miércoles, 10 de marzo de 2010

Pastel De Bodas Un Beso Para La Novia Cap. 3



III
EL LLANTO DE UN SOLITARIO CORAZON.

- “¿Por qué me tuvo que contar eso?, yo… yo no estoy enamorada de Shizuru, nunca lo estuve y no lo estoy, pero… ¿por qué me siento tan irritada?”… no tengo ganas de volver al salón, iré a dar una vuelta, necesito salir de aquí.

Natsuki salió y estuvo caminando sin rumbo fijo, el cielo lentamente se tornaba gris y de vez en cuando el esplendoroso sol era cubierto por una que otra nube a pesar de eso el día se veía maravilloso más sin embargo para ella carecía de luz y color.

- “Que estupidez… ¿por qué habría yo de intentar algo para evitar la boda de Shizuru?... me alegra… - sus ojos se entrecerraron – me alegra que al fin haya…” - sintió una repentina sequedad en su boca.

- Vaya pero que hombre más atractivo se ha conseguido esa loca – la voz de Nao – le saco de sus pensamientos giro el rostro y la miró recostada de lado bajo la sombra de un árbol de cerezos que perdía los pétalos de sus flores con la leve brisa que soplaba.

- Nao

- ¡Ah! – expreso Nao con falso asombro mientras se levantaba llevando consigo una revista - ¿estás interesada en saber a quien se ha liado la loca de tu ex novia?

- ¿Qué estás diciendo? – Natsuki apretó sus manos formando puños y giro el rostro bruscamente mientras le preguntaba - ¿qué estas tratando de decir?

- Está bien, está bien – dijo Nao en forma displicente mientras caminaba haciendo círculos alrededor de Natsuki – si quieres yo te lo leeré – se aclaro la garganta y comenzó – El joven y exitoso empresario Matsuyama Yusuke hijo del famoso empresario Matsuyama Haro está próximo a dejar de encabezar la lista de Los Solteros Millonarios Más Cotizados del Mundo ya que se ha anunciado su próxima boda a realizarse este 31 de Marzo del año en curso, poco se sabe de la afortunada mujer que se casará con tan increíble partido lo único que se sabe de ella es que se llama Fujino Shizuru una estudiante de Universidad que… - Nao ya no pudo continuar puesto que la revista le fue arrebatada de las manos por Natsuki que lejos de continuar con la lectura se limito a mirar con asombro la foto en la que aparecía Shizuru abrazada al lado de un hombre verdaderamente guapo tanto que fue inevitable que al mirarlo ella se ruborizara – Muy bien – continuo Nao – esa loca sin duda tiene suerte – se encogió de hombros de una simple estudiante demente con tendencias raras a millonaria ¿quién lo diría?

Natsuki seguía mirando la fotografía sus ojos ya no enfocaban a Yusuke tan solo la miraban a ella, sus facciones, sus ojos, su boca, sus labios, el color de su cabello, examinaba cada una de sus facciones con ansiedad como deseando que la fotografía tomara vida y le mirara ¡que le volviera a mirar como antaño lo había hecho! ¡Que saliera de ahí! ¡Que le insinuara cualquier cosa que ella pudiera rechazar! Pero quería oírla de nuevo, quería ver esos ojos de nuevo posados en los suyos, necesitaba ver esa sonrisa, esa sonrisa que estaba apagada en sus labios en esa fotografía y que hacía un enorme contraste con la sonrisa de felicidad que mostraba su prometido.

Los nudillos los tenía blancos de la fuerza con la que apretaba la revista.

- No olvides respirar Kuga – san – dijo Nao levantando la ceja y sonriendo de forma burlona al tiempo que le daba la espalda y se marchaba de aquel lugar, el anuncio de las nubes que obscurecieron el cielo se hizo más notorio, las gotas de lluvia cayeron una tras otra golpeando la hoja en la que Natsuki seguía con la mirada puesta, la lluvia arrecio conforme los minutos avanzaban sin embargo Natsuki no se movía, permanecía de piedra en ese lugar contemplando el rostro de Shizuru a través de la cortina de agua que escurría por la hoja de la revista.

- No… - dijo en un susurro tras sentir en la garganta un nudo enorme que le dificultaba respirar – no… no te cases – relajo sus manos mientras la revista caía de sus manos y levantaba la vista al cielo, sus lagrimas se confundían con las gotas de lluvia que bañaban su rostro, no lo entendía, no comprendía el sentimiento que le estaba embargando el pecho, no era capaz de asimilar la razón por la cual por un momento todo le pareció fuera de sitio y de lugar como si lo que acabará de leer no fuera verdad, como si todo fuera una sutil mentira, una extraña broma que no acabará de comprender comenzó a caminar lentamente la revista quedo tirada avasallada por las cientos de gotas de lluvia.

Sus pasos la llevaron al jardín donde hubo hablado la primera vez con ella, las gotas de lluvia golpeaban las hojas y los pétalos de las flores… la repentina lluvia ceso de golpe dejando charcos de agua por doquier, el sol salió de entre las nubes iluminando todo una vez más; las gotas de lluvia resbalaban por las hojas y caían haciendo ondas sobre los pequeños charcos de agua, Natsuki estaba de pie frente a las mismas flores de aquella vez e instintivamente llevo la mano a la una de ellas, su corazón latía desenfrenadamente al estar a punto de arrancar la flor que yacía en su mano.

- ¿Qué haces Natsuki?

- ¿Eh? – la voz de Mai hizo que Natsuki se volviera violentamente - ¿Mai?

- No sé qué estás haciendo pero bueno he venido porque creo que

- Si no te importa, me gustaría estar a solas – le respondió dándole la espalda

- Natsuki – susurro Mai – esto no sé…

- Hasta luego – dijo secamente yéndose de ese lugar

Se dirigió sin mucho ánimo de regreso a los dormitorios, en donde se tumbo boca abajo sobre su cama y dejo escapar el llanto, no podía comprenderlo, no podía entender porque se sentía de esa forma, se sentía extrañamente burlada, se sentía traicionada, y a su mente vinieron miles de recuerdos en pequeños flash back donde Shizuru le insinuaba su atracción hacia ella, su preocupación por ella… donde le mostraba su amor… un amor que ahora se había ido lejos, un amor que ya nunca más le podría profesar… Natsuki apretó las manos contra las sábanas con fuerza mientras apretaba con fuerza los dientes…

- Me traicionaste… - susurro – me mentiste… dijiste que me amabas a mí… ¡a mí! – gritó y de un impulso se incorporo quedando de rodillas sobre la cama, sus ojos los mantenía cerrados y su mandíbula estaba tensa se llevo las manos a la cara – no me dejes… no me abandones – se abrazo así misma sintiendo un vacío tan grande que casi la llevo al borde de la desesperación – no quiero… no quiero estar sola – mantenía la cabeza gacha mientras sendas lágrimas resbalaban por sus mejillas – no quiero que dejes de amarme… no quiero que me olvides… yo… yo… Shizuru… - por su mente pasaron las millones de veces que Shizuru le sonrió y le miro con todo ese amor y ternura que solo ella podía ser capaz de brindarle – te extraño… te extraño tanto… yo… Te… Te… - apretó las manos formando puños – yo… Te A… Te Amo Shizuru – apretó con mayor fuerza los ojos… Te Amo – repitió y dentro de sí sintió que por fin algo le aligeraba el peso que llevaba consigo – Te Amo, Te Amo – volvió a repetir una y otra vez como si se tratará de un rezo que hubiese olvidado hace mucho tiempo atrás, lo repitió como si fuera el hechizo que curaría el mayor de sus males – No… - elevo el rostro como si mirara al cielo - ¡¡¡Nooo Permitiréee que Te Caseesss!!! – gritó con todas sus fuerzas y como si esa fuera una promesa pactada con el cielo se escucho un trueno que hizo cimbrar los vidrios de su habitación.

En Kyoto Shizuru dejo caer la taza de té que tenía en sus manos y sintió una extraña oleada de ansiedad que le dejo perpleja ella hubiera jurado que escucho claramente el sonido de un estruendo, se levanto de la mesa y fue a asomarse a la ventana miró el cielo azul libre de nubes, la única lluvia que caía en ese momento era de dulces pétalos rosáceos que eran arrancados de los árboles de cerezo por la brisa de primavera, conforme los veía caer un nombre se formo en sus labios y lo dejo escapar en un susurro.

- Nat…su…ki – murmuro recargando su frente contra el ventanal, cerró los ojos mientras dejaba escapar el llanto – Natsuki… ¿qué será de ti?... quisiera poder dejar de amarte… quisiera poder olvidarme de ti… quisiera tanto poder amar a Yusuke...

****

- No permitiré que te cases Shizuru – dijo Natsuki mirando a través de la ventana las gruesas gotas de lluvia que caían sin cesar – antes tienes que escucharme – recargo la frente contra el frío vidrio de su ventana – antes tienes que saber que… yo… - mordió su labio inferior y cerró los ojos con fuerza – que yo… Te… Amo – dijo al mismo tiempo que abría sus verdes ojos.

Esa misma tarde Natsuki empaco solo lo necesario para partir rumbo a Kyoto, estaba decidida a impedir esa boda a toda costa, tomo su mochila y se la echo a los hombros, en una mano llevaba su casco y salió de su habitación, su rostro reflejaba claramente un gesto de férrea determinación, al salir del edificio se topo con Yukino quien al ver el rostro de Natsuki esbozo una sincera sonrisa.

- ¿Lo has aceptado?

- Eso… no te incumbe – sus mejillas se pintaron levemente de carmín.

- ¿Sabes donde vive Shizuru?

- ¿Qué? – Natsuki sintió que toda su voluntad se desvanecía de repente, su mirada se ensombreció pues era cierto que no tenía ni idea de en donde podría encontrar a Shizuru.

- Toma – le extendió un papel y Natsuki lo tomo al abrirlo se quedo asombrada – lo he llevado conmigo desde que Fujino-san se fue tenía la esperanza de que un día abrieras el corazón y esto te pudiera ayudar.

- Esto es… – su voz tembló levemente

- La dirección de Fujino-san – le contesto Yukino – ahora ya sabes a donde debes dirigirte pero el viaje a Kyoto será largo y si no te apresuras…

- Lo sé – Natsuki guardo en su bolsillo la dirección de Shizuru se coloco el casco y se monto en su motocicleta.

- Te deseo suerte Kuga-san

- Gracias – arranco la motocicleta y partió a toda velocidad.

- Espero que tu si lo logres Kuga-san – Yukino se llevo la mano al pecho y sonrió suavemente.
En casa de Shizuru esta se miraba en el espejo llevaba puesto el traje de novia pues la costurera estaba terminando los últimos detalles.

- Te ves hermosa hija – la madre de Shizuru sonrió feliz – Yusuke – kun estará muy orgulloso de llevarte del brazo en el altar, su hija no le contesto su rostro no denotaba ninguna alegría tan solo resignación y apatía – pero hija ¿qué pasa contigo? ¿es que acaso no estas feliz?

- No creo que sea eso – respondió la costurera clavando un alfiler en uno de los costados del vestido – deben de ser los nervios – sonrió – he visto muchas novias que parece que van a su funeral en vez de a su boda.

- Los nervios – repitió la madre de Shizuru y sonrió asentando con la cabeza – si, si, es verdad ahora que lo recuerdo cuando yo me casé estaba sumamente nerviosa ¿es eso hija? – le miro y espero una respuesta que nunca salió de los labios de Shizuru.

- Estoy cansada – dijo cerrando los ojos – ¿podríamos dejar esto por hoy?

- No, no podemos Shizuru-chan, el vestido tiene que quedar listo hoy mismo – dijo la costurera mientras continuaba clavando alfileres en el vestido.

- Por favor hija ya falta poco – la voz maternal le hizo suspirar resignadamente.

- De acuerdo mamá – Shizuru bajo la mirada y se miro discretamente en el espejo y aunque era ella no pudo reconocer a esa mujer vestida en traje de novia que le miraba con tristes ojos color rubí.

En casa de Yusuke este se admiraba frente al espejo, su traje se veía impecable y él lucia extremadamente atractivo una sonrisa floreció en sus labios al imaginarse al lado de Shizuru frente al altar, el sastre lo miraba complacido.

- Este es sin duda uno de mis mejores trabajos – sonrió orgulloso.

- Estoy muy satisfecho – dijo Yusuke mirándose desde todos los ángulos – es simplemente perfecto… desearía que los días corrieran más rápido suspiro y esbozo una grata sonrisa – muy bien en menos de cuatro días lo luciré al lado de la mujer que amo.

- Que chica más afortunada señorito Yusuke – el sastre le ayudo a quitarse el traje.

- Por el contrario mi viejo amigo el afortunado soy yo – se miro en el espejo y recordó el día que miro a Shizuru por primera vez.

Era una tarde de primavera Shizuru recién se había matriculado en la Universidad de Tokyo todos los días iba a la misma cafetería, se sentaba en la misma mesa que daba junto a la ventana y se ponía a estudiar se adentraba tanto en la lectura que cuando se daba cuenta el atardecer había llegado, como siempre pagaba el café y salía de la cafetería y caminaba todo el trayecto hasta llegar a su departamento no sin antes detenerse siempre frente a la misma tienda de artículos para motociclistas y admirar los trajes que exhibían a través del escaparate; su rostro pasaba de una momentánea felicidad a una tristeza casi inmediata suspiraba y seguía su camino hasta llegar a su pequeño apartamento, Yusuke le había visto hacer eso mismo durante todo un mes sin que hubiera nada que rompiera esa enérgica rutina y fue ahí donde comenzó su curiosidad por esa chica; una tarde al pasar Shizuru por la tienda noto que había un joven parado frente al aparador donde ella se detenía religiosamente cada día, el chico llevaba en la boca un cigarro y una de las manos en un bolsillo, sus ojos estaban cubiertos por unas gafas y miraba atentamente el escaparate viendo los diferentes trajes para motociclista se detuvo junto a él y sin decir una sola palabra coloco su mano sobre el cristal sus ojos se iluminaron al ver un traje azul obscuro con marcas rojas.

- “Se vería tan bien en ti Natsuki” – sonrió momentáneamente para después suspirar por lo bajo y bajar la mirada, la extrañaba tanto que dolía no poder siquiera verla a lo lejos como lo hacía en el Instituto, quizás ahora ella ni siquiera la recordaría; dio un último vistazo al traje pero antes de que partiera la profunda voz de Yusuke le hizo mirarle.

- Disculpa – le sonrió – he visto el traje que mirabas y creo que tienes muy buen gusto ¿podrías ayudarme a seleccionar alguno?, verás mi sentido de la moda no es muy bueno que digamos.

- Ara, bueno yo no sé si podría…

- ¿Eres de Kyoto? - le pregunto al tiempo que se retiraba las gafas de sol pues el sol estaba ocultándose.

- Sí

- Mi madre es originaria de Kyoto – sustituyo sus gafas de sol por las normales – es un lugar precioso cada vez que puedo voy a visitarla y recorro la ciudad a pie, es maravillosa la mezcla de modernidad e historia que se conjuga con los extraordinarios paisajes que se pueden admirar desde el mirador de Kyoto y caminar alrededor del lago del Palacio Dorado que te hace sentir esa maravillosa sensación de paz que te embarga el alma por entero y te deja en paz contigo mismo es simplemente cautivador.

- Parece ser que te gusta mucho – sonrió cerrando brevemente los ojos.

- Es mi lugar favorito en el mundo, cada vez que voy ahí siento que el tiempo se detiene y vuelvo a sentirme niño otra vez – Shizuru sonrió al ver la emoción con la que ese atractivo joven hablaba; se sintió en confianza con él e inclusive le ayudo a seleccionar un traje de motociclista y él en agradecimiento le llevo a cenar, ambos eran bastante cultos por lo cual su conversación los llevo a estar juntos hasta altas horas de la noche.

Y a partir de ese momento entablaron amistad, Yusuke le esperaba siempre frente a aquel escaparate y le recibía con una cálida sonrisa, Shizuru le correspondía el gesto y miraba brevemente las novedades que hubiera en esa tienda y de ahí se iban los dos montados en la motocicleta que compro Yusuke exclusivamente por Shizuru ya que imagino que le gustaba ese medio de transporte; sin embargo al correr del tiempo sucedió que un día Shizuru llego hasta Yusuke y en esta ocasión le tomo del brazo y sin siquiera volver la vista al aparador y rechazando la oferta de subir a la motocicleta, le pidió que caminaran rumbo a un restaurante cercano, en ese momento la alegría de Yusuke fue inmensa ya que durante el tiempo que llevaban saliendo juntos no dejaba de sentirse el remplazo de ese alguien importante en la vida de Shizuru, muchas veces se cuestiono si en verdad quería ser una simple copia de aquel que hubiera sido el amor de Shizuru y ahora con esta petición sintió él que habían avanzado un gran trecho en su relación y desde entonces Yusuke iba a recogerla diariamente a la Universidad en su auto, la llevaba a comer y muchas veces la comida tenía lugar en su oficina ya que como mano derecha de su padre las responsabilidades laborales nunca faltaban, sin embargo Shizuru nunca se quejo por ello al contrario se sentía útil pues Yusuke siempre le solicitaba su opinión en todo asunto estuviera tratando; y a pesar de sus responsabilidades siempre hallaba tiempo para salir con Shizuru.
 
- “Ya quiero estar contigo frente al altar Shizuru” – pensó Yusuke mientras se quitaba el traje se lo daba al sastre – realmente soy el hombre más afortunado de todo el mundo - dijo sonriente y su viejo amigo el sastre asintió con la cabeza – “Sí, en verdad que lo soy”
 
****

Natsuki llego por la noche a Kyoto se sentía nerviosa y un poco ansiosa condujo por entre las calles de Kyoto hasta que encontró la dirección, se detuvo a la entrada su casa estaba cercada y el portón de madera estaba cerrado, se quito el casco y bajo de la motocicleta miro su reloj y vio que era ya pasada la media noche, tocar a esta hora sería una verdadera imprudencia pero no podía darse el lujo de esperar hasta el día siguiente; así que decidió saltar la barda, no le costo trabajo hacerlo sea como sea era muy hábil para esas cosas una vez dentro admiro el precioso y bien cuidado jardín , que se adornaba con un estanque donde los peces nadaban bajo la luz de la luna, ahí estaba ella delante de la casa de Shizuru sin saber que camino tomar ¿cómo sabría que habitación sería la correcta?, por un momento se sintió estúpida parada en medio de un jardín como si fuera una ladrona, la luz de la luna la bañaba con su luz plateada, volvió el rostro al cielo y vio el brillante astro, la luna brillaba en todo su esplendor en realidad se veía hermosa, sumamente hermosa, el corazón le dio un vuelco cuando sintió que alguien le miraba atentamente, al girar el rostro lentamente de nuevo a la casa vio a Shizuru parada en el balcón de su cuarto mirándola azoradamente con su rubí mirada, la brisa de primavera agito sus cabellos ondulándolos suavemente mientras ambas chicas seguían mirándose sin decir una palabra.
 
- Nat… - las palabras de Shizuru murieron en sus labios, simplemente se negaba a creer que lo que estaba viendo fuera verdad, ¿estaría soñando?, ¿su mente le estaría jugando una mala pasada?... o es que acaso ¿pudiera ser cierto?... ¿era verdad que Natsuki estaba ahí?...
 
- Shizuru – murmuro la chica ojiverde dando un paso al frente.
 
- Natsuki – Shizuru abrió enormemente los ojos al ver que era verdad, Natsuki estaba ahí, no era un sueño – es.. espera… -le dijo – enseguida bajo – Shizuru le dio la espalda y entonces el corazón de Natsuki latió con desenfrenada fuerza, le temblaban ligeramente las manos y sintió un nudo en la garganta que casi no la dejaba respirar, tras unos momentos Shizuru apareció, camino lentamente hacia ella con trémulo paso como si temiera que al llegar hasta ella simplemente se desvaneciera, como la bruma de las montañas al salir el sol.
 
- Shizuru – Natsuki dijo su nombre y entonces Shizuru se abrazo a ella con fuerza Natsuki le abrazo y escucho el llanto de la chica que sostenía entre sus brazos – Shizuru – susurro dulcemente – lo lamento – se disculpo con sinceridad – siento tanto haberte tratado tan mal… perdóname – le acaricio su cabello mientras la separaba dulcemente y le miraba a los ojos – me comporte muy mal contigo.
 

- Natsuki – Shizuru le sonrió tiernamente y sus ojos mostraban esa amabilidad que siempre le había caracterizado, esa mirada que le perdonaba todo y que le entendía del todo, Shizuru se inclino hacia ella y entrecerró los ojos y Natsuki al ver lo que se proponía se sonrojo intensamente.
 

- Shizuru es… espera yo… esto – se separo un poco de ella – es que yo… - se soltó completamente de su abrazo y retrocedió un paso.
 

- Natsuki – musito Shizuru cerrando brevemente los ojos mientras un suspiro de resignación escapaba de sus labios – perdona – le pidió y volvió la vista a la luna que le acaricio el rostro con sus rayos plateados, su gesto de tristeza poco a poco se transformo en resignación; Natsuki se embeleso mirándola en verdad lucia preciosa a la luz de la luna, Shizuru se volvió a mirarla y le sonrió como antaño cerrando brevemente los ojos – Natsuki ¿ha venido a felicitarme por mi boda? – abrió lentamente los ojos solo para sorprenderse al ver el rostro de Natsuki bañado en lagrimas – Natsuki ¿qué?...
 

- No te cases – le pidió mirándole con suplica.
 

- Natsuki – la expresión de Shizuru fue de asombro al ver a esa fuerte mujer llorar como lo estaba haciendo.
 

- Por favor – le pidió – no te cases con él.
 

- Natsuki… - Shizuru le miro fijamente dio un paso al frente y le tomo de las manos – todo – le dijo suavemente mientras le regalaba una sonrisa – todo esta bien Natsuki…
 

- Shizuru… Shizuru yo… yo…
 

- Todo esta bien – le dio un ligero jalón y la abrazo a su pecho – Natsuki no tiene porque pedir disculpas… no te culpo de nada, por el contrario – recargo su mejilla contra la cabeza de Natsuki y sus ojos se anegaron en lagrimas – haberte conocido fue lo mejor que pudo haberme pasado en la vida – sonrió con tristeza – le diste un significado a mi vida y a mi lucha como Hime, si hice todas esas cosas tanto buenas como malas fue solo por ti…
 

- Shizuru… - musitó suavemente Natsuki al tiempo que le abrazaba con más fuerza – necesito decirte que… que yo… yo… Te… Amo… - los ojos de la chica ojirubí se abrieron desmesuradamente al escuchar esas palabras.
 

- ¿Qué estas?... ¿Qué estas diciendo? – Shizuru se separo de ese abrazo para buscar los ojos verdes de Natsuki.
 

- Shizuru yo… yo… - Natsuki cerro los ojos con fuerza y apretando los puños dijo en un grito – ¡Te Amo!
 

- Natsuki… - Shizuru se quedo helada ante tal confesión, ahí estaban las palabras aún flotando en el aire, más sin embargo parecían carecer de significado…Shizuru cerro brevemente los ojos y atrajo a Natsuki hacía si nuevamente sosteniéndola en un dulce abrazo por la cintura mientras entrecerraba los ojos para besarla como había intentado hacía apenas un momento…
Sin embargo…
 

- Shizuru… Yo… es que… - le dijo al tiempo que estiraba sus manos y las colocaba sobre los hombros de la chica ojirubí haciendo distancia entre ellas, Shizuru le miró fijamente por un momento, Natsuki mantenía la cabeza baja y las manos aún manteniendo distancia entre ellas… Shizuru no dijo nada tan solo le seguía mirando y Natsuki aún no se atrevía a levantar el rostro para mirarla, Shizuru sonrió tristemente y dejo escapar las lagrimas que se formaron en sus hermosos ojos rubí…
 

- Gracias Natsuki por tus palabras – le dijo y Natsuki levanto el rostro para toparse con esa triste mirada – las llevaré por siempre en mi corazón.
 

- ¿Shizuru? – Natsuki le miro sorprendida, Shizuru retiro gentilmente las manos de Natsuki y le dio la espalda.
 

- Ahora soy muy feliz de saber que Natsuki me ama…
 

- ¿Eso significa que no te casaras? – pregunto con cierta ansiedad.
 

- Me casaré con Yusuke… Natsuki – Shizuru elevo la vista al cielo mientras de sus ojos seguían las lágrimas en rauda caída por sus mejillas.
 

- ¡Pero por qué? – pregunto Natsuki sin entender - ¡Por qué vas a casarte con él? Si yo… si yo acabo de…
 

- No puedo estar esperando por ti Natsuki – le respondió sin volverse a mirarla – me hace muy feliz que me digas que me amas… pero – bajo la cabeza – si no puedo tocarte… si no puedo besarte… entonces… eso será más torturante… no me será suficiente con tenerte a mi lado… lo lamento Natsuki yo… - apretó las manos formando puños… - vete Natsuki…
 

- Pero… Shizuru… - Natsuki simplemente no daba crédito a lo que escuchaba.
 

- No me hagas más daño Natsuki – Shizuru alzo la vista y miro fijamente la luna mientras sentía que su corazón se rompía en mil pedazos – por favor… deja ya de destruirme… deja de torturarme ofreciéndome la miel y alejándome de ella al mismo tiempo… ya no puedo más… ya no más – Shizuru se llevo las manos a la cara y se dejo caer de rodillas… - he esperado demasiado por ti… ya no puedo esperarte más lo siento Natsuki… lo siento… vete…
 

- Shi…zu…ru… - Una ráfaga de aire le agito sus azulosos cabellos, quería acercarse a Shizuru y abrazarla y besarla pero simplemente su cuerpo se rehusaba a reaccionar, una lluvia de pétalos de cerezo cayó sobre ambas mientras la luna atestiguaba como una chica de azulada cabellera saltaba una barda y emprendía una veloz huida en su motocicleta…
 

- Natsuki… - Shizuru se levanto de golpe llevándose las manos al pecho, alzo la vista al cielo al escuchar la motocicleta alejarse a toda velocidad – Nat…su…ki – el dolor le traspasaba no solo el corazón sino hasta el alma misma… mientras intentaba inútilmente de consolarse así misma diciendo que eso había sido lo mejor. 


Siguiente Capítulo: Pastel De Bodas Un Beso Para La Novia Cap. 4

2 comentarios:

  1. bueno, ya vez como me cambiaste la opinión acerca de los fanfics?!! puse super esta vez...hmmm q no te siente mal pero cuando pones asentó...no sería asintió? bien saludos y chau

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  2. Holitassss!!! pusha este cap. se repiteee u.u!!!! es el mismo que el cap. anterior no seas malita por el correcto siii!!!!!!!!!!!!! keria dar una maraton de lectur xD a

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