sábado, 6 de marzo de 2010

REENCUENTRO (One Shot)


by Sheila Segovia S.


¿Es el amor lo que me tiene hoy aquí?¿Es acaso la belleza de ese bien formado cuerpo que entalla a la perfección cualquier prenda que vista?, Mírenla caminar, es tan grácil y bella, el movimiento de su cabello sigue el ritmo de su cuerpo, la forma como ladea su cabeza al concentrarse y ese perfecto movimiento de su entrecejo que se frunce levemente cuando se mete de lleno en sus pensamientos, a veces me dan ganas de acercarme a ella tomarla por el talle y simplemente girarla y besarla. Pero no puedo hacerlo ella es mi amiga y si lo hiciera la perdería en un abrir y cerrar de ojos, ¡aaahhh! solo suspiro para mis adentros y con mucha fuerza de voluntad porque si se me llega a salir frente a ella no sabré que mentira decirle ella sabe perfectamente bien cuando le miento, ella sabe perfectamente bien cada gesto de mi rostro y me sabe leer de una manera que en verdad a veces da miedo. ¿Cómo es que me conoces tanto?, ¿cómo es que sabes quién soy en realidad?

- Susan ¿me ayudas a mover el estante?

- Sí, “amor” - me pregunto ¿qué pasaría? si en vez de pensar esa palabra se la dijera.

- Por tu cara estas pensando algo muy retorcido Susan – levanto su ceja mirándome con esos penetrantes ojos obscuros como la misma noche.

- Como puedes pensar eso de…. - me callé su simple mirada me vencía.

- Como digas – dijo tomando uno de los costados del estante – a las tres lo cargamos ¿ok?

- Sí, Darlene – me limpie las manos del sudor y sostuve con fuerza el estante.

- Bien ¿lista?

- Sí

- A la una, a las dos y a las tres – lo cargamos y lo llevamos a la esquina contraria de su recamara, recargándolo de lleno en la pared - Sí, ahí quedará perfecto ¿no crees? – dijo dando unos pasos atrás y mirando de lleno el espacio que había quedado vacío.

- Claro tu nuevo escritorio quedará mejor ahí – le sonreí mientras esbozaba sin desearlo una mueca de dolor.

- ¿Te sientes bien? – me pregunto acercándose a mí.

- Creo que me lastime un poco la cadera – dije tocándome.

- ¿Eso crees? – me pregunto colocándose tras de mí y palpándome la cadera.

- ¡Ah! – respingue, pero no por el dolor sino por el toque suave de sus manos.

- ¡Oh! Susan, sí, te has lastimado y es mi culpa.

- “No tontita, me estas tocando donde no debes, el dolor ya pasará pero si no quitas tus manos de mi cadera no sé que voy a ser capaz de hacer” – Sí es tu culpa por obligarme a cargar algo tan pesado, a mi que soy tan delicada.

- ¿Delicada? ¿tu? – me dijo con tono irónico – ¿tú que te subías a los arboles de niña y te lanzabas al piso?!

- No me lanzaba, saltaba que son cosas distintas – le mire con cara de maestro que corrige.

- Si mira nada más, así se nota tu delicadeza – me dijo levantando la ceja – quítate el pantalón, bájate un poco la ropa interior y recuéstate en la cama – casi me da un paro cardiaco al oír esas palabras, creo que si fuera dibujo animado hubiera tenido una segura muerte por derrame sanguíneo nasal – no me mires con esa cara ¿qué te piensas que voy a hacerte?

- ¿Qué… cara? – creo que pregunte toda balbuceante.

- Esta cara – me tomo de la mano y me puso frente al espejo, sería bastante difícil describir mi gesto, pero una cosa era cierta a leguas podía ver yo misma el gesto real que se disfrazaba en ese nerviosismo que se me empezaba a notar con el brillo del sudor en la frente.

- Vente – me dijo – has lo que te digo iré al baño a traer algo.

- De acuerdo.

Ella salió de la habitación y me deje caer de rodillas no me había dado cuenta pero estaba temblando y las manos realmente me sudaban en todo este tiempo que tenía de conocerla habíamos intimado pero en ese aspecto ni ella me había visto en interiores ni yo a ella. Habían pasado cerca de 2 minutos quizás y sabía que no tardaría en volver me saque los tenis y los jeans, pero no me baje la ropa interior me recosté de lado sobre su cama y me acomodé la almohada, la cama olía a ella podía percibirlo sutilmente como si de una tenue fragancia se tratara.

La puerta se abrió y ella entro, me miro un momento y pude ver como sus ojos se entrecerraron de una forma tan sutil como si de repente algo que pensaba se le hubiera aclarado, suposiciones mías supongo. Traía en la mano un tubo blanco con una leyenda que tapaba con su mano solo podía leer una letra la A.

- Bien ponte boca abajo.

- “¿No sería mejor boca arriba?” Sí – le respondí, tenía que llegar a ser cuidadosa con lo que pensaba un día de estos seguro se me saldría; estaba nerviosa al ponerme boca abajo, me preguntaba si todo esto estaba sucediendo realmente ¿o quizás era un sueño? Y todo por algo tan simple como un sí ¿es que todo tiene una razón de ser? Esa mañana en la escuela me dijo que tenía pensado mover su estante y que necesitaría ayuda, pero se supone que esta tarde iría con mi mamá al supermercado y le dije que no podía y al rato recibí un mensaje de texto de mi mamá diciendo que mi hermano la acompañaría, así que justo entraba en los baños cuando ella salía y simplemente dije Sí, ella me respondió preguntándome el sí y yo se lo afirme. ¿Y ahora esto? ¿Qué tenía que…?

- Esto te puede manchar la playera sería mejor si te la quitas – me quede sin respirar por un momento ¿le había oído decir que me quitara mi playera?

- ¿Eh? – dije como pretexto tan solo para respirar de nuevo.

- De otra forma se arruinará.

- Oh bueno si es necesario

- Bien ahora tendré que bajarte la ropa interior yo porque tu solo no me has hecho caso.

- Oh es que pues – me quede como estatua al sentirla deslizar ligeramente la tela que cubría parte de mi cadera.

- Es un lindo modelo – me dijo.

- S…i ¿ver..dad? – Iba a volverme loca eso era seguro.

Deslizo su mano un par de veces sobre mi cadera, después abrió el tubo y sentí el frio de la pomada que me estaba aplicando sobre la piel; podía sentir el rostro completamente sonrojado, la suavidad de sus manos era indescriptible, ¡Dios! Se sentía como una caricia, ¡ahh! Podía sentir mi corazón latir tan aprisa, tan aprisa.

- Arrugarás mi cobertor si aprietas las manos de esa forma, además no puede dolerte tanto lo estoy haciendo con sumo cuidado.

- “¿Estaba apretando tu cobertor con mis manos?” es… es… que si duele un poquito.

- Mentirosa – dijo y casi me da un paro cardíaco, ¿acaso sabía que pasaba conmigo? – si soy tan suave como… hummm – pensó por un momento.

- ¿Como las piedras? – me apresuré a decir, sabía que la fastidiaría con eso.

- Si tu piedras… - me dijo con enojo – mis manos son delicadas como los pétalos de las flores.

- ¿Cactáceas? – me eche a reír hundiendo la cara en la almohada

- ¿Esto te parece una cactácea? – me paso la mano de lleno por la espalda haciéndome encorvarme – aja – dijo – y sentí que me moriría - a que se sintió bien ¿verdad?

- Claro… - dije mientras tragaba aire haciendo que mi voz se ahogara un poco – que no.

- ¿Ah no? eso está por verse – subió a la cama y se sentó a horcajadas sobre mi dejando sus manos en mi espalda y empezó a masajearme los hombros suavemente, me sentí tensarme de inmediato – es para que te relajes Susan no para que te pongas como una piedra.

- “¿Relajarme?, ¿estás tratando de fastidiarme?” ¿Cómo voy a…

- Que te relajes – dijo con tono imperativo y me dejo caer su peso con sus manos obligándome a acostarme – así está mejor, ahora quédate quieta.

- “¿Apuestas?, ¡Por Todos los cielos me estas torturando!!” – sus manos se deslizaban por mis hombros, estuvo así un rato y sí sentí mi cuerpo poco a poco ceder a su caricias pues me estaba relajando en verdad; sin embargo me volví a tensar cuando desato mi sostén - ¿Qué estás….

- Me estorba para seguir – dijo y la sentí relajar su cuerpo y entonces sentarse de lleno sobre mi trasero mientras ella se mecía al compás de sus manos, en verdad estaba a punto de perder los estribos eso se sentía de maravilla, podía sentir una oleada de calor recorrerme el cuerpo por entero y una marcada humedad en mi entrepierna, estaba terriblemente excitada, tenía que decir algo, tenía que detener todo eso porque simplemente no podía más.

Y entonces… sentí sus labios en mi espalda, no dije nada simplemente deje de respirar y otro beso más se sumo al anterior ¿está pasando esto?, me pregunte y no aguante más y exhale un profundo suspiro, uno más y sus manos se deslizaban por mis brazos y sus labios en mi espalda y yo… sin saber que hacer, era mi sueño hecho realidad y ¡no sabía que hacer!

- Ya no puedo más – susurro – por favor, yo sé que te gusto, tengo que gustarte, la sentí apretar ligeramente más sus manos en mis brazos – por favor Susan gírate y dime que también te gusto.

- Darlene – trague saliva mientas ella se levantaba un poco para darme la vuelta, sus ojos se anegaron en llanto y pude ver esa angustia en sus ojos y en el gesto que me ofreció, se miraba tan triste, con un ruego en sus ojos que simplemente no podía creer ¿así me amaba? Me arrebato el alma con esa mirada.

- Por favor – volvió a musitar y todos mis temores se disiparon en segundos, le eche los brazos al cuello y simplemente la atraje hacia mí y le bese y ella correspondió a mi beso y no fue un beso tierno, ni dulce como en las películas que solía ver, fue entregado, desesperado, ansioso, tenía tantas ganas de probarla y en ese momento estaba aprendiendo que los besos no son tiernos al inicio, son apasionados llenos de ansiedad e intensidad y poco a poco conforme te das cuenta de que eso es verdad, de que está pasando realmente comienzas a relajarte y suavizas el beso que se va convirtiendo, en un rozar de labios y empiezas a probar y a besar su cuello y tus manos se deleitan deslizándose a lo largo de su cuerpo y lo haces sintiendo una emoción que te crece en el pecho y parece que te va a estallar el corazón de felicidad y las caricias son emotivas y disfrutas tanto cada roce que proporcionas como el que recibes por igual es como un placer elevado al cuadrado y por ende te llena profundo hasta el alma.

Y cuando la vi deshacerse de su playera y su sostén y dejar al descubierto la perfección de sus formas de mujer, supe entonces que estaba frente a lo más bello y sublime que jamás en mi vida había visto y tomo mis manos y las dejo sobre sus pechos y se inclino hacía mí y me beso y yo le acaricie con cuidado y con ansias y de una forma que expresará cuanto la deseaba y como me hacía falta.

Y el corazón me latía con fuerza con cada toque de sus manos que eran tan suaves como la seda y tan quemantes como la lava de un volcán y en cada caricia me hacia cenizas de pasión, a cada roce de esos labios rozagantes de color carmín imprimía nueva vida en mi… ¿cómo podías hacerme sentir todo eso con una simple caricia? Me estaba poseyendo de una manera tan dulce, tan apasionada y le correspondía de la misma manera. Ahí aprendí que cuando se ama simplemente te vas entregando en los besos y en las caricias y en cada rastro que dejas de humedad y que te eriza la piel al sentir su respiración y en el suave movimiento de su cuerpo contra el mío, en esa caricia piel con piel donde se pierden todos los sentidos y nacen nuevos, me poseías… te poseía… nos hacíamos una… nos fundíamos en un solo ser… tu amada mía… tu ¿cómo es que me haces sentir tanto con una simple caricia?... ¡aaahh! Sabe a pasión y tu beso sabe a Amor y tus caricias a ternura y tus palabras a delirio… Te Amo… Te Amo… Te Amo… Te Amo… repetí, repetiste ¿Cuántas veces?... ¿acaso importa?... Ahora me conoces… ahora me has probado… y tu respiración sigue agitada y tu frente tiene el brillo del sudor y tus mejillas parecen dos arreboles en tu piel tan clara como la nieve. Siento el calor abrasarme las mejillas como si de mis ojos brotaran no lagrimas sino ríos de geiseres provenientes de los más ocultos ríos bajo la corteza terrestre. Y es que lloro de felicidad y lo puedes leer en mi rostro ¿Cómo es que puedes conocerme así?... y me abrazas y hundes tu rostro en mi hombro y al momento puedo sentir tus tibias lagrimas caer a mi piel y sé que lloras de felicidad de esto que compartimos ¿desde hace cuanto?... ¿una?, ¿dos?, ¿cuántas vidas nos hemos encontrado?... ¿acaso importa?... ¿a caso importa? Si hoy te tengo entre mis brazos… ya no te vayas… ya no te vayas nunca de mi lado… Quédate conmigo… Únete conmigo… que siempre buscaré llenarte de la más majestuosa Felicidad.

- Acepto – musitaste sin haberte preguntado nada… y mi corazón… mi corazón supo que por fin te había encontrado.

FIN

- Este día vamos a mover mi cama – me sonreíste.

- ¿Es que quieres dejarme mal de la cadera para siempre? – te volví a mirar seriamente.

- ¿Y si te ofrezco un masaje? – y tu rostro se torno tan seductor que casi me dejas sin respiración.

- ¿Con esas manos? – trate de resistirme.

- ¿Qué tienen mis manos? – me preguntaste fingiendo molestia – si son tan suaves como…

- Un cactus – me eche a reír.

- Graciosa – te giraste haciéndome una mueca de indignación, me acerque a ti y te rodeé con mis brazos.

- Si Aceptas casarte conmigo… Aceptaré mover todo lo que desees y no ponga en riesgo la salud de mi cadera – abrí mis manos frente a ti y te deje ver ese símbolo de unión eterna.

- Susan…

- Para mí eso fue un sí – te dije y hoy llevamos orgullosas en nuestro dedo ese compromiso que es un pacto de amor eterno entre tú y yo.

Ahora si…. Fin….. (no puedo evitarlo me gusta que haya un poquito más ^_^)

Safe Creative #1006206634611

14 comentarios:

  1. *o* que lindoooooo, me emociono mucho este one-shot, sin duda me encanta su forma de escribir Sheila *-* y ahora a leer otro mas, me haré adicta xD

    ResponderEliminar
  2. muajajaja genial!!!!!!!!!!!!!!!!! es tan tierno y lindo ^///^ me encanto lo ultimo hasta parece un mini poema (la parte antes del plus xD) nee me encanta como escribes ojala yo pudiera escribir como tu eres grande sheila-sama *0*

    ResponderEliminar
  3. aaaa que linda historia creo que yo tambien me volvere adicta jajajajaja

    ResponderEliminar
  4. Gracias!! Que hermoso que les haya gustado me alegra muchisimo saber que causo adicción, ja,ja,ja,ja,ja,ja es ¡genial! aaahhh, me inspiran en serio a seguir. Gracias!, Muchas Gracias!!

    Les Mando Miles de Besos!!

    ResponderEliminar
  5. Esto es como nicotina intentas dejar de leer pero no lo logras D:

    ResponderEliminar
  6. xDDDDD cielos ahora ¿soy nociva para la salud? xDDDDD Que comentario más cute preciosa/o mil gracias me has plantado una sonrisa que buena falta me hacia.

    Mil besos!!!!

    ResponderEliminar
  7. jo jo jo que historia tan lindaaaaaaaaaaaaaa, me ha encantado, el toque picantico que le colocaste es de lo mejor hermosita XD, ahhhhh tan rico que es la picardia, perdon mi princesita hermosa eso lo pense no mas y lo escribi sin querer XD, te felicito en serio aunque si eres algo nociva yo tengo que hacer unos trabajos para la U y no puedo sino me coloco al corriente en tus historias asi que seguro tocara trasnochar hoy
    att: nena_chan

    ResponderEliminar
  8. que buena historia ojala me pasara eso con una amiga....me encanto=)

    ResponderEliminar
  9. me intrigas mucho, eres excelsa en tus relatos, ¿quien eres? ¿la amante perfecta?? tienes mucha imaginacion siempre me dejas deseando mas...
    realmente es imposible no volverse adicto a ti...

    ResponderEliminar
  10. Exelente, simplemente exelente! lo ame, me encanta como escribes, y he de confesar soy muy quisquillosa con las cosas que leo, no suelo conseguir buenas historias o relatos en la red porque me molesta de sobremanera el modo de escribir de algunas personas, pero tu te sabes expresar MUY bien...te felicito! tienes mucho talento...Y creo que has ganado un fan xD a penas he leido 2 historias así que mejor me voy a leer las restantes ;) gracias por hacerme pasar un buen rato con tu historia!!

    Att: D@n!

    ResponderEliminar
  11. oh fue lo mejor que leído en mucho tiempo te felicito, realmente es entretenido leerte me dejas con ganas de mas eres lo máximo
    me encanto!!!!!!!!!!!

    ResponderEliminar
  12. muy bueno lleno de sensualidad y lujuria ... exelente!

    ResponderEliminar
  13. *u* Me encanto mil gracias, sigue así . . . ^^

    ResponderEliminar
  14. me encanto esta historia quiero mas leer mas de todas jajaja sigue asi :3

    ResponderEliminar