sábado, 6 de marzo de 2010

MIENTRAS DORMIAS Capitulo 3


Capitulo 3

Karaoke


Pasaron dos días sin que Natsuki y Shizuru cruzaran camino; al atardecer del tercer día Natsuki iba no muy convencida junto con Mai y Mikoto al karaoke.

- Y bien Natsuki ¿le has dicho a Kaichou-san que te gusta?

- ¡Pero cómo es que preguntas eso tan de repente? – le dijo en un grito que provoco que Mai se cubriera los oídos.

- Oh, vamos ya Natsuki – le miro con un puchero - ¿no crees que ya es hora de que vayas aceptando tus sentimientos por ella?

- Tu que puedes saber de mis sentimientos – dijo frunciendo la boca mientras se cruzaba de brazos.

- No es que me quiera meter en tus asuntos Natsuki…

- Pues lo estas haciendo sin mucho esfuerzo – le dijo por lo bajo mientras volvía el rostro a un lado.

- Creo que tu único problema es que eres tan orgullosa que no quieres admitir que necesitas que alguien te proteja, te cuide y te quiera – le paso el brazo por encima de los hombros - ¿nee, Natsuki?, ¿no quieres que Kaichou-san cuide de ti?

- Se cuidarme muy bien sola – le respondió con los ojos cerrados, retirando al mismo tiempo su brazo.

- ¡Aah! – suspiro – eres tan obstinada – meneó la cabeza en negativo – bien ya estamos aquí.

Las chicas entraron y Mai las dirigió a una de las salas, al entrar Natsuki se quedo de piedra al ver a Shizuru en lo alto de la tarima, vestida de forma casual, jeans ajustados y una blusa color rojo de manga larga que le entallaba a la perfección.

- Vamos, vamos Natsuki – le empujo Mai para que se moviera y la llevo a sentarse en uno de los sillones, Natsuki aún no salía de su asombro al ver a Shizuru delante de ella, la chica ojirubí le miró intensamente y Natsuki se perdió en ese mar escarlata que amenazaba con ahogarle; tan así se perdió que no noto cuando Mai y Mikoto salieron de la habitación,

- Gambatee Natsuki – susurro Mai al cerrar la puerta.

Las luces se apagaron y una luz blanca cayó sobre la chica quien tomando el micrófono lo llevo cerca de sus labios, la música inundo el lugar.

- Fue como un sueño de primavera – hablo Shizuru y su voz resonó en derredor de la habitación, Natsuki entonces abrió enormemente los ojos – las flores de cerezo estaban cayendo de los árboles mientras me enamoraba de un amor agradable, un amor eterno, un amor apasionado, que me puso en un preocupante estado de obscuridad mental – Natsuki se sonrojo cuando Shizuru le guiño – gentilmente posé mis labios sobre tu húmedo cabello y cerré mis ojos, - Natsuki se sorprendió al escuchar la voz de Shizuru un suave estremecimiento le recorrió el cuerpo entero pensó la chica ojiverde – ¿Puedo no revolcarme en mi propio dolor?, te persigo con mi corazón en llamas, te persigo como si fuera un demonio, un día, moriremos juntas Ara, las flores del amor bailan manipuladas por un sueño, si fuéramos a ser separadas por el simple soplar del viento, yo establecería el día en que abrazándonos en llamas nos convirtiéramos en cenizas carmesí descoloridas, para desintegrarse en mi amor por largo tiempo. Los miserables pensamientos persistentes y la desdicha de su supresión ¿lloraras por mí si muero? Ara. Al escuchar mi amor no correspondido la flor de cerezo se marchita. Una vez que las estrellas griten iluminaran el amor incontenible de la noche quemando todo en su totalidad, esta vez no escaparás, incluso si este cuerpo falleciera, no te dejaré ir – al escuchar esa estrofa, Natsuki trago saliva y un dolor le atravesó el pecho llenándola de una profunda sensación de tristeza – Esta es una vieja canción de amor, la cual parece estar hablando de mi ya que ella se enciende como el fuego estival y los insectos que vuelan en llamas y de la misma forma, quiero que mi cuerpo muera en la llama de mis sentimientos por ti – le miró seriamente y Natsuki se sonrojo – Incluso si fuéramos separadas por el simple soplar del viento mi incontenible amor quemaría todo en su totalidad, esta vez no escaparás, inclusive si este cuerpo falleciera, no te dejaré ir – la tristeza fue más profunda – Intoxicada por tu semblante, desciendo en un caos esta noche… ¿De qué color es el amor? – preguntó Shizuru cerrando los ojos – ¿del color de la luna cuando se refleja sobre el mar en otoño? ¿del color de la nieve cuando pinta de blanco nuestro corazón? ¿del color de las flores de cerezo las cuales caen al recordar a una chica? Entonces – abrió los ojos fijando sus rubíes en esos esmeraldas – voy a sumergir cada cosa en tu color. Te Amo más que a cualquiera de este mundo. Incluso si el mundo entero se convirtiera en mi enemigo. Sí, incluso si fuera a ser tratada como demonio o como diosa. Siempre te protegeré…

http://www.youtube.com/watch?v=ghuV-IQQcIc

La música ceso, Natsuki bajo la cabeza y poso sus manos formando puños sobre sus rodillas, mientras el cabello le cubría su rostro y sus ojos se llenaban de lagrimas, su cuerpo tembló lleno de una ira que no terminaba por comprender de donde provenía, las luces se encendieron y Shizuru fue a sentarse junto a Natsuki, por algunos instantes Shizuru simplemente se limito a mirar a Natsuki, verla así le provoco a quedarse callada y casi inmóvil.

- Mentira… - dijo Natsuki que mantenía la cabeza baja – Mentira – volvió a repetir mientras Shizuru posaba sus manos sobre las de Natsuki quien las retiro de inmediato como si el toque de Shizuru le quemara.

- Nat…su…ki – Shizuru se sorprendió al ver la reacción de la chica.

- ¿Por qué…? – preguntó Natsuki mientras las lagrimas escurrían por sus sonrojadas mejillas – ¿por qué mientes así? – le miró con reproche, mientras su mirada y su rostro se descomponían en una mueca de absoluta tristeza e incomprensión – dices que me amas… dices que no me dejarás escapar y tu… tu simplemente vas a irte y me dejarás sola… completamente sola – se llevo las manos al rostro y trato en vano de limpiar las lagrimas que simplemente se negaban a dejar de brotar - ¿por qué siempre estás diciendo ese tipo de cosas?

- Natsuki… yo – Shizuru cerro momentáneamente los ojos y suspiro profundamente – es porque Amo a Natsuki – hablo por fin y le miro con ternura – es porque vivo y respiro para Natsuki, porque sin Natsuki no me queda nada, absolutamente nada porque vivir – la chica peliazul le miró impresionada por sus palabras – si es por Natsuki entonces yo puedo hacer cualquier cosa, no importa que… yo siempre… siempre ganaré por Natsuki… quiero protegerte y cuidarte… - Shizuru apretó las manos formando puños y bajo la mirada – y si soy yo misma una molestia para Natsuki entonces… entonces tengo que protegerte de mí misma también… es por eso que acepte irme tan lejos, para así no tener la tentación de venir y serte impudente – es por eso que… - levanto el rostro para mirarle una vez más y sonreírle tristemente.

- ¡Baka! – Natsuki se abrazo a ella dejando a Shizuru sorprendida – si me dejaras… si me dejaras… entonces yo…

- Natsuki – susurro Shizuru tomándole el rostro entre sus manos con suavidad, la intensidad de esa mirada era demasiada para ella, era tan cálida, tan llena de fuerza, tan pacifica y a la vez tan violenta, se encerraban tantos sentimientos en ella… - ¿Puedo? solo esta vez… – le pregunto tratando de contener la ansiedad en el tono de su voz al tiempo que pasaba su índice en una tierna caricia sobre los labios de la chica que estaba a punto de ser arrastrada por el torbellino de emociones que ese mar escarlata guardaba tan solo para ella.

Natsuki asintió, Shizuru entonces acerco sus labios lentamente mientras Natsuki cerraba sus ojos y se rendía para no oponerse al toque de esa boca que una vez beso, esta vez sería diferente… en esta ocasión no había prisas, ni presiones… ni ideales que pudieran entorpecer sus pensamientos, ni sus sentimientos… esta vez estaba dispuesta a no poner ningún tipo de objeción, ni física ni mentalmente, simplemente se abandono de lleno en esos labios que rozaron los suyos, con una parsimonia casi dolorosa, ¡que suave!, ¡que dulce era ese rozar!, y cuando se adentro en su boca ¡aaah! Su calor le embargo por completo y le hizo estremecerse, ¿por qué no sintió eso cuando le beso bajo el destruido techo de esa iglesia?... ¿Qué había sido diferente?... ¡aah!, era verdad… Shizuru no le había besado… había sido ella quien le beso… pero solo en los labios… solo a manera de agradecimiento por la atención que tenía para con ella ya que nunca se permitió a si misma rendir su propio ego y admitir que lo que sentía Shizuru por ella era amor y no simple amistad… pero… ¿por qué?...

- Natsuki… - Shizuru susurro su nombre en sus labios y la ciño de la cintura… - Natsuki – repitió su nombre con tal sensualidad que sintió una vertiginosa descarga eléctrica recorrerle el cuerpo por entero y acompañada de esa sensación se sintió presa del pánico, todo eso era tan… repentino que se hizo a un lado empujando a Shizuru con sus manos.

- Aaahhh esto… - Natsuki miró a Shizuru con un dejo de temor y confusión en su rostro, Shizuru le miró sorprendida por un instante para después sonreír derrotada, se levanto y se encamino rumbo a la puerta.

- Shi…zu… - no pudo terminar de pronunciar su nombre.

- No te preocupes por mi Natsuki – le interrumpió Shizuru mientras giraba el pomo de la puerta – no seré más una molestia para ti… te lo prometo… - estaba a punto de salir cuando sintió un par de manos sujetarle de la cintura por la espalda.

- Espera… no te vayas – le suplico Natsuki – no quiero que te vayas… esto es muy nuevo para mi… y si quiero… si quiero estar contigo, solo que esto… eso fue muy intenso… así que… por favor… vayamos paso a paso… tengamos… tengamos una cita… - los ojos de Shizuru se llenaron de lagrimas y una tierna sonrisa se formo en sus labios, poso sus manos sobre las de Natsuki mientras esta recargaba su cabeza contra la espalda de la chica que siempre le había protegido, sí, esa era la respuesta, se negaba así misma que la amaba porque no quería arrastrarla a la muerte con su amor; porque no quería perdela… así que para engañar a sus enemigos y a sus amigos, primero tenía que engañarse a sí misma. Pero ahora ya no había peligro… ahora podía dejar fluir libremente sus sentimientos y sentirse plena y feliz por sentir el calor de la persona que amaba.

- Sí – le respondió Shizuru – tengamos una cita – una tenue lagrima rodo por la mejilla de la chica ojirubi, no sabía cómo, ni de que manera pero por fin… por fin sus sentimientos eran aceptados por la persona que más amaba en esta vida y poco a poco estaban sincronizándose… para convertirse en una dulce y rítmica melodía que las acompañaría por el resto de sus vidas.

Fin... pero....je,je,je

Continua con un Extra en: LA CITA (CAPITULO FINAL)

En negritas letra traducida al español de la canción Katakoi enka

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