viernes, 6 de agosto de 2010

Por Ti Volvería el Tiempo Atrás Capítulo 4

Capitulo IV

Sospechas


- Dime Xena, crees que sea el guardián de la piedra el culpable. – le pregunta Gabrielle a una pensativa Xena.

- No lo sé con exactitud, dime ¿notaste algo extraño en el hechicero Gímor?.

- La verdad no me fije en ellos en lo único que podía pensar era en ti, mi hermosa guerrera. – Gabrielle que se encuentra sentada delante de Xena recarga su cabeza sobre el pecho de su amada.

- Hey, cariño, debemos tener cuidado hay que estar alertas esta misión es muy importante y no quiero que estés en peligro.

- Vamos Xena tu sabes que sé cuidarme, además te amo, ¿lo sabías?.

- Claro que si Gabrielle, mi hermosa Gabrielle.- Xena besa a su bardo con dulzura, el cielo gris… el viento frío golpea el rostro de ambas mujeres, Xena sabe que no hay nadie más en los alrededores.

- Dime Xena ¿por qué no estamos buscando la piedra?

- Porque la piedra no ha salido del castillo.

- ¿Cómo? – le pregunta Gabrielle sorprendida.

- Entonces porque no estamos en el castillo buscándola.

- No te preocupes Gabrielle ya la hemos localizado.

- ¿Cómo? – dice una intrigada Gabrielle.

- Ya veras a lo que me refiero en cuanto volvamos al castillo, pero debemos esperar hasta mañana sino es probable que la roben de nuevo, ¿me entiendes?.

- Sí, creo que si, entonces ¿qué haremos?.

- Por el momento solo elaborar un plan de ataque ¿estas de acuerdo?

- Por supuesto Xena

Mientras tanto en el castillo Ares y la extraña sombra hablaban en lo alto de una de las torres del castillo.

- Escúchame bien es importante que Xena no descubra la piedra hasta poco antes del eclipse, ¿entendiste?.

- Sí, lo sé Ares, de hecho ellas nunca la encontraran. Te lo aseguro.

- ¿La escondiste donde te dije?.

- Por supuesto no te preocupes no te fallaremos, la piedra ya se encuentra ubicada en el altar.

- Muy bien mañana será el gran día, a propósito ese fastidio que siempre anda acompañando a Xena, necesito que la captures, su vida será la clave para que Xena regrese a mi lado.

- Eso no será ningún problema Ares… Te lo aseguro. Pero debes prometerme que en verdad cumplirás con tu parte del trato.

- Insolente, estas hablando con el Dios de la Guerra, por su puesto que cumpliré con mi palabra, pero si fallas te juro que te mataré con mis propias manos… no cabe duda que los mortales son débiles ante los sentimiento humanos – dijo con desprecio. Ares desaparece y la extraña figura aparece de entre las sombras es…

Cae la tarde Xena y Gabrielle regresan al castillo, a la entrada el guardián de los calabozos se acerca a ellas mostrando preocupación.

- ¿Díganme han encontrado la rueda?

- No, no la hemos encontrado.

- Por los dioses todo es mi culpa. El joven se arrodilla y llora profusamente.

- Vamos no llores – Gabrielle desmonta.

- Pero es que no entiendo como es posible que alguien se atreva a penetrar en los calabozos si son tan peligrosos – Kadeuz, levanta la vista.

- Eso es cierto – dice Xena – desmontando – lo único razonable sería que el ladrón fuera alguien del propio castillo, dice Xena sin dejar de mirar al chico.

- Pero – Kadeuz desvía su mirada de la de Xena - ¿quién?, ¿Quién podría atreverse a hacer algo así?.

- No lo sé talvés tú – le dice Xena sin dejar de mirarlo.

- Pero que estas diciendo – Kadeuz se muestra un poco inquieto – crees que yo robaría la piedra del tiempo, ¿Por que razón habría de hacer eso? – el chico mira molesto a Xena.

- Bueno – dice Xena con una leve sonrisa – por que la rueda puede hacer retroceder en el tiempo.

- ¿Y eso a mí en que me beneficiaría? – dice pensativo Kadeuz.

- Bueno según recuerdo la primera vez que vine al castillo tú eras un jovencito de apenas ocho inviernos y escuche cuando decías que tu familia había muerto a causa de una guerra, por ello bien podrías encajar dentro de los sospechosos ¿no crees?.

- Kadeuz, no dice nada se levanta y mira fijamente a Xena.

- Yo no robe la rueda por mi… familia a la que tanto quise… yo no robe esa rueda. – se da la vuelta y se aleja.

- Bien, creo que él queda descartado – dice Gabrielle encogiéndose de hombros.

- No debes ser tan confiada Gabrielle, yo aún sospecho de él. – Xena entrecierra los ojos mirando en dirección del Guardián.

- ¡Vamos Xena! Lo juro por su familia.

- El tiempo te enseñara Gabrielle, solo el tiempo.

- Xena y Gabrielle se presentaron ante Loghánus en el comedor.

- ¿Has encontrado la rueda Xena? – le pregunta el rey con impaciencia.

- No aún no pero estoy segura que mañana la encontraré.

- Por Zeus, ¿ cómo puedes decir eso? , Si para mañana la usaran todo se perdería. – dice irritado Loghánus.

- Lo sé Loghánus pero creo saber en donde se encuentra. – dice Xena mientras come.

- ¡En serio! – dice Gímor - ¿dónde crees que se encuentre?. – pregunta Gímor un poco alterado.

- ¿Por que tanto interés? – pregunta Gabrielle con recelo.

El hechicero frunce el entrecejo.

- Me preocupa la seguridad de este reino, eso es todo.

- Mmm, ya veo – dice Gabrielle.

- De acuerdo ya fue suficiente, dime donde crees que esta la piedra alistaré unos hombres e iremos a buscarla.

- Mañana Loghánus, mañana lo haremos. – le dice Xena.

- ¡Demonios Xena tenemos que recuperarla ya! ¡que no entiendes que mañana podía ser demasiado tarde! ¡Te exijo que me digas donde puede estar la rueda!. – le dice el rey bastante fúrico.

- Mañana Loghánus – Xena le mira seria y decididamente.

- Si para mañana el mundo cambia Xena ¡solo tu serás la responsable!

Loghánus se levanta enojado y se retira, Xena y Gabrielle hacen lo mismo, en el comedor solo quedan el guardián y Gímor.

- ¿Qué sucederá ahora? – pregunta Kadeuz.

- No lo sé – le responde Gímor.

- ¿Crees que sea capaz de localizar la rueda? – le pregunta Kadeuz con preocupación.

- Mañana lo veremos – dice Gímor frunciendo el entrecejo.

Esa noche Xena y Gabrielle se aman de una manera total, no saben si mañana todo saldrá bien, un solo error y es probable que jamás se conozcan… en la madrugada Xena es la única que esta despierta, mira a su pequeña bardo una y otra vez, Xena se da cuenta de que debe actuar lo más cautelosamente posible, de otra forma perdería a su pequeña bardo, y eso era algo que en verdad no deseaba en absoluto.

Continua en: Capítulo 5

2 comentarios:

  1. Porque publicastes todos los capítulos a la vez, caramba que problema, mañana tengo que levantarme muy temprano porque tengo que viajar, pero la curiosidad me está matando, así que no me acuesto hasta que no termine XDDDDD. Besos ˄_˄.

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  2. y bueno aká estoy yo de nuevo, dejando mi comentario, como recuerdo de ke una vez viví, pasé por akí y harto YURI!!!, si señor, ke me dejé compartir!!!,jujuju, de la mano de nuestra (malcriadora)onee-sama, Mi sheilita, dulcecito de kafé tipo exportación de mi andina tierra: Colombia, la patria ke me vió nacer!!!

    Saluditos, mi kerida Sheilita!!! como siempre estuvo genial la continuación de éste tu Fic entre Xena y su fiel (y perver)bardo.

    Ahhh, pero no te creas ke me lo he olvidado ehhh, faltan sólo seis diítas pa mi conti preferida!!! AenP o como me gusta decir: KarlaxDennis!!! yay!!!

    vaaamonos,
    love
    Nachi

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