viernes, 6 de agosto de 2010

Por Ti Volvería el Tiempo Atrás Capítulo 5

Capitulo V

Por Ti Volvería El Tiempo Atrás


El sol empieza a despuntar a través de las montañas, el frío de la mañana se siente realmente intenso, Xena ya esta de pie, Gabrielle aún duerme, Xena mira a través del ventanal el paisaje. Sí realmente es hermoso al fondo las montañas y los árboles cubiertos de nieve dan un hermoso paisaje, el cielo completamente azul intenso matizado por algunas nubes color oro.

- Bien a llegado el momento – Xena suspira profundamente.

- No te preocupes – le dice Gabrielle desde el lecho

- Pensé que aún dormías – le dice Xena volviendo a un lado el rostro, regalándole una suave sonrisa.

- Todo saldrá bien… ya veras como es así. Gabrielle se levanta y abraza a su guerrera.

Rato después en la salón del trono Loghánus, Gímor, Kadeuz, Xena y Gabrielle se encuentran reunidos.

- Muy bien Loghánus ya sabemos donde se encuentra la rueda – le dice Xena seriamente.

- ¡En serio!, Gracias a Zeus, pero dime ¿dónde esta?… le pregunta impaciente el rey.

- Bueno se encuentra localizada en una de la cuevas que se encuentran en la ladera norte cerca del lago.

- Muy bien pues vamos entonces – les dice Loghánus.

- Pero eso no es posible… - dice Gímor – ¡ustedes mienten!

- ¡Por que habríamos de mentir! – exclama Gabrielle

- Porque…

Suficiente el hecho es que hemos encontrado la piedra y por tu comentario Gímor no me cabe la menor duda de que tu has sido el culpable.

- Pero yo…

- Enciérrenlo – Loghánus hace señas a sus guardias y se llevan preso al hechicero.

- Nunca debí confiar en él – dice molesto Loghánus – bien pues vayamos antes de que sea demasiado tarde

- De acuerdo les diré donde esta – dice Xena – se encuentra localizada en la segunda cueva al fondo pero hay muchos guardias así que necesitaremos toda la ayuda posible. Mientras tanto Gabrielle y yo iremos a la colina sur ahí encontramos huellas de soldados.

- De acuerdo – dice Loghánus – me adelantaré con mis hombres, ¿pero sería posible que nos acompañaras por la rueda? después con mi ejercito vamos a la colina sur y ahí derrotaremos a esos soldados.

- Gabrielle te acompañara yo iré a pelear contra ellos mientras tanto tu y Gabrielle una vez hayan recuperado la piedra regresen al castillo ahí les esperare.

- Muy bien entonces en marcha. – Loghánus iba reluciente de gusto.

Xena se despidió de Gabrielle con un beso.

- Recuerda el plan Gabrielle. – le dice Xena con un poco de preocupación.

- Descuida nos veremos en un  rato.

Momentos antes de que Loghánus salga del castillo, un guardia se acerca a él.

- ¡Pero que dices… Xena Gímor a escapado!

- ¡Demonios! Talvés ya haya llegado a la cueva y tomado la rueda del tiempo.

- Descuida Xena iremos enseguida por él, mientras tanto tu haz lo tuyo. – el rey sus guardias y Gabrielle salen cabalgando a toda velocidad.

Xena por su parte se dirige a la colina, solo una figura a la que nadie ha hecho caso se ha quedado en el castillo… Kadeuz… una vez que Xena se ha perdido de vista se dirige velozmente a uno de los costados del castillo, baja por una puerta oculta tras uno de los muros, pasa por un tipo de laberinto, y llega a la puerta de una cámara, se apresura a conjurar. La puerta se abre lentamente, en el interior de la cámara al centro hay una figura en forma de rueda no es muy grande se encuentra sobre un altar, en el techo de la cámara se localiza un hoyo del tamaño de una naranja la luz ilumina la rueda, Kadeuz rápidamente se acerca a la rueda.

- Pero si aquí esta entonces ¿por qué dijo que estaba en una de las cuevas?.

- Por que así me traerías hasta aquí.

- ¡¿Que?! – Kadeuz retrocedió sorprendido – ¡¿como rayos entraste aquí?!

- Te sorprende ¿he? – descuida nunca lo sabras por ahora quiero saber en donde se encuentra el hechicero.

- ¿En verdad quieres saber donde esta?

- Claro que sí – dice Xena inflexible.

- Pues bien te lo mostraré .- Kadeuz se dirigió hacia una de las paredes la toco y al instante dio la vuelta mostrando al hechicero muerto.

- Pero ¿cómo?, entonces quien…

- ¿Quién?… vaya, vaya que pregunta mi querida Xena.

- Loghánus ¿tú?. – Xena mira sorprendida hacia la puerta.

- Pero ¿por qué? – le interroga

- ¡Por qué! ¡Por qué quiero a mi familia de vuelta por eso!, tengo la maldita rueda del tiempo, tengo el ánimo de volverlos a la vida, pero necesitaba algo, necesitaba a un Dios solo eso, y el único que me escucho…

- Fui …yo… hola Xena tanto tiempo.

- Ares… sabía que estarías involucrado en esto. – dice Xena con desprecio.

- Ah, siempre tan lista Xena, pero esta ves no negaras que te logre engañar, te diré mi querida Xena te propongo un trato…

- "¿Dioses donde estará Gabrielle?"– pensó Xena al ver al Dios tan seguro de sí mismo.

- Pues bien Xena si tu regresas conmigo dejaré a tu amiga libre y con vida. Volveremos a las batallas y tu serás de nuevo Xena Destructora De Naciones, creo que soy bastante benevolente – dijo Ares soltando una carcajada.

- ¿Dónde esta Gabrielle? Ares.

- Loghánus – dice Ares.

- Aquí esta Xena sana y salva nada le pasará si accedes a los deseos de Ares. – un soldado trae a Gabrielle amordazada y atada de las manos.

- Y tu Kadeuz, supongo que quieres a tu familia de vuelta también ¿no?, Pero ¿por qué matar al hechicero?

- Una pregunta muy inteligente, Gímor comenzó a sospechar del rey cuando este le dijo a el mensajero lo siguiente "Toma este mensaje y daselo a Xena… y escúchame bien, no me importa que la tengas que buscar hasta por debajo de las piedras solo encuéntrala entrégale esto y pídele que se apresure, o si no te aseguro que colgaras cabeza a bajo de las murallas de este castillo. Gímor sospecho más aún al enterarse de que el día que robaron la piedra Hércules estaba de paso por este lugar, Loghánus lo invito a cenar y nunca le dijo nada sobre la rueda, el pensó "por que tanto interés en Xena cuando Hércules podría resolver esto" el pobre viejo pensó que el solo podría recuperar la rueda… pobre viejo imbécil. Ah se me olvidaba, ninguna guerra mato a mi familia… fui yo. – dijo Kadeuz haciendo gala de sarcasmo.

- ¿Tú?, no puedo creerlo solo eras un niño de ocho inviernos.

- Lo sé mi padre quería que fuera un guerrero así que los mate y volveré a hacerlo, lo único que quiero es tener el poder del hechicero, eso es todo y Loghánus me lo dará, me lo prometió. – Kadeuz mira burlonamente a Xena.

- Lo siento Ares pero no haré lo que me pides.

- Xena desenfunda rápidamente su espada y la pone en la garganta de Kadeuz.

- Muy bien suelten a Gabrielle o él morirá.

- Puedes matarlo Xena, no me sirve en absoluto, ya cumplió con su trabajo, mató a Gímor, eso era todo lo que tenía que hacer.

-Lo ves nuca ibas a obtener nada de parte de ellos – dice Xena en tono irónico.

- No puedes hacerme esto Loghánus tu me lo prometiste.

- Ya ves ¿quién puede saber cuanto durara la palabra de un rey? – Loghánus comienza a reír.

- Maldito bastardo. – dice Kadeuz molesto.

- ¡Suficiente! – Loghánus alzó la mano y en un instante la vida de Kadeuz término cuando una flecha se le clavo en el pecho.

- Bien Xena parece que he ganado, no te queda más que aceptar – le dice Ares, el momento esta apunto de suceder, es la hora.

Xena no se da por vencida, lanza su Chakram en contra de los soldados, a quienes deja inconscientes en el suelo.

- Muy bien Ares es hora de terminar con esto de una vez por todas. – coloca su espada en la garganta de Ares

- ¡Suelta la espada Xena o te juro por los dioses que tu amiguita morirá!

- Muy bien, muy bien, tu ganas Loghánus – Xena deja caer la espada al suelo.

- Ares ¡pronto! el eclipse esta en su punto máximo – un hilo de luz muy fino cae como si fuera agua sobre la piedra, Ares comienza el rezo.

Gabrielle le hace señales a Xena para que lo detenga, pero Xena no quiere arriesgar la vida de Gabrielle. Loghánus que esta entretenido viendo como Ares hace el conjuro baja la guardia y Xena aprovecha para lanzar de nuevo el Chakram, golpeando a Loghánus.

- ¡Alza las manos Gabrielle! – le grita Xena justo cuando el Chakram golpea una de las paredes y regresa hacia ella, el Chakram rompe las ataduras de Gabrielle esta se libera de la mordaza.

Gabrielle corre hacia Xena, las dos observan a Ares que no se ha dado cuenta de lo que ha pasado ya que una vez que ha comenzado el rezo, entra en una especie de profunda meditación, todo él esta bañado por una luz dorada, que cae como rocío sobre su cabeza.

- Xena ¿qué crees que signifique eso?

- No lo sé pero tenemos que detenerlo – Xena toma de nuevo su Chakram y lo lanza hacia Ares., el Chakram es desviado por la luz que baña a Ares y se incrusta en una gran tabla de madera en forma de escudo.

Gabrielle observa a su guerrera desfallecer ante sus ojos, cae sobre de ella, la bardo esta muy aturdida para saber que pasa, trata de reanimarla.

- ¡Xena, Xena! ¡¿qué sucede!?, ¡¿Qué te sucede?! – Gabrielle ve a Xena sujetando una flecha de oro que atraviesa su armadura en la parte izquierda de su pecho, la sangre comienza a emanar de su boca. – ¡Xena, Xena por los dioses por los dioses respóndeme! – Gabrielle llora profusamente, levanta la vista y ve a Loghánus con un arco en su mano, su rostro esta blanco como un fantasma, deja caer el arma y sonríe. – no hay nada que puedas hacer, esa flecha es de Ares, como ves es muy rápida y mortal iba dirigida a ti pero ingenuamente Xena pensó en poder detenerla, ja,ja,ja,ja – Loghánus contempla complacido la escena, lo logro, ahora su familia volverá a la vida.

- ¡Maldito!, ¡Mil veces maldito Loghánus!, ¡¿cómo pudiste hacerle eso, Xena era tu amiga?!

- Amistad, ¡eso no existe! – dice Loghánus con desprecio.

- Ga…brielle… - susurra Xena, casi a punto de perder la vida.

- Por los Dioses Xena tranquila todo va estar bien, todo va a estar bien, solo, solo resiste no te dejare morir, ¡no te dejare morir! - grita la bardo.

- Gabri…elle… escúchame…no…no dejes…que alteren… el tiempo… Gabrielle te… te… Amo… - esas son la últimas palabras de Xena, sus ojos se cierran y la sangre no deja de brotar de su pecho.

- ¡Xena!, ¡Xena!, ¡por los dioses no me dejes!, ¡no me dejes!, sacude a la guerrera e inmediatamente comprende que Xena se ha ido, con un odio indescriptible voltea a ver a Loghánus – ¡Loghánus tu, tu bastardo miserable! – Gabrielle se levanta toma la espada de Xena y se encamina hacia el rey quien con una sonrisa desafiante saca su espada y se dirige hacia Gabrielle.

- ¿Qué? – una luz dorada golpea el pecho de Loghánus haciendo a este caer de espalda sorprendido. – ¿que…su…cedio? – fueron las ultimas palabras de Loghánus.

- ¿Que ha sucedido? – Gabrielle voltea y ve a Ares arrodillado y lleno de furia junto a Xena, con sus dedos toma un poco de la sangre de Xena. – Ares… - dice Gabrielle confundida.

- ¡Maldito Loghánus, pero esto no se quedara así haré que pagues esto muy caro en el tártaro, te lo juro!. – solo tu decidirás lo que debe de pasar – le dirige a Gabrielle una hostil mirada y se desaparece.

En ese momento una luz brillante plateada cubre todo el recinto.

- ¿Cuantos inviernos quieres volver atrás y qué Dios esta de acuerdo contigo? – la voz sale de la rueda del tiempo.

Gabrielle se acerca a la rueda.

- ¿Eres Cronos? – le pregunta un poco asustada.

- Así es soy Cronos, ¿cuántos inviernos deseas volver atrás y qué Dios esta de acuerdo contigo? – vuelve a preguntar la voz.

- No, no lo sé, yo no sé que hacer – Gabrielle llora al voltear y ver a Xena muerta.

- Gabrielle…

- ¿Quién? – Gabrielle volta y ve a la Diosa Artemisa ante ella.

- ¡Artemisa! – Gabrielle le ve sorprendida.

- Se que amas mucho a Xena por eso te voy a proponer un trato, pero antes quiero que pienses en lo que ella te pidió.

- ¿Sobre no dejar que el tiempo volviera atrás? – dice Gabrielle triste ante el recuerdo de las últimas palabras de su guerrera.

- Exactamente, si sigues lo que te dijo Xena haré que se te borre ella de la mente para siempre como si jamás hubiera existido, así no sufrirás el dolor del recuerdo y habrás cumplido con su última voluntad, si no lo aceptas entonces retrocederé el tiempo hasta el día del nacimiento de Xena y con ello existirá el riesgo de que algo cambie y tu no nazcas. Además de que me llevaré la rueda del tiempo y la devolveré a Zeus

Gabrielle no lo pensó ni un minuto.

- Acepto Artemisa, correré el riesgo, pero hazlo pronto no soporto verla así, ella tiene que vivir, no me importa si yo nazco o no, lo único que me importa es ella. – se acerca y besa a Xena una última vez.

- Artemisa y Gabrielle se acercan a la rueda del tiempo.

- ¿Cuántos inviernos deseas volver atrás y qué Dios esta de acuerdo contigo? – vuelve a preguntar Cronos.

- Al día en que Xena nació, Artemisa esta de acuerdo conmigo.

- Así es yo Artemisa estoy de acuerdo con esta mortal.

- Bien así será.

Al instante un brillo cubrió la cámara y una Xena niña despertó, estaba en una especie de esfera frente a ella estaba Artemisa con un bebé en brazos.

- ¿Quien eres tu? – le pregunto Xena con una expresión de extrañeza.

- Soy la Diosa Artemisa – le sonríe.

- ¿Es tu bebé? – le pregunta Xena parándose de puntitas para ver a la niña.

- Su nombre es Gabrielle y no es mi hija ella es una futura princesa amazona – Artemisa baja un poco al bebé para que Xena la pueda ver bien.

- ¡Qué bonita es!… princesa, princesa amazona… se… se mi consorte hermosa princesa… - Xena le sonríe y le acaricia su rostro con un dedo, ante ese gesto, Gabrielle sonríe hermosamente. Te encontraré princesa lo juro – le dice Xena mientras besa la frente del bebé.

Continua en: Capítulo 6 FINAL

2 comentarios:

  1. Qué triste pero a la vez muy tierno el final de este capítulo me gusto muchísimo, así que ahora voy por el gran final XDDDDD. Besos ˄_˄.

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  2. hmmm, tengo mala memoria, en serio, creo ke este capítulo sí existió, cierto o sólo es un dejà vú mío, bueno sin la parte yuri, claro está!!!

    De todas formas estuvo muy bueno. Me encantó!!! se me cuecen las habas por ver ké pasará en el próximo, pero mejor no, demos espera, en fin ke sólo es hasta mañana!!!

    un beso,
    Nachi

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