sábado, 6 de marzo de 2010

Entre Celos Te Veas 9na Parte


Por la tarde…:

El atardecer estaba por llegar, Shizuru miraba a través de la ventana, el viento agitaba ligeramente su cabellera, se llevo la mano a la mejilla mientras recordaba la suave caricia de Natsuki, el toque de sus manos… ese toque que podía llevarla a las profundidades del alma misma; y pensar que esas manos ya no la tocarían, ya no sentiría el roce de su piel, el sabor de su cuerpo… su voz ya no la llamaría por su nombre, ni sus ojos llorosos le mirarían suplicantes que le hiciera el amor, cerró los ojos con fuerza mientras apretaba con fuerza sus puños.

Se escucho el correr de la puerta.

- Shizuru- san solo eh venido a…

- Mai-san – dijo al tiempo que se enjugaba una lágrima que escapaba de sus ojos.

- Lo de esta mañana bueno pues no fue con…

- Está bien – le acoto – de momento me gustaría estar sola.

- Necesito que me acompañes es… importante... – dijo con plena seriedad – por favor – dijo casi suplicante.

- Mai- san – Shizuru le miro extrañada, después de unos instantes asentó con la cabeza.

Y los minutos siguieron lentamente mientras el sol poco a poco descendía, ese día en particular el atardecer se teñiría con el sufrimiento, las esperanzas, las desilusiones, los desconsuelos el buen perder y la emoción de una tristeza transformada en otro sentimiento.

- “Procurare estar siempre bien con Mikoto” – pensó Mai mientras miraba el rostro entristecido de Shizuru.

- “Si Natsuki logra encontrar la felicidad al lado de alguien más entonces deberé sentirme feliz” – pensaba; sin embargo en realidad no creía del todo sus propias palabras.

- ¡Oh! – exclamo Mai y se detuvo momentáneamente, haciendo que con ello Shizuru elevara la vista y… en ese instante… en ese instante deseaba morir.

Estaban justo en una encrucijada, 4 caminos a elegir justo en medio estaba Natsuki en franco beso con Takeda, Shizuru se quedo helada en su sitió Mai le miro de reojo y noto el dolor y la forma como sutilmente apretó la mandíbula, giro el rostro a un lado, para Mai no tenía sentido nada de eso ¿qué es lo que esperaba Natsuki obtener de todo ello?

- Tokiha-san me disculpo por no poder acompañarte – en ese momento Natsuki se separo del abrazo del chico y volvió el rostro, les miro y a paso firme y decidido se acerco a ellas, sus labios formaron una sonrisa y un saludo afable llevando consigo al chico de la mano.

- ¡Mai, hola! – se planto frente a ella y miro a Shizuru - Fujino-san – le sonrió levemente fue un breve instante, un brevísimo instante que al ver su mirada carmín pudo apreciar lo que estaba buscando – No me dijiste que tenía un novio Mai, él mismo tuvo que buscarme para ponerme al día de las cosas ¿nee? Takeda – se recargo en el brazo del chico – mientras Shizuru casi lo asesinaba con la mirada; haciendo que el chico en verdad sintiera miedo, motivo por el cual de forma inconsciente abrazo más a Natsuki.

- Es verdad – respondió Mai al tiempo que bajaba momentáneamente la vista – pensé que eso no lo habías olvidado.

Shizuru quedo sin habla; ¿de qué se trataba todo eso?, por un momento se sintió aturdida, quería entender, necesitaba entender.

- Tokiha –san – puedo hablar un momento contigo – le tomo de la mano.

- Sí, por supuesto – dejaron un momento a solas a los chicos.

- No intentes propasarte – le sentenció mirando con ojos de hielo al chico.

- No, no, no fue eso, es solo que ella – miro discretamente a Shizuru – ella en verdad asusta.

- Shizuru – susurro Natsuki – mientras apretaba los puños con fuerza – “quizás solo debería decirle que…” – ceso de sus pensamientos al ver a lo lejos a Naomi que caminaba rumbo a ella, Naomi al levantar la vista y mirar a Natsuki se detuvo en seco, sus miradas se clavaron la una en la otra, un claro reto se formo en sus miradas, un desafío sin palabras.

- ¿Qué significa todo esto Tokiha-san? – pregunto desconcertada.

- ¿No es esto lo mejor? – pregunto Mai con tono lastimoso – creo que Takeda-kun – levanto la vista mirando al chico – simplemente a decidido tomar la oportunidad que se le ah presentado; parece ser que hay veces cuando llegan las oportunidades que las dejamos ir ¿no es así?, pero él… - dijo tranquila – el ah decidido tomarla… quizás para cuando Natsuki recupere su memoria ya esté realmente enamorada de él.

- N…o… - fue casi una súplica, Shizuru temblaba visiblemente… centro su vista en Takeda y luego en Natsuki.

- ¿Quieres hacer algo al respecto Fujino-san? – Mai le miro seriamente a los ojos - ¿no fuiste tú misma la que dijo que Natsuki no debería…?

Shizuru giro a un lado el rostro mientras apretaba con fuerza sus manos; mientras tanto el hilo del destino entretejía sus redes al llevar por otro camino a Nao que conducía irremediablemente a ese mismo sitio, observo a lo lejos al motivo de sus pesadillas, se detuvo un momento, una profunda sensación de molestia se apodero de ella, se lleno con un profundo sentimiento de valor, tenía claros sus sentimientos y el hecho de que estos quizás nunca fueran correspondidos no le amedrentaba en lo absoluto, con paso decidido empezó a caminar, lo mismo hizo Naomi sin dejar de mirar esos verdes ojos que se mostraban increíblemente serios; Shizuru seguía con la mirada a un lado, cerró con fuerza los ojos al recordar las palabras de Natsuki “No me dijiste que tenía un novio Mai, el mismo tuvo que buscarme para ponerme al día de las cosas ¿nee? Takeda” – para el colmo ese beso que le estaba partiendo el corazón, mordió su labio inferior, mientras se daba cuenta de que ahora, ahora con esa declaración venida de sus labios…. Con esa declaración…. Ella…. Ella… la había…

Aahhh Shizuru “El amor, ¿tan fuerte es el amor?... parece una hermosa rosa, tiene ese perfume que te atrae, que te envuelve, que te seduce embriagándote inevitablemente… la observas, ves ese blanco profundo de amor sincero, de aquello que de forma inocente te a embelesado, inmaculada, franca, ahí está esperando por ti, la tocas y la rosa tenía espinas, pero no te importo apretaste más la trémula carne contra ella y comenzaste a sangrar y es en ese rojo de tu sangre muestra de pasión desbordante de sensaciones miles de dolor entremezclado con placer que manchas esos dulces pétalos blancos cual nieve de montaña y se produce la pasión que el aroma de la rosa entremezcla con tu sangre se convierten en un poderoso afrodisiaco que te lleva al borde de la locura y la desesperanza, quieres tocar el cielo pero esta tan lejos, tan alto que no puedes más que alzar la vista y darte cuenta de lo lejano que a quedado de ti… ¿cómo paso?... ¿cómo paso eso?... hoy más que nunca estas lejos de ella... ahora si estas tan lejos de ella… ¿por qué lo permitiste?... ¿cómo paso?... ¡cómo fue que paso?!

- ¡Kuga Natsuki –san! – espeto Naomi a unos metros de ella.

- ¡Fujino Shizuru! – Nao le miraba verdaderamente enfadada.

- ¡Tsukira Naomi! – Le respondió Natsuki con la mirada seria y el rostro molesto.

- “¿Qu… qué es todo esto?” – pensó Takeda al ver por cada camino a cada una de las chicas, ahora si estaba rodeado – “¿por qué estoy yo aquí, si ya tengo novia y ella me quiere mucho?” – su rostro estaba mortalmente cómico al saber que nada bueno saldría de ahí. A su mente recordó la reciente visita que tuvo y que lo metió en ese lío.



Esa tarde el destino unió a todas las protagonistas en un solo punto, no había marcha atrás, era la hora decisiva, lo que sucediera en ese momento marcaría el futuro de cada una de ellas.

- Naomi – susurro Shizuru al verla de pie delante de Natsuki.

- Kuga Natsuki – Naomi le miro a los ojos llenos de una profunda rabia y dolor, elevo la mano e intento darle una bofetada pero Natsuki le sujeto con la mano.

- ¿Qué intentas hacer…? – le pregunto clavándole sus verdes ojos como espadas en sus pupilas.

- Te odio – susurro – mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas.

- El sentimiento es mutuo – musito – apretándole la mano con más fuerza provocando en Naomi un leve rictus de dolor.

- Fujino - Nao se planto delante de ella y la sujeto de las ropas, Shizuru quedo sorprendida de que la chica se atreviera siquiera a tocarla - ¿Qué es lo que vas a hacer? – pregunto Nao mirando de reojo a Naomi quien era sujetada por Natsuki - ¿a quién vas a elegir? – le dijo mirándola de lleno a los ojos con profundo enfado.

- ¿Yuuki-san?

- ¡Maldita sea Fujino, decídete! – le jalo más de las ropas – No quiero que hagas sufrir más a Naomi, así que elige y conlleva todas las consecuencias de tu elección – yo… yo… - sus ojos se anegaron en llanto… - no dejaré que la lastimes más ¿me escuchaste? - le jalo más fuerte, mientras sus ojos dejaban caer el llanto.

Shizuru miro por unos instantes la convicción reflejada en el semblante Nao, se soltó de sus manos con increíble facilidad, se giro para ver a Natsuki y a Naomi las cuales se soltaron, ambas miraban a Shizuru, directo a los ojos, el rostro de la chica de ojos carmín se mostraba serio y por una vez desde hace ya hace tiempo en su rostro se volvió a reflejar esa seguridad que hacía que su presencia fuer por mucho superior a la de cualquier otra.

- “Shizuru-sama, volviste” – pensó Naomi sus ojos se anegaron en lagrimas.

- “Aahh Shizuru” – pensó Natsuki – viendo esa expresión de seriedad idéntica que tuvo cuando la salvo de Nao.

Empezó a caminar hacia ellas lentamente y por primera vez en mucho tiempo se sintió en terreno seguro, conforme avanzaba centro sus ojos sobre las pupilas de una de ellas.

- Shizuru – musitaron al mismo tiempo las dos, mientras le veían acercarse cada vez un poco más.

****

La abrazo y la chica deseaba morir al sentirla llorar entre sus brazos.

- Lo lamento… lo lamento Naomi… no puedo… no puedo estar contigo – se separo de su abrazo – ese amor que un día sentí por ti ya no lo siento más… por fa… - Naomi le coloco el dedo en su boca, mientras sus ojos derramaban lagrimas de dolor intenso, intento sonreír pero no lo consiguió, respiro con profundidad y se volvió a mirar a Natsuki, le miro con verdadero enfado y dolor, cerró los ojos momentáneamente, se inclino hacia ella tomo su mano y la unió con la de Shizuru… le costó tanto hacerlo… el alma se le hizo mil pedazos.

- Fue por ti… - su voz se quebraba – fue… por ti… que pelee hasta el final… fue solo por ver tu sonrisa… que pelee por vivir… - sus lagrimas caían en cascada por sus mejillas - ¿qué gane…? - pregunto lastimosamente, miró con profundo enfado a Natsuki y le dio un bofetadón que le hizo sangrar el labio – estamos a mano – dijo – hazla feliz Kuga-Natsuki – le miro sentenciosamente mientras Natsuki se limpiaba la comisura de los labios y la miraba sorprendida – Shizuru-sama – le miro con todo el amor que sentía por ella, le acaricio la mejilla con el envés de la mano con toda la ternura del mundo – sonríeme por favor como en aquella ocasión – los ojos de Shizuru se anegaron en llanto, sin soltar a Natsuki de la mano, sujeto a Naomi con su mano libre por la cintura y le beso, dejando en ese toque profundo todo el amor que alguna vez sintió por ella – “es cálido… es tan cálido… tan dulce como aquel que… me diste por primera vez…” – pensó Naomi echándole al cuello los brazos; Natsuki al ver ese beso giro el rostro a un lado, sin duda le molestaba y le dolía soltó un poco la mano de Shizuru, sin embargo esta la sujeto con fuerza impidiendo que le soltara.

- Shizuru - musito Natsuki y se volvió para mirarla, Shizuru soltó a Naomi de su abrazo y de su beso y le sonrió aún cuando de sus ojos caían las lágrimas imparables.

- Shizuru – sama… por favor – sonrió levemente – se… feliz – miro a ambas por un breve instante – sean felices – rompió a llorar mientras echaba a correr.

- “¡Quiero morir! ¡Quiero morir!” – pensaba al tiempo que corría lejos de ese sitio

- ¡Naomi- chan! – grito Nao corriendo tras ella.

Shizuru sostuvo fuertemente la mano de Natsuki, sin embargo esta se soltó. Shizuru le miró sorprendida y en su corazón se hizo un nudo de dolor al ver la expresión de la chica.

- Idiota – le dijo al tiempo que le abofeteaba el rostro, cerró los ojos y apretó con fuerza sus manos formando puños – ¡Idiota!, ¡Idiota!, ¡Idiota!, ¡Idiota! – se abalanzo a ella golpeándole los hombros con ambas manos - ¡Idiota!

- Natsuki, Natsuki – Shizuru le abrazo sin embargo Natsuki se resistía, seguía tratando de contener su llanto sin embargo no pudo, no pudo más y se soltó a llorar con fuerza sin dejar de golpearle pero cada vez con menos fuerza, Shizuru le abrazaba cada vez más firme – perdóname… perdóname – suplicaba desde el fondo de su corazón – Natsuki perdóname… Te Amo Natsuki, Te Amo, Te Amo, Te Amo – sus palabras terminaron por desmoronar a Natsuki perdiéndose en ese abrazo, hundiéndose en esos brazos llenos de una profunda sensación de paz y seguridad.

- Takeda – kun – Mai se acerco al chico creo que es mejor irnos de aquí – ¿no crees? – el chico miro la escena en verdad enternecido y muy dentro de sí sintió una especie de derrota, sin embargo al ver a la chica que alguna vez fue dueña de su corazón en brazos de Shizuru; comprendió que no importa cuánto hubiera peleado, Natsuki nunca se hubiera rendido en sus brazos como en ese momento lo estaba haciendo con Shizuru.

- Siempre fue ella ¿vedad? – susurro Takeda sonriendo y ofreciéndole el brazo a Mai – creo que tienes razón Tokiha – san ¿quieres celebrar esto tomando un te?

- De acuerdo – sonrió – pasemos por Mikoto ¿sí? – le guiño.

- Por supuesto – sonrió y se volvió a mirarles – “Adios Ku… hummm… Natsuki-chan” – el chico sonrió satisfecho. Ambos se fueron y solo quedaron ellas dos mientras el sol del atardecer poco a poco moría en un intenso y rojizo atardecer.

Naomi siguió corriendo deseaba en verdad huir tan lejos como le fuera posible sin embargo sus piernas no dieron para más y termino deteniéndose, sobre una colina, miro el atardecer con los ojos bañados en llanto… soltó un grito de dolor, tan desesperanzador que Nao se detuvo al darse cuenta de que no tenía con que reconfortarle… se sintió tan inútil y la pena se reflejo en su rostro… sin embargo al verla ahí de pie tan sola… tomo un poco de valor y siguió adelante, al estar tras ella se animo a hablar.

- Eso fue… - no encontraba las palabras – muy… - “¿por qué es tan difícil?” – pensó por un momento – muy… noble – dijo al fin.

- ¿Noble?... ¡¿no..ble?!... – se giro y le miro con profundo enojo – ¡se me está partiendo el corazón en mil pedazos! – el llanto seguía cayendo sin piedad por sus mejillas – siento que estoy muriendo… no es nobleza… ¡no fue nobleza! – le espeto – su rictus de dolor se mostraba más que evidente en su rostro.

- Naomi – susurro Nao se sintió tan inútil – yo…

- ¿Qué podía hacer? – sus ojos se nublaron por el llanto - ¡¿qué podía hacer si ella la ama?!, no podría estar con alguien que solo esté a mi lado por obligación… yo… - su voz se hizo nada en un momento, un nudo enorme se formo en su garganta, su cuerpo temblaba sus manos formando puños – agacho la cabeza sus lagrimas caían como una cascada, parecían diamantes multicolor con el reflejo del sol del atardecer.

Nao no soporto más el verla así y se abrazo a ella, Naomi quedo sorprendida, sus piernas no le respondieron y cayó de rodillas junto con Nao, Naomi abrió enormemente los ojos y acto seguido se abrazo con fuerza al cuerpo de la chica pelirroja y rompió a llorar con una fuerza enorme, sin miramientos dejo escapar todo su dolor, era un llanto tan amargo, tan doloroso que Nao no pudo evitar el llanto.

- “Quiero protegerte” – pensó – “quiero cuidarte” – la abrazo más fuerte – “quiero alejarte de cualquier cosa que te haga daño” – beso su cabeza – “yo quiero…” - pensó – “yo quiero ser tu único amor” .

AL ANOCHECER…:

Se dejo conducir sin oponer resistencia alguna, caminaba abrazada de Shizuru, su mirada al piso levemente sonrojada, caminar así con ella le hacía sentir muy cómoda y segura… Shizuru era fuerte… muy fuerte y agradable… olía tan bien… tenía una fragancia natural como si de un suave y exquisito perfume se tratara… había visto ese rostro… se recargo más a ella… sí, había visto ese gesto de seguridad una vez más en ella, sonrió levemente al recordarlo, ahí estaba de pie mirándolas a ambas y en un momento su rostro… sí, su hermoso rostro se mostro tan seguro, tan decidido y solo por un breve momento tuvo miedo de no ser la elegida, sobre todo cuando abrazo a esa chica pero.. pero al final… Shizuru había regresado… se sintió confortada… se sentía tan bien… caminaban la una al lado de la otra y el paso de Shizuru era firme y seguro, sus movimientos volvían a ser los mismos no se notaba dubitativa… no… no se mostraba en lo absoluto insegura… había regresado, la Shizuru que amaba había regresado.

- Eres una Idiota – dijo Natsuki abrazándose aún más a su brazo – si me lo hubieses dicho todo desde un principio… - levanto levemente el rostro para mirarle de reojo – no hubiéramos tenido que pasar por todo esto – Shizuru miro el cielo tapizado de unas cuantas estrellas mientras la escuchaba.

- Te sentía demasiado lejos, como para creer que alguna vez me corresponderías – dijo agachándose levemente y besándole la cabeza – siempre me mirabas tan así…

- ¿Así? – pregunto mirándole intrigada.

- Hummm – pensó un momento Shizuru llevándose el dedo índice a la barbilla y elevando la vista – era… hummm… algo así…. – se soltó de su abrazo y camino un par de pasos lejos de ella – le miro por un momento y se aclaro la garganta mientas se ponía en pose se puso de medio lado cruzo los brazos bajo levemente la mirada y por increíble que parezca la forma como le miro era idéntica a la de ella, su rostro con ese gesto de molestia y sus ojos levemente achicados - ¿Quieres dejar de mirarme así? – dijo Shizuru incluso se ruborizo como le pasaba a Natsuki, giro el rostro cerrando los ojos y frunciendo la boca - ¿Qué pensarían si ven que me miras de esa forma?

- Que estoy – respondió Natsuki caminado hacia Shizuru tal como ella lo hacía – admirando a mi querida Natsuki – chan - sonrió mientras posaba sus ojos en Shizuru de la misma forma como ella lo hacía - ¿nee? Nat… su... ki… chan – dijo colocándole la punta de su dedo índice en su mejilla – sonriendo y cerrando los ojos de esa forma tan dulce.

- Shi… zu…ru… - dijo Shizuru aún en su papel de Natsuki apretando el puño mientras fruncía sus cejas y le miraba con un gesto de simpática vergüenza y molestia - ¿hasta cuándo vas a dejar de actuar así?

- Hasta que – le miro tan seductoramente como ella lo hacía – Natsuki- chan admita que me quiere tanto como yo a ella – le echo los brazos al cuello - ¿nee? – le sonrió.

Ambas se miraron a los ojos, sus rostros sonrojados, compartiendo el mismo aire que poco a poco se hacía más y más…

- Es verdad, lo vi con mis propios ojos esos dos…

Una voz hizo que se separaran de inmediato, el rostro de Natsuki estaba completamente sonrojado mientras Shizuru saludaba a las chicas que pasaron por ahí.

- ¡Qué guapa es, ¿verdad?! – dijo una de las chicas.

- Sí – le respondió la otra – y además muy inteligente

Y pues Natsuki se molesto de que halagaran tanto a SU Shizuru, se volvió a mirar a las chicas, tomo a Shizuru del brazo y les miró molesta, enfadada y con el rostro por completo sonrojado.

- Es… ¡es mía! – soltó de golpe dejando a las chicas perplejas y jalo a Shizuru lejos de ahí, Shizuru sonrío por la reacción de Natsuki, nunca en su vida imagino que se atreviera a hacer algo así.

- ¡Y tu porque sonríes?.. deja… deja de ser tan guapa ¿quieres? - se detuvo un momento, su mano tembló levemente y eso preocupo a Shizuru haciendo que su sonrisa se difuminara en un momento – por favor… sé solo mía – Natsuki volvió el rostro para mirarla y Shizuru se dio cuenta de que lo decía en serio.

- Natsuki... – se enterneció, le limpio las lagrimas con las manos y se abrazo a ella, le beso, fue un beso profundo, dulce, enmarcado con un gran sentimiento – por siempre – susurro entre besos – por siempre seré solo tuya.

- Shizuru.

Mientras tanto Naomi caminaba de la mano de Nao, no era mentira que Nao se sentía triste por no poder mitigar el dolor de la chica que amaba.

- Nao –chan – dijo quedamente – ¿podríamos… podríamos… comer pastel?

- Naomi – Nao sonrió levemente al entender sus palabras y es que ese día se prometieron que la siguiente vez que comieran pastel jugarían de la misma forma que ese día – sí – le respondió Nao mientras le pasaba el brazo por los hombros y la abrazaba más a ella.

- Se siente bien dijo Naomi… estar contigo Nao-chan.

Como respuesta Nao se abrazo más a ella y sonrió tiernamente.

****

La tenía recargada contra la pared, sus manos se deslizaban suavemente por su cuerpo, de forma delicada y parsimoniosa.

- Siempre me ah gustado tu sudadera Natsuki – le susurro al oído mientas le pasaba lentamente la lengua por su mejilla, hasta tocar sus labios y dejarles impresa una suave y húmeda caricia.

- Hummmmm – gimio Natsuki – ¡¡aaahhh!! – exclamo cuando las manos de Shizuru se detuvieron sobre sus pechos, los mimo suavemente mientras acariciaba su lengua contra la de Natsuki – ¡hummmm!

- Hules tan bien – susurro hundiendo su rostro en sus pechos aún cubiertos por su uniforme – tu ropa guarda tu aroma, ese aroma tan exquisito Natsuki – le deslizo las manos por detrás de su espalda y le soltó la falda y esta se deslizo en un instante dejando a la chica con su ropa interior, Shizuru se deslizo lentamente por su cuerpo, se arrodillo frente a la chica y admiro el lindo modelito que traía puesto – Natsuki tiene buen gusto para este tipo de cosas ¿no es así? – levanto su rostro levemente sonrojado y le sonrió dulcemente.

- ¡¡Aaahh!! Shizuru – musito Natsuki al verle acariciar la mejilla sobre su ropa interior.

- Hueles muy bien – dijo al tiempo que hundía su rostro en ese delicioso sitio.

- Oohh no, Shizuru… eso…

- Ssshhhh – susurro Shizuru – es muy agradable… es delicioso estar aquí, le separo las piernas suavemente con ambas manos y paso su lengua suavemente sobre su ropa interior – Natsuki – susurro mientras pasaba su lengua una y otra vez sobre ese sitio.

- ¡¡¡¡Aahhhmmmm!!!!! Shi…zu… ¡¡huuuummmm!!

Las manos de Shizuru se deslizaron lentamente por debajo de su sudadera, el toque de sus manos contra la piel de Natsuki le hizo desear amarla con toda su vida, como si el mañana no fuera a existir.

- ¡¡¡¡Aaahhmmmm!!! – era increíble el toque de su boca, la maestría con que la estaba amando así… tan placenteramente.

- Estás tan húmeda Natsuki – dijo al tiempo que movía a un lado su ropa interior y deslizaba su lengua suavemente, muy suavemente.

- ¡¡Uuuhhmmmm!! ¡¡aaahhhhh!! – ese toque de su lengua le hizo temblar las piernas y todo su cuerpo – no puedo… no puedo mantenerme en pie…- confeso respirando agitadamente.

- Natsuki – Shizuru se levanto poco a poco y la abrazo a su cuerpo – eres tan hermosa – la llevo hasta la cama entre besos y caricias se desnudaron, cada toque, cada roce, cada dulce beso impreso en esa piel, así, suave, delicado, parsimonioso, hacían avivar la fuerza de su amor.

Natsuki estaba desnuda por completo al pie de la cama, Shizuru se recostó sobre la cama le tendió las manos y Natsuki subió a su cuerpo.

- Siempre eh deseado probarte de esta manera.

- Pero esto es tan… - Natsuki se ruborizo al máximo, pues sea como sea estaba prácticamente sobre el rostro de la chica.

- ¿Delicioso? – se apresuro a decir Shizuru al tiempo que separaba esos suaves pliegues y hundía su cálida boca deslizando su lengua por toda esa zona.

- ¡¡¡¡¡¡Aaaah!!!!!!!!!!!!! ¡¡¡¡Huuuuuuaaaammmmmm!!!! “se siente… aaahhhmmm se siente tan bien” – pensó Natsuki mientras su espalda se arqueaba a cada caricia provocada por ese dulce y suave toque de esa maravillosa lengua que le estaba provocando mil sensaciones, el líquido tibio y dulce de Natsuki resbalaba por la boca de Shizuru corriendo por su cuello mojándola por completo, era en verdad lo más delicioso que había probado nunca.

- “Natsuki – pensó - ¿Te gusta?, ¿se siente bien?” – le sujeto de las piernas firmemente y paso delicadamente su lengua una y otra vez abarcándole por completo.

- ¡¡¡Aaahhhuuummmm!!!! ¡¡¡¡Aaaahhh!!!! a… así… - las caderas de Natsuki se mecían en un rítmico movimiento en el que se reflejaba las respuestas que Shizuru se había hecho, el rostro de Natsuki se mostraba en verdad excitado, el sonrojo de su rostro, su boca ligeramente abierta, Shizuru elevo las manos a ese par de hermoso pechos que se movían rítmicamente.

- “Eres tan hermosa Natsuki, que bien sabes, en verdad que bien sabes”…

- ¡Aaaahhh! Shizuru… hummmm… - abrió los ojos levemente y aprecio a la chica que le estaba haciendo sentir un verdadero paraíso terrenal – Te Amo – dijo dulcemente – Te Amo… hummmm!!... aaahhh, aaaaahhh, por favor… por favor… llega conmigo… se una conmigo…

Shizuru entendió sus palabras se detuvo, su respiración agitada y sus ojos entrecerrados se mostraron de una manera tan sexy que Natsuki se sintió inmensamente afortunada de tener a alguien tan gentil y dulce como Shizuru.

- ¿Podría esta vez estar arriba? – Pregunto Natsuki al tiempo que bajaba de Shizuru quien asentó con la cabeza mientras sentía el toque de la mano de Natsuki limpiarle la comisura de la boca, Shizuru le tomo la mano y paso su lengua lentamente por sus dedos – aaahhh – dijo suavemente mientras sentía el calor de esa boca y la caricia de esa lengua que le hizo estremecer de deseo – se acerco a su boca y la beso, la beso con deseo, con desespero, se recostó sobre ese hermoso cuerpo y froto contra de ella sus pechos rozándose mutuamente, tan suave, tan delicadamente y a la vez con tanta pasión – “ Te deseo, Te Deseo, Te Deseo tanto… Shizuru… por favor… siempre hazme el amor, siempre hazme tuya… siempre vénceme… porque con solo tocarme logras hacerme perder la cordura”.

Natsuki se acoplo a la entrepierna de Shizuru sintiendo la humedad de su sexo mezclarse con la suya, un líquido caliente y suave que hacía que su piel se le erizara…

- Estás tan mojada – dijo en un susurro mirando ese mar carmín, ojos de fuego y lava… ojos color atardecer – aaahhhmmm Shizuru.

El movimiento fue rítmico y lento, pues cada roce le estaba provocando una infinita sensación de placer, tenía a Shizuru sujeta en un suave entrelace de sus manos, sus respiraciones agitadas y Natsuki se sentía en la gloria teniendo una vista hermosa frente de sí, el rostro de Shizuru cubierto de un hermoso sonrojo, de sudor, de ese líquido que aún se notaba en las comisuras de sus labios y del brillante líquido que aún tenía en finas líneas sobre su cuello, se recostó poco a poco sobre ella sin perder el contacto de sus sexos.

- Por favor sosténteme muy fuerte cuando lleguemos, por favor… no me sueltes ni un poco – le miro suplicante con los ojos temblando en lagrimas de una felicidad nunca antes sentida

- Aaahhh Natsuki – sus palabras le estaban llegando muy profundo, dentro de su corazón, se libero suavemente de su enlace y le rodeo la cintura, apretándole más contra su sexo, el roce fue más intenso y Natsuki se abrazo con fuerza a sus hombros, sus ojos mirándose intensamente, sus bocas rozándose en suaves besos… los movimientos cada vez más rápidos… estaban cerca… ya no faltaba mucho, el clímax estaba a punto de ser liberado… un beso… una mirada...

- ¡¡¡Aaaaahhhhh!!!! ¡¡¡¡Te Amoooooo!!!! Natskiiiiiiiiiiiiiii

- Hummmaaaaaaa!!!! Shizuru Te Amooooooo!!!!!!!!!!!!!

Dos palabras… dos cuerpos unidos… dos almas hechas un solo ser… dos miradas perdiéndose y fundiéndose formando una sola … dos aromas mezclados, perfumes etéreos elevados al viento, suave afrodisiaco de pasión… se miraban con ternura… con sonrisas de felicidad, con trémulas lagrimas… un llanto proveniente de la chica cuyas esmeraldas no resistieron las lagrimas de felicidad, sus brazos la rodearon con fuerza, un sutil y gentil abrazo lleno de pasión, de amor, de un increíble vínculo llamado AMOR… porque… porque el AMOR… aaahhh!!! El amor… se escribe con el número 2.

Contina en: Entre Celos Te Veas 10ma Parte (FINAL)

1 comentario:

  1. Me encanta tu forma de escribir, lo mejor es que todo esta interrelacionado: el lemon, la historia y el carácter de cada uno de tus personajes; es coherente....me brinda hermosos y anhelantes versos y Juan Ramón Jímenez decía " La poesia es lo que no puede tenerse en la vida" J. Alvear.

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