sábado, 6 de marzo de 2010

MIENTRAS DORMIAS Capitulo 2




Capitulo II

RECUERDOS


La noche había llegado y Natsuki estaba en su habitación sentada frente a su escritorio mirando una de las libretas de Shizuru, aún no se atrevía a abrirla tan solo la contemplaba bajo la luz de su pequeña lámpara que iluminaba perfectamente la cubierta color rojo rubí que le recordaba los ojos de la chica que le había salvado la vida cuando eran Himes… hizo un pequeño mohín con la boca y tras un suspiro la tomo entre sus manos al abrirla sus mejillas se ruborizaron al ver su nombre escrito infinidad de veces a los costados de los apuntes y por cada espacio vacío que dejaban las anotaciones de las clases.

- Eh.. esto… - la cara de Natsuki era divertidísima pues a cada hoja que pasaba veía su nombre por cada rincón libre de notas adornado con corazones perfectamente trazados, en las páginas siguientes se maravillo al contemplar dibujos de si misma – ¿cuándo los hizo?... – se pregunto con voz suave – ella nunca me pidió que posara para ella… esto es… – musito suavemente mientras pasaba los dedos sobre los trazos finos y suaves del dibujo delineados a la perfección sobre el papel – son preciosos – musito suavemente mientras seguía hojeando las páginas – ¿en verdad luzco tan triste? – se pregunto observando su propia mirada - ¿Es así como me ve Shizuru? – cerró la libreta y se recostó sobre ella – Shizuru… es… esa clase de persona que puede ver en el interior de los demás con una facilidad casi sobre humana… así que no es de sorprender que… ella… - su ceño se frunció levemente – aún así… me siento bien… nunca he necesitado de nadie… siempre me he bastado yo sola… no necesito… de… nadie – sus ojos se cerraron y entonces soñó que iba caminando por los pasillos de la escuela, extrañamente veía todo en blanco y negro solo se veía a si misma en color, y a pesar de su llamativa apariencia nadie… absolutamente nadie reparaba en ella, era como si fuera un fantasma que caminase por entre el mundo de los vivos, al doblar en una de las esquinas vio a Mai jugando con Mikoto se acerco a ella y le hablo sin embargo Mai no le escucho, la quiso tomar del brazo pero simplemente la traspaso y entonces Mai se dio la vuelta y paso a través de ella, Natsuki se quedo helada en su sitio ¿qué había sido eso?, se volvió rápidamente y Mai ya no estaba, se acerco a las sombras que caminaban sin rostro entre ella tratando de agarrarlos y de hablarles pero no podía ni tocarlos ni ellos le escuchaban, y entonces sintió tal desespero que empezó a correr en dirección de la sala del consejo estudiantil y al abrir la puerta vio a Shizuru parada frente a la ventana de espaldas a ella, el sol de la tarde le bañaba con su luz dorada.

- ¡Shizuru! – grito con un dejo de desespero y Shizuru lentamente se dio la vuelta mientras la luz del sol iluminaba su rostro dándole una apariencia casi etérea.

- Natsuki – dijo Shizuru con voz dulce y le sonrió entrecerrando los ojos y una enorme sensación de bienestar invadió el alma de la chica ojiverde, sintió una calida sensación emanar de su corazón al ver esa hermosa y sincera sonrisa, sin embargo un súbito terror le inundo el corazón al obscurecerse todo de repente y ver la silueta sonriente de Shizuru alejarse de ella y aún cuando Natsuki corría pidiéndole que no se fuera, tan solo podía verla sonreír despidiéndose de ella con la mano mientras Natsuki corría sin poder alcanzarla tan solo le veía más y más lejos, los ojos de Natsuki se anegaron en llanto mientras la veía casi desaparecer.

- ¡¡¡Nooooo!!! ¡¡¡Esperaaaa!!! – su propio grito le despertó, se incorporo de golpe cayéndose de la silla y tirando al mismo tiempo la libreta al suelo – Shizu… Shizuru - dijo mientras se incorporaba lentamente doliéndose de la cintura, miro en derredor y se percato de que todo había sido solo un sueño, suspiro con alivio y se inclino para recoger la silla y la libreta al tomarla se sonrojo ya que vio un dibujo de ella y Shizuru besándose – y… esto… ¿qué es? – el dibujo estaba en una de las esquinas de la hoja y al hojear las páginas se podía apreciar la animación que iniciaba tomándose de las manos, para después acercarse y besarse… era increíble la forma tan detallada en que Shizuru podía dibujar un beso… aunque no se limitaba solo a eso ya que hojeando unas cuantas páginas más… bueno no es necesario decir que Natsuki cerró de golpe el cuaderno al llegar a la parte en la que ya no tenia ropa - Shi…zu..ru – dijo mientras una de sus cejas temblaba y en su gesto sonreía de forma irónica – Shizuru no vas a cambiar nunca…

****

Transcurrieron un par de días sin que Natsuki se topara con Shizuru, habían pasado tan solo dos días y sentía que había pasado ya una eternidad; mientras paseaba en motocicleta llego al sitio donde Nao la había capturado la primera vez.

- Shizuru – susurro su nombre tras quitarse el casco, cerró los ojos y suspiro tenuemente, dejo que la brisa del mar agitara su azulada cabellera – siempre estabas cuidando de mi ¿verdad?, una chica tan huraña como yo… ¿cómo es que quisiste acercarte a mí?... – desmonto de la motocicleta y fue a recargarse al barandal mientras observaba el suave movimiento de las olas del mar – si ese día no hubieras llegado… si hubiese podido invocar a Durhan… ¿qué hubiese pasado si ella me hubiera derrotado?... – un repentino estremecimiento le hizo abrazarse a sí misma – lo hubiera sabido ¿verdad?... la persona que más quería hubiese desaparecido… tu hubieras desaparecido… te habrías desvanecido y yo lo hubiera sabido ¿verdad?... ¡No!, no lo hubiera soportado – meneo en negativo la cabeza – si tu hubieses muerto entonces yo… - sin percatarse las lagrimas fluyeron de sus ojos - ¿qué hubiera hecho sin ti?

- Ara, ara Natsuki ¿así que te preocupabas por mi cuando eramos Himes? – la voz de la chica de Kyoto le hizo crisparse enseguida y se volvió a mirarla con un gesto graciosísimo y las mejillas completamente sonrojadas – siempre he sabido que Natsuki guarda sentimientos profundos hacia mí – Shizuru echo sus manos hacia atrás y le sonrió entrecerrando sus ojos.

- ¡Por supuesto que no! – espeto Natsuki al tiempo que trataba de componerse firme y seriamente – siempre sacas conclusiones precipitadas Shizuru, además, además – replico haciendo gestos – que… ¿por qué estas aquí? De hecho ¿cómo llegaste hasta aquí?

- ¿Eh?... ¿tan embebida estabas en tus pensamientos que no escuchaste al taxi que me trajo? – pregunto mientras se llevaba la mano a la barbilla – hummm – sonrió espléndidamente – así que soy capaz de provocar esa clase de concentración en ti, mi Natsuki.

- ¡Que no! – el rostro de Natsuki se ruborizo aún más si es que eso es posible – deja de decir esa clase de cosas y responde ¿qué haces aquí?

Shizuru no le respondió de inmediato, camino hacia ella y se coloco a su lado, miro durante un momento hacia la lejanía, mientras su castaña cabellera se agitaba al aire, suspiro brevemente, cerró los ojos suavemente y volvió a sonreír, mientras era observada atentamente por Natsuki quien tenía pintado un suave carmín en sus blancas mejillas.

- He venido a guardarme los recuerdos de este lugar – le respondió sin mirarla.

- ¿Recuerdos?

- Sí – Shizuru volvió el rostro para mirarla y le sonrió – aquí fue donde tuve la oportunidad de salvar a la persona más querida para mí – regreso la mirada al frente y centro sus rubíes en el horizonte.

- Shi… Shizuru – musito Natsuki mientras tragaba saliva; desvió la mirada a un lado y frunciendo el entrecejo tras recordar el suceso apretó los puños y hablo - ¡Baka! ¿qué hubiera pasado si Nao te derrota?, - pregunto haciendo aspavientos con las manos - ¡si te hubiera lastimado? ¿si hubieras resultado lastimada por culpa mía?, entonces yo… entonces yo… - las lagrimas se acumularon en sus ojos.

- La única forma en que hubiera sido lastimada o herida, era lastimándote a ti, es por eso que derrote a las otras himes y acabé con el primer distrito, de hecho si no me hubieras detenido hubiera acabado con Tokiha-san y Minagi-san también – apretó las manos contra el barandal y bajo la mirada – no hubiera permitido que te tocaran siquiera, si tu no fuiste herida o lastimada, entonces… todo fue para bien.

- Pero… pero… aún así…- a su mente volvió el instante en que Shizuru quiso tocarle el rostro y ella se resistió – aún así… resultaste lastimada – su rostro se compungió y se llevo la mano al pecho… - porque yo… porque yo no soy capaz de sentir por ti de la misma forma que tu sientes por mi…

- Esta bien Natsuki – Shizuru se volvió a verla y sonrió aunque por dentro lloraba amargas lagrimas – mientras tu estés bien yo estaré bien, además… - echo hacia atrás una parte de su cabello mientras le miraba con amor – tengo buenos recuerdos de los cuales echar mano por si alguna vez me llegará a sentir triste, lo que me recuerda ya que estas aquí ¿podría pedirte un favor?

- Cla… claro de que… ¿de qué se trata?

- ¿Podrías llevarme a la ciudad? – le miro con inocencia.

- Eh, mmm, sí, claro – le respondió mientras se ruborizaba tenuemente.

****

Ese mismo día por la noche Shizuru se topo con Mai y Mikoto las cuales venían de cenar, Mikoto le sonrió a Shizuru mientras esta le acariciaba la cabeza suavemente.

- Minagi-san, Tokiha-san – les saludo sonriente.

- Kaichou-san, buenas noches, que gusto encontrarte por aquí.

- Sí, le he pedido a Natsuki que me trajera a la ciudad – le dijo con una enorme sonrisa, tan radiante por haber podido estar abrazada a la mujer que amaba que Mai lo interpreto de otra manera.

- Ah – sonrió – te ves muy contenta supongo entonces que Natsuki por fin te dijo que le gustas ¿cierto? Ja,ja,ja,ja,ja,ja – se echo la mano tras la cabeza.

- ¿Qué yo a Natsuki…? ¿yo le…? – Shizuru abrió enormemente los ojos – al ver la reacción de Shizuru, Mai sintió un repentino pánico.

- Ah, es… es que… ella no… tu… es decir… osea…

- ¿Yo le gusto a… Natsuki?

- Por favor, por favor, por favor Kaichou-san no le digas que te dije – Mai hizo una reverencia con las palmas de las manos juntas y se inclino varias veces ante ella como si se tratará de una deidad.

- ¿Natsuki te ha dicho eso? – pregunto Shizuru con cierta ansiedad.

- Bueno, no exactamente – se rasco la cabeza – verás, el día que llegaste a la jardinera buscando a Natsuki, ella se había quedado dormida mientras estudiábamos y mientras dormía… pues…

- Ea, Natsuki ¿estas poniéndome atención? – le pregunto Mai suspirando y haciendo un mohín con la boca – después no te estés quejando que no puedes aprobar los exámenes, tschiaaaa no se puede contigo – dijo rechistando.

- Ummmm – Natsuki se movió suavemente de lado – Shiz… shizu…ru – murmuro apenas audiblemente.

- ¿Eh? ¿Kaichou-san?, ¿Natsuki esta soñando con Kaichou-san? – sonrió pícaramente y se acerco al rostro de Natsuki y presto atención a lo que mal que bien estaba murmurando.

- Shizu…ru… tu…me gustas.

- ¡Eeeeeehhh? – fue el grito que pego Mai haciendo que la chica se despertará.

- ¿Mai?, ¿qué… qué estas haciendo? – se ruborizo al verla tan cerca de ella.

- Tu, tu, tu… tuuuu – le señalo con el dedo – has dicho que Kaichou-san te gusta.

- ¿Qué? – pregunto Natsuki con cara de espanto y ruborizándose hasta la nuca – no, no, yo, yo, no he dicho nada.

- Claro que sí, mientras dormías has dicho que te gusta…

- Ah, entiendo – respondió Shizuru sonriendo sutilmente – todo fue un sueño, bueno no hay que hacer mucho caso de ellos – dijo desviando la mirada.

- ¿Qué? – pregunto Mai desconcertada – pero… pero… ¿no te sientes feliz de que haya dicho eso?

- He soñado tanto tiempo con eso que no quiero volver a ver mis ilusiones yéndose al suelo de nuevo – dijo tranquila.

- Pero… - dijo Mai triste – quizás esta vez… sea… diferente

- Aún así hay algo que quiero pedirte Tokiha-san, ¿te parece bien si lo hablamos mientras regresamos a la academia?

- Emm, sí, si claro, pero ¿no vas a regresar con Natsuki? Ella te trajo ¿cierto?

- Ella ya se ha ido a su departamento – le respondió Shizuru y soltó una risita - no había espacio para mi en su motocicleta.

- Ah, - fue la corta respuesta de Mai mientras se encaminaban a tomar el tren.

****

Natsuki estaba abriendo la puerta de su departamento, tomo el regalo que le hiciera Shizuru y entro para dirigirse directamente hasta su recamará donde lo coloco sobre la cama.

- Shizuru baka, mira que regalarme esto – hizo un mohín de disgusto con la boca pero que pronto fue sustituido por una enorme sonrisa – ¡pero que lindo! - se arrojo sobre él, - es tan suavecito, y sus orejas largas y su cara tan tierna, ummmm, te voy a llamar Durhan – lo abrazo contenta – Shizuru sabe ser muy dulce – sus mejillas se ruborizaron tenuemente y recordó el momento en que se lo compro.

- Mira Natsuki, esa es la tienda a la que quiero ir – le sonrió y la tomo del brazo

- Oi, espera Shizuru – le dijo con el rostro sonrojado – si la gente nos ve así tomadas del brazo pensarán que…

- Somos buenas amigas – le interrumpió Shizuru - ¿y eso somos no es así? – le pregunto posando su mano sobre la suya para impedir que se soltará de su brazo.

- Eh, mmm, sí – dijo al tiempo que asentía con la cabeza.

- Ya esta entonces no hay nada de que preocuparse, a menos de que Natsuki quiera ser algo más intimo que una amiga – le miro seductoramente.

- Oi, Shizuru - Natsuki se sonrojo en segundos – no digas esas cosas.

- Fu,fu,fu, me gusta ver la cara sonrojada de Natsuki.

- Aaaahh, Shizuru… siempre estas molestándome.

- Lo hago porque te quiero – le sonrió y siguieron caminando, para fortuna de Natsuki pudo apreciar como nadie daba importancia a que fuera tomada del brazo de otra chica, lo que si noto fue la mirada de los hombres que posaban sus ojos sobre los atributos físicos de la chica de Kyoto. Cosa que en cierto modo le molesto.

- Me sorprende que no tengas novio – dijo sin pensar, mientras Shizuru le miraba sorprendida.

- ¿Ah? ¿de qué viene eso? – pregunto.

- Bueno es que, he visto como te miran los hombres – le respondió un poco avergonzada.

- No me interesan, ni les presto atención – le dijo fijando de nueva cuenta su vista al frente – porque la persona que quiero… me ve pero no de la forma en que yo quiero – entraron en la tienda.

- Ah, esto Shizuru… - Natsuki miro un momento el semblante serio de la chica ojirubí.

- Ahí, esta – Shizuru se soltó de su brazo y fue inmediatamente a tomar el peluche regreso con Natsuki y se lo entrego - ¿te gusta? – le pregunto asomándose por un costado del enorme peluche.

- Oi, Shizuru ¿no se te hace que esta un poco grande? – pregunto con una cara de ¿Qué voy a hacer con esto?

- ¿No te gusta? – le pregunto con tristeza

- No, no digo eso, esta muy bonito, pero… ha de ser muy caro y…

- No te preocupes por eso - Shizuru le sonrió – ya esta pagado además quería darte algo para que siempre te acuerdes de mi.

- Shizuru – en ese momento Natsuki recordó que su amiga se iría, no a otra ciudad sino a otro país, un país lejano.

Natsuki regreso de sus recuerdos y hundió su rostro en el peluche, lo abrazo con fuerza mientras hacia hasta lo imposible por impedir que las lagrimas brotaran de sus ojos.

- Shizuru baka – dijo al tiempo que unas escurridizas lagrimas escapaban, resbalando por sus mejillas – es una chica guapa pero rara – musito – eso fue lo que pensé cuando vi a Shizuru por primera vez, yo ya sabía quien era porque era famosa en toda la escuela, por eso al principio no lo comprendía, ¿Por qué Shizuru pierde el tiempo conmigo?, puede parecer despreocupada pero es realmente astuta, en ocasiones hasta hace bromas indecentes para avergonzarme me molestaba tanto que se lo pregunte, ¿Por qué pierdes el tiempo conmigo? Shizuru simplemente me sonrió y me dijo, es porque te quiero, somos amigas ¿verdad?... amigas… tras la muerte de mi madre he vivido sola y me decía a mi misma, no volveré a confiar nunca en nadie, pero Shizuru, nunca tuve la intención de contártelo aquella vez, pero me sorprendieron mucho tus palabras de cariño y compasión, me hizo feliz… que te preocuparas por mi** - se dio la vuelta quedando boca arriba y se cubrió los ojos con el antebrazo – aún… aún tengo muchas cosas que decirte y compartir contigo Shizuru… a pesar de que no sentir igual que tu… no quiero que te vayas… quiero que sigamos siendo amigas… quiero seguir enojándome contigo cuando me digas cosas atrevidas… quiero… quiero seguir sintiendo tu cariño y amabilidad, ¿qué debería hacer?...


****

En otro lado, Shizuru se despedía de Mai y Mikoto.

- Kaichou-san es increíble, Natsuki tiene suerte de que la quiera – Mai sonrió – espero que funcione, por el bien y la felicidad de Natsuki.



** tomado de el especial de Mai-Hime No. 23


Continua en: CAPITULO 3

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