viernes, 26 de marzo de 2010

AMOR EN PREPARATORIA Capítulo 7 DENNIS 1ra Parte


Capitulo 7
 
Dennis

Laura… Laura siempre ha estado conmigo, si en algún momento la necesitaba ella siempre acudía a mí, siempre la había tenido para mí todo el tiempo para mí; pero desde que esa mujer había llegado a nuestras vidas todo empezó a cambiar, todo cambio por culpa de ella, ¿me pregunto si Laura la ama o si es que le gusta un poco?, todas esas veces que me fui sin que ella notara que ya no estaba, todas esas veces… ¿qué fueron esas veces?... pero ella me ha besado a mí, ella me beso… y ahora, ahora sé que ella siente algo por mi… pero… y ¿Armando?, ¿qué voy a hacer con él?... no puedo simplemente decirle que estoy enamorada de mi mejor amiga, además ha sido muy tierno conmigo y me ha demostrado que me quiere, le ha costado trabajo pero si he llegado a quererlo, sin embargo al besar a Laura yo… ¡ah! esta sensación que me recorre el cuerpo por completo haciéndome sentir escalofríos. ¿Qué está pasando conmigo? No sabía que sentía todo esto por ella… sin embargo todo fue desde que ella apareció en nuestra vida, sí, porque todo está bien, todo estaba bien… tengo que irme ahora no puedo quedarme a clases me siento los ojos un poco hinchados y todos me preguntarían que paso conmigo, le hablaré a Armando a su celular y le pediré que me lleve mis cosas… Armando… aún tengo tantas cosas que hacer… aun tengo tanto que solucionar… Dios ¿por qué tengo tanto sueño?

*****

- El cuarto vence mañana a las 2 de la tarde – dijo el hombre colocando la llave frente a Román.

- Solo serán un par de horas – dijo con sequedad

- Román esto…

- Cállate – le impero tomándola con fuerza de la mano y llevándola escaleras arriba – eres una puta que solo puede pensar en sexo.

- Román – ella se detuvo dejando escapar el llanto - ¿por qué eres así? – le reprocho con dolor en sus ojos pero como única respuesta solo halló un golpe que se estrello en su mejilla provocándole una vez más ese conocido terror.

- Cállate de una buena vez y sube – le miro con tanto desprecio… con tanto odio… le miro con un coraje que provenía de tan dentro de él… con una rabia… que más que sentir odio o enojo hacia él… no podía evitar sentir más que… pena… y lástima… subió lentamente las escaleras… su mejilla dolía… pero… más dolía su corazón.

En otra parte de la Inmensa Ciudad Julián se echaba agua al rostro mientras miraba el agua escurrir por su cara a través del espejo, su mirada reflejaba el lento procesar de lo que había hecho y la sensación de culpa que se empezaba a apoderar de él y dentro de ese sentimiento que quemaba como ácido que corriese por sus venas, sintió que la odiaba, sintió que la despreciaba… ¿Qué era ese sentimiento?... se sintió irónicamente violado ¿podía acaso sentirse así?... ¿era posible sentirse así?... no terminaba de entenderlo, pero molestaba, molestaba tanto y hería tanto … se seco el rostro con la toalla y la dejo descansar sobre sus hombros, al salir se topo de frente con Alejandra, ella le miro con una sonrisa que… ¡Dios que sonrisa le ofrecía!... y él… el simplemente no pudo esconder un gesto de absoluto repudio… que ella… ella noto de inmediato y la alegría de su corazón se esfumo… tan rápido como la una bocanada de humo de cigarro…

- Perdona – dijo turbada – yo solo quería decierte que… ya esta… - desvió la mirada posándola en la puerta del fondo – se enfriara si no vas a la mesa – termino de decir mientras bajaba el rostro para ocultar su dolor, se encamino rumbo a la sala mientras Julián se sentía culpable al haber notado como esa dulce sonrisa se había esfumado de los labios de quien le amaba con verdadera sinceridad.

La alcanzo y la abrazo por la espalda, la toalla cayó de sus hombros, hundió su rostro entre su cabello, no dijeron nada, ni una palabra fue pronunciada, todo era perfecto… así estaba bien… al final lo amaba… al final… al final daría la vida por él… ¿cuánto puede amar una mujer al que considera el hombre de su vida?... ¿cuánto estaba dispuesta a perdonarle?... las veces que hicieran falta… porque con eso demostraría que lo amaba… ¿tonto?...¿cierto?... al final… al final… ¿con qué se piensa al estar enamorada?...

Sin embargo, en el caso de Gloria y Román ¿qué se estaba dando?... ¿amor?... ¿eso era amor?... ¿así debía tratarte quien se dice amarte?... tantas preguntas… ni una sola respuesta…

- ¡¡¡Gime pedazo de mierda!!!

- Rom…

- ¡¡Qué… esperas puta?!! – le embestía sin piedad, sin decoro, sin decencia… sin un dejo de ternura siquiera.

- Por…fa…vor – suplicaba deseando que se detuviera, llorando amargura y sufrimiento.

- ¡¡Vamos!!! ¿qué no te gusta? – le dijo apretándole los senos hasta hacerla gritar de dolor – ¡¡eso así mujerzuela!!

- “Basta, por favor” – suplicaba una y otra vez dentro de su mente… - “es suficiente” – lo sintió tensarse y supo que el suplicio había acabado.

Como siempre, se retiro de ella sin consideración y se metió al baño, mientras la dejaba tal como acostumbraba, vejada sobre la cama, con un mudo llanto que ahogaba en la almohada que debía ser quedito… muy quedito aún cuando deseaba gritar… pues si él la escuchaba… no tendría consideración en golpearla… otra vez…

*****

Abrí los ojos lentamente, sin embargo me desperté con sobresalto… ¿cuánto tiempo había pasado?... sentí esa desesperación que se tiene cuando se pierde el sentido del tiempo…¿qué día era?...¿qué hora era?... ¿qué había pasado?... miré mi reloj distraídamente y poco a poco me tranquilice habían pasado solo 15 minutos… me lleve las manos a la cabeza y las pase por entre mi cabello, no podía creer como era posible tener una sensación de angustia parecida a esa. Era hora de volver a clases pero no sentía las ganas de hacerlo, había tantas y tantas cosas en las cuales debía de pensar, al levantarme me sentí cansada tanto como si todo el día hubiera hecho ejercicio, no deseaba otra cosa que no fuera ir a la cama cerrar los ojos y olvidarme de todo, pero… pero eso no era posible, debía de solucionar mi situación con Karla y Dennis, de algo estaba muy segura, amaba a Karla pero a Dennis, solo la quería… como lo que siempre ha sido, mi mejor amiga. Me acomode el uniforme lo mejor posible y salí de ese sitio, la humedad entre mis piernas la seguía sintiendo, los besos de Dennis y sus caricias no dejaban de ser palpables en cada parte de mi piel, en cierta forma seguía sintiendo una excitación que no deseaba seguir sintiendo pero mi cuerpo se negaba a abandonarla.

Llegue a la explanada de la escuela la atravesé rápidamente necesitaba llegar a los baños y echarme agua en la cara estaba segura que a leguas se notaba que había llorado y no deseaba que llegara alguien y empezara a interrogarme. Casi llegaba a los baños cuando una mano me sujeto del hombro.

- Laura – su voz hizo que mi sangre se helara volví el rostro lentamente.

- Karla… - dije susurrante.

- Te he estado buscan… ¿sucede algo? – me pregunto mientras me sujetaba de la barbilla con su mano y elevaba mi cara para examinarme con detenimiento, le vi tensar la mandíbula y en sus ojos una expresión de arrepentimiento y tristeza que jamás en el mundo olvidaré. Sin decir nada me tomo de la mano y para mi sorpresa salimos de la escuela.

Laura ha estado llorando, sé que aún es una niña pero todos estos meses… tanto amor que me ha dado, si he deseado llegar a más con ella, es solo que… me traiciona la sensación de sentir que abuso de ella, sin embargo… ¿tu quieres llegar a amarme así Laura?... le solté de la mano al salir de la escuela.

- ¿Karla? – musito mi nombre muy suavemente.

- Dime

- ¿A dónde es que vamos?

- A un sitio donde podamos estar a solas, únicamente tu y yo.

- Karla… - musito mi nombre con un dejo de sorpresa

- ¿No quieres? – le pregunte deteniendo el paso.

- Yo… - bajo su rostro impidiéndome ver sus ojos.

- Laura

- He soñado con este momento desde hace tanto tiempo… y ahora… ahora…

El sol que se ocultaba tras una nube empezó a iluminar las calles y al caer los rayos de luz sobre el cabello de Laura tal parecía una cascada de oro adornaba su cabeza, ella era tan hermosa, Laura era tan bella como un ángel, quizás por eso no deseaba llegar a más con ella, porque era demasiado pura como para querer profanar tal belleza con mis manos. Me paré frente a ella y le coloque las manos en los hombros, la sentí temblar, toda ella temblaba sutilmente como un gorrioncillo asustado.

- Laura, ¿qué es lo que sucede?...

- Yo… tengo que contarte algo – empezó a temblar más visiblemente, eleve su rostro con mi mano y vi esas perlas oceánicas abandonar sus ojos cual si fueran cascadas.

*****

Me acerque a ella y coloque frente a ella una taza de té que le preparé… sus manos temblaban visiblemente, su rostro cubierto por el dorado de su cabello me impedía ver sus ojos, pero su rostro denotaba una palidez que me lleno de una profunda sensación de angustia, dentro de mi sentía una especie de mal presentimiento, tenía un miedo inexplicable, por un momento me sentí como una fiera salvaje que se viera acorralada por un enemigo invisible que no me permitiera visualizarle, me invadía la extraña sensación de un acontecimiento que derrumbaría mi vida, mi pensar y mi propia existencia. Podía observarla derramando sus lagrimas, su pecho convulsionando en una feroz lucha por no rendirse a un llanto desenfrenado. ¿Qué era este miedo atroz que me estaba acabando lentamente? ¿Qué era este sentimiento de incertidumbre con tienes de un entendimiento que no quería dejar dar a luz en mi pensamiento?... ¿Qué era esta maldita voz en mi mente que se reía de mí y me insistía en que dejara de negarme a lo que mis presentimientos me….?

- Kar…la

No dije nada, el té quedo derramado sobre la mesa, la silla donde ella se encontraba quedo tirada a un lado y mi cuerpo estaba encima de ella, fui consciente de mis propias lagrimas cayendo sobre el rostro de esa niña que había sido capaz de arrebatarme el corazón de una forma inexplicable, su gesto de inocente incertidumbre y sus ojos plagados de ese indescriptible temor fusionado con miedo, me llevaron a…

Mi blusa estaba completamente desabotonada, los labios de Karla, suaves, tibios me recorrían sin ningún tipo de restricción sus manos se estaban deshaciendo de mi ropa con tal soltura, con tal presteza que estaba encendiendo cada parte sensible de mi ser, sentía en mi entrepierna una humedad y un calor que rebasaba mi sentido de la lógica y del entendimiento, la necesitaba tanto, necesitaba entregarme a ella, necesitaba que me hiciera suya, necesitaba sentirme de ella, era una agónica desesperación.

Necesitaba tomarla, hacerla mía, ya no me importaba más que solo fuese mi alumna, ya no me importaba su edad, ¿Por qué tenía tanto miedo? ¿por qué sentía esta necesidad de tomar su cuerpo y hacerla entera y profundamente mía?, ¿Por qué esta ansiedad que me llevo a marcar la parte interna de sus brazos con marcas que se iban tornado violáceas?, mis manos se deslizaban por todo su cuerpo; deslice su falda llevándome su ropa interior con ella, fue placentero escuchar emitir de su garganta ese profundo gemido que casi me hace perder la razón, el recorrido por el largo de sus piernas me lleno de placer y de un deseo infinito de provocar en ella algo que estaba segura jamás en su vida había sido siquiera capaz de imaginar. Subí a su cuerpo y deje descansar mi piel en la suya y la sentí estremecerse de tal forma que provoco en mi el deseo que conlleva inclusive el pecado de la lujuria, le bese profundamente, no era un beso habitual, fue un beso más profundo, lento y tan lleno de fuerza que pensé por un momento sería incapaz de soportar y ella se aferro a mi espalda atrayéndome más hacia ella, Laura deseaba que profundizara aún más el beso y yo deseaba lo mismo, así que para incrementar su deseo dejé que mi pierna se humedeciera en el mismo centro de su cálida entrepierna, un movimiento rítmico que fue siguiendo con sus caderas y esa niña estaba haciéndome perder la razón.

El cuerpo de Karla parecía todo un universo listo a ser explorado lleno de maravillas ocultas que esperaban ser descubiertas por mis manos mismas que acariciaban el largo de su espalda hasta enterrarse entre su obscura cabellera, era como tener la noche entre mis manos, era como poder crear una noche perfecta y cada vez que abría sus luceros azules se formaban mil y un mundos, cada uno completamente muevo y diferente al anterior, el camino que recorrió por mi cuello dejando rastros de una cálida humedad, logrando estremecer cada parte de mi ser, su boca se deslizo por mi pecho, mi estómago y se detuvo en mi vientre llenándome de suaves besos y entonces…

Jamás en mi vida probé tal néctar, que sensación más indescriptible estaba sintiendo, la tome con fuerza de las caderas deseaba tanto ahogarme en ese mar líquido, quemante como el mismo fuego y tan fresco como la brisa del mar. El movimiento de sus caderas me hizo sentir en altamar al vaivén de las olas en una suave sinfonía llena de encanto, gracia y armonía.

*****

- “Hace mucho que no miraba el cielo, me había olvidado de cómo surcan las nubes placenteramente por ese intenso océano”

- Hay veces Julián que desearía ser aquello que siento me hace falta para poder hacerte feliz.

- ¿De qué estás hablando?

- Es algo extraño ¿sabes? A veces cuando me miras siento que no soy lo que quieres.

- No digas eso, eres hermosa, inteligente…

- Pero hay veces que me pregunto si eso es suficiente para poder hacerte feliz.

- Alejandra – musito se acerco a ella y le beso - ¿sabes? – le musito al oído – el cielo visto aquí recostados ambos parece todo un océano.

- Lo parece mi amor, lo parece.

*****

La tenía sujeta a mi boca, la sentí estremecerse una y otra vez, de su boca salía la más hermosa melodía llenando mis oídos de un placer indescriptible, sus manos enterradas en mi cabellera apretándome más contra ella, sus caderas elevadas, sus piernas tensas y un mar vertido en mi boca que simplemente era incapaz de dejar de beber, intenso… profundo… la comisura de su boca adornada por el recorrido de su propia saliva que se deslizaba suavemente por un costado de su barbilla, su pecho bajando y subiendo notablemente, con esa profundidad en la que deseas recuperar el ritmo normal de tu propia respiración, el respingar de su cuerpo luminiscente por el brillo del sudor reflejado en pequeñas perlas que brotaron de su piel, esa piel blanca como el nácar que contrastaba plenamente con el canela de la mía, mi boca deslizándose por su vientre, su estómago, sus pechos, mi propio cuerpo cubriéndole el suyo, mi boca fundiéndose con la suya aferrándome a sus labios a la tibieza de su saliva que me impregnaba por completo; lo había hecho… el pecado estaba cometido, ella… era mía… solo mía…

Su cuerpo envolviendo el mío, sus océanos azules infiltrándose profundamente en mis ojos, el agradable peso de su cuerpo descansando sobre el mío… me hizo sentir tan… segura… me sentí por primera vez en mi vida feliz… ¿así se sentía la felicidad?... y si me sentía tan feliz… ¿por qué abruptamente me vino ese temor que por un momento me contrajo el corazón de dolor?... sus ojos… esos azules ojos me miraban con tanta ternura, con tanto amor… ¿por qué me dolía ver sus ojos?... sentí el quemante recorrido de mis lagrimas y la pregunta que aprecie en sus zafiros ojos a la cual temía tanto responder, le abrace y la jale hacia mí, hundió su rostro en mi cuello y sentí su quemante aliento que era un paraíso y un infierno, sus lagrimas humedecieron mi hombro y supe que ella lo sabía… muy dentro de mi corazón tenía por seguro que mis ojos me habían delatado… y sin embargo no quise decir nada, no deseaba hablar en lo absoluto, necesitaba el silencio… necesitaba ese silencio y que me sintiera suya… porque yo era suya… solo suya…

- Soy tuya… - musité con voz suave… solo tuya…

- Mía… - musito suavemente – mía... – repitió mientras sus labios acometían mis cuello una vez más…

- Karla… - susurre su nombre – al sentir una nueva ola de excitación recorrerme sin piedad.

Me llevo en brazos a su recamara, no me miro, sus ojos estaba fijos al frente, noté la facilidad con la cual me llevaba, era tan fuerte, me sentía en verdad segura entre sus brazos, sin dejar de mirar al frente beso fugazmente mi frente y me ciño más a su cuerpo, abrió la puerta y nos introdujimos en su habitación me recostó suavemente en la cama, recorrí con mis dedos las facciones de su rostro… ¡Dios era tan hermosa!, ¿cómo es que Dios pudo crear tal perfección en una mujer?... sus labios tibios a mi tacto, el recorrido por sus bien torneados hombros, un deslizar por su piel bronceada, de mis manos inexpertas pero llenas de ansiedad, mi boca cubriendo cada parte de su piel, respirándola profundamente, impregnándome así de su perfume natural, una suave esencia de frescor incomparable y de una sensualidad inusitada; me hizo perderme entre los miles de besos que deposito en mi cuerpo, ahogo mis temores con sus labios, sació mi sed con el manantial de su boca; nos hicimos una… ella toco mi alma y yo toque la suya… ella me dejo impregnado en el cuerpo el completo de su perfume, yo deje mi esencia grabada en su piel… ella fue mía… yo fui suya… fuimos una… y en el sueño abrazadas, supimos que ya nada más importaba.

*****

Gloria lloraba recostada sobre la cama, hacia un rato que Román se había marchado, siempre era lo mismo, era frío y rara vez se mostraba dulce con ella, era como si la odiara más que amarla, una vez más fue incapaz de decirle que estaba embarazada…a esas alturas de la carrera y hacerle eso a él ¿acaso no estaba siendo terriblemente egoísta?, ella sabía para sí misma que no podía decírselo por más que deseara, tenía bien sabido que Román no se metería a trabajar en absoluto y que se sentiría desilusionado de ella… así que, era mejor así, debía dejar ya de pensar que quizás un hijo le uniría más a él… en verdad que seguramente sería todo lo contrario… aún así… quedaba esa esperanza… como sea el destino de ese nonato estaba ya decidido y eso le arranco el más amargo de los llantos.

- Estamos solitos bebe – dijo tocándose el vientre – y tu … - rompió en el más amargo de los llantos – no… no puedes nacer… perdóname chiquito… bebito… Romancito… - elevo la mano un poco y apretando la mano con fuerza se golpeo el vientre, grito de dolor y se recogió de piernas sintió un ardor y una ligera palpitación, se llevo las manos al vientre y se sintió la peor de las personas; era una vida inocente la que llevaba dentro de sus entrañas… era su hijo… carne de su carne… sangre de su sangre… sus manos yacían sobre su vientre… su mirada fija a la pared… perdida dentro de sus propios pensamientos… - que me golpeé así no servirá de nada… tengo que ir a esa clínica… tengo que ir – repitió infinidad de veces como susurrando al aire hasta que el sueño la venció.

Román había llegado a su casa, mal saludo a su madre y se encerró en su cuarto, se metió al baño y volvió a bañarse, su rostro denotaba el asco que sentía. Al salir quedo desnudo y se paseo de un lado a otro con el entrecejo fruncido, el agua resbalaba por su cuerpo, se hecho el cabello hacia atrás, mientras tomaba por vigesimosexta vez el celular y marcaba al de Julián.

- ¿Dónde estás hijo de tu puta madre? – bufo al escuchar la transferencia al buzón de voz - ¿estás cogiéndote a esa perra? – eres una mierda pendejo ¡eso eres! – lanzo el celular con furia a la cama – camino hacia su closet y de bajo de unas pesadas cajas llenas de mancuernas y de pesas para ejercicio, saco un cd. Bien envuelto y protegido, lo puso en su reproductor se acomodo en su sillón reclinable y se coloco los audífonos, sus manos bajaron a su entrepierna mientras miraba en el video a dos hombres encontrarse “casualmente” en el bar de un hotel y al poco rato de cruzar dos palaras subir a una de las habitaciones para hacer el amor… si es que se le podía decir a ese tipo de encuentros… hacer el amor… paso esa tarde mirando pornografía mientras se masturbaba… era una buena excusa pues Julian lo “estaba” orillando a hacer eso.

*****

¿Lo amaba o no lo amaba?... ¿cómo es que estaba él arriba de ella?... ¿y si llegaba su mamá de improviso?... ¿cómo es que Armando puede ser tan necio como para haberse saltado las clases e ir directo hasta ella a dejarle su mochila?... ¿Por qué se movía así sobre sus caderas?... ¿Por qué empezaba a sentir ella esa extraña sensación?

- ¿Puedo? – pregunto jadeante

- ¿Puedes que?

- Tantito ¿si?- dijo mientras le levantaba su falda y él se bajaba su bragueta.

- No – lo empujo mientras se sentaba a un lado de él – y miraba entre temerosa y curiosa el bulto que se formaba dentro de los bóxers del chico.

- Me dejaste picado – bufo el chico mientras echaba la cabeza hacia atrás y se metía las manos dentro del bóxer.

- ¿Qué estás haciendo? – le pregunto Dennis con el rostro completamente sonrojado.

- Nada – dijo molesto

- Está bien pero…

- ¿En serio? – se volvió para mirarla sin dejarla acabar.

- Si pero…

- Te prometo que no te dolerá – dijo irrumpiéndola de nuevo.

- Está bien pero no debes de entrar – dijo sin dar crédito a lo que estaba diciendo.

- Sí, sí, no te preocupes.

- “¿Qué estoy haciendo?” – se pregunto mientras se acomodaba de nueva cuenta sobre el sofá y se dejaba quitar su ropa interior, tenía miedo, curiosidad, incertidumbre… había confusión en su mente y se había quedado excitada, había deseado que Laura la hubiera seguido besando… sus besos, sentía crecer la humedad… el pecho semi desnudo de Laura… cerro los ojos… su boca sobre el cuerpo de Laura… la humedad entre sus piernas crecía… o era el rítmico deslizar sobre sus tiernos pliegues lo que le estaba provocando esa sensación… 
- ¡ouch!! – abrió los ojos y empujo al chico hacia atrás - ¡¡Eso duele!! – le grito mientas lo hacía a un lado.

- Perdón – dijo el chico – trataré de no volverlo a hacer.

- Ya no quiero – mejor vete – “Laura” – pensó y empezó a sentir un asco contra si misma que casi la hizo volver el estómago en ese momento, ¿cómo podía decir que amaba a Laura, permitiéndole a Armando incursionar en su cuerpo de esa forma?

- Estas bien Dennis – dijo el chico tocándole el hombro, sin embargo la retiro y bajo la cabeza al notar en el rostro de su “novia” el gesto de asco y sobre todo repulsión que lo hizo sentir más que incómodo avergonzado, se subió los pantalones y sin mirarla se levanto – ¿quieres que me vaya? – pregunto tomando su mochila.

- Sí – fue su seca respuesta.

- Entonces… - dijo el chico acercándose a la puerta – nos vemos luego – salió sin mirarla, sintiéndose completamente frustrado.

- “¿Luego?”... - pregunto Dennis en su pensamiento – “Laura” – sus ojos desprendieron lagrimas – “¿Qué estaba haciendo… Laura?” – se levanto corriendo del sofá entro en el baño y comenzó a vomitar sobre el lavabo.

Su ropa interior quedo sobre el sofá, mientras ella se encontraba en el baño su hermana entro, suspirando por haber llegado a casa, dejo su portafolios a un lado se acerco al sofá y miro extrañada la ropa interior que se hallaba tirada sobre el suelo, había visto a lo lejos al chico que era el novio de Dennis, pero no asimilo nada hasta que escucho ruidos provenientes del baño, al acercarse y entreabrir la puerta pudo percibir el hedor del vomito y a su hermana abriendo las llaves de agua, abrió la puerta de golpe haciendo que Dennis se sobresaltara.

*****

No era una situación agradable, su pequeña hermana aún tenía en la comisura de la boca trazas de comida a medio digerir, la miraba atentamente sin saber que decir, tenía tantas cosas arremolinadas en la cabeza que a duras penas pudo controlarse al hablar.

- ¿Usaste… protección? – pudo al fin articular.

- Yo… - Dennis sentía un nudo en la garganta y en la boca del estómago, una nueva nausea provocada por el temor se apodero de ella obligándola a soltar nuevamente el vomito que esta vez mancho sus zapatos negros.

- ¡Demonios!! ¡¡No me vayas a salir ahora con que estas embarazada Dennis!! – dijo al tiempo que agarraba a su hermana de la cintura al ver como se sostenía del lavabo para no caer.

- No – dijo con dificultad – yo no… no paso nada – respondió al tiempo que le miraba con los ojos llorosos.

- “Mierda – pensó Andrea – sabía que esto pasaría algún día pero no creí que fuera a pasar tan pronto… tan… rápido, ¡mierda es solo una niña!” – suspiro por lo bajo mientras sostenía a su hermana y la sacaba fuera del baño, le dejo en las escaleras y le ordeno que subiera a su cuarto, en un rato subiría a hablar con ella le dijo, volvió al baño y abrió la pequeña ventana para disipar el hedor que impregnaba el ambiente – “siempre supuse que sabría que decirle en este caso… pero… la verdad es que ¡no sé que debo decirle!… ¿cuándo dejo de ser una niña?" - salió del baño encaminándose a la cocina, necesitaba algo frío para serenarse un poco y tratar de ordenar todo aquello que sabía tenía que decirle a su pequeña hermana la cual estaba a pesar de ella convirtiéndose en mujer.

- Andrea le va a decir a mi mamá y mi mamá le va a decir a la mamá de Laura y entonces… entonces… Laura – Un nudo enorme se le hizo en la garganta, sintió que las entrañas se le contraían con gran fuerza, tenía un miedo atroz, un miedo que nunca sintió – Dios ¿Qué voy a hacer?, ¡Qué voy a hacer?, ¡Qué voy a hacer?– se llevo las manos a la cabeza jalando su castaña cabellera con fuerza mientras derramaba el llanto.

Mientras tanto Andrea estaba sentada en la cocina con su barbilla recargada en las manos, miraba el hielo derretirse lentamente en su obscura bebida, trataba de serenarse mientras mentalmente repasaba la forma como le diría a Dennis que aun cuando confiaba en que no había pasado nada, la llevaría al ginecólogo a que le hicieran una prueba de embarazo y a revisar que el tipo ese no le hubiera trasmitido ninguna infección, sabía que no podía detenerla de acostarse con ese chico o algún otro pero tenía que decirle de que forma debía protegerse para no solo no quedar embarazada, sino para evitar cualquier tipo de contagio; también pensaba en si decírselo a su madre o dejarlo así, suspiro profundamente hundiendo la cara en sus manos.

- Andrea – la voz tímida de su hermana le hizo volver el rostro - ¿puedo hablar contigo? – los ojos llorosos de su hermana y su pálido semblante le preocuparon, solo atino a asentar con la cabeza.

- No paso nada – le dijo mirándola con toda la sinceridad de que era capaz – no sé porque lo he hecho te lo juro, lo único que hizo fue… – volvió la cara a un lado pues no podía verla de la vergüenza que sentía.

- ¿Te penetro? – pregunto seriamente.

- No – respondió Dennis tragando saliva.

- ¿Estás segura? – pregunto ansiosa

- Sí – dijo tímidamente.

- ¿Entonces eyaculo fuera de ti?

- ¡No!, ¡no! ¡¡no!! ¡¡¡ya te dije que no!!! – comenzó a llorar.

- Dennis – Andrea se levanto de la silla y abrazo a su hermana – lo lamento pero tengo que llevarte a que te revisen, ¿entiendes?

- No, no – su voz se fue apagando mientras le miraba – te juro que no paso nada en verdad, por… favor… créeme… - rogo con un hilo de voz.

- Dennis – la abrazo mientras suspiraba profundamente – necesitamos hablar, ven siéntate y platiquemos ¿si? – le miró tiernamente y le beso en la frente, mientras Dennis asentaba, limpiándose las lagrimas con el envés de la mano.

*****

Abrí los ojos lentamente, la habitación se había teñido de atardecer, levante suavemente el rostro, me había quedado dormida de lado, con la cabeza recargada en el hombro de Karla y mi brazo estaba posado sobre su pecho, que podía sentir subir y bajar rítmicamente, levante mi mano y la deslice sobre su ébano cabello… tan suave… tan sedoso… tan brillante… una noche sin luna ni estrellas, una noche que me iluminaba con un extraño resplandor, toque su mejilla, se sentía tan suave, tersa y tibia que me hizo sonreír suavemente, mi cuerpo era suyo mi vida era suya y su vida era mía… su rostro… tan hermosamente esculpido, tan… perfecto, tan preciso… sus labios que intimaron en lo más profundo de mi ser, tocando lo más sensible de mi encendido cuerpo que despertó al amor… a su amor, a su cielo, a su dulce vals, en el cual me guió a la perfección llevándome lentamente en una suave cadencia que me hizo tocar el cielo, que me hizo sentir…mujer. Tu cuerpo, tus labios, tus manos, tu aliento… tu… sexo… tu forma de amar, ¿era un sueño acaso?... espero que no, no puede serlo porque yo quiero que esto sea cierto y muy real, esto tiene que ser una realidad, ese movimiento tenue de tu pecho subiendo y bajando lentamente, tus labios entreabiertos y tus ojos perfectamente cerrados… tu… mi esencia en tu piel, esa fragancia tan tuya que se ha adherido a mi ser, deben de ser una realidad, me acomodé lentamente de lado para poder admirarle mejor, mientras mi dedo índice delineaba su perfecta simetría.

- Eres hermosa – susurré

- No tanto como tu – me respondió aun con los ojos cerrados y una tenue sonrisa se formo en sus labios de miel.

- ¿Estás despierta?

- Ante caricias tan maravillosas es inevitable despertar, ¿Qué hora es?

- El sol se está poniendo – respondí mirando el dorado de las nubes a través de la ventana.

- Eso significa que puedo hacerte el amor nuevamente ¿no es así? – abrió los ojos lentamente y ese azul inmenso me arrastro como si se tratase de un remolino sin fin.

- Amo… – me acerque lentamente a sus labios – tus ojos – al sentir la suave presión de su boca sentí todo mi ser encenderse de nuevo, la pasión me quemaba mientras sus expertas manos me recorrían nuevamente con tal maestría que pensé por un momento me harían perder la razón. Su boca, deslizándose por mi cuello, su respiración cerca de mi oído excitándome cada vez más.


- Eres exquisita Laura – me susurro lentamente, rozándome suavemente el lóbulo de la oreja con la punta de su lengua.

- ¡¡Aah!! – que bien se oía mi nombre susurrado de sus labios, esos labios que estaban haciéndome perder la razón.

- Voy a devorarte a besos – me dijo tan seductoramente que sentí que el alma se me saldría por el pecho, me dio la vuelta y quedo sobre mí, un roce, sus miles de caricias, sus manos explorándome una vez más, su boca tibia recorriéndome por completo, mis manos aferradas a su espalda, un río salvaje recorriendo mi entrepierna, ella sedienta de mí y yo de ella, yo su oasis y ella mi paraíso. Yo… su mujer… ella mi perfecta amante… ella sincera… y yo… una mentira andante.

*****

Lejos de ahí, Julián miraba la televisión junto con Alejandra, su mirada puesta sobre las imágenes que se presentaban, pero su mente tan lejos de ahí, midiendo el tiempo, sintiendo su cuerpo tensarse, un calor interno le empezaba a sofocar, el estar con su novia, el estar ahí a salvo de los reclamos de Román no duraría por siempre y lo peor de todo es que no estaba seguro de poder darle nuevamente a su mujer una muestra de pasión como la anterior, pensaba seriamente en lo que le diría a Román, ¿cómo le explicaría que se acostó con ella?, ¿Cómo lo haría cuando sabía que Román nunca tocaría a Gloria?, ¿cómo explicaría que lo hizo estando fuera de si mismo?.

- ¿Te sientes bien amor?

- Sí, sí, todo está bien – intento sonreír sin mucho éxito.

- ¿Estás seguro chiquito? – le acaricio la mejilla.

- Sí, todo esta bien, no te preocupes – le tomo la mano y se la beso – debo de irme.

- ¿No prefieres quedarte?

- Me encantaría mi vida y lo sabes bien pero no puedo, necesito cambiarme y bueno tengo que llegar a casa.

- Comprendo.

- ¿Paso mañana por ti?, ¿no importa si es más temprano de lo usual?, así desayunaríamos juntos ¿Qué opinas? – con ello Julián deseaba no quedar a solas ni un momento con Román pues en verdad sentía la angustia apoderarse de él a medida que sabía que la realidad le estaba llevando de nueva cuenta a su acostumbrado martirió.

- ¿Te parece bien si soy yo la que paso por ti mi cielo?

- ¿Estás segura?

- Sí, será un placer pasar por el amor de mi vida – le sonrió con tal devoción que por un momento Julián se sintió verdaderamente amado, motivo por el cual le abrazo con ternura.

- De acuerdo, te espero entonces preciosa.

*****

- Bien, ¿entonces ya te quedo claro que a tu edad aún no estás lista para las relaciones sexuales?

- Sí – dijo asentando la cabeza – por favor, por favor, te lo ruego Andrea no le cuentes nada a mamá, por favor, te juro que jamás en la vida volveré a hacerlo, pero por favor, por favor no le digas, por favor.

- De acu…

- ¿Qué es lo que no me debes de decir Andrea?

Dennis palideció enseguida y su corazón se desboco al grado que sentía cada palpitación incluso en sus sienes y aun cuando estaba sentada sintió su cuerpo languidecerse al punto que creyó que se desmayaría tras sentir que todo se obscurecía alrededor de ella, sin embargo a base de esfuerzo trato de parecer tranquila mientas sentía como sudaba frío por cada poro de su cuerpo.

- Tu hija… - dijo Andrea al ver la palidez en el rostro de su hermana y ese mudo y desesperado ruego en sus ojos – que ha vomitado en el lavabo tras haber comido chatarra en vez de comida saludable.

- ¿Otra vez estas comiendo porquerías en la calle Dennis? – le regaño su mamá mientras esperaba una respuesta.

- S.. Si.. mamá – bajo la cabeza.

- ¿Es que no te basto la salmonelosis que pescaste hace un par de años, por andar comiendo en la calle?

- Lo siento mamá – Dennis sintió que el corazón lentamente le regresaba al pecho – no volveré a hacerlo.

- Más te vale ¿oíste? – le señalo con el dedo – no quiero oír nunca más que andas comiendo porquerías en la calle.

- Sí mamá.

- Ahora ponte a lavar todo el baño.

- Sí – se levanto ligeramente mareada, aunque no se noto demasiado, al pasar junto a Andrea le dedico una mirada llena de agradecimiento, que fue contestada con un susurro de “más te vale que te comportes”.

- “Gracias Dios” – pensó mientras exhalaba un profundo suspiro al llegar a la sala.

*****

La noche llegó… una sonrisa en Alejandra mientras acariciaba sus labios rememorando el sabor de los labios de ese hombre que era el todo de su vida… la noche llegó… un amargo llanto manaba de los ojos de Gloria mientras hablaba por teléfono con un amigo de preparatoria que le aseguro poder terminar con su “problema” por unos 3 mil pesos… la noche llegó… y un chico lloraba en silencio mientas era pateado en el suelo por “el amor de su vida” mientras le escupía que era una porquería de ser humano… La noche llego y Karla respiraba con profundidad sus sábanas blancas impregnadas con el aroma de su joven amante y una sonrisa se dibujaba en su rostro al ser consciente de que esa niña se había convertido en mujer entre sus brazos… sin embargo esa pequeña duda aún le asaltaba, las lagrimas de Laura y esa angustia en su rostro, sus palabras a un grito silencioso que nunca manaron de sus labios… y entonces la sonrisa de Karla se fue difuminando y su felicidad poco a poco iba suplantándose por incertidumbre.

La noche llegó y Laura daba vueltas en su cama a veces sonreía… a veces se entristecía… deseaba contar a alguien lo que sentía pero ya no tenía a Dennis como su mejor amiga para decirle su sentir y aún si lo siguiera siendo dudaba enormemente que le hubiera contado algo, se levanto y de entre su desastre de librero saco una vieja libreta la cual nunca uso y se dispuso a escribir… se dispuso a confesar, sus pecados y su felicidad, en su mente rondaba un “no debe de saber lo que paso entre Dennis y yo porque nunca me lo perdonaría” sería su secreto, un secreto que solo guardarían ella y la tinta plasmada en letras sobre esas hojas blancas en las cuales dejaría también impresa la forma en que Karla la hizo suya, la forma en que la beso y la acarició, la forma tan exquisita de haberle hecho el amor y todo lo que ella significaba en su vida, no se guardo nada para sí misma, todo lo dejo plasmado y una sonrisa se formo en sus labios al igual que la satisfacción en su mirada de saber que no volvería a permitir que Dennis le volviera a tocar ó a besar, ahora sabía que solo le pertenecía a Karla.

La noche llego y Dennis tirada boca arriba miraba la luna que se alzaba sobre el cielo, mientras cerraba por momentos los ojos sintiéndose culpable de su comportamiento y a la vez aliviada de que su hermana no le hubiese dicho nada a su mamá, pues no sabría cómo explicarle a Laura el porqué lo hizo ya que ella misma no lo sabía… y aún en ese mismo instante necesitaba con desesperación mirar esos hermosos ojos verdes.

La noche llegó y Ana perdonaba a Karla porque la amaba, en verdad la amaba y lucharía por estar a su lado… se recargo de frente al ventanal y suspiro por lo bajo mientras miraba brillar las estrellas.

La noche llegó e Iván llegaba a casa de Karla preocupado por aquel chico que en ese momento necesitaba de los brazos y el cariño de su hermano mientras se dolía entre las sábanas de los golpes que su “novio” le propino.

12 comentarios:

  1. roman es un asco de persona como de ser humano aaaaaaaaaaa espero que aprenda su leccion no se que leden una putisa. esta muy buena la historia sigue asi

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  2. me gustaria k julian deje a roman y sequedara
    con alejandra para ser feliz ya k roman
    no merece el amor de julian...Me encanta la pareja k hacen laura y karla se aman de verdad
    y espero k continue esa felicidad y pobre de
    gloria espero k encuentre a alguien k la aga feliz antes de k aga una lokura...

    sheila esres una gran escritora me gustan todas las historias k as escrito eres grandiosa y espero con ansias la continuacion...besos y suerte sigue asi eres grande..

    pd:Demonyc...

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  3. Wiiii
    Cuando la gente tiene sexo es más feliz y si la gente es más feliz, sonrie más...
    La verdad me esta encantando esta historia, aunque tb me muero por leer el final de un beso para la novia jajajajajaja ^^
    Sigue así Sheila

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  4. odio a roman.....es un imbecil....espero q aprenda la leccion.....esta super la historia....
    definitivamente eres una super escritora sheila te felicito..:p

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  5. Concuerdo con los comentarios, ese Roman es un MALDITO.
    Y que felicidad por Lau aunque si deberia decirle la verdad a Karla
    Bueno, estuvo muyyyyy buena

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  6. OMG! Que capitulo tan espléndido, a ese Román lo quiero ver en la quinta paila del infierno tiene que pedirle perdón de rodillas a Gloria y al pobre de Julián por todo el daño físico y emocional que les propina, me ha gustado muchísimo que Lau haya tenido una primera vez tan hermosa al lado de una mujer tan maravillosa como Karla, sin embargo creo que la diferencia de edad es muy grande, por otro lado me a causado un dolor muy grande por lo que ha pasado la pobre de Dennis tanto que me a hecho llorar literalmente, se que cedió cuenta muy tarde de que esta enamorada de Laura, pero todos tenemos derecho a equivocarnos y tratar de arreglar las cosas bueno en fin esa es mi humilde opinión. Como siempre mi queridísima Sheila que historia tan fascinante admiro mucho tu forma de escribir. Gracias muchos besos y abrazos ^_^.

    P.D. Disculpa el comentario tan largo (en realidad era más largo que este pero le tuve que quitar todo lo que opino en realidad de ese tal Román XDDDDDD).

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  7. siiiii es qe lura y karla son mejor!! celos celos para deniss por haberla hecho sufrir! y cuando se entere!! uy qe emociiiooon!! vamos qeridisima sheila! animo! :D saluditos.. besos

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  8. Gracias por los comentarios preciosisimas!!!!! en serio es maravilloso saber la manera como esta historia toca sus almas bellezas!!!!

    Les Quiero Muchisimoooooooooo!!!!! sientase en libertad de expresar todas sus emociones!!!!

    Les mando Millones de Besossssss!!!!!!!

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  9. hermosaaaaaaa, divina, princesa sheila, la verdad mujer divina me estoy colocando al dia con tus historias, esta semana la pase con mi mamá en el hospital, pero gracias a Dios esta bien y tengo todavia a mi viejita pa rato XD, oye he quedado impresionada con el giro que le has dado a las cosas, la verdad crei que Laura era mas madura, pero decepciono un poco aunque es entendible, estan en diferentes etapas de la vida y eso lo entiendo porque lo he llegado o lo estoy viviendo, mi novia es de la edad de Laura XD y pues yo tengo 20 la amo tanto pero la diferencia de las circunstancias, del cole a alguien que esta en la universidad y/o trabaja, las responsabilidades todo hace un cierto desequilibrio mas si no hay comprension, creo que entiendo todas las partes, nadie es perfecto, todos nos equivocamos, todos nos levantamos XD, solo esperemos que nadie salga muy herido bueno ese Roman no me enojaria si lo castran XD
    att:nena_chan

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  10. Hola nena_chan hermosa bella, pues antes que nada me alegra que tu mami este mejor a verás que pronto se compone del todo.

    por el otro lado bueno pues tienes razón la diferencia de edades nos situa la verdad en una complicada situación que no es nada manejable no se le puede pedir a una persona de la edad de laura una madurez emocional a la que obviamente no esta preparada además la juventud te lleva a querer comerte el mundo a mordidas y a saber y a conocer cuanto quieres del mundo ¿no?, de tal forma que pues mi amiga el alma, tendrás que hacer un esfuerzo y concentrarte en saber que esa persona quizas no es la que esperas para toda la vida pero, pero, es alguien con quien compartiras de momento un buen tiempo y una buena relación, llegará el momento en que la dejaras ir y por tu lado también deberás preparar tus maletas para seguir el viaje de tu vida.

    Te Mando Mil Besos Hermosa nena_chan ya te extrañaba te deseo lo mejor de lo mejor!!!!!!

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  11. mil años despues de ser escrito lo leo y debo decir que me encanta.
    ay pero que asco esa bestia que es roman, no me lo quiero ni imaginar.

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  12. mil años despues de ser escrito lo leo y debo decir que me encanta.
    ay pero que asco esa bestia que es roman, no me lo quiero ni imaginar.

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