domingo, 28 de marzo de 2010

AMOR EN PREPARATORIA DENNIS 3ra Parte


Salí cansada de la reunión de profesores, fue fastidioso oír al director mandar indirectas a los profesores faltistas y los contraataques de los mismos; lo único que deseaba era llegar a casa tomarme una buena taza de café y meterme a la cama para soñar con el amor de mi vida, mi dulce y gentil Laura, sonreí sin pensarlo y sentí las mejillas ruborizárseme aún no podía creer que estuviera tan enamorada de esa niña tan hermosa, me sentía sumamente afortunada por tenerla como novia, curiosamente veía la vida con más animo, me sentía incluso más fuerte y más viva y todo por ella, todo por mi hermosa Laura, cuando menos me di cuenta había llegado a mi casa, estaba a punto de entrar cuando la escuche.

- Karla, hola ¿podemos hablar?

- Ana ¿qué es lo que deseas?

- Solo quiero hablar, en verdad como amigas, digo seguimos siendo amigas ¿no es así?

¿Qué podía decirle?, aún me sentía mal por haberla tratado tan rudamente, asenté mirándola fugazmente, no estaba muy segura de querer oír recriminaciones hacia mis actitudes, aunque bien sabía que las merecía.

- Pasa – le dije y de inmediato me dirigí a la cocina - ¿deseas tomar café?

- Oh, sí, sí por favor

- ¿Y de que deseas hablarme? – le pregunte desde la cocina.

- Bueno tan solo quería platicar contigo – escuche su voz cada vez más cerca – la última vez – me dijo recargándose en la puerta – creo que nos dijimos cosas que…

- No me malinterpretes – le dije dándole la espalda mientras sacaba las tazas – sigo sosteniendo lo dicho ese día.

- En… entiendo – me dijo y sentí su voz tensarse – quiero… quiero creer que esa niña… quiero decir que lo que vi… no fue lo que…

- Creo que te estás metiendo en cosas que no son de tu incumbencia ¿no piensas igual?

- Karla… mira yo… - se acerco a mí descansando sus manos sobre mis hombros – yo… yo siento por ti…

- Es que no me interesa saber qué es lo que sientes por mi – le dije secamente alejándome de ella y apagando la cafetera.

- ¿Por qué eres así? – me pregunto tratando de ahogar el llanto.

- Porque estas suponiendo cosas que no son, porque estas asimilando que tú y yo podemos tener una relación cuando no es así, no va a pasar y no sucederá ¿entiendes? – serví café en una de las tazas y se la extendí, ella me miró dubitativa y después centro su mirada en el humeante liquido al tiempo que tomaba la taza entre sus manos.

- ¿Sabes?, cuando tenía 15 años tuve mi primera novia…

- ¿Se supone que debe interesarme tu vida personal? – le pregunte al tiempo que me servía café.

- Solo escúchame ¿sí? Es todo lo que te pido tan solo déjame contarte esto que quiero compartir contigo, no me siento orgullosa de lo que hice – dijo en un suspiro – pero en verdad deseo compartirlo contigo, como amigas, tan solo como amigas… por favor. Después me iré te lo prometo y si así lo deseas no volverás a saber de mi – con una mano se echo hacia atrás el cabello que caía sobre su frente – te lo… prometo – suspiro.

- De acuerdo – dije al tiempo que bebía un sorbo de mi café.


****

Nos estábamos bañando cuando oímos la puerta de entrada que se cerraba, en cierta forma no nos preocupamos mucho porque no era la primera vez que me bañaba con Dennis, para mamá la relación que teníamos Dennis y yo era el de hermanas, pero aún con todo ello salí de la regadera no sin antes volverla a besar, me envolví en mis toallas y salí del baño justo cuando mi mamá entro en mi cuarto.

- Hola mamá – me acerque a ella y le bese la mejilla - ¿cómo te fue hoy?

- Bien hija muy bien, gracias a Dios hubo bastantes pacientes, créeme estoy muerta de cansancio – se sentó en mi cama y se quito sus zapatillas.

- ¡No se preocupe señora – la voz de Dennis se escucho – váyase a su cuarto a descansar y Laura y yo le llevaremos la cena a la cama!

- ¡Hola Dennis! – mi mamá me sonrió – es muy linda ¿verdad? – me dijo mientras yo me sentaba a su lado.

- Sí ya la conoces – le devolví la sonrisa.

- ¡De acuerdo Dennis – dijo mi mamá – pero eso si quiero ver mi cocina tan limpia como la deje en la tarde!

- ¡No se preocupe me encargaré de que Laura recoja y lave todo lo que ensuciemos!

- ¡Ja, ja, que simpática! – le grite mientras meneaba la cabeza en negativo.

- Bueno hija me voy a la cama, las espero entonces – me guiño mientras salía de mi habitación – ¡Dennis ¿te vas a quedar a dormir aquí?, para avisarle a tu mamá!

- ¡Sí, por favor señora, gracias!

- Ok, hija nos vemos entonces – cerró la puerta al tiempo que yo dejaba caer las toallas de mi cuerpo, me miré en el espejo que había a un costado de mi cama, mi cabello se notaba húmedo, observaba mi rostro y me parecía ver una completa extraña… era como si no me reconociera a mi misma en ninguno de los rasgos de la persona que ahora se reflejaba frente a mí – la vi acercarse lentamente mientras se secaba el cabello con la toalla.

- Eres hermosa – me dijo posando sus labios sobre mi cuello y la tibieza de su aliento me erizo la piel…

- ¿Lo soy? – pegunte mientras mi reflejo arqueaba las cejas - más bien creo que soy la persona más horrenda del mundo

- ¿Por qué dices eso? – me pregunto girándome y mirándome seriamente a los ojos – tú eres la chica más hermosa que existe en este mundo – me beso fugazmente los labios y me abrazo tiernamente, mientras mi mente me repetía que esto no estaba bien, no estaba nada bien.

****

Nos sentamos en la sala ella en el sillón individual y yo en el love-site, el café lo sostenía aún en mis manos, ella miraba el contenido de su bebida, el cabello le cubría levemente parte de su rostro.

- No sé cómo empezar.

- Toda historia tiene un comienzo, porque no inicias por el erase una vez…

- Esto no es un juego estúpido Karla – se volvió a verme y su rostro denotaba molestia - ¿crees que es sencillo lo que voy a contarte? Pues sábete que no es así, aun hoy me siento avergonzada por el daño que hice, por la forma en que me comporte con ella, con mi primera novia – regreso su mirada a la humeante taza de café y por un momento se quedo callada, tras unos instantes suspiro y comenzó – tenía 15 años y ella 29 – sonrió de medio lado era muy guapa ¿sabes?, tenía los ojos más bellos que te pudieras imaginar, grandes y expresivos, obscuros intensos casi como si la noche se hubiera hecho dueña de ellos, era tan dulce, tan amable, se llamaba Tania, yo estaba en mi último año de secundaría y le daba gracias a Dios de que en esa escuela fuera a cursar preparatoria también, pues así no dejaría de verla, llevaba escribiéndole poemas y versos y cartitas de amor anónimas desde el inicio de mi segundo año, era mi profesora de historia y deberías de haber visto la forma como daba sus clases, ¡era increíble! narraba la historia de una forma maravillosa, me tenía babeando por ella en cada clase… ni te imaginas… el día del maestro le regalaba los perfumes que le robaba a mi mamá – sonrió de esa forma cuando evocas recuerdos que te hacen sentir avergonzada – como no tenía mucho dinero tenía que hacerlo, sentía tanto amor por ella, tanta atracción que hice todo lo que estuvo en mis manos para seducirla… y al final lo conseguí – volvió el rostro para verme y su sonrisa se torno amarga – recuerdo la vez que me le declaré – fue una tarde de Abril me quede después de clases para preguntarle acerca de la vida de Alejandro Magno, me coloque junto a ella mi cuerpo casi pegaba con el suyo, me incline hacia ella mientras le mostraba un párrafo en el libro, ella lo leyó en voz baja y mientras lo hacía, simplemente se lo dije me gustas y ella se quedo callada, no me miró sencillamente abrió el cajón de su escritorio y me saco un fajo de hojas en perfecto orden lo mismo que un puñado de cartas atadas con una cinta color marrón, ¿esto es tuyo, verdad? ¿y que podía contestarle yo?, tan solo que sí y le dije todo lo que sentía por ella; créeme – dijo al tiempo que dejaba la taza sobre la mesa – yo en verdad creía que la amaba; ese día me pidió que me retirara y que olvidara lo que acababa de decirle así como ella olvidaría lo que le dije; Salí decepcionada, triste y frustrada, imaginaras la vergüenza que me daba siquiera verla y aun con ello no me importo seguir dejándole cartas, versos y demás, sabía que podía conquistarla, sabía que podía y que yo no le era tan del todo indiferente, sea como fuera había conservado lo que le había enviado ¿no era así? – sonrió mirándome de nuevo a los ojos – el día que logré que me quisiera fue en una clase en la cual utilizamos el salón de audiovisuales, me gustaba ese sitio porque era como entrar en una mini-sala de cine, las butacas eran tipo cinema y las luces al proyectar siempre una película se apagaban y ese día ella se sentó junto a mí, aún recuerdo el titulo de la película “Sueños de Conquista” una temática de la segunda guerra mundial, yo tenía la mano sobre el descansabrazos y de la nada sentí su mano sobre la mía; imaginaras la sorpresa que sentí y más me sorprendió cuando discretamente se llevo mi mano a sus labios, fue tan… tan… excitante – se ruborizo levemente – a partir de ahí vivimos un idilio emocionante con la adrenalina al 100%, viéndonos a escondidas en diferentes salones, en su casa, en el cine, en fin – suspiró – pero como todo lo que tiene un inicio tuvo un desgaste y un final; lo único que teníamos en común era el sexo, la verdad es que de ahí en fuera no había nada, absolutamente nada, cuando hablábamos por teléfono solo nos limitábamos a hablar de cuan excitante seria nuestro siguiente encuentro, a veces me contaba problemas que yo no entendía y en otras ocasiones al ser yo quien le contara mis preocupaciones me molestaba que no las tomara seriamente, decía que eran cosas infantiles y la verdad es cierto, pero ya sabes cuando tenemos esa edad pensamos que solo nuestros problemas son importantes – se recargo de lleno en el sillón y echo su cabeza hacia atrás, dejando descansar la mirada en el techo – es difícil ser novia de alguien mayor ¿sabes?, llego a apasionarse tanto por mí que me exigía cada momento que yo tuviera libre para ella; en una ocasión me entere que uno de mis primos era Gay y en una fiesta aproveche para contarle que yo era Lesbiana, ni sabes – sonrió – mi primo estaba encantado porque me pidió que lo acompañara a la zona rosa ya que había estado investigando y resulta que había encontrado un sitio donde se hacían tardeadas, ya sabes esos sitios donde…

- Sí, si los conozco – le interrumpí – no te venden bebidas alcohólicas y la mayoría que va son menores de 18, me parece que aun sigue habiendo de esos eventos.

- Y los seguirá habiendo – giro su rostro para mirarme – pues bien cuando fui con mi primo se abrió un mundo nuevo e infinitamente basto para mi, ¿puedes imaginarlo? El primer día me hice de muchísimas amigas y amigos, nos dimos nuestros números telefónicos y los fines de semana comenzamos a salir, estas salidas fueron el inicio del fin, pues ella se celaba muchísimo, inclusive intento chantajearme con que si prefería estar con mis amigos entonces lo mejor sería terminar, obviamente no quería eso así que salía a escondidas, y empecé a mentirle a decir que tenia cosas que hacer con mi familia, me inventaba bodas del primo sutano de tal o el bautizo de primos imaginarios en fin, con mis mentiras inicio el fin de todo, ya solo nos veíamos en la escuela y cuando estábamos a solas me hablaba de formalizar nuestra relación cuando alcanzara los 18 años…

- ¿Por qué me cuentas todo esto? – le interrumpí.

- Deja que termine y te prometo que te lo diré… por favor

- De acuerdo – le dije al tiempo que me levantaba – tu café seguro ya esta frío – voy a preparar un poco más, no sé a ti pero a mí me hace falta.

- Está bien…

****

Gloria era un mar de llanto, les había contado a grandes rasgos de la actitud de Román hacia ella, les confesó estar embarazada y efectivamente el hijo que definitivamente No nacería era de él, Alejandra se indigno muchísimo al escucharle decir eso, intento convencerla de dejar a Román y por su lado Julián veía que no era el único que sufría los desprecios y humillaciones de su bien formalito novio.

- ¡Deja ya de decir que no lo tendrás Gloria!

- ¡Es que no me comprendes! ¿cómo crees que reaccionara cuando se entere?

- ¡Y qué?, ¡es su hijo!, tiene que hacerse responsable de él.

- ¿Bromeas? – le pregunto sarcásticamente - ¡tú no lo conoces!

- Lo conozco lo suficiente para saber que es solo un egoísta, misógino, controlador que busca gente débil para poder humillarla.

- ¡El no es así!

- ¡Claro que sí! – le espeto Alejandra

- ¡Sabes que? No me quedaré aquí para que me digas como vivir mi vida, ni lo que tengo que hacer, así que me voy – Gloria tomo sus cosas y se dirigió a la puerta.

- Lo único que queremos es ayudarte

- Entonces apóyenme en mi decisión y por favor no le digan nada a Román, porque ese derecho es solo mío.

- Yo no puedo prometerte eso – le dijo Julián.

- ¿Por qué? – pregunto Gloria extrañada

- “Aun no lo sé” – pensó el chico – pues porque… - dudo un poco pero continuo - porque si Alejandra fuera a tener un hijo mío creo que me gustaría saberlo.

- ¿En verdad? – dijeron al unisonó ambas mujeres y los ojos de Gloria se anegaron en lagrimas.

- Entonces – dijo Gloria acercándose lentamente a él - ¿crees que si le digo, no se enfade?

- Eso no lo puedo saber al cien por ciento pero… tiene derecho a saber que será padre… si… si quieres – dijo mientras su mente no estaba muy segura de lo que pensaba en ese momento – pues puedo ser yo quien se lo diga…

- ¿Lo harías por mí?

- Claro – dijo el chico – eres mi amiga así que por supuesto que lo haría.

- ¡Eres un gran amigo! – Gloria lo abrazo.

- “Es hora de que yo te reclame a ti, es hora de que sea yo quien tenga un motivo para tratarte tan mal como tu lo has hecho… es mi turno” – Julián sonrió complacido ante sus propios pensamientos, mientras Alejandra se sentía la mujer más afortunada del mundo por tener un novio como él.


****

Después de vestirnos bajamos a la cocina para preparar la cena de mi mamá, era entretenido estar cocinando con Dennis, hacía mucho tiempo que no me divertía así, nos estuvimos riendo como tontas.

- Entonces ¿uno o dos huevos hay que ponerle al omelett?

- Pues no sé ¿tu quieres cenar de una vez Lau?

- Pues no estaría mal, el ejercicio me dio hambre ¿y a ti? – le sonreí.

- También - me sonrió y se acerco a mí e intento darme un beso pero me hice a un lado.

- No, aquí no – solo cuando estemos a solas – le dije.

- Perdona tienes razón – me guiño – es que es difícil contenerse las ganas.

- Sí - le dije mientras le pasaba un par lo huevos – lo sé.

- Oye Lau dime una cosa.

- Sip dime

- ¿Cuántas personas caben en un Huevo? – me pregunto mientras miraba con detenimiento el huevo.

- Ja,ja,ja,ja ¿qué?

- Sí, dime ¿Cuántas personas caben en un huevo? – me volvió a preguntar mientras lanzaba el huevo por los aires y lo volvía a atrapar en su mano.

- Pues… no sé… ¿Cuántas?

- Dos

- ¿Gemelos?

- Nop Clara y ema, ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja – se soltó a reír tan de buena gana que no pude evitar acompañarle en su risa.

- Por el amor de Dios Dennis nunca, nunca, nunca vayas a ser comediante no quiero rescatarte de debajo de una horda de jitomates.

****

Ana tomo un poco de café y me miro atentamente.

- No sé porque razón me importas tanto… será que quizás para mi el tiempo que estuvimos juntas no fue una pérdida de tiempo, ya que… puedo decirte que estoy ena…

- Dijiste que continuarías con tu relato – le interrumpí porque no deseaba escucharle decir lo que ya sabía desde hace tiempo.

- De acuerdo – me dijo, ahogando un suspiro y dejando de nueva cuenta la taza sobre la mesa continuo - ¿en que me quede?.... ¡oh! Sí, empecé a salir con gente de mi edad, los fines de semana me iba a explorar cuanto antro y centro gay existía, tenía muchísimas ganas de descubrir y conocer todo lo que este mundo ofrecía. Empecé a evadirla durante mis horas libres en la escuela , llego un momento en que solo verla me ponía de malas porque siempre me pedía explicaciones de adonde iba y con quien salía, el regocijo de saber que la vería en la escuela se convirtió en fastidio, ya para entonces había conocido a otra chica que fue mi segunda novia y se llamaba Linda, me divertía mucho con ella teníamos muchísimas cosas en común y lo mejor de todo era que no me hablaba de un futuro, ni de obligaciones, ni de responsabilidades… estuve jugando un tiempo con Tania y Linda, y efectivamente eso hacía ya que por un lado obtenía lo que yo quería porque por no perderme ella me compraba hasta el más ridículo de mis caprichos y con Linda tenía la diversión que me faltaba con Tania. Fui muy ruin – se llevo las manos a la cara – sí, lo admito, ¡lo admito!… cuando se entero de que estaba con otra chica… bueno… créeme no fue nada agradable, ella me suplicaba una explicación, me rogaba que le dijera en que fallaba para que yo me comportara de esa forma, que le dijera en que tenía que cambiar, porque no me quería perder… - escuche su voz hacérsele añicos – y yo… yo en vez de decirle que no era su culpa, que era cuestión mía opte por echarle la culpa de todo, le dije que ella solo quería esclavizarme a su lado, que ella seguro sabía de la existencia de los antros y tantos lugares a los cuales nunca hizo nada por invitarme, que era una egoísta porque no me dejaba tener más amigas y amigos con las mismas inclinaciones que yo – las lagrimas se desbordaron de sus ojos mientras me contaba todo ello – ella trataba de explicarme que si no me había llevado a conocer esos sitios era porque ese medio podría arrastrarme y que después salir de él iba a ser difícil, trato de explicarme que encontraría mucha gente que lo único que buscaría seria aprovecharse de lo joven que era yo, lo que dio la estocada más grave a nuestra relación fue cuando le recrimine que yo era demasiado joven para ella ¿y acaso no te has aprovechado tu de mi? le pregunte y ella se quedo muda Karla, pude ver en su rostro un dolor infinito que poco me importo; a los pocos días terminamos y era verdaderamente infernal para las dos estar en la misma escuela ya que yo no escondía mis preferencias y la lastimaba a propósito mirando a otras chicas cuando ella estaba presente o haciendo comentarios desagradables cuando ella podía claramente escucharme, la última vez que la vi, me dijo que me agradecía los bellos momentos que le hice vivir a mi lado y me pidió un beso, tan solo un beso como despedida y yo se lo negué... al día siguiente mientras maldecía por tener los martes clase con ella, noté que algo había cambiado, no llegaba y al poco rato nos presentaron a un nuevo profesor… quise creer que su ida no me afectaría en nada pero con el paso del tiempo me di cuenta de cuánto valía ella para mí; Linda me fue infiel varias veces y yo termine cayendo en el libertinaje y me deje arrastrar como ella lo dijo por el ambiente y las vanas y fatuas fiestas… no importaba si eran jóvenes o maduras todas querían solo la parte física de mi… - clavo sus grises ojos en los míos - ¿te digo algo?... Paso mucho tiempo antes de que alguien me preguntara ¿cómo te sientes? – las lagrimas caían por su rostro, se sonrió ligeramente y bajo la mirada – Así que – continuo hablando sin mirarme – la razón por la cual te digo todo esto es solo porque no quiero que alguna chica te destroce el corazón como yo lo hice con ella – se levanto y se limpio las lagrimas con el envés de su mano – eso es lo único que deseaba decirte, cuando somos jóvenes creemos amar intensamente, pero estamos enamoradas no de la persona sino del amor y ¡solemos ser tan egoístas!… Karla… no me meteré como bien me lo pediste, no te preguntaré nada, pero piensa en lo que tu deseas de cualquiera que sea la relación que buscas y mira seriamente a quien quiera que sea tu compañera y respóndete con sinceridad si la meta que tienen ambas es la misma.

Por un momento no supe que decirle, su relato me había desagradado mucho, no entendía como podía creer ella que Laura era tan inmadura y tan infantil como lo había sido ella en su juventud, en verdad me dio un poco de risa porque estaba más que segura que Laura nunca me dejaría, nunca se aburriría de mi, sabía que si le hablaba de un futuro juntas ella estaría más que encantada de estar a mi lado, yo tenía un plan en mi cabeza a seguir con ella, estaba segura que era la mujer de mi vida y ni Ana con sus amargos relatos me alejaría de pensar que Laura era lo que siempre había esperado.

- Gracias por tu preocupación pero – me levante – estuvo demás, así que te rogaría que te fueras ya de mi casa, es tarde y quisiera dormir.

- No me volverás a ver – me dijo seriamente y su gris mirada atrapo la mía.

- No quiero que vuelvas – le dije sin piedad arqueando las cejas.

- ¿Estas tan ciega que no puedes ver que nunca funcionara lo que sea que tengas con esa chica? – me pregunto con desespero.

- ¿Estas tan obsesionada conmigo que no puedes entender que no quise, ni quiero, ni querré nada contigo? – le respondí.

- Me voy entonces – tomo su bolso y se encamino hacia la puerta – antes de irme… ¿podría tener algo tuyo?

- ¿Algo mío?

- ¿Podrías darme un último beso? – note la fuerza que ejercía para no llorar.

- No puedo… - le respondí – así que no me pidas lo que no puedo darte.

- Entiendo – me dijo y su rostro formo una amarga sonrisa – me voy entonces – se dio la vuelta y sentí una tranquilidad del tamaño del mundo yo sabía que amaba a Laura y era a ella a la única que daría todo de mi, solo a ella, a mi hermosa Laura.

De camino a su auto Ana recordó las palabras de su primera novia después de que ella le negara su beso de despedida "deseo que seas muy feliz y que nunca, en verdad nunca sufras lo que yo estoy sintiendo en este momento" - pagamos por nuestros errores… ¿verdad Tania?... la rueda de la vida nos hace sentir todo el mal que llegamos a cometer… ¿no es así?... hoy… esta noche… he sentido el mismo sufrimiento que has de haber sentido tu… perdóname – Entro a su vehículo, recargo los brazos sobre él volante y se soltó a llorar amargamente.


****

Estábamos ya en mi cuarto, las dos acostadas en mi cama, las dos cara a cara, ella sonriéndome y yo delineando su hermoso rostro con mis dedos, su mano en mi cintura, su brazo bajo mi cabeza, y mi otra mano descansando en su cadera, me preguntaba si todo esto estaba realmente sucediendo o si solo era un sueño, pero al sentir el toque cálido de sus labios sobre los míos, me di cuenta de que no era así; deje que me besara la frente, las mejillas… le permití incursionar silenciosamente una vez más en mi cuerpo y volví a caer… sentía que caía muy profundo, tan hondo que la luz del sol no sería capaz de volverme a alcanzar nuevamente y mientras mi cuerpo se tensaba y hacía hasta lo imposible por ahogar el gemido de placer que moría por salir de lo más profundo de mi garganta, al abrir los ojos un destello azul me hizo recordar sus ojos… su océanos intensos e interminables… y por un momento me sentí invadida de un pánico atroz… Karla era mía… Dennis era mía… ambas eran mías… a ambas me entregue con verdadero amor… a ambas les entregue mi corazón… ¿qué debía hacer?... ¿qué debía hacer?... ¿qué había hecho?... ¡Dios! ¡qué había hecho?, empecé a temblar entre sus brazos, pude sentirla abrazarme con fuerza.

- ¿Lau? – me pregunto al tiempo que hundí mi rostro en su pecho.

- Tengo miedo… he hecho algo muy malo, muy malo.

- Laura – susurro en mi cabello – yo estoy aquí… nunca te dejaré… yo te protegeré… yo cuidaré de ti… no tengas miedo… porque siempre estaré a tu lado Laura… - me mantuvo entre sus brazos acariciando mi cabello y puede sentir su calor, ese calor que manaba de su cuerpo y curiosamente era muy diferente al de Karla, se sentía más familiar, sería quizá porque no era la primera vez que dormía abrazada a ella – te prometo – me dijo – que seré muy discreta para que nadie se entere… te lo juro.

- Gracias – susurré y nos quedamos así en nuestro cuarto a obscuras y el silencio que se había formado fue roto por ella.

- Oye Lau, dime ¿Qué sucede si una gallina se come un vidrio?

- ¿Sí una gallina se come un vidrio? – le repetí la pregunta soltándome de su abrazo para mirarle entre las sombras de la noche – pues… déjame pensar – me imagino – dije después de una pausa – que… hummm… “me pregunto si esta pregunta va en base a la mascota que tenía cuando ella tenía 5 años, ahora que lo pienso… ñiñi se murió y no supe como había sido”

- ¿Sí, sabes Lau?

- Pues… “pobrecita aun se acuerda de ñiñi, seguro se comió un vidrio la pollita y se murió desangrada” – pues… supongo que se revientan sus viceritas y se muere desangrada ¿no?

- Emmm, pues nop… no es así

- Pues entonces… no sé ¿Qué pasa, si es que no se desangra?

- Je,je,je los pollitos salen con lentes de contacto, ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja.

Se escucho un golpe sordo

- Auucchhh!!

- Ahí te quedas – le dije estirándome a todo lo ancho de mi cama.

- Pero… pero… - se levanto sobándose las caderas

- Ahí te quedas hasta que aprendas a contarme buenos chistes – le sentencie dándole la espalda.

- Pero hace frio – me dijo suplicante – mamá soy Dennis ya no contaré chistes malos – le escuche contenerse la risa.

- No… - le dije – siguen siendo muy malos.

- Lau en serio hace frío pleaseeeeee

- Está bien, está bien, pero un chiste más de esos y te mando a dormir al sofá – me hice a un lado y ella se acostó junto a mí, abrazándome de nueva cuenta.

- Huy – la escuche sonreír – nuestra primera pelea y ya me mandas a dormir al sofá, je,je,je,je – espero que aprendas a cocinar mejor y quiero mis camisas bien planchadas que para eso te mantengo mujer.

- No me digas pues a ver si así me das el gasto, no que siempre me sales con que lo perdiste en las apuestas.

- No lo pierdo en las apuestas mujer, lo que pasa es que las chicas de salón cobran ca…roooouucchhh.

- Ahora sí, mi vida, disfruta el suelo.

- No, no es cierto, te juro que todo lo que gano te lo doy.

- Olvídalo, no quiero a una mujer que se va a gastar el dinero con chicas de salón… que corriente.

- Es que las otras salen más caras – se soltó a reír.

- ¡Chicas ya duérmanse! – escuche el grito desde el cuarto de Román y antes de que terminara Dennis ya estaba pegada a mí de nueva cuenta.

- Será mejor que nos vistamos – me dijo ya dejando de lado el tono bromista – no quiero que nos descubran porque no quiero que tu familia me aleje de tu lado con lo cerrados que son.

- Dennis – le besé suavemente, en verdad era tan diferente la sensación de tenerla a ella entre mis brazos, en verdad era tan distinto, nuestros cuerpos se emparejaban a la perfección.

- Auu, mmm – gimió.

- ¿Te pasa algo? – le pregunte preocupada

- No, no es nada es solo que creo que aun estoy creciendo porque siento calambres en los pechos.

- ¿En serio? vaya yo deje de sentirlos desde el año pasado – vas a ser talla grande Dennis, le tome los pechos con mis manos.

- Uummm, pues entonces que suertuda serás, ja,ja,ja,ja,ja, los chicos siempre buscan eso y tu lo tendrás para ti solita.

- Shhhhhhzzz nos van a oír.

- Perdona tienes razón, ven vamos a vestirnos – dijo en voz baja.

****

¿Cómo enfrentarme a Karla?, ¿cómo podría verla a los ojos ahora que había hecho…? ¡Dios! ¡Dios!, ¡Dios!, iba de camino a su casa y estaba temblando por completo ¿cómo enfrentarme a ella?, ¿cómo?, afortunadamente Dennis me prometió ser discreta tanto en la casa como en la escuela, le pedí que no rompiera con su novio y a pesar de su reticencia a aceptar logre convencerla, aun no sabía a lo que me estaba enfrentando, no quería que ninguna de las dos se enterara porque las quería a las dos, no quería perderlas. Al dar la vuelta para llegar a su casa suspiré profundamente, trate de relajarme porque necesitaba de toda mi serenidad para que mis acciones no descubrieran mi falsedad.

- ¡Laura! - escuche su voz y eso me hizo dar un respingo.

- Si… - respondí en voz baja viendo a Karla salir, se veía preciosa estaba segura de que tendría que ir a algún lado, porque cerró la puerta al salir.

- Que bien que te veo amor – me dijo al acercarse, tengo que salir ¿sabes? Así que no podré darte clases hoy, ¿esta bien si nos vemos en la escuela?

- Sí, si, no te preocupes.

- Muy bien amor, tengo tantas ganas de besarte – me miro tan seductoramente que sentí que las piernas se me doblarían.

- Y… yo… y yo a ti – le susurré.

- Me voy Laura, nos vemos más tarde, Te Amo

La vi alejarse lentamente, sus últimas palabras resonaron en mi mente atormentando mi conciencia, ¡era una traidora!, ¡era una sucia traidora!, ¡ella me estaba dando todo de sí! ¡y yo… yo estaba traicionando, su amor!, ¡traicionando su confianza!... me sentí peor que basura, me sentí indigna de las dos… ¿pero que podía hacer?, ya había llegado demasiado lejos y no veía marcha atrás, la única solución era dejar a alguna de ellas… pero a quien podría dejar ¿sería Dennis? ó ¿sería Karla? – le vi subir a su auto y marcharse, se estaba yendo mientras yo me quedaba ahí parada llena de un súbito arrepentimiento que no terminaba de doler. 


8 comentarios:

  1. noooooo karla es tan linda <3!!! y la mendiga Dennis se lo merece por haberla hecho esperar!! qe sufra ella qe sufraaa muaaajaaajaa.. jeje ^^ .. muy buena historia!! uyyy ansiosa por la siguiente parte! sigue asi qeridisima sheila n_n muy buena forma de relatar! qe geneal n_n saludos...

    un beso..^^

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  2. En estos casos Laura merece quedarse sola... una cosa es no decidirse, otra andar saltando de cama en cama... pobre Karla... que penita me da T_T

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  3. Laura desgraciada, como le hace eso a Karla, y esa Dennis, no se si decir que es tonta o ilusa...
    Hasta el prox
    bye

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  4. aaaaaaa quiero matar a laura como se atreve a estar con las dos se tiene que que dar solo con una a lo mejor asta se que da como el perro de las dos tortas haay pobre ana seve que quiere a karla espero que karla no se tan ciega y vea que su amor con una chiquiña nunca funsionara

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  5. Alternative Culture, MzDaRkGirL, eldest88, alexygeo Muchisimas Gracias Guapas por sus comentarios son encantadores y divinos, les agradezco el apoyo el ánimo en verdad me alegra que les este gustando tanto.

    Les mando todo mi amor y millones de Besos!!!!!

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  6. O.o me senti completamente indentificada cuando lei "volví a caer", ahh si a veces nos pasamos de egoístas T.T, muy buena la historia, lo que más me gusta es q de inmediato pones los pensamientos de los personajes... gracias y 1 abrazo bye

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  7. amooo la forma en ke narras la historia x3
    pero me da tanta pena u.u, no kiero ke karla sufra x kulpa de laura y menos después de lo ke le dijo ana u.u, le rompería el corazón y se daría cuenta de ke todo lo ke ana dijo era por algo u.u. Me gustaría ke se kedara con Laura, pero kreo ke no se merece a Karla :/

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  8. es verdad no se la merece pero hay que comprebder que es solo una joven incauta que no tiene una buena orientacion y que mas que nada solo tiene 16 ha esa edad todo mundo no sabe lo que quiere

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