viernes, 6 de agosto de 2010

Por Ti Volvería el Tiempo Atrás (Xena x Gabrielle) Capítulo 1

Disclaimers: Los personajes de "Xena , Gabrielle, Argo y Hércules pertenecen a Reinaisse Pictures MCA/Universal, "(aunque en realidad este último pertenece 100 % a la mitología griega)" . Ares y Artemisa pertenecen a la Mitología Griega, los personajes de Loghánus, Frawitz, Kadeuz y Gímor pertenecen a mi loca imaginación, osease a mí, je,je.


Advertencia : En este fanfic se narran escenas de amor entre dos personas adultas pertenecientes al mismo sexo.

Dedicatoria: Este fan se lo dedico en especial a Tod@s mis seguidor@s porque su apoyo incondicional es una fuerza constante en mi vida ¡¡¡Gracias!!! y a todos los mortales que han escrito fanfic. Sigan así por que la imaginación es lo ultimo que debemos abandonar en esta vida.  Espero que este fan les guste.


POR TI VOLVERIA EL TIEMPO ATRÁS

Por: Sheila Segovia S.

Prologo.



El desayuno del rey Loghánus fue interrumpido abruptamente por el guardián de los calabozos.

- ¡Rey Loghánus, rey Loghánus!, ¡La rueda!, ¡La rueda del tiempo!

- ¡¿Que sucede con la rueda del tiempo Kadeuz?! – Loghánus lo tomo por los hombros

- La… La han… la han robado mi rey

- ¡¿Qué?!, No… no puede ser… - Loghánus se dejo caer en su silla pensativo – rápido, tráiganme al escriba real.

Inmediatamente fue llamado el escriba y se puso a disposición de su majestad.

- ¡Escribe Pronto!

El escriba hizo como su rey le dijo, al terminar…

- Necesito al más veloz de mis mensajeros…

Este fue llamado con prontitud.

- Toma este mensaje y daselo a Xena… y escúchame bien, no me importa que la tengas que buscar hasta por debajo de las piedras solo encuéntrala entrégale esto y pídele que se apresure, o si no te aseguro que colgaras cabeza a bajo de las murallas de este castillo. ¿Entendiste?.

- Sssí su majestad… - tanto el joven mensajero como todos los de la corte se quedaron sorprendidos por la actitud de su rey jamás habían oído semejantes amenazas de parte de él.

- Ahora el destino del mundo entero esta en manos de Xena… - el rey se dirigió a uno de los ventanales y miro el cielo. – ¡Por Zeus Xena llega pronto!

Capitulo I

Un Mensaje Urgente


Era ya medio día, Xena y Gabrielle viajaban por un camino directo a la aldea Ziryta, era invierno y el viento helado golpeaba el rostro de Xena, Gabrielle iba sujeta fuertemente a la cintura de Xena, cubierta por una manta y su rostro estaba recargado en la espalda de Xena, a pesar de que esa situación le agradaba a Gabrielle ambas esperaban llegar lo antes posible a una tibia y cálida posada en donde tomar una buena comida y un buen baño caliente… Gabrielle pensaba además como decirle a su mejor amiga que estaba completamente enamorada de ella…

- "Muy bien creo que ya lo tengo… - pensó la bardo – le diré Xena somos amigas, ¿verdad?, y ella me contestará ¡por supuesto Gabrielle!, y yo le diré y las mejores amigas se tienen un gran afecto ¿cierto? Y ella me dirá cierto, y yo le diré entonces no es extraño que se amen ¿verdad?, y ella me dirá Mmmh, no creo que no y yo le preguntaré ¿sabes que te amo? y ella me sonreirá y me dirá yo también te amo Gabrielle y yo le preguntaré ¿en verdad? y ella me responderá claro que sí… eres como una hermana para mí" ¡Fantástico!… ¡no puedo creer que…!…upss… - calló al ver que exteriorizaba en voz alta sus pensamientos… -"¡Dioses!, me pregunto si todo lo que he pensado lo ha escuchado. ¿Lo habré dicho en voz alta?"– pensó la bardo. Pero la respuesta le llega enseguida.

- Vamos Gabrielle no desesperes ya casi llegamos, además nos hemos enfrentado a inviernos más duros que este.

- He, sí sí, tienes razón, - "uff" – dijo para sí Gabrielle en su pensamiento – hey mira Xena – dijo Gabrielle mientras se asomaba por encima del hombro de la guerrera – ahí esta la aldea de Zyrita.

- Muy bien apresurare el paso de Argo… sujétate bien.

- "Puedes estar segura de que lo haré" – pensó Gabrielle al mismo tiempo que esbozaba una pequeña sonrisa.

Xena espoleo a Argo y esta inmediatamente respondió a las ordenes de su dueña… minutos más tarde llegaron frente a la única posada que tenia ese lugar… afortunadamente para Xena y Gabrielle poca gente visitaba ese lugar en invierno. Desmontaron y Argo quedo al cuidado de un jovencito, nieto del dueño de la posada. Xena y Gabrielle entraron en la hostería, la cual estaba tibia y el olor de la comida impregnaba el lugar, cosa que a la bardo fascino, respiro hondo y se volvió hacia Xena quien esbozo una sonrisa…De acuerdo, de acuerdo, ya sé… - le dijo a su bardo.

Un anciano salió detrás de la puerta de la cocina y fue directamente a saludar a sus dos amigas, una gran sonrisa se dibujo en su surcado rostro.

- Xena hija… que gusto verte y a ti también pequeña ¿ sigues siendo tan buen bardo como siempre? – le dirigió a Gabrielle una dulce sonrisa

- Sí, eso creo … la joven bardo se ruborizo un poco y volvió a aspirar el aroma que despedía la sopa proveniente de la cocina. Ante lo cual el viejo soltó una pequeña risita.

- Hola Frawitz – le dijo Xena al tiempo que le daba un fuerte apretón de manos.

- Uh, vaya sigues tan fuerte como siempre Xena… pero ten consideración de este pobre viejo cuando le saludes que ya sus tiempos de fuerza le han abandonado.

- Lo siento Frawitz – le dijo Xena sonriendo levemente.

- Sí, no te preocupes hija pero vengan, siéntense y relájense, enseguida les traeré comida y un poco de vino.

Gabrielle miró hacia la gran chimenea del lugar y se concentro en sus llamas, de repente dejo escapar un gran suspiro.

- ¡Vaya hermoso suspiro Gabrielle!, se puede saber ¿a quién lo dedicas? – le dijo Xena sonriente, al tiempo que posaba sus antebrazos en la mesa.

- ¿He?, - la bardo se volvió lentamente hacia Xena, mientras le respondía – no es nada solamente me siento a gusto de estar aquí, me encantará darme un buen baño con agua caliente, y dormir entre un montón de frazadas.

- Sí, tienes razón este tiempo es para pasarlo en la cama… - Xena miró hacia la fogata un momento.

- Contigo… – dijo la bardo inconscientemente… se dio cuenta de lo que dijo al ver que Xena le miraba extrañada. – "¿qué dije, qué dije?,¡ha sí!"- pensó, y rápidamente busco alguna respuesta a su comentario - bueno lo que quiero decir es que contigo diciendo eso se me hace extraño que te hayan…

- Bien amigas mías – dijo Frawitz, mientras se acercaba a dejar el vino y la comida.

La bardo suspiro dentro de si por la oportuna aparición del anciano.

- Muy bien coman esto les caerá de maravilla, es sopa de hongos, dentro se cocinan una perdices que les encantaran, y este vino es del mejor que tengo, es un vino muy dulce así que bébanlo con moderación ya que se les puede subir pronto a la cabeza. – el viejo sonrió al ver como sus amigas miraban gustosas la sopa, sobre todo Gabrielle, que empezó a devorarlo todo.

- Tranquila Gabrielle, créeme que la comida no saldrá corriendo – Xena rió lo mismo que el viejo Friwitz

Pero la bardo que estaba más preocupada por llenar su estómago paso por alto el comentario, y siguió devorando el contenido del tazón, el viejo Friwitz, miró a Xena divertido, y le dijo.

- Créeme que jamás he visto comer a alguien de esta manera, en cierta forma es muy halagador.

- Ni que lo digas tan solo verla comer ya me ha satisfecho.

Los dos se miraron y soltaron una gran risotada, mientras Gabrielle seguía satisfaciendo su insaciable apetito. Cuando Gabrielle termino con la sopa levanto la vista para mirar a Friwitz, le sonrió y le dijo - ¿Sería posible que pudiera tomar más sopa?

-Claro mi niña, por supuesto.

El anciano tomo el tazón de Gabrielle y se dirigió a la cocina. Xena tomo la botella de vino la destapo y sirvió para ella y para Gabrielle. Ambas bebieron y comieron hasta saciarse, el vino se le había subido un poquito a Gabrielle, y Xena estaba tan normal como siempre que bebía tal parecía que el vino no le hacía ningún efecto.

- ¡Ha sido una comida excelente y deliciosa! –expreso gustosa Gabrielle.

- Es cierto Frawitz, te felicito, tu sazón es todo un placer para el paladar.

- Ho, cielos, van a hacer que me sonroje… me alegra haber podido satisfacer su apetito, por lo pronto ya les he preparado el baño mientras comían y su habitación ya esta lista.

- Gracias Frawitz, ¿vamos Gabrielle?.

- Sí.- Gabrielle estaba levemente sonrojada y Xena pensó que se debía al efecto del vino.

Ambas se levantaron y se dirigieron a la parte posterior de la posada, entraron a una habitación, que tenia unas bañeras amplias con agua caliente que jamás se enfriaba ya que era alimentada con agua proveniente de un géiser y la temperatura era bastante agradable, Xena se despojo de su armadura y su vestido de cuero dejando ver su cuerpo desnudo y Gabrielle se quedo maravillada contemplándole, en realidad disfrutaba ver a Xena así al natural. Xena se volvió para mirar a Gabrielle.

- ¿Es que acaso piensas quedarte todo el día ahí de pie? – le dijo Xena a Gabrielle mientras se sumergía dentro del agua caliente.

- No, no, enseguida voy – Gabrielle se enfado consigo misma ya que en cualquier momento sus sentimientos la traicionarían y Xena descubriría el secreto más valioso que poseía dentro de su corazón.

Lo que Gabrielle no sabía era que Xena se debatía fuertemente entre la idea de verla como amiga o como algo más. Xena contemplaba a Gabrielle quien estaba concentrada en sus pensamientos. Ver a Gabrielle así, tranquila y con ese suave rubor en sus mejillas le hacían fantasear con un sueño casi imposible de alcanzar, si tan solo tuviera el corazón de esa pequeña bardo que había cambiado su existencia, pero no, no era tiempo de fantasear, así que se sumergió totalmente dentro de la bañera y trato de olvidar el asunto al tiempo que emergía con el cabello totalmente mojado. Gabrielle una vez desnuda se introdujo dentro de la bañera junto a Xena realmente el agua estaba exquisita, miró a Xena con una gran sonrisa.

- ¡Esta excelente! ¿no crees? – le dijo la bardo mientras tomaba la pastilla de jabón que se encontraba a un lado de la bañera y se acercaba a Xena.

- Sí esta deliciosa… - Xena tomo el jabón de la mano de su amiga y lo paso suavemente por el cuello de Gabrielle quien ante este contacto cerro los ojos, para después abrirlos lentamente.

- Eso se sintió bastante bien – le dijo su pequeña amiga

- ¡Venga!, date la vuelta para que te pueda bañar – le sonrió Xena. – mientras le daba a Gabrielle una de sus enigmáticas miradas.

Gabrielle hizo como Xena le indico.

- "Xena, - piensa para sí la bardo – su mirada… otra vez esa mirada, en la que no he podido descifrar la ambigüedad que se esconde tras ellos, pero estoy segura de que me quiere, ¡por todos los dioses tiene que quererme!…si tan solo…mmm…no, no me importe que pase…yo… yo…" – Gabrielle pensó que era el momento perfecto para expresar sus sentimientos. – Xena…

- Dime Gabrielle. – le dijo Xena mientras le tallaba la espalda con el jabón.

- Mmm, somos amigas ¿verdad?

- Ajá – le respondió ahora pasando el jabón por los brazos de su pequeña, esa sensación motivo en Xena el deseo de tomar a Gabrielle, besarla y decirle todo lo que sentía por ella, pero prefirió reprimirlo de nuevo a base de una gran fuerza de voluntad.

- Y… - las caricias provocadas por Xena mientras le lavaba le hicieron olvidar su pregunta, eso era suficiente o la alejaba de ella o le decía sus sentimientos porque el agua caliente no la ayudaba a mitigar la excitación que estaba surgiendo en su interior… al regresar el jabón por los brazos de Gabrielle, Xena rozo ligeramente uno de los senos de la bardo y ese fue el detonante de Gabrielle. –Xena, yo… yo… ¡Te amo! – Gabrielle cerro los puños con fuerza.

Xena pensó que Gabrielle se refería a un "Te amo como mi mejor amiga o como a una hermana" lo cual le molestaba, pues ella preferiría otra clase de Te amo… pero, en fin no le quedaba más que aceptar ese cariño aunque no le llenara del todo.

- Yo a ti también Gabrielle – le dijo sin mucho ánimo.

Gabrielle estaba dispuesta a enfrentar su verdad, pero…

- ¡Es que no entiende? ¡tengo que ver a Xena es un asunto de vida o muerte!

- Pero ya le dije que…

Las voces del anciano y de la otra persona se oían muy exaltadas, Xena salió rápidamente de la bañera y tomo su espada, Gabrielle salió tras ella, en ese momento la puerta se abrió bruscamente y un joven se precipita al interior, pero detuvo su paso al encontrarse con el acero de la espada de Xena colocado en su garganta, el chico mira la espada incapaz de decir una palabra, el movimiento de Gabrielle le distrajo, le miro, y comprendió que ambas mujeres estaban completamente desnudas.

- ¿Qué es lo que quieres?, y ¡¿por qué armas tanto alboroto?! – Xena no dejaba de mirarlo de arriba abajo inspeccionándolo por si tenia algún arma consigo.

- Yyo…yyo… lo… lo lamento no quería interrumpir de esta forma – sin desearlo miro de nuevo hacia Gabrielle y esta se coloca tras la espalda de Xena, pegando su cuerpo al de ella, una sensación que no olvidarían ninguna de las dos sin duda.

- Cuando me hables mírame a los ojos, ¡¿entendiste?! – Xena levanto aun más la espada haciendo que el chico tuviera que alzar más el cuello. – muy bien ahora ¿qué es lo que quieres?.

- Traigo un mensaje, un mensaje muy importante del rey Loghánus.

- Del rey Loghánus ¿eh?. – el chico le extendió el mensaje y Gabrielle lo tomo.

Y tu ¡fuera de aquí antes de que me arrepienta y te atraviese!- El chico salió apresuradamente no sin antes cerrar tras de sí la puerta.

- ¿Tuviste que ser tan ruda con el pobre chico?- Gabrielle esbozo una pequeña sonrisa.

- Bueno si no te hubiera mirado tal vez no lo habría tratado tan mal, abre el sobre.

Gabrielle no quiso hacerse vanas esperanzas tras las palabras de Xena así que se limito a abrir el sobre y darle el mensaje a Xena, quien empezó a leerlo y a cada párrafo que leía su rostro denotaba una preocupación que nunca antes había notado en ella. Incapaz de quedarse callada, le interrogo.

- ¿Qué es lo que ocurre Xena?

- Demonios – masculló entre dientes

- ¿Qué es lo que sucede? – insistió la bardo.

- ¡Esto no puede ser posible! – Xena miraba el mensaje de Loghánus con irritación.

- ¡¿Qué es lo que no puede ser posible?!, ¡Demonios Xena! – la bardo se enfado y Xena se volvió a verla.

- No hay tiempo para explicaciones Gabrielle, lo único que te puedo decir es que en esta ocasión nos enfrentamos a algo grande, y no quiero que estés involucrada en esto así que me vas a esperar en este lugar, debo partir para el reino de Kúzter inmediatamente. – Xena se alejo de Gabrielle, en busca de su ropa.

La bardo no había terminado de digerir las palabras de Xena, pero lo que si había entendido muy bien era eso de "tu te quedas y yo me voy", cosa que ella no iba a permitirle.

- ¡ No escúchame bien Xena!- decía mientras se acercaba a ella y comenzaba a vestirse rápidamente – no voy a permitir que te vayas y me dejes como siempre abandonada y muerta de la preocupación y del miedo, ¿entendiste?, ¡ya no más! voy a ir contigo, te guste o no y esa es mi última palabra. – se plantó de frente a Xena sin dejar de mirarla a los ojos.

- Xena quien termina de colocarse la armadura, le mira con irritación.

- Escúchame bien Gabrielle…

- ¡No, escúchame tu a mí Xena!…- le dice la bardo molesta.


Xena se enfurece y la sujeta fuertemente de los hombros, acercándola a ella.

- ¡Ya es suficiente Gabrielle deja de actuar como una niña!, ¡¿crees a caso que no me importas, eh?!, si en ocasiones te dejo en algún lugar es porque me preocupas demasiado y ¡No, quiero exponer tu vida en peligro!, ¡¿entiendes?!.

- ¡Me estas lastimando, Xena! – la bardo trata de soltarse pero es imposible.

- ¡Escúchame bien Gabrielle!, lo hago por tu bien, ¿entiendes?, ¡si llegara a suceder algo malo preferiría que me sucediera a mí y no a ti ¿entiendes?!

- ¡No!, ¡no lo entiendo! – haciendo un gran esfuerzo logra soltarse de las manos de Xena, ¡¿es que acaso no te importa lo que yo siento cada vez que te vas?! – las lagrimas resbalan por el enfurecido rostro de la bardo, ante lo cual Xena se desespera aún más - ¡No!, claro que no, ¡No te importa!, ¿por qué habría de importarte solo somos amigas total si algo malo llegara a ocurrirte, sé lo que pensarías "Gabrielle tiene a su familia, ya olvidará, encontrara con quien ser feliz" y todas esas ¡estúpidas mierdas! que de seguro has pensado sin importarte conocer mis verdaderos sentimientos.

- ¡De qué demonios me estas hablando Gabrielle no entiendo nada!

- ¿¡Entender!?, ¿Tu?…¿Entender? – dijo sarcásticamente la bardo- ¡por supuesto que no entiendes nada porque no sabes nada de nada, nunca te ha importado saber nada!

Gabrielle cae de rodillas, llevándose las manos a la cara, mientras llora profusamente. Xena le mira molesta, pero esa furia es contra sí misma, porque no sabe que hacer solo se arrodilla ante Gabrielle, y le pregunta.

- ¿Qué sucede Gabrielle?

- ¡Carajo!, ¡carajo!, ¡carajo!. – Gabrielle se golpea los muslos con los puños.

- ¿Qué es lo que te pasa Gabrielle? – pregunta Xena un poco exasperada, tomándola de nuevo por los hombros pero ya sin la fuerza de hace un momento.


Gabrielle le mira a los ojos

- "Esos ojos, mostrando preocupación por mi!, ¡otra vez esa mirada que no me deja en paz!, ¡otra vez esa mirada, en la que no he podido descifrar la ambigüedad que se esconde tras ellos!". – piensa la bardo.

Xena la abraza y las lágrimas resbalan por las mejillas de Gabrielle.

- ¡Por Zeus, Gabrielle ¿Qué te pasa?

- ¡¿Qué me pasa?!, ¡¿Qué me pasa?! – se aleja de su abrazó, y le golpea a la altura de sus hombros. ¡ Me pasa que Te Amo!, ¡Me pasa que ya no puedo más!, ¡me pasa que cada día, cada noche, siempre estoy pensando en como carajos decirte que Te amo!, ¡ Sueño contigo!, ¡Me despierto contigo!, y cada día que pasa es una angustia terrible para mí! Porque No sé si tu me amas o no! ¿Entiendes?, ¿Entiendes?… ¡Dioses Xena!, ¡Dioses!, Te Odio porque siempre Tratas de Alejarme de Ti, Te Odio Por dejarme Sola tantas veces, pero sobre todo ¡Te Odio, Te Odio por Quererte Tanto!. – Gabrielle se derrumba sobre los brazos de Xena llorando profusamente, - "Lo dije, lo dije, ¿y ahora que va a pasar?, ¿Qué va a pasar?" – piensa la bardo.

- Gabrielle, Gabrielle… ¿por qué no me lo dijiste antes? … ¿Qué no te das cuenta de que yo he sufrido lo mismo por ti?, Gabrielle, mi Gabrielle, Te Amo Tanto, Te Amo Tanto que no sé si existan palabras para describir cuanto es mi amor por ti, cuanto te he anhelado, ¡por los dioses perdóname por ser tan cobarde! y por no decirte todo lo que tu significas para mí, por favor perdóname… - abraza con más fuerza a Gabrielle quien levanta la vista para verla, y ahí están esos ojos azules como un par de hermosos zafiros una vez más mirándola, pero esta vez expresando todo el amor que se ocultaba tras esa mirada tan enigmática. Esos ojos despidiendo lágrimas como gotas de mar…

Gabrielle aproxima su boca a la de ella y la besa con todas las fuerzas de su corazón… un segundo y no obtiene una respuesta… un segundo más y es Xena quien la devora con unas ansias jamás conocidas por la bardo, que se olvida de que es invierno, de donde están, se olvida de todo, hasta de su nombre, se olvida de todo lo que le rodea… menos de ella… pero ese momento no dura mucho, el chico toca una vez más la puerta y ellas saben que deben acudir a una misión. Xena se separa lentamente de la boca de su bardo, abrazandola con fuerza, y le susurra al oído.

- Pídele a Frawitz, comida y vino para el viaje, solicítale además mantas y una capa, no quiero que sufras hambre o frío durante el viaje a Kúzter, pero antes limpia esas lagrimas te prometo que jamás volveré a alejarte de mi lado ni hoy ni nunca.

Xena se separa del abrazo y levanta la barbilla de la bardo con suavidad, Gabrielle le mira con sonrojo y solo es capaz de asentir con la cabeza.

- Te espero a fuera con Argo, no tardes – deposita un suave beso en la boca de Gabrielle y se apresura a salir al encuentro de ese chico.

Gabrielle se levanta y rápidamente trata de componerse antes de salir, minutos más tarde sale solo para comprobar que los años no pasan en balde en una persona. Frawitz le esperaba con todo lo que Xena le había dicho le pidiera a él. El asombro de Gabrielle no pasa desapercibido para el viejo, que se acerca a ella con las cosas perfectamente envueltas para el viaje.

- Comida, vino, - dice Frawitz – mantas y toma ponte de una vez esta capa te sentara bien y te protegerá del viento que impera por estos lugares, esta otra es para Xena, espero que les vaya bien en su viaje, las estaré esperando. Hey, sonríe pequeña al fin ambas abrieron sus corazones.

- Frawitz… ¿cómo lo sabes? - es lo único que atina a decir Gabrielle al mismo tiempo que se coloca la capa.

- Tus ojos me lo han dicho todo…Anda ya pequeña, es hora de partir ya sabes como es Xena – el viejo Frawitz, le regala una sonrisa a la bardo y ella le corresponde de la misma manera.

Cuando Gabrielle sale de la cabaña, Xena ya le esta esperando montada sobre Argo, la bardo guarda rápidamente los víveres en las alforjas de Argo y Xena le extiende la mano pero en esta ocasión Xena la acomoda delante de ella y no atrás, Gabrielle le da a Xena la capa y esta se la pone rápidamente, el pequeño cuerpo de la bardo se ve envuelto por los brazos de Xena, ahora no le importa nada solo el hecho de estar al lado de la mujer que ama.

- ¿Y ese chico Xena?

Le pregunta Gabrielle mientras ve al nieto de Frawitz, conduciendo al establo a un caballo que denotaba un cansancio extremo.Lo he mandado de regreso a Kúzter, ha tomado otro caballo, ese estuvo a punto de reventar del cansancio – Xena puso en marcha a Argo.

Continua en: Capítulo 2

2 comentarios:

  1. Maravilloso como siempre mi querida Shei, así que sigo leyendo, besos ˄_˄.

    ResponderEliminar
  2. bn akí empezando me voy a leer de a uno por día, mientras llega la conti de Amor en prepa, ke tiene, como ya sabes, el 90% del share, jujuju ta bueno este fic, mis fav XenaxGab...si un pokito más ke KxD, jujuju

    love,
    Nachi

    ResponderEliminar