miércoles, 31 de marzo de 2010

AMOR EN PREPARATORIA Capítulo 8 MENTIRAS 2ra Parte

Amar y vivir, vivir y amar, es el amor lo que nos une a tod@s por igual, porque estamos en constante busqueda, estamos en una constante batalla por ser felices, por sentirnos amad@s, por sentirnos necesitad@s, por sentir crecer dentro de nuestros corazones esa flama que puede incendiarnos y convertirnos en eterna ceniza cuando nos hacen pedazos la razón y el corazón y que nos transformara en constantes aves fénix, renaciendo día con día para volver a sufrir intentando amar ¿por qué amar viene compañado del sufrimiento?, ¿por qué la decepción se queda ahí en una esquina haciendo sombra asechando y esperando por su oportunidad?... ¿Amar? ¿Vivir?, ¿Sentir?, ¿Felicidad?... ¿Por qué a las finales vienen conjugados con verbos como llorar, sufrir, odiar, perder?... A las finales no somos más que seres humanos cuya vida es una experiencia única y personal... Tu, Yo, Él, Ella, Nosotros, Usedes, Ell@s... una argamasa de emociones que nadie más entiende y que se queda fija a nosotr@s haciendo de cada un@ un ser mágico... Por Ti, Para Ti Lector (a) que día a día vives un milagro llamado Vida... Para Tod@s Ustedes Mis palabras convertidas en Novela.

Dos días antes.

Jueves 2 pm:

Hoy he llegado a la escuela sorprendida de mi buena suerte esa mañana durante mi clase con Karla ha llegado una chica, me cayó muy bien se llama Al y vaya que si habla mucho; en cierta forma es lo que necesitábamos, pues con ella en casa no pudimos hacer muchas cosas salvo una que otra caricia fortuita y eso si miles de sonrisas que no podíamos dejar de darnos. Karla estuvo atendiendo más a esa chica que a mí pero no me importo demasiado sea como sea poder verla y saberme poseedora de ella me hacía sentir satisfecha y feliz, me llamo tanto la atención que Al nunca se quitará sus lentes obscuros ¿me pregunto por qué?, bueno creo que no tiene demasiada importancia. Aún no puedo creer que haya logrado mi propósito sin siquiera haber hecho nada; le había dicho a Dennis que sí iba a ir con ella a esa tardeada sea como fuere estaba demasiado emocionada como para negarme a ir y tenía muchísima curiosidad por saber cómo sería esa experiencia, ver un lugar donde hubiera chicas y chicos que sintieran lo mismo que yo, quería ver como era ese mundo, quería conocerlo y por eso es que me debatí entre miles de pretextos que sonaran convincentes para poder decirle a Karla que no podría ir con ella a nuestra cita como habíamos planeado, sin embargo sin siquiera haber abierto la boca sucedió, aún tengo en la mente ese suceso reciente.


- Karla quiero pedirte un favor, por fa, por fa, por fa, por faaaaaaaa!!! – dijo Al al tiempo que le sujetaba con una mano del brazo.

- ¿Qué es lo que necesitas? – pregunto Karla divertida por la expresión de su rostro.

- Mira la próxima semana no voy a poder venir ni el lunes ni el miércoles, vendría hasta el viernes…

- Pero no hay problema por eso – le interrumpió Karla – no te tomo lista de asistencia – sonrió.

- No, no es por eso… es que… bueno a ver – le dijo al tiempo que le soltaba del brazo y le acercaba la libreta - ¿puedes revisarlo por favor?

- Ok a ver déjame ver – los ojos de Karla siguieron atentamente el procedimiento que había desarrollado Al - ¿esto es un 3?

- Ok, deja veo… eemm… si es un 3

- Bueno pues – Karla suspiró antes de hablar – no quiero espantarte pero nunca había visto un ejercicio tan pésimamente resuelto – al decir eso Al dejo caer la cabeza sobre su brazo.

- Demonios – masculló entre dientes – lo imagine – levanto el rostro y miro a Karla – es por eso que necesito que me hagas este enormísimo favor.

- Pues dime – Karla tenía una cara francamente divertida – si puedo te ayudaré con gusto.

- Pues como te decía no podré venir ni el lunes, ni el miércoles de tal forma que con lo mal que estoy necesito que me adelantes esas horas el día sábado por faaaaaaaa!!!!! – le miro suplicante.

- Lo siento – le respondió Karla – mira no es que no quiera es solo que tengo ya un compromiso para ese día – sus ojos buscaron los míos buscando un apoyo para lo que decía.

- Pero por favor, por favor, por favor – las suplicas de Al hicieron que se concentrara de nuevo en ella – es que en serio necesito pasar esa materia mira que es el segundo extraordinario que voy a presentar y no puedo volver a recusarla porque me retrasaría mucho, te pagaré el doble por favor, por favor, solo será de las 1 a las 3 de la tarde anda, anda, anda – era increíble estaba segura que esa chica tendría casi la edad de Karla pero en ese momento parecía una niña de doce años.

- Es que… - Karla me miro de nuevo buscando alguna especie de señal en mi rostro, solo supe que asenté con la cabeza y sentí la mirada de Al traspasarme a través de sus lentes obscuros.

- De… de acuerdo – le dijo Karla – te veré a esa hora el sábado.

- ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! – el rostro de Al se ilumino – en serio no sabes cómo te lo agradezco.

Al se fue primero y cuando nos quedamos a solas le dije a Karla que no se preocupara que estaba bien, que ya habría otra ocasión de salir y que me sentía orgullosa de ella por ayudar a esa chica. Karla me dijo que era muy madura y que yo le sorprendía cada vez más eso me animo… aunque a la vez reconocí la falsedad en mi actitud pues de no haber sido por la invitación de Dennis me hubiera negado a que Karla le ayudara. Por otro lado Dennis estaba de muy buen humor y al igual que yo hacía especulaciones sobre cómo sería ese sitio al que iríamos, qué tipo de gente se reuniría ahí, qué se haría en esos lugares, bueno la verdad es que tenía muchas ganas de salir de esta diaria rutina realmente en el transcurso de mi vida todo ha sido de la escuela a la casa y de la casa a la escuela, salvo las idas a la playa que hacemos una vez al año cuando mi mamá se toma vacaciones, pero desde que Román entro a la escuela hace dos años que no salimos a ningún sitio, estaba contenta y expectante de lo que el sábado traería consigo.

El día de hoy no tendría clase con Karla, ni la vería en el receso, como estaba más adelantada conmigo que con Dennis me dijo que asesoraría a mi novia-amiga y que me vendría bien un descanso de tanto estudiar… aunque eso no era lo que nos habíamos dedicado a hacer últimamente.

Al subir las escaleras me tope con el Tío quien me saludo demasiado amablemente.

- Hola Laura, pero que hermosa y guapa te ves el día de hoy.

- Ja, tu siempre tan galán.

- No, claro que no solo digo verdades y… pues la verdad que bueno que te veo, mira… he estado pensando en ti últimamente ¿sabes?

- ¿A cerca de qué?

- Pues mira, eres una chica hermosa, inteligente, madura para tu edad y pues estaba pensando que quizás tu y yo pues…

- Olvídalo – le dije al instante – estas muy viejo para mí.

- ¿Viejo? Ja… ¡si solo tengo 24 años!

- Viejo – volví a repetir – no Tío, mira en serio, en serio me agradas pero solo como amigo, solo como eso nada más lamento mucho si…

- Está bien – me dijo – no digas nada más solo olvida lo que te dije – se dio la vuelta y yo me quede unos momentos recargada en el barandal, sentí un poco de lastima pero simplemente no podía ser, me agradaba como amigo pero nunca en la vida podría verlo como un novio o algo por el estilo… además a quién amo es a… es a… es a… ¡Dios mío las amo a las dos!, cada una me da tantas cosas, cada una me da tanto… cada una es tan diferente y tan especial… ¡Por Dios sé que estoy muy mal pero… pero….¡Si me descubrieran y me dieran a escoger entre alguna de las dos ¿A quién elegiría?... ¿A quién debería de escoger?... entre al salón al ver que el profesor de Inglés venía, al poco rato el profesor entraba y mientras impartía la clase me dedique a escribir en una hoja las cualidades y defectos tanto de Dennis como de Karla, era indudable, suspiré para mis adentros cuando vi el lado de Dennis había abarcado la hoja completa y del lado de Karla no había utilizado ni cinco renglones, estaba más que visto que a quien más conocía era sin lugar a dudas a Dennis y aunque toda la lógica de mi cabeza me señalaba que era a ella a quien debía elegir no podía evitar ponerme dudas y trabas a mí misma; cerré la libreta cuando el profesor de Inglés saludo al de Historia que acababa de llegar, opte por concentrarme en esa clase para así olvidarme de todo aunque fuera por un rato nada más.

****

No debería de molestarme tanto que Dennis fuera tan buena estudiante, de hecho debería sentirme feliz que ella lograra realizar los ejercicios por mas difíciles que fueran con tanta facilidad, hay que reconocer que ella tiene talento para la química y si me ponía a analizar con detenimiento dejando fuera los prejuicios la decisión sobre proponer a Dennis como la alumna que compitiera en esta materia había sido la correcta ya que Laura en química no era tan sobresaliente como ella. Debía admitir igual que esa seguridad que Dennis siempre demostraba sobre si misma me sorprendía sobremanera porque francamente ella sabía que era buena y no hacía nada para disimularlo, sin embargo ese aspecto la llevaba al grado de la presunción y eso producía que esa singular belleza llamada conocimiento terminara por ser algo verdaderamente fastidioso.

- Ya lo acabe y puedo decirle que está bien resuelto, no se moleste en revisarlo.

- Si no lo reviso ¿cómo sabré que está bien hecho?

- Porque se lo he dicho, está bien realizado y mi palabra debe bastarle.

- Si claro – dije con sarcasmo – olvidaba que según tu sabes más que yo para la próxima vez antes de hacer un examen iré directamente contigo para que lo supervises.

- ¡Oh! eso sería un placer – me regalo una mueca junto con su frase cargada de ironía.

- Veamos – dije mientras tomaba la libreta de sus manos y revisaba el ejercicio, y efectivamente la mocosa engreída tenía razón, el ejercicio estaba perfectamente resuelto, ni un trazo de duda en el procedimiento, ni una borradura, nada, simplemente era perfecto – pues bien – le dije – con esto queda demostrado que no necesitaras de una asesoría demasiado cargada, creo que será suficiente si te dejo ejercicios y me los traes resueltos.

- Sí, opino lo mismo aunque me sorprende que se haya tenido que dar cuenta hasta ahorita de que no es necesario llevar conmigo una asesoría tan… seguida –

- “¡Oh! vamos pero mira que engreídita me saliste… joder… joder… joder… no hables Karla… no hables porque ya sabes lo que le vas a decir a esta mocosa hija de…” muy bien Dennis te veré mañana a la misma hora “¡Demonios, lo dije!”

- Pero ¿qué?

- “¡Oh pero vamos!¡ Ha valido la pena por ese gesto de sorpresa combinada con asco que veo en tu presumida carilla!” Bien te espero mañana en la mañana.

- Pero es que… no dijo que…

- Hasta mañana Dennis.

- Pero oiga usted dijo que…

- Hasta mañana Dennis – dije con tono imperativo y le regale la mejor de mis más frías y serias miradas.

- ¡Ash! – exclamo y salió del salón bastante molesta.

- “’¡Dios! ¡Que cara ha puesto!, estoy mal pero no puedo evitar sonreír aunque… joder… ¿tener que soportarla más de lo que debería?, eso sí que apesta”.

****

- “Mugrosa vieja, jodida del carajo, ignorante, sangrona, y yo que pensé que ya me habría librado de verle la jeta más de lo que quisiera, pero… ¡joder que mierda!... solo por eso debería de salirme de este estúpido concurso a mi ni si quiera me interesa concursar; de esa forma ya no vería a esa anciana mamona del… pero… un momento… eso es… esa tipa es lo que está buscando, quiere que dimita a propósito… sí… eso es lo que busca la mugrosa anciana esa… quiere que yo quede como la que no puede hacerlo… pero no lo va a lograr y ya veremos quien se cansa de quien primero."

- Dennis – la voz de Armando termino por joderme el día.

- ¿Qué quieres? – le dije cortante

- Huy que carácter oye

- Mira Armando créeme no estoy de humor para nada ahorita.

- ¿Pues qué te paso?

- O sea a ver Armando ¿qué parte de No estoy de humor para nada, no entendiste? ¿eh?.

- Oye lo que sea que tengas no es para que te la agarres conmigo.

- Mira Armando en serio no estoy de humor para estar discutiendo estupideces contigo, ahí nos vemos – le dije mientras lo empujaba hacia un lado con la mano.

- Oye pero solo quería…

- Bye Armando – le dije sin siquiera volver el rostro atrás.


Un día Antes:

Viernes 11:00 am


- ¡Ignorante eso es lo que es!

- ¿Cómo te atreves a decir semejante cosa? Mocosa engreída.

- ¡No puedo creer que una persona que tiene un error tan sencillo como ese pueda estar asesorándome!

- Pero ¿de qué demonios estás hablando?, ¡ese error lo he cometido con Al y no contigo!

- ¡Es lo mismo! ¡Si tiene errores con ella entonces será igual conmigo!

- ¿De qué hablas? ¿cuándo he tenido un error contigo?, ¡todos los ejercicios que me has entregado los he revisado y están bien!

- ¡Pues claro que están bien!, ¡claro que están bien porque yo si sé lo que estoy haciendo!

- ¡Qué estas queriendo decir con eso?

- Oigan chicas… - dijo Al mientras se aclaraba la garganta – no quisiera…

- ¡Debería decirle a la profesora Adriana que no está calificada para enseñar! – Dennis dejo caer ambas manos sobre la mesa mientras me miraba furiosamente.

- ¡Pero quién rayos te crees para decir semejantes cosas? – golpee la mesa con el puño mientras me inclinaba hacia ella y le miraba directo a los ojos.

- ¡Qué quien soy? ¡Por Dios! – dijo levantando las manos la cielo - ¡soy el elemento más importante, dentro del mundo educativo!, ¡Soy el recipiente sobre el cual se supone que usted vierte sus conocimientos!

- Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja – se rió Al mientras golpeaba la mesa con el puño – ¡recipiente! Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja.

- ¡Conocimientos claramente erróneos!... ¡esta llenándome con dudas!, ¡soy un recipiente cuyo contenido está ahora en duda! ¿cómo saber que no he estado cometiendo errores y usted los ha estado pasando por alto?

- ¡Queee???? ¡Ni siquiera te atrevas a insinuar que…

- Oigan chicas…

- ...pudiera siquiera estar cometiendo errores a la hora de revisarte esos ejercicios!

- ¡Así? ¡y por qué no lo pondría en duda? Si ha hecho una conversión de grados centígrados a Fahrenheit en vez de Kelvin…

- Karla… quisiera….

- … es que se debe de estar ciega para no saber distinguir entre una F y una K una simple F y una K!

- Dennis oye….mira creo que…

- ¡Escúchame bien niñita sabionda no creas que estoy muy feliz asesorándote! ¡Si piensas que…

- ¿Bueno es que no piensan escucharme?...

- … no soy tu mejor opción adelante por mí que te asesoré Fuentes!

- ¡Ja! ¡Otro ignorante que aparte de…

- Esta sonando el timbre… Karla…

- ¡Para empezar te prohíbo que te expreses así de….

- Karla está sonando el timbre ¿que no piensas? …. Olvídalo ya atiendo yo.

- ¡Qué me prohíbe? … ¡Quien se cree que es para prohibirme...

- ¿Qué está pasando aquí? – la voz de Laura hizo que ambas mujeres se callaran al instante.

- Laura – dijeron al unisonó, mientras Al miraba expectante la escena.

- “Ok… vaya, vaya, vaya… esto sí que es interesante” – pensó al Al mientras sonreía sin disimulo.

- ¿No van a responderme?

- No, no es nada – dijo Karla respirando profundamente mientras se volvía a ver a Al, extrañándose por la forma como sonreía esta última.

- Bueno si a confundir Fahrenheit con Kelvin es cosa de nada entonces… - Dennis se quedo muda cuando Laura le miró arqueando las cejas pronunciadamente – no… no pasa nada, ya me tengo que ir – dijo y tomando su libreta salió no sin antes dudar al momento de despedirse de beso en la mejilla de Laura.

Mientras tanto Al miraba la escena, analizando tras sus lentes obscuros lo que acababa de suceder.

****


5:30 pm

- Supe lo que paso en la mañana Dennis

- Bueno entonces sabrás claramente que no fue culpa mía

- Dennis, no le puedes gritar a una maestra… ¿qué te pasa?

- ¡Me pasa que me cae mal!

- No levantes la voz quieres

- Por Dios Laura nadie viene por aquí este sitio solo lo conocemos tu y yo y quien sabe quizás el jardinero, el pasto está bien cuidado y cortado.

- Dennis quisiera saber en verdad que es lo que te propones comportándote de esa manera.

- Laura entiéndeme que esa tipa no me cae bien, simplemente no me cae bien – Dennis se dejo caer de espaldas con las manos detrás de la cabeza y miro con atención el brillante cielo libre de nubes.

- No puedo creer que te hayas atrevido a hablarle de esa manera.

- Me vale – cerró los ojos y respiro con fastidio, no pude evitar sonreír era muy testaruda, pero se veía linda cuando se enfadaba.

- Lo único que quiero es que no discutas con ella.

- ¿Por qué te importa tanto? – giro su rostro y frunció el ceño - ¿a caso te gusta o algo por el estilo?

- No seas tonta Dennis – gire mi rostro a un lado.

- Dímelo mirándome a la cara.

- ¿Qué quieres que te diga Dennis?

- Dime que no te interesa la tipa esa, que no te gusta – se enderezo y me miro directo a los ojos.

- ¿Eso quieres que te diga? ¿qué esperas conseguir con ello?

- No sé digamos que…

- No pueden estar aquí niñas – la voz del jardinero nos hizo levantarnos enseguida – vayan a la cafetería o a las canchas aquí no se puede estar.

- Sí, lo sentimos, lo sentimos – dije mientras salíamos de nuestro refugio.

- Que carácter ¿no?, ni que estropeáramos el pasto – dijo Dennis mientras caminábamos rumbo a los talleres de mecánica y electricidad.

- Bueno ahora ya sabemos que no se puede estar ahí – le dije mientras miraba a varios chicos entrar en los talleres.

- Tienes historia ahorita ¿verdad Laura?

- Sí y tu tienes Matemáticas.

- ¿Nos vamos juntas en la noche?

- No, me dijo Román que pasaría por mí pero me puedo ir a tu casa después de cenar.

- Eso estaría muy bien – sonrió – tengo ganas de estar a solas contigo, miro el reloj – oye aun nos quedan cinco minutos y tengo ganas de besarte, mira esta vacío ese salón ¿entramos?

- De acuerdo – le conteste mirando discretamente para ver si nadie nos veía, al entrar Dennis me tomo de los hombros y me recargo en la pared junto a la puerta, deslizo sus manos por mis pechos y me beso dulcemente, le pase las manos por la espalda y las deslice hacia abajo hasta sentir su delicada cintura, me encantaba esa curvatura, perfecta y armoniosa, deslizo sus labios por mi cuello lentamente, era increíble la forma en la que lo hacía, las caricias que nos prodigábamos eran con mucho muy diferentes a las del principio, habíamos aprendido mutuamente a conocernos, a tocarnos, a sentirnos, sus caricias me estaban excitando muchísimo, notaba en ella a través de su respiración que le estaba pasando igual.

- Espera Dennis, espera – le dije al tiempo que me separaba de ella – debemos parar tenemos clase y no sabemos si vaya a ver alguna clase aquí.

- Esta bien – me dijo suspirando profundamente – pero esta noche tenemos que seguir con esto.

- Claro que lo haremos, me he quedado con muchas ganas – me acomode la ropa – vete tu primero y yo me iré en un momento más.

- De acuerdo nos vemos en mi casa no se te olvide – antes de salir me volvió a besar, cuando se hubo ido me lleve las manos a la cara, por una cosa de nada iba a pillarme, no sabría a ciencia cierta cual sería mi expresión al hablar de Karla frente a ella, no podía decirle que no me gustaba porque sí me gustaba, si me gustaba y mucho, estaba preocupada porque de una cosa estaba segura Dennis sospechaba algo, de otra forma nunca hubiera mencionado a Karla, tenía que decidirme… tenía que decidirme de una vez por todas pero de momento no era capaz de hacerlo.

9:00 pm

Me tenía sobre el escritorio del laboratorio, la puerta estaba cerrada por dentro y teníamos las luces apagadas mi blusa la tenía completamente abierta ella besaba mis pechos con maestría mientras se deshacía de mi ropa interior, me sentía increíblemente mojada y excitada, podía sentir su negra cabellera rozarme la piel con cada beso que imprimía en mi cuerpo.

- No, no me dejes marcas – le suplique mientras me estremecía con la habilidad de sus manos.

- No lo haré – me dijo en un susurro al tiempo que envolvía el lóbulo de mi oreja con su boca provocándome un gemido involuntario, la sentí sonreír en mi oreja.

- Shhhhh – me susurro – no querrás que nos descubran ¿verdad?

- Lo siento – dije tan bajo como me fue posible, mientras la atraía de nuevo a mi cuello, me encantaba como me besaba, como me acariciaba, pude sentir sus dedos moviéndose con maestría en mi entrepierna, mi cadera se movía al ritmo de sus caricias, me estaba poseyendo a su manera, volviéndome loca con cada roce, ella sabía donde tocarme, donde presionar, bajo su rostro en una deliciosa caricia por todo mi cuerpo y deposito su boca en mi entrepierna, la suavidad de su boca era incomparable podía sentirla vivamente bebiendo de mí, me lleve las manos a la boca para ahogar el grito cuando me hizo llegar, sentí el cuerpo tensárseme por completo al tiempo que sentía casi perder el conocimiento pues seguía bebiendo de mi, directo de mi palpitante fuente era como tener miles de miniorgasmos, mis piernas descansaban desfallecidas sobre sus hombros, mientras una sacudida tras otra me llenaba de placer hasta que fue casi insoportable – por favor para… aah… detente… ya no… puedo más… es demasiado…

- Perdóname – susurro mientras se incorporaba y se recargaba contra mi cuerpo, su cabeza descansando en mi pecho y sus manos envolviendo mis hombros, mientras yo le acariciaba su negra cabellera – es solo que eres tan irresistible que no puedo detenerme ¿sabes?

- Es bueno saberlo – le susurre mientras le apretaba contra mí en un abrazo cálido.

- Tengo que confesarte algo.

- ¿Es bueno o malo?

- Supongo que es malo.

- ¿Malo? – pregunte extrañada pues no sabía que cosa pudiera ser mala en Karla - ¿qué es?

- Me he celado esta mañana al ver como Dennis te besaba en la mejilla.

- ¿Por qué?

- No lo sé – se levanto y yo me incorporé para arreglar mis ropas – supongo que es una tontería.

- Bueno la conozco desde que somos niñas.

- No sabía.

- Cuando mi mamá nos trajo a este sitio ella fue la primera persona quien me hablo y desde entonces nos hemos llevado bien.

- ¿Bien como hermanas?, ¿cómo amigas?, ¿cómo que?...

- Bien como… pues… supongo que bien como – estaba obscuro… a pesar de que ella me miraba directamente seguramente a los ojos, la mínima luz que se colaba dentro era insuficiente para poderla ver a la perfección – como hermanas, somos como hermanas – le dije al tiempo que me anudaba de nueva cuenta la corbata.

- ¿En verdad? – se acerco a mí y me sujeto de los hombros y esta vez pude ver con claridad sus ojos obscurecidos por la poca luz pero que sin embargo se veían hambrientos de una respuesta.

- S…i, sí – dije al tiempo que de sus labios se desprendía una sonrisa y eso me hizo sentir avergonzada de mi misma, podía percibir que me creía, podía sentir su confianza en mi… me avergonzaba de mi misma… y por un momento me sentí indigna de su amor.

- Perdóname si te ha molestado lo que te he preguntado – me dijo al tiempo que me daba la mano para bajar del escritorio – es solo que … - susurro mientras me abrazaba – Te Amo tanto que … bueno no puedo evitar sentir celos de quien esta a tu alrededor.

- Esta… está bien, supongo que eso sucede cuando amas, además a mí también me dan celos, digo tu eres tan hermosa que… hay infinidad de chicos a los que les gustas.

- Es una ventaja que a mí no me gusten ellos ¿no crees? – abrió la puerta y asomándose un par de veces me indico que era seguro salir.

- Sí que lo es – le conteste.

Para nuestra buena fortuna, la escuela se veía vacía y atravesamos la explanada sin problemas, la puerta estaba abierta y vimos a uno de los vigilantes que venía a lo lejos pues al parecer por lo que se notaba que traía en las manos había ido a la tienda, así que por la lejanía sería difícil que se diera cuenta de nosotras.

Las calles ya estaban semi desiertas y solo a lo lejos se veían las siluetas de algunos alumnos. La luz de los faros nos acompañaba me gustaba caminar a su lado, se sentía bien poder admirarla, poder sentirla tan completamente mía.

- Estaba viendo un documental acerca de los virus, bacterias y protozoarios más peligrosos para el ser humano – me dijo mientras me miraba con una gran sonrisa.

- ¿En verdad? – le pregunte sintiéndome un poco estúpida pues aun cuando estaba un poco más adelantada en esa materia aun no sabía gran cosa de ellos.

- Así es – me contesto – es muy interesante que se le de mayor prioridad a virus que solo han causado la muerte de menos de 500 seres humanos, a comparación de digamos la bacteria de la tuberculosis que mata a dos millones de seres humanos en todo el mundo al año.

- Supongo – conteste pues no sabía que más decir.

- Las materias que más disfrute en la carrera fueron bacteriología y protozoología ¿sabes?, son dos áreas increíbles deberías de ver los estragos que pueden causar en el organismo, en verdad son fascinantes – su voz estaba plagada de verdadero entusiasmo.

- Lo imagino

- Por ejemplo la peste bubónica también conocida como la peste negra mato a cerca de 25 millones de personas en Europa en la edad media. ¿puedes imaginar el impacto?, es que ¡es increíble! – la sonrisa que se formo en su rostro denotaba el entusiasmo que le provocaba hablar de ello.

- Si algo de eso supe en clase de historia.

- En verdad te digo que lo que extinga al ser humano será una bacteria o quizás un virus que son los más mutables en la naturaleza.

- Supongo que sí – dije sin demasiado entusiasmo.

- Perdona te estoy aburriendo ¿verdad? – dijo mirándome con un gesto de claro desconcierto, mismo que asocie al hecho de que no me emocionaba tanto como ella el hablar de virus y bacterias.

- No claro que no… en serio que no – mentí sin mucho éxito – creo que es un tema muy interesante “pero no para mi” – terminé pensando.

- Bueno – me dijo sacudiendo ligeramente la cabeza como eliminando un pensamiento inadecuado, después se volvió a mirarme y me sonrío – antes de llegar a tu casa ¿quieres estar un rato más conmigo? Puedo hacerte algo de cenar o bien si quieres podríamos ir a algún sitio.

- Lo siento, no puedo llegar tarde a mi casa y además no le he avisado a mi mamá y tengo tarea de matemáticas… “y tengo que ir a dormir con Dennis”… además a mi mamá no le gusta que este tarde en la calle.

- Entiendo – le escuche decir con un poco de tristeza en su voz – lo dejaremos para otra ocasión entonces – miro hacia ambos lados de la calle la cual estaba desierta y me beso suavemente en la mejilla muy cerca de la boca, tenía un don para hacerme temblar que terminaba por dejarme sin aliento, me regalo una sonrisa y sacudiéndome el flequillo se despidió de mi con un Buenas noches amor.

Me quede de pie viéndola irse… su negra cabellera se sacudía con ligereza a cada paso que daba, me giré sobre mis talones al tiempo que miraba mi reloj, ya no tenía tiempo para cenar, dejaría mis cosas en mi casa le avisaría a mi mamá que me quedaría con Dennis e iría directamente a su casa.

Sábado 9:30 am

Acabábamos de bañarnos, ¡por fin había llegado el momento esperado!, ¡iríamos a una tardeada!, iríamos a ver gente como nostras, estaba emocionada, ¡muy emocionada! ¡Era la primera vez que veríamos algo así en nuestras vidas!

- Creo que no habrá mucho problema para llegar – dijo Dennis mientras se ponía una blusa negra entallada que le hacía ver su piel más blanca e intensificaba el castaño de su cabellera.

- ¿Conoces por ahí? – le pregunte mientras me ponía mis jeans.

- No realmente pero no será difícil vienen las entre calles y si todo esta numerado no creo que haya mayor dificultad, no puedes borrar la sonrisa de la cara ¿eh?

- ¿Se nota mucho que estoy emocionada?

- ¡Oh! no sé déjame pensar… se te ve de aquí como a dos cuadras y media, pues ¡claro que se te nota!, ja,ja,ja,ja te ves preciosa cuando estas emocionada.

- Lo dices solo porque me amas

- Déjame pensar – se llevo la mano a la barbilla - ¡Oh pero es verdad! En realidad eres poco atractiva.

- Serás….

- No es cierto amor ja,ja,ja,ja,ja deberías ver tu carita te has puesto molesta y gruñona, lo cual por cierto te hace ver sumamente sexy – me guiño un ojo mientras se ataba los tenis.

- Ja,ja,ja,ja, lo dices porque quieres que te de un beso.

- ¡Claro! si no ¿por qué iba a mentir entonces?

- Serás canalla…

- No mi vida no es cierto ven – me tomo de las manos y me beso de lleno en los labios – la verdad es que me pones nerviosa cada vez que te miro, y me haces sacar chistes tontos y ridículos porque tu belleza me abruma en demasía.

- ¿De qué libro lo has sacado?

- Del libro de mi corazón – me miro seriamente y volvió a besarme con mayor intensidad, podía sentirla plenamente contra mi cuerpo, sus brazos rodeándome la cintura, la tibieza de sus labios contra los míos y el dulce sabor de su boca entremezclándose con la mía.

****

El timbre de la puerta sonó Iván se soltó del abrazo de Andrés su pareja y se levanto, miró el despertador marcaba las quince minutos para las diez de la mañana.

- Por el amor de Dios son casi las 10 de la mañana ¿Quién puede ser tan temprano?

- No es tan temprano – dijo adormilado Andrés.

- Para mí lo es – contesto Iván mientras el timbre se escuchaba de nuevo - ¡Por Dios!

- Anda ya ve antes de que vuelvan a tocar.

- Pero… - refunfuño un poco - ¿por qué tanta prisa? ¿no saben que es sábado?

- No te quejes y ve – le replico Andrés mientras soltaba un gran bostezo y se daba la vuelta envolviéndose en las cobijas nuevamente.

- Si cielo tu descansa – murmuro Iván mientras salía.

- No creas que no te escuche – le dijo Andrés ahogando la risa.

Iván se ató su bata de dormir y salió del dormitorio y el timbre se escucho por tercera vez.

- ¡Ya voy! – dijo molesto – se puede saber que dem… - se calló al instante al ver el rostro duro y serio de Ana.

- ¿A esto me obligas Iván?... a tener que venir a tu casa porque simplemente te has negado a contarme la vida de tu mejor amiga, gustadora de niñas de preparatoria.

- Ana… no… es que…

- Nada de peros Iván – lo hizo a un lado y entro en la casa se volvió para mirarlo seriamente e Iván le hizo el indicativo de que se sentará en la sala – no me moveré de aquí hasta que no me hayas dicho todo acerca de Karla – dijo al tiempo que se sentaba y dejaba su bolso a un lado.

- Oh mierda – mascullo entre dientes, él sabía que se lo debía era hora de pagar – de acuerdo deja preparo café.

- No Iván te acompaño y por favor empieza con el relato porque ya me cansé de esperar.

- De acuerdo, uuff… bueno todo comenzó cuando Karla tenía 17 años, fuimos a un antro, antes de que me preguntes como fue que logramos entrar déjame decirte que yo era el pollo de uno de los que dejaban pasar – echo agua a la cafetera, tomo la bolsa de café y vació un poco en el filtro.

- No me interesa saber como entraron Iván sino el que me expliques que paso con ella y porque le gusta esa niña.

- De acuerdo pero déjame contarte todo desde el inicio – Ana asentó con la cabeza e Iván siguió con su relato – ella no sabía nada de antros ni de cosas de esas, yo la llevé a su primer antro ¿sabes? Hubieras visto su cara al ver a los chicos y a las chicas besándose estaba ella entre fascinada y temerosa de todo lo que se podía ver ahí, tu como yo sabemos que a esos sitios va de todo tipo de gente, desde heterosexuales hombres y mujeres que quieren ligarse a alguien de nosotros así como gays y lesbianas por montones, pues bueno era la segunda vez que llevaba a Karla de antro fuimos ella y unos amigos míos, aunque Karla había tenido la oportunidad de ligar la primera vez que fue no lo hizo porque era muy tímida y ya sabrás lo que ello implica, no decía ni una palabra a las personas que se le acercaban además de que no todas las chicas que se le acercaban estaban de buen ver, pobrecita le daban miedo las mujeres que se vestían y actuaban como hombres, deberías de ver las caritas de angustia que me hacía cuando alguna de ellas se le acercaba en ese entonces era yo su protector… pero valiente protector fui… hubo una mujer hermosa, ¡imagina cuan bella debía de ser para que yo te diga que la tipa esa estaba guapa!, pues bueno era toda femineidad, una estrechísima cintura, pechos pequeños pero bien formados, muy buen trasero a decir verdad, piernas bien formadas y pues también tenía ojos grandes tricolor créeme era una rara mezcolanza iniciaba con un color café cobrizo al centro, seguido de un verde claro y remataba en las orillas con un gris obscuro muy singular, su cabello largo rubio en espirales y sus facciones perfectamente delineadas, la boca bien formada y la nariz respingada y recta era muy guapa sin duda alguna, se llamaba Nancy… más bien se llama o ve tu a saber si es que ya se murió… me siento culpable por haber sido yo quien le animara a que le mirase pues basto que Karla le mirara un par de veces para que esa mujer se acercara y empezara a platicar con ella era singularmente mucho más pequeña en estatura que Karla te podía decir con franqueza que Karla le sacaba un buen tajo – la cafetera dejo de funcionar e Iván tomo un par de tazas sirviendo una para Ana y otra para él – ella se la paso platicando con Nancy toda la noche yo les miraba de vez en cuando y podía ver como hablaban amenamente, puedo decirte una cosa de Nancy mi querida Ana ella era como una enciclopedia viviente, sabía de todo así que eso impresiono más a Karla, después me enteré de que se habían dado sus números telefónicos y bueno entramos en un periodo en el que casi nos dejamos de hablar yo no sabía porque habíamos caído tanto en el distanciamiento, hasta mucho después supe que fue porque Nancy le prohibió que me hablara, la trataba muy mal Ana – Iván cerro la mano en un puño – le bajo la autoestima hasta el punto que mi hermosa amiga se sentía ¡fea! ¿puedes creerlo?, yo no supe pero justo al año de conocerse Nancy se la llevo a su casa a vivir con ella, Karla me conto después que había notado cosas desagradables en ella, y que no quería irse a vivir a su lado pero la presiono de tal forma que termino accediendo, su mamá le dio la opción de elegir y la presión fue tanta que termino yéndose a vivir con ella, fue un infierno Ana… mi amiga vivió un infierno al lado de esa mujer… un poco más y no acaba los estudios, nos volvimos a encontrar en la universidad curiosamente ella había perdido un año para entrar lo mismo que yo así que los dos nos sorprendimos al vernos, su mirada había cambiado, sus ojos ya no brillaban con esa misma intensidad que al principio, era muy reacia a hablar de sus problemas, sufría mucho y yo no podía hacer nada para ayudarle se había ensimismado tanto en ella misma que simplemente se negaba a hablar de nada que no fuera la escuela, podía mirarla aguantarse el llanto en ocasiones y eso me partía el alma, algunas veces cuando estábamos de práctica en algún estado de la república por las noches se tiraba a llorar porque Nancy le decía que en su ausencia se suicidaría y eso ponía de los nervios a Karla, por más que le decía que no pasaría ella simplemente cerraba los oídos y al volver corría a su casa para ver si ella estaba bien.

- ¿Cómo puede ser alguien tan vil con una niña?

- Ni que lo digas, Karla le soporto muchas cosas, ¿sabes que la trato de puta, zorra, basura, mierda, y demás cosas humillantes?

- ¿Qué hizo qué? – los ojos grises de Ana se abrieron de par en par.

- Así es porque Nancy le llevaba 16 años de diferencia créeme no se le notaban para nada, pero te podrás imaginar que Karla tan joven y bonita no iba a tener problemas para conseguir una chica guapa, así que eso ponía histérica a Nancy a tal punto que la celaba de hombres y mujeres, Karla me conto que cuando salían a la calle ella tenía que tener la mirada puesta en el suelo porque si miraba a cualquier gente Nancy le empezaba a decir cosas como ¿Qué ese te gusta para que te coja?, o aaahh ya vi que volteaste a ver a esa que acaba de pasar, eres una puta, eres una basura, zorra etc, etc, etc.

- Pero ¿qué le pasaba a esa mujer?, ¿cómo podía ser capaz de decir cosas así?, se supone que si era mayor que ella debía de protegerla y de cuidarla.

- Pues tal parecía que era lo contrario – salió de la cocina y Ana le siguió y terminaron por sentarse en la sala – mira Karla me conto que esa mujer era incapaz de hacer nada por su cuenta, tan es así que por las mañanas Karla tenía que plancharle la ropa, prepararle el desayuno y no me lo vas a creer… - meneo la cabeza en negativo – inclusive la tenía que peinar, como si se tratase de una niña chiquita, me comento que varias veces vio como insultaba a su madre y a su padre que obviamente eran ya muy viejos, Karla llego a preguntarse cómo era posible que alguien tratara así a sus padres, yo le comente que si eso hacía con sus padres que no esperara que a ella le respetara ni un poquito y entonces era cuando se soltaba en llanto y me contaba como la insultaba y como se sentía al tener que ser casi su sirvienta, planchándole, cocinándole, e inclusive… - Iván suspiro profundamente mientras apretaba los labios y meneó la cabeza en negativo -

- Inclusive… - repitió Ana para hacerle continuar.

- Inclusive bañarla

- ¿Qué?– Ana parecía que no daba crédito a lo que escuchaba.

- Así es… tenía que bañarla también y bueno… ¡Dios Ana!, esa mujer hizo pedazos a Karla, la trataba como su esclava, no como su pareja, no podía mirar a nadie porque Nancy ya la estaba insultando, en vacaciones me conto que ella la llevaba a su trabajo y le prohibía que hablara con la demás gente cosas que no fueran exclusivas del trabajo, porque si sonreía con alguien o hablaba de cualquier cosa con las o los compañeros de trabajo de Nancy ella al salir del trabajo la iba insultando hasta llegar a su casa, estaba mentalmente atada de manos y de pies por esa mujer, y Karla… mi linda Karla ella con tal de que Nancy no se enojara hacía todo lo que ella le decía imaginando que con ello podría evitar que la siguiera insultando o sobajando.

- En verdad esa mujer estaba enferma – Ana poso la mirada en su obscura bebida.

- Así es, estaba loca de remate, Karla me contaba que a veces sentía que se volvería loca porque Ana en sus días de descanso le pedía estar con ella en todo momento y Karla le decía que mientras ella se relajaba en el patio con sus perros ella entraría en la casa para hacerle la comida y Nancy se negaba le decía que se sentara en el pasto y que la mirara jugar con sus perros e irónicamente al rato le miraba con un odio increíble porque ya tenía hambre y Karla no le había preparado nada… ¡Dios! – Iván se llevo las manos a la cara – es que eso es estar verdaderamente enferma.

- Pero… si ella misma le decía que no se fuera – Ana negó con la cabeza - en verdad estaba loca esa mujer.

- Lo peor de todo fue cuando empecé a notar en Karla una especie de esquizofrenia ¿sabes?, siempre miraba hacia atrás como si alguien la siguiera, yo le preguntaba que qué pasaba y ella solo negaba con la cabeza y decía que nada, Nancy le metía un miedo irracional porque ella a final de cuentas era abogada y veía muchos casos desde violaciones hasta homicidios y le ponía a trabajar en los expedientes y obviamente ella tenía que ver inclusive las fotos de las necropsias y demás. Además de que le decía que sus vecinos la odiaban y que no la querían y que estaba segura de que un día la matarían y no solo a ella sino a Karla también por estar con ella. ¿imaginas el miedo que eso le causaba?

- ¡Dios Mío! ¿eso le decía?

- Así es, también me conto que las veces que se enojaba con ella la mandaba a dormir no al sofá o a otra habitación, sino prácticamente al piso sin nada debajo o encima de ella.

- ¿Qué hacía qué? – el rostro de Ana se descompuso en una mueca de increíble asombro.

- Y lo triste de todo es… que Karla le obedecía… le obedecía en todo…


- ¿Pero qué demonios le pasaba a Karla? ¿cómo pudo dejarse tratar de esa manera?, ¿en que estaba pensando?, ¿por qué se dejo maltratar tanto?, ¿A caso no se quería?, ¿Qué carajos pasaba que no se defendía así misma?, ¿cómo puede alguien permitir le hagan eso?

- ¡Será mejor que te calles puta barata tu no sabes nada de su vida, mírate pedazo de basura en un trabajo mediocre llorando por una mujer que ni siquiera te quiere ver!

- ¡Iván! – el rostro de Nancy se descompuso se notaba a leguas el dolor que esas palabras le causaron – eres mi amigo, ¿por qué?... ¿por qué me dices eso? – sus ojos se anegaron en llanto.

- Perdóname por decirte algo así pero solo así podrás entenderla, si esto te ha dolido, si esto que te he dicho que soy tu amigo te ha llenado los ojos de lágrimas entonces trata de entender la tristeza, el dolor, el sufrimiento y el desconcierto que Nancy le produjo a Karla gritándole cosas mucho peores de las que te he dicho a ti, imagínate como se debió sentir Karla al escuchar cosas tan crueles día con día, de los labios de la mujer que pensó sería su compañera de por vida, que pensó le amaría con el alma… aun cuando Karla le accedía hasta el más mínimo de sus caprichos.

- No tenías que ser tan duro conmigo para que entendiera eso.

- Lo lamento – le dijo pasándole un pañuelo desechable – pero estoy seguro de que ahora lo comprendes mejor y si he de ser sincero yo… llegue a odiarla por permitir que esa mujer la sobajara de esa manera… llegue a odiar a mi amiga – los ojos de Iván se anegaron en lagrimas… - lamento haberte herido, espero que ahora comprendas un poco mejor a Karla.
-

- Sí, lo entiendo… lo comprendo… pero esa… esa mujer ¿estaba loca, enferma, o qué demonios pasaba con ella?

- No lo sé quizá las tres cosas lo único que saco a conclusión es que estaba tan llena de odio que se desquito con Karla y vaya que si la dejo muy mal, como te digo a duras penas consiguió terminar la carrera y lo que hizo fue huir de Nancy ¿sabes?, literalmente escapo de ella.

- ¿Huyo?

- Así es sus padres le consiguieron la casa donde vive y el auto se lo regalaron por haber terminado la carrera y no haberse rendido, aún tiene miedo… Ana a penas hace un año que huyo de ella tenía 24 años cuando logro soltarse de las cadenas que la ataban a Nancy.

- Hace apenas un año… eso significa que…

- Que no está lista para una relación seria ¿entiendes?, significa también que no se puede fiar de personas mayores que ella…

- Pero si la diferencia de edades entre ella y yo es mínima.

- Lo sé cariño pero creo que la presione demasiado al pedirle que te tratara.

- Pero yo puedo sanarla.

- No Ana no te ciegues tu no puedes ayudarla, esto es algo que debe de hacer sola.

- Pero Iván ella está con esa chica, con esa niña.

- Déjala estar con quien ella quiera, tu y yo sabemos que esa niña es solamente un trampolín en su vida, es solo un eslabón más de la cadena que conforma su vida, ya verás como la chica esa termina por decepcionarla en algún punto y eso hará que abra los ojos y quiera una relación más seria y más estable.

- ¡Dios! Iván no sabía que ella hubiera sufrido tanto, en verdad que no y aún con todo… lo siento Iván pero – le dio la espalda – el que este con esa chica… es que…

- No hay nada que entender Ana… ella y yo siempre solíamos decir que por algo pasaban las cosas… quizás y esto es algo que tiene que pasar para que algo realmente bueno llegue a su vida… ¿quién puede saberlo ¿eh?, a lo mejor y eres tu… solo hay que darle tiempo al tiempo.

Ana sabía que su amigo solo buscaba darle un consuelo porque sus palabras no las sentía ni ciertas ni acertadas, por el momento no quería entrar en discusión el hecho de haber conocido parte de la vida de Karla, le había hecho deprimirse aun más de lo que ya estaba.

****

Sábado 11:45 am

Habíamos llegado por fin a la zona rosa, realmente nunca en mi vida había venido a esta parte de la ciudad, me sentía como una extranjera en tierra desconocida, al salir del metro nos dirigimos a una de las salidas que según Dennis era la correcta y tenía razón nos bastaron caminar cuatro cuadras para llegar al sitio indicado, Dennis me miró sonriente ¡al fin habíamos llegado a nuestro destino! Me sentía sumamente nerviosa, las manos me sudaban a montones, entramos al lugar y una chica que estaba a la puerta nos detuvo estaba vestida con pantalones negros y una playera negra que tenía bordado el nombre del sitio “Escape” en letras que combinaban el color del arcoíris, el corte de su cabello era demasiado corto para mi gusto, si no fuera porque se le notaba el pecho bien hubiera pasado por un hombre; antes de dejarnos pasar nos reviso pasándonos las manos por básicamente todo el cuerpo, por la mirada de Dennis supe inmediatamente que eso no le agrado en absoluto cuando entramos estaba todo vacío el lugar estaba completamente negro, es decir las paredes estaban pintadas de negro con estrellas mal hechas en pintura fosforescente que brillaban semi-verdes en las paredes, había una pista de baile en el centro en loseta blanca y luz negra que hacía que mi blusa blanca brillara con intensidad y luces solo en las orillas y en el bar aunque estaba vacío de bebidas alcohólicas en su lugar solo había montones de refrescos de cola y otros sabores.

- Y bueno – casi grito debido a la música que en verdad estaba muy fuerte - ¿qué hacemos mientras?

- No sé – le dije al tiempo que me sentaba en una de las mesas que estaba cerca a la pista de baile.

- Pues… - dijo Dennis mirando en derredor – supongo que hemos llegado muy temprano.

- Si de hecho creo que llegamos demasiado temprano – dije mirando como en el bar estaban vaciando cubos de hielo en pequeñas cubetas de metal.

- ¿Quieres tomar algo? – me pregunto al oído.

- Sí una coca estaría bien.

- Bueno voy a comparte una – me dijo y me dio un rápido beso en los labios, inmediatamente volteé a ver si alguien nos había visto pero los que atendían en la barra del bar ni siquiera nos miraban y eso me hizo sentir completamente libre.

Volví a echar una rápida mirada en derredor, no era un sitio muy grande pero podía ver banderas con los colores del arcoíris en varias partes de ese sitio, volteé hacia la puerta y miré a un par de chicos que entraba se asomaron un momento y uno de ellos me vio pero aparto la vista de inmediato y algo se dijo con el otro chico, los vi dirigirse al otro lado de la pista y situarse en una de las mesas del fondo en cuanto se hubieron sentado empezaron a besarse… me quede sorprendida, nunca había visto a un par de chicos besarse, aun cuando lo deseaba simplemente no podía dejar de verlos, en cierta forma me sentó ligeramente mal, había oído toda mi vida que eso estaba mal que no podía dejar de sentir una ligera incomodidad al verles… pero ahí estaba yo sin dejar de mirarlos.

- Deja de ver a los chicos con ese gesto Laura – dijo Dennis provocando que volteara a verla – si sigues viéndolos así se sentirán incómodos.

- No ha sido mi intención – le respondí mientras ella se sentaba y dejaba en nuestra mesa y una cubeta con hielos dentro de la cual había 6 botellas pequeñas de refresco de cola.

- 6 botellitas por $ 50 pesos a que es todo un robo, ¿eh? – me dijo sonriente.

- ¿Por qué has comprado tantas?

- Porque he hecho cuentas y nos salía más barato de esta forma.

- ¿En serio?

- Así es un refresco de 600 mililitros estaba en $20 pesos y el hielo no estaba incluido pero así tenemos hielo y se conservaran frías además de que con esto tenemos para un buen rato.

- Son más pequeñas ¿verdad?

- Sí, estas se acompañan con una botella de brandy, en las fiestas de mi Tío Tomás he visto este tipo de botellas de refresco.

- Bueno menos mal que no está tu Tío aquí

- Ni que lo digas con lo borracho que es si nos vendieran alcohol a las dos horas estaría encima de la mesa quitándose la ropa como en la boda de mi Tía Jessica.

- ¡Oh sí! Lo recuerdo bien – estaba haciéndole un striptease a una señora que estaba muerta de la vergüenza.

- Sí, ja,ja,ja,ja,ja por eso el pobrecillo esta tan soltero, si sigue haciendo eso para conquistar mujeres ya puede conseguirse un perro, un gato y un perico, ja,ja,ja,ja.

- Pero ¿qué eso no es solo para mujeres que se quedan solteronas?

- ¡Oh! no sé supongo que también habrá hombres solterones.

- Me alegra estar aquí contigo – le dije acercando mi silla para estar junto con ella.

- Yo también Lau – me tomo de las manos y acerco su rostro al mío, no sé porque lo hice pero me resistí un poco a que me besara y miré en todas direcciones buscando ojos que nos vieran.

- Por eso vinimos aquí ¿no es así Lau? – me levanto el rostro con la mano y me sonrió dulcemente – no creo que a nadie le importe si nos besamos – me acaricio las mejillas con sus labios y eso se sintió tan bien que me sentí feliz – tan solo – me susurro en el oído – vamos a besarnos y a demostrar nuestro amor.

Nos besamos largamente, me dedicaba tiernas caricias con sus dedos mientras me acariciaba el rostro y el cuello, era una oportunidad nueva, era un descubrimiento nuevo, algo que jamás pensé experimentar, éramos ella y yo, las dos besándonos por primera vez a la vista de unos extraños, sin sentir vergüenza o miedo, tan solo éramos dos chicas demostrando su amor.

****

12:30 pm

Había terminado de arreglar la casa cuando escuche el timbre para mi buena suerte ya me había arreglado puesto que pensaba ir al supermercado a surtir mi despensa para la semana, al abrir me tope con una sorpresa.

- ¿Al?

- Hola Teacher ¿cómo estás?

- Bien pero… aún no es tiempo es decir – miré mi reloj – aun faltan…

- No seas grosera e invítame a pasar mira que esto está caliente – llevaba en las manos una caja de pizza.

- Oh, sí lo siento pasa por favor.

- Espero que te guste la pizza hawaiana – me dijo mientas colocaba la caja con la pizza sobre la mesa del comedor.

- Sí claro, pero…

- Hey asimílalo Karla – me dijo sonriendo – solo he venido a invitarte en tu casa a almorzar como agradecimiento por haber aceptado darme clases este día.

- No tenías porque molestarte, es decir está bien créeme.

- Vamos no seas tímida y bueno ¿Dónde tienes los platos? – me pregunto esbozando una enorme sonrisa.

- Están en la cocina los traeré – me dirigí a la cocina mientras ella se sentaba a la mesa - ¿quieres un refresco?

- Sí estaría bien aumentémosle calorías al asunto ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja – se rió de buena gana.

- O sí lo prefieres tengo agua mineral.

- Guacala ¿cómo agua mineral con pizza? Olvídalo, es más si tienes refresco de cola mejor para mí.

- Sí, si tengo – dije en voz alta, me dirigí de nuevo al comedor con un par de platos y dos refrescos de lata.

- Perfecto – me dijo mientras tomaba el refresco y lo destapaba para beber un buen trago, me llamo la atención de que seguía sin quitarse sus lentes obscuros para nada.

- ¿Te puedo preguntar algo?

- Pues – dijo dejando el refresco a un lado – puedes siempre y cuando yo pueda preguntarte algo a ti también.

- De acuerdo – le dije sonriendo ya que me preguntaba qué cosa querría ella saber de mi.

- Bueno entonces dispara – me dijo mientras abría la caja con la pizza y tomaba una rebanada.

- Tengo curiosidad por saber ¿por qué razón nunca te quitas los lentes?

- Ja,ja,ja,ja,ja,ja ya lo venía venir – me respondió mientras le daba una mordida a la pizza.

- Así que ya lo venías venir – le dije y tome un trozo de pizza debo admitir que olía de maravilla.

- Pues la verdad sí – esbozo una sonrisa con los labios y suspiro – pues mira – me dijo – la razón por la cual uso lentes la tendrás pero no ahora será más adelante, por el momento solo puedo decirte que no los uso porque tenga algún defecto o algo por el estilo, de hecho es mi mejor arma cuando quiero conquistar a un chico.

- ¿En serio?

- Sí, así es te sorprendería saber como es que los chicos se fijan en ese tipo de cosas – volvió a beber fresco y esta vez mantuvo las dos manos entorno a la lata – al principio pensaba que los chicos solo se fijaban en las tetas grandes unas buenas pompis pero casi siempre todos mis novios se han prendado de mis ojos, hubo uno que incluso me los fotografío exclusivamente y me dijo que me idolatraría por siempre, claro que eso fue antes de que fuera a Ciudad Universitaria y conociera a Noemí con la cual ya hasta se caso ja,ja,ja,ja,ja,ja ¡aahhh! – suspiro – que buenos tiempos aquellos.

- Eres simpática sin duda – le dije mientras destapaba mi refresco.

- Gracias y tu eres muy guapa – me dijo y por un momento no supe que decir.

- No puedo igualar el término simpática porque no hemos tenido tiempo de interactuar fuera del rol maestra alumna así que por eso he dicho que eres muy guapa, digo tengo que decir alguna verdad sobre ti.

- Gracias – le dije mientras me llevaba la lata a la boca.

- ¿Por qué sales con Laura? – me soltó la pregunta tan de golpe que casi le escupo el refresco en la cara.

- ¿Qu..qué? – pregunte con nerviosismo al tiempo que me limpiaba la boca con el antebrazo.

- Así que es cierto ¡Dios! Pero que buena soy para estas cosas.

- ¿De… de qué estás hablando? – le pregunte nerviosa, me levante para ir a la cocina y traer un trapo para limpiar la mesa.

- No estoy aquí para acusarte, no te pongas así es que es más que obvio que se gustan las dos.

Me quede de piedra al escucharla decir eso, ¿tanto se notaba? ¿tanto era nuestro amor que ella lo podía ver?, esto estaba muy mal, de pronto me entro pánico, ¿eso significaría entonces que alguien en la escuela también lo habría notado?

- Karla – su voz me saco de mis pensamientos – tranquila si estas preguntándote cómo es que lo sé, es sencillo, soy una extraña que no interactúa con ustedes en la escuela por eso no han sido tan… estrictas si es que se le puede llamar así al hecho de que cuando hay otra persona como por ejemplo Dennis donde ni siquiera se miran, pero estando conmigo el amor se les sale por los ojos, tranquila… estas un poco pálida ¿te sientes bien?

- No, no me siento bien.

- Tranquila la impresión te ha bajado la presión con seguro vamos a que te sientes y serénate que no soy policía ni nada por el estilo así que todo está bien – me llevo de nueva cuenta a la mesa y me dio de beber refresco – Tómalo para que se te normalice tu nivel de glucosa y por favor tranquilízate, estas temblando, tranquila no pasa nada ¿ok?

- Para ti es fácil decirlo – pude decir al fin.

- ¿Lo dices porque ella es menor de edad?

- ¿y porque otra cosa si no?

- No pasa nada Karla como te he dicho cuando estoy sola con ustedes se comportan de una forma más relajada que cuando hay gente, así que tranquila no pasa nada. Si estas así porque piensas que quizás alguien más se ha dado cuenta quiero que pienses en porque sigues teniendo trabajo ¿ok?, créeme si alguien más se hiciera una idea de ello con seguridad ya no lo tendrías, así que por favor respira profundamente y ya relájate que no pasa nada.

- Sí, supongo que… que tienes razón – le dije mientras respiraba profundamente – pero…

- Ya te lo dije se relajan más cuando están conmigo y además la mirada de ¿qué quieres que diga? que le diste a Laura cuando te pedí este día para asesorarme se vio como un claro ¿me das permiso? – su rostro se torno en una mueca – eso sí te digo Karla no puedes estar pidiendo permiso a una niña para hacer tu trabajo.

- Teníamos una cita hoy, no quería ser grosera con ella, quiero que vea que su opinión me interesa.

- Ok, Karla comprendo ese punto pero no del todo, si ese es el punto y ya tenías esa idea en mente bien pudiste haberme dicho que no sin tener que mirarla, por ahí hay algo que no me cuadra.

- ¿Eres psicóloga o qué? – pregunte molesta

- No pero debería ¿sabes?, muchos me han dicho que me he equivocado de carrera.

****

Era increíble el sitio que estaba tan vacío no tardo mucho en llenarse las mesas estaban ya todas ocupadas y la mitad de la pista estaba ya ocupada por jóvenes que bailaban sin parar al ritmo de la música.

- No puedo creer que esto ya este casi lleno – me dijo Dennis al oído.

- Sí es increíble como está lleno ya de gente – voltee a ver a mi alrededor y había de todo, algunas chicas parecían chicos y algunas otras se veían muy femeninas, chicos había muchos también la mayoría se notaba amanerados y solo unos pocos se veían… pues… no sé si este bien decirlo pero, se notaban normales como cualquier otro chico que fuera heterosexual.

- Voy al baño – me dijo Dennis, se levanto y la vi irse, volví el rostro a la pista y vi a una chica muy guapa con un vestido entallado al cuerpo color negro, su cabello pelirrojo caía con gracia por sus hombros ella me miro un instante y me sonrío e instintivamente le correspondí al gesto y entonces ella se acerco a mi mesa.

- Hola – me saludo mientras se sentaba a un lado mío – me llamo Giselle ¿y tu?

- Me llamo Laura mucho gusto – le tendí la mano pero ella en vez de darme la mano me beso en la mejilla.

- Un placer conocerte Laura eres muy guapa

- Gra… gracias – sentí que la cara se me ponía de los mil colores.

- Vaya así que eres tímida ¿es tu primera vez por aquí? Porque nunca te había visto antes.

- Sí, así es, es mi primera vez en un sitio así – miré de reojo a la pista y a las mesas contiguas.

- Me parece estupendo – me dijo sonriendo - y ¿tienes pareja?

- Sí, es la chica que estaba conmigo.

- Pensé que eran amigas nada más.

- No, bueno si, es decir, ella y yo somos amigas desde la infancia y pues…

- No lo digas un día se dieron cuenta de que se gustaban – tomo un refresco y empezó a beberlo.

- Pues… algo así – le conteste.

- Yo no ando con gente de mi edad siempre busco alguien más grande y que tenga dinero ¿ves esta cadena? – me dijo mientras la señalaba – me la dio mi última novia.

- ¿En serio?

- Sí me la regalo para mi cumpleaños

- Esta muy bonita

- Oro de 24 kilates – me dijo y en su rostro se noto un claro gesto de vanidad – mis parejas me tienen que dar solo oro de 24 kilates si me dan plata o cosas de menor kilate prácticamente se las arrojo a la cara – me dijo al tiempo que empezaba a reírse de una forma no muy agradable – tuve una novia que me regalo una esclava de plata con mi nombre grabado.

- ¿Y qué hiciste?

- Nada, solo la tome con el pulgar e índice, me levante y antes de irme la deje caer sobre su sopa y después de eso solo tuve cosas buenas como esta pulsera que ves aquí – me extendió la mano y vi una pulsera muy linda.

- Pero eso fue muy grosero ¿no? – le dije sintiéndome un poco incomoda con ella.

- ¿De qué hablas? ¡Les damos nuestra juventud y belleza! – me respondió al tiempo que me miraba como si yo hubiera dicho algo verdaderamente inconsciente.

- ¿Cómo? – en verdad no entendí lo que me dijo.

- Mira no seas boba a ver… ¡Oh! bueno es que las dos son de la misma edad supongo ¿cuántos años tienes?

- 16 ¿por qué?

- Bueno y tu novia ¿cuántos tiene?

- Igual tiene 16

- Bueno en ese caso las dos como ni trabajan ni nada supongo que se seguirán dando tonterías como chocolates o que se yo – su rostro se dibujo en un claro gesto de desdén.

- No te comprendo

- Mira todas mis novias ya son profesionistas y bueno es como un mutuo acuerdo yo les regalo amor y ellas me regalan cosas lindas o dinero – me sonrío dejándome ver la blancura de sus dientes.

- Pues… no sé que decir… - estaba comenzando a creer que esta chica vendía su tiempo a las personas con las que estaba.

- Mira guapa – me dijo tomándome la barbilla con la mano – ten este consejo – me sonrió mientras me miraba intensamente con sus ojos… de… ¿de que color eran sus ojos?...

- ¿Son pupilentes los que estas usando? – le dije interrumpiéndola.

- Sí así es – esbozo una enorme sonrisa – cortesía de mi actual novia – levanto una ceja y eso me hizo recordar a Karla por lo cual me sentí aún más incómoda – se me ven geniales ¿verdad?

- Sí se ven lindos.

- Mis ojos son obscuros por eso me gusta usar de color, mis preferidos son el verde, el violeta y el gris.

- Ya – su mano seguía en mi barbilla.

- Te diré algo chica – sus cejas se arquearon ligeramente – si un día estas con una mujer más grande que tu te sugiero que te vendas caro.

- ¿Venderme caro? – retiré mi rostro de su mano y le miré de forma inquisitiva.

- ¡Pues claro! – me dijo al tiempo extendía las manos a los lados – imagínate tu joven y bonita y que regales eso de a gratis con alguien que ya tiene carrera y dinero, osea ¿hello? ¡Olvídate! No vas a dar lo mejor de ti sin que te den nada a cambio.

- No lo sé creo que si estas…

- Hola – la voz de Dennis me hizo volver el rostro – ¿y tu eres? – miro a Giselle con una cara francamente celosa.

- Me llamo Giselle y pues supongo que eres la novia de Laura, un placer conocerte – le extendió la mano, cosa que me dejo sorprendida pues imagine que le besaría en la mejilla como a mí.

- Hola me llamo Dennis – le dijo al tiempo que se sentaba e ignoraba su mano.

- Pues por modales ni te pregunto – le dijo mientras se levantaba – al rato van a venir unas amigas si quieres te las presento Laura.

- Es una pena – dijo Dennis mirando a Giselle – ya casi nos vamos – le sonrío fríamente.

- Como te decía Laura si estas por aquí al rato te presentaré a unas amigas – no se espero a mi contestación simplemente se dio la vuelta y se fue a seguir bailando.

- ¿Sabes que Laura?, venir a este sitio ha sido un error

- ¿Tenías que comportarte así con ella?

- ¿Qué? – hizo un gesto de no entender porque la interrumpía.

- No debiste ser tan grosera con ella.

- ¿La estas defendiendo? – me pregunto como no creyendo lo que estaba escuchando.

- Ella fue cortes contigo Dennis, te tendió la mano y tu la ignoraste.

- No me ha caído bien – me dijo mientras se llevaba la botella de refresco a la boca.

- ¿Cómo iba a caerte bien si ni siquiera has hablado con ella?

- No sé – miro a la pista donde Giselle bailaba – no me da buena espina, además déjame continuar, como te decía no creo que este haya sido un buen sitio al cual…

- A ver, a ver – le dije al tiempo que sacudía la cabeza - ¿dices que no te ha dado buena espina? ¿por solo eso has sido tan grosera?

- Laura…

- Es que eso es ser prejuiciosa Dennis, digo no es que crea que es la mejor persona del mundo pero…

- Laura…

- Digo tienes que ver la parte positiva de las personas también ¿no?

- Laura hazme caso quiero decirte lo que vi ¿ok?, ahorita me regañas.

- ¿Qué Dennis? ¿Qué viste? – le pregunte molesta.

- Ok, mira estaba haciendo fila para entrar al baño cuando vi a un par de chicas que estaban besándose y abrazándose cuando entonces una de ellas se levanto y vi que iba rumbo al bar y entonces otra chica se acerco a la que se quedo en la mesa y le dio una servilleta y ella apunto en su teléfono celular lo que seguramente fue un número telefónico inclusive le dijo unas palabras al oído y bueno la chica se rio y le hizo una seña a la chica mientras señalaba a la que imagino que era su novia y la otra chica le guiño el ojo y le hizo bye con la mano, ¿o sea que onda? Y es que en serio no se ve que haya moral de ningún tipo por aquí osea vi a un chavo besándose con un chico y luego se fue y llego otro y se empezó a besar con… – se llevo las manos a la cara – en serio creí que este sería un sitio no sé… – se retiro las manos de la cara y me miro seriamente – imagine que sería diferente.

- No crees que estas siendo… ¿en serio hicieron eso?

- En serio Laura, en serio, mira yo pensé que a este tipo de cosas se reunía gente con sus novias y novios y bueno es que… lo siento pero… ¿cómo querías que reaccionara con esa chica después de que vi todo eso?

- Bueno pero ella no me ha dado su número celular ni nada por el estilo.

- Lo siento, en serio lo siento, pero de verdad Laura creo que no deberíamos estar aquí.

- ¿Por qué no? – le pregunté molesta.

- Laura ¿no te parece suficiente lo que te acabo de contar?, aquí parece que vienes con alguien y sales con otra persona.

- ¿No crees que estas siendo un poquito paranoica Dennis?, le pregunte mientras me recargaba en mi asiento – además acabamos de llegar.

- Laura en serio ya no me siento a gusto aquí – miro hacia la pista de baile - ¡oh! vaya mira nada más – en su rostro se dibujo una clara mueca de disgusto, volteé a ver y vi a una chica en medio de un chico y de otra chica, el chico le estaba acariciando los pechos mientras la chica de atrás le estaba acariciando las caderas y un poco más abajo.

- Suficiente Laura – me miro y en su rostro note un disgusto inmediato – creo que es mejor que nos vayamos de aquí.

- Pero, para esto vinimos Dennis a ver como era esto y bueno… - la verdad es que no quería irme, todo ello resultaba nuevo para mí a donde volteara veía chicas y chicos besándose o acariciándose, platicando y no quería irme.

- ¿En serio quieres quedarte? – Dennis me miro confusa - ¿aún con todo y lo que estamos viendo?

- Solo un rato más Dennis, por favor – le dije casi suplicante – es más vamos a bailar ¿si?

- Laura – me miro meneando la cabeza en negativo – sabes que no sé bailar y además no me apetece que me estén rozando el cuerpo como a los que están ahí bailando.

- Nadie se va a fijar en si bailas o no solo tienes que moverte.

- No Laura, ya sabes que no sé bailar Andrea nunca me enseñado, tu tienes suerte de que Alejandro te haya enseñado a bailar.

Dennis se cruzo de brazos mientras miraba a la pista de baile con el ceño fruncido, y yo miraba la pista con anhelo porque en verdad sentía verdaderas ganas de divertirme.

****

- Entonces no estas sorprendida por mi relación con Laura – le pregunte a Al

- La verdad no, cuando tenía 15 años tuve un romance con mi maestro de Matemáticas, ¡Dios! Era el hombre más hermoso del universo, su cabello entrecano, su pecho ancho y que espaldas – lo decía con una emoción casi envidiable – era sin lugar a dudas un Dios, un Dios para mí y el mes que pasamos juntos fue el más increíble de toda mi vida.

- ¿Tenías 15 años? ¿Es decir que estabas en secundaria? Pudiste quedar embarazada ¿sabes?.

- La verdad es que a esa edad no te preocupas por esas cosas, como todo joven solo buscas pasar el momento – se recargo de lleno en el sofá.

- No lo sé supongo que es cierto – me miré las manos mientras recordaba cuando conocí a Nancy el terror de mi vida.

- Has sufrido mucho ¿verdad?

- ¿A qué te refieres? – le pregunte mirándole a la cara.

- Se te nota ¿sabes? Por ejemplo ahorita te has puesto tensa y tus manos están fuertemente apretadas contra tus rodillas, cosa que indica que te has puesto incomoda con mi pregunta.

- ¿En verdad no quieres cambiar de carrera? – dije con fastidio mientras miraba hacia un lado.

- No te estoy juzgando Karla, en buena onda, si estas pasando un súper buen rato con Laura esta bien digo yo lo pasé.

- Oye, oye, no estoy pasando solo un rato con Laura – le mire seriamente – la quiero para toda la vida – noté sin duda que había dicho algo raro para ella por el gesto que hizo.

- ¿Escuche bien? – me pregunto dudosa - ¿quieres a Laura para toda la vida? ¿estas oyendo lo que dices?

- ¡Bueno! – me levante molesta y comencé a caminar de un lado a otro – ¿qué le pasa a la gente? ¿qué, no puedo querer pasar el resto de mi vida con la persona que amo?

- Claro que puedes Karla, claro que puedes pero… Karla, ¿qué edad tiene Laura? ¿16? ¿17? quizá.

- 16 años

- Mira guapa no quiero ser negativa y si estoy de acuerdo contigo no tiene nada de malo que quieras estar con la persona que amas por el resto de tu vida… pero ella solo tiene 16 años.

- ¡Eso no importa yo estuve con mi primera pareja cuando tenía 17! – le dije volviéndome hacia ella.

- ¿Y fuiste feliz?

Fue una simple pregunta, una pequeña y miserable pregunta y con ella sentí una punzada en el pecho que dolió hondamente, dolió como nunca en la vida me había dolido nada, sentí las lagrimas abandonar mis ojos como nunca antes raudas e imparables, sentí mi rostro descomponerse en un gesto de mortal tristeza era como ser atravesada por miles de dagas que se incrustaban en mi garganta y en mi pecho me sentí incapaz de mantenerme en pie, caí de rodillas abrazando mi cuerpo, podía escuchar la voz de Al llamarme por mi nombre, pude oír sus disculpas, pero yo era simplemente incapaz de pronunciar palabra alguna, la sentí arrodillarse ante mi y me abrazo y podía oír en la lejanía palabras de consuelo que no hacían más que provocarme un llanto más intenso y entonces me abrace a ella como si fuera mi tabla de salvación en medio de un mar enorme y furioso que se debatía para ahogarme y acabar con mi vida.

****

- ¿Estas segura?

- Por supuesto que estoy segura ellas van a mi escuela, la de pelo castaño va en mi salón.

- ¿Son amigas?

- No, solo nos saludamos de vez en cuando.

- ¿Crees que sean pareja?

- No lo sé.

- ¡Oh!, la esta besando pues creo que si son pareja, mira lo que te puedes encontrar en este tipo de lugares, se ve que son simpáticas ¿quieres que vayamos a saludarlas? – pregunto la chica mientras daba un paso.

- No, espera – le dijo deteniéndola del brazo.

- ¿Qué pasa Esmeralda?

- No creo que sea buena idea, prefiero no acercarme a ninguna de las dos porque de hecho no somos ni amigas ni nada por el estilo.

- Como quieras Esme aunque la chica rubia esta muy…

- ¿Es en lo único que te fijas? – le pregunto resoplando con molestia.

- Vamos somos jóvenes, tenemos que divertirnos.

- Lorena una cosa es diversión y otra libertinaje

- Para el carro querida que no quiero que empieces con tus soliloquios de siempre, mejor vayamos a saludar a Carolina y Sandra que están allá.

- Ve tu, enseguida te alcanzo.

- Hummm algo me dice que una de esas dos es la que te trae toda loquita como estas verdad.

- No digas tonterías.

- Bueno ya no te enojes Esme, me voy con las chicas, no te tardes mucho ¿ok?

- Ok, enseguida iré – Esmeralda se quedo viendo a las chicas que hablaban en la mesa, vio como Laura se levantaba e iba a la pista de baile mientras Dennis esbozaba un gesto no muy agradable – “no sabía que ellas dos estaban juntas, aunque no es de sorprenderse siempre estaban juntas, creo que… entonces mis suposiciones estaban mal hechas… aunque hubiera jurado que… no… creo que me equivoque… si esto es así… entonces quizás yo tenga…”

- Vente mujer – la voz de una chica la saco de sus pensamientos – Esme te estamos esperando.

- Carolina ya voy solo estaba… - miro de reojo una vez más la mesa y suspiro – no es nada vamos con las chicas.

- Laura… en verdad… esto…. – susurro Dennis mientras notaba como se le pegaban las chicas mientras bailaba sin prestarle atención a Dennis – “¿Por qué siento que quiero matar a todo mundo?" – pensó al tiempo que apretaba la botella de su refresco al ver que Giselle se acercaba a Laura y bailaba con ella.

Me sentí desvalida, por un momento me deprimí tanto que pensé por un momento que la vida no valía la pena vivirla, era la primera vez que lloraba de esta forma, todo el dolor y la tristeza que mantenía en lo más profundo de mi alma… una simple pregunta me hizo resquebrajarme por completo, Al estaba a mi lado abrazándome a su pecho y me sentí completamente débil, como si fuera un vaso de cristal a punto de romperse, aún mantenía un llanto silencioso acompañado de leves estremecimientos, en realidad había vivido un infierno al lado de Nancy, si era del todo sincera nunca había sido feliz con ella, siempre tenía miedo de sus celos y de su agresividad, me insultaba tan horriblemente que no podía creer que alguien que decía amarme fuera capaz de decirme cosas tan hirientes y dolorosas.

- ¿Estas mejor? – me pregunto Al acariciándome el cabello.

- S..i, sí… lo siento – dije apartándome un poco de su abrazo, pero Al me volvió a apretar contra ella.

- Tranquila todo esta bien – me beso en la frente – llora tanto como desees, es mejor que saques todo eso que te agobia el alma.

¡Pero que demonios tenía esta mujer?, no había terminado de decir eso cuando una nueva ola de sentimiento me abraso el alma como un lengüetazo de fuego quemante y doloroso, me abrace a ella nuevamente y deje caer todo mi dolor convertido en llanto.

- Todo esta bien Karla, todo esta bien – me susurro entre mi cabello – solo desahoga todos esos sentimientos negativos y dolorosos que no has dejado ir.

- “No quería que hablara, porque ya no deseaba seguir llorando… sin embargo… tenía tantas cosas dentro de mi que estaban sacudiéndome, sentía odio, coraje frustración, desilusión… pero no era contra Nancy sino contra mi misma…” - ¿có…mo?... ¿cómo pude permitir… que esa mujer… me tratará así? – dije mientras me separaba levemente de Al.

- ¿Quieres contarme que te sucedió? – me pregunto tiernamente – quizás si me lo cuentas te sientas mejor.

No respondí, solo me abrace a ella mientras las lágrimas seguían imparables como dos ríos en busca del azul océano.

****

Un par de chicas estaban sentadas a la mesa junto con Dennis quien hablaba con ellas y por momentos me buscaba con la mirada yo seguía bailando con Giselle que me seguía contando acerca de las parejas que había tenido, entonces su rostro se ilumino y paso a un lado de mí, volví el rostro y estaba abrazando a un chico atractivo pero que se notaba en demasía amanerado.

- ¡Coco! – dijo Giselle y lo beso en ambas mejillas - ¿cómo estas? – pregunto con emoción – hace ya dos meses que no sabía nada de ti maldita perra – se empezó a reír.

- ¡Ashss! Cállate maldita, tu que te pierdes en el glamour querida, pero cuéntame zorra ¿sigues con la diseñadora gráfica?

- No ya no eso ya fue historia peroooo, mira que lindo recuerdo me dejo – se llevo las manos a los lóbulos de las orejas.

- ¡¡Ahhhh!! –dijo en un grito ahogado - ¡que fabulosos aretes! – exclamo mientras los tocaba con el índice y el pulgar.

- ¿Verdad?

- Que envidia ash maldita se nota que te enseñe bien ¿verdad? – le paso el brazo por los hombros - ¿y tu amiga quién es? – pregunto mirándome de arriba abajo.

- Ah mira ella se llama Laura y es su primera vez aquí

- Hola - me extendió la mano de una forma muy femenina - ¿cómo estas?

- Hola – le conteste sintiéndome ligeramente incomoda con él pues como desde siempre había escuchado pestes de las personas como él.

- Esta zorra ha sido la que me ha dicho como se debe de vivir el mundo gay ahorita que estoy joven y besha – uso un tono argentino y empezó a reír al igual que el chico.

- ¡Pues claro mana! Hay que sacarle partido al cuerpo y al rostro digo a mis diecinueve años puedo decirte que he aprovechado bien el tiempo.

- ¿Tienes diecinueve? – le pregunte sorprendida pues no se le notaba.

- Así es querida la buena vida nada más ¿verdad que no se me notan?

- Pues no la verdad no.

- ¿Has escuchado algo de Yolis? – le pregunto Giselle

- Ay, no mana; la ultima vez estaba llore y llore por el doctor con quien andaba – en ese momento me volteo a ver – espero que tu amiga no vaya a ser otra Yolis.

- No lo creo ¿verdad Laura? – me miro y sonrió.

- Pues no sé de que hablan honestamente.

- Mira vamos a la barra a comprar algo y te cuento – me dijo Giselle tomándome del brazo, vi a Dennis que seguía platicando con esas dos chicas así que supuse que no me extrañaría en un rato.

****


- ¿Crees que estoy mal por querer estar con Laura para toda la vida?

- Claro que no, de hecho ¿no es eso lo que todos buscamos en esta vida, una relación estable al lado de la persona que amamos?

- Entonces ¿por qué nadie lo comprende? – me recargue de lleno en el sofá y me lleve las manos al rostro.

- No creo que sea eso Karla, mira el hecho es que Laura es muy joven aún.

- ¡Pero ella me ama! – me levante y empecé a caminar por toda la sala de un lado a otro.

- No lo pongo en duda en verdad que no… pero tomaré ventaja de lo que me has contado y te preguntaré ¿si hubieras tenido la oportunidad de nunca haberte hecho novia de Nancy, la hubieras tomado?

- Eso no es justo – le replique sentándome de nuevo – yo nunca trataría a Laura de la forma como Nancy me trato a mí.

- Yo sé que no Karla, pero dime la llevarías a conocer no sé, digamos por ejemplo ¿un antro gay?

- No – dije tajante.

- ¿Por qué no?

- ¿Me tomas el pelo?, en esos sitios solo va gente que siempre va sobre las personas que tienen pareja, no respetan nada.

- Pero ¿no consideras justo que Laura conozca ese tipo de sitios? ¿Qué ella tome un concepto propio como el que tu tienes de ese tipo de lugares?

- Estoy segura que si se lo explico ella lo entenderá y compartirá mi punto de vista.

- ¿Eso piensas?

- Laura… Laura es muy madura para su edad así que estoy segura que si le explico… si…ella… ella lo comprendería bien - pose la mirada en el ventanal de mi sala, dentro de mi sentía un pequeño dolor que no cesaba de molestarme.

- Tienes miedo…

- ¿Miedo a qué? – pregunte sin dejar de ver la brillante luz del sol que bañaba las calles fuera de mi casa.

- ¿En serio tengo que decírtelo?

No le conteste, seguí con la mirada fija ya no viendo la calle sino viendo a Laura en mi mente, su rostro perfecto, su sonrisa franca y sincera, el toque de su piel suave y tersa como la seda y esos hermosos ojos verdes en los cuales me encantaba reflejarme.


****

Sábado 4:00 pm

- Entonces esa chica Yolis, bueno Yolanda anda con un doctor, entonces ella ¿es heterosexual?

- No esa vieja es bisexual anda con hombres y mujeres por igual – dijo Coco cuyo nombre real era Javier – pero esta vieja en vez de sacarle lana a sus conquistas son las conquistas quienes terminan explotando a la pendeja esa.

- Que malo eres – le dijo Giselle golpeándole suavemente el brazo.

- Es la verdad mana la última vez hasta me pidió prestado porque su viejo necesitaba mil pesos osea le dije no mames pinche Yolis en vez que ese wey te de ahí vas tu a endrogarte con deudas.

- ¿Y que te dijo?

- Pues lo de siempre que no era culpa de él que su esposa le exigía mucho y que el pobrecito no tenía ni para un par de calcetines, bla, bla, bla – dijo esto ultimo abriendo y cerrando la mano como simulando una boca.

- Es que su problema es que se clava mucho y eso no es bueno – dijo Giselle llevándose la mano a la barbilla.

- ¡Pero no mames! Ella esta muy guapa y la gente con la que sale esta bien pinche fea osea por lo menos se consiguiera algo bueno – por eso querida – poso su mano sobre la mía – si vas a andar con alguien y no le vas a sacar provecho pues no mames y que este guapa o guapo no se cuales sean tus gustos.

- Aamm pues de momento solo las mujeres.

- ¿Y andas con alguien? – me pregunto Coco poniendo cara de mucho interés.

- Pues la verdad…

- Sí pero – me interrumpió Giselle – es una chica de su edad, osea que nada bueno.

- No – dije de inmediato sintiendo una súbita vergüenza pues no quería que me consideraran inferior a ellos – no solo ando con ella – en ese momento algo imperioso me impulso de mirar a todos lados antes de continuar me incline más hacia ellos e hicieron lo mismo – ando con mi maestra de Biología.

- ¡No te pases! ¿en serio! – dijeron al unísono.

- ¡¡¡Shhh!!! – les pedí

- Ash querida por favor como si a los de al lado les importara de lo que hablamos – dijo Coco mirando a ambos lados y efectivamente nadie nos hacia el menor caso.

- ¿Entonces andas con las dos? – me pregunto Giselle mirándome divertida.

- Sí pero Dennis no lo sabe – e inmediatamente voltee a ver a todas partes para ver si ella no estaba justo a un lado de mí – y bueno Karla tampoco lo sabe.

- Huuuyyy se llama Karla que lindo nombre – dijo divertida Giselle – pero bueno te ves tan inocente que no hubiera pensado que anduvieras con dos a la vez.

- Huy chica eres de las mías y cuéntame ¿Qué te ha regalado la profesora? – me pregunto Coco con demasiado interés.

Estaba en Jaque no se me había ocurrido que pudiera preguntarme semejante cosa, me lleve la mano al cuello y sentí la cadena de oro que me regalo mi mamá en navidad y que me puse exclusivamente para esta ocasión.

- Pues esta cadena de oro – dije casi automáticamente, y Giselle estiro la mano para tocarla.

- Esta bonita pero yo la hubiera escogido con un poco más de grosor.

- Pues para ser el primer regalo que te da esta muy bien – me dijo Coco pero se más exigente la próxima vez – se recargo de espaldas a la barra – cuando conocí a esta – señalo con el pulgar a Giselle – andaba con una tipa que no le compraba más que la comida cada vez que salían pero ve gracias a mis consejos podemos decir que ya se da a valer y no se regatea por cualquier cosa así que ya es toda una experta.

- Es cierto – afirmo Giselle tomándome del brazo – es mejor ser así y no que te vean la cara.

- El chiste es simplemente no enamorarte – dijo Coco – si quiérelos pero no al punto de que termines haciendo pendejadas por ellos, como la tonta de Yolis.

- Ay ya mejor vamos a pedir algo que tengo sed – dijo Giselle, me quede pensativa, esa forma de pensar era sin duda demasiado nueva para mí, yo amaba a Karla y eso de pedirle dinero o regalos costosos no terminaba de agradarme.

****

Iban a dar las 6 de la tarde cuando Al se fue, me sentía vacía, de repente la casa se me hizo enorme y su silencio me atormento, no deseaba permanecer sola para el resto de mi vida, deseaba estar al lado de Laura para siempre, sentí dentro de mi corazón que no sería capaz de amar a nadie más que a ella, por esa razón Laura tenía que compartir mis puntos de vista, ella tendría que entender que solamente yo sería lo mejor para ella, nadie más que yo podría amarla y protegerla, solamente yo, únicamente yo, la ansiedad empezaba a apoderarse de mi pecho de forma avasalladora un sofoco que me impedía respirar me anudo el pecho, quería ver a Laura, necesitaba verla, tenía que ver sus ojos, tenía que ver su sonrisa, y sobre todo tenía que escuchar de sus labios que me amaba.

Subí a mi recámara para cambiar la playera que estaba usando pues la que llevaba puesta se estropeo a causa de mi llanto, me miré en el espejo y supe de inmediato que necesitaba lavarme también pues tenía los parpados hinchados… sin embargo eso no terminaría de reconfortarme así que me quite la ropa y me metí a bañarme necesitaba relajarme y estaba segura que el agua me reanimaría un poco. Mientras sentía el agua recorrer mi cuerpo trate de no pensar en nada, necesitaba un poco de tranquilidad, necesitaba cerrar todas las emociones que ese día se habían apoderado de mi arrebatándome el control… no quería saber ni siquiera mi propio nombre… no quería pensar en nada más que no fueran esos ojos verdes, no deseaba sentir nada más que esa piel de seda que se conjugaba con la mía de una forma única y maravillosa… no quería escuchar otra cosa más que mi nombre pronunciado por sus carmines labios y no deseaba probar nada más que la tibieza de su saliva que me impregnaba con un deleite inusitado que me absorbía con una fuerza inconcebible y que podía avasallarme de tal forma que me sentía tan pequeña y sin fuerza y entonces ella me protegía entre sus brazos y yo podía esconder mi rostro del mundo entre su blonda cabellera y su calor me embriagaba y entonces yo perdía el sentido del tiempo y la realidad y mi mundo se transformaba en ella y solamente ella y mi fuerza se quedaba prendada a ella y solo ella podía hacerme feliz… solo Laura podía hacerme feliz… si no era ella entonces nada en este vida podría hacerme sonreír… recargue mis manos en el mosaico, mi cabeza gacha y el agua cayendo copiosamente sobre mí, me quede ahí incluso cuando el agua caliente se había terminado.

****

5:50 pm

Estuvimos bailando un poco con Coco y otras amigas de Giselle, nos intercambiamos números telefónicos y cuando las chicas se hubieron ido Coco me conto como su primera pareja le había incluso golpeado, el tenía catorce y su novio diecinueve, Coco se había enamorado como un idiota de él y aún cuando el no provocaba la pelea terminaba disculpándose como si él hubiera sido quien lo provocara, de ahí aprendió a no dejarse de nadie, Giselle había permitido que la mujer con la que andaba le pasara más mujeres por su cara le llevaba más de diez años, ella era la que siempre tenía que buscarla y muchas veces esa mujer la bateaba y ella iba y le rogaba por un poco de su tiempo… por eso eran ahora así, no serían los humillados sino los que humillan, no serían las víctimas sino los verdugos… pero esa gente había sido mala con ellos… en cambio Karla y Dennis eran diferentes conmigo, me amaban, me amaban en realidad… mi caso no se aplicaba al de ellos dos… mi vida era diferente porque era amada, era amada en demasía, era afortunada por tenerlas a las dos.

- Por eso te digo Lauris – me dijo Coco – no te fies de la gente mayor porque todas son unas zorras, sobre todo los hombres.

- Ah, no Coco – replico Giselle – mira que las mujeres también son unas cabronas ojetes de mierda.

- Pues no sé mana no he andado con una de ellas ja,ja,ja,ja,ja – se soltó a reír y Giselle y yo le acompañamos.

- Laura – la voz de Dennis me volvió a la realidad – te he estado buscando – me dijo y me tomo del brazo – creo que ya es hora de irnos casi van a dar las seis.

- ¿En serio? – dijo Giselle mirando su reloj – utsss, esta mujer me debe de estar esperando desde hace casi una hora.

- Pues déjala mana que se espere, recuerda que lo bueno se da a desear – dijo Coco.

- ¿Nos vamos? – me pregunto Dennis y por su mirada supe que no lo había pasado muy bien.

- Sí, solo déjame presentarte a Coco – le dije mientras este le miraba de arriba abajo, muy guapa tu novia querida.

- Gracias – conteste al ver que Dennis no hacía nada siquiera por agradecer el halago.

- ¿Nos vamos? – me volvió a repetir y eso me crispo el ánimo.

- Sí, ya nos vamos – le dije con molestia.

- Yo me voy con ustedes chicas – dijo Giselle – besando en la mejilla a Coco quien se despidió de mí con la mano al aire.

- Espero verte de nuevo por acá Lauris – me dijo – nos vemos.

- Bye Coco lo pase muy bien.

- De nada querida.

Al salir me despedí de Giselle quien me beso en la mejilla, a Dennis no le dijo ni adiós y la ví acercarse a una mujer que estaba recargada en la portezuela de un BMW, el auto estaba precioso pero la mujer estaba francamente horrible, pero en verdad horrible, si bien tendía como 30 kilos de más y luego era ligeramente más pequeña que Giselle y su vestimenta ¡Dios! Parecía un hombre el cabello demasiado corto y usaba traje como de hombre, por su cara se notaba que tendría cerca de 40 o 45 años ¿Cómo era posible que una chica tan hermosa como Giselle anduviera con semejante mujer?, la tipa esa le mostro el reloj de la muñeca y Giselle simplemente se dio la vuelta y se fue caminando pero no dio ni cinco pasos cuando la mujer esa la alcanzo entonces Giselle le grito en plena cara y por un momento sentí vergüenza ajena pues lo que le decía no era nada agradable y no solo Dennis y yo mirábamos la escena sino todos los curiosos que estaban por ahí, fue raro ver a la mujer mirar para todos lados y por un momento pareció más pequeña incluso de lo que ya era, de su bolsillo saco una cajita y se la dio a Giselle esta le golpeo con la mano y la cajita fue a dar contra el suelo, Giselle se cruzo de brazos mientras la tipa se agachaba torpemente a recoger la caja y el contenido que no alcanzaba a ver que era, Giselle me vio y mientras la mujer seguía en cuclillas me sonrió y me guiño el ojo, por un momento sentí que era una clara demostración que deseaba ofrecerme para que viera que no mentía con respecto a cómo trataba a sus parejas.

- ¿Pero que le pasa a la tipa esa? – pregunto Dennis - ¿por qué le hace eso?

- No es de nuestra incumbencia – le dije – mientras miraba como seguía Giselle de brazos cruzados ignorando los ruegos que su pareja le hacía, hasta que por fin con muchísima dignidad tomo la cajita la abrió e hizo un gesto de indiferencia pero la metió dentro de su bolso, accedió a entrar en el auto y se fueron de ese lugar.

- Qué tipa más rara – dijo Dennis mientras caminábamos hacia el metro.

****

Termine de vestirme y salí de la casa, quería ver a Laura, necesitaba ver a Laura, pero no podía llegar a su casa y simplemente pedir verla, digo si era su profesora pero ¿visitas personales?... es decir, ¡Por Dios!... ¡oh! ¡Demonios!, no podía ir a verla Laura me dejo muy en claro que no quería levantar la más mínima sospecha… pero quería verla… necesitaba verla… seguí caminado lentamente por la calle pasando una y otra ya casi estaba a punto de llegar al andador donde ella vivía, sin embargo me detuve… no podía ir… no podía hacerlo… lo mejor sería volver a casa y… tendría que entretenerme con algo… de repente sentí una alegría invadirme el corazón de una forma inconcebible ¡Tenía el pretexto perfecto para ir a casa de Laura! ¡el libro de Biología! Se lo había prestado y se supone que el día de hoy ella iba a regresármelo, con eso en mente me formule mi propia excusa ante cualquiera de su familia que saliera a abrirme, me encamine de nuevo a su casa esta vez renovada en ánimos, pues por fin la vería, tras un par de cuadras más llegue a su andador, distinguí su casa inmediatamente por los macetones con las palmeras que su mamá tenía a la entrada y de las cuales Laura una vez me hablo, estaba nerviosa, el solo hecho de pensar que pronto vería esos hermosos ojos verdes me hacía sudar las manos como nunca en mi vida, podía sentir un millón de calambres recorrerme todo el cuerpo y una sudoración incesante que no dejaba de provocarme ansiedad, era ridículo pero esa niña me tenía enamorada como una adolescente, por fin llegue a su casa y toque el timbre tras unos instantes me abrió la mamá de Laura que me miró con cierto asombro.

- Profesora – me dijo – Que tal ¿qué la trae por aquí?

- Perdone que la moleste es solo que le preste a Laura mi libro de biología y el lunes aplico un examen así que lo necesito para hacerlo – las mentiras nunca me salieron del todo mal - ¿estará Laura para poder pedirle el libro?

- No, lo siento mucho no esta salió, pero si necesita el libro pase usted a buscarlo, espero que no le moleste tener que revolver entre sus cosas porque mi hija es muy desordenada – me dijo al tiempo que me dejaba pasar – por favor suba a las escaleras y es la segunda puerta a mano derecha, perdone que no la acompañe pero estoy cocinando y ¡Dios! Creo que se esta quemando algo – dijo casi corriendo en dirección de la que supongo era su cocina – pase esta usted en su casa – y tras decir esas palabras despareció tras una puerta imitación madera.

Nunca había estado en casa de Laura, tenía una casa muy bonita, los muebles eran preciosos y armoniosos con el espacio, nunca había estado en la habitación de Laura… me temblaban las manos y sentí una emoción enorme al saber que pronto conocería el santuario de la mujer que amaba. Y bueno rápidamente di con la habitación de Laura, era increíble pero cierto, no estaba del todo ordenada pero eso no me importo, al entrar cerré la puerta para tener un poco más de intimidad, miré en derredor y en verdad lucía como el cuarto de una adolescente, con posters de grupos de música pegados en las paredes, ropa regada por el piso en fin, lo contemple todo con detenimiento todo esto era parte de Laura también, cerré los ojos y respiré hondamente podía percibir ese aroma único que se impregna y se vuelve parte del entorno, ella había dejado parte de su esencia en el ambiente, me senté en su cama sin tender y olí sus sábanas tenían un peculiar olor que no supe descifrar porque si bien olían a ella también tenían otro aroma que no podía relacionar con algo en especifico, me levante y me acerque al escritorio que estaba atestado de libros y libretas, sin duda iba a tener mucho que buscar pues todo estaba revuelto, había un librero al lado lleno igual de libros y de cosas por todos lados, decidí que le daría una mano en el arreglo de su escritorio, si su mamá preguntaba bien podría pretextar que lo hice para buscar el libro.

Me lleve un buen rato acomodando sus cosas culpa mía porque no podía dejar de ver sus libretas, en verdad era desordenada inclusive en sus apuntes, los únicos que llevaba bien eran los de mi clase y eso me hizo sentir halagada, no sé cuánto tiempo paso, solo sé que el cielo ya estaba obscureciéndose cuando por fin encontré mi libro de Biología y también hallé el suyo bajo una pila de ropa y libros que tenía sobre una silla. Pues bien lo había encontrado y por lo menos el escritorio había quedado en orden, no sé a donde había ido Laura pero estaba segura que al volver se sorprendería, por un momento pensé en dejarle una nota pero era arriesgado, iba a irme cuando reparé que tirado bajo el escritorio había una libreta, tendría que recogerla así que me agache y la tome entre mis manos, me senté en la silla por un momento y abrí la primera página, comencé a leerla Laura expresaba sus sentimientos, cómo se sentía para conmigo, leí atentamente las emociones que sintió con el primer beso que nos dimos, era… fantástico, estaba leyendo sus emociones, releí esa parte cerca de diez veces, no podía creer que ella me viera de esa forma, que me amara de esa manera. Iba a leer la siguiente página cuando la puerta se abrió de golpe al ver sus ojos me sorprendí, ella me miraba con… ¿pánico?... observe que miraba a momentos la libreta que tenía yo en mis manos y por momentos a mí, me sentí terrible, pues había violado su intimidad, no tenía yo el derecho de hurgar en sus cosas y sin embargo lo había hecho sin importarme sus sentimientos al respecto.

- Laura – solo atine a decir – esto… yo…

- ¿Qué?... ¿qué estas…?... yo… yo puedo – “¡Oh! Dios Mío, ¡oh! Dios Mío, tiene mi libreta, tiene mi libreta en sus manos, ¡Dios Mío No, no quiero perderla!” – yo puedo… expl…

- Perdóname Laura – puse la libreta sobre el escritorio – no quería violar tu intimidad… te juro que solo he leído la primera hoja – dije mientras me levantaba y me acercaba a ella, era increíble pero creo que estaba pálida y eso me asusto, entro en la habitación y se recargo de lleno en la puerta cerrándola con su peso.

- ¿La primera hoja? – le pregunte como si no entendiera lo que esa frase significaba.

- Así es – le dije acercándome a ella, no me importo más nada simplemente la atraje a mi pecho y hundí mi rostro en su rubia cabellera – lo lamento – le dije no quise violar tu intimidad… perdóname.

- “Dios Mío, Dios Mío, Dios Mío…sentí que me moría… sentí que me moría… Dios Mío…” - le abrace con fuerza y silenciosamente rompí a llorar… me cayo como un balde de agua fría… lo entendí en ese instante… abrí los ojos a la verdad… y comencé a rezar… - “Lléname de tu luz… lléname de entendimiento y es que corro por las gastadas calles del tiempo en un tormento que me deja a veces sin respirar porque hoy estuvo muy cerca el momento de perderle a ella… ¿qué estoy haciendo?... ¿hacia dónde van mis pasos?... ¿a dónde voy?... si me he perdido… entonces… entonces necesito volver a tomar el camino… el camino que me lleve de nuevo al lugar correcto a mi verdadero destino… ¿qué voy a hacer?... ¿qué quiero hacer?... ¿voy o vengo?, ¿vengo o voy?... hoy me he dado cuenta que toda mi farsa puede acabar en un instante y quedarme sin las dos… hoy tengo que elegir… tengo que hacerlo… ya sé que hacer “– levante la cara y le tomé el rostro entre mis manos y antes de que dijera nada la besé ¡Oh Dios! La besé con tal fuerza, con tal deseo, con tal pasión que provoco que mi estómago se contrajera de emoción sentí un cosquilleo en las palmas de mis manos que me hizo sentir mortalmente débil, podía respirar el aliento de su boca que era infinitamente embriagador… era… Karla… era Karla… y me estaba devorando y me estaba consumiendo y yo la amaba, yo la amaba…. – “Adiós Dennis…Adiós Dennis” – sentí que el alma se me contrajo de dolor pero no podía hacer otra cosa… mañana le diría Adiós… a Dennis…


7 comentarios:

  1. Ohhhhhh por Dios
    ahhhh, y yo pense que la pillarian, me dejaste ilusionada, no mentiras.......
    pero igual me parece muy injusto que Laura la tenga tan fácil.....deberia pagar por su jueguito
    en fin
    estuvo bueno
    hasta el prox
    besos
    bye

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  2. uyyy qe seriiia si dennis viera a laura muy romantica con karla!! O.O !!! omg!!! muyy bueno... aunqe pinche laura desgraciadisima >.< ... animo hermosisima sheila cada vez tus fics estan qe uyyyy! :D jeje saludos un beso n_n

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  3. jejeje como me sigues dejando emocionada con esta historia bella mujer, no no no esto es de lo mejor, estoy de acuerdo con eldest88 queria que descubrieran a Laura, no esta bien el engaño tengase la edad que se tenga y no hay mas placer que ver la caida de un mentiroso XD, hermosita creo que nos estas tratando de mostrar en esta historia que algunas veces el amor no es suficiente, tambien es importante el grado de madurez y compromiso que tienen las dos personas para llevar por buen camino la relación, jejeje la verdad me tienes un tricito preocupada, espero no me vaya a pasar lo de karla pero por si las moscas voy a estar con los ojitos bien abiertos y esperar que pase lo que tenga que pasar
    mil besos pa ti linda mujer, no nos conocemos pero siento que te quiero, te aprecio y te respeto demasiado hermosa, gracias por todo, cuando quieras o necesites una amiga, cuenta conmigo
    att:nena_chan

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  4. Ya me maree.. tratando de entener a esa niña.. jejeje... ojala se cordure pronto Laura y se deje de estar divagando en sus sentimientos.. creo que se quedara sin ninguna de las dos... ahh si se quedara con el osito que le regalo Dennis jejejeje.. buena compañia.. jeje Saludos sheila...

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  5. Uyyyyyy casi me da un ataque se me daño la compu y no había podido leer la continuación de la historia, pero ya me puse al día. Esta Laurita sí que se las trae jugando con las dos al mismo tiempo no es justo ni para Karla ni Dennis, las mentiras solo traen dolor y sufrimiento una vez que estas se descubren espero que esta niña se dé cuenta de esto antes que las cosas empeoren, por otro lado me encanto este nuevo personaje Al se ve como una persona muy segura de sí misma me fascino como ayudo a la hermosa de Karla y que historia tan cruda la de Karla con Nancy esa al igual que Román se merecen lo peor del mundo que personas tan ruines me alegra de sobremanera que Julián le diera senda paliza a Román por fin se desquito una y ver que esté le rogara me hizo muy pero muy feliz XD. Sin embargo esta niña Giselle sí que tiene problemas no me cae para nada bien en eso concuerdo con Dennis y Laura no sabe lo que en realidad quiere bueno al fin y al cabo es una niña pero si sigue así va a terminar muy mal espero que se decida pronto y no vaya a terminar como esa Giselle. Además estoy un poco intrigada con esta niña Esmeralda que va hacer ahora que sabe lo Dennis y Laura porque es obvio que siente algo por Karla y al parecer sospecha de la relación entre Karla y Laura esto sí que esta enredado.
    Mi queridísima Sheila me tienes encantada, fascinada, enamorada, realmente me encanta como escribes espero que nos sigas deleitando con tus magnificas historias por mucho pero mucho tiempo mil gracias por tu trabajo hermosa, te deseo lo mejor, muchos besos y abrazos ˄_˄.

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  6. perdona eldest88 que te haya desilucionado si no descubrieron a Laura pero pttssss caray que suerte tienen algunas gentes ¿no crees? xDDDDDDD gracias por el comentario guapa.

    Alternative culture preciosa!!! veo que Laura te cae pero en la punta guapisima y es que no es para menos xDDDDD teniendo a dos bellas mujeres no decidirse por ninguna Dios!!! me alegra que te guste hermosa.

    nena_chaaaaannn!!! guapisisima no te preocupes esperemos que tu chica si sea una chica centrada y sepa llevar la relación que tienes con ella preciosa!!! Gracias por tu comentario lindura igual ya sabes aqui tienes a una buena amiga hermosa!!!!

    Anedemi guaptzatza!!! que bien que te este mareando je,je,je,je eso se oyo muy cool xDDDD que bien que te este gustando la historia guapetzema!!!

    Jeniferyma preciosa!!! ¿te tengo enamorada? ¿sip? xDDDDD que lindaaaaaaaa!!! que pena que no sea de mi xDDDDDDDDDDDD aunque estoy encantada de que estes enamorada de mis personajes ¿verdad que son lindas? Gracias preciosa por tu comentario me encanta la forma como te explayas la verdad es que leerte es encantador preciosa!!! te mando millones de besos lindura!!!!!

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  7. esta super bueno tu fic me he releido este capi
    hoye pero solo una cosita ..Laura puede ser muy inmadura pero creo que eso nos a pasado a todos la devilidad es algo que no se puede canviar pero a pesar de todo yo creopp que laura ama a karla porfa no las vallas a separarr jejjejej pero me quedo con la Laura al principio del fic
    jjajajaj y que viva españa

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