sábado, 6 de marzo de 2010

Entre Celos Te Veas 7ma Parte


Sus miradas eran una sola, el rostro de Mikoto mostraba una sincera verdad, sus mejillas ruborizadas, sus ojos tristes, sus labios entreabiertos deseando decir mil palabras y sin embargo no era capaz de articular palabra, Mai le miro atentamente escudriñando su rostro con sumo detenimiento, cada gesto, cada movimiento inconsciente de su semblante, deseaba hallar algo, algo que le indicara que no estaba soñando o que no estaba mal interpretando esas palabras, le tomo de los hombros, el rostro de Mikoto se ruborizo profundamente mientras Mai se inclinaba hacia ella… así, poco a poco, sus ojos entrecerrándose lentamente, sus labios… sí… sus cálidos labios entreabriéndose poco a poco, y mientras tanto el corazón de la chica de ojos color de sol comenzó a latir con una fuerza descomunal, sus labios se entreabrieron mientas esperaba el dulce contacto que la transportaría sin duda alguna al cielo. Sin embargo un golpe seguido de otro sobre la puerta hizo que ambas se separaran en un segundo, Mai miró momentáneamente a Mikoto obsequiándole una grata sonrisa, salió del baño y se coloco una bata enseguida se encamino a la puerta y al abrirla se topo de frente con Tado-san.

- Hola – saludo Mai mirando el cansado aspecto del chico – ¿tú eres? – pregunto tratando de reconocerlo.

- Tokiha-san por fin te encuentro – dijo el chico – por favor – suplico – la directora mando a llamar por ti es… – su rostro se ensombreció – es Kuga-san tuvo un accidente y…

- ¿Cómo? ¿qué paso? ¿cómo fue?

- No estoy enterado del todo de los hechos pero, Fujino-san y la directora están en el hospital en el cual estamos afiliados los alumnos de la escuela, la directora a pedido que vayas.

- Sí iré en seguida, gracias por avisarme – inclino la cabeza y cerró la puerta.

- De nada – respondió el chico exhalando un profundo suspiro de cansancio – hoy no ah sido mi día.

- Mai – pregunto Mikoto al ver la premura con la que se vestía - ¿sucede algo?

- Mikoto – Mai se volvió a verla – Natsuki, Natsuki tuvo un accidente y está en el hospital.

- ¿Cómo? – Mikoto abrió enormemente los ojos.

- Tenemos que apresurarnos.

- Sí- contesto la chica cambiándose la ropa rápidamente.

- “Natsuki – pensó Mai - ¿Qué fue lo que paso?.... el chico dijo que Fujino-san esta con ella, lo mismo que la directora” – un sentimiento de tristeza le embargo por un momento al imaginar la preocupación y angustia que tendría Shizuru en esos momentos.

Mientras tanto Naomi observaba el reloj que colgaba de la pared, era ya un poco tarde y sabía que necesitaría irse pues Shizuru se preocuparía por ella, sin embargo en verdad se lo estaba pasando bastante bien al lado de Nao, ya que en realidad pocas veces podía platicar con Shizuru, en cambio esa tarde con Nao se sentía a gusto al poder hablar de todo aquello que le gustaba, de que compartieran gustos en cuanto a música, anime, películas y demás cosas que no podía compartir con Shizuru por ser esta mayor que ella, había veces que por no parecer infantil Naomi dejaba de lado algunos gustos con el fin de que Shizuru no se decepcionara de ella, como el que en ese momento compartía con Nao que era el comerse un trozo de pastel a mano limpia sin ningún tipo de cubierto.

- Hacía mucho tiempo que tenía deseos de comer un trozo de pastel de esta forma – dijo Naomi sonriendo, mientras se llevaba un trozo a la boca.

- ¿En serio? – pregunto Nao tomando con su índice una mota de crema batida, al ver en la punta de su dedo ese pequeño cumulo blanco, miró de reojo a Naomi y sonrió con esa expresión de travesura propia de las chicas de su edad.

De forma tan natural y sencilla se acerco a Naomi y le paso el dedo por la mejilla embadurnándola de crema batida, Naomi que tenía un trozo de pastel en sus dedos se quedo momentáneamente estática en su sitio, giro lentamente la cabeza para mirar a Nao quien al ver la expresión de la chica se soltó a reír con ganas, Naomi le observo mientras una de sus cejas temblaba de forma bastante graciosa.

- Con que – dijo lentamente, mientras cerraba los ojos y tomaba el pastel de lleno con la mano - ¿te parece gracioso, eh?


- Mucho – contesto entre risas Nao sosteniéndose el estómago por el dolor que le producía el reírse tanto – ooo…ooooeeee… eehhh – su risa se hizo nada cuando Naomi le embarro de lleno la cara de pastel, al ver el rostro de Nao una limpia carcajada emano del pecho de Naomi, estaba riendo de forma tan plena y sincera que Nao quedo encantada escuchándole se sentía extrañamente feliz, tanto que termino compartiendo la alegría de Naomi, ambas, ese par de niñas hicieron exactamente lo que cualquiera haría en esas circunstancias terminar de embarrarse de pastel la cara y la ropa en una guerra sin cuartel plagada de risa y diversión.

Sin embargo lejos de allí no todo era color de rosa, Shizuru permanecía al lado de Natsuki sentada sobre una silla colocada junto a la cama de la chica que adoraba con el alma, con ambas manos sostenía la mano de Natsuki, le miraba atentamente, un gesto de dolor le hizo mella en el corazón al recordar la forma como le trato, era su culpa ¿verdad?, era su culpa ¿no es así?, el que ella estuviera en esas circunstancias, el que ella hubiera estado a punto de morir… ella era la única culpable de todo.

- Natsuki, ¡oh!... Natsuki – dijo quedamente – si tan solo nunca me hubieras conocido, si tan solo jamás me hubiera cruzado en tu camino hoy serías tan feliz, en verdad hoy serías tan feliz…

- No lo creo – una voz le hizo volver el rostro de inmediato – si Fujino-san no hubiera estado al lado de Natsuki… entonces… Natsuki nunca hubiera aprendido a sonreír y a ser feliz, aún estaría dentro de su propia cárcel embebida en el rencor de los acontecimientos de su pasado… por favor toma – le extendió una lata de café – bébelo con cuidado pues está caliente.

- Tokiha-san – dijo sorprendida, mientras miraba a Mai acariciarle la frente a Natsuki.

- ¿Está bien?

- Lo estará si logra despertar antes de 48 horas – centro su mirada en Natsuki.

- Seguro despertará – dijo mirando el apacible rostro de Natsuki – es muy fuerte y testaruda y necia como para dejar que algo como esto se interponga entre ella y su futuro – al decir esta última palabra miro a los ojos a Shizuru.

- Tokiha-san – musitó, ruborizándose levemente.

- ¿Mai? – pregunto Mikoto desde la puerta - ¿puedo? – Mai miró a Shizuru sea como sea ella era la que tenía la última palabra, Shizuru solo asentó con la cabeza, ante el gesto, Mikoto entro y se acerco a Natsuki.

- ¿Natsuki? – pregunto suavemente – mientras recordaba la breve conversación que había tenido con ella esa mañana – tienes que ponerte bien Natsuki – dijo suavemente - ¿lo recuerdas? tenemos que luchar por lo que queremos – asentó con la cabeza un par de veces, sin embargo apretó los puños al ver que la chica simplemente permanecía en un silencioso letargo y parecía tan inmóvil como si su vida se hubiera marchado - ¿Mai? – se volvió a mirarla con los ojos temblando en lagrimas.

- Descuida Mikoto – le extendió los brazos y la chica se abrazo a ella – se pondrá bien, es Natsuki… ¿lo recuerdas? Es muy fuerte ¿no es así? Y nunca se rinde ¿verdad? – le pregunto intentando que Mikoto recordara el primer enfrentamiento que tuvo con ella, la chica solo asentó un par de veces mientras las lagrimas rodaban por sus mejillas – tranquila estoy segura que cuando despierte podrás medir fuerzas con ella una vez más – Mikoto solo asentó con la cabeza, Mai se volvió a mirar a Natsuki y en su rostro se formo una expresión de incertidumbre, si bien era cierto que Natsuki era una chica fuerte también estaba el hecho de que ello no garantizaba nada – Por favor –hablo seriamente – tráela de regreso Fujino-san.

- Tokiha – san

- Estoy segura que si le hablas podrá escucharte, por favor pídele que regrese que no se rinda, que siga luchando – en sus ojos se noto un profundo ruego plagado de tristeza – estoy segura que solo a ti te escuchara, a fin de cuentas para ella eres tú la persona más importante en su vida.

- Mai – san – expreso mirándola sorprendida.

- Estaremos aquí, por favor cualquier cosa que pase con ella avísanos de inmediato ¿lo harás? – Shizuru solo asentó con la cabeza – ven Mikoto no has comido nada, vamos a la cafetería – la chica asentó, salieron ambas dejando a Shizuru a solas con Natsuki, antes de cerrar la puerta Mai miro a Shizuru quien se levanto y beso en la frente a Natsuki.

- Natsuki – dijo Shizuru tras un breve momento – voy a contarte algo importante – le acaricio el cabello – algo que absolutamente nadie sabe…Natsuki… mi Natsuki… por favor, escucha lo que tengo que decirte… Esta es mi verdad… Todo empezó cuando…hummm –suspiro y quedo dubitativa por un momento – respiró con profundidad – bueno – susurró – quizás…sea mejor relatarte el principio… quizás… así puedas entenderme… ¿sabes, Natsuki?, soy hija única, eso no lo sabías ¿verdad?, así es, Natsuki… - cerró momentáneamente los ojos – mis padres siempre me trataron como a una princesa, dándome tanto cuanto tenían y exigiéndome de la misma forma, fue una férrea disciplina, por eso mis calificaciones siempre han sido las mejores, por eso en todas las áreas siempre luche por ser la mejor; dime Natsuki ¿debido a qué, piensas que fui nombrada Presidenta Estudiantil?, ¿Por mi popularidad?... ¿Por mi forma de ser?..., no… fueron otras las razones Natsuki – le miro atentamente – durante mi infancia me di cuenta que era una persona diferente a las demás, a mamá le gustaba platicar con la familia y amigos de los maravillosos nietos que seguramente le daría yo al crecer – su rostro denotó un gesto de indiferencia –y a pesar de que mamá lo expresaba con tanta ilusión en mi mente no podía siquiera imaginar algo así; por su parte papá siempre me vio como una líder innata, decía que tenía espíritu dirigente y que debía explotar ese talento por eso cada tarde cuando él regresaba del trabajo me llevaba a jugar al parque, para valorar la capacidad de liderazgo que tenía al momento de jugar con otros niños de mi edad o más grandes… a veces añoro esos días ¿sabes?, papá y mamá mirándome jugar desde una banca bajo la sombra de un árbol; papá solía bromearme y me decía que todos los niños del parque seguro desearían ser mis novios, no sabía el motivo ni el porqué , pero solo sonreía y le decía que bromeaba, pues a los chicos solo los veía como eso, simples chicos…me sentía extraña, porque sabía que algo era distinto, yo no regalaba chocolate en San Valentín, ni miraba a los chicos que eran populares…- sonrió ligeramente mientras cerraba los ojos con una clara muestra de resignación – entendí lo que pasaba conmigo el día que la vi… estaba sentada bajo un árbol de cerezos leyendo un libro – Shizuru regreso a su asiento y tomo la mano de Natsuki entre las suyas – siento que fue hace tanto tiempo…soy honesta al decirte que me sentí atraída a esa niña, su cálida mirada llena de tristeza me conmovió el corazón, esa niña era… Tsukira Naomi y fue… mi primer amor… - dijo casi en un susurro, volviendo el rostro a un lado – sin embargo ella era muy débil de salud, su corazón no respondía como debía de ser, así que permanecí a su lado tanto tiempo como me era posible; no entendía el por qué deseaba tanto no dejar de mirar sus tristes ojos, aún cuando ella sonreía, aún cuando delante de mi mostraba una fortaleza que lejos estaba de ser real… ella siempre… ella siempre parecía ser fuerte, pero… no era así, me desesperaba verla sonreír cuando en sus ojos se mostraba un amargo llanto que simplemente no dejaba escapar…por Dios… - cerro los ojos besándole la palma de la mano – me frustraba tanto no poder hacer que confiara en mi el dolor de su debilidad, no me importaba que fuera débil, quería compartir tantas cosas con ella inclusive su dolor, pero siempre interpuso esa falsa fortaleza…- cerró los ojos dejando escapar las silenciosas lagrimas que aquel recuerdo trajo consigo – Natsuki… ella… ella…Naomi fue mi primer beso… mi primer amor… mi primer dolor… un día simplemente se fue, no supe a dónde todo fue tan repentino…y en esas mismas fechas nosotros nos mudamos también y no supe más de ella… incluso pensé que… había muerto…llore por mucho tiempo… hasta que un día mis ojos se negaron a seguir vertiendo lagrimas ya sin razón, en mi corazón ella quedo tan solo como el recuerdo de un gran amor que nunca pudo ser otra cosa más que una dulce ilusión; después de ella mi corazón se cerró, nadie pudo llenar el vacío que su adiós sin despido dejo en mi… llegue a pensar que nunca volvería a amar a nadie… pero – se volvió lentamente para mirar a Natsuki – sucedió que una chica, no solo entro al mismo Instituto que yo, también de forma inexplicable entro de lleno en mi vida y en mi corazón… Natsuki… esa chica… eres tu… esa niña que entro con cara de pocos amigos, fue quien me enamoro… no podía creerlo, no podía entenderlo, ¿cómo el amor volvió a tocar mi corazón?... Natsuki…tú… tú me hiciste volver a soñar…Natsuki – sonrió suavemente – ¿recuerdas el día que entraste a la escuela? –le acarició la mejilla y sonrió ligeramente – en ese entonces era ya la presidenta del Consejo Estudiantil y mi obligación era darles el discurso de bienvenida, sin embargo tu no estabas entre aquellos alumnos, lo sé porque pase mi vista por cada rostro nuevo que estaba delante de mí y de haberte visto ya no hubiera podido separar la mirada de tus ojos, no fue sino hasta el día siguiente, lo recuerdo perfectamente bien era media mañana y Reito- san y yo íbamos rumbo a los salones, en aquel entonces todos creían que éramos pareja, inclusive él mismo llego a proponérmelo – suspiro meneando la cabeza en negativo – es un buen chico pero ya sabía yo que…- hizo una ligera pausa – que… mi vida no sería al lado de un hombre… Reito- san en aquel entonces…:

- Vamos, Shizuru-san - se volvió a mirarla - ¿has visto como nos miran todos?- sonrió y saludo a un par de chicas que se emocionaron al momento.

- Lo veo – dijo Shizuru saludando a algunos chicos los cuales suspiraron emocionados.

- Creo que sería bueno hacer de los rumores una verdad ¿no piensas igual? – le sonrió cortésmente – eres una chica inteligente, guapa, excelente en deportes y si eh de ser honesto la verdad es que desde el primer grado me has gustado – elevo la vista al cielo.

- Reito-san – Shizuru se detuvo al escuchar la declaración del chico.

- No descuidaríamos los estudios y mucho menos nuestras obligaciones para el Consejo Estudiantil – sonrió ruborizándose levemente - ¿estaré adelantándome demasiado Shizuru-san? – se volvió a mirarla.

- ¿Sabes? Reito-san, eres un chico agradable y muy apuesto también… pero…–su rostro se entristeció ligeramente –yo… - una chica paso al lado de Shizuru empujándola con el hombro, lo que provoco que Shizuru soltara un par de libros que llevaba en la mano.

- Oye – dijo Reito-san – lo menos que puedes hacer es disculparte – la chica se detuvo y giro el rostro lentamente mientras Shizuru se agachaba a recoger los libros, al levantar la vista para ver a esa chica se quedo sin habla.

Ahí estabas tú Natsuki mirando de soslayo a Reito-san, es curioso cómo ni siquiera me miraste ni aún por un instante, en ese momento solo lo viste a él con un claro gesto de fastidio, no puedo negarlo… tu mirada, el obscuro dolor proveniente del fondo de tus ojos reflejado en el verde de tu mirar fue lo que me atrapo en seguida, mirabas con tanto coraje, con tanta rabia, con demasiada frustración, tantas emociones mostrabas en tus ojos Natsuki que en ese momento mi corazón se estremeció y me pregunte ¿por qué tanto dolor?, ¿por qué tanto sufrimiento?... ¿por qué esa soledad?... ¿Por qué?...:

- Deberían fijarse por donde caminan – regreso el rostro al frente sin siquiera ver a Shizuru y se alejo con paso firme.

- O… oye… - Reito dio un paso, pero Shizuru se levanto y le sujeto del brazo.

- Espera Reito-san, no ah sido nada, dejémosle tranquila, quizás no ha tenido un buen día, vamos ya tendríamos que estar llegando – le sonrió y antes de seguir su camino volvió discretamente la mirada para ver las espaldas de la chica que ya llevaba un buen trecho recorrido – “¿quién eres?” – se preguntó olvidándose por completo de la respuesta que aún esperaba el chico.

Natsuki…me sentí extrañamente atraída a ti… Natsuki no me miraste, ni siquiera un momento… para ese entonces no me era desconocido el hecho de que no solo los chicos sino que también a algunas chicas les gustaba y donde me plantara siempre terminaban mirándome, observándome, y sonrojándose cuando fijaba la mirada sobre ellos o ellas; pero esa mañana Natsuki tu ni siquiera me diste la oportunidad de fijar mis ojos sobre los tuyos, ¿podría ser vanidad?... ¿podría ser solo el ego?... ¿qué explicación podía darme en ese entonces a la extraña sensación de necesitar…sí… de necesitar que me vieras… que posaras un momento tus ojos en mi?... aahhh… Natsuki, a partir de ese día me convertí en una silenciosa observadora de todos los movimientos que hacías, leí tu historial mil veces al grado de grabarme palabra por palabra del mismo. Me llenaste de una intoxicación extraña, de una rara obsesión que supe mantener en secreto, me di cuenta que solo vivías para buscar ese algo, esa razón por la cual tu mamá había tenido ese accidente…sí Natsuki… sabía tanto de ti… que por un momento me sentí culpable de violar tu vida privada, cuando no me habías dado el permiso… cuando aún ni siquiera… ni siquiera habías vuelto tu rostro para mirarme, ¿sabes? – paso su dedo índice delineándole los labios – te confieso que estaba terriblemente asustada – era la primera vez que no sabía como hablarle a alguien… Natsuki, buscaba oportunidades… -se ruborizo ante lo siguiente – incluso trataba de crear oportunidades para poder hablarte… pero – suspiro – ninguna de ellas funciono, el tiempo y la vida misma me dieron una oportunidad – fue tan… casual…, ni siquiera imagine que estuvieras por ahí:

- No deberías hacer eso –la voz de Shizuru hizo que Natsuki se sorprendiera y se detuviera, girándose de inmediato para quedar de frente a la dueña de esa voz – las flores bonitas están para agradar – continuó hablando la chica mientras le obsequiaba la mejor de sus sonrisas – se esfuerzan mucho para florecer durante su corta vida.

Natsuki se quedo un momento sin habla, reconoció por la vestimenta de la chica que obviamente pertenecía a un grado superior, sin embargo eso no la amilano, rompió el contacto visual al volver el rostro a un lado, Shizuru se sintió momentáneamente vacía al ya no tener los ojos de la chica mirándole directamente.

- Y eso a mí que me importa – le respondió secamente - metete en tus asuntos… sempai – dio media vuelta y empezó a caminar, Shizuru quedo sorprendida por la actitud de la chica.

- Shizuru… - dijo rápidamente – Fujino Shizuru, ese es mi nombre – Natsuki se detuvo momentáneamente.

- ¿Debe importarme? – preguntó secamente. Dejando a Shizuru completamente helada ante esa pregunta tan fría.

- Supongo que… no … - dijo con voz apagada y triste, Natsuki sintió el cambio en el tono de voz de la chica y por un breve instante se sintió culpable de ser así con ella que solo había intentado ser amable.

- Kuga Natsuki – dijo casi en un grito – y no me gusta que se crucen en mi camino, Fujino Shizuru – dijo su nombre al tiempo que se volvía a mirarla y centraba por breves momentos su verde mirada en esos sorprendidos ojos carmín; echo a correr dejando a Shizuru con la mano extendida hacia ella.

- Es…pera –dijo en un hilo de voz pero Natsuki ya estaba lejos para escucharla siquiera – Natsuki-san – susurro, mientras el viento acariciaba su rostro y hacia mover gentilmente su hermosa cabellera.

Natsuki… mi nombre en tus labios me pareció en ese momento lo más increíblemente maravilloso de este mundo, quede varios minutos ahí, sin poder moverme, lo único que podía hacer era recapitular una y otra vez lo intenso de tu mirada, el sonido de tu voz y mi nombre venido de tus labios… - se inclino lentamente depositando un beso en la mejilla de la chica – Natsuki, como si el destino se hubiera aliado conmigo tuve la oportunidad más grande del mundo y en esa ocasión di gracias a Dios de no haber dimitido para el puesto que por un momento estuve a punto de rechazar tajantemente…:

- Y bien ¿sigo esperando? – dónde está tu pase para poder andar merodeando por los pasillos cuando las clases han iniciado ya – la chica en verdad era un poco desesperada - ¿estás poniéndome atención? – pregunto al tiempo que la chica le respondía con un resoplo de molestia – no volveré a repetirlo niña – dijo exasperada – no podemos permitir este tipo de indisciplina… es por eso que yo….

- ¿Sucede algo Suzushiro-san? – pregunto una voz conocida para ambas chicas.

- Fujino- sempai – susurro Natsuki

- ¡Oh! – sonrió complacida – pues estaba feliz de que recordara su nombre – obsequiándole a Natsuki la mejor de sus sonrisas – así que aquí estas Natsuki-chan.

- “¿Nat…Natsuki-chan?, pero que atrevimiento”- pensó.

- Pensé que seguramente tendrías problemas, has dejado el pase que te di en mi oficina, Natsuki-chan sí que eres distraída ¿ne? – Natsuki abrió enormemente los ojos ¡esa chica le estaba ayudando!, después de haberla tratado de forma tan irrespetuosa.

- Presidenta Fujino – Haruka se llevo las manos a la cintura - ¿estás diciendo que conoces a esta chica y le diste un pase para ir por ahí, así como así?.
- “¿Presidenta?... ¿ella?... y yo que…” - se ruborizo levemente

- Es un encargo Suzushiro-san.

- ¿Verdad Natsuki-chan? – le volvió a sonreír y en esta ocasión sintió un leve sonrojo cubrirle las mejillas.

- S… sí – respondió asentando al igual con la cabeza.

- En ese caso… - Haruka se cruzo de manos y torció levemente los labios formando una simpática mueca de descontento - ¿puedo ver el pase presidenta Fujino?

Shizuru enarco una ceja mientras le miraba de una forma que no paso desapercibida para Natsuki, había tal autoridad en esa mirada, que incluso ella misma sintió el peso de ese mirar. Shizuru sonrió de medio lado cerró los ojos momentáneamente y al abrirlos se reflejo en su gesto y en ese océano carmín ese poder, ese inmenso poder que daba un efecto irónico de paz e intranquilidad, con parsimonia y tranquilidad Shizuru le cuestiono.

- ¿Puedo ver tu pase Suzushiro-san? –le extendió la mano.

- Ooohh! - la chica comenzó a buscar inútilmente entre sus ropas, aún a sabiendas que no tenía nada – bueno, bueno…

- ¿Y bien? – dijo Shizuru – aahh vamos –dijo irónicamente con todo propósito – ¿es que no lo ah traído consigo la presidenta del consejo Ejecutivo?

- No, no es eso… es solo que… - se lamento que Yukino no estuviera cerca para ayudarle

- Bien en ese caso – supongo que hay que demostrarle a los alumnos de nuevo ingreso lo estricto de las reglas que llevamos en esta escuela ¿no piensas igual Suzushiro-san? – le miró de tal forma que ya sabía lo que tenía que contestar.

- ¿Eeeh? Natsuki-chan – se volvió a mirarla sonriéndole - ¿te das cuenta de la estricta disciplina que tenemos en esta escuela, al grado de que La presidenta del consejo Ejecutivo, irá toda una hora a la iglesia como castigo por no llevar consigo su pase?

- “¿Qué?” – pensó Haruka al tiempo que una gota de sudor escurría de su frente pasando por su mejilla – “¿tiene que ser en la iglesia?”.

- Aah – dijo Natsuki como respuesta.

- Bien – tomo del brazo a Natsuki y se la llevo consigo – en una hora iré a verte a la Iglesia Suzushiro-san me alegra mucho saber que puedo confiar en ti la disciplina de la escuela.

- Sí… - dijo con firmeza, pues sintió un momentáneo reconocimiento a su persona – se dio la vuelta y se encamino a la salida, mientras Shizuru sonrió llevándose el envés de la mano discretamente a la boca – “disfruta tu estancia” – pensó al tiempo que se iba con Natsuki a su oficina.


- ¿Por qué me ayudaste? – pregunto Natsuki soltándose del brazo de Shizuru.
- ¿No debí hacerlo? – pregunto sin mirarla.

- No entiendo porque lo has hecho, no fui considerada contigo aquella vez.

- Ven conmigo – utilizo cierto tono imperativo, que Natsuki no pudo cuestionar.

Al llegar a la sala del consejo esta se hallaba vacía, Shizuru invito a pasar a Natsuki.

- Es bastante grande – observo Natsuki en voz alta.

- ¿Te parece?

- Sí – respondió mirando en derredor, camino hasta la ventana – el viento le acaricio el rostro – es una linda vista.

- Puedes venir las veces que desees, por las tardes no hay nadie – Natsuki al oír sus palabras se giró para mirarla – ni siquiera estaré yo así que puedes disponer de este sitió si es que deseas estar sola.

- ¿Có…mo?

- En ocasiones dejo mi lap top sobre el escritorio así que no habrá problema si la usas.

- ¿Qué estás diciendo? – Natsuki se molesto - ¿por qué estas diciéndome todo esto?

- Es hora de que vuelvas a tus clases Natsuki-chan – sonrió y le extendió un pase – toma con esto no tendrás problemas.

- No lo necesito, no voy a regresar a clases voy a salir fuera – le hizo a un lado la mano mientras se dirigía a la puerta.

- Entonces… - dijo – necesitaras este pase – le extendió un papel en color azul – Natsuki se volvió a mirarla bastante molesta.

- ¡Deja de ser amable conmigo! ¡no quiero que seas amable conmigo! ¡Y no necesito que me ayudes en nada Fujino-sempai!, soy lo suficientemente capaz de cuidar de mi y de hacer las cosas por mí misma, ¡no voy a aceptar tu ayuda entendiste? ¡ni hoy, ni mañana, ni nunca!, ¡no te necesito! ¡te quedo claro? – y dicho eso salió cerrando fuertemente. Shizuru giro a un lado la vista, pensó que se había equivocado al ser amable con Natsuki, pero de ninguna forma podía tratarle mal, existiendo tanta tristeza en esa mirada, además su naturaleza no le permitía ser una mala persona; su carácter, sus calificaciones, su destreza en los deportes le hicieron ser una perfecta candidata para el puesto de Presidenta estudiantil, no fue rival para los demás competidores, ni siquiera para Reito-san que gozaba del gusto de varias chicas y uno que otro chico. Se sentó tras su escritorio y dejo el pase a un lado de ella. Habían pasado varios minutos y Shizuru estaba revisando un par de cosas en su computadora cuando la puerta se abrió y para sorpresa de Shizuru, Natsuki entro con las mejillas ardiendo en rojo carmín, su mirada severamente dura, se acerco a paso lento hasta llegar al escritorio, dio un vistazo rápido y vio el pase junto a Shizuru, lo tomo violentamente, se dio media vuelta y se dirigió de nuevo a la salida.

- Esto… hummm… esta es la única ayuda que tomaré de ti – dijo más calmada casi avergonzada, salió y esta vez no azoto la puerta. Shizuru sonrió.

- Natsuki-chan – dijo con una linda sonrisa en los labios.

A partir de ese día, utilizaste la sala del consejo estudiantil como uno de tus tantos refugios, quiero pensar que era tu favorito, Natsuki… ¿sabes?... yo era un poco como tú, cuando mi padre murió, sufrí muchísimo y a punto estuve de no aceptar el cargo de Presidenta estudiantil, para tratar de pensar menos en mi padre me centré en los estudios al máximo y cuando me propusieron el cargo, sentí una rabia inexplicable, porque ello me recordaba a mi padre, ser dirigente ese era el sueño que él tenía para mí y el cumplirlo me traería siempre su recuerdo; sin embargo antes de que mi padre muriera me hizo jurar que siempre seria una persona responsable y que mis promesas y juramentos debía llevarlos al pie de la letra, por más dolorosas o difíciles que fueran siempre debería de cumplirlas, me hizo un enorme hincapié sobre la responsabilidad de nuestros actos. No pude dimitir de mi cargo porque le prometí a mi padre que un día alcanzaría su sueño. Hoy voy a romper mi promesa Natsuki, hoy por ti voy a romper mi compromiso y esa cadena que no me permite estar a tu lado. Porque Te Amo y eres la persona más importante de mi vida, Te Amo – dijo al tiempo que acercaba su boca a los labios de Natsuki – por favor Natsuki… Por favor… vuelve a mí. – le beso dulcemente. El rostro de Natsuki comenzó a moverse ligeramente y en un instante un pitido hizo que Shizuru se separara de sus labios, observo el rostro de Natsuki que poco a poco comenzaba a despertar.

- Natsuki – susurro – al ver a la chica poco a poco abrir los ojos, Shizuru sintió el fluir de sus lagrimas mientras sonreía; Natsuki entreabrió los ojos su visión era un poco borrosa, pero poco a poco fue enfocando a la chica que estaba frente a ella. En ese momento una enfermera entro al cuarto ya que el pitido la había alertado.

- ¿Quién…? – pregunto Natsuki con un poco de dificultad - ¿Quién eres tú? – dijo al enfocar a la chica que le miraba con un claro gesto de sorpresa.

- Q… qué? – los ojos de Shizuru se abrieron enormemente tras escuchar esa pregunta…


En la cafetería Mai miraba a Mikoto mientras esta se llevaba a la boca un trozo de pan, lo comió con mucha lentitud, en realidad con todo lo sucedido ni hambre tenía. Mai recordó por un momento el rostro de tristeza que embargaba a Shizuru motivo por el cual extendió la mano y tomo la de Mikoto, la chica volvió el rostro para mirarla.

- ¿Mai? – pregunto con tristeza.

- Mikoto… - sonrió tiernamente – perdóname por no haberme dado cuenta antes.

- ¿Mai? – quedo sorprendida de sus palabras.

- Te Amo Mikoto, en verdad, en verdad Te Amo.

- Mai – la chica de ojos de sol derramo suaves lagrimas.

- Prométeme que nunca te alejaras de mi lado Mikoto – le acaricio la mejilla tiernamente, Mikoto solo asentó con la cabeza mientras le sonreía – ¿vamos a ver a Natsuki? – pregunto dulcemente y la chica sentó.

****

- Muy bien, tus signos están normales – dijo la enfermera sonriéndole – iré a traer al doctor ¿de acuerdo?, mientras tanto te dejo en manos de tu amiga, se ve que te quiere mucho, no se ha despegado ni un momento de tu lado – le guiño.

- Si… -se limito a responder y no mostro ningún tipo de expresión, fue como si en realidad no le importara.

La enfermera salió, dejando a las chicas a solas, Natsuki observo a la chica que estaba de pie delante de ella y para angustia de Shizuru pudo percibir en sus ojos un desconocimiento total.

- ¿Nat…suki?, ¿estas… bien? – se animo a preguntar mientras limpiaba las lagrimas de sus ojos, con el envés de la mano.

- ¿Quién eres tú? – pregunto mientras intentaba recordar, entrecerró los ojos mientras le observaba de arriba abajo.

Shizuru sintió como si una daga le atravesara el corazón, ¿es que era en verdad lo que estaba pasando?, era verdad lo que estaba sucediendo… Natsuki no la recordaba en absoluto.

- ¿No… no te acuerdas de mí? – pregunto Shizuru con un gesto de amargura.

- ¿Tendría que hacerlo? – pregunto mirándola con extrañeza - ¿somos amigas o algo así?

- Natsuki – Shizuru mordió su labio inferior, apretó los puños con fuerza mientras agachaba la cabeza – “¿Es esto lo mejor?.... Si me has olvidado, quizás debería de aceptarlo… te eh hecho tanto daño… te eh herido de una forma tan cruel… Natsuki... ¿qué debo hacer?... enfadarme con la vida o agradecerle que te hayas olvidado de una persona tan nefasta como yo?”…

- ¿Oye? ¿eres mi amiga? – preguntó una vez más al ver que Shizuru no le respondía.

Shizuru respiro profundamente, seco sus lagrimas y levanto la mirada, no pudo evitar mirarla con ternura, una ternura entremezclada con un infinito amor y un toque de tristeza que provoco en Natsuki una ligera sensación de dolor y malestar, un muy leve sonrojo cubrió sus mejillas.

- No… - respondió sutilmente – no somos amigas – una extraña sensación de tristeza emano del corazón de Natsuki cuando escucho esas palabras – has tenido un accidente, soy Fujino Shizuru y soy la Presidenta del Consejo Estudiantil, la directora me ah dejado a cargo de ti… eres… mi… - “eres mi luz… mi amor… lo que más quiero en esta vida.. eso eres” – eres mi responsabilidad – intento sonreír – por eso estoy aquí Kuga Natsuki – kun

- ¡No! – dijo incluso sorprendida la misma Natsuki – perdón – se disculpo sonrojándose – no me llames por mi apellido, no sé porque pero no me gusta, puedes llamarme solo por mi nombre.

- Entiendo – dijo Shizuru.

- ¡Aah! Que bien veo que has despertado – dijo una voz desde la puerta – si nos disculpas Fujino-san revisaré a tu amiga, ¿puedes esperar un momento afuera.

- Sí, por supuesto doctor – Shizuru salió no sin antes sonreír tiernamente a Natsuki.

- “Que chica tan extraña” – pensó Natsuki

A penas hubo salido cuando Mai y Mikoto llegaron.

- Fujino-san ¿cómo está Natsuki?

- A despertado y parece ser que está bien… esta… más que bien parece ser que no me recuerda – dijo con dolor y su rostro lo mostro.

- ¡Oh! Pero, pero eso no puede…

- Natsuki ¿no recuerda? – pregunto Mikoto sin entender del todo.

- Así es…

- Fujino-san, esto… bueno… le has dicho ¿lo que significas para ella?, ¿sabe… sabe Natsuki que la amas? – pregunto Mai sabiendo que no tenía porque entrometerse.

- Así que ¿lo sabías? Tokiha-san – pregunto Shizuru sin mirarla con el rostro entristecido.

- Bueno ella y yo somos amigas… y … me había….

- Está bien – le acoto – pero por favor…

- Ya puedes pasar Fujino-san – dijo el doctor, impidiendo que Shizuru terminara la frase – oh, perdonen ¿vienen a ver a nuestra paciente?

- Sí contesto Mai

- Pasen por favor

Al entrar Mikoto corrió hasta Natsuki y se abrazo a ella.

- Mikoto, espera me duele el cuerpo – sonrió ligeramente Natsuki; al escuchar eso Shizuru quedo helada.

- “Natsuki… Natsuki recuerda a Mikoto” – pensó Shizuru, sorprendiéndose.

- ¿Natsuki, estás bien? – pregunto Mai acercándose a ella.

- Mai – dijo Natsuki – sí, estoy bien, el doctor me ah dicho que parecer ser que no hay daños serios.

- Que susto me has dado – dijo – pensé que no me recordarías – y mira Fujino-san no se ah separado de ti ni un momento.

- Sí, me dijo que es la Presidenta del Consejo Estudiantil – dijo mientras sobaba la cabeza de Mikoto y sonreía.

- Natsuki … - dijo Mai quedándose estática – es que acaso no recu….
- Tokiha – san – le acoto Shizuru ¿puedo hablar contigo un momento? .

- ¿Ehh? Sí, sí, seguro…

Ambas chicas salieron de la habitación, Shizuru se planto delante de Mai y le puso las manos sobre los hombros, le miro con una seriedad y una tristeza difíciles de describir.

- Por favor Tokiha –san, no le digas nunca a Natsuki que ella y yo…

- Pero… pero ella te…

- ¡No! – dijo impidiéndole hablar – ya le he hecho mucho daño, no quiero hacerlo más – por favor soltó a llorar con un amargo llanto, que provoco en Mai un dolor compartido – te lo ruego Tokiha- san cuida bien de ella ¿lo harás?.

- Fujino-san… - Shizuru le soltó.

- Por favor cuida bien de ella – dio media vuelta y se alejo a paso lento, dejando en Mai una profunda sensación de impotencia.


Dolor, angustia, tristeza, ¿por qué a veces vienen tomadas de la mano del amor?... ¿a dónde… adónde ir ahora, cuando tu hogar ah quedado lejos de ti?, ¿está bien sentir esa rabia?, ¿está bien sentir esa impotencia?, ¿promesas?, ¿promesas así, cuentan en verdad?, ¿por qué el amor tiene que ser así?... ¿lo hacemos así?... ¿es la edad?, ¿la inmadurez?, ¿por qué al estar joven los problemas parecen a veces imposibles de solucionar?, ¿decir la verdad?, ¿pero eso destruiría a alguien más?... ¿para eso vino?... ¿para eso lucho?... y al final ¿Qué se obtuvo?

El amor, ¿tan fuerte es el amor?... parece una hermosa rosa, tiene ese perfume que te atrae, que te envuelve, que te seduce embriagándote inevitablemente… la observas, ves ese blanco profundo de amor sincero, de aquello que de forma inocente te a embelesado, inmaculada, franca, ahí está esperando por ti, la tocas y la rosa tenía espinas, pero no te importo apretaste más la trémula carne contra ella y comenzaste a sangrar y es en ese rojo de tu sangre muestra de pasión desbordante de sensaciones miles de dolor entremezclado con placer que manchas esos dulces pétalos blancos cual nieve de montaña y se produce la pasión que el aroma de la rosa entremezcla con tu sangre se convierten en un poderoso afrodisiaco que te lleva al borde de la locura y la desesperanza, quieres tocar el cielo pero esta tan lejos, tan alto que no puedes más que alzar la vista y darte cuenta de lo lejano que a quedado de ti… ¿cómo paso?... ¿cómo paso eso?... hoy más que nunca estas lejos de ella... ahora si estas tan lejos de ella… ¿por qué lo permitiste?... ¿cómo paso?... ¡cómo fue que paso?!

72 hrs atrás…

- ¿Doctor puedo hablar un momento con usted? – pregunto Mai

- Por supuesto – contesto al tiempo que Natsuki se volvía para mirarla.

- Si no le molesta me gustaría que fuera en privado.

- De acuerdo.

Ambos salieron mientras Natsuki seguía platicando con Mikoto.

- ¿Es posible que una persona pierda la memoria pero… pero solo para una persona? – pregunto al tiempo que el doctor le miraba con cara de interrogación – bueno lo que quiero decir es que si es posible recordar algunas cosas y otras no.

- ¿Pérdida de memoria selectiva?

- ¿Es eso? – pregunto Mai

- Bueno no es mi área, pero sé que cuando has tenido algún trauma por algún suceso tu mente llega a bloquear ciertos recuerdos, sí, sí es posible.

- ¿Y tiene remedio?

- Honestamente no sabría contestarte, en realidad no es mi área, supongo que eso lo sabrá un psicólogo – se llevó la mano al mentón – aunque alguna vez escuche que una fuerte impresión también te lleva a recordarlo todo.

- Una… fuerte… impresión – repitió lentamente.

- Bueno tengo que irme – dijo el doctor – si tu amiga no presenta alguna complicación de algún tipo en un par de días y tras unos estudios podrá regresar a sus actividades normales, es una chica fuerte ¿eh?

- Sí – contesto Mai mientras le sonreía amable.

- Bien nos vemos entonces, deberían ir a dormir ya es tarde, estoy seguro que estará bien.

- Sí, gracias doctor.

Mai volvió dentro miro el rostro de Natsuki se mostraba lleno de un profundo coraje, su entrecejo fruncido con fuerza, las lagrimas escurriéndole por las mejillas sin piedad y sus manos temblaban de la fuerza con la que apretaba las sábanas.

- Nat…su..

- Por favor – dijo con dificultad – váyanse, estoy cansada.

- Natsuki – susurro Mai mientras tomaba la mano de Mikoto y la jalaba fuera de la habitación, Mai sabía que lo mejor era dejar que descansara.

- Mikoto – le hablo Natsuki antes de que la chica saliera y le miro seriamente, la chica entendió esa mirada y solo asentó levemente. Mai quedo un poco intrigada, pero ya habría tiempo para hacer las preguntas por el momento lo mejor era irse y dejarla descansar, Mai cerró la puerta tras de sí.

Cuando se hubo quedado sola, soltó a rienda suelta su dolor lloro intensamente, su cuerpo temblaba, sus ojos cerrados fuertemente y sus lágrimas quemaban su piel.

- ¡Maldición! ¡Maldición! – volvió a gritar, se llevó las manos a la cabeza, pues un fuerte dolor se apodero de ella, entreabrió los ojos momentáneamente y su mirada… esa mirada en verdad… daba miedo.

1 comentario:

  1. o.O!!!..NO ENTENDI ESA ULTIMA PARTE,...
    aaAwWww!! que linda la parte de mai y mikoto,....
    mm,..me parece que mikoto hablo de mas,...
    no se, esta suuper,..
    que bien mañana no tengo clases,..eso quiere decir que no tengo examen,..por lo que me puedo dar el lujo de terminar de leer esta historia hoy mismo,.!!xD...

    besitos y abrazos,...

    .♥♥♥. ¡¡Lui Chick!!.♥♥♥.

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