miércoles, 10 de marzo de 2010

Pastel De Bodas Un Beso Para La Novia Cap. 4




Capitulo IV


EL RETO



Yusuke terminaba de redactar un informe justo cuando su chofer dio vuelta en la esquina que daba a la calle donde vivía Shizuru alzo la vista y ajustándose los lentes vio a una chica de cabello azul montada en una motocicleta que miraba atentamente a la casa de su prometida, al ver la motocicleta y la indumentaria de la chica un extraño presentimiento se apodero de él.

- Detente Hiro

- Sí señor Yusuke

- “Esa chica… ¿por qué tengo este mal presentimiento?” - el ceño de Yusuke se frunció – Hiro voy a bajar ahora pero quiero que sigas a esa chica ¿entendiste?, no la pierdas de vista, investiga todo lo que puedas de ella, tomale algunas fotos, quiero saber quién es, de dónde viene y cómo se llama.

- Como usted mande señor.

Yusuke tomo su abrigo y salió del auto justo cuando esa chica se coloco el casco y emprendió la ida, de inmediato Hiro se puso en marcha y siguió a la chica, Yusuke se ajusto una vez más los lentes, su mirada se obscureció ya que el presentimiento que sentía era demasiado desagradable, sentía una especie de aprensión acompañada con una sensación de que podría perder algo muy importante para él – se toco distraídamente el meñique izquierdo.

- “Shizuru… será que esa chica… pero – camino lentamente rumbo a la casa de Shizuru – no… no puede ser posible que Shizuru…” - a su mente regreso un recuerdo que le hizo tragar saliva.

- Shizuru es una chica muy seria y reservada a pesar del tiempo que tenemos de conocernos siento que hay muchas cosas que no sé de ti – Yusuke le miro tiernamente.

- Yusuke-kun – Shizuru miro su propio reflejo en el ventanal del restaurante – hay muchas cosas que no sabes de mi… - bajo la mirada y sonrió amargamente – así que espero que si un día las descubres… - abrió lentamente los ojos – sepas no juzgarme… de cualquier forma… yo…

- Esta bien Shizuru - Yusuke poso su mano sobre la chica – no estoy interesado en juzgarte de ningún modo por tu pasado… tan solo quiero conocerte hoy en el presente y en el futuro… permite que sea yo quien sane las heridas que ese pasado te ha dejado… permíteme ser tu presente e intentar traer una vez más a tu rostro esa linda sonrisa que estoy seguro guardas muy profundo en ti… aunque suene muy ambicioso quiero ser el sol que alumbre tus días… quiero ser quien cuide de ti… quiero protegerte… y hacerte feliz Shizuru…

- Yusuke-kun – las lagrimas resbalaron por las mejillas de Shizuru.

- Oh, Shizuru ¿he dicho algo malo?¿te he ofendido? – Yusuke se mostraba contrariado y avergonzado por las lagrimas que había provocado en a mujer que amaba.

- No… - Shizuru meneo en negativo la cabeza – es solo que – intento sonreír – lo que has dicho es muy hermoso Yusuke – al notar que Shizuru tan solo lo llamo por su nombre una enorme sonrisa se dibujo en su galante rostro – Yusuke tiene una hermosa sonrisa – agrego Shizuru y sonrió sincera entrecerrando los ojos.

- “No me importa si esa chica es parte del pasado de Shizuru – Yuske apretó las manos formando puños – no permitiré que vuelva a sufrir de ninguna manera, ¡No lo permitiré!”

- Yusuke – la voz de Shizuru lo saco de sus pensamientos – volvió el rostro a un lado y vio a su prometida a la entrada de la casa mirándole tristemente, Yusuke entonces soltó su abrigo y la tomo entre sus brazos y le abrazo con ternura – Yu…su..ke…

- Todo está bien – le susurro – yo estoy aquí… para protegerte Shizuru… para hacerte volver a sonreír… no permitiré que nada, ni nadie nuble tu felicidad… te lo prometo – la apretó más contra su pecho.

- Yu…su…ke – Shizuru le rodeo la espalda con sus manos y dejo escapar silenciosamente las lagrimas que provocaron en Yusuke una sensación de frustración que termino por hacerle sentir inútil.



****


Al día siguiente por la mañana Natsuki miraba atentamente su taza de café, miraba su reflejo a través de la obscura bebida, hizo un mohín de tristeza con la boca y se llevo las manos al rostro y ahogo el llanto que amenazaba con salir de sus ojos se sentía confundida y dolida por la actitud de Shizuru; la verdad de las cosas es que se había imaginado que todo saldría distinto… sus mejillas se ruborizaron al recordar lo que venía pensando mientras manejaba rumbo a Kyoto.

Le diré a Shizuru lo que siento por ella, se olvidará de la boda y regresará conmigo, se matriculara en la Universidad de Fuuka y me estará molestando constantemente, todo será como antes, en cuanto sepa lo que siento por ella volverá conmigo… me pregunto como haré para que no me coma viva – sonrió brevemente – se arrojara a mis brazos eso es seguro… sí, bastara vernos para que ella regrese conmigo.


El timbre de su celular le despertó de su breve recuerdo, lo tomo y miró la pantalla para después suspirar con desgano.

- Hola – dijo sin ganas

- Natsuki ¿cómo estas?, ¿la encontraste?, ¿qué te dijo?, ¿volverá contigo?

- Mai son demasiadas preguntas a la vez… además ¿cómo supiste que estaba aquí?

- Ja,ja,ja,ja,ja,ja bueno es que sabrás que Yukino es buena amiga mía.

- Sí mira tu que casualidad esa.

- Pero bueno dime ¿la encontraste? ¿volverá?

- No – dijo sin animo – no será así…ella no volverá conmigo…

- Así es Kuga Natsuki – la profunda voz de Yusuke le pillo por sorpresa, cerro el celular y miro al alto hombre que la miraba desde el lleno de toda su altura, lejos de mostrar esa mirada amable se mostraba sumamente serio y su mirada era dura y severa.

- Matsuyama Yusuke – dijo despacio, sus mejillas se ruborizaron y su expresión era de verdadero asombro, Yusuke jalo la silla y tomo asiento, le miro através de sus gafas muy seriamente.

- No tienes nada que hacer en Kyoto – le dijo serio, mi boda será en tan solo dos días y quiero que mi prometida se sienta segura y tranquila, así que he venido a entregarte esto – saco de entre su saco un boleto de avión – parte esta misma noche, tómalo y sal de nuestras vidas, Shizuru no quiere verte nunca más.

- Qué… - todo estaba sucediendo tan rápido que tomo por sorpresa a Natsuki quien no podía salir de su asombro.

- Aléjate de mi prometida Kuga Natsuki – le pidió frunciendo el entrecejo – no permitiré que la lastimes ¿entendiste?

- No – respondió Natsuki apretando los puños sobre sus piernas – no puedo permitirle casarse contigo.

- ¿Qué estas diciendo? – Yusuke le miro seriamente.

- Yo… - dijo Natsuki tragando saliva – yo amo a Shizuru y no puedo permitir que se case contigo.

- Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja – la risa de Yusuke tomo por sorpresa a Natsuki que le miro sorprendida – no digas estupideces, estoy tratando de ser amable contigo y darte una salida honorable de toda esta situación, grábate bien mis palabras Kuga Natsuki no puedes hacer absolutamente nada, ¿escuchaste bien?, absolutamente nada para impedir mi boda con la mujer que amo, ella y yo estamos unidos por el hilo rojo del destino.

- ¿Hilo rojo?...¿destino?

- Te lo mostraré – su mirada se oscureció y una sonrisa de satisfacción se mostro en sus labios, con una rapidez inusitada dibujo un pentagrama al aire mismo que se materializo debajo de la silla de Natsuki envolviéndola en una esfera de luz roja, Natsuki sintió una poderosa energía viajar a través de su cuerpo, cerro los ojos con fuerza y al abrirlos pudo apreciar a Yusuke que le ofrecía una sonrisa fría y cortes – te he concedido un pequeño don, descuida no durara mucho, tan solo es para que puedas darte cuenta de una vez por todas que Shizuru no podrá ser nunca tuya… observa bien – dijo Yusuke al tiempo que elevaba su mano izquierda, los ojos de Natsuki se abrieron enormemente al ver un fino hilo de color rojo brillante atado en el meñique de Yusuke y de repente fue como si hiciera un viaje vertiginoso por las calles de Kyoto, reconoció la fachada de la casa de Shizuru, el patio de su casa y finalmente la vio sentada en su cama mirando tristemente su vestido de novia, sus ojos se posaron en su mano izquierda donde un fino hilo brillante color rojo escarlata se hallaba atado y de pronto al abrir los ojos se llevo las manos a la cabeza la cual le dolía terriblemente.

- ¿Qué?... ¿Que ha sido eso?

- Tu no puedes hacer nada Kuga Natsuki lo que has visto es el hilo rojo del destino que nos une a Shizuru y a mí, así que ella es mía, y tu no puedes hacer nada. Ella será mi esposa, así que es mejor que desaparezcas de nuestras vidas de una vez y para siempre.

- Tu… ¡aaaah! - el movimiento brusco que hizo le produjo un nuevo dolor que se reflejo en su cabeza como si le atravesaran con una espada - que… molesto eres al seguir diciendo esas cosas – entrecerró los ojos mientras lo veía difusamente.

- No hay nada que puedas hacer, Shizuru era tuya pero tu misma la alejaste de tu lado, la dejaste abandonada a su suerte, así que yo utilicé la daga del destino que ha sido la reliquia que ha distinguido a la familia Matsuyama por siglos, con ella yo hice…

- ¿Quieres decir que…? - los ojos de Natsuki se abrieron de par en par.

- ¿Por qué no lo miras por ti misma?

- Esto… será posible que… - el rostro de Natsuki palideció al tiempo que lentamente elevaba su mano izquierda al mirar su meñique pudo apreciar claramente un fino hilo rojo que colgaba roto y abandonado a diferencia del de Yusuke que conectaba con el de Shizuru el suyo tenía un color pálido poco brillante – es… esto… ¿por qué?

- Cuando el hilo del destino que cuelga de tu dedo haya perdido todo trazo de brillo se materializara y caerá y con ello tu Kuga Natsuki – se levanto de la mesa dejando unos billetes sobre la misma – estarás eternamente sola, pero bueno – dijo al tiempo que se ajustaba los lentes y daba un vistazo rápido a una hoja que llevaba en la mano – sea como sea parece ser que estas acostumbrada a la soledad, así que no veo que vayas a tener problemas con ello.

- “¿Sola… eternamente sola?...” – Natsuki simplemente no podía dar crédito a lo que estaba escuchando.

- Adiós Kuga Natsuki – Yusuke sonrió al darle la espalda - ¡oh! pero no creas que es del todo tan malo una vez que el hilo del destino haya desparecido de tu dedo simplemente ella te olvidará y tu a ella, inclusive si alguna vez se llegan a topar nuevamente serán incapaces de reconocerse, al final Kuga Natsuki yo triunfaré.

- “¿No nos reconoceremos?, ¿inclusive si nos llegamos a encontrar por casualidad?... eso significa que desde nuestro nacimiento… eso… eso significa… - Yusuke salió de la cafetería dejando a Natsuki en estado de shock – eso significa que el habernos conocido no fue solo coincidencia… desde siempre – sus ojos derramaron lagrimas – eso quiere decir que ella estaba destinada para mí… por eso cuando nuestros Child fueron destruidos las dos desaparecimos… porque ella era la persona que estaba destinada a ser mi compañera… Shizuru… y yo te abandone… te hice a un lado… no quiero perderte, ¡no quiero perderteeee!” – se levanto velozmente de la silla tirándola a un lado, salió rápidamente y mirando hacia ambos lados de la acera pudo reconocer a Yusuke que estaba a punto de dar vuelta en una esquina – ¡Detente! ¡Espera! ¡Matsuyama Yusuke! – Yusuke detuvo su paso y se volvió a mirarla - ¡No permitiré que arrebates mi destino!

- Demasiado tarde en tan solo dos días sellaremos un contrato de amor eterno, eso significa que en cuanto ella haya dicho sí, nos encontraremos una y otra vez por la eternidad gracias al hilo rojo del destino.

- ¡No lo permitiré! ¡Te reto a un duelo! – le señalo con el índice

- ¿Un reto? – Yusuke sonrio de medio lado y bajo ligeramente la cabeza para después soltarse a reír estrepitosamente - ¡niña estúpida! ¿Qué no te das cuenta que estas muy por debajo de mi nivel?, no importa que hagas yo puedo superarte en un cien porciento, te sería imposible vencerme en nada.

- Eso aun no se ha visto.

- ¿Quieres un reto Kuga Natsuki? Pues bien te daré un reto tienes hasta el día de la boda para lograr recuperar el hilo del destino ¿si tu amor por Shizuru es suficientemente fuerte serás capaz de arrebatarme el hilo que tengo atado a mi dedo meñique así que adelante – estiro la mano hacia ella – tómalo – le dijo casi imperativo.

- “Tu maldito ahora verás” – pensó la chica al tiempo que cerraba la mano sobre el hilo el cual simplemente le traspaso la mano como si fuera un fantasma.

- Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja – se echo a reír Yusuke mientras se llevaba la mano a la frente – estas tan insegura de tus propios sentimientos que eres incapaz si quiera de sujetar el hilo – Shizuru estará mejor conmigo, acéptalo y olvídala – le dio la espalda y siguió caminando – ya lo sabes Kuga Natsuki hasta el día de la boda. Disfruta tu reto.

Una nube cruzo el cielo tapando brevemente la luz del sol, Natsuki estaba de piedra, ¿a caso era cierto lo que decía Yusuke? Su amor era tan débil que nunca llegaría a Shizuru a pesar de ser ella por derecho de nacimiento la persona destinada a ser la compañera de Shizuru… dos días… tan solo tenía dos días para lograr arrancar el hilo del destino del dedo de Yusuke y recuperar a Shizuzu pero ¿cómo?... ¿cómo iba a poder hacerlo?, una ráfaga de viento arrastro una lluvia de pétalos de cerezos y agito la azulada cabellera de Natsuki.

- Shizuru… Shizuru… - susurro su nombre - ¿qué? ¿qué debo hacer?... 

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