sábado, 6 de marzo de 2010

Entre Celos Te Veas 8va Parte


48 Horas atrás…

- Shizuru – sama ¿pasa algo? – pregunto Naomi al ver la tristeza reflejada en esos ojos carmín.

- No sucede nada, tengo muchas cosas que hacer ¿podrías irte por favor? – su voz ni siquiera la suavizo.

- ¿Eh? – la chica se sorprendió su rostro se ensombreció, deseaba cuestionarla pero sabía que lo mejor era dejarla a solas… de momento eso… estaría bien.

Cuando Naomi hubo salido, Shizuru se recargo de lleno en su silla se llevo la mano a la frente mientras las lagrimas escapaban de sus ojos.

- “Quiero verte… quiero verte Natsuki…” – pensó Shizuru cerrando los ojos y llevándose la mano a la cara – Natsuki – dijo con voz en voz alta pero tan suave que parecía que recitaba un poema – Natsuki quiero verte, necesito verte…Nat…suki.

- ¿Kuga-san? – susurro Naomi, quien estaba viendo a Shizuru a través de el entrecierro de la puerta, algo dolió, algo profundo dolió al escuchar ese nombre pronunciado de esa forma en los labios de la mujer que amaba, ¿Por qué?!, ¿Por qué dijo ese nombre tan dulcemente?!, sintió una sensación extraña que le molesto, le molesto tanto, le dolió tanto apretó sus manos y las llevo a su pecho - no, no es nada – dijo quedamente – quizás… quizás… es solo… ¡oh! Sí es eso, el accidente de Kuga-san, ella es su amiga y como es su amiga… – la mente, la maravillosa mente que nos hace crearnos las explicaciones más ingenuas y creíbles cegándonos a la verdad -… es solo eso, está preocupada por su estado de salud ¿verdad?... ¿ver…dad?... – la voz se le quebró – si es así, si es así, ¿por qué? – sus lagrimas descendieron de sus ojos - ¿por qué duele?, ¿por qué… estoy llorando…?

Con dolor se quedo ahí un rato, mirándola llorar, escuchándole susurrar ese nombre una y o través, como si se tratara de algún tipo de rezo infinito que pareciera no llegar a ningún sitio.

****

- Aaahh!!! Mikoto, huummmm, es… espera… no…. Huuuuummm – una suave fusión de sus bocas, una chica que se negaba a bajar de su cuerpo, no, no lo haría, no descendería de su cuerpo, no dejaría de acariciar esa piel que poseía un dulce perfume de forma natural.

- Mai – susurro al tiempo que se deshacía de la parte superior de su uniforme – se recostó sobre ese cuerpo se froto levemente como si se tratara de una gatita cariñosa, su rostro hundido entre los suaves pechos de esa chica – se siente bien – susurro – se siente bien – musito una vez más segundos antes de meter en su boca el pecho de Mai.

- Mi…ko… - hummmm – eespe… aaahhh!!! – Mai nunca se imagino que esa dulce niña supiera hacer ese tipo de caricias que estaban empezando a surtir efecto en ella, humedeciendo su entrepierna a cada roce del cuerpo de esa chica contra el suyo, sintió la mano de Mikoto deslizarse lentamente por debajo de su falda… y ahora dentro de su ropa interior -¡aaahh! Mikoto, uuufff!!!, hummm cómo es que… sabes… hummmmm

Golpearon a la puerta un par de veces, Mikoto quedo a un lado de la cama, mirando sorprenda a Mai que ya estaba en pie tratando de acomodarse su bra, la blusa y el saco todo en uno con movimientos verdaderamente torpes, los golpes en la puerta se escucharon una vez más con mayor intensidad.

- Sí, sí ya… ya voy - se acerco a la puerta y abrió - ¿tú? – pregunto sorprendida.

- ¿Puedo pasar?

- Por… por supuesto, pero… ¿pero qué estás haciendo aquí?, ¿cómo es que..?

- Necesito que me ayudes – dijo seriamente.

- ¿Te sientes bien? – pregunto viendo el vendaje en su cabeza.

- Sí, estoy mucho mejor – de momento el rostro de Natsuki se poso en la cama donde estaba Mikoto sentada de rodillas ataviada únicamente con la falda de su uniforme; el rostro de Natsuki se ruborizo cuando Mikoto observo su dedo índice y al verlo húmedo lo llevo a su boca, la nariz de Natsuki comenzó a sangrar, mientras Mai al darse cuenta de lo que estaba viendo se le planto enfrente.

- ¿A.. a qué quieres que te ayude? – dijo tomándola del rostro y mirándola a los ojos con el rostro vuelto mil colores.

- ¿Eeeh? – preguntó Natsuki ligeramente incomoda por la situación – está bien si, si están ocupadas puedo volver otro día – se sonrojo mientras se limpiaba la sangre de la nariz con el envés de la mano.

- No, no, está bien dime – dijo ya más calmada - ¿de qué se trata?

Natsuki se separo de Mai y su rostro se torno mortalmente serio, al verla Tokiha supo de inmediato que la cosa iba en serio.

****

- Afortunadamente está bien – comento un chico que iba delante de Nao.

- Menos mal, que Kuga-san está bien – dijo el otro.

- ¿Natsuki? – pensó Nao al tiempo que prestaba más atención a lo que los chicos decían.

- Escuche que tiene problemas para recordar

- ¿Cómo?, ¿es decir que perdió la memoria o algo así? – es increíble como un rumor desencadena en tantas cosas y se esparce peor que la pólvora.

- “¡Maldición!, ¿qué demonios está pasando?” - volvió a pensar al tiempo que corría y pasaba a esos chicos, si quería tener la verdad de todo aquello ya sabía adónde tenía que ir.

El chico estaba acomodándose las gafas mientras revisaba los papeles que llevaría a Shizuru, como siempre los informes médicos debían ser firmados por la Presidenta del Consejo Estudiantil y de ahí la Presidenta los llevaría directamente a la oficina de la directora quien se encargaría de mandar el archivo al historial clínico del alumno.

- Hola Tado-san – saludo Nao desde la puerta – necesito que me hagas un pequeño favor.

- ¿Tú? – preguntó el chico mirándola con un gesto de resignación, pues sabía que no tenía la fuerza suficiente para negarle nada - ¿Qué quieres saber ahora? – se quito las gafas y le dio la espalda – asegúrate de no desordenar el escritorio ¿quieres? – salió dejando momentáneamente a Nao en la oficina.

La chica no tuvo que buscar demasiado, frente a ella estaba el reporte de su accidente, con todas las atenuantes habidas y por haber sus ojos se concentraron en una sola frase: “pérdida de memoria selectiva, sin tiempo estimado de recuperación” – los dientes de Nao se apretaron con fuerza.

- ¡Por qué es que nada me sale bien!!!!!!??? – grito apretando los puños, azoto el informe médico y salió de ahí con el entrecejo bastante fruncido; al llegar a las jardineras se detuvo bajo un árbol y recargo la frente contra el tronco - ¿qué debo hacer ahora?, si es lo que creo que significa primero necesito saber que tanto es lo que no recuerda y… si no recuerda nuestro trato… ¿qué debo hacer?... ¿recordara a Shizuru?... ¿A mí?... ¡maldita sea! – golpeo el puño contra el árbol… si eso sucede… si eso pasa no me quedara más remedió que intentar… a Fu...ji..no – un escalofrío le recorrió hasta la medula de los huesos al recordar lo que Shizuru era capaz de hacer… - maldición, no, no tengo las agallas… para hacer eso… Naomi… ¿ y si tan solo te dijera lo que sé de Shizuru y Natsuki?

- ¿Lo que sabes? – esa voz y esa pregunta la dejaron helada – Me gustaría saber eso que sabes de nosotras Yuuki-san – Nao no se atrevía a volver el rostro, un gesto de inmenso miedo cubrió su rostro, su corazón comenzó a latir con fuerza, con demasiada fuerza - me lo dirás ó ¿quieres que utilice otros métodos para hacerte hablar…? Podría… – sonrió mientras acercaba su boca a su oído y le susurro - divertirme un rato contigo.

- Fu..ji..no.. – recargo su cuerpo contra el de ella y sus manos le envolvieron en un cruel abrazo que crispo el cuerpo de Nao que temblaba visiblemente, Shizuru en verdad podía ser terrible.

- ¿Qué sabes de nosotras?... – le pregunto apretándola más contra su cuerpo.

- Solo… solo sé que, solo sé que te gusta… que te gusta Natsuki.

- ¿Sólo eso? – Shizuru frunció el entrecejo.

- Sí… - no se atrevía si quiera a mirarla

- ¿Qué tiene que ver Naomi en todo esto?, ¿por qué la mencionaste? – le sujeto el rostro con la mano y le paso los dedos por los labios.

- ¡Te odio! – grito de repente y se soltó de su abrazo - ¡Te odio! por el dolor que me hiciste pasar en aquella ocasión, esa niña siempre habla de lo maravillosa persona que eres, pero ¡eso es mentira!, es ¡mentira!, no mereces que nadie te admiré – las lagrimas cayeron en cascada por sus mejillas.

- Yuuki- san – Shizuru volvió el rostro a un lado, cargaba una secreta culpa por lo ocurrido, pero si era por proteger a Natsuki no le importaría volverla a herir.

- ¡Si le digo a esa niña que Amas a Natsuki se alejara de ti! Y así... así sabrás lo que se siente estar verdaderamente sola.

- Lo diré solo una vez – sentenció Shizuru firmemente mientras su mirada se obscurecía y clavaba sus carmín en las pupilas de la chica – aléjate de Natsuki y de Naomi ¿me has entendido? – su mirada era verdaderamente obscura – si en algo te consuela, ahora mismo soy la persona más infeliz del mundo – Nao quedo fría al ver el temblor de las lagrimas que afloraron en los ojos de Shizuru, se dio la media vuelta y se alejo dejando a Nao con un temblor que le sacudió el cuerpo y el alma, sus piernas no la sostuvieron y simplemente cayó de rodillas al suelo.

- Qué persona más terrible eres Fujino Shizuru – susurró Nao abrazándose a sí misma.

Estaba ahí presenciando esa escena tras ese árbol su mirada anegada en llanto sus manos formando puños y una firme decisión se formo en sus ojos, no iba a permitir, no permitiría… ya que si lo hacía… su lucha habría sido en vano. Se alejo a paso firme con un solo nombre en mente.

- ¿Estás segura Natsuki? – pregunto Mai mientras la miraba directo a los ojos.

- Sí – dijo asentando.

- Natsuki – Mai medito seriamente sobre ello durante unos momentos - ¿Qué es lo que esperas de todo esto? – pregunto.

- Tengo mis razones y no tengo porque dártelas solo dime si me ayudaras o tendré que hacerlo sola.

- Está bien – Mai suspiro mientras miraba a través de la ventana – aunque no sé si esto de resultado.

- Tendrá que dar resultado – Natsuki se levanto y se dirigió a la puerta.

- Nos vemos mañana Mai y gracias por ayudarme.

- Sí, somos amigas ¿no es así? – Mai le sonrió

- Sí lo somos dijo suavemente – salió del cuarto ahora solo necesitaba hablar con alguien más.
Nao se paso el resto del día meditando toda esa situación, ¿Qué debía hacer?, sin duda alguna tenía miedo, Shizuru en verdad era la única persona a la que verdaderamente temía, pero también estaba el hecho de que no deseaba que Naomi sufriera por culpa de ella.

- ¿Cómo puedes ser infeliz Fujino, teniendo a una chica tan linda como Naomi a tu lado? – dijo quedamente mientras se recostaba de lleno en su cama.

Naomi contemplaba el atardecer a través de la ventana de la oficina de Shizuru, su rostro se mostraba calmado, sin embargo se notaba profunda en sus pensamientos.

- Casi he terminado ¿quieres adelantarte? – pregunto Shizuru sin mirarla.

- No, puedo esperarte, además es agradable estar aquí – dijo sin volverse a mirarla – Shizuru solo le miro de reojo, el suave viento elevaban en suave movimiento su cabellera, regreso su mirada al monitor de su lap top y se centro de nuevo en el par de informes que tenía que llenar.

Naomi permaneció en silencio, se volvió lentamente para mirar a Shizuru, le observo atentamente, cada gesto de su rostro, cada leve movimiento de su cuerpo, la estaba en verdad observando, admirando, llenándose de su belleza, camino despacio hacia ella se saco la parte superior de su uniforme y la tiró al suelo, el ruido de la blusa al caer hizo a Shizuru volverse a mirarla, sus ojos se posaron sobre su torso desnudo, pero no mostro ningún tipo de emoción en su rostro, los ojos de Naomi se achicaron momentáneamente pues ello no paso desapercibido para ella.

- Sería divertido hacerlo aquí mismo Shizuru – dijo por vez primera sin usar el sama.

- Vístete – le dijo regresando la vista al monitor – alguien podría venir y no sabría que contestar si te vieran así.

- Que soy tu novia –dijo de golpe, solo eso.

- Naomi – dijo Shizuru cerrando la lap top – esto no es un juego, vístete y vayámonos ya eh terminado.

- No quiero – dijo con enfado, no lo deseaba pero las lágrimas se asomaron en sus ojos.

- Naomi – Shizuru estaba desconcertada de su actitud, era tan raro que ella se comportara de esa forma.

- Soy tu novia ¿no es así? – apretó los puños con fuerza durante un momento y le miro directo a los ojos, la fuerza de su mirada se hizo nada al toparse con ese hielo sangre de sus ojos; sin desearlo las lagrimas escaparon de sus ojos, se llevo las manos al rostro, Shizuru elevo el rostro un momento al techo apretó los ojos con fuerza dejo su lap top sobre otra de las mesas y se dirigió a la puerta, al escuchar sus pasos Naomi imagino que se estaría yendo pero ni aún así se atrevía a mirarla, no se resignaba a abrir los ojos y ver que se había ido dejándola sola. Escucho el sonido de la puerta cerrarse, fue entonces cuando separo sus manos de su rostro que miraba el piso, sus manos formaron puños, el ruido de unos pasos hizo que levantará rápidamente la mirada, Shizuru caminaba a ella mientras se retiraba poco a poco la ropa, su rostro serio, sus ojos inexpresivos, la tomo de los hombros cerró los ojos y la beso, la llevo lentamente hacia su escritorio y en un rápido movimiento tumbo sobre su escritorio, se recostó sobre ella y comenzó a besarle el cuerpo…

Lejos de ahí caminaba Natsuki con paso firme y decidido, le dolía la cabeza un poco pero poco le importo, a lo lejos vio lo que estaba buscando, apresuro el paso.

- Hola – dijo al llegar, mirándole seriamente.

- Kuga-san – le miró sin poderlo creer.

****

Mai le observo desprenderse lentamente de su ropa, la piel que quedaba al desnudo brillaba a la luz del atardecer que poco a poco se iba haciendo cada vez más exangüe, en su pequeño cuerpo mostraba algunas cicatrices que el duro entrenamiento le había dejado.

- Debió ser muy duro – dijo al tiempo que le acariciaba una cicatriz que mostraba en el hombro, Mikoto solo asentó, las manos de Mai viajaron por los hombros y los brazos de la chica.

- Aahh!! Mai – la chica entrecerró los ojos y le ofreció su boca – Mai le acaricio los labios con sus dedos y acerco lentamente su boca a la de ella, le beso lentamente, Mikoto le hecho los brazos al cuello para profundizar el beso, se sentía muy cálido el interior de la boca de la chica que poco a poco se estaba desarrollando en una hermosa joven, Mai separo lentamente su boca llevándose un filo hilo de saliva con ella, el rostro de Mikoto estaba sonrojado, sus ojos temblaban con una emoción extraída de lo más profundo de su ser…

Shizuru imprimía un beso tras otro sobre la piel de la chica que yacía bajo de ella, le tenía sujeta las manos sobre su cabeza con una de sus manos mientras con la otra recorría parsimoniosamente su cuerpo, sus ojos cerrados en todo momento le impedían ver el rostro de tristeza que se reflejaba en el rostro de la chica que sucumbía ante cada caricia que en esta ocasión, le parecía una herida a daga limpia sobre su alma, sí, eso era… Shizuru le estaba marcando el cuerpo con sus caricias como si la estuviera hiriendo una y mil veces cada caricia era un dulce tormento que terminaba por herirla un poco cada vez más… una sutil amante que podía expandir sobre su cuerpo, hermoso campo de batalla mil y una victorias, con tan solo posar sus manos sobre ella… estaba siendo destrozada por cada beso, por cada caricia, y era tan agradable dejarse matar de esa forma, “sí, pensó, si tan solo me hicieras morir en la cima del placer y me miraras con todo el amor del mundo, como aquella vez, entonces sería inmensamente feliz” – pensó la chica, cuyo líquido envolvió los dedos de Shizuru – le soltó de las manos y se dio paso a su entrepierna, hundiendo su boca en aquel elixir, claro como el agua… - “mírame Shizuru, mírame como entonces me mirabas, sonríeme como entonces me sonreías” – sus lagrimas se hicieron cada vez más intensas… al sentirse en los brazos de una completa desconocida, tal era su dolor que comenzó a llorar sin restricción, sus manos al rostro cubriendo su dolor y Shizuru quedo estática observándole llorar….

****

Un beso seguido de otro, su piel rozando la suya, su violácea mirada posada en ese par de soles que le miraban cálidamente, una sonrisa floreciendo en sus labios y el corazón palpitando en una dulce emoción, su lengua probando cada parte de ese pequeño cuerpo que tantas veces le salvo la vida.

- Mikoto – susurro en su oído – Te Amo – se aferro a su cuerpo sintiendo el pleno de su piel húmeda contra la suya misma.

- Mai – dijo quedamente – Mai es mía – se aferro al cuerpo de la chica.

- Soy tuya – afirmo mirándola de lleno a los ojos – soy – entre cerró los ojos – toda… tuya – fusiono su boca con la de ella en un profundo beso que sello una promesa dicha sin palabras y que sería eterna

Una entrega por amor, una dulce muestra de fervor y el sonido de sus respiraciones agitadas por el inmenso placer de ser una de la otra, una culminación venida en una intensa culminación, donde el cielo quedaba solo a milímetros de las puntas de sus dedos.

La abrazo a su pecho, la abrazo aún cuando ella se resistía, aún cuando aumentaba su llanto, aún cuando golpeaba su pecho, aún cuando un reclamo nacía del fondo de su corazón y escapaba por sus labios.

- ¡Dónde estas?... ¡dónde estas?... ¡lo prometiste!... ¡lo prometiste!..

No dolían los golpes, no dolía el hundimiento de sus uñas en su carne, lo único que dolía eran esas palabras, esas palabras que traspasaban su alma clavándose en lo más profundo de su ser… esos ojos carmín se llenaron de lagrimas, de amargas lagrimas que escaparon de sus ojos, mientras se aferraba al cuerpo de la chica que tenía entre sus brazos.

- “perdóname, perdóname, perdóname” – pensaba una y otra vez – aunque esas palabras se negaban a salir de su garganta pues era tal el dolor que un nudo intenso se lo impedía.

Y así el amor y la ilusión esa noche hicieron su aparición contrastando con el dolor y el arrepentimiento de una ilusión proveniente de una promesa venida del viento lejano de las tierras del pasado…

Y ella, ella miraba al cielo… ella miraba el cielo estrellado a través de la ventana de su habitación y por un segundo sintió algo en sus labios, un recuerdo de un toque dulce y sincero, poso sus dedos en su boca, sus ojos se achicaron, se llevo la mano al pecho y un nombre estuvo a punto de emanar de sus labios… sin embargo se contuvo… sin embargo se negó a pronunciarlo… simplemente siguió observando el obscuro firmamento nocturno de esa noche plenilunada.


Por la mañana…:

Shizuru despertó lentamente, la luz matinal entraba por la ventana, una suave y gentil brisa movía las cortinas de forma parsimoniosa dejando ver de cuando en cuando el intenso azul de ese limpio cielo, para cualquiera parecería un hermoso día, para los ojos vacíos de emoción de Shizuru no representaba otra cosa que un día más carente de sentido… pues este se quedo perdido en la memoria de una chica que le observo con la mirada pérdida de todo recuerdo. Se incorporo lentamente como si el cuerpo le pesara, se sentó y miró a la cama de al lado que se hallaba arreglada y vacía, miró entonces en derredor y todo le pareció vano e inentendible… - se llevo las manos al rostro, su mandíbula se tensó mientras sobre su rostro cerraba las manos formando puños.

- Natsuki… Natsuki… ¡Natsuki!

Los pequeños charcos de agua atestiguaban el reflejo de un rostro cubierto de un dolor infinito, una rabia inexplicable se formo en ese rostro gentil, se llevo la mano al pecho, la dejo depositada ahí por un momento entonces noto el latir de su corazón, un latido seguido de otro, uno más, otro más y uno más; las lagrimas escaparon de sus ojos mientras elevaba su rostro al cielo y un gesto de dolor cruzo por su semblante seguido de un claro y franco gesto de incredulidad.

- Shizuru – sama – susurró Naomi al recordar la mirada y la sonrisa de esa antaña Shizuru que alguna vez conoció… parecía que fue hace tanto tiempo atrás.

****

Nao caminaba de un lado a otro por momentos se llevaba las manos a la cabeza tratando de pensar en algo que le ayudara a no dejarse vencer por Shizuru que de tan solo recordar su mirada se estremecía de miedo.

- Debe de haber alguna forma, debe de existir alguna manera – sus ojos se achicaron – no permitiré que te quedes con Naomi – su mirada se suavizo – Naomi… lo siento aquí dentro – dijo al tiempo que se llevaba la mano al pecho – late más fuerte cada vez que pienso en ti… me gustas… en verdad – se ruborizo levemente – me gustas – sonrió.

Lejos de ahí Mikoto dormía plácidamente entre los brazos de Mai, mientras esta miraba al techo intentando dilucidar lo que trataba de hacer Natsuki. Suspiro por lo alto haciendo con ello que Mikoto se despertara.

- Perdona por despertarte Mikoto – le acaricio la mejilla, la chica no dijo nada solo le obsequio una sonrisa brillante y una mirada plagada de infinito amor, Mai le sonrió y acerco sus labios a ella, se besaron lentamente al tiempo que entrelazaban sus manos. Era en verdad muy cálido estar así, aún había tiempo así que… bueno sus cuerpos tenían aún tiempo de darse los buenos días en su propio lenguaje.

- Mikoto – susurro Mai besándole el cuello.

- Mai – musito suavemente mirándole tiernamente a los ojos.

****

Natsuki caminaba por los pasillos de la escuela, sabía exactamente por donde ir y no se había equivocado esa mañana a lo lejos vio a Shizuru que en verdad se notaba diferente, tenía la mirada fija al piso como si anduviese hundida en sus pensamientos, Natsuki apretó los puños suavizándolos casi inmediatamente, siguió caminando rumbo a ella, sin embargo Shizuru estaba tan metida en sus cavilaciones que no le vio venir, no fue sino hasta que choco de frente contra ella que reacciono.

- Deberías fijarte por donde caminas – dijo Natsuki al tiempo que le miraba molesta.

- Natsuki-chan – susurro Shizuru - ¿te sientes bien? – pregunto al tiempo que observaba el vendaje en su cabeza.

- Huummm – suspiro – si estoy bien Fujino-sempai – para Shizuru escuchar a Natsuki llamarle así le parecía incómodamente extraño – bueno adiós Fujino-sempai.

- Aah – Shizuru deseaba decirle que no se fuera, pero sus palabras se negaban salir de su boca.

- ¡Oh! – dijo Natsuki y le miro extrañada – esa mirada hizo que el corazón de Shizuru latiera con fuerza – tienes algo en la mejilla Natsuki se acerco a ella y le paso la mano en una increíble caricia que hizo a Shizuru ruborizarse y abrir grandemente los ojos, nunca en su vida estuvo tan sensible al toque de alguien como en ese momento lo estaba, Natsuki le acaricio en un solo movimiento con lentitud – ya esta – sonrió – hasta luego Fujino-sempai se dio la vuelta.

- Natsuki, espera – dijo Shizuru estirando su mano a ella pero sin tocarla.

- Kuga – san – la voz de un chico hizo que ambas se giraran para ver de quien se trataba.

- Takeda-kun – susurró Shizuru.

- ¿Puedo hablar un momento contigo? – el chico se ruborizo levemente.

- ¿Nos conocemos? – pregunto Natsuki mirándole intrigada – el chico solo asentó con la cabeza – hummm – suspiro Natsuki encogiéndose de hombros a la vez – de acuerdo – se dirigió al chico con paso ligero y rápido.

Ambos se alejaron, Shizuru se quedo con una no muy agradable sensación, giro su rostro que mostraba una franca cara de molestia y se dirigió a la Sala del Consejo Estudiantil.

El tiempo seguía pasando, los segundos se hicieron minutos y los minutos horas, cada chica en particular llevaba su propia carga de pensamientos dando vueltas sobre sus propios temas sin llegar a una conclusión lógica y asertiva.

Por más empeño que Shizuru ponía al trabajo no podía quitarse la imagen de Takeda y Natsuki caminando juntos, tampoco podía dejar de sentir el toque que esa caricia dejo marcada en su piel. Suspiro hondamente mientras recargaba su cabeza en una de sus manos.

- Fujino san ¿puedo pasar? – pregunto Mai desde la puerta.

- ¿Tokiha-san? – Shizuru le miro extrañada y Mai le sonrió mientras le saludaba con la mano.

Mientras tanto Nao caminaba sin rumbo fijo, aún no se decidía a nada, lo único que tenía claro era el amor que sentía por Naomi, curiosamente en una intersección ambas chicas cruzaron sin darse cuenta de ello.

- En verdad Tokiha-san – no creo que sea buena idea – dijo Shizuru mientras prácticamente era jalada por Mai – tengo mucho trabajo pendiente y…

- Está bien si me dices solo Mai – le acotó mientras le miraba sonriente – además creo que será bueno para ti distraerte un rato, no es bueno que estés todo el tiempo encerrada, un buen postre seguro te animara no sé si te has dado cuenta pero no tienes buena pinta el día de hoy.

- Oh, pero…

- Ya llegamos.

Llegaron a la cafetería, el lugar estaba a medias lleno y Mai llevo a Shizuru a una mesa donde se podía apreciar perfectamente la vista hacia los jardines de la escuela.

- Es un lindo día ¿no te parece Fujino-san?

- Shizuru… también me puedes llamar por mi nombre – dijo sin mirarla poso su mirada en los inmensos jardines de la escuela.

- Hummm – Mai se ruborizo – de acuerdo Shizuru-san – sonrió levemente – espera un momento ¿sí? – dijo mientras se levantaba de la mesa – Shizuru solo asentó.

Su mirada vagaba por las inmediaciones de los jardines, la misma vista una y otra vez algunas chicas tomadas de las manos de sus novios, otros en grupo en fin no había mucho que ver, sin embargo sus ojos se abrieron enormemente al ver a una singular pareja, hablaban animadamente, se sonreían y en breves ocasiones la chica soltaba una suave carcajada, su rostro lo decía todo, ese gesto expresado en el rostro de Shizuru mostraba la sorpresa y la enorme tristeza y sobre todo coraje al ver como se tomaban de la mano.

- Shizu… - Mai calló de golpe al ver el leve temblor en el cuerpo de la chica al tiempo que sus manos se cerraban sobre la mesa y formaban puños, miró en la dirección en la que esos ojos carmín observaban con detenimiento y su gesto fue de una leve tristeza.

- “Natsuki” – pensó Mai al tiempo que dejaba los postres en la mesa – Shizuru-san por favor – le dijo sin lograr que esta apartara la vista de esos dos hasta perderlos momentáneamente de vista - ¿Eran Natsuki y Takeda –kun? – pregunto Mai

- ¿Cómo? – pregunto Shizuru volviendo su rostro para mirarla.

- Shizuru-san – Mai suspiro levemente – será mejor que lo comas antes de que se derrita – le señaló el helado.

- Mai-san – se ruborizo – te lo agradezco pero…

- Natsuki – dijo Mai mirando hacia un extremo del lugar, por supuesto inmediatamente Shizuru giro el rostro para mirarla.

Takeda le dejo un momento a solas mientras iba a comprar algunas cosas. Natsuki echo con una de sus manos su cabello hacia atrás mientras miraba en derredor del lugar… Shizuru tenía el rostro fijo en esa chica que le arrebataba el alma. Mai tomo con su dedo índice un poco de crema batida y con la mano temblando se acerco poco a poco al rostro de Shizuru… fue un movimiento rápido y sutil, Shizuru se volvió a verla sorprendida.

- ¿Qué estas…? – pregunto al tiempo que se llevaba la mano al rostro, sin embargo Mai le sujeto ambas manos sujetándolas fuertemente sobre la mesa, mientras miraba de lleno la tabla de la mesa con el rostro ruborizado a más no poder.

- Lo siento… fue solo… - dijo Mai rogando porque algo pasara en ese momento.

- ¿Mai? – Una voz hizo que levantaran el rostro.

- Natsuki – susurro Shizuru levemente sonrojada.

- Fujino-sempai – Natsuki le miro un momento de forma indiferente y después a Mai – la cual tenía una franca cara de desesperación - ¿son acaso? – pregunto Natsuki al ver la forma como Mai seguía sujetando a Shizuru – al oír eso Mai le soltó de golpe mientras su rostro se ruborizaba más todavía si es que eso era posible.

- Po… por… por supuesto que no – dijo Mai rápidamente.

- Hummmm – se limito a expresar enarcando una ceja, se volvió a ver a Shizuru y su rostro reflejo una mueca de extrañeza que hizo latir apresuradamente el corazón de Shizuru.

- Fujino-sempai – movió en negativo la cabeza – ¿es que no puedes mantener el rostro limpio? – con su dedo retiro ese pequeño mote de crema batida que había quedado a centímetros de sus labios y lo llevo a su boca – Shizuru sintió que el alma se le salía del pecho.

- Esta muy rico – dijo Natsuki mientras sonreía y ruborizaba levemente – Shizuru sonrió de forma instintiva al ver esa expresión en el rostro de Natsuki.

- Nat…su…ki – susurro.

- Kuga-san – Takeda le llamo – bueno me voy dijo Natsuki sonriente mientras se apresuraba a llegar con el chico, lo tomaba de la mano y se recargaba a su brazo.

El rostro de Shizuru se torno triste y molesto, sin decir nada se levanto de la mesa y se fue de aquel sitio. Mai no quiso decir nada lo mejor era dejar que las cosas se sucedieran como debían ser.

2 comentarios:

  1. jojojojo..natsuki..creo que ya entendi...
    esta incre incre,....
    uff!!!..primera vez que quiero que nao sea feliz...
    me gusta mucho tu historia,...
    pero,..mmmm..noentiendo como es que nadie a comentado aqui..jeje..soy la primera,..yeeeeiii!!!

    bye..bye.. besitos...

    .♥♥♥. ¡¡Lui Chick!!.♥♥♥.

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  2. woooow simplemente impresionante me he quedado toda la noche leyendolo.... tengo ojeras pero que importa???? XD fantastico simplemente fantastico!!!! FELICITACIONES!!!!

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