domingo, 21 de marzo de 2010

AMOR EN PREPARATORIA Capítulo 4 SENTIMIENTOS



Capítulo 4

Sentimientos




Salí de casa sin demasiado convencimiento tenía los ojos un poco hinchados a causa del llanto, incluso pensé en no ir sin embargo no podía fallarle a ella a Karla, ¿qué diría si yo no iba este que sería mi primer día de clases con ella?, a pasos lentos caminé, tenía 20 largos y enteros minutos para llegar a la escuela, sabía que Dennis no me esperaría, sabía que ella en estos momentos me odiaría; al pasar por su casa ni siquiera levanté la vista me seguí de largo con la mochila a la espalda mi uniforme perfectamente vestido y portado, me acomodé la corbata una última vez y seguí caminado sin demasiada prisa, poco a poco a mi alrededor fueron llegando más y más chicos y chicas delante de mi iba un grupo de cuatro muchachos y una chica, se les veía felices y sonrientes, platicaban de todo un poco pero algo particular llamó mi atención.

- ¿Viste ayer a Kiria? - preguntó uno de ellos.

- ¡Pues claro! - contestó la chica.

- ¡Esta padrísima esa serie! ¿no?

- La neta sí, esta ¡súper chida!

- Pero es hora de que la Suzuki esa haga algo más que estar metida en líos ¿no?

- ¡Qué no viste el capítulo 17? - preguntó la chica.

- No, ¿qué pasó en ese o qué?

- ¡Ah! Pues la banda del Dragón Carmesí estaba a punto de terminar con la vida de Kiria y Suzuki viendo esa situación lloró y unas lágrimas cayeron sobre el medallón que su abuela le dio y le dijo que protegería al ser que ella más amara en esta tierra, entonces ella perdió el conocimiento y su cuerpo fue envuelto en una luz roja-dorada y todos los maleantes se volvieron para mirarla inclusive Kiria quien no daba crédito a lo que veía. Entonces de repente a una velocidad y con una fuerza sorprendente Suzuki fue derrotando a todos los de la banda del dragón carmesí con una habilidad sorprendente y con el medallón transformado en una espada de luz rompió las cadenas que ataban a Kiria y en el momento en que Kiria estuvo libre Suzuki sonrió y ese resplandor que le iluminaba desapareció cayendo inconsciente a los brazos de Kiria y esta no solo sostuvo a Suzuki con un brazo sino que también como la espada de luz aun seguía activa la utilizo para terminar con el resto de la banda.

- ¡Oraaaaleee! - dijo entusiasmado uno de los chicos - ¡Qué padre! Yo pensé que la espada desaparecería cuando Suzuki se desmayara.

- ¡Sí! - dijo otro de los chicos - pero lo más increíble fue que Kiria al terminar la pelea dejó a Suzuki sobre el suelo de una forma bien tierna y le besó la frente güey, ¡no manches! Casi me caigo cuando vi ese beso.

- ¡Sí! - dijo la chica - y no solo eso le acarició la mejilla también güey, la neta a mi se me hace que están enamoradas.

- ¡Pues claro! - dijo otro chico entusiasmado - no ves lo que le dijo la abuela de Suzuki antes de morir y darle el medallón, que ese medallón protegería al ser que ella más amara en esta tierra; entonces obviamente el ser que más ama Suzuki es Kiria ¿no?.

- Pero y ¿qué onda con Katsumico? Es el que anda tras los huesitos de Kiria ¿no? - dijo uno de ellos.

- Si pero es obvio que a Kiria no le interesa, además ésta siempre anda con Suzuki para todos lados y no sé si han visto la forma en la que se miran. - dijo la chica.

- Pues si me late que si son algo más - dijo uno que hasta el momento había permanecido callado - a ver si no quitan la serie ya ven como son para esas cosas con lo de la censura.

- Hablando de censura - dijo la chica - estuve investigando en Internet y en el capítulo 27 de la serie, Kiria le va a dar un beso en la boca a Suzuki.

- ¡Quééééé? - exclamaron todos al mismo tiempo.

- Sí pero según esto es porque Suzuki esta desmayada por un veneno que introducen a su cuerpo a través de una copa en una fiesta y queda inconsciente mientras el veneno circula por su sistema sanguíneo y Kiria tiene menos de 6 horas para lograr conseguir el antídoto de los laboratorios de la banda del Dragón Carmesí y una vez que lo consigue al no poder hacer que Suzuki despierte para beberlo, ella lo toma en su boca la sostiene con un brazo y con su mano libre le abre un poco la boca y deposita el antídoto en la boca de Suzuki y lo más emocionante es que el antídoto es de acción inmediata y Suzuki abre los ojos cuando Kiria aun mantiene su boca unida a la de ella y pasan 10 segundos de esa escena, entonces Suzuki vuelve a cerrar los ojos y parece que se están besando pero en serio.

- ¡Oraleeeeee! - dijeron todos al unísono.

- ¿Dices que eso va a pasar en el capítulo 27? - preguntó uno de ellos.

- Sí Carlos, y ahora la serie va en el capítulo 20.

- Órale - dijo otro - ese no me lo voy a perder.

- Pues ojala y no censuren ¡carajo!

- Si no sé que se tienen de malo con eso de que haya lesbianas u homosexuales en las series, ¿ya ves con eso de Sailor Moon?

- Sí - dijo otro - con eso de que cambiaron a uno de los Generales a mujer y lo bueno es que al menos pudimos ver a Haruka y Michiru.

- Si pero siempre hubo un no sé que ambiguo en ellas.

- No güey ni tanto me cae, porque la Michiru bien que se veía que estaba de las dos alas por Haruka me cae.

- Sí tienes razón - dijo la chica - a mí me encanto Haruka y Michiru cuando se veían la una a la otra se veían lindísimas y al final de la serie en Sailor Moon Stars cuando hacen hasta lo imposible por tocarse la punta de sus dedos y se dicen que pueden sentir su calor ¡güey! Lloré en esa escena.

- Sí es cierto - comentó otro chico - pero lo que más me gustó del final es cuando Michiru le pregunta a Haruka que si no quiere despedirse de Serena y Haruka le dice que estando ella a su lado no necesita de nadie más, yo ahí también lloré me cae que si, ese si es amor del bueno ¿no lo creen?

- Veo que - una voz me desconcentró - te gusta escuchar las platicas ajenas ¿eh?

Volví rápidamente la vista y me tope con esos ojos azules mirándome dulcemente.

- ¿Qué? - disminuí mi paso - ¿eh? Yo...

- Dime - posó una mano sobre mi hombro - ¿estaba interesante lo que decían?

- ¿Cómo?... yo... pues verás yo... - "pues si estaban hablando de una serie y de lesbianas y... ¡qué rayos estoy pensando! ¡cómo voy a decirle eso?" - no, no hablan de nada interesante.

- Ya veo - me miró a los ojos - ¿qué te paso? - con su mano levantó mi barbilla obligándome a mirarla.

- Nada - me solté de su mano un poco brusca.

- Perdona, no quise meterme en tus asuntos - su voz se oía sincera.

- No, no, no es nada es solo que cuando me desvelo se me tienden a hinchar un poco los ojos.

- Pareciera como si hubieras llorado.

- No, no, estoy bien, en verdad, es solo desvelo.

- Aun así te ves linda - su voz sonó dulce ante esas palabras.

- ¿Eh? - detuve por completo mi paso no podía creer lo que había escuchado.

- ¿Sucede algo? - preguntó volviendo el rostro para, mirarme.

- No, no, nada - sonreí tímidamente y a cada paso su voz una vez más volvía a mi mente "Aun así te ves linda", "Aun así te ves linda", "Aun así te ves linda", "Aun así te ves linda".

- "Pero que sucede contigo ¿cómo se te ocurre decirle linda?, ¿qué va a pensar de ti?".

Ninguna de las dos dijo más estaban a escasos metros de la puerta de acceso a la escuela, una recriminándose el hecho de hablar de más y la otra sonriendo ante un comentario que simplemente se dio.

- Tengo - dijo Karla - que ir a checar mi entrada te veo en el salón Laura.

- Si, sí - Laura sonrió ampliamente ahora algo en ella se veía hermoso era como si una sombra de tristeza se hubiera disipado y dejara ver la reluciente felicidad que se tiene en la juventud.

- Sin duda te ves linda - dijo Karla una vez más de manera casi inconsciente; ante la mirada de extrañeza de su joven alumna y al no tener una palabra para componer lo dicho anteriormente Karla decidió alejarse sin decir nada más.

- "¿Soy linda para ella?", "¿Me veo linda para ella?" - una sonrisa fue apareciendo en el rostro de Laura aun más radiante que la anterior, conforme se formulaba un sin fin de preguntas todas relacionadas hacia el mismo asunto la palabra "linda" dicha por Karla.

- ¿Y ahora qué te pasa? tienes una cara de boba que no puedes con ella Lau me cae - la voz del Tío devolvió a la realidad a Laura.

- ¿Cómo? - Laura volvió el rostro para mirar al Tío quien le miraba sonriente.

- ¿Qué pensabas o qué amiga?, estas medio despistada hoy ¿no?

- ¿Qué?, ¿por qué lo dices?

- Bueno es que el salón esta para allá y tú te estas yendo a la dirección equivocada.

- ¿Cómo? - Laura miró hacia todos lados - ¡oh! Es cierto, ¡vaya! si que ando un poco despistada hoy ¿verdad? - se soltó a reír.

- Ya ¡ándale! Que tenemos clase de Biología.

- Si, sí, vamos, vamos que quiero un lugar hasta adelante.

- ¡Hasta adelante? ¿y eso? - dijo el Tío sorprendido.

- Ya lo verás, ya lo verás - Laura sonrió ampliamente mientras respiraba profundamente y miraba todo en rededor suyo, por un momento el asta de la bandera, la misma bandera tricolor, los alumnos que iban de aquí para allá las jardineras verdes, el canto de los pájaros, el azul del cielo, la blancura de las nubes y hasta los edificios escolares le parecieron las cosas más bellas de esta vida - "Sé que no esta bien esta emoción que siento pero se siente tan bien"... "se siente tan condenadamente bien, que quisiera reír y gritar que la vida es hermosa" - pensaba Laura mientras caminaba tomada del brazo del Tío.

- Oye - dijo el Tío - hay algo que quiero preguntarte.

- Dime soy toda oídos - dijo Laura sin mirarlo.

- Bueno estoy enamorado y yo quisiera que tu...

- "¿Tío?" - al subir las escaleras Laura se detuvo - Tío yo... discúlpame pero eres un chico tierno y buena onda pero la verdad por el momento yo no.

- ¿Qué? - dijo el Tío extrañado.

- Por el momento no quiero tener novio ¿sabes?... pero eres un chico muy guapo y estoy segura que...

- A ver, a ver espérate tantito... ¿tu crees que yo... que yo quiero algo contigo?

- ¿A qué no es así?

- Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, esa si que esta buena, ja, ja, ja, ja, ja, ja.

- ¿Qué es lo gracioso? - dijo un poco molesta Laura.

- Yo estoy enamorado de Brenda no de ti tontita, ja, ja, ja, ja, ja, digo eres muy linda pero no, no eres mi tipo ¿sabes?

- ¡Vaya! menos mal, ja, ja, ja, ja, pues llégale hombre ¿qué esperas? - Laura continuó subiendo por las escaleras seguida del Tío.

- ¿Tu crees que me acepte?

- Claro tonto, solo llégale y ya.

- Bueno lo haré.

- Pues te estas tardando, mira esta allá recargada en el barandal y esta sola, de una vez, como vas, en caliente si no es ahora ¿cuándo entonces?

- ¿Crees que sea buena idea?

- Ya hombre, ve. Mientras te apartaré un lugar junto a mí ¿te va?

- Si claro, entonces ahorita nos vemos.

Laura entró al salón de clases sonriente en unos momentos tendría Biología, sin embargo su desilusión llegó rápido al comprobar que todos los pupitres que se hallaban en primera fila estaban ocupados, afortunadamente al centro del salón había un par de asientos en segunda fila y rápidamente se fue a sentar en uno de ellos dejando su mochila en el otro. Dos minutos más tarde el Tío entró del brazo con Brenda ambos se veían contentos, el Tío y su novia se acercaron a Laura.

- Hola Brenda - saludó afable Laura.

- Hola Laura... oye podrías sentarte adelante.

- ¿Adelante?

- Sí por fa ¿no? - dijo el Tío mirando sonriente a Laura.

- Pues si pero no sé de quien es el asiento de enfrente.

- Esa es mi mochila - dijo Brenda - pásate para allá ¿si? para que me siente junto a José Luis.

- Pues si eso quieren por mi no hay problema - Laura encantada se cambio de asiento sin dudarlo ni un instante - "Esto es genial ahora estaré frente a ella" - volvió a sonreír mientras sacaba de su mochila su cuaderno de Biología.

Cinco minutos más tarde Karla entró al salón de clases con su portafolios negro; vestía una blusa blanca de manga larga, saco color arena y pantalón del mismo color, su cabello suelto caía de manera agraciada sobre sus hombros, llegó con paso firme hasta el escritorio dejando su portafolios encima, esperó pacientemente a que todos los alumnos terminaran de entrar y se sentaran en sus respectivos pupitres; Laura no le quitaba la vista de encima se veía impresionante, soberbia, magnífica, maravillosa, en fin para Laura ella era un ser sumamente especial, demasiado especial; sin embargo Karla no le miró ni un solo instante, su mirada pérdida en todos y cada uno de esos juveniles rostros no le permitían mirar la forma en la que Laura le estaba contemplando y a pesar de ello a Laura no le importó, se sentía contenta de saber que Karla estaba de pie delante de ella.

- Muy bien, me presentaré con ustedes Mi nombre es Karla Valtierra Duriamns, les impartiré la materia de Biología debido a que su profesora Inés se ha ido de incapacidad; bueno ya que yo me he presentado me gustaría que todos ustedes se presentarán así que les voy a pedir que me digan sus nombres ¿de acuerdo?, muy bien empecemos por usted - señaló a un joven sentado en la primera fila del salón ubicado junto a la puerta - ¿cómo se llama?

- Me llamo Alejandro Hernández.

- Muy bien el que sigue.

- Yo soy Miguel Pérez.

- Yo soy Sandra González.

Todos y cada uno de los chicos y chicas fueron presentándose, Karla los observaba con detenimiento intentando grabar su nombre junto con sus rostros, Laura seguía con la mirada posada sobre su maestra de Biología, aunque Karla no le miraba siquiera... llegó el turno de Laura.

- Mi nombre es Laura Getden Hernández.

- ¿Getden?... hummm... nunca había escuchado ese apellido.

- Bueno es creo que es suizo o sueco la verdad no lo recuerdo.

- Bien - Karla sonrió ante el sonrojo de su joven alumna - el que sigue.

Laura miró hacia la entrada del salón y vio a Dennis recargada de espaldas en el barandal se notaba triste, se llevó la mano al corazón de ahí a la frente de nuevo al corazón y extendió la mano hacia Laura quien solo sonrió ante el gesto que para ellas dos significaba un "perdóname"; Laura asintió con la cabeza sonriéndole a Dennis quien le devolvió el gesto, durante unos breves momentos sus miradas se unieron en un lazo invisible y profundo que sin duda no pasó inadvertido para Karla que no supo dilucidar bien el sentimiento que aquella complicidad de estas chicas provocó en ella. Dennis se alejó guiñándole el ojo a Laura quién sonrió de manera notable, volvió su rostro al frente y por fracciones de segundo su mirada y la de Karla se encontraron, Laura no supo definir la pregunta que los ojos de Karla le formularon y Karla por su parte no hizo nada por intentar definírsela.

- Sé que su profesora anterior les dejó una tarea acerca de la célula, me dijo que fue un resumen, así que supongo que todos lo tienen ¿cierto?

No hubo una contestación clara, solo un cuchicheo que se expandió por todo el salón con preguntas y comentarios tales como "¿tú lo hiciste?" "¿A poco fue tarea?", "me lleva no lo hice", "¡Chin! Se me olvido", en fin...

- Aquellos que lo hicieron por favor pasen y déjenme su libreta para que los revise, los que no lo hicieron tienen una hora a partir de este momento para hacerlo en una hoja libre y al final de la clase me lo dan, se hallan quedado donde se hallan quedado ¿entendieron?

Un sonado grupo dijo que si, mientras que solo unos cuantos alumnos se levantaban para dejar su libreta en el escritorio de Karla entre ellos Laura, en el momento en el que dejó la libreta su verde mirada fue atrapada por la azul de su profesora y una sonrisa le fue regalada a la joven rubia quien sintió un calor muy dulce en su interior, un chico tocó el hombro de Laura rompiendo tan magnífico hechizo entre ambas chicas. El resto de la clase fue entretenido Karla abarcó por completo un tema, dejando tareas e imponiendo una firme barrera de respeto entre sus jóvenes alumnos y ella, el tiempo pasó rápido y cuando menos se dio cuenta el profesor de matemáticas se hallaba a la puerta indicándole a Karla que su tiempo había terminado, se despidió de sus alumnos y se encaminó hacia la puerta saludando afablemente a su compañero, quien de manera cortes contestó su saludo y de inmediato entró al salón. Y así se dieron las horas hasta que por fin la clase de matemáticas dio fin y comenzó la hora del receso, media hora, Laura sabía que tenía media hora para ir buscar a Karla entregarle su tarea de Química, buscar a Dennis y hablar con ella, con eso en mente salió con su libreta de química en dirección de los laboratorios, un grupo de jóvenes salía del laboratorio de química al ver a Dennis se sintió contenta, sin embargo su felicidad se vino a bajo cuando Armando le dio alcance a su amiga y la abrazó por la cintura, el rostro de Laura cambió un poco pero sabía que debía dejarse de tonterías ese chico fue el que su amiga escogió y sin duda Dennis se veía feliz en los brazos de ese joven.

- Dennis - me acerqué a mi amiga que ahora estaba siendo abrazada por Armando.

- Laura - Dennis se soltó del abrazo de Armando y efusivamente me abrazó de tal forma que casi me dejó sin aliento.

- Dennis - susurré en su oído - gracias, pensé que me odiabas.

- Nunca - fue su respuesta, me soltó poco a poco y me miró a los ojos - eres y siempre serás mi mejor amiga Laura, te pido que me perdones por lo de la mañana.

- No, ni lo menciones de hecho ni siquiera lo recuerdo - sonreí con sinceridad.

- ¿En serio? - me miró con su dulce mirada, esa dulce y amielada mirada.

- ¡Claro tonta!, ya es asunto olvidado.

- ¡Me alcanzas en las canchas Dennis? - le gritó Armado que ya iba unos metros adelante junto con unos amigos.

- No, espérame ya voy, nos vemos Lau - me besó en la mejilla - pasas por mi mañana como siempre ¿sale?

- Sí, claro - le dije mientras ella corría para alcanzar al idiota de su novio, suspiré profundamente al ver que él la tomaba por la cintura... a ella a mi mejor amiga.

- ¿Te sucede algo Laura? - esa voz, de nuevo su voz.

- ¿Cómo? - volví el rostro a un lado y le miré... Karla miraba en dirección de Dennis, una gran nube gris cubrió el sol, pareciese que el cielo de pronto se hubiera puesto triste.

- Tal vez más tarde llueva ¿verdad? - Karla me miró, por un instante su mirada me pareció muy triste.

- Sí, creo que no tardará mucho en llover.

- ¿Viniste a buscar a Dennis?

- No, te vine a buscar a ti - le respondí, ella levantó una ceja y sonrió de medio lado.

- ¿A mí? - pregunté un poco incrédula, "¿por qué habría de estarme buscando ella?"

- Así es - me extendió su libreta y me sonrió.

- ¿Esto es?... - le inquirí.

- Es la tarea que me dejaste ¿ya se te olvidó?

- ¡Oh! Es verdad, bueno pues te daré la libreta mañana y hoy en la noche la revisaré - le dije mientras sentí como una gota de lluvia caía sobre mi mano. - ¡Vaya! parece que se adelantó un poco la lluvia.

- Sí, así se ve - me dijo mientras miraba hacia el cielo y una gota caía sobre su frente - creo que tendrás que revisarme la tarea hoy mismo porque mi siguiente clase es química y necesito la libreta ¿sabes? - sonrió mientras con el dorso de su mano se limpiaba la frente.

- Pues si no te molesta - le dije - perder unos minutos, entra conmigo al laboratorio para que te la revise.

- ¡Claro! - me respondió - y será mejor que entremos ya o sino terminaremos todas empapadas, ja, ja, ja, ja, ja - la sonrisa de Laura era linda y agradable si he de confesar la verdad me hizo sentir a gusto.

- Bueno pues entremos - abrí la puerta del laboratorio invitándola a pasar.

*****

Alejandro trabajaba en uno de los tantos Hospitales del Sector Salud en el Área metropolitana de la Ciudad de México; era un buen médico, amable y respetuoso con sus pacientes, a pesar de que la carga de trabajo era bastante siempre procuraba atender a cada persona con la atención que él consideraba se merecían todas aquellas personas que iban a ese lugar en busca de alivio a sus dolores físicos.

- Muy bien señora González va usted a tomar Naproxén de 250 mg una tableta cada 8 horas durante 7 días para la inflamación y para los mareos va a tomar complejo B también en cápsulas una diaria por 30 días ¿de acuerdo?. - Alejandro le sonrió al darle la receta.

- Gracias doctor, es usted muy amable - la afable mujer le regalo una sincera sonrisa de agradecimiento.

- Estamos para servirle señora González - dijo Alejandro mientras tomaba uno de los expedientes en sus manos; la señora se levantó de su asiento y tomó su bolso.

- Ahorita que salga me hace el favor de llamar a Ernesto Pérez por favor.

- Sí, doctor, hasta luego.

- Hasta luego.

La señora González salió del consultorio y casi en seguida entro un joven de unos 20 años perfectamente arreglado, vestido con una playera azul rey pegada a su delgado pero formado cuerpo, su cabello corto a la moda, y un pantalón strech imitación mezclilla en color negro. El chico de inmediato se fue a sentar frente a Alejandro quien al verlo le saludó.

- Buenas tardes eres Ernesto ¿verdad?

- Sí doctor - la voz ligeramente afeminada del chico hizo que Alejandro frunciera levemente el ceño.

- ¿Y bien que te sucede?

- Bueno - siguió el chico hablando con el mismo tono de voz - la verdad es que hace días me he sentido mal del estómago.

- Huumm, ¿qué más? - preguntó Alejandro escribiendo la sintomatología del chico en el expediente.

- Bueno además tengo como agruras no sé porque, casi no tomo café o refresco - dijo el chico pasándose la mano sobre el pecho de arriba hacia abajo.

- ¿Comiste algo?... ¿tal vez tu y novia fueron a algún restaurante no muy higiénico?

- ¡Hay! no doctor ja, ja, ja, ja - rió el chico componiéndose como una mujer - no tengo novia, la verdad es que soy gay - le regaló a Alejandro la mejor de sus sonrisas.

- Ya veo permítame un momento por favor - disimulando su fastidio Alejandro salió de su consultorio que era el 202 y se dirigió al 204, antes de entrar tocó y una voz femenina lo invitó a pasar.

Dentro del consultorio estaba Ericka atendiendo a una paciente a la cual le estaba vendando el pie izquierdo.

- Yo seguiré con la paciente - le indicó Alejandro.

- No Alejandro, es mi paciente yo la estoy atendiendo - Ericka siguió vendando el pie de la paciente.

- A ver dígame señora ¿qué le sucedió? - dijo tranquilamente Alejandro.

- Me caí doctor y me lastimé el tobillo.

- ¿Tienes las radiografías Ericka?

- Alejandro es mi paciente ¿por qué no vas y atiendes al tuyo? - Sin hacer caso de lo que decía la doctora Alejandro tomó las radiografías y las puso sobre la pantalla de luz para ver el daño.

- Bueno - dijo Alejandro - parece que no hay fractura solo es la inflamación que corresponde a este tipo de caídas. Tuvo suerte señora un poco más y se rompe el tobillo hay que tener más cuidado - Alejandro le sonrió a la paciente y le guiñó un ojo.

- Sí doctor - la paciente sonrió ante la preocupación que mostrara por ella, era además difícil no sonreír o contentarse ante esos ojos grandes color café claros herencia de su madre, su cabello levemente ondulado castaño claro, su piel morena clara, su voz firme, segura, grave y dulce a la vez; su altura 1.75 también herencia de su madre lo hacían verse una persona amigable y cordial.

- Alejandro ¿no tienes paciente? - Ericka sabía que cada vez que Alejandro llegaba de esa forma sería porque algún paciente seguramente era gay o una lesbiana y él simplemente no quería atenderle - Alejandro por favor no me ignores - dijo Ericka mientras se levantaba después de haber vendado el pie de la señora.

- Déjame checar el vendaje - Alejandro rápidamente se sentó en el banco de metal y se dispuso a revisar el vendaje - No, definitivamente necesita más presión en la base del tobillo para que no haya posibilidad de que se mueva.

- Alejandro el vendaje esta bien - dijo Ericka un poco molesta.

- ¿Duele señora...? disculpe ¿cuál es su apellido?

- Gómez doctor - dijo la paciente haciendo un leve gesto de dolor.

- ¿Lo ves? - dijo Alejandro mirándola con una muda suplica en su voz y en sus ojos que terminó por derrumbar la barrera que Ericka se había propuesto poner cada vez que Alejandro no quisiera atender a un paciente por el hecho de ser homosexual - la paciente refiere dolor - continuó diciendo Alejandro - a ver le volveré a vendar - dijo mientras quitaba de nuevo las vendas.

- "Alejandro... ¿por qué siempre esto...? - pensó Ericka - sabía que era inútil seguir hablándole, él no se iría de ahí hasta que el paciente en su consultorio saliera - "Te juro Alejandro - siguió pensando Ericka mientras meneaba la cabeza en negativo y salía de su consultorio - que será la última vez que me hagas y te hagas esto."

*****

A través de las pequeñas ventanas del laboratorio se veía la intensa lluvia que no dejaba de caer, a pesar de estar revisando con detenimiento las respuestas de Laura no pude evitar distraerme momentáneamente para mirarla, sin duda esta niña poseía un perfil hermoso miraba con demasiada atención hacia las ventanas; me pregunté si estaría pensando en algo o en alguien... o simplemente estaría pensando en la forma de regresar a su salón sin mojarse... o tal vez estaría soñando como la mayoría de los jóvenes solemos soñar cuando vivimos la etapa de la juventud... sin embargo a pesar de que sonreía levemente su rostro denotaba tristeza y cansancio por un instante cerro sus ojos y suspiro hondamente, casi inmediatamente me volteo a ver con el rostro completamente ruborizado.

- ¿Sucede algo Laura? - pregunté divertida por el sonrojo repentino de mi alumna.

- ¿Có... mo?, no, yo... no, no es nada - bajó la mirada y comenzó a jugar con sus manos.

- ¿Puedo hacerte una pregunta? - le pregunté y Laura me miró.

- Este... ¿una... pregunta? - me dijo un poco trémula.

- Claro, si me lo permites - dije sonriendo amablemente, pude ver que Laura tragaba saliva.

- Este bueno... pues si...

- Dime Laura ¿A ti te hubiera gustado andar con Armando?

- ¡Quééééééééé? - creo que un poco más y la mandíbula se me cae al piso - ¡Noooooo!, ¡por supuesto que no!

- De acuerdo, solo no te alteres - Me dijo Karla un tanto divertida.

- ¡Ese tipo es un Idiota!, un ¡verdadero imbécil!... aun no puedo creer que Dennis se fijara en él ¡el tipo ese no sabe ni escribir!

- Esta bien Laura, pero será mejor que te sientes.

- ¿Cómo? - ¡era cierto! ¿en que momento me levanté? Y ¿por qué tenía las manos en el aire?

- Ya veo que el chico no te cae nada bien ¿eh? - Karla volvió su vista hacia la libreta.

- Pues, pues - dije mientras me sentaba de nuevo - la verdad no, lo más seguro es que lleve a Dennis por mal camino y la aleje de sus estudios.

- Ya veo... así que ¿te preocupan sus estudios? - preguntó sin mirarme.

- "¿Qué es esto?, ¿es qué también es Psicóloga?, o se puso de acuerdo con la maestra Adriana" - pensé ante mi silencio levanto la mirada y me observó con cuidado.

- Yo... sí, si es eso lo que sucede... es que - mire hacia las ventanas - es mi mejor amiga y juramos de niñas llegar juntas a la Universidad, pero el chico ese no es bueno y creo que Dennis puede seguir ese mal ejemplo - cerré los ojos y volví a suspirar.

- ¿Tienes otros amigos aparte de Dennis?

- No, solo ella es mi amiga, aunque no me llevo mal con los de mi salón, a todos les hablo incluso a uno que otro del grupo que anexaron al nuestro.

- Veo que no te es difícil ser sociable con la gente.

- No, realmente no - me giré en mi asiento par quedar de frente a Karla.

- Eso es bueno... ¿sabes?... - me detuve al escuchar que el estómago de Laura profería una singular protesta - ¿Tienes hambre? - pregunté mirándola a los ojos.

- No... - dijo rápidamente ruborizándose más de lo que ya estaba, agachó la cabeza y se miró sus manos con detenimiento. Miré hacia las ventanas y observé que la lluvia seguía con igual intensidad, vi la hora en mi reloj, faltaban 15 minutos para la siguiente clase de Laura y con esa lluvia sería imposible atravesar la explanada hasta llegar a la cafetería sin que se mojase.

- Ven Laura - me dijo mientras buscaba algo en su portafolios.

- Sí - me levanté de mi asiento y me encaminé hacia su escritorio, sentía el rostro completamente ruborizado, era extraño, me sentía un tanto torpe, boba, emocionada, triste, simplemente no entendía que sucedía conmigo.

- Toma - me extendió una bolsa de plástico dentro de la cual venía envuelto en una servilleta de papel un sándwich.

- No, no, no, - Laura dió un paso hacia atrás - en serio, no, no tengo hambre, de verdad - el estómago de mi alumna le desmintió.

- Pues tu estómago me dice otra cosa - me dijo mientras me sonreía de tal manera que quede prendada a ese gesto - Por favor acéptalo estas aquí adentro porque te encargue esta tarea si no fuera por mi en estos momentos estarías en la cafetería comiendo tranquilamente, en cambio estas aquí sin nada que llevarte a la boca... no me hagas sentir mal acepta ¿quieres?... además tengo otro no hay problema - su sonrisa fue como un imán par mí di un paso al frente y tomé la bolsa de plástico su mano rozó la mía... nuestros ojos se encontraron.

Era un mar azul el que tenía frente de mí, no podía dejar de mirarla, por más que intentaba simplemente me era imposible alejarme de su azul mirada.

No entendía que sucedía tenía enfrente de mi los ojos esmeralda más hermosos que había visto en mi vida, intentaba dejar de mirarla pero me era imposible, ¿qué sucedía conmigo?... ¡Por Dios ella es solo una niña!, me recriminé varias veces, ¡es solo una niña!, sin embargo me sentía tan bien dentro de esa verde mirada, la calidez de su piel quemaba la mía... ante estos sentimientos sentí que comenzaba a ruborizarme.

- "Esto... ¿qué?" - pensé al ver a Karla ruborizarse.

-"¡Suficiente! si no rompo esto yo..." - pensó Karla.

La puerta del laboratorio se abrió, tanto Laura como Karla miraron hacia la entrada, un paraguas negro fue lo primero que vieron, Laura retrocedió varios pasos hasta pegar de espaldas contra una de las mesas del laboratorio. Tanto Karla como Laura sentían el corazón en la garganta. El paraguas se cerró y entró la profesora Adriana, su vista vago por Laura, Karla trató de tranquilizarse y regresó su vista a la libreta de su alumna.

- Hola Laura - saludó la profesora de Literatura - mientras se acercaba a la joven alumna.

- Hola... hola maestra Adriana - Laura intentó sonreír sin mucho éxito.

- ¿Te están revisando la tarea? - preguntó la profesora mientras se acercaba a Karla.

- Si, es una tarea de química - dijo Laura mirando el sándwich en sus manos.

- Muy bien - le contestó la profesora Adriana sin mirarla.

- Venía a avisarte que tenemos reunión de profesores por lo que la última clase se suspenderá - dijo Adriana al tiempo que recargaba una mano sobre el escritorio de Karla.

- Muy bien - dijo Karla sin mirar a Adriana - te agradezco - levantó el rostro sonriéndole - que me hayas avisado.

- De nada - Adriana correspondió al gesto.

- He terminado de revisar tus cuestionarios Laura - dijo Karla mientras cerraba la libreta de su alumna y se levantaba de la silla, una pequeña hoja suelta cayó del cuaderno de Laura sin que Karla o Adriana se percatara de ello, Laura se acercó a sus profesoras y recibió el cuaderno de manos de Karla - Te felicito Laura están muy bien resueltos - Karla le sonrió.

- Muy bien Laura - Adriana le miró sonriente por un momento y después miró hacia la entrada del laboratorio, miró su reloj que marcaban las 5:27 minutos - vamos Laura te acompaño a tu edificio - le dijo Adriana mientras se encaminaba a la puerta.

- Sí, gracias - Laura miró una última vez a Karla, sin embargo Karla estaba de espaldas a ella 
borrando lo escrito en el pizarrón - hasta luego profesora.

- Nos vemos Laura - dijo sin mirarla.

Laura se apresuró a salir, por un momento se sintió confundida el cambio en la actitud de Karla le desanimó un poco. Al cerrarse la puerta del laboratorio Karla dejó caer pesadamente su mano y suspiro con fuerza.

- "Pero ¿qué?, ¿qué paso?... no entiendo, Dios ella es solo una niña, ¿acaso yo?... ¿Es qué sentí...?... no, no, por supuesto que no, es solo que me dejé influenciar por las palabras del tonto de Iván - Karla sonrió ante el último pensamiento - "Sí, es solo eso... que tonta... de ahora en adelante tomaré más en serio mi papel de profesora" - sonrió mientras continuaba limpiando el pizarrón.


11 comentarios:

  1. Esta historias es de lo mejor espero q la continues por q estoy ansiosa por la continuaciòn en "Comunida Yuris Hispana"
    Besos Sheila eres lo mejor del MUNDO

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  2. super....me encanta como escribes....estoy ansisosa por leer la continuacion.......suerte..:p

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  3. Genial ^^ me voy el fin de semana y cuando vuelvo hay dos capitulos :D la verdad es que estoy encantada.

    La historia me esta encantando, no se como lo haces para que me gusten todas ^^

    Sigue asi

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  4. Muy bueno..!!! sigue asi..!!! besos...!! F:tu fan nro.. desconocido yaaa jejeje...!! ;-)

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  5. uuuuuh geniaaal y cada vez se pone mas bueno!! animo!! sigue asi de encantadora en tus historias! :DD saludos un beso ^^

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  6. haay estubo muy lido lastima que estubiera tan corto como deseo uno mas largo bueno un abanse es suficiente me encanta como escribes, ya quiero el siguiente episodio jejejej

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  7. Hola chicas hermosas y bellas!!!! Gracias por los halagos me alegra muchisimo que les este gustando esta historia, Gracias en serio por tomarse parte de su tiempo para leer lo que escribo se los agradezco desde el fondo de mi corazón.

    Les mando muchisimos besos preciosas!!!!!

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  8. Karla <3 llevo los últimos post diciendo lo mismo, pero es que AMO A ESTA MUJER!!!! Dios en serio que si xD

    bueno Sheila me paso por aquí para darle ánimos como siempre ^^ besos y abrazos para ti *-*

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  9. wow llevo como unos tres años siguiendo esta historia y de hecho la estoy volviendo a leer por q enciende cada parte de mi ser sigue asi sheila ♥

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