jueves, 8 de abril de 2010

AMOR EN PREPARATORIA Capítulo 10 Infierno 5ta Parte


Mi celular sonó y me lo lleve a la oreja, la voz de Giselle me trajo un sabor dulce amargo sobre todo por lo entusiasmada que se escuchaba.

- ¡Hola Lauris! ¡Amiga, Notición! te voy a llevar a un antro de poca madre esta nuevecito, ya lo fui a ver y no es por nada pero esta muy bien, hay 3 pistas de baile, la cantina esta súper cool y bueno, las meseras están como para comérselas ja,ja,ja,ja,ja,ja. Y deja te cuento que me hice novia de la encargada del lugar, esta bien pinche fea ¿no? Pero mira me llevo a comer a un restaurante italiano padrísimo se gasto como mil quinientos pesos tan solo en la comida, ja y si por si eso fuera poco me compro un pantalón bueno carísimo pero créeme le valió la pena si es que me entiendes ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja.

- No voy a ir – dije con voz apagada.

- ¿Qué?, ¿cómo?, pero ¿por qué? ¿por qué no?

- Karla no quiere que me junte más con ustedes

- ¿Qué?, ¡ay no mames! ¿y le vas a hacer caso? ¡No te pases!

- No quiero tener más problemas con ella – sentí un nudo formárseme en la garganta.

- Ay no Laura, no te pases ¿le vas a hacer caso a la ruca esa?

- No esta tan vieja tiene solo veinticinco años – le reproche con un suspiro.

- ¡No mames la vieja esa te lleva nueve años! ¡Imagínate Laura, cuando tu tengas 25 ella va a tener 34!, ¿qué vas a estar con ella toda la vida o qué?

- Quiere que me vaya a vivir con ella cuando cumpla los 18 años.

- ¡Qué? ¡no manches! Que no te joda Lau, ¡ay, no Laura! Te vas a hacer como la Yolis, que no hace nada si no tiene el permiso de sus weyes o weyas, ¡ay Laura! ¿en serio le vas a hacer caso?

- ¡Es que no sé!, si se llega a enterar que sigo viéndote me va a dejar.

- ¡Y quéeee?

- ¡Cómo que y qué? no quiero que me deje.

- ¡No te pases Laura! esta bien que este guapa pero no es la única, tu podrías tener a quien tu quisieras.

- La quiero a ella – dije con voz apagada.

- Huy si tu se nota tanto – me dijo sarcástica – vamos Laura – me dijo casi suplicante – ándale, además ¿cómo se va a enterar?

- De la misma forma como se entero de lo otro – le conteste pasándome la mano por entre el cabello – aun me pregunto cómo supo que estábamos ahí.

- Pues de eso no tengo ni idea a lo mejor y se lo dijo la mona esa que iba con ella.

- Al… - de pronto se me cayó la venda que tenía ante mis ojos - ¡Sí! Seguramente fue ella… porque Karla nunca sale.

- ¿Pero cómo se entero la tipa esa? - me pregunto Giselle

- No lo sé… se supone que cuando yo estaba en las tardeadas Al y Karla estaban en asesoría…así que… entonces… no sé – volvieron las dudas a mi mente – quizás y no fue ella… quizás y solo fue mala suerte…

- Quizás y te espía – me dijo y sentí una molestia que no supe del todo definir – mira que yo tuve una novia que ¡uuffff! me mandaba a seguir la enferma esa; no, no, no, deberías haber visto como le fue en cuanto me enteré, no se la acabo, bueno le dije hasta de lo que se iba a morir, deberías haberle visto la cara, nunca se imagino que me le pusiera al tu por tu, ahí estaba la idiota con sus fotos en la mano, se las tome y se las avente a la cara, ja, en serio hubieras visto.

- Pero es que tu no estabas enamorada de ella…

- Te equivocas – suspiro y su tono de voz bajo levemente – ella me gustaba mucho, si me enamoré de ella, pero me aterro cuando la vi tan seria mostrándome las fotos donde yo bailaba y me la pasaba bien con mis amigos, ni siquiera estaba con alguien besándome, ni haciendo nada malo tan solo estaba pasándomelo bien. ¿qué hay de malo en eso?

- Supongo que nada – le conteste sintiéndome ligeramente envalentonada, sentí en mi interior una fuerza que no se de donde me salió – tienes razón Giselle, digo además no vamos a hacer nada malo, solo vamos a bailar y a pasarlo bien ¿no?

- ¡Pues claro!, además no quieres terminar de amargada ¿o sí?, y estas joven Laura es justo que te diviertas y que lo pases bien esa tipa porque ya ha de haber vivido un buen de cosas pero ¿y tu?, eso es muy egoísta de su parte el no dejar que te diviertas, además nos caes muy bien Lau como para que dejemos que tu mujer se interponga entre nosotras.

- Gracias Giselle – sentí un calor profundo envolverme por completo, era la primera vez que me sentía contenta y feliz pues contaba con amigos que sentían lo mismo que yo, con ellos no tenía porque ocultarme podía ser completamente libre y eso era verdaderamente importante para mi – pues esta decidido – le dije entusiasta - ¿a qué hora y dónde nos vemos?

- Bueno mujer pues para empezar va a ser el próximo sábado nos vemos a las seis de la tarde en la glorieta de Insurgentes porque Coco te quiere presumir su departamento y de ahí nos iríamos a eso de las nueve o diez de la noche y no te preocupes que como ando con la encargada del lugar no te van a pedir identificación ni nada por el estilo y la bebida corre por su cuenta, es hora de tu primera borrachera Lau pero no te preocupes que yo te cuido.

- Nunca he bebido – le dije entusiasmada.

- Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja – se empezó a reír – pues es hora de que lo hagas y despreocúpate que yo te cuidaré.

- ¡Súper! Ya quiero que llegue el sábado – dije sintiéndome llena de confianza y seguridad.

- ¡Así me gusta amiga! No vas a vivir amargada de eso me encargo yo, y bueno déjame contarte las últimas noticias que tengo sobre la Yolis…


Al día siguiente, me levante con mucho ánimo a pesar de haberme dormido hasta las 3 de la mañana por estar platicando con Giselle que me contó todos los por menores por los que estaban pasando tanto Yolis con su novia de 38 años, la cual le cacheteo y bueno Yolis se moría de tristeza pero afortunadamente Giselle y Coco la convencieron y termino por dejarla y actualmente estaba viviendo con Giselle; por su parte Coco estaba saliendo con un hombre de 52 años, el cual lo tenía mega súper consentido; me entusiasme tanto platicando con ella que inclusive me olvide de la tarea de inglés y la de matemáticas pero la verdad no me importo, en cierta forma ya estaba cansada de tanto estudiar. Al abrir las cortinas de mi cuarto y ver el cielo de color azul brillante, sentí que me invadía una felicidad inmensa y grandiosa ya que Giselle me había incluido para ver el estreno de una película que ella se moría por ver lo mismo que yo; ahora estaba en un grupo, ahora tenía un grupo de amigas y digo amigas porque Coco siempre decía que él era más mujer que Giselle, Yolis y yo juntas, ja,ja,ja,ja,ja ¡Dios! ¡Estaba en un grupo!, un grupo de buenas amigas a las que en verdad quería; deseaba que el tiempo volara rápido, muy rápido pues ya quería verlas.

Miré el reloj de la sala, faltaba media hora para que Laura llegara, no pensaba en absoluto darle clases, la llevaría directamente a mi cama, sentí en mi un fuego intenso que no cesaba, un deseo de poseerla una y otra vez, de dejar mi esencia impregnada en ella, de marcar su cuerpo con mis labios, de fundirme en ella y ser solo una; mientras recogía un poco la sala el timbre me saco de mis ensoñaciones, al abrir la puerta me sorprendió ver a Esmeralda sonriéndome.

- Hola Teacher – su tono de voz se me antojo igualito al de su hermana – ¿cómo estas?

- Esmeralda ¿qué haces aquí? – le pregunte mirándole interrogante.

- Pero que modales Teacher ¿no vas a invitarme a pasar?

- La verdad es que no – le sonreí cortésmente – lo que paso entre nosotras ya quedo en el ayer, además ese fue el trato ¿no? tu y yo solo aquel día y nada más.

- Que pedante te estas viendo con tu sexualidad – se sonrió de medio lado – ¿crees que vengo a pedirte que te acuestes conmigo? Por favor eso me lo pedirás tu a mí un poco más adelante claro y créeme estaré encantada de satisfacer hasta tus más obscuros deseos – se mordió insinuantemente el labio inferior – tengo algunas ideas que quiero practicar contigo ja,ja,ja,ja,ja,ja – se soltó a reír al ver creo yo mi cara de incredulidad – ver para creer Teacher, ver para creer ja,ja,ja,ja,ja es lo que dice mi hermana, mira – continuo hablando sin darme la oportunidad a replicar su aseveración – si he pasado a saludarte es solo porque bueno, escucha bien y no vayas a ser muy obvia ¿ok?, quiero que muy discretamente veas la calle y dime si ves a mi prima Camila – levante la mirada solamente y tras escrutar ambos lados de la calle pude ver que efectivamente se hallaba escondida tras un árbol.

- Sí, si la veo – le dije suspirando cansinamente – ¿y eso que tiene que ver?

- Bueno realmente nada es solo que como se cela muchísimo de ti he querido molestarla, viniendo a verte – se sonrió.

- ¡Oh!, mira que madura te ves – le dije meneando la cabeza en negativo.

- No es cuestión de madurez es solo que me castra que sea tan celosa, me purga como no tienes idea ¿sabes lo molesto que es tener una persona que no deje de celarte?

- Pues – en ese momento me sentí sumamente incomoda si bien era cierto que mi ex me celaba de una forma terrible… y ahora yo con Laura… ¡Dios! Lo que había hecho con ella... había sido tan…bajo.

- Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja – su risa me hizo volver en mí – pero bueno para que te pregunto si tu no solo eres celosa, eres además vengativa y resentida ¿o me equivoco?

- No sabes nada de mi – le dije sintiéndome incomoda por las verdades que me decía.

- Uufff pero claro – dio un paso al frente y me paso el dedo por el pecho – que puedo decirte que sé algo de ti, algo muy pero muy intimo – me dijo en un ronroneo – ¿no te parece? – me miró tan seductoramente que me inquieto un poco.

- Esta platica concluye aquí – le di la espalda – ve a jugar al gato y al ratón con tu novia a otro lado.

- Que verdad hay en esa frase, la verdad no duele pero incomoda ¿no, teacher? Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja – le escuche alejarse mientras me mordía el labio inferior… en verdad yo era tan miserable...

Cerré la puerta y me recargue en ella, suspire con ganas, ¿a caso me estaba volviendo como Nancy?, le había pedido a Laura que se alejara de sus amigos; pero… sentí una molestia al recordar el beso de Laura y la pelirroja ¿qué clase de amigas se besan, teniendo una de ellas una relación estable?, pero fue un error pensar en eso porque inmediatamente me surgió una duda ¿realmente mi relación con Laura era estable?, ¿podía decirse realmente que ella estaba comprometida con nuestra relación? Dios mío ¿no sería solo yo la que pensaba seriamente sobre nosotras?, ¿acaso estaba construyéndome castillos en el aire? – sentí una profunda tristeza invadirme el corazón y un desespero que me llevo a abrazarme a mi misma… ¿qué había pasado con mi sensatez?... estaba perdidamente enamorada de una niña… Dios mío… de una niña… por un momento me centre en la cruda realidad, yo era una mujer de veinticinco años y Laura tan solo tenía dieciséis ¿qué podía esperar de nuestra relación con una diferencia de edades tan grande?... quizá era solo una idiota que soñaba con un amor que nunca podría madurar y hacerse fruto. El timbre se escucho y enjugué las lagrimas de mis ojos – “Demonios, no debería ser tan sensible” – pensé al tiempo que respiraba profundamente para serenarme, al abrir la puerta no pude evitar sonreír ampliamente.

- ¡Iván! – lo abrace con fuerza.

- ¡Hermosa! ¿cómo estas encanto? ¡Cielos! ¡Te he extrañado mucho! – me beso ambas mejillas.

- Que gusto de verte Iván – me abracé de nueva cuenta a él e Iván hundió su rostro en mi cabello.

- Créeme ya rogaba por venir a verte.

- Pero pasa Iván, ven siéntate y platícame como te ha ido – le dije mientras lo llevaba de la mano hasta la sala de la casa.

- He venido a ver a una amiga y colega de mi marido para ayudar a mi hermano – dijo mientras se sentaba en el sillón – deberías de verlo Karla ya no es el mismo, parece esquizofrénico, siente que el idiota de su ex novio lo vigila, por las noches cualquier ruido lo despierta, bueno esta hecho un manojo de nervios, ¡me desespera verlo así! – se golpeo las piernas con los puños - ¡Dios estoy desesperado!, si no fuera por Andrés te juro que hubiera matado al tipo ese el día que se atrevió a buscar a Julián en mi casa ¡en mi casa Karla!

- Tranquilo Iván, enojarte no te llevará a nada bueno y lo sabes bien – le tome de la mano.

- Lo sé, perdona, es solo que me duele como no tienes una idea ver a mi hermano así, tan… inseguro… tan… temeroso de un imbécil, idiota que pude haber matado a golpes de no haber sido porque me detuvo Andrés – echo la cabeza hacía atrás y cerro los ojos.

- Lamento enterarme hasta ahora de eso – le dije sintiéndome culpable – me he alejado mucho de ti.

- No te preocupes – me dijo manteniendo los ojos cerrados – yo tampoco he estado muy al día contigo y también me disculpo por ello – se enderezo y me miro sonriente – que grosero he sido, llego aquí de improviso y te aviento mis problemas sin más, perdóname, y dime ¿cómo te ha ido con esa rubiecita?

- Se llama Laura – dije suspirando sin intención.

- ¿Problemas en el paraíso? – me pregunto con una sonrisa pero sin malicia en su voz.

- No lo sé

- Ok, eso aquí y en china significa Sí que hay problemas, cuéntame ¿qué pasa?

- Es que no lo sé en verdad.

- Vamos tu y yo sabemos que eso no es cierto; claro que sabemos que es lo que pasa, que no quieras admitirlo es otra cosa – me palmeo suavemente la espalda – será mejor si lo enfrentas de una vez antes que pase más tiempo y sea más doloroso.

- Te odio cuando tienes la razón – le dije y recargue mi cabeza contra su pecho – no sé como empezar – le dije cerrando los ojos mientras el me rodeaba con sus brazos.

- Empieza por lo peor que haya pasado, siempre es bueno iniciar por ahí.

- A poner el dedo en la llaga ¿eh?, si serás malvado.

- Je,je,je ¿qué te puedo decir? te echare sal en las heridas para que te escoza y no vuelvas a cometer los mismos errores.

- Serás verdugo.

- Ja,ja,ja,ja,ja,ja solo un poquito pero bien cuéntame ¿qué paso?

- Pues, todo empezó cuando…

****

Ya eran las diez y media y yo iba de camino al súper con mi mamá, me preguntaba que pensaría Karla de que no hubiera ido a la asesoría, hubo un sentimiento extraño en mi, por un lado me sentía tranquila y cómoda por no estar con ella la verdad no tenía ganas de que sus ojos me escrutaran de la forma como lo habían hecho el día anterior, no quería ver en ellos el reproche por mis recientes acciones, ni la dureza de su rostro a la cual no estaba acostumbrada; sin embargo por el otro lado sentía cierta ansiedad como si sintiera que el hecho de no haber ido me fuera a traer muchos problemas.

- ¿Cómo vas en la escuela hija? – me pregunto mi mamá mientras dábamos vuelta en una esquina.

- Bien mami, en todas las materias voy bien y en las asesorias no tengo ningún problema – me acomode en mi asiento mientras ella bajaba la velocidad a segunda.

- Me alegra hija, ayer estuve hablando con tu tía Jessica y le conté que vas a participar en el concurso de…

- ¡Ay, no mamá! – le replique sintiéndome invadida en mi intimidad – para que le dices si después están mis primos diciéndome que soy una matada, que por mi culpa mis tíos les exigen estudiar más y después no quieren ni hablarme – me cruce de brazos y me hundí en el asiento.

- No es para tanto hija, además me siento muy orgullosa de ti.

- Pues si estas orgullosa quédatelo para ti y no lo andes publicando con toda la gente – le dije molesta y me sorprendí a mi misma pues nunca en mi vida le había respondido así.

- No es para que te molestes Laura

- Ya no quiero hablar – le dije mirando a través de la ventanilla de mi lado, mamá ya no me dijo nada y siguió conduciendo en silencio; me sentía tan irritada que tenía ganas de bajarme del carro y largarme a cualquier parte.

- Ayer en el trabajo – dijo mamá rompiendo el incomodo silencio entre nosotras – tuve muchos pacientes, la mayoría…

- Mamá no quiero hablar ya por favor – le dije tajante, sin volverme a verla.

- Ya se me hacía raro que no tuviera que batallar contigo como con tus hermanos – dijo pero no le respondí nada tan solo quería que se callara y que me dejara en paz. Extrañamente empecé a sentirme de muy mal humor tan solo de pensar que la primera clase que tendría sería con Karla… ¿por qué tuvo que haberse enojado así conmigo?... esta bien que había hecho algo indebido al besar a Giselle, pero… pero solo había sido un beso, tan solo eso… ¿por qué me había prohibido ver a mis amigos?... ella no era mi dueña, como bien me había dicho Giselle durante nuestra platicar de ayer en la noche, sentí una molestia que me hizo sentir un nudo en el estómago… y luego eso de irme a vivir con ella… ¿cómo iba a hacer eso?... no iba a poder… ¿cómo iba a decirle a mi mamá y a mis hermanos que me iría a vivir con una mujer?... por un momento centré la mirada en la nada no entendí porque pero… la verdad… es que no tenía ganas de verla… sin saber porque a mi mente llego la imagen de Dennis y me irritó el hecho de tener que verle la cara si me topaba con ella en la escuela; por un momento me sentí abrumada, la culpa que sentía con Karla, la culpa que cargaba con Dennis… estaba cansada de sentirme culpable, estaba cansada de tener que cargar con algo tan grande como lo era mi relación con Karla, el tono musical de mi celular indicándome que tenía un mensaje me saco de mis pensamientos, era de Giselle y decía así: Hola cariño, ¿cómo amaneciste hoy? Si fue pensando en mi entonces debes de estar radiante de felicidad – en este punto sonreí enormemente y mi mal humor se esfumo en un instante – te propongo algo falta hoy a clases y vente conmigo, vamonos de locas por zona y de ahí vamonos a mi casa, mis padres están de viaje y hoy no pienso ir a la Universidad ¿te animas? - sin dudarlo ni un instante le respondí diciendo que sí y preguntándole donde nos veríamos, a los pocos instantes me llego su respuesta y me sentí llena de ánimo - ¿Qué tipo de pacientes te llegaron ayer mami? – le pregunte a mi mamá, tras sentirme más relajada y animada, sea como sea ¿que importaba ya nada? Sí, sea como sea pasara lo que pasara siempre contaría con Giselle.

- ¿Ya? ¿tan rápido te has puesto de buenas?

- Sí es que... Dennis me mando un chiste y me causo gracia – le mentí

- ¿Y de que va el chiste? – me pregunto y por un momento me sentí atrapada, haciendo memoria recordé uno simple que alguna vez me contó

- Ah, pues – le dije aclarándome la garganta – eran dos gomitas que estaban saltando en un brincolin y otra gomita llamo a una de ellas y le dijo, gomita, gomita, gomita y la gomita saltando llego a la orillita y gomitó – me dio más risa la cara que hizo mi mamá que el propio chiste por lo cual me solté a reír.

- Definitivamente dile a Dennis que nunca intente ser cómica porque lo pasaría muy mal, se empezó a reír, aaah esa amiga tuya, me alegra que se hagan compañía mutuamente, es muy buena estudiante y tiene muy buenos principios.

- Lo sé por eso es mi mejor amiga – le dije y afortunadamente pude esconder la tristeza que solo por un segundo quiso surgir de mi interior.

En casa de Dennis esta se mostraba ligeramente deprimida, miraba una fotografía en la cual aparecía ella y Laura de más pequeñas vestidas de ratones para una obra que montaron en primaria.

- Que ridículas nos vemos ¿he Laura? – hablo al aire – sin embargo en verdad te sentías ratona y esa semana te la pasaste tragando puro queso, tanto que terminaste por odiarlo – intento apretar la fotografía para estrujarla y arrojarla a la basura pero simplemente no pudo hacerlo y termino por dejarla caer a un lado de la cama – soy una idiota por seguir sufriendo por ti – se envolvió en las cobijas nuevamente.

- Es hora del gimnasio Dennis – le grito su hermana desde el pasillo.

- No tengo ganas de nada – dijo quedamente – en verdad que de nada – se tapo la cabeza con las cobijas – si tan solo pudiera borrarte con un click de mi cabeza y olvidarte por completo – sus lagrimas cayeron de nueva cuenta.

- Nena apresúrate no querrás recaer en la depresión ¿verdad cariño?, además mira que no me ha salido barata tu inscripción y el pago adelantado de seis meses que me pidieron – le volvió a decir Andrea desde el pasillo.

- Ella hace tanto por mi – se limpió las lagrimas – mi hermana pudo haberse comprado su Ipod de no se cuantos GB que tanto a querido y en vez de eso ha gastado su dinero comprándome ropa deportiva y la suscripción al Gym, tengo que levantarme – se quito las cobijas de un empujón – ya he llorado demasiado – susurro – es hora de olvidar y de seguir adelante… aunque no sepa como hacerlo – se levanto de la cama y se vistió sin fuerzas y sin ganas, pero con el corazón lleno de esperanza en poder olvidar a la que fuera su gran amor.

Cuando estuvo lista, salió junto con su hermana quien la dejo en el Gym y ella se fue a la Universidad. Antes de entrar Dennis respiro profundamente; en la recepción enseño su credencial y la chica que atendía el lugar le indico cual sería su casillero y le dio un programa de las diferentes actividades que llevaría acabo en la semana. Cuando la llevo con su entrenador, se topo con que este también entrenaba a Camila.

- Hola guapa – le saludo Camila desde la caminadora eléctrica sin mucho afán.

- Hola – dijo y le saludo con un movimiento de la mano.

- Esteban, ella es Dennis, quiero que le entrenes ¿de acuerdo? – le dijo la chica mientras el corpulento y nada agraciado hombre le estrechaba la mano con cuidado.

- Por supuesto, es un placer conocerte Dennis, vamos a ponerte en buena forma, recuerda estar delgada no es lo mismo que estar firme, así que afiancemos esos músculos ¿de acuerdo?

- Sí, claro – se soltó de su mano.

- Lo primero que haremos será un poco de calentamiento quiero que hagas lo que yo hago, por tus piernas de esta forma, si… así, no es necesario que estés tan tensa, relájate más, muy bien, ahora vamos a ladear la cabeza de esta forma – Esteban la fue guiando en el calentamiento durante 10 minutos – perfecto ahora puedes subir a la caminadora y caminar por 10 minutos, solo caminar no intentes trotar eso lo harás pasando los 10 minutos y harás otros 10 minutos trotando ¿ok?


- De acuerdo – Dennis se llevo su pequeña toalla consigo y se la colgó al cuello, se situó junto a Camila.

- Así que tu también vienes a hacer ejercicio guapa – le dijo Camila que caminaba lentamente.

- Bueno – le contesto Dennis sin muchas ganas – es mi primer día – suspiro y su rostro reflejaba tristeza.

- También estas deprimida por lo que veo ¿eh?

- ¿Se nota acaso?

- Solo un poco – Camila intento sonreír sin mucho éxito.

- ¿Hace mucho que llegaste? – le pregunto Dennis mirándola de soslayo.

- No, será cosa de unos 5 minutos antes de ti supongo.

- Hoy estas muy tranquila – le dijo – ese día que nos conocimos ¿por qué discutías con Esmeralda?

- Es mi prima – me dijo mientras fijaba la vista en el gran ventanal del Gym – se supone que entre parientes de vez en cuando se discute ¿no es así?

- Bueno supongo – le respondí mirando al igual que ella el ventanal a través del cual se veía el intenso cielo azul limpio de nubes – entonces como hoy estas tan tranquila y sin decir palabrotas supongo que no has discutido con tu prima.

- Por el contrario, hace menos de una hora que nos hemos dicho pero si hasta el epitafio que llevaran nuestras tumbas – su rostro se ensombreció – como sea no me importa demasiado volveré la semana que viene a Madrid junto con mi padre.

- ¿Y eso?

- Ya no tengo nada que hacer aquí – suspiro profundamente y Dennis al ver la expresión en el rostro de la chica decidió cambiar conversación.

- Ha de ser muy bueno ser Europea te puedes pasear por donde quieras ¿no?

- Soy Mexicana, nací aquí, pero desde siempre he vivido repartiéndome a veces en España y otras veces en Francia según me toque con quien estar de mis padres.

- Ya veo – le dijo Dennis – así que ¿qué se siente estar en tu país de origen?

- Una mierda – soltó de golpe – no me lo tomes a mal – le dijo al ver la cara de ofensa que se formo en el rostro de la chica que caminaba a su lado – el país es hermoso y las tradiciones y su cultura son fantásticas, si estuviera aquí como simple turista créeme me la estaría pasando de puta madre, pero… dadas mis circunstancias… no es el lugar lo que me tiene mal, sino la persona que amo… y que nunca debí haber amado… - se contuvo para no llorar – al final mi sueño de poder cambiar a la persona que amo con mi amor simplemente… diablos… - se enjugo las lagrimas con el envés de la mano – simplemente no ha sido más que eso solo un sueño – hizo un esfuerzo sobre humano para no llorar, respiro un par de veces con profundidad para apartar el llanto de sus ojos – mierda, no debí haber venido hoy – detuvo su andar – nos vemos después guapa por ahora… por ahora no tengo ánimos de hacer nada.

- Espera – Dennis le tomo de la mano – si te vas ahora habrás perdido – le dijo sentenciosa – además ¿que vas a hacer? ¿ponerte a llorar y llorar?, no se tu pero... yo ya estoy cansada de llorar – sorbió la nariz y le miro seriamente.

- ¡Ah! – respingo la chica al ver la determinación en los ojos de Dennis – esta bien – dijo tras unos instantes, es hora de que empecemos a trotar – dijo y Dennis le sonrió suavemente.

Esta chica que trotaba junto a mí me recordaba ligeramente a alguien pero no podía definir muy bien a quién, se decía mexicana pero… supongo que no se sentía como tal, sea como fuere ella toda su vida había vivido en el extranjero, era bonita sin duda; me intrigaba un poco saber porque sufría tanto, ¿sería como yo…? ¿a ella también le gustarían las chicas?, preguntárselo de forma tan directa quizás y no sería adecuado, me limite a seguir trotando mientras trataba de recordar a quien me recordaba esta chica.

- ¿Tú por qué llorabas? – me preguntó de golpe, pero no me volví para mirarla.

- Porque la persona con la que estaba saliendo me engaño.

- Te comprendo ver a la persona que amas en brazos de otra persona que no eres tu se siente de la gran mierda.

- ¿Siempre eres tan así al hablar? – me volví para mirarla y ella soltó una gran risotada.

- Pero coño hija, no me preguntéis eso, es obvio ¿no?

- ¿Y todos en España hablan así? – pregunte de lo más curiosa.

- Por supuesto que no, sin embargo empecé a hacerlo porque por ahí en la internet leí un artículo en el cual decía que hablar con lenguaje soez disminuía significativamente el estrés.

- ¿En serio?... mmmm… pues supongo que es interesante, ¿de qué más trataba el artículo que leíste? – le pregunte y al ver que me miraba como si viera a una idiota caí en cuenta que estaba tomándome el pelo.

- Odio que me mires así

- Comprenderéis que no tengo la culpa de que te tragues todo lo que te digo – se encogió de hombros y sonrió sutilmente mientras me mostraba la lengua.

- Estaba saliendo con una chica – le dije esperando ver en su rostro un gesto de sorpresa el cual nunca apareció.

- Ya me lo imaginaba – me dijo de lo más tranquila – tienes toda la pinta de ser una tortillera.

- ¿Tortillera? – le pregunte extrañada - ¿Qué tengo masa por algún lado?, ¿me has visto trabajando en una tortillería o qué? – negué con la cabeza mientras era ahora yo la que le miraba de la misma forma que ella hizo conmigo.

- Perdón – me dijo girando los ojos – olvidaba que aquí a las lesbianas no les decís tortilleras, ¿cómo les decís?... ¡oh! sí…. Libais o algo así ¿no?

- ¿En serio se me nota? – sentí que la cara se me ponía de los mil colores.

- ¿Te avergüenzas?, menuda sorpresa – comenzó a correr – creo que no deberías avergonzarte de sentir amor por alguien de tu mismo sexo, a final de cuentas ¿no es el amor lo que nos hace humanos?

- Supongo – le conteste, aunque después de todo esta sensación de incomodidad no se iba.

- Yo también amo a una mujer y sabéis ¿qué? – me miró expectante – es mi prima.

- ¿Que? – detuve mi trotar y me le quede viendo expectante - ¿tu prima?

- Quitad esa cara, mira que yo no te he visto de la forma como lo estáis haciendo tu.

- Lo… lo siento es que… ¿tu prima?... ¿Es... Esmeralda?

- ¿Y qué si es ella? – me miro molesta – me largo – dijo deteniendo su carrera y bajándose de la caminadora.

- Espera no te vayas… yo

- Ahórrate tus palabras – me dijo sin voltear a verme, me quede inmóvil viéndola marchar.

- Por lo visto no soy buena haciendo amigas – me sentí deprimida nuevamente.

****

- Tienes que dejarla Karla, es lo mejor que puedes hacer – le dijo de forma sentenciosa.

- No Iván – Karla le replicó sintiendo un nudo formarse en su garganta – no me pidas que haga eso – sollozó separándose de su abrazo y llevándose las manos al rostro.

- No te hagas esto Karla, sabes bien que ella es una niña, tiene solo 16 años Karla ¿qué puede saber una chica de esa edad lo que significa una relación de verdad?

- Tu no la conoces Iván es muy madura ¿sabes? en verdad, deberías ver sus calificaciones y su dedicación al estudio – le decía casi suplicante como deseando que él le dijera que todo estaba bien, que las cosas si podrían funcionar con esa chica.

- No necesito conocerla Karla con lo que me has contado es más que obvio que no sabe lo que quiere, el hecho de ser muy buena estudiante no quiere decir que sea madura y por si fuera poco – suspiro profundamente – ya ha conocido el encanto de zona rosa, las tardeadas que son el preámbulo a la vida de antro, el ligue fácil y es que la niña tenemos que admitirlo es muy guapa y no creo que tenga problema para atraer a las mujeres, además si dices que ya se hizo de amigos pues imagínate no creo que acepte dejarlos tan fácilmente como erróneamente le has pedido – en este punto Iván le miro seriamente a sus azules ojos – Karla… ¿Por qué le prohibiste tener amigos? – meneo la cabeza en negativo ¿qué te esta pasando?...

- No lo sé – bajo la mirada y se sintió sumamente ruin.

- No vayas a convertirte en tu ex, Karla

- Nunca… nunca podría… hacerle eso… a ella – dijo entre sollozos.

- Pues si paso como me lo contaste… no duraría en decirte que nunca digas nunca.

- ¿Qué puedo hacer? – Karla se llevo las manos a la cabeza y la meneo en negativo.

- Karla, no te tortures de esa manera – Iván se arrodillo ante ella – mira si tanto es tu afán por estar con esa chica, entonces lleva una relación ligera con ella, disfruta de su compañía de todo aquello que pudiera ofrecerte y dale una mano para que no se vaya a perder en ese mundo, tu sabes lo fácil que es sentirte eternamente joven y dejar las cosas importantes de lado solo por vivir en la frivolidad, sé su guía, tan solo eso.

- Pero es que La Amo Iván, La Amo demasiado, no puedo soportar imaginarla en esos sitios, no puedo imaginarla con otra persona que no sea yo.

- Mi querida Karla, ese escorpioncito tuyo que te cargas por signo zodiacal, te hace ser un verdadero Otelo – le acaricio el rostro delineando su ceño fruncido – pero es que se me hace increíble que habiendo sido Nancy mucho más hermosa que esta niña de 16 años nunca la hubieras celado, y con esta niña bueno te pongas de esta manera.

- Tampoco lo comprendo – sonrió tristemente – no entiendo que es lo que esta pasando conmigo – sus ojos desprendieron lágrimas intensas e Iván la abrazo.

- No te preocupes. Las respuestas llegaran poco a poco – se quedo un momento en silencio – dime Karla ¿no has pensado en tomar atención terapéutica? Quizás la amiga de mi marido te pueda ayudar.

- Descuida – le dijo separándose de su abrazo – hay una chica que conozco que creo podrá ayudarme – el timbre de la puerta se escucho e Iván se levanto para ir a abrir.

- Espera Karla voy a ver quien es, lo más seguro es que sea Andrés y Julián, les dije que estaría contigo – le dijo mientras Karla se limpiaba las lagrimas con el envés de la mano.

Al abrir la puerta Iván se topo con Dennis que le miro extrañada, por acto reflejo se asomo a un lado de él y vio a Karla que aún secaba sus lagrimas, su ceño se frunció y se volvió a mirar a Iván quien al ver el gesto de la chica levanto la ceja y le miro divertido.

- Si dime ¿se te ofrece algo?

- ¿Usted ha hecho llorar a la profesora? – le pregunto en seco.

- ¿Algún problema si es que lo he hecho? – le respondió recargando la mano en el umbral de la puerta.

- Que miserable – le respondió – hacer llorar a una mujer, valiente madre la que debió tener para educarlo de esta manera – le hablo alzando la voz de tal forma que Karla la escucho quedándose asombrada de la respuesta de la chica – y usted – dijo asomándose para ver a Karla – debería sentirse avergonzada llorar por un fulano como este, tan grosero y sobre todo tan feo, que vergüenza, estando usted tan hermosa fijarse en un hombre tan horrendo como este – en este punto Iván le miro con verdadera incredulidad “Horrendo ¿yo? ¿Pero que le pasa a esta mocosa?” – pensó el hombre sintiéndose indignadísimo – en vedad me da lástima – soltó con verdadero enfado y las lagrimas surcaron su rostro, antes de que Iván pudiera protestar la chica se echo a correr dejando a ambos más que sorprendidos.

- Pero bueno – le dijo Iván volviéndose a verla - ¿qué le pasa a esa mocosa grosera?, como se atreve a decir que soy ¡horrendo! Y ¡mi madre, mi madre ¿Qué chingados pinta aquí?

- Tranquilízate Iván tu empezaste al hacerle creer que me habías hecho llorar.

- Pues… bueno sí, pero que insolente – dijo azotando la puerta – decirme horrendo a mi ¡a mí!

- He dicho que te tranquilices – se levanto del sofá y camino hasta él – no has cambiado nada, siempre te llevas pero no te aguantas – se soltó a reír mientras miraba la indignada cara de su amigo.

- Bueno y a todo esto ¿esa quién era?

- Se llama Dennis y es alumna mía, la preparo para el concurso de conocimientos que se llevará acabo en par de meses.

- Pues ¡como te defendió ¿eh!... será que… - de repente su expresión cambio por completo y le miro burlón – ¿será que le gustas, pillina, eh?

- ¡Qué? – Karla le miro con cara de terror absoluto – ¿cómo crees eso?, esa mocosa, sangrona, creída, malcriada, respondona, igualada, ¡para nada!, créeme no nos caemos pero si nada bien, qué no oíste lo que me dijo ¡le doy lástima!... mocosa… del… – meneo la cabeza en negativo – aaaggghh solo de imaginarlo, asco, no, no, jamás de los jamases, no.

- Huy pero que repelencia, aunque no te culpo, Escuintla igualada, como se atreve a decir semejante cosa de mi sacrosanta madre que bien supo criar a esta dama que soy hoy día.

- SI tu dama, como no – dijo Karla levantando la ceja y barriéndolo de arriba a bajo, suspiro y meneo la cabeza en negativo, se volvió a mirar el reloj y su rostro se descompuso en una mueca de tristeza y desconcierto - ¿ya son las 11:15 am?

- Humm sí – respondió Iván mirando el reloj de la sala y después a l reloj que cargaba en su muñeca.

- Supongo que ya no vino – torció la boca en un gesto de disgusto – seguramente estará con la mocosa esa… - se llevo las manos a la cabeza.

- Karla, tranquila, no saques conclusiones tan rápidas, a lo mejor y tuvo otras cosas que hacer, por favor Karla ubícate en la edad que tienes, no eres una adolescente como ella.

- Pero… - apretó los dientes y ladeo la cabeza a un lado – no puedo evitar sentir que me quema por dentro.

- Pues jodete y empieza a acostúmbrate que salir con personas más jóvenes que tu conlleva muchos dolores de cabeza, además sabes bien que ese mundo es tan tentador que no lo dejará tan fácilmente.

- No sabes eso con certeza – las lagrimas escurrieron por el rostro de Karla provocando en Iván un sentimiento de profunda frustración, primero su hermano y ahora Karla, no podía soportar ver a las personas que más quería destruidas por relaciones francamente insostenibles.

- Karla otra vez estas cegándote como te paso con Nancy, por favor no dejes que tus sentimientos nublen nuevamente tu raciocinio – se volvió a mirarle con cierto enfado en su mirada – no te quiero ver destruida, por favor…

- Iván… yo quisiera… es que yo, la amo, la amo demasiado… - las lagrimas de Karla seguían su rauda caída.

- ¡Dios Karla! – dijo Iván con desespero sentándose en el sofá - ¿por qué te haces esto? esa chica no es la única mujer en el mundo lo sabes ¿no es así? – elevo los brazos al aire y los dejo caer provocando fuerte ruido al golpear contra sus piernas – lo lamento Karla pero esta vez no voy a apoyarte, lo siento sé que vas a llorar mucho por esa niña y no quiero volver a ser tu pañuelo de lagrimas – Karla le miró sorprendida – Te Amo y siempre estaré contigo pero te voy a pedir que de ahora en adelante no me cuentes nada sobre tu relación con esa chica y si alguna vez te veo triste, perdóname pero no te preguntaré el porque de tu tristeza… toma – le extendió un folleto, el sábado cumples años y quiero llevarte a este sitio y no quiero un no como respuesta – Karla tomo el folleto y limpiando con el envés de la mano sus lagrimas solo atino a asentar con la cabeza – este cumpleaños que vas a estrenar quiero que lo pasemos como antaño, como antes de que la desgracia del enamoramiento tocara tu puerta con tan mala suerte, perdona si te ofende lo que digo pero es que ya no sé que decirte eres tan testaruda que hasta que no lo lamentes en carne propia, sé que seguirás encaprichada con esa mocosa.

- Me conoces bien – intento bromear.

- A veces no me sienta bien saberlo – le dijo levantándose y encaminándose a la puerta – no lo olvides Karla el sábado te recogemos a las 7 pm para llevarte a cenar y de ahí nos lanzamos al antro ¿ok? – se volvió para mirarla y le extendió los brazos, Karla al ver ese gesto se abrazo a él y volvió a llorar – tarada, ¿por qué es que no puedo cumplir mis promesas contigo?... serás necia testaruda – hundió su rostro en el cabello de la chica – siempre contarás conmigo, cualquier cosa que pase con la rubiecita esa sabes bien que puedes decírmelo, siempre estaré aquí para ser tu apoyo cariño – le beso la frente y le miro a los ojos – y ya lo sabes el sábado no hay pretexto que te valga para decir que no, así que te quiero hermosa y bella para esa noche.

- De acuerdo estaré tan hermosa que todos los ojos de los que estén en ese lugar estarán puestos sobre mí.

- Bueno tampoco tanto que no quiero que me opaques – Iván le miro con un gesto de falsa envidia.

- Lo siento yo no tengo la culpa de ser más bonita que tu

- Iiiiiii ¡¡blasfema!! ¿qué dices ingrata? Si yo soy simplemente hermosa – extendió los brazos a los lados y echo la cabeza hacia atrás.

- Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja me mata la forma en que te indignas ¿te han dicho que pareces ratón con tanto i?

- Arrrgghh – Iván suspiro con fastidio – ni que lo digas, ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja – se echo a reír.

****

Dennis había llegado a su casa, sudorosa, molesta, triste y fastidiada, se metió en el baño y lleno la tina hasta la mitad, se desvistió poco a poco y mientras lo hacía no podía dejar de pensar en la cara llorosa de su profesora.

- Idiota – murmuro – maldita, estúpida, imbécil, del demonio – aventó con fuerza al suelo su playera – ¿cómo?... ¿cómo una mujer como ella puede sufrir por un idiota como ese?... ¿Por qué estaba llorando?... ¡mierda! ¡estúpida! ¡estúpida!, ¡estúpida!

- Dennis – la puerta se abrió y su mamá se asomó - ¿estas bien? ¿qué te pasa porque gritas?

- Mamá… - Dennis le miro y se soltó a llorar.

- ¿Dennis?, ¿hija que te pasa amor? ¿qué tienes? – sus mamá la abrazo - ¿estas mal? ¿te paso algo?, ¿te hicieron algo? – a todas sus preguntas Dennis solo negaba con la cabeza pues el llanto era tal que no podía hablar siquiera – mi vida, chiquita ¿te hizo algo Andrea?, ¿te quito algo? – Dennis poso sus dedos en los labios de su madre mientras hundía su rostro en el pecho de la mujer que sentía un dolor profundo en el pecho al ver el sentimiento con el cual lloraba su niña – esta bien nena – le dijo besando los dedos de su hija antes de que los apartara para posarlos en su hombro – no tienes que decirme nada, aquí estoy contigo bebé, mi niña, tranquila Dennita – le susurro entre su húmedo cabello.

- No… no me digas… Dennita… ya… ya no soy… una niña… - dijo entre gimoteos y su mamá sonrió suavemente.

- Para mí siempre serás mi nena chiquita, aún cuando te vea llena de canas e hijos – le abrazo más a su pecho.

- Me… chocan… los niños… - dijo sorbiendo la nariz.

- Te gustaran a su debido tiempo por ahora estas muy joven como para pensar en tenerlos – le dijo mientras le acariciaba la cabeza - ¿quieres contarme que te paso hija? – Dennis negó con la cabeza – esta bien cuando estés lista para decirme el motivo estaré aquí para escucharte, ¿te sientes un poquito más tranquila? – Dennis solo asentó con la cabeza - ¿quieres que te deje para que te bañes? – Dennis le respondió negando con la cabeza – huummmm, entonces ¿quieres que te bañe? – Dennis asentó como respuesta – ja,ja,ja,ja,ja,ja – su mamá se rió de buena gana.

- ¿De qué te ríes? – le pregunto Dennis sin mirarla.

- Pues de que no quieres que te llame Dennita pero si quieres que te bañe – le beso en la cabeza – a ver te voy a ayudar a quitarte lo que te resta de ropa – Dennis solo asentó con la cabeza mientras se secaba las lagrimas con el envés de la mano.

En casa de Laura Román discutía por telefono acaloradamente con Alejandra la novia de Julián, caminaba de un lado a otro con autentico frenesí llevándose de vez en cuando la mano a la cabeza para pasarse los dedos con fuerza por entre el cabello.

- ¡Por supuesto que sabes donde esta! – le grito

- ¡Ya te dije que no lo sé maldito idiota!, ¡qué parte de NO LO SE no entiendes cabrón pendejo? – le respondió furiosamente.

- ¡Pero como no vas a saber, si eres su novia!

- ¡Pues no lo sé Román, NO…LO…SE…! ¡Cuántas putas veces he de decírtelo?

- ¡Pero es que no pudo haber desaparecido de la faz de la tierra!

- ¡Y cómo quieres que yo lo sepa? ¡Eres un idiota deja de llamarme estúpido animal! – le colgó antes de que Román pudiera insultarle.

- ¿Ha preguntado por mi? – pregunto tristemente Gloria que estaba sentada en el sofá mirando fijamente sus manos.

- ¡Por favor! – le respondió sarcásticamente – ese imbécil no hace otra cosa más que preguntar por Julián, además – se sentó junto a ella y le miro con reproche – ¿cómo es que esperas que pregunte por ti? Después de que – apretó los ojos con fuerza y ladeo la cabeza a un lado – casi te mata a golpes.

- ¡No fue su intención! – le grito Gloria levantándose de golpe del asiento – él solo… él solo… - sus ojos desprendieron lagrimas que rodaron por su demacrada cara.

- ¡El solo quería casi matarte!, ¡por qué lo defiendes tanto Gloria? – se levanto igual que ella - ¡es que en verdad, no puedo comprender como puedes defender a un monstruo como él!

- ¡No lo insultes! – le dijo tras abofetearle.

- Lárgate de mi casa Gloria – Alejandra le miró con los ojos llorosos mientras se llevaba la mano a la mejilla lastimada – lárgate y no regreses.

- Yo… Ale… perdona… es que… yo

- ¡Lárgate, Maldita dejada!, ¡si quieres que ese hijo de puta te mate a golpes pues corre con él!, ¡bastante tuve el día que casi te mata! ¡Y aún cuando llego la patrulla y fuimos al ministerio público te negaste a poner una denuncia contra él!, siempre he sabido que tienes una obsesión enfermiza con Román pero ese día fue el colmo… - le miró con infinito rencor – ni siquiera porque perdiste a tu…

- ¡¡CALLATE!! – le grito – ¡él no lo sabía!, ¡él no lo sabía!

- ¡Me da lo mismo! ¡Lárgate de una buena vez y olvídate de que somos amigas! – le grito al tiempo que le señalaba la puerta con la mano.

Gloria tomo su bolso, se llevo la mano al pecho y salió con paso tambaleante de la casa, el dolor de recordar la perdida de su hijo siempre le hacía sentirse enferma, Alejandra le siguió con la mirada, apretó las manos formando puños y respiró copiosamente como si hubiera estado mucho tiempo aguantando la respiración debajo del agua, cuando la puerta se cerró se dejo caer sobre el sofá se abrazo al almohadón y rompió a llorar con amargo sentimiento.

- Estúpida Gloria – susurró – me das lástima.

****

Al miraba la ansiedad del chico, que no dejaba de mirar a la ventana, mientras no dejaba de jugar con sus manos, a ratos intercambiaba miradas con Andrés y este solo asentía con la cabeza, siguieron en silenció un poco más, mirándolo sin hacerle ningún tipo de pregunta y aún si le hubieran formulado cualquiera, este simplemente no la hubiera respondido adecuadamente porque lo único que hacía era mirar por la ventana y agacharse cada vez que veía alguien a lo lejos que volteaba hacia donde él se encontraba.

- Ahora voy a hablar un rato con Andrés – le dijo Al mirando al chico que volvió por un instante el rostro para mirarla – así que si tanta ansiedad te causa que te vean a través de la ventana te sugiero que me esperes en la sala, las persianas están cerradas así que nadie te verá ahí.

- Sí – respondió el chico esta vez sin mirarle, se levanto y salió de la pequeña oficina, cerrando la puerta tras de sí.

- ¿Tu qué opinas? – le pregunto Andrés sentándose en la silla que había ocupado su joven cuñado.

- Pues… será un caso interesante de eso no me cabe la menor duda – le respondió echando su cabeza hacia atrás para mirar el techo – pero voy a estar algo ocupada, tengo una chica a la cual quiero tratar también.

- Sí ese es el caso entonces – Andrés suspiró – creo que tendré que tratarlo personalmente.

- Tu sabes que no debes por el vínculo que los une – Al le miró sonriente – además en ningún momento te he dicho que no lo atenderé – le guiño un ojo, se levanto de su sillón de piel – estarás de acuerdo conmigo en que debemos de darle algún tipo de tranquilizante natural, esa ansiedad que presenta puede volverse fácilmente en un problema mayor si no logramos que se controle.

- No quiero medicarlo, a la larga sale peor – le dijo Andrés mirando a través de la ventana un perro que curiosamente no dejaba de mirarlo.

- Creo que podemos hacerlo de forma natural, tu conoces más de remedios naturales que yo así que te pediré que seas tu el que le suministre tus famosos tés.

- Puedes creer que no se me había ocurrido – le dijo Andrés meneando la cabeza en negativo – que estúpido soy.

- Descuida ese es el motivo por el cual no debes de tratarlo tu, sabes bien que se pierde la objetividad.

- Tienes toda la razón – le dijo mirándole a los ojos, desvió la mirada y la poso en el sillón de piel que estaba tras el escritorio de finos acabados en color caoba.

- ¿Algún día me dejaras sentarme ahí? – le pregunto Andrés – es que en verdad se ve muy cómodo.

- Parece ser que te gusta que te de la misma respuesta siempre que me visitas no importa donde viva ¿verdad? – le sonrió mientras se acercaba a él - jamás de los jamases – le sonrió.

- Bueno nada perdía con preguntarte de nuevo – le paso el brazo por la cintura y ella se sentó sobre sus piernas de frente a él – ¿qué días podrás atenderlo? – le pregunto mientras le echaba el cabello detrás de la oreja.

- Creo que a partir de ahora en adelante cenaré los jueves en tu casa – le sonrió – así que esos días esmérate cariño que esa será la cuota que te cobraré – le paso las manos por su robusto pecho.

- Hecho – le dijo besándole en ambas mejillas.

- ¿Quiénes eran esos tíos que estaban con Alejandra? – le pregunto Camila a Esmeralda que estaba guardando unos libros en su mochila.

- El alto blanco fue compañero de Al en la Universidad, se llama Andrés.

- Huumm ¿uno más en la lista de follados por tu hermana? – pregunto con sarcasmo.

- Como te sigas pasando de listilla – se volvió para mirarla.

- ¿Qué?, ¿me dejarás?, ¿no follaras más conmigo?¿qué? – le pregunto de forma retadora levantándose de la cama para plantarse frente a ella y mirarle intensamente con sus ojos gris-azulados.

- Sí, así es todo eso y más – le respondió regalándole una sonrisa burlona y pasando a un lado de ella.

- Pues no te preocupes más por ello primita – le respondió Camila recargándose de espaldas en el escritorio – regresaré a Madrid con mi padre la semana que entra.

- Pues empieza a recoger tus cosas – le contesto Esmeralda sin mirarla, sin embargo por dentro sitió una opresión en el pecho que no le agrado para nada.

- ¿Así nada más? – le preguntó Camila sintiendo un momentáneo nudo en la garganta.

- ¿Qué quieres que haga? – le pregunto Esmeralda fingiendo revisar algo en las páginas de un libro - ¿qué te lloré?, ¿qué me arroje a tus pies en llanto pidiéndote una explicación?, ¿qué te amenace con matarme si te vas? – se volvió a mirarla tan fríamente como le fue posible – por favor – le dijo con fastidio – los juegos emocionales no van conmigo.

- ¡Entonces que putas va contigo? – de dos pasos Camila la tomo de los hombros provocando que Esmeralda soltará el libro - ¡qué demonios va contigo? – sus ojos se anegaron en llanto pero se negó a soltar lagrimas delante de ella.

- Me parece una excelente idea el que te vayas – le soltó Esmeralda mirándola fijamente a los ojos – no tenemos nada en común más que la cama, ni las películas, ni la música, ni la forma de pensar tenemos en común. Es mejor que vuelvas a Madrid… ya ni siquiera la nacionalidad compartimos; eres totalmente opuesta a mí.

- ¿Así nada más? – le pregunto Camila – ¿tan solo así? – apretó la mandíbula con fuerza y cerró los ojos mientras la sostenía con fuerza de los brazos; abrió los ojos sorprendida al sentir los labios de Esmeralda que se abrió paso dentro de su boca y le beso de forma ruda mientras la sostenía de la cintura. Camila suavizo su agarré y deslizo sus manos por esos suaves brazos hasta tomarlas con las de su prima, quien las apreso con las suyas enlazándolas en su suave apretón.

- No vayamos a la escuela hoy – le susurro entre besos Esmeralda – quiero amarte toda la tarde – hundió su rostro en el cuello de Camila quien solo asentó como respuesta.

- Esmeralda – susurro – te quiero tanto… tanto…

- ¿Hace cuanto que no estás con una chica? – le pregunto Al a Andrés mientras le desabotonaba la camisa.

- Déjame recordar – le dijo mientras le sacaba la blusa – creo que tu has sido la única mujer con la que he estado y la última vez que nos acostamos fue ¿hace cuánto? ¿ 4 ó 5 años? – Al no le contesto tan solo le sonrió, Andrés tomo los pechos de Al entre sus manos – sí, esta suavidad no la he sentido desde entonces – acerco su boca y beso su endurecido pezón.

- No pensé que fueras a excitarte – le dijo Al sintiendo en su entrepierna el endurecido miembro del chico a través de su pantalón.

- No quiero ni puedo evitarlo porque eres la única mujer que sexualmente me atrae.

- Es una pena que no podamos hacerlo ahora – le dijo la chica levantándose del regazo del fuerte hombre al cual no le quedo más remedio que suspirar mientras abotonaba de nueva cuenta su camisa – ya será para otra ocasión – le guiño – ahora tengo trabajo nos vemos el próximo jueves.

- Es una cita…

- Una cita – sonrió Al sentándose de nueva cuanta tras su escritorio.

****


En casa de Dennis esta ya se sentía más tranquila, el agua le ayudo a relajarse y la plática amena de su mamá le hizo olvidarse momentáneamente de su tristeza.

- A ver ayer me contaron un chiste buenísimo hija – le dijo su mamá mientras le frotaba una de sus piernas con la esponja.

- ¿Cómo va? – le pregunto Dennis que estaba tallándose la cabeza con un Shampoo con olor a fresas.

- Es en forma de adivinanza, ahí te va, dice miau, es peludito y toma leche pero no es gato ¿qué es?

- Hummm ¿un gato que no es gato?

- Pues no – le contesto su mamá

- ¿Entonces qué es? – le miro con cara de interrogación.

- Pues la gata

- Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja – se rieron las dos con ganas

- Pero que buen chiste mamá ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja la gata, ja,ja,ja,ja,ja

- ¿Verdad que sí? Ayer me pase risa y risa, en serio es el mejor chiste que me han contado hasta el momento, ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja – sin lugar a dudas tanto Dennis y su mamá compartían un sentido del humor bastante extraño – me alegra ya verte de mejor humor hija.

- Gracias mami.

- ¿Por qué llorabas nena?

- No sé… - dijo suspirando – fui a tomar mi asesoría con la profesora de química pero al llegar me abrió su novio y la vi a ella llorando y le pregunte al fulano ese que si él la había hecho llorar y el grosero me dijo ¿y si así fuera qué?

- Pero que patán

- ¡Verdad que sí!, eso mismo le dije a la profesora que ¿cómo podía andar con un tipo tan grosero y tan feo si ella era muy bonita… ¿por qué las mujeres lloran por los hombres ma?

- Bueno hija, quizás porque los queremos demasiado, pero claro hay que saber quiénes son los que valen la pena… porque si vas a llorar por un tarado que te hace sufrir entonces no tiene chiste.

- Yo creo que no vale la pena sufrir por ningún tipo bueno o malo, llorar por un tipo es de lo más idiota.

- Tranquila hija, quizás es solo que lo quiere mucho, es normal que cuando amamos a alguien demasiado y nos lastima, suframos por él.

- Aún así me parece que no vale la pena.

- Lo dices porque aún no te has enamorado – le dijo su mamá mientras le enjuagaba la cabeza – el día que te enamores espero que sea de alguien que no te haga sufrir chiquita – su mamá no se dio cuenta pero Dennis lloró en ese momento una vez más ya que era consciente de que ella también al igual que su profesora lloraba por un amor que solo la lastimaba.

****

Ya era hora de irme a la escuela, tome mi portafolios y salí de la casa, como siempre no llevaría mi auto sea como sea la escuela estaba cerca… además… además deseaba encontrarme en el camino a Laura, me sentía más que molesta por su ausencia en la mañana… no podía dejar de pensar que quizás estaría con esa tipa o con alguno de sus nuevos amigos, esta sensación de celos que tenía me estaba irritando sobremanera; sin embargo trate de tranquilizarme sea como sea Iván tenía razón en esta relación yo era la adulta y como tal debía comportarme; pero sabía que me costaría mucho trabajo conseguirlo… trataría de esperar pacientemente a que dieran las cinco de la tarde para tener asesoría con ella, por ahora será mejor no pensar más tonterías quizás e Iván tenía razón si no fue en la mañana a verme igual habría sido porque tenía cosas que hacer con su familia, de cualquier manera no debía olvidar que aún era hija de familia, sin embargo en cuanto cumpliera los 18 años vendría a vivir conmigo, ese pensamiento tranquilizo mis ánimos, sí, sería maravilloso ver su hermoso rostro cada mañana al despertar, escuchar su adormilada voz dándome los buenos días, sí, sería maravilloso estrecharla entre mis brazos cada día y susurrarle al oído cuanto la amaba. A unos metros delante de mi vi una silueta que me pareció familiar, sin saber muy bien porque apresuré mi paso hasta alcanzarle justo en la entrada de la escuela.

- Dennis – le dije y ella detuvo su paso, me miro y en sus ojos noté un dejo de tristeza que me sorprendió por un momento.

- ¿Qué quiere? – me pregunto secamente enarcando las cejas.

- Gracias – le respondí y seguí caminando.

- Espere – me dijo alcanzándome un par de pasos adelante – ¿puedo hablar con usted un momento a solas? – me miro seriamente.

- De acuerdo voy a checar mi entrada, mientras tanto ve al laboratorio de química y espérame ahí – saque las llaves del bolsillo de mi saco y se las entregue.

Ahora sí que me sentía intrigada, me preguntaba de que podría querer hablarme, ¿tendría alguna duda con respecto a alguno de los temas que estábamos viendo?... sea como sea especular no me serviría de nada en ese momento, fui a checar mi entrada y cruce unas cuantas palabras con el profesor Raúl no tarde ni 10 minutos, cuando entre en el laboratorio Dennis estaba sentada en una de las bancas mirando fijamente sus manos.

- ¿De qué querías hablarme? – le pregunte tras cerrar la puerta haciendo que levantara la vista, una vez más note en sus mieles ojos un dejo de tristeza. Ella no me dijo nada tan solo se levanto se echó la mochila al hombro y camino rumbo a mí, me jalo de la mano y para mi sorpresa me dio un abrazo.

- Lamento que su novio le haya hecho llorar… él es un idiota – me dio un repentino beso en la mejilla y sin decir nada salió sin más.

- Ah… mmm… - sencillamente me quede sin palabras, la esencia a fresas que dejo en el aire poco a poco se disipo… tras su abrazo curiosamente me sentí mejor... quizás esta niña no era del todo tan arrogante como parecía.

Al dejar a la profesora en el laboratorio de química me dirigí a mi salón sintiéndome un poco mejor, ahora sabía que no era la única persona en el mundo que sufría por un mal amor, no importa que edad se tuviera, ya fuera joven como yo o vieja como ella de una u otra forma en el amor a veces se termina sufriendo. Pero lo cierto era que no quería llorar más… en verdad amaba a Laura… ¿a caso el amor no es perdonar y olvidar?... todo este tiempo le he estado echando la culpa a ella por nuestra ruptura… ni siquiera deje que se defendiera… además algo de culpa debería haber de mi parte para que ella hubiera hecho lo que hizo… necesitaba hablar con Laura, la buscaría a la hora del receso, sí, de una u otra manera necesitaba hablar bien con ella… ya no quería sufrir y para no sufrir debía volver con ella, porque en verdad… en verdad la necesitaba.

El tiempo transcurrió, las clases me ayudaron a distraerme para no sentir esta ansiedad por ver a Laura, apliqué un par de exámenes en dos grupos diferentes y en la hora libre que tenía fui a ver a Adriana la cual me insinuó que no debería de preocuparme por mi puesto, no quise creerle del todo porque si bien es cierto aún faltaba mucho para decidir quien se quedaría y quien se iría; pero una cosa era cierta debía esforzarme al máximo porque no quería irme a otro sitio, no soportaba la idea de no poder ver más a Laura… Laura… mi hermosa Laura, ahora me sentía completamente tranquila, las clases y la plática de Adriana me hicieron olvidar el hecho de que en la mañana no la había visto, sea como fuera en una hora más estaría con ella, en una hora más.

****

- Sabes besar muy bien – le dije a Giselle mientras me desabotonaba la blusa que traía.

- Aún no has probado nada – me susurro al oído mordiéndome suavemente el lóbulo de la oreja, haciéndome respingar por la excitación.

- Eres muy sensible Laura – me soplo al oído mientras me quitaba el bra.

- En verdad no vendrán tus papás – le pregunte mientras acariciaba su espalda por debajo de su blusa.

- No, tranquila, relájate, solo estamos tu y yo – me saco el bra por una de las mangas de la blusa y lo arrojo a un lado de la cama.

- ¿Cómo llegamos a esto? – le pregunte mientras tomaba mis pechos con sus manos y me besaba a lo largo de mi cuello.

- Ya te lo dije Laura, las personas más grandes con las que andamos siempre van a pensar lo peor de nosotras – me miro con sus obscuros ojos – así que para que no te duela ni te ofenda nada de lo que seguramente te acusará el día de mañana hagámoslo de una vez realidad; así no te lastimara en lo más mínimo, es más te excitara cuando te este acusando, ja,ja,ja,ja,ja,… mmmmm – me beso suavemente – además desde la primera vez que te vi tuve un deseo intenso de llevarte a la cama, hueles tan bien y sabes tan bien – me paso la lengua por el pecho – no me dirás que yo no te gusto ¿o sí? – paso su mano por encima de mi ropa interior.

- Aaaaahhhmmm sí, sí me gustas, mmmm – le acaricie sus pechos, su textura y tamaño eran diferentes a los de Karla – me levanto la falda y me bajo la ropa interior.

- Hummm que mojada estas amiga – deslizo sus dedos por mi sexo.

- Aaaahhh…Giselle mmmm… - deslizo sus dedos de arriba hacia abajo con tranquilidad.

- Te voy a llenar de placer Laura – noté en su voz el destello del deseo – conmigo te sentirás mil veces mejor que con la tipa con la que te acuestas – trazo círculos con sus dedos provocándome una sensación hasta el momento desconocida, se inclino hacia mí y atrapo uno de mis pechos en su boca succionándome suavemente – ¡mmmmm! ¡aaaaahhh! – exclamé pues la forma como deslizaba sus dedos me estaba haciendo enloquecer, sobre todo con esa constante caricia circular que me hacia desear que hundiera sus dedos dentro de mí.

- Méteme los dedos – le pedí

- Todavía no – me susurro soltando mi pecho, para después mordisquearme suavemente el pezón.

- ¡Aaaahmmmm¡ – moví las caderas tratando de lograr que metiera sus dedos en mí, pero no lo conseguí, solo logre aumentar más mi deseo.

- ¿Alguna vez habías sentido algo así? – me pregunto mientas lamía mi otro pecho, hasta dejarlo tan sensible como el otro.

- No – fue mi corta respuesta y sentí tal humedad que por un momento recordé que aún tenía mi falda puesta – ¡aah! Se me va a manchar la falda.

- Descuida tengo lavadora y secadora no pasa nada, se alzo para mirarme de lleno a los ojos, además tengo ganas de cogerte así como estas semi vestida de colegiala.

- ¡Aaahhh! – me sorprendí al ser consciente de que me había excitado más al usar esa expresión.

- Te ruborizaste Laura – se sonrió mientras retiraba sus dedos de mi sexo y se los llevaba a la boca – dime ¿por qué fue?

- Bueno – sentí que los colores se me subían al rostro – pues lo que acabas de decir…

- ¿Qué?

- Eso que dijiste hace apenas un momento – desvié la mirada curiosamente me sentía avergonzada.

- Dije muchas cosas ¿puedes ser más especifica? – hundió su rostro en mi cuello lamiéndome y mordisqueándome suavemente.

- Esa… aaah, mmm, palabra… de que… ooohh, mmmm querías… ya sabes…aaahhh.

- Dilo Laura… - me mordisqueo la barbilla – vamos – me susurro en los labios mientras dejaba caer de lleno su peso sobre mí.

- Que…mmm, querías cogerme vestida así – me excite más, mucho más.

- Y es cierto te quiero coger como nadie lo ha hecho nunca antes, ¿Quieres que te coja Laura? – me sonrió mientras se enderezaba un poco y me separaba más las piernas con sus manos.

- Sí… - le dije con la voz cargada de deseo.

- Entonces pídemelo – me paso los dedos por los labios – pídeme que te coja y que no tenga piedad contigo.

- Aaahhh – deslizo su mano una vez más entre los pliegues de mi sexo y movió sus dedos de una forma increíble.

- Vamos, si no quieres que me detenga en este instante pídemelo.

- Cógeme, aaahh, aaahhmmm.

- No te escucho – deslizo lentamente uno de sus dedos dentro de mí para retirarlo enseguida.

- Aaahhhh ¡Cógeme!, ¡cógeme y no tengas piedad conmigo! – hundió de lleno dos de sus dedos dentro de mi – aaaaahhhmmmm oohhh, mmmmm – dolió ligeramente, pero se sentía bien, moví mis caderas al ritmo de sus dedos – aaahhh así – le pedí sintiendo como me perdía en un mar de profundo deseo y lujuria – que bien coges – le dije al tiempo que le miraba esbozar una sonrisa.

- Este día vas a ser mi puta y te haré todo lo que quiera y como deseé hacértelo y tu lo aceptarás todo sin protestar nada ¿entendiste?

- Sí – le respondí llena de ansiedad y deseo – cógeme como tu quieras… hazme lo que tu quieras… quiero ser tu puta.

- Buena chica – me metió los dedos a la boca y los lamí y los succione con verdadero frenesí.

Eran las cinco y cuarto y Laura no aparecía, empecé a irritarme un poco, no podía entender cómo era posible que tardara tanto, me asome a la puerta y lo único que vi fue a Dennis que venía hacia mí, se notaba de muy mal humor y eso me puso un poco de los nervios, esperaba que pasara de largo porque no tenía ganas de discutir con ella de nada, de absolutamente nada.

- Disculpe – me dijo - ¿podría hablar un momento con Laura? – me pregunto de lo más tranquila.

- Con gusto – le respondí – si ella estuviera aquí pero aún no llega – le dije saliendo del laboratorio.

- Entonces era cierto que no había venido a la escuela – dijo por lo bajo.

- ¿Qué? – me giré para verla – ¿así qué no vino?

- Si, no vino – torció la boca en un gesto de disgusto – esa profesora Ana María es…– dijo sin embargo se quedo callada – hasta luego – se despidió de mi dejándome una amarga sensación en la boca del estómago.

¡Mierda! Porque no habría sido más insistente a la hora de pedirle su número celular, ¿dónde podría estar?, ¿con quién estaría?, ¿con la idiota de la pelirroja esa?, ¿o con alguno de sus nuevos amigos? ¡Mierda!, azote la puerta del laboratorio y empecé a caminar de un lado a otro, ¡maldición!, ¡maldición!, ¡maldición!, ¿por qué estaba haciéndome esto?, ¿por qué?, ¿dónde rayos estaría?, ¿haciendo qué? ¡maldición!

Era cierto lo que me dijo el Tío así que Laura simplemente no había venido, decidí hablarle por teléfono sin embargo me mando al buzón de voz… ¿estarás con ella Laura?... será posible que estés con la idiota de Giselle?... ¡Dios! Tu nunca has faltado a clases por nada… por nada Laura… por favor que estés en tu casa, rogué mientras marcaba pero nadie respondió tampoco; ¿dónde estás Laura?...

- Hola Dennis – me saludo la profesora Adriana.

- Hola profesora

- ¿Cómo estas?, ¿te molesta algo? – me pregunto y me sentí de lo más incómoda.

- Sí, la verdad de las cosas es que no soporto a la profesora Ana María.

- A ver vente vamos a mi oficina y me dices que paso ¿ok?

- Sí…

Era increíble la manera como Giselle me tocaba, como me besaba, la manera como excitaba cada espacio sensible de mi piel, me sentía completamente sensible cada roce incrementaba en mil mi deseo.

- ¿Has usado juguetes Laura? – me pregunto Giselle mientras me mordía suavemente la espalda.

- Pues sí, cuando era niña – le respondí y ella se soltó a reír con ganas – ¿qué…? ¿qué es tan gracioso? – le pregunte girándome para quedar de frente a ella.

- No, tonta, no de esa clase de juguetes, me refiero a juguetes sexuales tontita.

- Aahh, pues no…

- Bueno es tiempo de que los conozcas – hundió sus dedos en mi sexo.

- Estas muy bien lubricada – se mordió el labio inferior – te voy a enseñar algo muy, muy nuevo para ti, pero antes a ver espera un momento – se levanto de la cama y vi que revolvió algo en uno de los cajones de su cómoda – muy bien aquí esta - en la mano traía una especie de mascada en color negro – te voy a vendar los ojos mi querida Laura – me dijo y le sonreí, la verdad de las cosas es que me parecía bastante atractiva la idea – recuerdas que te dije que haría lo que quisiera contigo ¿no es así?

- Sí, lo recuerdo bien – le respondí tomando sus pechos con mis manos y acariciándolos de forma juguetona.

- Pues ahora voy a jugar contigo con cierto juguetito y tu me dejaras hacer todo lo que quiera ¿de acuerdo? – asentí con la cabeza para después chupar uno de sus pezones – no te voy a mentir Lau, te va a doler un poquito pero después verás que te gustará – levanto mi rostro con su mano y me beso profundamente, a estas alturas como me sentía incluso el dolor lo percibía con cierto toque de excitación, me vendo los ojos y me tumbo boca arriba, me separo las piernas y hundió su boca en mi sexo ¡Dios se sentía exageradamente bien!, tenía una habilidad para lamer y chupar en ciertos sitios que me dejaba palpitante y deseosa de llegar al orgasmo, escuche como se levanto, oí ruidos extraños como si estuviera atando algo, después de unos minutos la sentí subir de nuevo a la cama, me tomo una mano y la preso con algo de metal.

- ¿Qué… qué es eso? – le pregunte sintiéndome un poco incomoda.

- Tranquila son una esposas – me dijo de lo más natural, vas a quedar completamente a mi merced, tu cuerpo me va a pertenecer por completo y te haré llegar al orgasmo cuando yo quiera – me lamio el lóbulo de la oreja y me sujeto la otra mano con la otra esposa, ahora sí que estaba completamente inquieta, por un momento pensé que ella me haría algo ¡Dios de mi vida! ¿Y si pensaba robar mis órganos? ¿Y si en vez de ser una estudiante universitaria era una traficante de personas?

- Mejor… mejor me quitas eso – le dije con un poco de temor en la voz.

- Laura – me dijo resoplando – tranquila vas a arruinar todo – amor ¿no confías en mi?

- Yo… sí… confió en ti – le dije sintiendo sus manos acariciarme suavemente las piernas.

- Muy bien así me gusta – me dijo besándome las piernas – con una de sus manos acarició mi sexo.

- Estas perfectamente lubricada – la escuche ronronear, la sentí acomodarse frente a mí separo mis piernas y con sus dedos separo mis pliegues – ah, me muero por hacerte esto – sentí algo duro subir y bajar por si sexo.

- ¿Qué es eso? – le pregunte pero sin temor en mi voz

- Esto es un juguetito que voy a usar para hacerte sentir muy, muy bien – me respondió inclinándose hacía mí, podía sentir esa cosa cubrir mi sexo por entero mientras sus pechos rozaban los míos – ahora que lo has mojado todo voy a meterlo – por su tono de voz sabía que sonreía, acomodo esa cosa de tal forma que supuse iba a doler – muy bien Laura ahora respira profundamente – hice como ella me indico ahora exhala lentamente y relaja tu cuerpo y escúchame bien, sientas lo que sientas no hagas ningún tipo de presión solo suelta todo tu cuerpo – al hacerlo sentí claramente como entraba en mi esa cosa, apreté ligeramente y supe que si no hacía como ella me había dicho en verdad me dolería así que haciendo un poco de esfuerzo conseguí soltarme por completo – excelente le escuche decir - ¿puedes sentirlo dentro de ti?

- Sí – le respondí sintiéndola besarme las mejillas.

- Por suerte para ti, a comparación de los inútiles de algunos hombres yo sé usar esto muy, pero muy bien, empezó a mecerse sobre mí, entrando y saliendo suavemente, curiosamente no dolía, pero tampoco podía decir que sentía un gran placer, sin embargo en cada punto que ella me besaba o acariciaba me incitaba a sentir sus movimientos un poco más rudos y ella lo sabía… en verdad que lo sabía muy bien…

Le había dicho a la profesora Adriana mi muy sincera y honesta opinión con respecto a la profesora.

- Entonces cuando le dije que si por favor podía explicarme los conceptos de tensión superficial y viscosidad, me dijo que hablando de viscosidad una vez tuvo un novio cuya descripción sería la de un baboso por la forma tan viscosa como besaba – mené en negativo – osea ¿qué tiene que ver eso con lo que yo le pregunte?, ¿en verdad esta capacitada para ser profesora?, ¿de dónde salió esa tipa?, ¡por personas como ella la educación está en el suelo!

- Créeme Dennis comprendo vivamente tu indignación – me miro seriamente – pero no te preocupes porque para decidir si ella suplirá o no a la profesora Karla se le hará un examen de conocimientos, además de un examen para ver que tal van sus alumnos así como también se les dará a ustedes un pequeño cuestionario para ver qué opinión tienen de ambas profesoras.

- Pero es que no hay punto de comparación posible, esa profesora no le llega pero ni a los talones a la profesora Karla… aunque… no le diga que yo dije eso – le miré carraspeando la garganta un poco.

- No te preocupes todo lo que se dice en esta oficina aquí se queda ¿entendido?

- Por supuesto profesora, sabe que seré discreta y no comentaré nada tampoco.

- Muy bien Dennis, la siguiente clase que tienes es conmigo pero por favor ve y repórtate con Karla, con esto que me has dicho no me puedo confiar en nada de que esa profesora vaya siquiera a tocar algún punto del temario y no quiero que te retrases, menos ahora que el concurso esta tan cerca.

- De acuerdo profesora - le dije levantándome y saliendo de su oficina – el viento helado me imperio a ir por mi chamarra al salón al pasar por la explanada principal me tope con el profesor de inglés.

- Hola Dennis - me saludo afable el viejo hombre – ¿puedo pedirte un favor?

- Claro profesor ¿de qué se trata?

- Diles a tus compañeros que no daré la última clase así que pueden salir a las 7 ¿de acuerdo?

- Sí, sin ningún problema – le conteste – hasta luego profesor – pues bien esto era tener un poco de suerte, exprimiría a la profesora de química estaba segura de que ella también saldría a las siete este día porque el día de hoy su última clase era con uno de los grupos que se había quedado la profesora Ana María, al llegar al salón – les anuncie a todos lo que me dijo el profesor de Inglés.

- Uttss cerebro – me dijo Paola una tipa con la que en verdad no congeniaba pero en lo más mínimo - ¿qué ya te usan de recadera?

- Se dice de portavoz ignorante – le conteste tomando mi mochila.

- Mamona creída – me contesto y simplemente la ignoré era una estúpida.

- A ver chicos – en eso entro la profesora Adriana – todos saquen su libreta voy a revisar la tarea que les dejé ayer ¿de acuerdo?, Dennis nos vemos otro día.

- ¿Por qué ella ya se va? – pregunto Paola

- Tiene asesoría de química.

- Sí claro, como es la consentida de los profesores – dijo con burla, por mi parte la ignoré y salí del salón.

- Ya deja de decir tonterías - escuche que dijo la profesora Adriana y entrégame también tu la libreta para checar tu tarea.

- Si la hice pero se me olvido el cuaderno en la casa – le escuche decir.

- “Ignorante” – pensé sintiéndome fastidiada.

El placer había inundado todos mis sentidos, la tenía apresada con mis piernas haciendo de su empuje fuera cada vez más intenso.

- Estas disfrutando esto ¿verdad? – me dijo agitadamente mientras me embestía con fuerza.

- Sí, aaahhhh, mmmmm – forzaba a mis manos para que se soltarán la quería abrazar por completo quería estrecharla con fuerza contra mí.

- Suéltame, mmmm… que quiero abrazarte ¡aaahh!, oh, sí, sigue así, por favor, no te detengas, ¡aaaaaahh!

- De acuerdo – me dijo – ¡aaahh! – voy a soltarte – pude sentir que estiraba su mano escuche un click y una de mis manos fue libre, otro click y entonces mis manos se fueron directamente a su bien formado trasero y la jale con fuerza hacía mí, me arrebato la venda que tenía sobre mis ojos.

- Quiero que me mires Laura, quiero que seas consciente de que soy yo la que te esta cogiendo de esta manera y no un idiota, mírame bien, porque solo yo podré ser capaz de hacerte llegar así, únicamente yo, ¿sientes como mis pechos rozan los tuyos?

- Si… sí… ¡aaaahhh!... oh, si que los siento – mordí su barbilla y le pase la lengua por el cuello.

- ¡Aaaahh!, sí, oooh, sí Laura, se siente muy bien, muy bien, siénteme Laura, siente mi piel suave contra la tuya, siente el peso de mi cuerpo sobre el tuyo, es ligero y agradable ¿cierto?

- Sí, lo es… aaammmm, lo… lo es… - le jale más y más hacia mí, me estaba volviendo loca.

- Siénteme completamente Laura aaahhh, ¡Oh Dios! voy a venirme – se movió con mayor fuerza contra mi sexo.

- Aaaahhh, sí, por favor llega… llega ya que yo… yo… estoy por venirme también, aaaahh.

- Mírame Laura, mírame

- ¡¡¡Aaaaaaaahhhh!!! – llegamos las dos al mismo tiempo, me perdí por un instante en la obscuridad de sus ojos, estaba completamente dentro de mí… y no quería que se moviera ni un ápice porque estaba sumamente sensible.

- Laura – me beso suavemente en los labios.

- Uummm, uuummm, aaammmm – mi sexo entero palpitaba, por momentos sentía olas de placer recorrerme una y otra vez, bastaba que ella se moviese un poco para hacerme sentir como mis contracciones apresaban ese juguete que seguía dentro de mí, me beso los pechos, me lamio el cuello, los labios y me mordisqueo los hombros, todo eso se sentía infinitamente bien.

- Y dime Laura ¿ahora te das cuenta porque es que valgo tanto para esas mujeres?

- Eres increíble, aún… mmmm, aún siento placer… ahh, es un poco doloroso también ¿verdad?

- Sí, lo es pero dime ¿has sentido esto con Dennis o con tu mujer?

- No… no así de intenso.

- Bueno ya lo sabes la edad no significa nada a la hora de hacer el amor, la experiencia es la clave – me tomo el rostro con las manos y me beso larga y profundamente – era extraordinario hasta su manera de besar era muy diferente a la de Karla o a la de Dennis… pero en este aspecto, los besos de Karla me sabían más dulces y eran más intensos que los de Giselle – voy a – me dijo saliendo poco a poco de mí – quitarme esto quiero que me hagas llegar con tu boca – me sonrió de forma tan seductora que sin darme cuenta ya estaba salivando.

****

- La viscosidad es otra propiedad importante de los líquidos, es básicamente la resistencia de un líquido al flujo, como por ejemplo la miel sabes que para hacerla correr cuesta más trabajo, en cambio el agua fluye con mucha facilidad, de tal forma que la miel tiene mayor viscosidad a comparación del agua y el agua tiene mayor viscosidad que la gasolina todo esto debido a…

Esta profesora muy a pesar mío debía admitirlo, en verdad era muy profesional, no había nada que no comprendiera o entendiera con ella; aunque también hay que reconocer que soy una chica bastante inteligente, de hecho, pero ¡claro!, ese era el punto, ella era buena sí es verdad, pero eso era porque yo era mejor, porque entendía todo a la primera y ¡Gracias Dios! Por esta maravillosa retención mental con la que me has bendecido, la verdad es que nunca he tenido que esforzarme demasiado a la hora de estudiar, se me da bien recordar las cosas e incluso algunas situaciones como la vez que está loca salió a abrirme en ba…ta… de… por un momento la imagen de sus pechos regreso a mi mente tan claro y vívidamente como ese día – sentí que me sonroje.

- Así que Dennis en base a lo que te he explicado ¿qué es lo que hace que sea más viscoso el líquido? – su pregunta me devolvió a la realidad pero por un momento me quede en blanco ¿Qué había explicado?

- Yo… perdón…

- ¿Te sientes bien? – me pregunto mientras se palmeaba las manos para sacudirse el gis.

- Eh, eso creo

- Estas un poco sonrojada – me dijo posando su mano sobre mi frente - ¿te irá a dar fiebre?

- No, no lo sé – le dije sintiéndome incomoda con su toque.

- Será mejor que nos vayamos de una vez, esta haciendo frío y no quiero que vayas a resfriarte.

- Pero todavía falta media hora para que den las 9 pm

- Hasta aquí por hoy – le dije y Dennis me miro asintiendo la cabeza.

- De acuerdo – me dijo, tomo su cuaderno y lo guardo en su mochila – hasta luego.

- Nos vemos… y… gracias una vez más – le dije mientras borraba el pizarrón.

- Hay… - le dije tratando de sonar indiferente – algunas preguntas que quiero hacerle con respecto a esta clase y ya que vive por aquí me preguntaba si…

- ¿Quieres irte conmigo? – me pregunto al tiempo que guardaba su borrador en su portafolios.

- Más bien hacerle estas preguntas y ya que vamos de camino a casa

- Osea que quieres irte conmigo

- Sí, pero no es propiamente irme con usted, ya que en cuanto me responda a mis dudas usted se sigue de largo y yo me cruzo la acera, o me espero 5 minutos en lo que me aventaja de camino que sé yo.

- Sí, está bien te quieres ir conmigo – le dije para irritarla un poco.

- Aargghh, como quiera no voy a quedarme a escuchar tonterías.

- ¿Cuál es la primera pregunta? – le dije esperando que al contestarla más pronto separáramos nuestros caminos.

- Pues…

Por increíble que parezca termino por responderme mis dudas cuando estábamos por llegar a su andador, al verla alejarse de mí, me pregunte internamente por qué había necesitado de su compañía… ¿por qué?... tras andar unos momentos me llego tan claro como la luz del día, ¡eso era! Hoy no había sido un buen día y tan solo no quería estar sola… aunque fuera en compañía de esa vieja… era mejor eso que estar como estoy en este momento, sin nadie a mi alrededor. Antes de dar la vuelta en la esquina para llegar al andador en el que vivíamos, vi un auto que no era de ninguno de los vecinos… al ver en su interior desde donde estaba quise morirme… Laura estaba besando a Giselle… esa era Giselle… entonces… era cierto… Laura me había cambiado por Giselle… sentí que mi mundo, mi vida, todo a mi alrededor dejaba de ser real… como si todo esto no fuera más que un mal sueño, la vi bajarse del automóvil y caminar en dirección mía, me hice a un lado y me pegue a la pared, el auto se fue… y entonces al pasar Laura junto a mi la sostuve ella solto un leve grito y la giré para que me mirase a los ojos.

- De… Dennis… - me miro con pánico.

- ¡Eres una maldita traidora! – le di una bofetada – ella escapo de mis manos y echo a correr – me quede como fuera de mí… ¿qué había hecho?... ¿qué fue lo que hice? – mire intensamente mi mano, me dolía… pero no tanto como mi corazón. 

17 comentarios:

  1. Por dios, esa Laura es una ****, la verdad es que si antes no queria odiarla la verdad es que ahora es imposible que no lo haga, la verdad es que esta niña no aprende xDDDD, mira que engañar a una mujer tan bella como Karla con una tan, tan uy ni encuentro la palabra para describir a esa Giselle, a ver si la misma puede resolverle la vida a Laura como Karla podria hacerlo, pero bueno ojala que Karla se de cuenta de la clase de fichita que tiene como pareja y la mande al carajo, que se quede ella con su Giselle que al final las dos son igualitas, xDDD mujer como haces que uno se meta en la historia y odie a los personajes que escribes, y Karla y Dennis umm no se es algo interesante, espero no equivocarme pero estas dos aunque se odien a muerte pueden llegar a ser buena pareja en un futuro, aunque no lo admitan tienen algunas cosas en comun (Laura es una de ellas xDDD) y al final dice el dicho que los opuestos se atraen ne?, y pienso que seria interesante que asi sea, la verdad es que antes no soportaba a Dennis por egocentrica y engreida y aun lo hago pero ahora la soporto mas que a Lau y me encantaria ver la cara de idiota que pondria Laura al ver a Karla y a Dennis de pareja xDDD, bueno estaré esperando mas de tus historias, que estes bien, ciao.

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  2. Espero que Laura pille la gonorrea o algo peor, aj, que asco me da esa niña, lo quiere todo...
    Pero la historia me gusta mucho y Esmeralda me encanta ^^

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    1. jajajajjajaja la gonorrea jajajaja siii definitivamente esa niña es un que hacer! u.u

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  3. Bueno, yo voy a opinar sin haber leído bien, sorry xD, pero bueno, la verdad es q hay un detalle q me llama la atención, las características físicas de los personajes, por eso se supone que Laura y Karla deberían quedar juntas, aunque con el comportamiento de 'puta' que tiene Laura (No lo dije yo, lo dijo ella xD)deja mucho q desear, en todo caso vamos a ver q pasará... ^^

    Pues apoyo a Miyuki, Karla y Dennis hacen buena pareja xD

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  4. Pues lo único es que estoy de acuerdo en su totalidad con Mz, sobre todo por que esa esmeralda ya me cae rebien........
    Hay Dios, hasta el primero de mayo....ufff......sera esperar...
    Bye

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  5. Ah! Como que hasta el primero de mayo, probablemente me dé un colapso, pero que se le va a hacer, voy a tener mucha pero mucha paciencia aunque la ansiedad me mate (ojos llorosos) pero eso pasa por que escribes demasiado bien. Ok ahora sí, pero que Laurita tan realenga mira que ahora va y se acuesta con Giselle después de decir que Karla era el amor de su vida, aunque por lo que veo algo va a pasar entre Dennis y Karla cosa que de darse me alegrara mucho porque esa Laurita no se merece a ninguna de las dos, me acabo de dar cuenta de algo, la edad nos es un impedimento para tener una relación seria con alguien si no el hecho de que ambas personas no compartan el mismo grado de madures, por eso es que creo que Karla y Laura no deben quedar juntas en mi humilde opinión. Me mato de la risa cuando Dennis fue a casa de Karla y la vio llorando y luego le reclamo a Iván por hacer llorar a su profesora y la parte en la que la mama le cuenta el chiste y se cagan de las risas juntas aun me estoy riendo de esa parte, ahora ya sé de dónde le viene la vena cómica a Dennis JAJAJAJAJA. En cuanto a ese Román pero que hombre tan miserable realmente quiero estrangularlo como se le ocurre golpear a una mujer y más estando está en estado, ya de por sí considero que el golpear a alguien de esa manera es un acto atroz que no merece perdón, me parte el alma como este miserable llevo a Gloria y al pobre de Julián a ese estado tan deplorable, por lo menos Julián cuenta con su hermano y su cuñado que lo apoyan, pero que le va a pasar a la pobre de Gloria ahora que Alejandra no estará a su lado bueno esperare haber que pasa en el próximo capítulo. Uy ¡ casi se me olvida comentar algo de mis personajes liberales favoritos, Al me ha dejado sin palabra y Esmeraldita creo que se las da de muy liberal pero en lo que la prima le dijo que se iba se le aguo el guarapo como dicen en mi tierra ya quiero saber que va a pasar con todos los personajes estoy muy emocionada, pero como ya lo dije antes voy a tener muchaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa paciencia.

    Bueno mi queridísima Sheila, creo que esta vez sí que me pase pero quien te manda a escribir tan maravilloso, me tienes completamente enganchada a esta historia y como ya te lo dije estoy absolutamente enamorada de tu forma de escribir, pues bien creo que no le he dicho antes pero yo también estoy esperando la continuación del Diario de Mai espero que puedas publicar el próximo capítulo pronto. Como siempre Muchísisimas Gracias por compartir tu trabajo con nosotras mil besos y abrazos ˄_˄.

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  6. Hola

    te he de decir que este cambio en la historia me encato,, espero poder seguir leyendo un poco mas de este hermosa fic.

    P.D. ojala y karla se quede con dennis,,, puesto que si laura ya estro al relajo de los antros va a ser dificil que cambie y mas a su edad.

    Suerte

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  7. Gracias Mary Jo me alegra saber que el giro en la historia te ha gustado hermosa espero que el resto de la misma te guste Te Mando Mil Besos Preciosa!!!!

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  8. Jeniferyma de Mi Vida no sabes como me encanta tu forma de expresarte corazón eres un deleite a la vista, muchisimas gracias por dejarme ver las emociones que te causa mi historia, me alegra muchisimo ser capaz de provocar esos sentimientos en ti preciosa Te Mando Mil Besos Preciosa!!!!

    Mi querida eldest88 xDDDD curiosamente eres de pocas personas a las que les gusta Esmeralda créeme eso me parece genial. Te Mando besos encanto!!!

    Mi querida gatito xDDDDD creeme el fisico de los personajes no tiene nada que ver con si estan con una o con otra, de hecho no es un fic porque cada personaje tiene sus propia personalidad, por eso es que me gusta poder interactuar a todos mis personajes como lo he venido haciendo. Te Mando Besos Hermosa!!!

    Mi estimada MzDaRkGirL xDDD pero claro que si sigue así va a pescar pero algo increiblemente malo de por si esta pecando de su suerte pero ya veremos que le sucedera xDDDDD Te Mando Besos Preciosa!!!

    Mi adorada Miyuki2103 xDDDD efectivamente Laura se nos esta yéndo del carril pero de una forma muy, muy mala xDDDDD sea como sea ha encontrado el pequeño camino torcido hacia la falsa felicidad ya veremos que le deparará a ella y a Karla y a Dennis, Te Mando besos guapisima!!!!!

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  9. no no no! esqe esta niña Laura no entiende!... ella ocupa ponerse bien en los zapatos de las personas qe ha herido... si a ella le hicieran lo mismo, qe pasaria?... eso deberia pensar, pobre dennis..aunqe altanera, pero pobre aun asi, karlita tan..grrrrw ahi ahi deja de fantasear mente!!.. pero... bueno igual ella ya creo una obsesion con alguien qe no tiene remedio... wuakala con giselle ¬¬ aunqe todo es culpa de laura... ^^ siiii vamos qeridisima sheila!!! ^^ saludos

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  10. xDDDD Mi dulce Alternative Culture me parece correcto lo que dices y es que no es para menos romperle el corazón de esa forma a alguien que amas engañandole con esa persona que por más que le buscas dice ¿pero como esa? xDDDDD nah, la verdad de las cosas es que es muy duro pero como siempre digo el ser humano debe de estar preparado para asumir las consecuencias de sus propios actos.

    Te Mando mil besos Hermosa!!!!

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  11. .♥♥♥.
    hello sheila,..puede decirme ¡¡Lui Chick!!
    me encanta tu trabajo,..no me lo vas a creer pero comence a leer tu historia en "memories of gaia", pero para mi mala suerte dejaste de publicar alli,..pero bum!! volviste, en otra pag, pero volvissste!!!..antes solia odiar a dennis, pero los papeles se invirtieron y ahora deteesto a laura, aunque bueno,ella solo quiere vivir su vida loka!!! me gustan "AL y ESMERALDA"..SON tan diferentes y,..no se, tienen algo que me llama la atención,..los chistes de dennis me matan!!!jejeje,...pobre karla, ojala y todo mejore,..quiero saberr que pasa con ana,...andrees,..jamas pense eso de ti,,jejeje...que escondidito te lo tenias,..muero de ansias por leer la continuacion,..quiero saber que pasa con giselle y como queda todo este gran enrredo en el que al parecer todos se conocen indirectamente,.. saludos y felicitaciones, escribes muuuy bien,..nos vemos el primero..bye!!!

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  12. Hola Lui Chick me algra saber que te ha gustado lo que escribo, ja,ja,ja,ja ¿en serio te gustan los chistes de Dennis?, jo eso es bueno solo tu y otra personita por ahí me han dicho lo mismo que cute. Gracias por dejarme ver los sentimentos que fluyen en ti cada vez que lees la historia.

    Te Mando Muchos Besos!!!!

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  13. Puede que Laura lo tenga todo ahora, pero le va a pasar como decimos aqui en Venezuela , se va a quedar "sin el chivo y sin el mecate" , o sea , se va a quedar sola y sin nadie.

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  14. BNO Ya se me pasoun poquito la rabia con laura pero aun asi q miserable descraciada como se atreve a hacer tanto daño ojal q acabne con es hija de p*** o q reaccione y se ajuicie ..... creo q es mas probable la primera y ojal q dennis y karla superen de una vez a laura .....

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  15. escribes exelente!! me enknta ..! aunque laura tiene la embarra en la kabeza... :D vamos denisse! me enknto el fic
    !
    atte minako

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  16. Escribes bien, no lo negaré, y no puedo juzgar la mentalidad de un escritor, pues es el Dios de su historia. Aún así las escenas íntimas son muy gráficas y esto me hace sentir como si estuviera leyendo pornografía. Tengo un poco de inocencia que quisiera conservar intacta, así que tengo que saltarme bastantes párrafos para no ensuciarme la mente. La historia la cargaste un poco y siento que se te escapa el punto de vez en vez!! Y, sobre todo mi única queja en todo esto es la rapidez con la que todo lo vuelves hacia el sexo. El sexo no lo es todo en una relación sabes y sería bueno no ser tan gráfico! fuera de ahí, no está mal el escrito!!

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