domingo, 21 de marzo de 2010

AMOR EN PREPARATORIA Capítulo 5 UNA NUEVA ETAPA PARTE 1


Capítulo 5

UNA NUEVA ETAPA

1ra parte


Mientras los alumnos trabajaban en una práctica de laboratorio, Karla sentada frente a su escritorio leía y releía una y otra vez un trozo de hoja de cuaderno que halló a un lado de su portafolios.

"Diariamente estoy contigo, incluso en mis sueños estas tu.
En muchas ocasiones te he ayudado y me has regalado tus sonrisas.
No quiero nunca ver borrada esa sonrisa de tus labios y esa luz en tu mirar.
Nunca quisiera separarme de ti... eres muy especial para mí.
Imagino que llegaremos juntas muy lejos casi hasta las estrellas.
Siempre estaré contigo, nunca te dejaré... por siempre... seremos... amigas."

Karla miró atentamente el trozo de papel, esa letra la había visto en otro lugar, miró atentamente cada inicio.

- "D E N N I S... Dennis..." - pensó Karla - Laura - musitó suavemente y una sonrisa se formó en sus labios - "esto lo escribió Laura para Dennis, pero ¿por qué está aquí?... ¿Se le habrá olvidado a Dennis?... quizás se cayó de la libreta de Laura... hummm en todo caso tengo que regresárselo... vaya sin duda Dennis es muy importante para ella".

Uno de los alumnos llamó la atención de la profesora, esta guardó el trozo de papel en el bolsillo derecho de su chamarra.


La clase de química con Fuentes era sin duda aburrida y no dejaba de repetirnos cada 10 minutos que solo unos cuantos pasarían porque hacía tan difíciles los exámenes que casi nadie los aprobaba; Fuentes escribía un par de ejercicios de conversión de grados Fahrenheit a grados Celsius, mientras yo miraba el sándwich que me diera Karla, su preocupación mostrada hacia mí me sorprendía en mucho pero me descontroló su actitud al final ¿Por qué no me miró antes de que yo saliera del salón?, ¿Por qué?...

- Ya va a borrar los ejercicios Laura ¿qué no vas a anotarlos? - me preguntó el Tío sacándome de mis ensoñaciones.

- ¿Eh?... oh, sí, sí ya los voy a apuntar - dije mientras escribía a toda prisa.

- De verdad que estas medio ida el día de hoy ¿eh?

- Sí lo sé - dije sin mirarlo.

*****

La junta de maestros no tuvo otro objetivo sino el de siempre, poner más empeño en las clases, llegar temprano y tratar de abarcar el temario completo de cada una de las materias que correspondía a cada profesor; todos parecían un poco fastidiados y es que no era para menos controlar a varios grupos de jóvenes de edades de entre 15 y 24 años no era nada fácil; por fin hora y media más tarde todos nos despedíamos y tomábamos cada cual su camino. Al meter la mano en mi bolsillo derecho sentí la pequeña hoja de papel y eso me hizo pensar de nuevo en Laura... otra vez Laura, una vez más su mirada esmeralda me inundaba el pensamiento... eso no me agradaba nada, nada en absoluto, así que hice lo mejor que podía hacer...

- Bueno.

- Bueno ¡Hey! ¿cómo estas mi amor? - La voz de Iván se escucho alegre.

- Bien Iván, muy bien.

- ¿Estas en tu casa? - me preguntó Iván.

- No te estoy hablando del celular, de hecho a cabo de salir de la escuela y ya voy de camino a la casa.

- ¡Huy! ¿Y ese milagro que me hablas?

- Recuerdas a esa tal Ana de la que me hablaste...

*****

Estábamos todos en la casa, era un verdadero milagro que nos reuniéramos para cenar todos juntos, mis hermanos convencieron a mamá de que cenáramos pizza, mamá y yo fuimos por los refrescos mientras Alejandro pedía las pizzas por teléfono y Román ponía la mesa. Al regresar Alejandro y Román veían la televisión.

- Y bien hijos ¿cómo les fue el día de hoy? - preguntó mamá sentándose en el love-site.

- Bien mamá - dijo Román mientras apagaba el televisor - hoy terminamos el trabajo de Polímeros, yo iba a terminar el trabajo pero Julián insistió en que él lo haría hoy en la noche.

- Pues a mí no me fue nada bien - dijo Alejandro echando la cabeza hacia atrás y mirando el techo.

- ¿Por qué hijo? - preguntó mamá sentándose a un lado de él y acariciándole el cabello.

- Ericka se enojó conmigo.

- ¿Por qué? - preguntó Román.

- Lo que sucede es que hoy me tocó atender a un chico gay, se veía tan formalito el chico y resultó ser un mariconcito y por supuesto - su voz se torno digna - yo no lo iba a atender.

- No me digas - le dije - y se lo volviste a pasar a tu novia ¿no?

- Sí, se supone que ella debe de entenderme y sin embargo esta vez volvió a tratar de que lo atendiera yo.

- Debes hablar con ella y decirle que si es tu novia que te apoye... ella debe entenderte - dijo mamá.

- Mejor cambia de novia Alex - dijo Román mientras se levantaba al escuchar el ruido de la motocicleta que llegaba con nuestra cena.

- No puedo en verdad la amo y quiero casarme con ella pero antes de pedírselo debo estar convencido de que me apoyará en todo.

- No te preocupes Alex - le dije mientras me sentaba a su lado - ya verás que las cosas saldrán bien - el me sonrió y me sacudió el cabello.

- Gracias chaparra.

- Oye no me digas así que todavía me falta crecer.

- Ajá - se soltó a reír junto con mamá.

*****

Estábamos a la mitad de la cena cuando Román se soltó a reír de la nada.

- Y ahora a ti loco ¿qué te pasa? - preguntó Alejandro.

- Nada, ja, ja, ja, ja es, es solo que, ja, ja, ja, ja me acordaba de aquella chica a la que invité a salir antes de que Gloria andara conmigo.

- Aaaaahhh - dijo Alejandro - la... - le hizo una seña con la mano.

- Esa mera - se soltó a reír.

- Pues a ver cuéntenos el chiste para reírnos nosotras también - dijo mamá.

- Aaaahhh es cierto es que a ustedes no se los conté - dijo Román controlando la risa - bueno - continuó - resulta que un día invite a una chava de mi salón a tomar un café, le dije que me gustaba y que me interesaba saber que opinaba de la idea de salir juntos, entonces me miró seriamente y me dijo así sin más - decía mientras hacia aspavientos con sus manos - que lo sentía mucho pero que ella era lesbiana... ¡puaj! Lesbiana, ja, ja, ja, ja. ¡Que horror! Por poco y salgo con una... ¡puaj! ¡Que asco el solo hecho de pensar en eso!... ja, ja, ja, ja.

Todos comenzaron a reír, yo... me quede por un momento descontrolada esa palabra se me antojo como una bofetada a mi rostro. No entendía que sucedía conmigo se supone que debía reírme al igual que todos pero simplemente no podía, más bien me sentí avergonzada pero... no entendía por qué. El repiqueteo del teléfono impidió que Román formulara la pregunta que vi en sus ojos al ver que yo no me reía, se levantó de la mesa y fue a contestar.

- Bueno... - ahhh eres tu Julián ¿qué paso?... - ¡Qué!... ¡No mames, cabrón!

- ¡Román!, cuida lo que dices - le dijo mamá mirándolo seriamente.

- Perdón mama... ¡cómo que se jodió el disco duro de tu computadora? ¡No la chingues güey!

- ¡Román! - volvió a regañarlo mamá pero esta vez mi hermano no hizo caso.

- Y el disco de 3½ ¡qué pas... - No terminó la pregunta - ¡Quééééé?, ¡cómo se te atoro y al sacarlo con las pinzas lo echaste a perder?... ¡sabes qué? ya párale güey voy para allá ¡imbécil!... - colgó el teléfono molesto.

- ¿Qué paso Román? - preguntó Alejandro.

- ¡El estúpido de Julián! - decía mientras su cara se mostraba roja de coraje - ¡El muy imbécil echo a perder el trabajo de todo este mes!... tengo que ir a ver que puedo hacer.

- ¿No tienes una copia del trabajo en el disco duro de tu computadora? - le pregunté al verlo tan molesto.

- No, no tengo nada todo lo guarde en el de 3½... ¡carajo! En la computadora solo tengo las dos primera hojas del trabajo.

- ¿Qué vas a hacer? - preguntó mamá.

- Pues tengo que ir a ver que puedo hacer no me esperen de seguro tardaré toda la noche para arreglar ese desperfecto solo espero que el estúpido de Julián no haya formateado el disco duro.

Román tomó su chamarra y salió de casa muy molesto.

- Maneja con cuidado - gritó mamá antes de que Román saliera de la casa.

- Síiiiiii - se escuchó.

- ¡Hijole! - dijo Alejandro - ahora si con el geniecito que se carga tu hijo, a Julián le va a ir como en feria.

- Sí - dijo mamá - ese carácter que tiene.

- Lo siento por Julián - dije mientras suspiraba - bueno voy a subir porque tengo mucha tarea por hacer.

*****

Eran cerca de las 10:00 pm, mamá ya había pasado a darme las buenas noches y Alejandro seguramente ya dormía, encendí la computadora y me conecté al Internet, la página principal se abrió y de inmediato tecleé casi automáticamente la palabra Lesbiana en el recuadro de buscar, me quedé mirando la palabra unos instantes, mi dedo índice se hallaba sobre la tecla backspace y Enter, dudaba que era lo que debía de hacer ¿borraba?, o ¿continuaba?... los minutos parecieron horas en lo que decidía, por fin en un rápido movimiento tecleé el Enter después de unas milésimas de segundo se me mostraron una gran cantidad de títulos de diversas páginas... las observé con sumo detenimiento, mordiéndome el labio inferior di doble clic sobre una de ellas... aun no muy segura de querer saber que era lo que encerraba esa palabra... lo primero que apareció ante mis ojos fue una página en la que se hallaba un letrero con la leyenda "Si eres menor de 18 años abstente de leer esta página" y un recuadro que decía entrar... opté por entrar y lo primero que vi fueron hombres desnudos y mujeres por igual teniendo relaciones los unos con las otras ¿pero qué era eso - pensé - que no se supone que las mujeres lesbianas tienen relaciones con otras mujeres? vi en un recuadro que decía fotos de lesbianas así que tamborileando los dedos sobre mi escritorio tardé un instante en decidir si las veía o no... por fin y luego de un suspiro decidí dar un doble clic sobre el recuadro, digo había llegado ya muy lejos como para ahora regresar... creo que al ver las fotos mis ojos se abrieron más de la cuenta, ante mí aparecían chicas de distintas razas de largos cabellos; con ropa muy, muy corta o en lencería o de plano desnudas tocándose salvas sean sus partes unas a las otras, los gestos que mostraban y la manera como se tocaban me produjeron una extraña sensación no muy bien definida, algo así como entre cierto atractivo mezclado con repulsión... extraño ¿cierto?... pero fueron más de mi desagrado que otra cosa... al ver la siguiente lista de fotos pude ver que usaban "¡penes artificiales?... pero ¿qué era eso?... ¿es qué eso se debía usar a fuerzas? Por las demás fotos tal parecía que si... ¡¡¿?!!¡¡¿?!! ¡¡¿?!! ¿y ese otro era necesario meterlo por ese otro lado?... ¡¡¿?!!... ¡¡¿?!!... ¿Qué era todo eso?... ¿así eran las relaciones entre mujeres?... ¿se necesitaba de todo eso para que se sintiera satisfacción?... ¿era obligatorio usar todas esas cosas?... no pude soportarlo más cerré la página rápidamente y hundí la cara entre mis manos... ¿Pero que rayos había sido todo eso?... solté un gran suspiro... ¿eso harían Kiria y Suzuki?... Kiria y Suzuki... era cierto... quería ver ese famoso beso... inmediatamente teclee sus nombres y aparecieron ante mi varias páginas hablando de la serie vi una en particular en la que se hallaba la palabra beso, inmediatamente entré y había una sección especial que decía "analizando el beso"... inmediatamente entré y para mi sorpresa había un recuadro que decía "si quieres ver el beso da doble clic aquí"... di doble clic y sí, se tardó unos minutos en cargar el archivo pero delante de mi apareció la escena en la que Kiria tenía entre sus brazos a Suzuki ésta estaba un poco pálida, ahí estaba Kiria tenía en la mano una especie de frasco color ámbar, destapo el frasco y entreabrió con sus dedos los labios de Suzuki de manera tierna y delicada... colocó la boquilla del frasco en la boca de la chica inconsciente trato de darle de beber pero el líquido escurría de los labios de la joven... Kiria abrió grandemente sus ojos y en ellos aparecieron lágrimas fue entonces que Kiria echó hacia atrás un mechón de pelo que caía sobre la frente de Suzuki y le sonrió, se llevó el frasco a la boca y en la toma que hacían al frasco se veía como este se iba vaciando, Kiria levantó más a Suzuki la sostuvo con su brazo, le entreabrió los labios y unió su boca a la de ella, la mano de Kiria reposaba sobre la mejilla de Suzuki... un segundo después Suzuki abría los ojos y se sorprendía, una lágrima escapó de los ojos cerrados de Kiria, los ojos de Suzuki temblaron como si estuvieran llenos de lágrimas y así cerró los ojos... aquella chica tenía razón tal parecía que de un beso se tratara. No sé cuantas veces repetí aquella escena, simplemente se veía hermosa... esas dos chicas... esa forma de Kiria para tomar a la otra chica entre sus brazos... la forma en que hecho hacia atrás el cabello de Suzuki... la forma... la forma en que la besó... sí ese beso, ese beso fue el más bonito que yo jamás había visto en mi vida.

*****

El timbre de la puerta se escucho varias veces, Julián se levantó de su sillón reclinable y tragó saliva antes de encaminarse y abrir la puerta. Caminó despacio sin demasiada prisa ya sabía que le esperaba. Abrió la puerta y de inmediato como si de una fiera se tratara Román se abalanzó sobre Julián sosteniéndolo con fuerza de la camisa.

- ¡Cómo es posible que seas tan estúpido Julián? ¡Qué tienes mierda en la cabeza o qué? - le espetó a la cara Román enfurecido.

- El trabajo esta sobre la mesa - dijo el agredido chico que mantenía los ojos cerrados.

Román lo miró con extrañeza y lo soltó, de inmediato caminó hacia la mesa del comedor y ahí estaba un montón de hojas en perfecto orden y sobre ellas un pisapapeles. Román se volvió para mirar a Julián quien se sentó de nuevo en su sillón reclinable.

- ¡Qué significa esto, arreglaste la computadora? - preguntó aun exaltado Román.

- Nunca se descompuso - Julián suspiró hondamente mientras se acomodaba su camisa.

- ¿Qué estas diciendo? - dijo Román haciendo aspavientos con las manos.

- Todo esta bien con la computadora y el trabajo esta sobre la mesa, mañana lo empastaré y quedará listo.

- ¿Entonces todo eso que dijiste por teléfono? - Román caminó lentamente en dirección de Julián.

- Yo... yo solo quería hablar contigo... porque esta mañana me viste de una manera que... bueno tu sabes como me viste... y luego por la tarde ni siquiera hablaste conmigo.

- ¡No me digas! - dijo irónico - ¿y qué querías que hiciera al verte vestido de esa manera?.

- Lo hice por ti, quería gustarte Román - Julián mostró tristeza en sus ojos - ¡quería gustarte! - repitió con mayor énfasis.

- Y vistiéndote como mariquita imaginaste que me gustarías más ¿no? - sonrió mordazmente meneando la cabeza en negativo.

- ¿Por qué Román?... ¿por qué me tratas así?... si yo Te Amo - su voz estaba a punto de quebrarse.

- Si me amaras entonces te vestirías como yo te digo siempre... ¡como hombre! ¡cabrón!, no con esas ¡putas playeras de maricón! - le miró con desprecio y a Julián se le partía el corazón.

- Lo lamento, tu sabes que siempre me visto como tu me lo pides, es solo que esta vez quería agradarte... - dijo con voz trémula - perdóname... solo lo hice porque quería gustarte - Julián intentó abrazar al joven de dura mirada.

- ¡Ni te atrevas pinche puto!... ya te he dicho cientos de veces que no quiero verte vestido de esa forma.

- Lo lamento ¡hombre por favor! ¡es que quieres que te lo pida de rodillas? - Julián se quedó helado al ver en la mirada de Román y en esa minúscula sonrisa el gesto de un "sí, te quiero ver arrodillado".

El moreno hombre se quedó helado y sus piernas simplemente se negaron a seguir manteniéndolo en pie... se desplomó delante de Román llorando profusamente y apretando los puños con fuerza.

*****

El sábado, el sábado conocería a esa tal Ana, ahora acostada sobre mi cama y mirando el techo me preguntaba si esa había sido una buena idea, sobre todo por el hecho de haber salido recientemente de una relación que me había dejado tan marcada; de pronto un pánico se apoderó de mí al verme en vuelta otra vez en una situación de esas... tomé el teléfono celular y le marqué inmediatamente a Iván.

- Bue... no - aaaauuuuaaammmmhhh se oyó al otro lado de la línea.

- ¿Iván? - traté de parecer serena.

- ¿Karla?... ¿qué haces llamándome a estas horas de la noche? - me preguntó con voz adormilada.

- Pues solo quería decirte que NO quiero conocer a la tal Ana.

- ¡Quéééé? - pareció despertarse de repente - ¡qué dices?, ahhh, no, no y no, ahora la conoces porque la conoces malvada, además te caerá muy bien créeme.

- No, escúchame bien no quiero...

- Ni una palabra más Karla... y ni me llames te la voy a presentar quieras o no... ¡carajo! ¡Ya quítate ese miedo!

- ¡Pues no estaré el sábado!

- ¡Pues eso ya lo veremos!

Ambos colgamos sin siquiera decir adiós. Me dejé caer sobre la almohada y me llevé la mano a la frente. ¿Y ahora que iba a suceder? ¿Estaría preparada para una nueva relación?... ¡Dios! deseba tener las respuestas pero ni ellas ni el sueño llegaban a mi.

*****

Julián permanecía de rodillas delante de Román, mientras el hombre de verdes ojos seguía insultándolo.

- Es que en verdad Julián eres un pinche maricón... ¿cómo se te ocurrió vestirte de esa forma?, ¿en serio pensaste que así me gustarías más? Es que con esas cosas que haces parece que tienes mierda en lugar de cerebro - Mientras Román proseguía con su monólogo, Julián permanecía de rodillas ante él con los puños sobre el suelo, miraba el bien pulido piso de madera que se hallaba mojado a causa de las lagrimas que el joven derramaba, pero permanecía callado, ni siquiera se atrevía a levantarla mirada y enfrentar esos ojos que le miraban ahora con recriminación - Ya Dime pinche mariconcito ¿para quién te vestiste así? ¿Qué? ¿Conociste a otro güey? ¿y por eso te vestiste así? ¿Para gustarle?... pero como estoy yo allá en la escuela para que no me diera cuenta de las marranadas que haces dices que te vestiste así para mi ¿no?... eres un Pinche Puto de Mierda... te gusta andar de aquí para allá solo viendo a ver a quien te cojes ¿no? cabrón.

- Eso no es cierto - dijo por fin Julián con un hilo de voz - yo no ando tras de nadie - las últimas palabras de Román taladraban su mente de una manera cruel y despiadada - yo solo estoy contigo.

- Eso dices - dijo con aire de suficiencia - como si no te conociera cabrón; que crees que no me doy cuenta como miras al chavo de las fotocopias güey... te digo esto en serio cabrón mejor cambia esa pinche forma de ser porque sino un día te van a romper la madre por andar de pinche degenerado güey, te lo digo por tu bien.

- Pero si ni siquiera le hablo al chico de las copias - protestó Julián meneando la cabeza en negativo - y no lo miro como tu dices.

- Mira pendejo no te hagas... que lo puto se te sale... ¡imbécil! no te das cuenta de cómo estas todo pinche negro, eres feo cabrón, en serio que das hasta lástima, mírate bien en un espejo para que te des cuenta de tu realidad, pero ¡claro!, la gente fea es la más degenerada ¿verdad Julián? - preguntó con sorna.

- Trabajé de modelo - dijo Julián apretando las mandíbulas.

- Ja, ja, ja, ja, ja - se soltó Román a reír a carcajadas - ¡pobre pendejo!... ¿Qué, trabajar como modelo te quita lo feo y lo negro güey?... de veras me das risa.

- Ya por favor... lo lamento... no volveré a vestirme así, perdóname... por favor.

- Me lo juras.

- Sí - dijo sin fuerzas Julián.

- Por quién me lo juras.

- Por Dios te lo juro.

- ¿Me lo juras por la vida de tu madre?

- S...í, si - Julián se había dejado vencer otra vez, su orgullo y su autoestima estaba por los suelos.

- Ya cabrón levántate, ya me lo juraste - como si fuera una orden Julián se levantó con un poco de dificultad - ¿Qué hiciste de cenar? - preguntó Román sonriente, ese gesto de molestia había desaparecido de su rostro y ahora se mostraba como si fuera una persona diferente - Ya Julián ven ya no llores, ya me juraste que no lo volverás a hacer - Román lo abrazó y lo reconfortó, Julián ante ese gesto terminó por desplomarse emocionalmente, se soltó a llorar de forma convulsa - Ya chiquito, ya, ya, no pasa nada... Ssshhhhssss... perdóname es que me haces enojar pero te lo digo por tu bien, ya, ya amor, ya - Julián ante sus palabras se sintió reconfortado, se sentía eximido de sus culpas... pero ¿qué culpa?... ¿la hubo en realidad?... Julián se tranquilizó mientras Román le acariciaba su negra cabellera - Ya chiquito, ya, anda tengo hambre - ante la última palabra de Román, Julián se soltó poco a poco de los brazos del rubio hombre.

- Sí, te voy a preparar algo de cenar - dijo Julián limpiándose los ojos y sorbiendo un poco la nariz - Román saco de su pantalón unos pañuelos desechables y tomando uno limpió los ojos de Julián, le dió otro y Julián se limpio la nariz.

- No prepares nada, ¿quieres una pizza? Yo te la invito - ándale pídela ya sabes de cual me gusta a mí, tu pide la que quieras.

- Sí... - dijo Julián con voz cansina.

Para Julián ya todo había pasado, sabía que aquello había sido culpa suya y estaba dispuesto a que no volviera a suceder, obedecería a Román en todo para que la relación funcionara, cuando Román quería solía ser muy dulce, pero cuando se molestaba, su boca era de temerse.

*****

El timbre de la puerta se dejó escuchar un par de veces, me hubiera gustado seguir durmiendo pero al ver de reojo el despertador me di cuenta que no iba a ser posible ya eran las 10:30 am y aun tenía tareas pendientes por calificar... me levanté de un solo salto, me arreglé el cabello con las manos y salí de mi cuarto en dirección de la puerta, me preguntaba quién sería a esas horas, tal vez era Iván, pero no estaba muy convencida de ello por la pequeña platica telefónica que tuvimos ayer. Una vez más el timbre se escuchó.

- Enseguida voy - dije mientras trataba de ahogar un bostezo; al abrir la puerta me llevé una gran sorpresa.

- Buenos días profesora - me saludó afablemente una señora de aproximadamente 40 años de edad incluso tal vez menos poco detrás de ella estaba Laura mirando con mucho interés el piso.

- Buenos días... - hice una pequeña pausa para que la señora se presentara.

- Mi nombre es Estela soy la mamá de Laura y me preguntaba si usted podría darle clases particulares de Química.

- ¿Química? - pregunté un tanto sorprendida - ¿tienes problemas con química, Laura? - miré a mi joven alumna quien seguía con la mirada clavada al suelo.

- Sí... un... un poco.

- Ya veo - dije - pero por favor pasen y disculpen mi vestimenta pero es que aún dormía.

- Lo lamento - dijo la madre de mi alumna no fue nuestra intención despertarla.

- Descuide señora al contrario me ha hecho un enorme favor, eso me enseñará a no desvelarme, por favor tomen asiento.

Karla entró a la cocina mientras que yo miraba todo alrededor, era un cuarto de aproximadamente siete metros de largo por cuatro de ancho, el piso de loseta imitación madera se veía muy bien cuidado, había una sala pequeña para cinco personas, en color gris claro la cual constaba de dos love-site y un sillón individual, al centro de esta se hallaba una mesita para café de madera tallada debía ser caoba por el color rojizo, estaba perfectamente pulida y barnizada; sobre las paredes pintadas de blanco mate se apreciaban cinco cuadros colocados estratégicamente para que hacia donde uno mirara se apreciaran en su totalidad, mostraban diversos paisajes, montañas, bosques, lagos, el mar, y la llanura. El comedor se encontraba al otro lado del cuarto constaba de una mesa de base metálica cromada y la parte superior de cristal color humo, cuatro sillas acojinadas en color blanco y pegado a la pared contigua una vitrina mostrando orgullosamente una vajilla de cristal perfectamente ordenada en color transparente, sobre la mesa colgaba una lámpara en forma de flor; dos grandes ventanales se hallaban a los lados de la puerta logrando con ello una mejor iluminación de la casa.

Karla volvió con nosotras y se sentó en el sillón individual; ¡cielos! aún recién levantada se veía hermosa, el azul de sus ojos se mostraba inclusive más intenso.

- Así que desea que asesore a Laura - afirmó mi linda maestra.

- Sí así es, Laura me ha dicho que el profesor que tienen se jacta a menudo de que sus exámenes son muy difíciles y casi imposibles de pasar y además me comentó que usted da también esa materia y que la da muy bien, así que me gustaría que pudiera darle clases particulares en la mañana.

- Ya veo - dijo Karla mientras miraba a mi madre y a mí, se llevó la mano a la frente impidiéndome ver sus lindos ojos azules.

- "¿Qué debo hacer? - pensé - sería una entrada extra de dinero, tengo que arreglar un par de cosas en la casa y lo que gano no me alcanza muy bien que digamos, pero estar con Laura... esa niña... me hace sentir tan extraña... ¡Bueno ya! Es solo una niña y además es mi alumna es hora de tomar al Toro por Los Cuernos y dejarme de estupideces... sí, voy a aceptar. La trataré como lo que es solo como mi alumna" - Bueno - dije sonriendo - acepto será una hora diaria de lunes a viernes y le cobraré $100 pesos ¿está bien ese precio?

- Por supuesto maestra - respondió la madre de mi alumna - ¿Puede empezar hoy mismo?

- Lo lamento pero este día no podré, será hasta mañana le parece bien de 10:00 a 11:00 am.

- Sí me parece bien ¿y a ti hija? - me preguntó mamá.

- Sí, esta bien a esa hora - sonreí enormemente no pude evitarlo ya que estaría con ella todos los días una hora y eso sin duda me permitiría conocerla mejor.

- De acuerdo a partir de mañana te espero todos los días a las 10:00 am en punto por favor - sentencié para darle a entender a mi joven alumna que no toleraría alguna indisciplina de su parte.

- ¿El pago lo quiere diariamente o se lo doy junto los sábados?

- Estará bien los sábados - contesté amablemente - ¿gustan tomar un café?, me parece que ya esta.

- No, así esta bien gracias, tenemos que irnos, le agradezco su atención profesora Karla ¿verdad?

- Sí, a sus órdenes.

- Gracias - se levantó y me tendió la mano - espero que mi hija aproveche sus conocimientos.

- Eso ya dependerá de ella yo le enseñaré lo que sé - Karla me miró sentenciosa y entonces entendí que si quería que ella se fijase en mí yo tendría que poner lo mejor de mi parte.

Salimos de su casa y nos despedimos de ella; por el rostro de mi madre se notaba que mi profesora le había dejado una buena impresión.

- ¿Qué te pareció mi profesora mamá? - pregunté al llegar a la avenida.

- Bien, se ve que tiene didáctica, dices que es buena ¿no?

- Sí es muy buena en Biología y en Química. Voy a echarle ganas para demostrarle a Fuentes que sus exámenes para mí no serán imposibles.

- Espero que sepas aprovechar las clases de la maestra hija.

- Por supuesto mamá... ¿qué me crees una irresponsable, o qué? - le pregunté con reproche.

- Claro que no hija - me miró sonriente - es una pena que Román se la pase todo el día en su Facultad de otra forma él te hubiera dado clases.

- ¡Quuuuuéééééé? Con el geniecito que se carga, nooooooo prefiero tomar clases con cualquier otra gente, menos con él - me solté a reír.

- Bueno es cierto que tiene su carácter pero saca excelentes calificaciones.

- Es verdad pero él anda muy ocupado y es mejor que se dedique a su carrera - llegamos a la casa, mi mamá se dirigió a la cocina y yo subí a mi cuarto a terminar mi tarea de Inglés.

*****

Julián y Román llegaron a la Facultad de Química, el día estaba soleado sin rastros de nubes en el cielo, las jardineras de la facultad se veían limpias y de un verde luminoso y radiante, se escuchaban los cantos de las diversas especies de pájaros que merodeaban por los árboles de las jardineras Julián sonrió al escuchar a las aves sacó sus gafas de sol y se las colocó.

- Te las pones para que así yo no vea a quien estas mirando ¿verdad Julián?

- ¿Qué?... no ¿cómo crees eso?, es por el sol me lastima un poco la vista.

- Si, tu y tus ridículas excusas, si te digo que solo andas de morboso viendo a los chavos.

- ¿Qué?... no, eso no es verdad.

- Haz lo que quieras total lo que tu hagas yo lo puedo hacer mejor - dijo Román visiblemente molesto y se adelantó unos pasos del moreno hombre.

- ¡Hey! Espérame - Julián se quitó los lentes de sol y alcanzó a Román sujetándolo del brazo.

- Suéltame - dijo Román mirándolo sumamente enfadado - lárgate que no te quiero ver, no te digo siempre tienes que salir con tus chingaderas - dicho eso se alejó de Julián dejándolo sumamente confuso.

- Pero... - musitó Julián mirando el cielo - ¿qué hice?... ¿fue por las gafas?... ¿qué fue?... - siguió tras Román pero sin alcanzarlo, ambos tenían una misma dirección su salón de clases.

*****

Alejandro checó su tarjeta y se dirigió a su consultorio, la sala poco a poco se iba llenando de pacientes, se notaba que sería un día muy ocupado, entró a su consultorio y se sentó tras su escritorio, la puerta del consultorio se abrió y Ericka entró, con pasos firmes y lentos llegó hasta el escritorio de Alejandro.

- Alejandro quiero decirte que nunca más atenderé en tu lugar a algún paciente tuyo sea lesbiana o gay o lo que sea ¿entiendes? - en la obscura mirada de Ericka se veía una gran decisión - estoy fastidiada de tu comportamiento para con esa gente ¿entiendes?... o cambias o definitivamente romperé contigo.

- ¿Por qué me haces esto?... te he contado todo mi pasado ¿y aún así no me comprendes? - dijo apesadumbrado.

- ¿Por qué te haces tu esto Alejandro?... vamos por favor intenta sanar, lo que hizo tu padre no tiene nombre pero, entiende que debes de dejar eso en el pasado, no puedes continuar viendo a tu padre en cada persona homosexual que ves ¿me entiendes? - dijo Ericka sentándose frente a su novio.

- No lo entiendes no es tan fácil como tu crees - Alejandro suspiró con fuerza - si hubiera sido mi madre la que solamente los vio y me lo hubiera contado tal vez no hubiera entendido la gravedad de las cosas... pero - Alejandro se llevó las manos a la cabeza - fui yo quien los encontró en la cama de mi madre, ni siquiera se dieron cuenta de que yo los estaba viendo - meneó la cabeza en negativo - esa imagen jamás podré olvidarla ni la expresión que vi en el rostro de mi madre cuando me alcanzó y miró lo que yo estaba presenciando - volvió a suspirar - si no fuera porque es imposible hubiera jurado que escuché el corazón de mi madre hacerse trizas en ese instante... ahí estaba mi padre revolcándose con su mejor amigo, con el medio-hermano de mi madre... - sonrió irónico - el padre de sus hijos la engañaba con su medio-hermano, ahora entiendo por qué casi nunca salía de nuestra casa siempre estaba de visita - una lágrima escapó de sus ojos - el bastardo de mi tío se acostaba con mi padre, con mi héroe, lo lamento Ericka se que para ti también es difícil comprenderme, a veces lo intento ¿sabes?... a veces solo a veces trato de parecer indiferente a esos tipos pero en el momento en que empiezan a coquetear o incluso a insinuarse simplemente no lo soporto y antes que dejarme vencer por el ansia de golpearlos prefiero dejarlos, irme y refugiarme contigo amor ¿me comprendes? - Alejandro la miró con tristeza infinita.

- Alejandro, realmente quiero estar contigo pero debes prometerme que iras con algún psicólogo, debes de sacar esos sentimientos que hoy día imperan en tu corazón.

- Lo sé... de acuerdo, lo haré por ti... así que ¿a quién me recomiendas? - Alejandro sonrió un poco.

- ¿Lo dices en serio? - la voz de Ericka se escuchó ansiosa.

- Por supuesto... lo haré, te lo prometo.

- Bien - Ericka sonrió - te concertaré una cita conozco a un psicólogo es excelente en su materia verás que con ello te sentirás mejor - se levantó y se acercó a besar a su novio, ella sabía que la infancia de su prometido no había sido fácil pero deseaba ayudarle a borrar de su mente el fantasma de su padre.

*****

Pasé por Dennis para irnos a la escuela, como siempre se veía lindísima, al verme me saludó como siempre, se notaba de buen humor.

- ¡Aaahhh! Laura déjame te enseño algo que me escribió Armando ayer en clase de Literatura.

- ¿Qué es? - pregunté sin mucho interés.

- ¡Aaaahh! Es algo muy lindo mira - Dennis me extendió una hoja de cuaderno de raya -
es muy tierno el sábado me va llevar al cine.

- ¿En serio? - pregunté sin mucho ánimo.

- Sí, pero anda lee lo que me escribió.

Tomé el pedazo de papel entre mis manos y lo leí... "ahora que eres mi chava me siento muy feliz, las estrellas del cielo vrillan mas cada día y en la luna se refleja tu cara vonita, y todos los dias pienzo en ti al despertarme. T.Q.M (te quiero mucho) Armando."

- ¿Sabes? - le extendí el papel a mi amiga - aun sigo creyendo que lo que él necesita es un diccionario y no a ti Dennis.

- ¡Ay! Ya vas a empezar, pues a mi se me hace muy bonito.

- Si tu lo dices amiga - me molesté un poco, seguía sin entender a Dennis ¿cómo era posible que semejantes tonterías le gustaran tanto?

- Empiezo a creer que si estas celosa, ya admítelo Laura a ti te gusta Armando.

- ¡Quééééééééé? - le miré con espanto - ¿como crees semejante cosa? ¿estas loca?, no tengo tan malos gustos.

- ¡Malos gustos? - me preguntó indignada - pues sábete que muchas chavas ya quisieran andar con él pero la ganona fui yo y por como actúas a mi se me hace que si te hubiera gustado andar con él.

- ¡Claro que no! - levante un poco la voz.

- ¡Entonces por qué siempre te molestas cuando hablo de él? - me alzó la voz.

- ¡Por ti! - dije de manera inconsciente, me callé de golpe cuando fui conciente de la respuesta que le había dado.

- ¿Por mi? - Dennis me miró extrañada - ¿cómo que por mí?... a ver dímelo más despacio porque no te entiendo - la mirada de Dennis seguía posada sobre de mí y yo simplemente no tenía idea de que responderle.

*****

De camino a la escuela medité sobre el asunto de darle clases particulares a Laura, me preguntaba si había hecho lo correcto al aceptar, por otro lado tenía que ver la forma de librarme de conocer a esa tal Ana, miré hacia el cielo por un momento, se hallaba completamente despejado saqué mis gafas de sol y me las puse, fijé de nuevo la mirada al frente y vi a Laura y a Dennis paradas a la sombra de un árbol de eucalipto, mi joven alumna miraba una vez más el suelo con demasiado interés, eso me provocó una sonrisa, su rubia cabellera se agitaba ligeramente al paso de las ráfagas de viento producidas por los autos y microbuses que circulaban por la avenida, estaba a unos metros de ellas cuando Laura levantó la vista y la posó sobre mi persona, por un instante sentí una extraña sensación en la boca del estómago, su verde mirada me absorbió por completo, sus rosados labios se entreabrieron un poco, en verdad me hubiera gustado definir lo que vi en sus ojos, me perdí en su verde esmeralda a tal grado que me olvidé por completo de Dennis, me detuve frente a Laura.

- Hola de nuevo Laura - sonreí.

- Ho... la... hola - Laura no dejaba de mirarme noté al instante un leve rubor cubrir sus blancas mejillas.

- Soy la primera en tu lista el día de hoy ¿no es verdad? - dije sonriendo.

- ¿La primera?... ¿lis... lista? - reaccionó un tanto extrañada.

- Así es dentro de - miré mi reloj - 5 minutos inicia mi clase con tu grupo - volví a sonreír.

- ¡Oh! Es cierto - pareció como si de repente despertara de alguna ensoñación - creo que es hora de irnos.

- Bueno anda sino llegaremos tarde - dije al tiempo que iniciaba nuevamente a caminar.

- Sí claro - dijo Laura sonriendo de una manera un poco tonta, cosa que me pareció muy tierna. Caminamos unos metros cuando de nuevo escuche su dulce voz.

- Gracias - dijo sin mirarme.

- ¿Gracias por qué? - le pregunté mirándola de reojo.

- Por aceptar darme clases particulares - se acomodó la mochila sobre los hombros.

- No ha sido nada - trate de parecer indiferente - de cualquier modo me hace falta un ingreso extra.

- Ya veo - dijo mi joven alumna con la voz apagada cosa que me hizo sentir molesta conmigo misma, tal vez la ofendí y eso no me hacia sentir bien.

- Pero - traté de corregir - me alegra saber que tendré toda tu atención y que no me decepcionarás porque eres muy atenta y aplicada - volví el rostro para verla, ella me miró y sonrió, ahora estábamos ya a las puertas de la escuela - bueno aquí nos separamos Laura - le dije mientras me retiraba las gafas de sol - nos vemos en un momento en tu salón ¿de acuerdo? - sonreí.

- De acuerdo - respondí mirando esos lindos ojos azules como zafiros.


Karla se adelantó y me quedé embobada viéndola era maravillosa esas gafas le sentaban espectacularmente en verdad me sentía tan extraña cada vez que la miraba, seguí de camino a mi salón, pude ver a mi alrededor tanto alumnas y alumnos que caminaba, corrían, platicaban y sin embargo yo me sentía como si estuviera en otra dimensión, levanté la vista al cielo y lo vi libre de nubes, seguro ese día no llovería; me olvidé de lo que pensaba al recordar que seguramente ya todas las bancas estarían ocupadas y aceleré el paso pues en verdad no deseaba en absoluto sentarme hasta atrás y menos en su clase, así que me apresuré a llegar al salón.

*****

Cheque mi tarjeta y saludé a Ignacio el profesor de la materia de Ciencias Sociales, a Francisco un profesor ya entrado en años que impartía Ingles y a Adriana quienes me saludaron afables y conversamos unos minutos sobre la pasada junta, concordamos en que verdaderamente se requería de la participación y buena disposición de los alumnos para poder terminar los temarios y con ello que la educación se elevara. Al ver mi reloj me despedí de mis colegas y salí rumbo al grupo de Laura, al llegar a la explanada me topé con Dennis quien me miró de una forma interrogativa, recordé de pronto que ella se encontraba con Laura y que ésta se vino conmigo dejándola a mitad de la calle; me limité a saludarle y ella correspondió mi saludo.

Karla entró al salón seguida por el resto de alumnos que estaba aun afuera recargados en el barandal, para mi mala suerte los asientos de hasta adelante estaba todos ocupados y tuve que sentarme en la tercera fila y para colmo estaba pegada a la pared, me preguntaba si Karla me vería.

Dejé mis cosas sobre el escritorio y eché una rápida ojeada al grupo por un segundo no vi a Laura, mal disimuladamente miré de nuevo alrededor del salón y por fin pude ver esa verde mirada, rompí en segundos nuestro contacto visual y regresé la vista sobre las cosas que sacaba del portafolios.

Ella me miró fue lo primero que pensé, ella me busco con la mirada, ¿o fue tan solo mi imaginación?, en realidad no me importaba deseaba ser su mejor alumna para poder estar más cerca de ella, necesitaba estar más tiempo con ella, ahora lo sentía como una franca necesidad.

La clase de dos horas la convertí en una clase de hora y media, les expliqué a mis alumnos que de ahora en adelante a excepción de las prácticas de laboratorio todas nuestras clases teóricas serían de hora y media y que durante de la media hora libre que tuvieran la aprovecharan para terminar las tareas de otras materias ya que no les permitiría que salieran del salón, la mayoría estuvo de acuerdo y solo una pequeña minoría intentaba convencerme de que se les permitiera salir, sin embargo mi decisión fue terminante y no les quedó otra que aceptar.

Karla dio por terminada la clase, sin embargo faltaba media hora para el inicio de la siguiente clase que era Inglés, miré en derredor del grupo y algunos efectivamente terminaban tareas que dejaron pendientes, otros platicaban, el Tío y su novia charlaban tomados de la mano, algunos otros miraban por las ventanas y cuando fijé la vista en Karla la noté concentrada sobre el libro que leía, como estaba forrado no supe que temática podría abarcar dicho libro. Pero ella se veía sensacional, el brillo de su obscura cabellera me recordaba a una noche sin luna, ni estrellas, su tez canela era preciosa de un bronceado perfecto y sublime y ese azul mar que poseían sus ojos, ¡cielos! Podría perderme dentro de ese océano, incluso ahogarme en el y no me importaría en lo absoluto, al contrario creo que sería inmensamente feliz.

Concéntrate en el libro, me decía una y otra vez, me era imperativo hacerlo, de lo contrario buscaría a Laura con la mirada otra vez, eso no estaba bien, en realidad no estaba bien, estaba pensando en ella en lugar de concentrarme en la lectura ya había pasado cinco páginas y si me preguntaran que leí no sabría que responder pues mi atención estaba muy lejos de lo que leía; muy bien ahora acepté el hecho de que sin duda alguna debía conocer a esa tal Ana porque no podía seguir teniendo a Laura en mi pensamiento, me era doloroso pensar en ello, esa niña, Sí, eso es esa NIÑA confiaba en mí y me veía como una excelente maestra así que trataría de no decepcionarla por ese lado, me portaría a la altura de una profesora, ella era mi alumna y como tal debía verla, nada más, ¡vamos! Que no debo permitir que suceda nada como aquella vez que estuvimos a solas en el laboratorio de química, no debo perderme otra vez en su verde mirada, en esa dulce y hermosa mirada, oh no ahí voy de nuevo, ya ¡basta!, miré el reloj era hora de irme, guardé el libro que leía y salí del salón sin despedirme, ni voltear a ver a mis alumnos, ahora creía que darle clases a Laura no había sido una buena idea ya que esta niña esta despertando en mi sentimientos que en verdad no deseaba tener, ni sentir, en verdad no lo deseaba.

Ella salió del salón sin siquiera verme, a partir de ese día me di cuenta de que ya no hablábamos en privado siempre tenía que estar alguien presente, las veces que la llegaba a ver en alguno de los laboratorios ella no me invitaba a entrar más bien salía y nuestras charlas duraban solo minutos y siempre enfocadas a los temas de química o biología, por las mañanas al tomar las clases particulares, Karla se enfocaba solo a los temas que veíamos, no me preguntaba por mi vida personal, ni yo lo hacía; sus ojos me fueron casi imposibles de ver nuevamente, siempre su mirada se hallaba posada en todo menos en mi, eso me hacia sentir triste y desanimada, así que me concentré más en los estudios y yo... yo terminé evitando ver sus ojos también, todas las noches estudiaba los temas que al día siguiente vería para tener una idea más clara y así evitar hacerle demasiadas preguntas, en verdad me sentía una verdadera extraña a su lado ya habían pasado cerca de dos meses que seguíamos ese sistema; Dennis cada vez estaba más apegada a su novio y yo me apartaba cada vez más del resto de la gente incluso el Tío y yo nos distanciamos un poco ya que ahora toda su atención era para su novia, de tal forma que me limité a estar en el receso dentro de la cafetería fumando un buen cigarro y bebiendo una taza de café, comiendo tal vez algún sándwich o bien leyendo un buen libro, mi vida fue siendo más taciturna. Al inicio del tercer mes caminaba por la explanada con un cigarro en la boca y llevaba en mis manos un par de hojas que había impreso en mi casa de un fanfic de la serie de Kiria y Suzuki, que me llamó la atención; me detuve a un lado del asta de la bandera y fue en ese momento que alguien retiró el cigarro de mi boca. Levanté la vista rápidamente y me sorprendí al verla frente a mí.

- Hola Laura - me saludo mi maestra Adriana.

- Hola maestra ¿cómo esta?

- Bien y por lo visto ese mal hábito aún no lo has dejado ¿verdad? - dijo mirando el cigarro.

- Lo lamento casi no fumo en verdad - suspiré sin desearlo.

- Ven acompáñame que quiero platicar contigo.

Le seguí hasta su pequeña oficina, entramos y ella me invitó a sentarme.

- Y bien Laura me preguntaba el porque siempre estas sola, ¿recuerdas que te dije que era mejor entablar amistad con más gente?

- Creo que no se me da muy bien eso de compaginar con demás personas - traté de bromear.

- De cualquier forma aunque me preocupa que siempre estés sola el objetivo de esta reunión es más bien para proponerte que participes en el concurso de conocimientos en el área de biología y química, ¿estas de acuerdo?

- Bueno - dije después de unos minutos - no sé eso significaría que tendría que darle mayor atención a esas dos materias y por ende descuidaría un poco las demás ¿cierto?

- Es verdad, sin embargo si te propones un buen plan de trabajo veras que podrás hacerlo, ¿sabes? Esta es la primera vez que tenemos una alumna excelente en estas materias... Fuentes habla maravillas de ti y Karla ni se diga se nota en verdad que te aparecía bastante, siempre esta hablado de lo excelente alumna que eres.

Al escuchar esas palabras simplemente no podía creerlo, ella últimamente me trataba con tanta indiferencia que inclusive pensé que le molestaba y ahora escuchaba que ella se sentía orgullosa de mí, ante eso sonreí de manera automática aquellas palabras endulzaron con creces mi día.

- Pero ¿quién me asesorará en caso de que acepte?

- Para decírtelo quiero que seas honesta en la respuesta que me vas a dar ¿de acuerdo?

- Sí, por supuesto.

- Sé por queja de muchos alumnos que la didáctica de Fuentes no es la mejor, por lo que si tu has pasado sus exámenes con 10 limpio y el resto de tus compañeros los ha reprobado, eso me indica que lo que has aprendido de química ha sido a través de otra persona que no es Fuentes ¿cierto?

- Sí, es verdad - bajé la mirada.

- No lo he dicho para que te avergonzarás, lo que me interesa es saber si ha sido Karla quien te ha dado esas clases de química.

- Si digo que sí... ¿ella tendrá algún tipo de problema?

- Por supuesto que no al igual que ella yo también por mi casa imparto clases particulares, así que... sí fue ella ¡qué bien! no hay como tener al mismo profesor; mira la pregunta iba enfocada para saber si Fuentes te asesoraba en química y Karla en Biología pero dado esto será Karla quien te impartirá asesoría en ambas materias, lo que significa que pasarás más tiempo con ella y eso implica que le dirás adiós al receso y además tendrás que hacer un plan de trabajo con Karla para que los fines de semana también te asesore. Piénsalo bien Laura no es necesario que aceptes.

- "Más tiempo con Karla... fines de semana con Karla... clases especiales con Karla."

- ¿Laura?

- "Todos los días mi receso será con Karla."

- Laura ¿estas bien?

- "Más tiempo con Karla... con Karla, fines de semana..."

- ¡Laura?

- ¿Eh? - salí de mis ensoñaciones.

- ¿Te sucede algo?... es que francamente ha puesto una cara muy rara ¿sabes? - sonrío un poco.

- No, no nada, acepto, acepto, ¿cuándo empiezo? - dije mientras me levantaba.

- ¡Vaya!, me alegra ver esas ganas, pues bien ahora mismo, en mi clase vas excelente así que por mi parte en mi materia te daré un resumen de lo que se vea en la clase para que lo estudies por tu cuenta y si tienes alguna duda puedes acudir a mi en cualquier momento ¿de acuerdo?.

- Sí por supuesto - sentí que el cuerpo se me llenaba de energía, me sentía preparada para lo que fuera.

Salimos de su oficina y caminamos hasta los laboratorios, el corazón me latía de una manera extraordinaria, esa hora estaría con ella, con Karla y de ahí en adelante estaríamos más tiempo juntas, esta vez con esta oportunidad que se me presentaba intentaría llevar no solo una relación de alumna-maestra sino de amigas. La profesora Adriana llamó a la puerta antes de entrar y en seguida abrió la puerta, Karla estaba sentada tras su escritorio mirando hacia la puerta.

- Hola Karla - le saludó Adriana.

- Adriana ¿cómo estas? - Karla se levantó.

- Bien gracias, he venido para presentarte a la alumna que has de preparar para el concurso de conocimientos.

- ¿Laura? - me miró y después a Adriana.

- Sí, así es y no solo en biología sino que también en química.

- ¿En química también? - preguntó extrañada.

- Sí así es tu y yo sabemos de sobra que si Fuentes prepara a Laura terminara por confundirla y bueno no queremos eso, así que como tu eres la mejor en esas dos materias te dejo a Laura para que se pongan de acuerdo con sus horarios y empiecen a trabajar lo antes posible recuerda que solo tenemos un par de meses antes de los exámenes.

- Pero...

- Bueno nos vemos Karla, hasta luego Laura - Adriana salió del laboratorio cerrando la puerta tras de si.

Por un momento ambas nos quedamos mirando hacia la puerta, segundos después me volví para mirar a Karla quien posó su mirada sobre la mía, para después girar el rostro a un lado y volver a sentarse.

- Bueno por lo visto tenemos poco tiempo para prepararnos ¿no es así?

- Sí, eso creo - dije mientras me acercaba a su escritorio.

- Tendremos que vernos durante la media hora del receso - siguió hablando mientras sacaba su agenda y la revisaba - además después de tu clase particular de química, te quedarás una hora más para que repasemos biología ¿estas de acuerdo? - levantó la vista posándola en mis ojos.

- Sí, no hay problema - le sonreí sincera.

- "Laura - pensé - ¿a caso el destino se empeña en ponernos juntas siempre?" - de acuerdo en los recesos nos veremos en la biblioteca.

- ¿En la biblioteca?.

- Sí, así es de esa forma tendremos los libros a la mano.

- Sí, esta bien - "que lastima hubiera deseado que nos reuniéramos a solas aquí en los laboratorios" - pensé.

- Bueno pues empecemos - dije mientras miraba una vez más el verde esmeralda de sus ojos - tu me dirás con que materia quieres que empecemos ¿química o biología?

- Cualquiera de las dos me apetece - dijo firmemente.

- Así que estamos de ánimos ¿eh? - dije mientras me levantaba y empezaba a escribir en el pizarrón - bueno pues empecemos con biología, daremos un repaso de las primeras clases ¿de acuerdo?

- Sí, no hay problema - Laura se sentó en uno de los bancos del laboratorio y por el resto de la clase estuvo muy atenta, me sorprendían sus ingeniosas preguntas que en ocasiones me hacían dudar de mis propios conocimientos y ello me alegraba porque me impulsaba a ser mejor de lo que era.

Durante los siguientes cuarenta y cinco minutos nos envolvimos en el mundo de la biología, Laura apuntaba en una hojas blancas algunas cosas que le indicaba debía repasar y aprenderse de memoria.

- Creo que por el momento esta bien así, si te saturo de información te cansarás y aun te queda una clase más ¿verdad? - dije mientras me sacudía las manos y miraba a Laura quien terminaba de tomar un par de apuntes.

- Sí, es cierto - terminó de escribir y se estiró dando un pequeño bostezo.

- ¿Estas cansada? - le pregunté mientras me encaminaba a la puerta del laboratorio.

- Un poco - me contestó - pero ya se me pasará - sonrió.

- Bien déjame ir a comprar algo y enseguida regreso no te vayas a ir ¿okey?

- Sí, aquí te espero.

Karla salió del laboratorio dejándome a solas, me levanté para caminar un poco, me dirigí hacia el pizarrón y una extraña necesidad me obligó a delinear con un dedo las letras que Karla había escrito sobre el pizarrón, sin duda tenía una hermosa escritura, firme, legible, constante, tomé el gis entre mis dedos y escribí su nombre "Karla"... sin duda era hermoso, empezaba a cuestionarme sobre esas sensaciones que sentía cuando ella estaba presente, huuummmm, suspiré hondamente, borré su nombre con mis dedos y volvía sentarme en mi lugar, mientras esperaba a Karla terminaría de leer el fanfic de Kiria y Suzuki.

Salí de la cafetería llevando conmigo un par de refrescos de cola y mientras regresaba al laboratorio mi pensamiento voló hacia el pasado reciente, tenía dos meses de conocer a Ana una mujer de 25 años que impartía clases en la misma secundaría donde trabajaba Iván, recordé el día que Iván la llevó a mi casa, era sábado y el día anterior había tenido una larga sesión de química con Laura ya que las reacciones de oxido-reducción se le complicaban un poco, por lo que esa noche me desvelé buscando en mis libros de química diferentes ejercicios y resolviéndolos para enseñárselos a Laura el mismo lunes. Esa noche soñé con Laura era la primera vez que me sucedía algo así, en mis sueño estábamos en el laboratorio de química, creo que yo le estaba enseñando como resolver un ejercicio de conversión de no sé que cosa y de repente ella se acercó a mí y sin decir una sola palabra me abrazó dejando su boca muy cerca de la mía, en ese justo momento el timbre de la puerta se escuchó y me despertó antes de que si quiera rozara sus labios, me despejé un poco y tras vestirme y arreglarme un poco salí a ver quien era, para mi gran sorpresa cuando abrí la puerta tenía a Iván enfrente a mí y a su lado estaba una joven mujer de cabello rubio hasta los hombros, poseedora de unos ojos color gris preciosos, se notaba tímida e Iván sin pedir permiso siquiera entró seguido de esa chica.

- ¡Vaya! Amor mío veo que anoche te desvelaste estudiando ¿eh? - señaló con un gesto la mesa que tenía repleta de libros.

- Sí, así es, por cierto - lo tomé de la mano y lo llevé dentro de la cocina - ¿me puedes decir quien es ella y que hace aquí? - pregunté en voz baja.

- Ella es Ana y espero que se lleven bien y sobre todo deseo que tu puedas entablar una relación con ella - dijo al tiempo que tomaba la cafetera, le colocaba el café y la llenaba de agua.

- Pero te dije que no tenía intenciones de conocerla, ¿lo recuerdas?

- Mira Karla es hora de que de una vez por todas que te comportes como la mujer que eres, no por lo que viviste con Nancy debes de dejar que tu vida sentimental se vaya por la coladera.

- No vuelvas a pronunciarla quieres - dije tratando de retenerme de golpearlo - es mi vida y yo sabré que hacer con ella.

- ¡Se acabó Karla! - me tomó para mi sorpresa con fuerza de los hombros - no me importa si es Ana o tu alumna rubia la que te haga de nuevo querer, lo único que me interesa es que vuelvas a amar, que te quites ese miedo de volver a entregarte por amor ¿entiendes?, no todas las mujeres son Nancy y tu ya no tienes 17 años, sé que te ha costado mucho recuperarte pero no puedes seguir interponiendo esa barrera entre tu y quien se acerque a ti para ganar tu amor ¿entiendes?... te quiero porque eres mi amiga, así que hazte y hazme un favor, conoce a Ana y trátala un tiempo, deja que intente ganarse tu amor ¿de acuerdo?

- De acuerdo - dije no muy convencida de ello.

De ahí en adelante ella e Iván me visitaban más frecuentemente, si he de ser franca esa chica era una buena persona, sin embargo siempre que era ella sola la que venía a verme inmediatamente le invitaba a cenar fuera de mi casa a algún lugar y nunca le permitía estar conmigo realmente a solas, ella no presionaba de ninguna forma y eso se lo agradecía profundamente y es que después del infierno que viví con Nancy lo único que deseaba era estar sola y jamás volver a relacionarme con ninguna otra persona. Sin darme cuenta llegué al laboratorio abrí la puerta y vi a Laura enfrascada en su lectura, me pregunte que podría estar leyendo que le absorbía de esa forma. Me acerqué a ella y le toqué el hombro.

- ¡Eeeehhhh! - se sobresaltó.

- Calma soy yo, ya regresé.

- ¡Ah! - se llevó la mano al pecho y suspiró profundamente - que susto me diste.

- Ja, ja, ja, ja - no pude evitar reírme tenía unos modos realmente encantadores - perdona no fue mi intención asustarte, toma - le extendí la lata de refresco - bébelo de esa forma te despejaras un poco y el azúcar te ayudará a reponerte un poco.

- Gracias - tomó el refresco y se ruborizó un poco, se veía tan linda, ante ese último pensamiento decidí distraerme preguntándole cualquier cosa.

- Y se puede saber ¿qué es lo que leías con tanto interés? - destapé el refresco y bebí un poco.

- ¡Aahh!, esto pues es solo un... - se ruborizo aún más - un... fanfic, así se llama.

- ¿Fanfic? - pregunté dándole a entender que no tenía idea de lo que me estaba diciendo.

- Sí, bueno es una historia inventada por fans de una serie que se llama "Valen Dragon´s Kiria".

- ¿Kiria? Ese nombre me suena, déjame recordar donde lo he escuchado - tras unos instantes lo recordé - ¡aaaahh! Sí por su puesto lo mencionan mucho mis alumnos del grupo M-N, es sobre algo así como de espías y súper agentes ¿no?

- Sí así es, de hecho las protagonistas principales son dos chicas Kiria y Suzuki.

- Suzuki, sí he escuchado ese nombre también, pero bueno - dije mirando el rubor en su rostro una vez más - así que eres fanática de la serie ¿eh?

- Bueno pues la verdad es que si me gusta, me entretiene mucho.

- ¿Y esa historia que estas leyendo la escribió un fan de esa serie?

- Sí, así es.

- Vaya, pero dime ¿cuál es el fin de escribir ese tipo de historias?

- Bueno se escriben este tipo de historias porque en ellas se plasman lo que a los fans les gustaría ver en la serie o bien la continuación o el final distinto de algún capitulo en especial.

- Ya veo - dije mirando mi reloj - debe ser hermoso ser poseedora de una imaginación así y bueno ahora que recuerdo algo en especial hablaban de la serie, pero no recuerdo que era, creo que era algo así como de un romance no muy bien definido ¿verdad?

- ¡Eh! ¡ah! Bueno eso - mi joven alumna se ruborizó hasta las orejas y bebió un buen trago de refresco - pues es cuestión de cómo se mire ¿sabes? - se notó algo nerviosa lo cual despertó mi curiosidad ¿qué había en esa serie que hacia que se pusiera tan nerviosa y ruborizada? - ella miró su reloj - ¡ah! Vaya ya tengo que irme esta por empezar mi próxima clase, hasta luego - tomó sus hojas y prácticamente salió huyendo.

Le vi irse sin que ella volviera el rostro hacia mí, me extrañó en demasía su actitud pero prefreí no darle más vueltas al asunto, mire hacia el suelo y vi una hoja tirada, esa letra era de ella, me incliné a tomarla y vi que en la parte posterior tenía impresa parte del fanfic que estaba leyendo ¡aja! Veamos que dice esta historia, me senté en uno de los bancos y me dispuse a leer.

"Los agentes Rubí de la organización mundial del Dragón Carmesí seguían muy de cerca a Kiria y Suzuki las cuales aún se hallaban dentro de la recepción en honor del embajador de la Nueva Alianza de las Naciones Terrestres, la misión de Kiria y su inseparable ayudante Suzuki aún no había terminado, lograron evitar el envenenamiento en el brindis pero aún tenían que descubrir a los agentes Rubí, se debatían entre los entrometidos agentes de la OMCTC (Organización Mundial Contra el Terrorismo Carmesí) y los agentes Rubí, Kiria tomó a Suzuki de la mano y le indicó con un ligero gesto en el rostro que dos hombres no dejaban de mirarlas así que para no arruinar la fiesta amabas saldrían del salón principal para enfrentarse a aquellos hombres. Disimuladamente pasaron por entre las personas y efectivamente aquellos hombres les siguieron discretamente.

- Lo sabía - dijo Kiria entre dientes - esos dos no han dejado de mirarnos en todo este tiempo y ahora nos siguen, Suzuki al llegar al pasillo nos dividiremos ¿traes tu arma lista? - preguntó mirándola a los ojos.

- Sí, no hay problema - le dijo su compañera confiada.

- Muy bien pase lo que pase no dejes que te atrapen ¿de acuerdo?

- Sí lo sé no quiero caer de nuevo en sus manos la última vez casi nos cuesta la vida.

Al llegar al pasillo ambas emprendieron una rápida carrera en direcciones opuestas, aquellos hombres se dividieron igual al ver que las chicas se habían separado. Kiria entró en la sala de conferencias y se colocó detrás de una de las puertas de acceso, con el arma en su mano derecha a la altura de sus rostro, esperó que aquel hombre entrara y de esa forma emboscarlo, por su parte Suzuki entró para su mala suerte en la sala circular que se utilizaba cuando los Dirigentes de la Nueva Alianza de las Naciones Terrestres se reunían para discutir alguna nueva estrategia para combatir a los Dragones Carmesí, no había realmente donde ocultarse así que se escondió tras uno de los asientos esperando con su arma lista para el ataque.

Se escucharon los pasos de un hombre corpulento que poco a poco entró dentro de la sala de conferencias llevaba su arma a la altura de su rostro echó un vistazo frente de él escudriñando el lugar con cuidado, Kiria se aferró más a su arma y frunció el entrecejo, el hombre dio unos pasos dentro del recinto agudizando sus sentidos al máximo, aquel hombre avanzó hasta detenerse y recargar una de sus manos tras el respaldo de una butaca. En ese momento Kiria salió y le apuntó justo a la cabeza.

- ¡Quieto! - gritó Kiria - ¡no te muevas!, deja el arma lentamente en el piso.

Aquel hombre sonrió mientras hacia lo que Kiria le indicaba sin embargo al llegar al suelo dio vuelta rápidamente y disparó repetidas veces sobre Kiria esta automáticamente jaló del gatillo hiriendo a aquel sujeto en un brazo, quien soltando el arma emprendió la huída, Kiria fue rozada por una de las balas en uno de sus brazos sin embargo inició la persecución tras aquel individuo, mientras Suzuki se enfrentaba al otro agente Rubí en un sin fin de tiros los cuales muchos de ellos estuvieron a punto de acabar con su vida.

- Kiria ¿dónde estas? - pensaba Suzuki mientras se escabullía intentando llegar a la puerta para salir de ahí. No tenía más que una bala ya en su arma.

A gatas consiguió llegar a la puerta sin embargo antes de que pudiera salir una voz le heló la sangre.

- ¡No te muevas! - gritó el hombre apuntando a la cabeza de Suzuki, en ese momento el otro agente Rubí entró dentro de la sala circular tanto Suzuki como el otro agente vieron desplomarse enfrente de ellos a aquel corpulento hombre, el otro agente al ver a su compañero tirado sobre un charco de sangre dio un par de pasos hacia atrás y miró hacia la entrada cuando Kiria entró al lugar, el agente temblando le apuntó con su arma mientras el sudor le escurría por todo su rostro.

- ¡Tu maldita! ¡Ahora verás! - se escuchó un disparo y un cuerpo cayó inerte al suelo, Suzuki abrió enormemente los ojos al ver lo que había hecho. Esa era la primera vez en su vida que acababa con la vida de alguien por lo regular solo los hería y Kiria se encargaba de capturarlos.

Suzuki dejó caer su arma mientras dejaba escapar el llanto de la culpabilidad, Kiria se acercó a ella y le ayudó a incorporarse, Suzuki se abrazó con fuerza a su compañera mientras repetía un sin fin de veces "lo siento, lo siento tanto"... Kiria solo le abrazó y le decía que todo estaba bien, que no pasaba nada que le debía la vida ya que si no lo hubiera hecho ella sería la que hubiera muerto. El trabajo estaba hecho sin embargo un sabor amargo quedó en Kiria al darse cuenta que Suzuki por fin comprendía el tipo de trabajo en el que se había enrolado.

- Kiria - susurró Suzuki - lo lamento - dijo mirando los profundos ojos azules de la persona que más quería.

- Shhhh - le dijo Kiria - todo esta bien anda salgamos de aquí.

Sin dejar de abrazarla Kiria sacó a Suzuki de ese lugar mientras veía con fastidio que los guardias de seguridad como siempre llegaban ya que todo había concluido, el jefe del cuerpo de seguridad miró a Kiria y esta le indicó con un movimiento de cabeza que lo que buscaba se hallaba a espaldas de ella dentro de la sala circular. Kiria siguió caminando junto a su amiga hasta llegar a"

Y bien hasta ahí llegaba el relato, sonreí al ver en lo que se distraía mi joven alumna, si bien seguí con mi pregunta en la mente ¿que había en dicho relato que ponía a mi joven estudiante tan ruborizada y nerviosa?, en fin esa hoja no despejó ninguna de mis dudas, la puerta del laboratorio se abrió y mi siguiente grupo entró haciendo gala de presencia y es que no era para menos todos los de ese grupo eran chicos.

- Muy bien, vayan preparando sus papeletas para sacar el material que necesitaran para la práctica número 10, no tarda en llegar la chica del laboratorio.


Al salir de clases Laura se dirigió al salón de Dennis, quería compartir con alguien la inmensa alegría que le producía el que la hubieran elegido a ella para representar a la escuela, aunque en realidad estaba más emocionada por quien la asesoraría. Cuando llegó pudo ver a su amiga en un franco beso con su novio Armando, las manos inquietas del chico viajaban por la cintura de su amiga hasta tocar ciertas partes que al parecer de Laura jamás debían ser tocadas y menos de esa forma, por lo visto Dennis no se sintió muy a gusto con esas caricias ya que se separó de su novio y un par de reclamos se hicieron presentes, Laura se acercó a ellos y tomó a Dennis por el brazo.

- Hola Dennis - le besó la mejilla demasiado cerca de la comisura de su boca y después miró con cierta satisfacción al sorprendido chico que le miraba confundido - ¿nos vamos amiga? - Laura abrazó a Dennis.

- Sí, Laura - dijo Dennis un poco extrañada de la actitud de su amiga.

- Oye... Dennis espera porfa, no quise.

- Después hablamos Armando - dijo Dennis volviendo el rostro y mirando molesta a su novio.

- De veras me cae que lo siento - dijo el chico mientras se echaba a la espalda su mochila.

Ambas chicas salieron de la escuela sin decir una palabra más, sin embargo Laura estaba muy emocionada como para guardar lo que tenía que decirle a su amiga.

- ¿Sabes? Dennis me escogieron para representar a la escuela en Química y Biología - una amplia sonrisa en el rostro de Laura se hizo presente.

- Y ¿por qué estas emocionada?, si Fuentes te va a preparar, él es tu maestro de química ¿no? ¿a poco te gusta?

- Noooooo, no inventes - dijo Laura soltando una limpia carcajada - estaré con Karla ella me asesorará en las dos materias.

- ¡Huuuuuyyy! Tu maestra favorita - en la voz de Dennis se aprecio cierta molestia.

- ¿Por qué lo dices? - le preguntó asombrada Laura.

- ¿Cómo que por qué Laura? ¿recuerdas aquella vez que discutimos por Armando?

- No francamente no.

- La vez que te dije que estabas enamorada de Armando.

- ¡Aaaahhhhh! Ya recuerdo ¿pero que tiene que ver eso con Karla?

- No recuerdas que ella se acercó a ti y te saludó, llevaba lentes obscuros.

- ¡Aaahhhh! Sí - dijo Laura mirando hacia la avenida mientras pasaba un microbús lleno de estudiantes.

- Bueno entonces recordaras que me dejaste tirada y te fuiste con ella... digo prácticamente te olvidaste de mi.

- Bueno yo... verás - Laura rogaba porque un milagro le sucediera y dejaran ese tema de lado.

- La mirabas con unos ojos de borrego a medio morir que... - se pauso mientras en su mente se formulaba una pregunta que incluso ella misma la consideraba imposible - ¿oye Laura?... ¿será que ella te...

- Laura - la voz firme y clara de Karla sorprendió a ambas chicas quienes dieron un pequeño grito - ¡hey! tranquilícense soy yo - dijo Karla mientras le estiraba la mano a Laura y le entregaba la hoja que había olvidado en el Laboratorio.

- ¿Qué es... esto...? - Laura al reconocer la hoja se puso roja hasta la nuca, provocando en Karla una sonrisa y en Dennis extrañeza al darse cuenta de que ella una vez más estaba siendo ignorada por completo, de tal forma que para probar a su amiga siguió caminando dejando a maestra y alumna a solas y ocasionalmente mirando hacia atrás para ver si Laura se daba cuenta de que ella ya se había ido, pero no fue así.

- Aun me pregunto que hay en esa serie que te pone tan nerviosa y tan apenada Laura - le dijo Karla mientras intentaba atrapar la mirada de su joven estudiante con la suya.

- No, no es nada - decía Laura mientras tragaba saliva pues la boca la sentía como el mismo desierto, tanto que inclusive comenzó a toser un poco.

- ¿Estas bien Laura? - preguntó Karla mirando con preocupación a su alumna - sin embargo Laura se hallaba atrapada en un exceso de tos.

Sin pensarlo dos veces Karla tomó su botella de agua la destapó y se la dio a beber, Laura la tomó y a como pudo bebió un poco, Karla le palmeó ligeramente la espalda mientras la chica se recuperaba poco a poco.

- ¿Estas bien? - preguntó Karla con demasiada preocupación.

- Sí - respondió la joven alumna mientras un nuevo rubor le cubría el rostro al ser conciente de la mirada que Karla le ofrecía llena de sincera preocupación y ternura.

- ¿Segura? - volvió a preguntar Karla.

- Sí, estoy... bien - dijo Laura tragando un poco de saliva.

Ambas se miraron un momento a los ojos, Karla no podía quitar al mirada del ruborizado rostro de Laura y la alumna se sentía inmersa en la profundidad de los ojos azules de su profesora. Karla recordó su sueño al posar sus ojos sobre los rosáceos labios entreabiertos de Laura, sintió que un rubor poco a poco se apoderaba de sus mejillas, así que antes de que fuera notorio desvió la mirada posándola en el firmamento nocturno.

- De acuerdo Laura nos vemos mañana como siempre ¿esta bien? - decía Karla mirando en todas direcciones menos hacia los ojos verdemar de su joven alumna.

- Sí, sí - respondió Laura mientras se acomodaba la mochila en la espalda.

Ambas siguieron caminando pero cada una envuelta en su propio pensamiento.

- Bueno - dijo Karla - aquí me quedo Laura nos vemos mañana - sonrió a su joven alumna y esta respondió el gesto.

- Hasta luego Karla que descanses.

Karla caminó dentro del pasillo del andador, antes de dar vuelta para llegar a su casa miró hacia atrás pero Laura ya se había ido, respiró con profundidad al entrar dentro de su hogar, segundos después llamaron a la puerta, Karla abrió y se topó con la dulce sonrisa de Ana, Karla al mirarla le tomó de las manos, le introdujo dentro de su casa y al cerrar la puerta sin decir más le besó con verdaderas ansias, Ana a pesar de estar sorprendida ante la rara actitud de Karla no dejó pasar esa oportunidad y se entregó a ese beso correspondiendo a las exigencias de la boca de su "novia"; Karla sentía que el deseo se iba apoderando de ella, si no detenía eso terminaría por hacerle el amor.

- Yo... - dijo al tiempo que se separaba de ella... lo lamento no quise... - Karla se retiró unos pasos de Ana.

- ¿Sucede algo? - preguntó la rubia mujer acariciando el negro cabello de Karla.

- No, no pasa nada - le contestó - yo... bueno... lo lamento, en verdad no quise hacerlo.

- Pues es una lástima porque a mi me gusto mucho - la mano de Ana se deslizó por la espalda alta de Karla.

- Creo que... necesito estar a solas no te molesta ¿verdad? - Karla miró a los ojos a su "novia".

- Sí eso es lo que necesitas, aunque bueno yo... - la joven se sonrojo un poco, Karla al mirarla recordó a Laura, solo que esta vez los ojos que la miraban no eran verdes - esperaba que me dieras la oportunidad de quedarme, mi auto no arranca y la verdad no sé que es lo que tenga.

- Bueno... yo... - Karla analizó con cuidado la situación y tras unos instantes - De acuerdo podrás dormir en mi habitación, yo dormiré en la sala.

- ¡Ooh! - dijo resignada - sí, esta bien pero déjame dormir a mi en el sofá, no es justo que no descanses por mi culpa.

- No te preocupes por mi, además es una forma más de pedirte disculpas por lo del beso... si te soy sincera la verdad es que ni yo misma sé por qué te bese.

- No te preocupes más, te he dicho que me ha gustado y bueno eso me recuerda una anécdota, mientras te la platico que te parece si preparamos la cena.

- De acuerdo, vamos - dijo Karla librándose un poco de la tensión que hasta ese momento se había formado entorno a ellas.

*****

Llegué a casa y lo primero que hice fue saludar a mi mamá, ninguno de mis hermanos habían llegado aún, cené con ella y le platiqué acerca de lo acontecido en el día incluyendo por supuesto mi participación en el concurso de conocimientos, mamá me felicitó y se mostró muy contenta de que fuera Karla quien me asesorara pues me dijo que mis calificaciones se habían elevado desde que tomaba clases particulares con ella; después de platicar un buen rato me acompañó hasta mi habitación y me pidió que me acostara de una vez para estar mañana 100% lista, le di el beso de las buenas noches y entré a mi hermoso refugio, mañana vería a Karla, sus ojos, su rostro... sus labios... fue entonces que comencé a sentir una especie de cosquilleo por todo el cuerpo, y no podía quitarme a mi profesora de la cabeza, inclusive encendí el televisor para ver el capítulo que deje grabando de Kiria y Suzuki pero al ver los ojos azules de Kiria no pude evitar volver a pensar en Karla... en verdad me estaba sintiendo muy extraña, demasiado extraña diría yo... de pronto sentí que la temperatura de mi cuerpo se había elevado y me quité la ropa pero ni aún así se me quitó el calor que sentía. Me metí dentro del baño y con el agua tan fría como pude soportarla me di un regaderazo, sin embargo a pesar de lo fría del agua aun sentía esa extraña sensación que me corría por el vientre hasta las plantas de los pies, ni hablar la ducha no me había servido, así que salí, sequé mi cuerpo y me coloqué la pijama, me tumbé sobre la cama y estuve dando vueltas, recordaba cada palabra dicha por Karla, cada una de sus miradas, las veces que me había tocado los hombros o la espalda para felicitarme por algún progreso... tragué saliva un par de veces y me tumbé boca abajo y traté de dejar de pensar en ella, centré con todas mis fuerzas mi mente en la serie que tanto me gustaba... pero ¡oh! ¡gran error!... el beso ¡ese beso! Lo tenía pegado en mi mente ahora... ¡aaaarrrrrrgggggg!... ¿Qué debía hacer?... me acomodé de lado... ahí esta el beso... me acomodé del otro lado... ahí estaba otra vez ese beso... me acosté boca arriba... ahora yo besaba a Karla... me incorporé de un salto y empecé a dar vueltas por la habitación... Ya sé llamaría a Dennis... mi buena amiga Dennis... ¡Dennis!... ¡¡¡¡????... ¿Qué no se supone que venía conmigo?... ¡¿¿¿???!... ¡Rayos! ¿otra vez la dejé por Karla?... aaaarrrrggggghhhh... seguramente si le hablaba me recriminaría ese hecho... huuuummm... ¿qué voy a hacer?... ¿qué voy a hacer?...

*****

- Imagínate... ja, ja, ja, ja... veía a todas las chicas y sentía unas imperiosas ganas de besarlas... no, en verdad fue algo espantoso - Ana reía junto con Karla habían terminado de cenar y ahora tomaban un poco de café.

- ¿Y cómo hiciste para quitarte esas ganas? - preguntó Karla mientras se acercaba la taza a la boca.

- Fácil - Ana se encogió de hombros - solo me masturbé.

- ¡Qu... ééé! - Karla casi le escupió el café encima.

- Ja, ja, ja, ja - Ana dejo escapar una sonora carcajada mientras miraba la cara de estupefacción de su joven "novia" - ¡hey! no es para tanto... no me dirás que tu nunca lo has hecho ¿o sí? - preguntó casi de forma seductora la mujer de ojos color humo.

- Yo... - dijo Karla retomando la compostura - nunca lo he hecho.

Esta vez fue Ana la que casi se ahoga al escuchar las palabras de Karla. Limpiándose la boca con una servilleta Ana se atrevió a preguntar.

- No lo dices en serio ¿verdad? - Ana le miró extrañadísima.

- Es en serio - las mejillas de la joven profesora se encendieron al máximo.

- ¡Hombre! - exclamó Ana abriendo los ojos de par en par - viérase eso en pleno siglo veintiuno.

- ¿Acaso es un pecado no hacer semejante cosa? - preguntó un poco incómoda Karla sin mirar a Ana.

- No, no... por supuesto que no... pero... si es un poco extraño ¿sabes?, no entiendo ¿cómo hacías para evitar hacerlo?... digo es una necesidad básica y normal en muchos jóvenes.

- No lo sé... - Karla se ruborizó la máximo - simplemente no lo recuerdo.

- Por eso estamos mal - dijo Ana ahogando un suspiro, se levantó y llevó las tazas a la cocina.

- ¿A qué te refieres? - preguntó Karla mirando hacia la cocina.

- Bueno - se escuchó la voz de Ana - sé que somos un país tercermundista y que carecemos de una forma espantosa de cultura en los niveles de educación básica, media, media-superior e inclusive en la superior - salió de la cocina y volvió a sentarse frente a Karla.

- ¿Y eso qué tiene que ver con...?

- A lo que voy - dijo Ana interrumpiendo a Karla - es que estamos en pleno siglo veintiuno, y hoy día las palabras como masturbación, sexo, desnudez, métodos anticonceptivos, orgasmo, pene, vagina, etc, etc, siguen siendo tabú e incluso se ven con cierto morbo, cuando son cosas de lo más naturales.
- ¿No crees que exageras? - preguntó Karla.

- ¿Crees que exagero? - le respondió Ana - si casi me bañas de café al escuchar la palabra masturbación y te pusiste más roja que un jitomate cuando te interrogué sobre ello.

- Bueno - dijo Karla dándose cuenta de que ello era cierto - lo que sucede es que me agarraste desprevenida, eso es todo.

- Por supuesto que no, todo depende de la mentalidad que se nos forme dentro del seno familiar por ejemplo tengo un alumno de primer año de secundaría que es el séptimo hijo de una familia de 10 hermanos una madre sin estudios y un padre alcohólico que eso sí según he podido hablar con mi alumno, su padre le pone a su madre unas buenas golpizas pero el Domingo van a misa como buenos cristianos.

- Sin duda todo ello es por la falta de educación de parte de ambos padres, pero me imagino que tu alumno tendrá otra visión digo la información esta ahora más disponible para la gente joven.

- Te respondo con esto, mi alumno dice que tendrá los hijos que Dios le quiera dar, y cuando les di el tema de Salud Sexual unos estaban apenados y otros viendo todo ello con demasiado morbo porque hoy día se le da a la sexualidad un rol sumamente sucio y vulgar.

- Ni que lo digas, basta ver en los puestos de revistas el montón de basura sexual que sale en ellas o el montón de películas pornográficas que puedes ver ya en cualquier puesto de la calle.

- Así es, de tal forma que no se ve como algo sano sino como un mundo prohibido, sucio, vulgar inclusive enfermizo - Ana expresó un gesto de disgusto.

- Es cierto y encima de todo cuando buscas información sexual en tu propia casa con tus padres que son en quien confías, solo encuentras excusas para decirte las cosas a medias.

- Bueno en mi caso - dijo Ana recargándose en el respaldo de su silla. mis padres fueron muy abiertos a este tipo de temas, inclusive la primera película pornográfica que vi fue al lado de mis padres, me dijeron que era mejor que la viera con ellos a que las estuviera viendo con otra gente y a escondidas, inclusive ellos mismos me explicaron todo acerca de la masturbación, me enseñaron que debía tener higiene para con mi cuerpo en esas circunstancias y sobre todo que es una forma de despejar la tensión sexual que se forma en situaciones de estrés, me enseñaron a verlo como algo natural y nunca de manera morbosa u obscena. Y eso es algo que se los agradezco en el alma.

- Te tocaron buenos padres - suspiró Karla mirándola a los ojos - cuando el mío se enteró de que me gustaban las mujeres inmediatamente me leyó la Biblia en todos los versículos en los que se condenaba esa práctica, no sabes me sentí tan decepcionada de mi por sentir todo ello, que inclusive me lo recriminaba, en cierta forma por eso me volví bióloga porque quería saber el origen de tan pecadora conducta de mi parte.

- Y supongo que hallaste la respuesta - Ana le sonrió de manera tierna.

- Sí, la hallé - dijo Karla suspirando.

- ¿Sabes una cosa? - Ana posó su mano sobre la de su "novia" - te ves hermosa cuando suspiras.

Karla le miró con profundidad, fueron momentos interminables... ahora estaba la pregunta en la mente de Karla ¿esto será lo correcto o estaré cometiendo algún error?

*****

Después de mucho pensar decidí hablarle a Dennis, afortunadamente ella me contestó.

- Bueno - se escuchó la adormilada voz de mi amiga.

- ¿Dennis, estas despierta? - pregunté tontamente.

- Más o menos - me respondió a duras penas.

- Oye tengo un problema - le dije intentando que ella me preguntará cual era ese problema.

- Lo discutimos mañana amiga - me dijo ahogando un bostezo.

- Es que necesito que hablemos ahorita - le insistí.

- De que se trata... - me respondió creo yo entre sueños.

- Es que no dejo de pensar en Till el de Rammstein - mentí - y siento una cosa extraña en el vientre poco más abajo y no me deja dormir.

- Huummm, sí, ¿y? - me preguntó.

- ¿Qué hago?... me siento fatal.

- Haz lo que yo te he dicho que hago en esas circunstancias - me respondió a punto de caer de nuevo en el sueño.

- ¿Y qué es eso que haces? - le pregunté ansiosa.

- Haaauuummm - bostezó - pues masturbarte, buenas noches Laura - me colgó el teléfono dejándome con la mandíbula casi por los suelos, ¿cómo se supone que haría eso?... ¡aaaaarrgggghhh! ¡Vaya amiga!... bueno ahora que recuerdo alguna vez ella me comentó que se había tocado y bueno, ¿y si yo lo hiciera?... ¿pero eso no estaría mal?

Como fuera me sentía de la real jodida, así que me tumbé sobre mi cama e intenté dormir, pero no pude, otra vez tenía presente en mi mente los ojos y la sonrisa de Karla... tragué un poco de saliva y como alguna vez me dijo mi mejor amiga dejé que mi cuerpo me guiara.

*****

Una vez más los labios de Karla se hallaban sobre los de Ana, ambas sentadas a la orilla de la cama intercambiaban caricias que iban de lentas a rápidas... la boca de Karla viajo al cuello de Ana de manera tranquila y pausada, envolvió la oreja de la rubia con su boca y la lleno de caricias, sin embargo no pudo más y con delicadeza se separó de la joven mujer.

- ¿Sucede algo? - preguntó Ana al ver que Karla se levantaba de la cama.

- Lo lamento en verdad, es solo que no puedo hacerlo aún.

- Descuida - Ana suspiró por lo bajo - no es necesario que hagas algo que no quieras hacer, sabes bien que no busco presionarte en lo más mínimo.

- Lo sé y te lo agradezco - le tomó la mano y se la besó - bueno es hora de dormir, me voy, que descanses - tomó un par de cobijas, una almohada y salió de la habitación cerrando la puerta tras de si.

- ¡Cielos! Que mujer más excitante - Ana se mordió el labio inferior mientras rememoraba las caricias que Karla le había prodigado.

- "¡Rayos! ¿qué hago yo besando a una mujer que francamente no termina de atraerme"

Me recosté sobre mi incómodo sofá tan solo de ver que no me acomodaría opté por tirarme al suelo, ¿qué sensación fue esa al verla con Dennis?... La vi, vi a Laura saludar a Dennis, sino lo hubiera visto con mis propios ojos no lo hubiera creído, casi la besó en la boca... sentí una molestia al ver eso, luego la abrazó y se fueron... ¿acaso Laura estará enamorada de Dennis?... me di la vuelta al pensar en ello... al ver que se iban fui a checar mi tarjeta lo más rápido que pude y ya ni siquiera le preste atención a lo que me comentaba Adriana, simplemente me fui... quería alcanzarlas... quería alcanzar a Laura, no sabía que iba a decirle cuando llegara hasta ella pero al meter mi mano dentro de la bolsa derecha de mi pantalón sentí la hoja que ella había olvidado. Tenía tantas ganas de ver esos verdes ojos, tantas ganas... y... ahora que lo pienso, Dennis se fue... nos dejo a solas... ¿será que no le gusta Laura?... ¿o será que se tienen tanta confianza que...?... no, ella tiene novio... así que no puede... ¿¡pero qué demonios pasa conmigo!?... ¿cómo puedo pensar en semejantes tonterías?... no me debe de interesar la vida privada de mi alumna... de MI ALUMNA... ¡POR DIOS ES UNA NIÑA!... ¡DIOS!... ¡AYÚDAME!... no quiero sentir esto que estoy sintiendo por Laura... ¡POR FAVOR!... ¡no soy un monstruo!... no lo soy... ella no debe gustarme en lo absoluto, ¡no puede gustarme!, sin sentirlo comencé a llorar, en verdad me sentía sumamente confundida... no quería sentir eso por Laura... en verdad que no.

Ahora todo estaba tan claro como la luna que miraba a través de la ventana de mi habitación... sentí que una gota de sudor escurría de mi frente deslizándose lentamente por mi acalorado rostro, la humedad entre mis piernas se había incrementado y las piernas las sentía un poco débiles, seguí con la mirada posada sobre la enorme luna que se hallaba flotando en firmamento nocturno y no pude evitar que las lágrimas rodaran por mis mejillas quemándome la piel a su paso... esa noche... esa noche no la olvidaría nunca... pues por primera vez fui consciente de lo mucho que me gustaba... esa... MUJER... esa noche experimenté mi primer orgasmo y mi primer fantasía sexual en la que mi copartícipe fue ella... Karla... y a pesar de que la tensión se había alejado de mi, una nueva sensación ocupo su lugar... el miedo... el miedo al rechazo de mi familia, el miedo al rechazo de la mujer que tanto me gustaba... el miedo a que la gente se diera cuenta de lo que en verdad era. Y sin embargo una momentánea ola de felicidad inundó mi corazón al tener ya por seguros mis sentimientos hacia Karla, empero solo duró segundos pues sabía que ella nunca sería para mí y eso terminó por hacerme pedazos el corazón.

9 comentarios:

  1. OMG!!!! :DDDDD pero qe uyyy hermoso va!!! n_n y qe romantiiico! la alumnita y la maestra ^^ animo! aca seguimos tus fans! esperando mas :DD saluditos y besos =)

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  2. ToT Laura nanai para ella! ... y Karla a cada capitulo la amo mas <3

    Espero el siguiente capitulo, no me canso de leer esta hermosa historia ^^

    ánimo Sheila! besos para ti!

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  3. Pobre Karla, pobre Laura T_T se quieren y sufren... pobres de verdad... la unica que no me da pena es Dennis :p.

    La verdad es agradable que actualices esta historia tan rápido porque sinceramente me está encantado, estoy deseando saber que pasará en todas las tutorias y entre ellas (que nervios, que nervios >_<).

    que te vaya bonito ^^

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    1. jajajajaja Dennis ya no figura en la historia por el momento... jaja Karla y Larua *-*

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  4. haaaaay quero saver que va apasar esta historia esta hermosa sigue asi

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  5. vaya asi que dennis no va tener nada que ver con laura mmm bueno entodos modos esta historia esta muy linda quiero massss aun que no negare que quiero que deniss sienta mas celos que sienta que pìerde algo mucho mas importante que una amiga jajajajaja bueno quiero un triangulo amoroso jajajaja aver como avansa la historia

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  6. ahyyyyyyy Dios nooooooooo por que se acabo el capitulo ahhhhh hermosita que tortura, que historia tan atrapante en serio XD, ojala las cosas terminen bien y la diferencia de edad no les complique las cosas, aunque laura parece muy madura es lo favorable, ojala subas el proximo capi rapido y tambien la continuacion de te amo de natsuki y shizuru ahy dios hermosa perdona por pedir tanto es que todas las historias estan buenisimas me tienes hechizada y algo desesperada por dios ya no pienso mas que en todas tus hermosas historias, tendre que buscar una formita de recetiarme XD almenos un ratico para poder concentrarme en mis estudios
    te quiero tanto hermosita estoy muy agradecida contigo eres la mejor
    att:nena_chan

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  7. Tengo rato tratando de encontrar las palabras más adecuadas para expresar lo mucho que me gusta esta historia, desde que leí el primer capitulo me capturo completamente, he logrado imaginar cada escena en mi mente con tal claridad que es fascinante. La forma en que relatas no solo la vida de Laura si no de cada uno de los personajes que la rodean es maravillosa por no decir suprema, la verdad es que me en cantaría saber como le haces para escribir tan espléndidas historias, mis más sinceras felicitaciones espero que la continúes muy pronto, pero no la vayas a terminar tan rápido, por que me gustaría leer mucho más de esta historia ^_^. Excelente gracias por tu trabajo Besos.

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