo… pues… no lo sé…

- Así estoy yo mi estimada Dennis, ven, mejor vayamos a ver esa exposición.

- De acuerdo.

No fue un día tan malo como había pensado, después de ver la exhibición fuimos a comer y de ahí a ver otra exposición en el Palacio de Bellas Artes, el tiempo que pasé con Dennis fue entretenido, a pesar de ser tan joven era bastante madura para su edad y su plática no me aburrió en lo absoluto, ella tenía un hambre por aprender que me estuvo interrogando sobre todo lo que le estuve platicando acerca de los nematodos y platelmintos.

Eran las ocho de la noche cuando la pase a dejar a su casa.

- Gracias – me dijo cuando me hube estacionado frente a su casa – lo he pasado muy bien.

- De nada el placer ha sido mío – le dije y le guiñe un ojo.

- Pues… supongo que mañana la veré para la asesoría.

- No, de hecho ya he ajustado las clases para que de aquí al 27 de diciembre lo pases sin asesorías.

- ¡Qué?

- Tranquila eres demasiado inteligente y has avanzado de una forma sorprendente esta última semana – le acaricié suavemente su flequillo – es bueno que te des vacaciones también, así que si piensas ir de vacaciones con tu familia aprovéchalo y diviértete.

- Pero…

- Shhhhhh – le puse el dedo índice sobre sus rosáceos labios.

- “¡Ahh! ¿por qué mi corazón late tan deprisa?” Bueno… - retiré su mano de mis labios porque estaba sintiéndome algo extraña – así será, buenas… buenas noches.

- “¡Ah! ¿y esto? ¿Dennis me ha dado un beso en la mejilla?”

Dennis salió de mi auto y le vi caminar deprisa rumbo a la puerta de su casa, por un momento me quede sin saber que pensar, tan solo fui consciente de que me llevé la mano a la mejilla y tragué saliva antes de poner en marcha el auto y alejarme de ahí.

Cuando llegué a casa me topé con la sorpresa de ver a mi amigo Iván esperándome sentado a la puerta de mi casa y eso me alegro muchísimo la noche, me pidió disculpas y me presumió estar saliendo con un médico que había conocido en una clínica privada a la cual fue por un dolor de estómago hacía un par de semanas, se veía entusiasmado y eso me alegró bastante; a las nueve que llegó Ana cenamos y los tres platicamos y bromeamos buena parte de la noche, sin embargo por alguna extraña razón no pude dejar de pensar que los labios de Dennis eran sin duda muy cálidos y suaves.

****

Era definitivo, mi amiga Susan era lesbiana, aún no podía creerlo lo peor de todo es que estaba enamorada de Jennifer osea ¿Jennifer?, ¿Jennifer la loca de amor por Tony?, ¡Dios! Que enredos hace el amor. Sin embargo me sorprendía en demasía que lo tomara tan tranquilamente, me confesó que se encelaba cuando ella empezaba a platicarnos todo lo que le haría a Tony pero ella era consciente de que jamás estaría con Jennifer… esa noche habíamos celebrado la navidad en casa de Susan, su familia fue increíblemente amable con nosotros, mi hermano estaba encantado con la familia y para mi sorpresa estuvo platicando con el primo de Susan Steve quien a leguas se notaba era homosexual, sin embargo yo mantuve mi distancia estando todo el tiempo al lado de Susan, pues no quería que mi hermano supiera que era capaz de llevarme bien con los hombres homosexuales… a pesar de que suponía que nada malo tenía hablar con ellos… pero aún así no podía arriesgarme a que me regañara por andar juntándome con esa clase de gente… aunque aún me sentía desconcertada por su extraña actitud. Recién habíamos subido a dormir y me quedé en el cuarto de Susan ella se había dormido inmediatamente tan solo al tocar la almohada, me maravillaba su capacidad para conciliar el sueño tan rápidamente.

Fue en ese momento en el que me di cuenta de lo afortunada que había sido de que Karla hubiera correspondido mis sentimientos, si Iván hubiera sido en verdad su novio y no su amigo, no sé si hubiera podido resistir como lo estaba haciendo mi amiga Susan… el no poder tocar los labios de Karla, o acariciarle el rostro… sentir su boca unirse a la mía mientras me devoraba en un beso suave, lleno de pasión, de fuerza y amor… - me mordí el labio inferior al darme cuenta de que en todo el tiempo que llevaba viviendo en Canadá no había habido día en que no pensara en ella. Inclusive mi corazón latía con más fuerza cada vez que rememoraba sus besos, sus abrazos y su mirada, sonreí enormemente al darme cuenta de cual sería mi respuesta para ella en cuanto volviera a México, estaba más que segura que al verme de pie frente a su puerta me abrazaría, me besaría y me haría el amor como antaño, sí, de eso no había duda, como ya no habían dudas en mi cabeza, ni en mi corazón, le pertenecía a Karla, todas esas experiencias que viví solo fueron eso, experiencias, cosas sin importancia, ahora sabía, ahora estaba segura de que estaba enamorada de Karla, de que siempre lo había estado y siempre lo estaría ¡Dios! Tenía tantas ganas de que el año pasara pronto, tan pronto y rápido para poder volver a estar con ella y llenarle de felicidad al decirle que por fin había decidido volver con ella, que todo tenía arreglo y que estaba dispuesta a ser una novia formal y en regla solo para ella.

El sueño lentamente llegó a mí con ese pensamiento en mi cabeza, feliz, feliz de saber que Karla era mi felicidad y yo la de ella.

****

Caminamos en silencio por el parque, la mañana estaba fría y aunque el cielo estaba cargado de grandes nubes negras sabía que no llovería, íbamos despacio con la mirada al frente; Dennis tenía las mejillas sonrojadas a causa del viento helado, sus manos las tenía metidas dentro de su chamarra negra con vivos rojos en el cuello y los puños, llevaba puesto un pantalón de mezclilla que le entallaba a la perfección, a sus 17 años había crecido de una manera impresionante, tan solo en diciembre me llegaba justo al pecho y ahora me llegaba ya a la barbilla, aún no sé cómo paso me dijo al abrir la puerta esa mañana de finales de Enero, su rostro engalanaba una hermosa sonrisa que se me antojo como lo mejor del día, su cuerpo se estaba formando de una manera maravillosa el ejercicio le había sentado muy bien le había definido sus formas a la perfección.

- ¡Attchuuuuu! – estornudó y entonces me quite la bufanda negra que llevaba puesta y se la coloque al cuello.

- Salud, úsala – le dije descansando mis manos brevemente en sus hombros.

- Gracias, pero… usted…

- Estaré bien – le dije – no te preocupes por mi – me miró por un instante con sus grandes ojos miel y me regalo una suave sonrisa – Gracias – me dijo y seguimos caminando nuevamente en silencio.

- ¿Sabes una cosa? – le pregunté mientras miraba el cielo gris.

- ¿Qué? – me respondió

- Creo que… - giré el rostro para verle – tendrías que empezar a tutearme.

- ¿Cómo? – me preguntó como si no me comprendiera.

- Veras – dije aclarándome la garganta – he pensado que mientras no estemos en la escuela o en asesoría podrías llamarme simplemente por mi nombre.

- No lo creo – me respondió sonriendo suavemente.

- ¿Por qué?

- Porque no estoy acostumbrada y aún si no estamos en clases usted sigue siendo mi profesora.

- Entiendo – le respondí brevemente mientras veía volar un pirocefalo rubino rumbo a la rama de un árbol cercano.

- Además… - agregó – hablarle de usted me recuerda lo vieja y lenta que es – se soltó a reír con estrépito y echo a correr – mientras yo me quedaba atrás sorprendida por su respuesta.

Me eche a correr tras ella tras unos instantes, ahora vería esa mocosa quien era la lenta, no tarde mucho tiempo en darle alcance sea como sea mantenía un buen nivel físico debido al constante ejercicio que hacía como terapia para olvidarme de Laura.

- ¿Decías niñita? – le pregunté al tiempo que la rebasaba.

- ¡Hey! ¡Eso no es justo usted tiene las piernas más largas! – me gritó mientras seguía dejándola atrás.

- ¡Que pena que no hayas crecido más ja,ja,ja,ja,ja,ja! – me reí de buena gana mientras me detenía metros más adelante e intente recuperar el aliento pues sea como sea si me había cansado – nada mal para una vieja de 26 años, ¿eh? – le guiñé mientras le sonreía y me llevaba la mano al pecho para hacer un poco de presión pues me dolía un poco.

- ¿Está bien? – me preguntó jadeando ligeramente - ¿quiere que consiga un desfibrilador?, no quiero que le vaya a dar un paro cardiaco.

- Ja, ja, ja, aaaaaaahhh – respiré profundamente y me sentí mejor – simplemente eres una envidiosa porque yo tengo edad para hacer cosas que tú no puedes.

- ¡Ja! – me observó retadoramente – ¿cómo qué?

- Veamos – le dije llevándome la mano a la barbilla - tengo edad para beber.

- ¡Ppfffff! – giró los ojos en blanco - ¿cómo si eso fuera la gran cosa? Además muchos del salón ya beben y se estupidizan a lo bestia con el alcohol; en una ocasión hicieron una fiesta cuando íbamos a la mitad del primer semestre, todos se emborracharon a lo bestia y bueno hubieron chavas que terminaron haciendo striptease a varios chicos que las estuvieron manoseando y bueno al día siguiente estaban pregunte y pregunte ¿qué hice?, ¿me acosté con alguien?, ¿no viste si sutano o mengano me manoseo? bueno eran un manojo de vergüenzas y sonrojos que ya te imaginaras y los hombres – meneó la cabeza en negativo – alardeando si se fajaron con esta o la otra… la verdad es que muchas de las chicas se cambiaron de grupo y de turno por lo mismo.

- Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja – me eche a reír de buena gana

- ¿Eso le parece gracioso?

- No, la verdad ja,ja,ja,ja,ja,ja es que me parece que son cosas que se repetirán eternamente y además ¡me has tuteado!

- ¿Qué? – preguntó con cara de espanto.

- ¡Así es! Me has tuteado ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja

- No es cierto

- Claro que si

- Que no

- Te digo que si

- No, claro que no nunca en mi vida la tutearía

- Eran un manojo de vergüenzas y sonrojos que ya TE imaginaras, así lo dijiste – me sonreí ante su repentino sonrojo.

- Claro que no yo dije ya SE imaginara.

- Nada, nada, que lo has dicho tuteándome.

- Que no

- Que sí

- Que no

- Te digo que sí

- Olvide eso y mejor repítame ¿por qué estamos caminando en el parque en vez de estar estudiando?

- Te gusta oírlo ¿verdad?

- Digamos que… me halaga a los oídos – me sonrió de una manera esplendida y no pude hacer menos que negar con la cabeza mientras me encogía de hombros.

- Muy bien, una vez más y créeme será la última vez que lo diga, ujum, ujum – me aclaré la garganta antes de empezar – la profesora Adriana me ha hecho hincapié en la importancia que debo mostrarte tanto en los estudios como en actividades recreativas que ayuden a bajar tus niveles de estrés, ya que sigues siendo la alumna número uno de la escuela a pesar de que estas preparándote para dos materias las cuales son en su naturaleza bastante difíciles.

- Para la mayoría de los alumnos, menos para mí – dijo mirándose las uñas de una de sus manos mientras mantenía una sincera sonrisa de satisfacción.

- Sí, sí lo sé eres un dechado de virtudes y sabiduría – le dije socarronamente.

- Me alegra de que por fin lo reconozca.

- ¿Escuchaste el tono en que lo dije?

- No importa el tono – me dijo parándose frente a mí – pues… - me tocó la barbilla con la punta de su dedo índice – lo… - después me tocó ligeramente la punta de mi nariz – ha… - me toco la frente – reconocido – dijo por último y siguió caminado, dejándome ligeramente sorprendida por hacer algo así, sobre todo porque mi corazón empezó a golpearme el pecho como si apenas hubiera terminado esa corta carrera.

- Esas actividades recreativas incluyen el desayuno ¿verdad?

- Ah no, ni lo pienses.

- Soy muy importante ¿lo olvida? – dijo sonriendo mientras entraba al restaurante del parque.

- Y yo una pobre profesora de Preparatoria, salario bajo ¿te dice algo eso? – le pregunté mientras la alcanzaba y entraba tras ella.

- Que escogeré el desayuno continental – se rió de una forma tan natural que me sentí extrañamente feliz.

- Que bueno me alcanza entonces para pedirme el desayuno de la casa – le bromeé.

Ah, esta bien, no me gusta abusar.

- Que pena pensaba invitarte el mejor desayuno que tuvieran.

- ¿En serio? – me preguntó sentándose en una de las mesas al centro del restaurante.

- Hola mi nombre es Maribel y seré su mesera ¿gustan que les deje la carta?

- No, es necesario nos trae los dos mejores desayunos que tengan por favor.

- Por supuesto, en un momento les traigo su orden.

- Pe… - antes de que pudiera decir nada la mesera se fue y Dennis me tomo de la mano.

- Gracias, en verdad necesito alimentarme bien, es usted tan amable.

- Ah, yo… emmm…

- Bromeo – me guiño un ojo – traje suficiente dinero para pagar.

- Oh, no, no lo digo por eso, es lo de menos.

- ¿Qué es entonces? – me preguntó ligeramente confusa.

- Esto… - dije – sacudiendo la cabeza ligeramente – te comportas conmigo como si fuéramos amigas desde hace mucho.

- Eso, eso no es verdad – me dijo y sus mejillas se pintaron en un suave carmín, retiró su mano de la mía y volvió el rostro a un lado – profesores y alumnos no pueden ser amigos… - dijo sin mirarme – hay un par de temas que quisiera que repasemos – dijo – si gusta podemos hacerlo de una vez.

- Claro ¿de qué se trata?

- Es sobre el tema nuevo que vamos a ver de química orgánica ¿Por qué se les llama hidrocarburos aromáticos? – su rostro perdió la sonrisa y volvía a ser la misma Dennis de siempre, no sé por qué razón me sentí un poco triste.

- Pues porque muchos de ellos tienen un olor agradable por ejemplo los que dan su olor a la canela o a la vainilla, aunque no todos son agradables por ejemplo el tolueno tiene un olor desagradable y es peligroso olerlo por un largo periodo de tiempo, estos compuestos están formados por…

- “¿Amigas?, ¿podría acaso ella considerarse mi amiga?, ¿cómo seria eso posible?... aún así, cuando lo dijo… ¿por qué sentí esa especie de alegría?, esta tonta… ¿por qué tenía que ser una mujer tan agradable?... amigas… amigas… ¿qué esto que me molesta?... amigas… tutearla… decirme algo así es tan…”

- ¿Te quedo claro?

- ¿Eh? Emmm sí, sí no creo que haya mucha dificultad al momento de…

- Aquí tienen – dijo Maribel dejándonos los platos sobre la mesa

- Jugo o fruta.

- Jugo

- Fruta

- ¿Café o té?

- Café – dijimos al unisono.

- ¿Descafeinado o americano?

- Americano

- Descafeinado

- En seguida se los traigo.

- ¿Qué signo eres Dennis? – le pregunté mientras esperaba que esa chica me trajera jugo de naranja en vez de zanahoria.

- Sagitario ¿usted?

- Escorpión

- ¿Por qué la pregunta?

- Curiosidad solamente.

- Ya…

****

Era la decima vez que le cancelaba a Ana, y aceptaba que lo había hecho con todo propósito, no tenía ganas de ir con ella a comer fuera, mucho menos al cine, ni tan siquiera a caminar por la ciudad. Pero si lo hacía era solo por no darle falsas esperanzas en las últimas conversaciones que tuvimos me había dejado entre ver que esperaba ser algo más que mi amiga y lamentablemente eso no podía ser, porque simplemente no me gustaba para ser otra cosa más que mi amiga, sea como sea su compañía me había ayudado un poco a dejar de pensar en Laura tan seguido y a pesar de que todavía la recordaba con nostalgia poco a poco sentía que la herida de una u otra forma estaba sanando lentamente pero lo hacía.

Me puse mi chamarra de piel y tomé mi portafolios un nuevo día de clases comenzaba y con él tiempo para que llegara la fecha del concurso se acortaba un día más. Suspiré deseando que ya llegará ese bendito día pues en cierta forma empezaba a sentir la presión de un evento de ese calibre.

Estaba a punto de salir cuando llamaron a la puerta, al abrirla me quede ligeramente extrañada al verla.

- ¿Andrea?

- Hola profesora, ¿me permite unas palabras?

- Sí, dime ¿se trata de Dennis?

- No, ¿me permite pasar?

- ¡Oh! sí perdona es que ya me iba a la escuela, pero pasa por favor – me hice a un lado y le deje entrar, la llevé a la sala y le invité a sentarse mientras hacía lo mismo para quedar a un lado de ella, dejé mi portafolios en la mesita de café - ¿sucede algo?

- No propiamente dicho de esa manera vera... – me sonrió -  el motivo de mi visita es únicamente para… - me tomó sorpresivamente el rostro con ambas manos y de la nada me plantó un beso en los labios, se adentró en mi boca y me besó, no sé qué sucedió tan solo sé que por un instante cerré los ojos y correspondí a su beso sin embargo me separé de ella y para el momento en que me recuperé de mi asombro, observé el rostro sonrojado y avergonzado de Andrea.

- Yo lo siento – sonrió de forma nerviosa – bueno yo… esto… no ha ocurrido… y mi hermana no es tan extravagante como yo… esto solo fue… yo… ammm… de verdad no, no sucederá nunca más… solo, solo olvídelo ¿sí? – se levantó y salió rápidamente de la casa.

Mi corazón latía desenfrenadamente, me llevé los dedos a los labios y fue entonces que me di cuenta de que estaba temblando, porque al momento de corresponder a ese beso la imagen que me vino a la cabeza fue la de Dennis.

25 comentarios:

  1. Agghhh Sheila... amé este capítulo... pero este final... me dejó keriendo muxo más... muuuy bueno... sos una genio... me pregunto será ke te encuentro en botellita!!! bye y besos... flata un cuarto pa las dos... teno sueño... pero gracias a tí dormiré feliz!!!

    love,
    Nachi

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  2. Vaya, realmente me encanto me dejaste impresionada y con muchisimas ganas de ver la continuacion xDD espero que sea pronto
    cuidate mucho y de nuevo felicidades tu historia me atrapa quiero leer mas xD hasta otra syao :D

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  3. Sheila hermosa, la verdad es que aqui son casi las 4 de la mañana y tengo sueñito pero no podia evitar decirte que me encantó el cap, no tengo que decirlo pork lo sabes verdad jajaj xd, de verdad estuvo super y como siempre (creo que lo haces de maldad jaja xdd) me he quedado con las ganas de leer mas y mas xd, ya espero que sea lunes para leer el proximo xd pero bueno no te apures tanto y trata de descansar que eso es muy importante bien, ya cuando tenga la mente mas despejada trataré de dejar un coment mas detallado de lo que mas me ha gustado del cap, que estes bien, besos ciao.

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  4. Oh por Dios! Que capitulo tan magnífico, como dijo Nachi este final te deja con ganas de más, realmente con este capi me dejastes verdaderamente sorprendida me siento como un niño con juguete nuevo estoy sumamente emocionada ya quiero leer el próximo.

    Pobrecita Dennis que susto se llevo pero menos mal que Karlita apareció al rescate, aunque en vez de romperle la pelota a este niño debió romperle otra cosa XD, me fascina cómo va la relación de estas dos chicas realmente no se puede negar la atracción que se tienen entre ellas, es verdaderamente divertido ver la forma tan sarcásticas y a la vez tan sincera y tierna que se hablan la una a la otra. En cuanto al personaje de Andrea me dejo una inquietud no sé si de verdad quiere experimentar o si lo que quieres es hacerles ver a Karla y a Dennis que ellas sienten algo la una por la otra, sin embargo si es solo por experimentar pues que lo haga con toda confianza pero no con Karla que esta es solo de Dennis XDDDDDDDDDDD, por otro lado me gusto mucho que Al fuera a hablar con Karla ciertamente no se puede negar que como psicóloga es excelente por que mira que preocuparse por K después que esta fue a su casa a ofenderla en realidad es como para mandarla al mismísimo $%”&//(())=#”!!””#, por otro lado sigo pensando que Iván necesita ayuda profesional no creo que haya cambiado mucho porque eso de intentar suicidarse y de tratar de chantajear a su mejor amiga para vengarse de su ex es deplorable. Por cierto la parte cuando K se queda cenando en casa de Dennis y ella y su familia comienza a hablar de Karla es súper divertido cada vez que lo recuerdo me mata de la risa XDDDDDDDDDD.

    Mi adorada Sheila como siempre extraordinario trabajo, realmente esta historia es fascinante voy a esperar con gran entusiasmo el próximo capítulo que estoy segura será de igual o mejor calidad que este del cual te vuelvo a repetir estuvo sublime. Te mando millones de besos y abrazos.

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  5. Oh por Dios! Que capitulo tan magnífico, como dijo Nachi este final te deja con ganas de más, realmente con este capi me dejastes verdaderamente sorprendida me siento como un niño con juguete nuevo estoy sumamente emocionada ya quiero leer el próximo.

    Pobrecita Dennis que susto se llevo pero menos mal que Karlita apareció al rescate, aunque en vez de romperle la pelota a este niño debió romperle otra cosa XD, me fascina cómo va la relación de estas dos chicas realmente no se puede negar la atracción que se tienen entre ellas, es verdaderamente muy divertido ver la forma tan sarcásticas y a la vez tan sincera y tierna que se hablan la una a la otra. En cuanto al personaje de Andrea me dejo una inquietud no sé si de verdad quiere experimentar o si lo que quieres es hacerles ver a Karla y a Dennis que ellas sienten algo la una por la otra, sin embargo si es solo por experimentar pues que lo haga con toda confianza pero no con Karla que esta es solo de Dennis XDDDDDDDDDDD, por otro lado me gusto mucho que Al fuera a hablar con Karla ciertamente no se puede negar que como psicóloga es excelente por que mira que preocuparse por K después que esta fue a su casa a ofenderla en realidad es como para mandarla al mismísimo $%”&//(())=#”!!””#, por otro lado sigo pensando que Iván necesita ayuda profesional no creo que haya cambiado mucho porque eso de intentar suicidarse y de tratar de chantajear a su mejor amiga para vengarse de su ex es deplorable. Por cierto la parte cuando K se queda cenando en casa de Dennis y ella y su familia comienza a hablar de Karla es súper divertido cada vez que lo recuerdo me mata de la risa XDDDDDDDDDD.

    Mi adorada Sheila como siempre extraordinario trabajo, realmente esta historia es fascinante voy a esperar con gran entusiasmo el próximo capítulo que estoy segura será de igual o mejor calidad que este del cual te vuelvo a repetir estuvo sublime. Te mando millones de besos y abrazos.

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  6. sheila!!! el final de este capitulo me ha dejado O.O aaaaaa jumm a andrea le gusta karla? yo si decia ke era raro ke su nombre apareciera en la encuesta jajajaja excelente komo siempre... besos.. kuidate!!!

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  7. Esta genial la historia! me encanta, llevo rato siguiendo tu blog y me fascina :)
    espero conti :D

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  8. sheila sama:
    el capi te a quedado genial, me dejado con muchas ganas de saber que es lo que va a pasar y la verdad esque no se si pueda aguantarme hasta el lunes.

    como siempre notable la forma de escribir y de expresar los sentimientos de los personajes, verdaderamente me imagino a cada uno de ellos.

    espero que estes muy muy bien y que no estreses demaciado, recuerda que una parte muy importante de vivir es descanzar y si necesitas tiempo para hacerlo tienes que tomartelo sin dudarlo.

    bueno sheila sama, te deseo lo mejor y espero verte pronto.

    un abrazo y saludos :)

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  9. Es un capitulo genial, me gusta el desarrollo del argumento, me intriga, me encanta

    Como escritora creo que eres genial

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  10. ahhhhhhhhh me encantoooo el capituloooo jejeje enserio me encantoo jejeje y estaba largo como decis pero se me hizo corto jejeje
    me encanto jejeje (otravez jeje)
    ayyyyy esa dennis es tan tierna (Ojo pero aveces jejeje)pero me agrada mas karla ayyyy esa laura se perdio de lo mejor por andar como una loca jeje
    ayyyyy cuando estaban desayunando parecia como una cita o algo
    esas dos no se dan cuenta rapido de las cosas jeje
    se les nota que se gustan mutuamente jjeje y no dan bola jejejeje
    ayyyyyyyy y ese armando loooo odio uichhhh ayyy yo si queriiaaa que laura fuera al rescate jejejeahhhh me encanta karla nooo todos los personajes de tu historia son genialesss pero armando no tanto jeje aunque tuvo su momento tierno jejeje
    ayyyy como haces para escribier tan bonito jejeje
    ahhhhyyy no veo la hora para ya leer el proximo capitulo
    jeje aveces cuando no hayyy capitulos me pongo a reeelerrrlos jejeje es trampa jejeje
    buenooo concluyendo, me encanta como escribess y el capitulo tambien fue fantastico jejeje
    buenooo byee
    bessitos jeje

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  11. Buenísimo!!!!!! no, mejor dicho NOTABLE!!!!!!! Sheila eres única, es que demasiado buena esta continuación, tengo tantas emociones a flor de piel, que lo único que puedo decir, que quiero y necesito leer la siguiente entrega *-*

    Un abrazo y beso, mucho ánimo Sheila y sobretodo mucha fuerza, espero leerte pronto, esperaré fielmente como ya lo he hecho por mas de un año con esta preciosa historia. Saludos

    Al3.

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  12. me gusto mucho, mucho, mucho




    NoeLle~

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  13. Por mucho que pienso palabras que describan lo que pienso, ninguna llega a la altura de su significado, sólo decirte IDOLA!

    Como siempre te lo he dicho, me fascina como escribes y como plasmas los sentimientos en papel. Realmente soy adicta a tu historia! No por nada llevo siguiéndote por más de 3 años! Estaré esperando ansiosa la continuación!

    Me dio demasiada risa la parte del moco jajaja
    Y me encanto como terminaste la historia sólo que eres malita con nosotras y nos dejas con angustia por no saber que sigue. Un besote enorme, y felicitaciones por ser tan genial!

    PD: me gusto mucho el nuevo aspecto de tu blog =)

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  14. Increible la continuación y aunque el capitulo estuvo más largo que otros se me hizo corto. En serio como estas llevando la relación Karla-Dennis es genial.

    La manera en que nos envuelves con esta fabulosa historia, no hay palabras para describir lo grande que eres. Gracias por esta nueva entrega. Y debes de tomarte un merecido descanso. Hasta la proxima...

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  15. Oh Gosh...
    O.o
    Este vapitulo fue increible
    Dios me rei mucho y nose fue extremadamente bueno

    Pero k cosas pasan ahora
    Excelente como siepre Sheila
    sigue asi eres la mejor

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  16. Brìgida ^`-^`
    Pues que màs se puede decir si ya lo han dicho todo...Sheila_Sama pero siempre hay algo que decirte y agradecerte aùnque la espera ha valido la pena....un capítulo que no importa lo que digan sigue siendo corto ante tantas situaciones de las protagonistas de esta historia y te diré que me gusta que la vas desarrollando sobre todo esa relaciòn Karla_Dennis dándoles la oportunidad de conocerse a fondo porque para mi estan hechas la una para la otra xd.... ya que Carla tuvo lo suyo a su tiempo y lo dejo marchar sea por la razòn que sea la perdiò y ya no hay vuelta atràs.... y pues gracias a dios !!! que llegò Karla a rescatar a su futura princesa de ...no,no, no quiero ni imaginar lo que le hibiera hecho a ese tonto de Armando por lo que le hubiese hecho a nuestra Dennis...y pues me encanta la parte còmica de estas doa xd... la del museo (los mocos xd... de morirse...jejejejeje ) y tambièn esa ternura que le despierta a nuestra K. con su inocencia????? jejejeje y que Dennis es tan asì de inocente???? jejejej digame cuando se enterè lo de su hermana xd... que hasta yo ya estoy roja y bufando del coraje y de los celos de nuestras K... besándose con Andrea xd..... ·"·"·%&&&%&...hay pero cuando leo que a quien tiene en mente es a D... ayy volviò la paz a mi corazòn ...gracias mi qeurida Seila_Sama y de lo que sea que te esta estresando porfavor tòmalo con calma que después de la tormenta viene la calma y sale el arco iris y el sol brilla con mayor intensidad...te deseo lo mejor porque eres una persona maravillosa por deleitarnos con historias como estas que nos hacen soñar(por lo menos a mi en ese amor que talvès algùn dìa lo verè....!!!)no lo sè pero na xd.. que ya me extendido demasiado
    love&kiss
    B.

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  17. hola, sheila como siempre muy buen capitulo, esta historia me gusta por la forma en que la cuentas le sabe llegar a uno, como siempre he dicho soy un KxL asi que no es que me guste mucho el giro que a tomado, pero bueno lo importante es que es muy buena historia y que me encanta leerla.

    bombom7805

    pd. me gusta mucho el nuevo fondo y el chat no esta nada mal, ojala y nos encontremos algun dia por hay.

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  18. ESTA BUENISIMOOOOOO!!!!! ME ENCANTO Y POR ESO ESPERARE PACIENTEMENTE LA CONTINUACION :)PUES LA ESPERA VALIO LA PENA.

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  19. holaaaaaaaa preciosaaaaaa:

    Pues shei que decirte, que me encanta muchisimo la forma tan natural y libre que tienes para expresar los sentimientos, sabes que eres una de mis escritoras favoritas y que no dudo que algun dia todo tu talento sera publicado por alguna editorial y como vimos recientemente estaras dando conferencias ante tu publico y tus fans, y sabes que ahi me tendras junto a ti para hecharte porras, y como siempre te he dicho te admiro en demasia el enorme talenteo que tienes y esa capacidad para tocarnos las fibras mas intimas de cada uno de tus lectores, eres de esas personas que toca el alma con la escritura, simplemente eres sensacional, y por otro lado, mucho animo, se que no estas pasando por un buen momento, yq ue andas estresadita pero no te preocupes, las cosas siempre pasan por algo, todo tiene una razon de ser y se que eres una persona muy fuerte y sabes que cuentas conmigo incondicionalmente, y muchisimas gracias por el tiempo que compartiste conmigo, tengo la suerte de haber conocido a una talentosa escritora y a una excelente mujer, eres unica y suerte en tus proyectos, se que todos y cada uno de ellos los conseguiras y sabes que ahi me tendrasa tu lado.

    Nuevamente felicidades por ser la persona que eres y por tu enorme talento, besos

    Ross

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  20. Sheila!!!!!!!!!

    Gracias x esta continuación un poco mas larga de lo normal! Nosotras encantados te lo aseguro! :D

    Me encanta como se esta desarrollando la relación entre Karla y Dennis! Dennis Ya debería de darse cuenta de que le encanta estar con Karla y que ademas es mucho mas que simplemente su profesora! Espero que ya de una ves por todas deje de ser irrespetuosa con ella y que la empiece a tutear naturalmente haha, es muy gracioso verlas jugar como niñas a las dos, pero seria mucho mas lindo si lo hicieran ya convencidas de que significan mucho la una para la otra! <3

    Espero leer pronto tu continuación! <3 :D

    Besos!!!!!!!!! (^-^)/

    P.D Andrea esta loca si piensa que va a poder tener a Karla! hahaha Porque ya está apartada por Dennis! :DD

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  21. Oh y se me pasaba una observacion mas!

    Me doy cuenta que a estas alturas Karla conoce mas de Dennis que lo que llegó a conocer realmente a Laura en todo el tiempo que estuvo con ella Y viceversa. Me gusta que haya mucha comunicación entre ellas! Laura cuándo iba a saber sobre la familia de Karla? y Karla misma no conoció nada realmente de la familia de Laura.

    Asi que esto es algo bueno para Karla/Dennis! ;DD

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  22. Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!! lo que tanto he añorado se me esta haciendo realidad! (realmente lo deseaba desde hace mucho xD) ok, ok, me relajo, cielos! se suponía que hoy iba a dormir!! jajajajaja! (se suponía xD) son ya mas de las 5 de la mañana! Jajaja pero estoy feliz, esto me pone con muchos ánimos! de verdad!! no han sido estos mis mejores días, pero con esto me he animado bastante! jeje, pues bueno, déjeme decirle que pues wuaw! me sigue encantando esta historia! de verdad!! y que mas puedo decir! esta estupendo todo, todos los enredos se van aclarando y se pone mejor la cosa, realmente no quisiera que acabara esta historia, lo juro, la siento como ya algo que vivo jejeje, por eso me gusta, realmente la siento, ya le había dicho que es muy facil de sentirla, lo sentimientos y sensaciones, tal ves por eso me he puesto feliz jejeje, pero bueno, continúela pronto, usted de seguro ya lo sabe, pero escribe muy bien y me fascina todo! le agradezco esta continuación y el que me haya hecho sentir mejor, espero este usted bastante bien! hasta pronto!

    Ekael.

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  23. Esta continuación me hizo tan feliz y extrañamente me hizo desear leer más.... quiero más me volvi adicta [aunque no es droga pero lo parece]...

    Cada vez que leo algo tuyo mi estimada sheila-sempai me hace recordar la primera vez que te leí y ufff eso fue hace ya 3 años y medio .... me enamore de esta historia desde que comenzaste ha crearla, ha tomado tantos giros y siempre me dejas con dudas y con la intriga, para mí eres mi escritora Nº1

    Ahora yendo a la historia.... a ratos pienso que el final será que Karla acabara con otra menos con dennis.... a veces se pelean y se alejan, otras veces se las ve bastante juntas he incluso jugando... jaja me hago una maraña de preguntas "¿estarán juntas karla y dennis? ¿volvera laura y karla la perdonará? ¿será un final romantico o tragico? ¿dennis asesinará a su hermana? ¿laura encontrará una novia en canada? ¿al final todos será felices?" etc etc....

    La verdad tantas preguntas no me dejan muchas respuestas.... todo es tan difuso y dificil de imaginar.... mi querida sheila-sempai realmente eres maravillosa... como me hubierda gustado nacer en la ciudad donde estas, me hubiera enamorado de ti desde hace mucho.... aunque de todas formas lo estoy en alguna parte de mi.

    Cuidate, sigue escribiendo y disfrutando de el público que te da ánimos ;)

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  24. ME ENCANTO Y POR ESO ESPERARE PACIENTEMENTE LA CONTINUACION :)PUES LA ESPERA VALIO LA PENA
    La verdad tantas preguntas no me dejan muchas respuestas.... todo es tan difuso y dificil de imaginar.... mi querida sheila-sempai realmente eres maravillosa... como me hubierda gustado nacer en la ciudad donde estas, me hubiera enamorado de ti desde hace mucho.... aunque de todas formas lo estoy en alguna parte de mi

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  25. No importa cuantos momentos lindos pasen Karla y Dennis, a mi siempre me va a gustar K&L ... a Laura la adorooo!! y lamento mucho todo lo que va a sufrir, no se lo merece.. Ella solo estaba confundida y se puede comprender a su edad.. Siempre voy a sentir más chispa entre la relación K&L.. jeje haz que vuelvan a estar juntaaas por fiii.. Me fascinan los primeros capítulos a partir del segundo y francamente siento una tristeza enorme cuando me acerco a estos últimos.. ):

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