jueves, 1 de abril de 2010

AMOR EN PREPARATORIA Capítulo 9 INDECISION

Capitulo 9

Indecisión…

Pronto tendríamos vacaciones, se empezaba a sentir en el frío en las ráfagas de viento que movían y se llevaban consigo las amarillentas hojas de los árboles, no llevaba puesto el suéter porque lo deje sobre mi pupitre para dejar apartado mi lugar; en la mañana le hable a Dennis y le dije que necesitaba verla antes de que iniciara la primera clase, la cite en nuestro escondite, a cada paso que daba podía escuchar claramente el latido de mi corazón lo sentía golpear con fuerza mi pecho, Dennis me esperaba ahí… en nuestro lugar secreto donde me declaro su amor... donde por primera vez la vi llorar por mi, donde por primera vez sucumbí al deseo de besar esos labios rosáceos que por tanto tiempo anhele, ahí había comenzado… ahí debía concluir… estaba terriblemente nerviosa, podía sentir mi boca seca como el mismísimo desierto, las manos me temblaban, no tenía idea de cómo decirle a Dennis que lo nuestro había acabado, a cada paso que daba me urgían las ganas de darme la vuelta y salir corriendo a meterme bajo las cobijas y esperar a que por arte de magia las cosas se arreglaran y estuvieran como al inicio.

Estaba empezando a creer que el hecho de que tuviera la piel erizada no se debía en absoluto al frío que hacía, al dar la vuelta pude ver a Dennis sentada con las piernas cruzadas y sobre las mismas tenía el libro de matemáticas estaba tan ensimismada resolviendo un problema de Trigonometría que no se dio cuanta de que había llegado, me dedique a contemplarla… su castaña cabellera se agitaba levemente con la fría brisa, su ceño estaba fruncido debido a su concentración, ella siempre era así, no le gustaba perder ante nada, siempre tenía que ganar y ser la mejor, aunque perdió un poco de eso cuando anduvo con Armando pero nadie podía decir ahora que no era la mejor de toda la escuela era inclusive mejor que yo misma, su piel clara acariciada por los rayos del sol le daban una luminosidad casi etérea, ella fue mía, besé esos labios, toque su piel, toque su corazón, roce su alma y bebí la felicidad de sus labios… y ahora estaba de pie delante de ella apunto de romperle el corazón. Ella seguía sumergida en su mundo matemático ajena al dolor que se cernía sobre ella, me sentía el verdugo… yo era su verdugo… su dolor sería mi dolor… su pena sería la mía… una parte de mí moriría con ella… parte de mi historia quedaría en el recuerdo… agradecía con el alma esos momentos que me brindaba, donde podía verla tranquila… me moriría de dolor si la viera llorar como en aquella ocasión que me ofrecía a Pinky. Me sentí acobardada no tenía idea de cómo empezar… mi mente me decía que no lo hiciera, que me detuviera que dejara todo como hasta el momento… pero ya no podía ser, había abusado de mi suerte hasta llegar a rozar el límite, pero… a pesar de eso la verdad es que no quería perderla porque ella era mi amiga de toda la vida… siempre había estado conmigo… en todo momento, desde niñas… las dos juntas… ella me tendió la mano cuando me mude a este sitio, ella me ha cuidado desde siempre… con ella había compartido mil travesuras… ella había dormido abrazada a mi desde que éramos niñas, me había cantado cuando estaba triste, y me trataba con una ternura nunca antes vista y ese miel en su mirada… esa mirada que me ha acompañado por tanto tiempo y ¡Dios Mío! hasta esos terribles chistes que desde niña me ha contado… ¡Oh Dios Mío! No puedo… no puedo hacerlo… no puedo hacerlo… el pecho me dolió y sentí verdaderas ganas de tirarme a sus pies y llorar y pedirle perdón por siquiera haber imaginado el hecho de abandonarla, pero no podía hacerlo sentí ese maldito nudo en la garganta que me dificultaba tanto hablar así como respirar, pude sentir las lagrimas a punto de salir de mis ojos… tenía que irme… tenía que irme y respirar… tranquilizarme y analizar bien lo que haría… ella seguía sumergida en el problema de trigonometría, camine lentamente hacia atrás… bendito césped regado día con día y eternamente verde, amortiguo mis pasos, ella ni si quiera se movió y salí de ahí camine hasta los talleres y entre en uno de los salones que estaba vacío, no sabía qué hacer, me limite a sentarme en una de las bancas y a dar rienda suelta a mi dolor… deseaba llorar, cerrar los ojos y olvidarme de todo, absolutamente de todo, ya no podía soportar tanta presión, en verdad que ya no.

****

Estaba contenta el día estaba ligeramente frío pero era hermoso tenía tantos planes para compartir con Laura, deseaba en verdad poder estar más tiempo con ella ya que deseaba conocerla por entero… sí, nunca en mi vida deseé tanto saber de nadie como de ella, estaba segura que ella también querría saber de mí así que estaba dispuesta a contarle todo acerca de mi vida, lo que ella quisiera saber de mi se lo diría sin reservas, estaba dispuesta a contarle todo de mi relación pasada no quería tener ningún tipo de secreto con ella, a partir de ahora mis días estarían llenos de dicha, estaba segura que Laura era la recompensa que la vida me ofrecía a cambio del infierno que viví con Nancy deseaba estar con ella tanto tiempo como fuera posible, mientras miraba a mis alumnos preparar el material para la práctica de laboratorio del día de hoy escribí en una hoja un plan para llevarlo a cabo con Laura el día sábado, tenía gran interés en darle un día maravilloso, veamos primero podría llevarla a desayunar… ¿pero adónde?... tenía que ser un buen sitio porque no le llevaría a cualquier lado… así que…humm, me lleve la pluma a los labios dándome suaves golpecitos, me pregunto sí… y en ese momento me llego de repente la idea, ¡Sí! La llevaría a comer al restaurante del parque y de nueva cuenta iríamos a ese pequeño refugio que nos protegió de la lluvia por breves momentos… pero esta vez… esta vez no me detendré y le besaré y la abrazaré y le diré todo lo que siento por ella, sí… le tomaré del rostro y me perderé en su verde mirada… y al tocar sus labios le entregaré mi alma entera, tal como ese día deseaba hacerlo y entonces ella sabrá todo lo que a mi vida ha llegado a significar su sola presencia… ella sabrá que es mi felicidad. Pero no solo he de llevarla a desayunar, todo el día tiene que ser nuestro, la llevaré al cine, de ahí a visitar alguna buena exposición en algún museo, sí tengo que buscar alguna exposición que sea del agrado de Laura, tengo que averiguar si le gusta la pintura o la escultura o quizás alguna obra de teatro, tengo que aprender tantas cosas sobre Laura, Dios en verdad gracias por haberla traído a mi vida, gracias…

- Profesora ya que esta tan de buen humor – me dijo uno de los chicos – podría por favor no hacernos el examen del próximo viernes.

- ¿De buen humor?

- Pues es que desde hace rato esta sonriéndose sola, supongo que esta de buenas ¿no?

- Anda Jaime – le sonreí – mira que eres muy observador y como tal no creo que tengas problemas con el próximo examen así que ve a trabajar.

Vaya tendría que tener más cuidado, si mi rostro delataba mis emociones, no quería pensar en la expresión que de seguro pongo cada vez que miró a Laura… cielos ahora que lo pienso en verdad tengo que ser muy cuidadosa, no quiero meter a Laura en ninguna clase de lío… desde ahora tendría que mentalizarme para que mientras estemos en la escuela olvidar que la he tenido en mis brazos… pero eso lo haré a partir de que acabe esta clase y cruce esa puerta… por ahora… por ahora quiero planear una gran día para Laura y de alguna forma tengo que ingeniármelas para lograr que pase la noche conmigo… debe de haber alguna forma porque en verdad muero de ganas por ver el amanecer entrar por la ventana de mi recamará y ver como la luz poco a poco va iluminando su hermosa carita.

****

- ¿Qué tipo de problema tienes?

- Pues es que ayer casi me descubre Karla de que también ando con Dennis

- ¡No manches! – me grito tanto que tuve que alejar el celular de mi oreja - pero no te descubrió ¿verdad?

- Por fortuna no – le conteste – y ahora no sé que hacer, estaba pensando en simplemente romper con Dennis y quedarme con Karla pero no tuve el valor de hacerlo.

- No te angusties tanto – le escuche decir – mira piensa que si un día te descubren pues total, ya habrá más mujeres en el mundo así que ni te apures.

- ¡Pero es que yo no quiero perder a ninguna de las dos! – le dije casi gritando.

- Shhh que me vas a dejar sorda – me reclamó – hummm….hummmm…. pues anda con las dos pero por ejemplo si sales al cine con por ejemplo Dennis tira los recibos de la película a la basura cuando salgan y si vas a comer algo con ella y tu te quedas con el recibo igual tíralo o sea deshazte todo lo que te incrimine de que has estado en algún sitio con ella y lo mismo con la otra, así de sencillo.

- “Si tu claro sencillo” agradezco tu consejo – suspiré sin desearlo.

- Mira no te preocupes demasiado lo que tenga que pasar pasará ya mejor diviértete y si no quieres dejar a ninguna de las dos pues no las dejes y punto, ¡aaah! Oye este sábado que viene hay otra tardeada pero en otro sitio diferente ¿quieres ir? Podría pasar por ti a la Glorieta de insurgente y de ahí nos vamos ¿qué dices? Igual empieza a las 12 pero es mejor llegar como a las 2, y te presento a mis amigas ¿qué te parece? ¿entonces paso por ti?

- Pues… no sé si Dennis quiera ir…

- ¡Ash! No oye de Dennis ni hablar te estoy invitando a ti y solo a ti a ella no, para verle la cara larga no ¿eh?, para nada.

- Pero…

- Bueno ya te lo dije si quieres ir te espero en la glorieta a eso de la 1 para ir a comer algo antes de ir a la tardeada, pero no espero mucho ¿eh?, solo 10 minutos te espero después de la 1 si no llegas me voy.

- Bueno esta bien – le dije – iré – sea como fuera quería ir y conocer más de ese mundo.

- ¡Bien así se habla! Coco va a estar feliz de verte.

- Si yo también quiero verlo me cayó muy bien.

- Te dejo porque ya va a empezar mi clase nos vemos el Sábado.

- Sí ahí nos veremos bye.

- Bye.

Guarde mi celular y respiré profundamente, Giselle tiene una forma tan simple de ver las cosas que me da un poco de envidia. Por lo pronto tendría que irme pues mi segunda clase no tardaría en comenzar.

****

¡Aaahhh!, ¡Sí!, por fin acabe, miré mi reloj faltaban 10 minutos para mi siguiente clase y Laura seguía sin aparecer, era raro pues ella me dijo que quería hablar conmigo antes de que empezaran las clases, bueno seguramente se le hizo tarde, así que decidí irme a mi salón ya la iría a buscar a la hora del receso, el sábado había una exposición de pintura en el palacio de Bellas Artes y lo mejor de todo es que ¡la entrada es gratis!, ¡oh! sí, hace mucho que no voy a ver ninguna exposición lo mismo que Laura así que estaba segura que estaría feliz con la noticia y de ahí la llevaría a comer y nos perderíamos después en ¡la plaza del comic! Estaba más que convencida de que ahí encontraríamos todo acerca de la serie que a ella le gusta… ahora que lo pienso creo que hay algo raro en esa Kiria y en esa Suzuki… en el último capítulo que vi desde que ese tipo que parece doble de Kiria pero en hombre no hace más que estar cerca de Suzuki y estarla rescatando de todo tipo de peligro y cada vez que hace eso Kiria le mira con ojos de asesina, pero cuando mira a Suzuki su mirada se relaja y tal pareciera que esta mirando lo más bello de este mundo… me pregunto… ¿por… qué? ja,ja,ja,ja,ja,ja pero que estúpida y cegatona soy ¡pues claro! Es obvio que a Kiria le gusta Suzuki! Anda espera a que se lo cuente a Laura segurito le va a dar un infarto.

****

- "¿Por qué no? Era cierto, podía darme el lujo de estar con las dos, solo tendría que ser muy cuidadosa, no tendrían porque saberlo, además no me sentía preparada para dejar a ninguna de las dos, supongo que eso es ser demasiado egoísta de mi parte para con ellas pero la verdad es que no podía dejar a Karla ella era tan hermosa, tan inteligente y sobre todo me amaba tanto" – me lleve las manos al rostro – por todos los cielos me sentía en verdad una…

- ¿Te sientes bien Laura? – la profesora Adriana se acerco a mi lugar.

- Oh, sí, sí, no pasa nada supongo que estoy un poco cansada eso es todo.

- Ya veo – me dijo mientras tomaba mi libreta y escribía sobre de ella - ¿Me harías un favor? – me pregunto.

- Claro, claro ¿qué es?

- Ve con Karla y dale esto de mi parte – arranco la hoja y me la dio – no es necesario que regreses inmediatamente puedes ir y distraerte un poco ¿de acuerdo?, llevar encima la responsabilidad que se te ha encargado sé que no resulta cosa fácil.

- De acuerdo – le dije y salí del salón, note que algunos me miraban con molestia y no era para menos sea como fuere de parte de los profesores estaba recibiendo favores tales como presentar tareas con retraso o bien hacer exámenes más sencillos.

Al salir del salón sentí la brisa fría, me erizo la piel al instante y me maldije por no haberme puesto el suéter, baje las escaleras tranquilamente no me apetecía ir corriendo a ver a Karla, era un sentimiento algo extraño el que tenía si quería verla, pero esa emoción intensa que sentía al principio cuando la miraba o pensaba en ella había disminuido, si quería verla, si quería besarla y estar con ella pero… no entendía donde estaba ese sentimiento que me hacía sudar las manos y sentir un nudo en el estómago, mientras cruzaba la explanada volví el rostro para ver si veía a Dennis pero como los cristales de todos los salones estaban tintados no puede verla, me la imaginaba sentada al frente con su cabello descansando sobre sus hombros y su miel mirada atenta al pizarrón ella era tan extremadamente afecta al conocimiento, había veces que no actuaba como una estudiante normal y dejara de lado los cuadernos, por el contrario luego me presumía que había adelantado ejercicios y en su rostro se mostraba un claro gesto de orgullo que a veces me extrañaba, por mi parte también pudiera haber adelantado ejercicios pero la verdad es que me daba un poco de flojera hacerlo, sin embargo cuando tenía problemas con alguna materia prefería estudiarla de forma individual. Sí la diferencia con Dennis y conmigo es que yo podía vivir sin ser el centro del universo, no así ella, por eso su punto débil era su enorme ego y vanidad, deje de pensar en ella por un momento y me senté un instante junto al asta bandera y mire el cielo, estaba completamente nublado pero sabía que no llovería, el aire estaba frío pero me gustaba, todo parecía tener una estela a melancolía que me sabía de una extraña forma deliciosa, respiré profundamente y sentí el aire frío llenar mis pulmones y eso me hizo sentir viva, tenía una buena oportunidad de explorar más del mundo lésbico – gay gracias a Giselle, quería compartir eso con Dennis pero ella no estaba dispuesta a hacerlo, e imaginaba que si le pedía a Karla ir a un sitio así me preguntaría como es que los conozco además de que no sabría que excusa le podría inventar si llegaba a enterarse de mi amistad con Giselle y Coco; quería ir con Dennis pero después de la forma como se puso ese día no tenía ganas de terminar de pleito con ella... que triste en verdad hubiera querido compartir con ella el próximo sábado. Reanude mi marcha a los laboratorios, al llegar iba a tocar pero entonces se abrió la puerta y salieron todos los alumnos de Karla un poco más y me atropellan los energúmenos esos, compadecía que tuviera una clase llena de puros hombres, imaginaba que debería ser difícil para ella controlarlos. Cuando hubieron salido todos entre y al mirarme ella sonrió enormemente y le devolví el gesto se veía hermosa, siempre se veía hermosa y esos ojos azules en verdad eran preciosos.

- Laura – se levanto y se acerco a mí - ¿cómo estas?

- Bien – le respondí y quise tomarla de la mano pero me hizo una discreta seña indicándome que la chica del laboratorio aún estaba dentro – vine porque la maestra Adriana me ha pedido que le entregue esto – le dije dándole el papel y yéndome a sentar en una de las bancas.

- Ok, gracias Laura – me dijo desdoblando el papel y leyéndolo y en su rostro se dibujo una singular sonrisa que me hizo preguntarme ¿por qué no había leído la nota mientras venía a verla?

- Hola Laura – me saludo la chica del laboratorio – ¿lista para empezar tu clase particular?

- Hola, sí ya estoy lista – le sonreí.

- Que bien – me respondió – Oye Karla me voy a comer regreso en una hora.

- Sí esta bien – le contesto Karla y la chica salió.

Apenas se cerro la puerta y Karla ya estaba abrazándome, levanto mi rostro con su mano y me beso larga y apasionadamente, no le estaba dando tregua a mi boca, tan solo me obsequiaba breves momentos para poder respirar y seguía acometiéndome con su beso, besaba tan bien que podía sentir el deseo de que me poseyera ahí mismo.

- Para… por… favor… o … ummmm… termina… re… pidien… dote que… ummm… me … tomes… aquí… ummm mismo… - cuando se separo de mi pude ver el deseo reflejado en sus ojos y su respiración ligeramente agitada – creo que este es el beso más largo que nos hemos dado ¿verdad? – le pregunte sintiendo mis mejillas encenderse en carmín, me miraba de tal forma que estaba segura que si por ella hubiera sido ya estaría sobre su escritorio sin nada de ropa y ella encima de mí.

- Sí lo sé pero no he podido evitarlo ¿sabes?, siento que ha pasado mucho tiempo – me rodeo con sus brazos y me sonrió.

- Pero si no ha pasado mucho tiempo – me recargue en su pecho - ¿qué te ha pedido la profesora Adriana?

- Te va a gustar – me dijo y levanto mi rostro para que le viera – me ha pedido que si vamos bien en lo referente a las asesorías que te de una semana libre para que puedas relajarte y lo voy a hacer porque siento que te has presionado de más estudiando tanto.

- Pero últimamente no hemos estudiado demasiado – le sonreí.

- Lo sé pero de cualquier forma es bueno que te distraigas un poco – sonrió enormemente, y tengo la solución al problema, este sábado quiero que tengamos un día maravilloso, solas tu y yo va a ser genial ya lo verás, te llevaré a desayunar y también…

- ¿Este sábado? – me solté de sus brazos y le di la espalda.

- Sí, ¿por qué? ¿Sucede algo? – le pregunte, sentí un poco de ansiedad al verla darme la espalda - ¿Laura?

- Bueno, es que este sábado… emm, pues veras… ¿cómo te lo digo?... pues mi Tía esposa de uno de los hermanos de mi mamá cumple años y tenemos que ir ¿ves?, entonces no puedo estar contigo ese día – me dijo mientras seguía dándome la espalda.

- Aah, entiendo pero bueno entonces el Domingo ¿podría ser? – pude escuchar la ansiedad en mi propia voz, me acerque a ella y la tome de los hombros hundí mi rostro en su rubia cabellera – por favor en verdad quiero compartir más tiempo contigo, se me hace tan poco el que estamos juntas.

- Yo también quiero estar más tiempo contigo – me dijo y eso me lleno de momentánea paz – te prometo – se dio la vuelta y me miro a los ojos – que haré todo lo posible por tomarme no solo un día sábado sino también el domingo para estar a solas contigo. Anda no te enojes – me pidió y me dio un tenue beso en los labios.

- No estoy enojada – le replique.

- Eso no es lo que dice tu cara – me dijo y entonces supe que en verdad mis expresiones me delataban.

- Perdona si te parezco molesta es solo que había imaginado que podríamos conocernos un poco más ¿sabes? – le bese la palma de su mano.

- Creo que me conoces muy íntimamente ¿no crees? – me sonrió juguetonamente y me elevo un poquito el ánimo.

- Sí lo sé pero no sé nada acerca de lo que te gusta o no te gusta, no solo quiero conocerte en el aspecto intimo de nuestra relación quiero saber cosas sobre ti.

- ¿Qué tipo de cosas?

- Pues yo quisiera saber todo, todo, quiero saber todo de ti, hasta la cosa más trivial como tu color favorito y…

- Rojo – me contesto – mi color favorito es el rojo.

- ¿En serio?, es curioso ese es mi color favorito también.

- ¿De verdad? – me pregunto sosteniéndome las manos.

- En verdad – le conteste.

- ¿Cuál es tu comida favorita? – me pregunto mirándome atentamente con sus verdes ojos.

- Pues veras no tengo un gusto en especifico pero una vez probé la comida china y pues cada vez que tengo oportunidad me doy una escapada a algún restaurante chino.

- A mí no me gusta mucho yo prefiero las pizzas ¿sabes?, aunque mi hermano Román que tiene un carácter de los mil demonios me dice que si sigo comiendo tantos carbohidratos terminaré hecha un globo.

- Ja,ja,ja,ja ¡Dios! Tienes una manera adorable de decir las cosas.

Nos pasamos cerca de una hora platicando y riendo y tan solo sosteniéndonos las manos, en esa hora sentí que conocí de ella más de lo que en todo este tiempo que hemos estado juntas y eso me mejoro mucho el ánimo, debía comprender que ella estaba en una situación delicada, sea como sea tan solo tenía 16 años era lógico que tuviera compromisos con su familia, no debía desanimarme esta era una de las muchas cosas que tendríamos limitadas así que debía aprovechar cada momento que estuviera con ella, además nos quedaba una vida entera para conocernos tanto como pudiéramos, porque de algo estaba más que segura quería compartir con ella lo que me quedara de vida, ella se había convertido en mi motor para seguir viviendo, Laura… mi hermosa Laura quisiera que supieras todo lo que representas en mi vida, tu mirada, tu sonrisa, el timbre de tu voz, el toque de tus manos… Laura quisiera poder entregarte tantas cosas, quisiera tomar el mundo entre mis manos y ponerlo en una bandeja de plata y entregártelo, Te Amo tanto, tanto que si me pidieras morir por ti en este instante lo haría sin ninguna duda, sin poner objeción alguna… Laura… Laura…

****

- ¿Quieres que vayamos a comer algo Ana? – le pregunto Iván al asomarse dentro de la sala de maestros.

- Gracias – le contesto – pero no tengo hambre.

- Oye esta bien que quieras guardar la línea ¿pero no crees que estas exagerando un poco?

- Ja, ja, que gracioso Iván déjame sola, la verdad es que no estoy de humor para bromear contigo.

- ¡Dios! Me siento ofendido ¿en verdad quieres que te deje aquí sola frente a unos exámenes de calificaciones terribles donde solo usaras el plumón rojo para poner calificaciones del 1 al 5?

- Mis alumnos no son tan burros como los tuyos –sonrió ligeramente.

- ¡Aaaah! Échame la culpa a mi ahora resulta que los míos son burros y los tuyos no – puso las palmas de las manos sobre el escritorio y se inclino hacia ella – vamos dímelo a la cara si te atreves.

- Eres – dijo Ana levantando el rostro y fijando sus grises ojos en el – un consentidor con tus alumnos y por eso son tan burros.

- Aaaahhh!!!! – dijo en un grito y se llevo la mano al pecho – ay que me da, ay que me da, las sales que me desmayo… las sales… ¡oh! si fuera toda una mujershhh ya estaría pidiendo mi estola, mi bolso y mis zapatillas que me voy… que me voy.

- Ja,ja,ja, pues ¿qué clase de mujer pide que le den sus zapatillas para irse?

- Las que tienen mucha confianza en la casa donde se presentan.

- Pues si fueras a la mía ni loca te dejaba quitarte las “zapatillas” – hizo comillas con sus dedos – te apestan las patas.

- Iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!

- Cálmate pareces ratón con tanto iiii

- Aaaaaahhhh!!!!!!! Ahora si me va a dar, ahora si que me da, ¡oh! Dios que me da, me da, me da… ¿patas?... ¿patas yo?... no mi reina, no, patas los animales y los hombres, una dama como yo no puede tener patas ¿Qué te pasa?... pies mi reina, pies… - se movía de un lado a otro de forma graciosísima echándose con una mano aire en el rostro – y luego ¿qué me apestan?... ¡Dios de mi vida! Pero ¿qué blasfemias dices?... ¡Oh! cielos es que aquí me va a dar…

- No te preocupes, aquí esta tu príncipe para tomarte entre mis brazos y no dejarte caer – la varonil voz de Andrés les hizo volver el rostro hacia la puerta, se notaba divertidísimo.

- Ujum – Iván se aclaro la garganta y un par de manchas rojizas aparecieron momentáneamente en sus mejillas.

- Anda princesa mira que nunca te había visto enrojecer de vergüenza y eso que te he visto peor cuando vamos a las fiestas de los muchachos.

- Ujum solo estaba tratando de alegrar a Ana.

- Si y veo que has tenido éxito – Andrés miro el rostro sonriente y entretenido de Ana que no dejaba de ver las simpáticas expresiones de su amigo Iván.

- Pues bueno chicas ¿nos vamos a comer?

- No me llames chica – le reclamo Iván con la voz más masculina que pudo.

- No es esfuerces cariño que la jotería se te sale por cada poro de tu ser – le sugirió Ana mientras guardaba los exámenes en su portafolio.

- ¡Ah! Ahora si te animas a venir a comer – Iván se llevo las manos a la cintura y levanto la ceja.

- Mmmm – el rostro de Ana se ensombreció levemente – ahora sé de donde saco Karla esa manía por levantar la ceja.

- ¡Oh!, esto bueno yo se lo copie a ella en realidad… es decir…

- Es decir nada – Andrés le miro seriamente – será mejor que nos vayamos de una vez - ¿nos vamos hermosa dama? – Andrés le ofreció el brazo a Ana.

- Pero por supuesto galán – dijo Iván que de dos pasos llego y tomo a su marido del brazo.

- ¿Qué estas haciendo? – le pregunto Andrés soltándose de su brazo – dije bella dama, no intento de dama.

- Iiiiiiiiiiiiiiiii!!!!! Ay que me da, hay que me da… Divorcio, ¡Divorcio inmediato!

- De acuerdo pero yo me quedo con la casa, el carro y tu te puedes quedar con los hijos.

- Iiiiiiiiiiiiiiiii!!!!! ¿Con los 12?

- Ja,ja,jaja ya cállate parces ratón y ¿Cómo que 12? ¿pues quien te crees que eres, la señora conejo, o qué? – Andrés tomo del brazo a Ana y le sonrió afablemente.

- Ja, ya quisieras ser el señor conejo, tu no llegas pero ni a Hámster de veterinaria.

- Una más de esas y duermes en el piso – le advirtió Andres.

- Iiiiiiiiiiiiiiiiiiii

- Ya, ya ratón vámonos – lo tomo de la mano y lo jalo fuera de la sala de maestros.

****

- ¡Aja! ¡A que no te lo imaginabas!

- Ya lo sabía – le contesto Laura – lo supe desde los primeros capítulos que la vi.

- ¡Qué? ¿te diste cuenta antes que yo?

- Pues claro en ese entonces tu ni la veías porque estabas de noviecita con el idiota de Armando.

- Hablando de Armando ¿ya puedo por fin romper literalmente con él?

- ¿Otra vez? – le pregunto Laura – ya te lo dije Dennis.

- Ay si Laura pero no inventes es terriblemente absurdo para mi estar de novia con un tipo que ni quiero y por el cual tu mamá ni me pregunta, osea, ¿cómo se va a enterar de que ya no es mi novio?

- ¿Vas a seguir con lo mismo Dennis?

- Eso debería de preguntártelo yo a ti, ¿por qué tanta insistencia en que lo tenga como novio?

- Ya me cansé de explicártelo Dennis ¿por qué no eres capaz de comprenderme? – se volvió a mirarla con verdadero enfado.

- Es que se me hace absurdo Laura, por eso.

- Entonces no sé Dennis, quieres romper con él adelante pero te advierto que ya no podrás quedarte en mi casa tan seguido.

- Pero Laura es que a ver ven – Dennis la tomo del brazo y la llevo cruzando la calle rumbo a un pequeño parque donde había juegos para niños pequeños y se sentaron lado a lado en los columpios – Laura… no es que no quiera entenderte… más bien es que no sé… no sé… - miro el piso y trazo formas sin sentido con su pie – sí, eso es lo que pasa, es solo que no sé de qué manera te sientes… no sé porque no puedo entrar en tu cabeza no puedo imaginar porque es tan importante para ti que siga siendo novia de Armando la verdad es que eso me incomoda… no quiero que te enojes, ni quiero pelear contigo… no me gusta pelear contigo – se volvió para mirarla – me gusta más reír contigo, pasarlo bien a tu lado… la verdad odio cuando discutimos… si para ti es tan importante que siga siendo novia de Armando de acuerdo lo haré… lo haré aun cuando para mi sea un completo absurdo, pero ya dejémoslo así ¿de acuerdo? – estiro la mano y Laura la tomo - ¿jugamos un rato? – Dennis le guiño un ojo.

- ¿Aquí? – le pregunto Laura mirando en derredor.

- Por los no tan viejos tiempos ¿qué te parece? – Dennis le sonrió mientras empezaba a balancearse.

- Estas loca pero de acuerdo.

- El sábado quiero que vayamos al Palacio de Bellas Artes hay una exposición de pintura que quisiera que fuéramos a ver – le dijo Dennis mientras se elevaba un poco más.

- ¿El sábado? “Dios, Dennis no me salgas tu también con planes por favor” no creo poder ir contigo – le contesto deteniéndose.

- ¿Por qué? – Dennis siguió balanceándose.

- Pues porque “voy a ir con Giselle a otra tardeada y te quería invitar pero como sé que vas a decir que no pues…” bueno es que voy a ir con Alejandro y su novia a comer el sábado.

- ¿En serio? ¿tu hermano te invito a comer con él y con su novia?

- Sí ¿por qué se te hace tan raro?

- Bueno – Dennis se detuvo – es que desde que esta con ella nunca he visto que te invite a comer con ellos.

- Es que… “Demonios es lo malo de ser vecinas por supuesto todo lo sabe ella también” pues se quiere casar con ella y creo que nos quiere introducir de forma individual supongo.

- Ya veo – Dennis suspiro – ni hablar ya quedaremos para otra ocasión pero entonces humm… vamos el domingo a la plaza del comic para comprar la serie de Kiria.

- ¡Oh! ¡Sí, claro estaría estupendo!

- Ja,ja,ja,ja,ja sabía que te gustaría la idea entonces ya quedamos el domingo nos vamos a comprar series y esta noche – Dennis se levanto de columpio y se arrodillo frente a Laura esta noche me la regalas, te quiero desnuda en mi cama toda la noche – le tomo las manos y se las beso - ¿nos vamos? – le sonrió.

- Sí.


****

Me toco estar con Al en la mañana, su rostro siempre sonriente y esas gafas obscuras que siempre usaba.

- ¿Por qué nunca te quitas las gafas? – le pregunte

- Son parte de mi estilo mi querida Laura – me contesto sin mirarme.

- ¿Tienes algo raro en los ojos?

- No para nada – sonrió y levanto el rostro – tengo los ojos más increíblemente hermosos que te puedas imaginar – se echo a reír.

- Pues yo como santo Tomas, hasta no ver no creer.

- Ja,ja,ja,ja,ja descuida algún día los veras.

- Chicas las dejo un momento tengo que comprar unas cosas en la papelería ¿de acuerdo?

- Claro Teacher – le contesto Al

Karla salió y nos dejo a solas, nada más cerrar la puerta Al saco de su mochila unas tarjetas pequeñas de diferentes colores.

- Laura ¿me ayudas?

- Claro ¿qué necesitas

- Bueno mira veras que tengo varias tarjetas de colores aquí.

- Sip

- Bueno lo único que quiero es que las acomodes de tal forma que me pongas en primer lugar el color que más te gusta, después el segundo que más te guste y así hasta llegar al que menos te gusta.

- ¿Y esto para que es?

- Oh, es solo un experimento de una amiga y tiene que hacerlo una persona desconocida así que pues pensé en ti ¿no te molesta verdad?

- No, no para nada a ver dámelas

- Todas suyas señorita.

Laura coloco las tarjetas en orden de rojo, negro, azul, morado, amarillo, verde y naranja. Al lo apunto en su libreta y volvió a revolverlas después le pidió a Laura que volviera a escoger su color favorito, solo que esta vez Laura miro fijamente las tarjetas y las coloco en el siguiente orden negro, morado, azul, rojo, amarillo, naranja y verde, Al miro atentamente el orden y lo anoto en su libreta, tomo las tarjetas una vez más las revolvió y nuevamente le pidió que las ordenara, en esta ocasión el orden de las tarjetas fue morado, azul, amarillo, naranja, verde, rojo y negro.

- Gracias Laura, dime – Al tomo las tarjetas y las guardo – alguna razón por las que las hayas colocado en ese orden.

- No sé, bueno mi color favorito es el rojo pero después me gusto más el negro y bueno después al ver el morado se me hizo que es un color que también me gusta mucho.

- Sí lo imagino.

- ¿Y esto para qué es?

- La verdad no sé es de mi amiga, después le pregunto y pues mira también necesito que me ayudes con esto.

Al le hizo al menos 3 test a Laura, todo lo que hacía Al lo apuntaba minuciosamente en su libreta, para cuando Karla regreso Al y Laura seguían ya con sus mutas tareas.

- Ya volví chicas – anuncio Karla mientras entraba en la sala – ¿han terminado ya?

- Sí – respondió Laura – te dejo el examen para que me lo revises y a la hora del receso me dices como salí ¿si?, me voy porque me espera mi mamá para ir al Supermercado.

- Sí, te veo en la escuela – le guió un ojo.

- Hasta luego Al nos vemos, ahí me dices como salí.

- Sí por supuesto, cuídate y suerte.

- Gracias – Laura cerró la puerta dejando solas a ambas mujeres.

- ¿De que hablaba Laura? – le pregunto Karla mientras tomaba el examen y empezaba a revisarlo.

- Ahorita te cuento pero antes ¿podrías ayudarme con algo? por fa, por fa.

- Pues, bueno, si claro, ¿de qué se trata?

- Pues mira tengo una amiga que me pidió que le diera a 3 desconocidos estas tarjetas – le explico mientras tomaba la mochila y volvía a sacar las mismas tarjetas que le mostrara a Laura – necesito – dijo – que las ordenes de tal forma que queden del color que más te gusta al que menos te gusta.

- ¿Solo eso? – pregunto Karla al mismo tiempo que tomaba las tarjetas en la mano y las miraba.

- Sí, es muy sencillo.

- Bueno pues a ver, mi color favorito es el rojo y hummmm…

Al miro atentamente a Karla y observo el orden de los colores que ella utilizo, que fue rojo, negro, azul, morado, amarillo, naranja y verde, Al anoto el orden, tomo nuevamente las tarjetas y se las volvío a dar indicándole que tenía que volver a colocarlas en el orden del que más le gustaba al que menos le gustaba, Karla levanto una ceja y sonrio de medio lado en una expresión de ¿me tomas a caso el pelo?, pero tomo nuevamente las tarjetas y volvió a acomodarlas, el orden de los colores que utilizo en esta ocasión fue la misma que la anterior, Al lo anoto en la libreta y una vez más tomo las tarjetas y volvió a revolverlas y con una tiernísima sonrisa se las entrego nuevamente a Karla quien solamente meneo la cabeza en negativo mientras resoplaba, pero termino por agarrarlas y volverlas a colocar en el mismo orden que la vez anterior.

- No entiendo, ¿para qué se supone que debo de hacer esto?

- Es para una amiga, anda no seas malita y ayúdame también con esto ¿si?

- ¿Es lo mismo de ahorita?

- No son pruebas diferentes ahorita te explico – al sonrió mientras sacaba de su mochila las demás tarjetas.

Paso un rato y Al apunto cada cosa que Karla resolvía en cada una de las pruebas tal como había hecho con Laura, para cuando hubieron acabado el timbre de la puerta se escucho y Karla fue a abrir, no fue para nada una grata sorpresa ver a Dennis con un gesto de desagrado.

- Ya vine – dijo con fastidio y paso sin que Karla le invitara a pasar.

- Si no me dices ni cuenta me doy – respondió por lo bajo Karla.

- Hola Al – le saludo Dennis dándole un beso en la mejilla

- ¡Que tal Dennis! ¿lista para tu clase de química?

- Si, como siempre.

- Toma has estos ejercicios voy a subir un rato a mi recamara y cuando acabes puedes dejarlos sobre la mesa ya en la tarde o mañana te daré los resultados.

- Hummm de haber sabido me hubiera quedado en mi casa, bastaba con que me los hubiera dado ayer en la clase.

- Oh, pues no hay problema me puedo quedar aquí sentadita a tu lado mientras los resuelves.

- ¡Nooo!, no esta bien yo me quedo aquí con Al, no es necesario que este aquí.

- “Si no fuera porque no te soporto pero ni un poquito me quedaría aquí para fastidiarte el rato”  Bueno entonces me voy, Al ¿estarás bien si te dejo con Dennis?

- Claro, cualquier cosa le pregunto a ella no te preocupes.

- Oye que la maestra soy yo.

- Esta bien Al que te puedo ayudar con cualquier clase de problema que estes resolviendo.

- “Presumida, engreída, mocosa de…” ok, si tienes alguna duda no dudes en llamarme Al.

- No te preocupes Teacher, te veo al ratito.

Y nuevamente Al volvió a repetir la misma tarea con Dennis quien ordeno los colores en el siguiente orden amarillo, rojo, naranja, negro, morado, azul y verde  y en las siguientes dos tandas los coloco en el mismo orden, a lo cual se sumo los otros 3 ejercicios que hubo practicado Al con Laura y Karla.

- “Vaya – pensó Al – esto si que es interesantísimo”.

- ¿Y para que es todo eso Al? – le pregunto Dennis mientras regresaba a resolver los ejercicios de química.

- Es para una amiga, no son para mi.

- Ah, ya no pues que buena onda que la haya podido ayudar.

- Y más de lo que te imaginas Dennis, gracias en serio por no aburrirte con tanta cosa.

- No, para nada se me ha hecho de lo más interesante, ahora dejame acabar esto antes que la bruja baje y vea que no he avanzado nada.

- En serio que no te cae ¿eh?

- Digamos que las dos padecemos del mismo mal.

- ¿Mal?

- Sí ¿es que no ves que ni ella me traga ni yo a ella?

- Pues algo he visto de eso, pero ya sabes lo que dicen del odio al amor solo hay un paso.

- ¡¡Puaj!! ¡¡Asco!! ¿yo algún día amar a una anciana como esa? ¡Olvidate! ¿qué estas mal o qué?

- Ja,ja,ja,ja,ja vamos Dennis quita esa cara de espanto son solo dichos, ya no te lo tomes tan apecho.

- Pues procura no decirlos en mi presencia que tan solo de pensar en que esta vieja me caiga bien alguna vez me pone los pelos de punta.

- Ok, ok, mejor sigue trabajando.

- “Vaya, vaya, vaya – pensó Al al tiempo que esbozaba una enorme sonrisa – esto será interesante”

4 comentarios:

  1. La verdad es que a mi Laura tambien me cae como una patada en el higado, puede que sea aceptable algunas cosas ya que es una adolescente que no ha vivido muchas cosas de la vida pero está actuando de forma egoista con lo que está haciendo, y eso de que no quiere terminar con una de las dos pork no quiere hacerles daño o pork las ama es una excusa barata ya que si fuera cierto no hiciera lo que está haciendo, está jugando con los sentimientos de dos personas y eso no se vale y aunque no soporte a Dennis porque me parece muy engreída,(xddd no soporto a las personas engreídas y vanidosas como ella) no me parece justo que Laura le haga eso y pobre de Karla, ama tanto a esa niña y despues de todo lo que pasó con Nancy cuando se entere de lo que Laura está haciendo se va a querer morir, por kami.

    Creo que deberia haber un cuarto en la relacion por asi decirlo para que Laura se de cuenta que no las tiene tan seguras y asi por miedo a perder a la que sea que se convierta en el objeto de afecto de alguien mas decida decidirse y quedarse con una sola, yo en lo personal desearia que se quedara con Karla pero creo que seria mejor que se quedara sola por un buen tiempo para que aprenda que con los sentimientos de la gente no se juega, bueno bella me encanta como escribes y espero seguir leyendo cada nueva cosa que se te ocurra, que estes bien. Ciao.

    PSD: Me quema la curiosidad por saber que se trae Al con las tarjetas porque estoy casi segura que sabe de la relacion de Laura con las dos.

    PSD2: Por cierto me muero por ver las continuaciones de tus fics de Mai Hime ya que me encantan.

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  2. Bueno pues a mi también Laurita ya me esta cayendo como mal, pero igual Karla es una ilusa, como podría siquiera pensar en una relación seria con alguien que ni siquiera ha madurado.
    "El amor infantil sigue el principio: Amo porque me aman. El amor maduro obedece al principio: Me aman porque amo. El amor inmaduro dice: Te amo porque lo necesito. El amor maduro dice: Te necesito porque te amo."
    Erich Fromm

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  3. Opino los mismo que miyuki2103, creo que lo mejor para Laura es quedarse sola por un tiempo a ver si así ordena sus sentimientos, y en cuanto a Karla esta necesita es a una persona madura a su lado la cual comparta sus mismos intereses.
    Como siempre queridísima Sheila maravillosa historia espero leer el próximo capitulo pronto.
    PD: me sigue intrigando el personaje de Al espero seguir leyendo más de ella ˄_˄.

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  4. Hahaha yo solo empiezo a amar a Al.

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